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Auriki C

Created on October 8, 2024

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cita a ciegas

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Con los clásicos

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Pareja de enamorados sobre caballos Sancha, Sandalio de (fl. 1835-1868) BNE - Signatura DIB/18/1/725

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Benito
José María
Ramón
Carlos
Carmen
Joaquina
Gabriel
Pedro
Concepción
Juana
Catalina
Rafael
Stéphanie
Emilia
Manuel
Pepita
Serafín

INicio

Tradiciones fielmente conservadas y ciertos documentos comerciales que podrían llamarse el Archivo Histórico de la familia de Cordero, convienen en que doña Robustiana de los Toros de Guisando, esposa del héroe de Boteros, falleció el 11 de Diciembre de 1826. ¿Fué peritonitis, pulmonía matritense ó tabardillo pintado lo que arrancó del seno de su amante familia y de las delicias de este valle de lágrimas á tan digna y ejemplar señora? Este es un terreno oscuro en el cual no ha podido penetrar nuestra investigación ni aun acompañada de todas las luces de la crítica. Esa pícara historia que en tratándose de los reyes y príncipes, no hay cosa trivial ni hecho insignificante que no saque á relucir, no ha tenido una palabra sola para la estupenda hazaña de Boteros, ni tampoco para aquella lamentable ocasión en que el héroe se quedó viudo con cinco hijos, de los cuales los dos más pequeñuelos vinieron al mun- ...

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Los apostólicos / por B. Pérez Galdós. Pérez Galdós, Benito (1843-1920)

CCPB000714375-3

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Fuente: Wikimedia Commons

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INicio

El "Baluarte del Betis", diario liberal, tenía su redacción sobre la imprenta, en un piso obscuro. Resmas de papel escalonaban el zócalo de las alcobas. Por los altos de la escalera, al pie del pasamanos, nunca faltaba el servicio de café con colillas apagadas. A toda la longura del pasillo iba un jirón de estera, sucio de lodo, con boquetes y tropezones de rómpete el alma. La cocina acentuaba una expresión de cales áridas con los fríos vasares desiertos. En el ventanillo un geranio, el fogón apagado, las telarañas en el hollín de la chimenea. El zángano pitañoso sube y baja las pruebas. La bruja, con un ramito verde en el moño, pasa la escoba por la escalera. En la mesa de redacción los tinteros, con plumas multicolores, brindan su adorno de caciques africanos al inspirado vate encargado de redactar los "Ecos del Planeta", Don Olegario Botella, que los ingeniosos de la redacción llamaban alternativamente, Don Ole Botellín, Don Botellín y Don Ole.

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Teatrillo de enredo : novela / Ramón del Valle Inclán ; ilustraciones de Varela de Seijas. Valle-Inclán, Ramón del (1866-1936)

CCPB000105832-0

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INicio

ACTO PRIMEROOcurre en el gabinete modesto de una casa de artesanos acomodados. Al foro, un balcón. En el lateral derecha, una puerta, y dos en el izquierda. En el ángulo izquierdo del foro, una escalera de caracol, por la que se baja al taller de ebanistería del señor Pepe. Todo el mobiliario, sencillo, pero limpio, adecuado y ordenadísimo. Un reloj en la pared, que da las horas a su tiempo. Es de día. ESCENA I CASILDA Y PEPE. (Al levantarse el telón, aparecen en escena Casilda, cosiendo a máquina, junto al balcón, y el señor Pepe, que, sentado ante un tablero, está dibujando con una regla y un tiralíneas. Cada dos o tres segundos, mira con impaciencia el reloj. Al fin dan en él las doce. PEPE (Se levanta.) ¡Las doce en punto! (Guarda los útiles de dibujo.) No espero más. CASIL. Que pués ir retrasao, Pepe. PEPE ¿Me atraso yo alguna vez? (Señalando el reloj de la pared.) Las doce en punto. (Saca un reloj del bolsillo inferior izquierdo del chaleco.) Las ...

