Usos sexistas del español
El sexismo en el español
Binarismo de género
Confusión sexo-género
Masculino genérico
El sexismo es la discriminación hacia una persona según su sexo o género. Nacemos con un sexo y nos identificamos con alguno de los tantos géneros; y esto quizás no coincida con el modo en que nos ven: ahí nace el sexismo, que también se manifiesta en la forma en que nos comunicamos. Las palabras que elegimos pueden causar consecuencias en el trato con otras personas, como la discriminación o la invisibilidad hacia mujeres o géneros no binarios; y esto es sexismo lingüístico.
sexo
género
Técnicas para escribir con empatía de género
Todas estas técnicas son combinables. Solo necesitás escribir a conciencia y usarlas con creatividad.
Parafrasear
Despersonalizar
Neologismos
Evitar marca de género
Usar ambos géneros
Convertir adjetivos
Lenguaje inclusivo
Desdoblar
Seguir leyendo
Empatía de género
Usar ambos géneros gramaticales
Mencionar explícitamente ambos géneros gramaticales.
Además de mediante el desdoblamiento, es posible explicitar los géneros también en sustantivos y artículos. Si bien esta técnica produce textos más extensos, nos acerca más a la empatía de género; y, si la combinamos con una inversión de perspectiva, nos acerca aún más. Ejemplos:
inversión de perspectiva
Al desdoblar artículos, si dejamos un solo sustantivo este debe estar más cerca del artículo con el que concuerda en género.
- «Día del Niño» → «Día de la Niña y el Niño»
- «Los estudiantes» → «Las y los estudiantes»
- «Los padres» → «Las madres y los padres»
- «Los pasajeros» → «Los y las pasajeras»
- «Los pasajeros» → «Las y los pasajeros»
Empatía de género
Si bien «perspectiva de género» es el término más frecuente para referirnos a la metodología que permite generar conciencia sobre la invisibilización, la discriminación, la desigualdad y la exclusión de las mujeres y personas de géneros no binarios; a la hora de escribir para la interacción preferimos hablar de «empatía de género». Esto se debe a que el diseño de la interacción de las personas con las publicaciones o productos digitales se realiza con el método design thinking, que se enfoca principalmente en conocer y entender a las personas usuarias de los productos digitales. Entonces, escribir con empatía de género significa escribir para todas las personas por igual.
Desdoblar las terminaciones
Agregar una barra al final de una palabra masculina para incluir la terminación en femenino.
Es recomendable aplicar esta técnica solo si no encontramos otra opción; por ejemplo, al armar un formulario donde el espacio es reducido. El abuso de esta técnica produce un texto difícil de compreder auditivamente para las personas con dificultades visuales que utilizan un lector de pantalla. Si bien sostiene el binarismo tradicional y no incluye a todos los demás géneros, combinada con la inversión de perspectiva es un pasito más hacia la empatía de género. Ejemplos:
inversión de perspectiva
- «Firma profesor/a - Firma alumno/a»
- «Estado civil: soltera/o - casada/o - viuda/o »
Despersonalizar
Evitar marcas directas referidas a las personas que realizan una acción para poner el foco en otro lado.
Si bien al escribir para la interacción buscamos poner a las personas en el centro, despersonalizar es no mencionalas explícitamente para evitar marcas de género y lograr una mayor inclusión. Ejemplos:
- «Los que cursaron en 2020» → «Quienes hayan cursado en 2020»
- «Los estudiantes descargaron la app con éxito» → «La app se descargó/fue descargada exitosamente»
- «Los docentes aprobaron la moción» → «Se aprobó la moción»
Crear neologismos
Crear palabras nuevas sin marca de género.
El lenguaje, producto y productor de la culura, es dinámico, flexible y está en cambio permanente. Cada cambio cultural trae consigo nuevas expresiones; como sucedió con la masificación del buscador web de Google: con el tiempo dejamos de decir «lo busqué en internet» y empezamos a decir «lo googlée», convirtiendo así el nombre de una marca en un verbo. Estos son ejemplos de cómo algunas empresas actuales han resuelto la empatía de género para comunicarse con sus clientes:
- «Llegó tu repartidor/a» → «Llegó tu rappi»
- «Tu conductor/a está en camino» → «Tu uber/didi/cabify está en camino»
¿Cuáles serán los neologismos en educación?
Binarismo de género
El binarismo de género es intentar encasillar las cuestiones de sexo o género solo en dos opciones:
- hombre o mujer (sexo)
- masculino o femenino (género)
Cuando hay una más para referirnos al sexo (intersexual) y muchas, muchas más para referirnos al género (transgénero, bigénero, género fluido, etc.)
Por ejemplo cuando decimos «los y las estudiantes» o «las y los docentes» estamos excluyendo a todas las personas que no se identifican con ninguno de estos dos géneros.
