Las gargantas de Ponga
Las gargantas de Ponga
El acebal de Garagüeta
Vida en el Duero
El acebal de Garagüeta
Balcón sobre el Duero
Cristina Martínez ejerce de guía en el acebal de Garagüeta, de 406 hectáreas, un bosque de acebos inigualable en el sur de Europa por su extensión y conservación. A pie, entre arbustos de 12 o 15 metros, explica la intervención del ser humano, que consiste en pastorear con vacas entre los acebos para que coman parte de las hojas (hacen limpias) y en podas controladas. El fruto, que madura en noviembre, se convertirá en breve en decoración de Navidad. La actividad dura 3 horas. Salida desde Torrearévalo.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: César Manso
El acebal de Garagüeta
Vida en el Duero
Vida en el Duero
Balcón sobre el Duero
Agua abundante, limpia y siempre a 15 grados es el hábitat en el que María Polo y Percy Durand crían truchas para su distribución en pescaderías y restaurantes de la zona. En la visita a la piscifactoría, de una hora y media, se explica el cultivo sostenible de este pescado de río con el que hay que reconciliarse, dice Polo, pues el 80% de lo que se produce en España va a parar a Francia. La finca se ubica a 7 kilómetros del castillo de Gormaz, una fortaleza califal del siglo IX de 320 metros de frente.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: César Manso
El acebal de Garagüeta
Vida en el Duero
Balcón sobre el Duero
Balcón sobre el Duero
La historiadora Marisol Encinas recoge a los clientes en el parador, donde comienza una visita por los alrededores, con el río y el castillo siempre presentes. Asegura esta medievalista que es la manera más adecuada de comenzar el viaje en Soria, pues desde el cerro del Castillo se divisan todos los monumentos, como la iglesia de san Saturio (en la otra orilla del Duero) o el palacio de los condes de Gómara. De la mano de Encinas se descubre una importante aljama judía o se conoce el negocio de lanas y telas con Flandes.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: César Manso
Las gargantas de Ponga
El acebal de Garagüeta
Vida en el Duero
Sabores de la tierra: trufa
Balcón sobre el Duero
La encina es el árbol más utilizado para la plantación de trufas, un hongo que establece una simbiosis con las raíces. En la actividad, que transcurre en San Felices (a 45 minutos del parador), se explica este tipo de agricultura basada en la observación y la paciencia. Se conoce el trabajo de los perros, que han sido entrenados para detectar las trufas bajo tierra. De noviembre a marzo. Dos horas.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: Cedida por Paradores
Las gargantas de Ponga
El acebal de Garagüeta
Vida en el Duero
Espeleología interpretada
Balcón sobre el Duero
La visita tiene lugar en Villaciervos, a 13 kilómetros del parador, y está disponible durante todo el año. Consiste en recorrer durante dos horas una cueva horizontal mientras se explica la formación de las estalactitas y las estalagmitas. Otro de los grandes atractivos es descubrir la vida no tan conocida de los murciélagos. De camino al lugar se describe el paisaje de la zona, su flora y su fauna.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: Cedida por Paradores
Las gargantas de Ponga
El acebal de Garagüeta
Vida en el Duero
Baño de bosques en la Fuentona
Balcón sobre el Duero
Los baños de bosques tienen su origen en Japón y se basan en caminar entre los árboles de forma consciente, muy presente, de tal manera que se promueva el contacto con la naturaleza. Se trata de recorrerlo con los cinco sentidos, una forma de desconectar de la rutina y de combatir el sedentarismo. Este baño transcurre en la reserva natural del Sabinar de Calatañazor. Dura cinco horas y está disponible todo el año.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: Cedida por Paradores
Paradores - Soria - NaturSentidos
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Las gargantas de Ponga
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El acebal de Garagüeta
Vida en el Duero
El acebal de Garagüeta
Balcón sobre el Duero
Cristina Martínez ejerce de guía en el acebal de Garagüeta, de 406 hectáreas, un bosque de acebos inigualable en el sur de Europa por su extensión y conservación. A pie, entre arbustos de 12 o 15 metros, explica la intervención del ser humano, que consiste en pastorear con vacas entre los acebos para que coman parte de las hojas (hacen limpias) y en podas controladas. El fruto, que madura en noviembre, se convertirá en breve en decoración de Navidad. La actividad dura 3 horas. Salida desde Torrearévalo.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: César Manso
El acebal de Garagüeta
Vida en el Duero
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Agua abundante, limpia y siempre a 15 grados es el hábitat en el que María Polo y Percy Durand crían truchas para su distribución en pescaderías y restaurantes de la zona. En la visita a la piscifactoría, de una hora y media, se explica el cultivo sostenible de este pescado de río con el que hay que reconciliarse, dice Polo, pues el 80% de lo que se produce en España va a parar a Francia. La finca se ubica a 7 kilómetros del castillo de Gormaz, una fortaleza califal del siglo IX de 320 metros de frente.
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FOTO: César Manso
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La historiadora Marisol Encinas recoge a los clientes en el parador, donde comienza una visita por los alrededores, con el río y el castillo siempre presentes. Asegura esta medievalista que es la manera más adecuada de comenzar el viaje en Soria, pues desde el cerro del Castillo se divisan todos los monumentos, como la iglesia de san Saturio (en la otra orilla del Duero) o el palacio de los condes de Gómara. De la mano de Encinas se descubre una importante aljama judía o se conoce el negocio de lanas y telas con Flandes.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: César Manso
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El acebal de Garagüeta
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Balcón sobre el Duero
La encina es el árbol más utilizado para la plantación de trufas, un hongo que establece una simbiosis con las raíces. En la actividad, que transcurre en San Felices (a 45 minutos del parador), se explica este tipo de agricultura basada en la observación y la paciencia. Se conoce el trabajo de los perros, que han sido entrenados para detectar las trufas bajo tierra. De noviembre a marzo. Dos horas.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: Cedida por Paradores
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El acebal de Garagüeta
Vida en el Duero
Espeleología interpretada
Balcón sobre el Duero
La visita tiene lugar en Villaciervos, a 13 kilómetros del parador, y está disponible durante todo el año. Consiste en recorrer durante dos horas una cueva horizontal mientras se explica la formación de las estalactitas y las estalagmitas. Otro de los grandes atractivos es descubrir la vida no tan conocida de los murciélagos. De camino al lugar se describe el paisaje de la zona, su flora y su fauna.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: Cedida por Paradores
Las gargantas de Ponga
El acebal de Garagüeta
Vida en el Duero
Baño de bosques en la Fuentona
Balcón sobre el Duero
Los baños de bosques tienen su origen en Japón y se basan en caminar entre los árboles de forma consciente, muy presente, de tal manera que se promueva el contacto con la naturaleza. Se trata de recorrerlo con los cinco sentidos, una forma de desconectar de la rutina y de combatir el sedentarismo. Este baño transcurre en la reserva natural del Sabinar de Calatañazor. Dura cinco horas y está disponible todo el año.
Sabores de la tierra: trufa
Espeleología interpretada
Baño de bosques en la Fuentona
FOTO: Cedida por Paradores