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Las doce en punto : sainete en tres actos / original de Carlos Arniches. Arniches, Carlos (1866-1943)

CCPB000650980-0

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INicio

El incitante olorcillo que salía de la cocina reultaba algo impropio en aquellos momentos de duelo. Aquel olor de conejo estofado, de crema tustada, de besugo al horno, que se mezclaba de un modo inconfundible, parecía rimar con las alegrías de los días felices, de las comidas de familia, de los banquetes de Pascuas, o de aniversario de nacimiento a los que se convida a los amigos íntimos; pero no con el triste recibimiento que esperaba a la pobre Nieves, que venía desde Andalucía para asistir al entierro de su madre. Nicolasa era guarnicionera, única amiga que Nieves tenía en Madrid, era la que le había telegrafiado la triste noticia y la esperaba a parar en su casa, con esa amistad franca de las hijas del pueblo, que se dan por entero a sus sentimiento. Recordaba Nicolas entonces toda su amistad con Nie- ...

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La herencia de la bruja / por Carmen de Burgos (Colombine). Burgos, Carmen de (1867-1932)

CCPB001383069-4

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INicio

ACTO UNICO. ESCENA PRIMERA. VICTORIA Y PETRA. (La primera con peluca gris y acabando de colocarse una cofia delante del espejo.) VICTORIA. (Volviéndose.) ¿Te parezco un figurin) PETRA. ¡Por la vírgen del Pilar! ¿Cómo quiere usted estar con tan raro calesin? ¡Bien dicen que la mujer estudia con Belcebú! VICTORIA. ¿Y por qué te admiras tú entonces, vamos á ver? PETRA. Porque todos los caprichos que en las damas ví hasta el dia, y ví muchos á fé mia, y no todos para dichos; fueron para realzar su peregrina hermosura, si de los años la usura no trataban de ocultar. Pero pensar que los rizos bellos de mi señorita van á esconderse, esto irrita, bajo unos grises postizos, ...

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Donde las dan : proverbio en un acto y en verso / original de Joaquina García Balmaseda. García Balmaseda, Joaquina (1837-1911)

CCPB000248450-1

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Fuente: Autores en la BNE

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INicio

MIS PADRES. MI ABUELA Era mi padre de los Hernando de la Mancha, linaje de labradores ricos y temerosos de dios. Muy joven pasó a la comarca de Murcia, y allí prendóse de la mujer que había de ser mi madre, que era de casa rancia y empobrecida. Pusiéronme de nombre Antonio, pero no parece sino que la Humanidad celebró concilio cuando vine al mundo para llamarme Antón. Ilustran, también, mi cédula de nacimiento los nombres de Sebastián y Macario: aquél, para complacencia de mi padrino, ...

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Niño y grande : novela / Gabriel Miró. Miró, Gabriel (1879-1930)

CCPB000914477-3

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INicio

Casa moderna y lujosa en la calle de Quintana, próxima a Rosales: calefacción central, ascensor y portero de librea. Piso principal: seis mil pesetas anuales de renta, librea inclusive y portero exclusive, pues la propina mensual al cancerbero es obligada. También queda exclusive el Ayuntamiento, que se llama a la parte, y no pequeña, con el impuesto de inquilinato. En resumen, que para arrendar uno de estos pisos se necesita ser un Creso o poco menos. Cierto señor, empleado del Estado de los de ocho mil pesetas con descuento, ¡y qué descuento!, fué trasladado a Madrid, y en cuanto llegó a esta capital, se dedicó con ahinco a la busca y captura de un piso en donde albergarse en unión de su costilla y de su numerosa prole. En viendo un balcón con albaranes, el hombre se dirigía a la portera como una flecha. -¿Cuánto renta este piso que tiene puestos papeles? -Cinco mil pesetas. -¡Es muy caro!- exclamaba con desaliento el probo chupatintas. -Es que tiene ocho habitaciones y la cocina. -La cocina sobra. -¿Cómo? -Digo que caso de tener que quedarme con el piso, la cocina sería innecesaria pues pagando esa renta, no podría hacer uso de ella. De continuar, pese a todas las leyes, subiendo los alquileres en la proporción que suben en eset Madrid de nuestros pecados, debería suprimirse la cocina por superflua, como juiciosamente proponía el atribulado oficinista.

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Las eternas mironas : (la novela de la solterona) / José María de Acosta. Acosta, José María de (1881-1936)

CCPB000659620-7

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INicio

CAPÍTULO PRIMERO. Andalucía es el jardin de España, Granada el gigantesco ramillete de ese inmarcesible jardin. Nada más encantador que la ciudad morisca: en medio de montañas de flores, bajo espesas bóvedas de mirtos y laureles, se encuentran galerías de najanjos y limoneros entrelazados, que embalsaman el ambiente de una manera prodigiosa. En Granada, en la oriental Granada, es donde tiene la naturaleza su más rico teatro: allí crecen umbrosas florestas mecidas por céfiros juguetones; allí brotan multitud de fuentes, se despeñan infinidad de cas- ...

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Victorina o heroísmo del corazón : novela original / de la Señorita Dª María de la Concepción Gimeno ; precedida de un prólogo de D. Ramon Ortega y Frias Gimeno de Flaquer, Concepción (1850-1919)

CCPB001415790-X

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INicio

-¡Cora! ¡Corita! No seas descarada: sal de ahí. ¿No ves que esta no es tu casa? ¡Ay, que tonta estás! ¿A que me haces entrar por tí? No desea otra cosa, la niña que así reprende á su perrita, asomando la rubia é interesante cabeza, por entre la verja de un delicioso jardín, que atrae su atención, tanto por el aroma delicado de sus flores, como por los colores diversos y profuso ramaje. Al timbre de su voz, suspende Armando su lectura, y queda mirándola con verdadera complacencia, pensando para sí: - ¡Qué chiquilla más seductora! Cierra su libro dejando el índice como...

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La rosa del té / Juana Guardiola Villegas Guardiola Villegas, Juana

CCPB001415790-X

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INicio

I. De cuándo sucedió la cosa. Comenzaba este largo siglo, que ya va de vencida.- No se sabe fijamente el año: sólo consta que era despues del de 4 y ántes del de 8. Reinaba, pues, todavía en España don Cárlos IV de Borbon, -por la gracia de Dios, segun las monedas, y por un olvido ó gracia especial de Bonaparte, segun los boletines franceses.- Los demas soberanos europeos descendientes de Luis XIV habian perdido ya la corona (y el jefe de ellos la ...

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El sombrero de tres picos : historia verdadera de un sucedido que anda en romances escrita ahora tal y como pasó / por Pedro Antonio de Alarcón. Alarcón, Pedro Antonio de (1833-1891)

CCPB001415790-X

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INicio

CAPITULO PRIMERO. La casa solariega de los barones de Fenollar, era una de esas casas fantásticas y sombrías, que una vez vistas no se borran fácilmente de la memoria, y menos de la de un niño, por las sensaciones que ha producido; las sensaciones que más indeleblemente se graban en la imaginacion y en el corazon infantil, las del terror. Espaciosa, sin gusto en su arquitectura, sin órden ni armonía en la distribucion y arreglo de los distintos departamentos de que constaba, llena de largos, oscuros y complicados pasillos que á primera vista era de todo punto imposible averiguar á donde conducian; de altas súcias ventanas, pintados los bastidores y puertas de estas, así como las maderas todas, de color de caoba; las paredes ennegrecidas y desconchadas por efecto del abandono, y aquellas que el niño contemplaba con más ...

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Por no entenderse_ : novela original / por la autora de El hilo del destino, Magdalena, El hada doméstica, La rosa del Genil, Isabel o La lucha del corazón, etc. MacPherson Hemas, Catalina (1826-1883)

CCPB001361489-4

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INicio

Nosotros no podemos decir "el sabor de la tierruca", ni "el saborete", ni otra cualquiera de esas expresiones genuinamente castellanas ó, como escribe el Diccionario de la Academia, regionales de esta ó aquella localidad. Para entendernos, y para que las palabras digan algo á nuestro sentimiento, hay que llamar á la patria, terreta ... y a Villafranqueza, El Palamó. Pero hay que decirlo, y que sentirlo: hondamente, sinceramente, con el corazón, no con la cabeza, que es donde suelen llevar los amores muchos que parecen vehementísimos. ¡Cuan á menudo se repiten los lugares comunes del cariño á la patria, y aún del cariño á los padres (la célebre "voz de la naturaleza" de las ...

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Cuentos de mi tierra / Rafael Altamira. Altamira, Rafael (1866-1951)

CCPB001427677-1

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INicio

El marqués de Clemira, al tiempo de marchar al ejército, recibia las tristes despedidas de su esposa, su suegra y sus tres hijos. Tenia sobre sus rodillas á Cesarito, el mayor de ellos, que se quejaba amargamente de no ser bastante grande para poder acompañarle; el marqués dándole un abrazo se levantó; sus dos hija llorando se abrazaron á él, y su mujer bañada en llanto se arrojó hácia la puerta para decirle el último adios. Entonces César, acercándose al oido del marqués le dijo: papá mio, lléveme vd. consigo á la guerra..... El marqués sin responder le dejó en los brazos de su madre, pero el niño lo rehusó de modo que fué preciso abrirle por fuerza la manecita que tenia asida del corrarin del vestido de su padre, el cual volviendo á abrazar á sus hijos y esposa se separó de ellos y marchó apresuradamente ...

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Las veladas de la quinta / por Madama Genlis. Genlis, Stéphanie-Félicité Du Crest (1746-1830)

CCPB001356707-1

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INicio

La leyenda del Destripador, asesino medio sabio y medio brujo, es muy antigua en mi tierra. La oí en tiernos años, susurrada ó salmodiada en terroríficas estrofas, quizás al borde de mi cuna por la vieja criada, quizás en la cocina aldeana, en la tertulia de los gañanes, que la comentaban con estremecimientos de temor ó risotadas obscuras. Volvió á aparecérseme, como fantasmagórica creación de Hoffmann, en las sobrías y retorcidas callejuelas de un pueblo que hasta hace poco permaneció teñido de colores medioevales, lo mismo que si todavía hubiese peregrinos en el mundo y resonase aún bajo las bóvedas de la Catedral el himno de Ultreja. Más tarde, el clamoreo de los periódicos, el pánico vil de la ignorante multitud hacen surgir de nuevo en mi fantasía el cuento, trágico y ridículo como Cuasimodo, jorobado con todas las jorobas que afean al ...

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Un destripador de antaño : (historias y cuentos de Galicia) /Emilia Pardo Bazán. Pardo Bazan, Emilia, Condesa de (1851-1921)

CCPB000688150-5

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INicio

ESCENA I Gabinete elegante. Marta, hermosa joven de veintidos Abriles, echada con negligencia en un diván, se absorbe en sus meditaciones. Dan dos golpecitos en la puerta de la estacia. Marta, sin variar su actitud. - ¡Adelante! Se alza el portier y aparece una atildada doncellita de casa grande que, dirigiéndose á su linda ama, le entrega un sobre cerrado, diciéndole en tono confidencial: - Del señorito Ernesto. Una leve agitación recorre todo el cuerpo de Marta y con febril aceleramiento rasga el sobre y lee á media voz el contenido de la epístola. "Adorada mía: Has sido caprichosa, confiésamelo. Caprichosa y terca y poco indulgente. Mi pecado merecía disculpa y tú has llevado las cosas á un extremo absurdo. Cuanto más pienso en aquel incidente, menos me explico tu proceder. Cerrarme tu corazón á piedra y ...

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Cosas que pasan : prosa ligera / Pepita Vidal ; carta prólogo de Vital Aza. Vidal, Pepita

CCPB001378308-4

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INicio

TAL PARA CUAL. Aquellos de nuestros lectores que no conocen el palacio real del Buen Retiro, pueden si les place figurarse un lindísimo edificio, que Apolo hubiera escogido para morada suya, si los antiguos no hubieran preferido alojar buenamente al príncipe de las nueve musas en la poética falda del Monte Parnaso, teatro de las hazañas de su rubicunda alteza. Nada con efecto falta al Buen Retiro para hacer de este palacio una mansion deliciosa: construido entre jardines, á la sombra de picarescos bosquecillos, bañado por el agua que perennemente mana de fuentes tan saludables como cristalinas, parece invitar al filósofo con sus soledades, al poeta con sus naturales armonías, á la mujer con sus galas, y á todos con sus maravillas que hace ya siglos forman la delicia de los madrileños. Concretándonos ahora al alcázar, y retrotrayéndonos á la segunda mi- ...

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El pendón de Santa Eulalia ó Los fueros de Cataluña : novela histórica original / por D. Manuel Angelon. Angelón, Manuel (1831-1889)

CCPB000091541-6

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INicio

Á MIS PADRES Quisiera juntar ahoraen tan corta poesía, un hijo que triste llora y que á sus padres adora allá, en una tumbra fría. Muy poca es mi inspiración, y no bastará... ¡Dios Santo! para que yo la aflicción en aquesta situación retrate entre luto y llanto.

Muy poco, sí, es mi talento y corta mi inteligencia, é insufrible el sentimiento que en tan crítico momento atormenta mi existencia. Largos años han pasado... ¡recuerdo bien!... ¡era un niño!... hoy un hombre desdichado, sin nadie junto á mi lado que me demuestre cariño.

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Ensayos poéticos / por Serafin Acedo y Torres. Acedo y Torres, Serafín.

CCPB001373052-5

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