Convertir adjetivos en adverbios o sustantivos
Reemplazar un adjetivo con marca de género por un sustantivo o un adverbio que no la tiene.
Si bien esta técnica puede producir textos más extensos es una forma simple de evitar las marcas de género. Ejemplos:
- «Es muy abierta para expresar su sentir» → «Expresa su sentir abiertamente»
- «Es aplicado para estudiar» → «Estudia aplicadamente»
- «Los estudiantes están atentos» → «El estudiantado presta atención»
- «Siéntanse seguros» → «Sientan seguridad»
Parafrasear
Reescribir una idea con otras palabras o estructura respetando el significado original del mensaje sin perder información en el proceso.
Se puede parafrasear usando sinónimos, invirtiendo el orden de la oración, pasando de voz activa a pasiva, etc. Ejemplos:
- «Son graduados de la UBA» → «Se graduaron en la UBA»
- «Bienvenidos» → «Les damos la bienvenida»
- «Lamento que estén molestos» → «Lamento su molestia»
- «Buscamos diseñadores» → «Buscamos talentos para el equipo de diseño»
Pero... ¿es sexista el español?
Aunque suene increíble, la respuesta es NO. Lo que sí es sexista es el uso que le damos al español.
Veamos un ejemplo
El español es un idioma rico lingüísticamente con herramientas para evitar el sexismo lingüístico. Solo es cuestión de usarlo a conciencia y con un poco de creatividad.
Usar palabras sin marca de género
Buscar sustantivos colectivos u otras palabras para evitar la distinción entre sexos o géneros.
Si bien todas las palabras tienen su propio género gramatical no todas hacen alusión al sexo o género de la persona. Ejemplos:
- Personas: «Todos los invitados» → «Todas las personas invitadas»
- Alumnado: «Los alumnos» → «El alumnado»
- Equipo: «Los docentes» → «El equipo docente»
- Pueblo: «Los argentinos» → «El pueblo argentino»
- Personal: «Los médicos» → «El personal sanitario»
Confundir sexo con género
El binarismo de género, además, suele estar acompañado de confundir «sexo» con «género», como sucede con el nuevo DNI argentino, que para indicar el sexo solo se admiten tres opciones... incorrectas: M(asculino), F(emenino) y X. Estas deberían ser H(ombre), M(ujer) o I(ntersexual) o, en vez de sexo, debería decir género y, por supuesto, permitirse más opciones.
Lenguaje inclusivo
Reemplazar las vocales que indican género («a», «o» y «e») por «e» o «i» para referirnos a todas las personas sin importar su identidad de género.
Si bien el lenguaje está vivo y es dinámico, esta forma aún no es aceptada por todas las personas y debe usarse con cuidado, atendiendo a los hábitos de nuestro público objetivo. También es importante que, de elegir esta técnica, se sostenga en todo el texto y se aplique manteniendo la concordancia entre el sustantivo y sus modificadores. Ejemplos:
No es recomendable usar @ o «x» porque excluye a quienes usan lector de pantalla o tienen dislexia.
- «Todos ellos se van» → «Todes elles se van»
- «Los pibes» → «Les pibis»
- «La chica es rápida» → «Le chique es rápide»
Masculino genérico
El masculino genérico es un género gramatical del español que, supuestamente, incluye indistintamente a todas las personas.
Este es uno de los usos sexistas más frecuentes y más difíciles de evitar porque está naturalizado en nuestro modo de hablar cotidiano.
Por ejemplo, al celebrar los «Día del... maestro, amigo, lector, niño, etc.»
Escribir con empatía de género
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Created on September 19, 2024
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Usos sexistas del español
El sexismo en el español
Binarismo de género
Confusión sexo-género
Masculino genérico
El sexismo es la discriminación hacia una persona según su sexo o género. Nacemos con un sexo y nos identificamos con alguno de los tantos géneros; y esto quizás no coincida con el modo en que nos ven: ahí nace el sexismo, que también se manifiesta en la forma en que nos comunicamos. Las palabras que elegimos pueden causar consecuencias en el trato con otras personas, como la discriminación o la invisibilidad hacia mujeres o géneros no binarios; y esto es sexismo lingüístico.
sexo
género
Técnicas para escribir con empatía de género
Todas estas técnicas son combinables. Solo necesitás escribir a conciencia y usarlas con creatividad.
Parafrasear
Despersonalizar
Neologismos
Evitar marca de género
Usar ambos géneros
Convertir adjetivos
Lenguaje inclusivo
Desdoblar
Seguir leyendo
Empatía de género
Usar ambos géneros gramaticales
Mencionar explícitamente ambos géneros gramaticales.
Además de mediante el desdoblamiento, es posible explicitar los géneros también en sustantivos y artículos. Si bien esta técnica produce textos más extensos, nos acerca más a la empatía de género; y, si la combinamos con una inversión de perspectiva, nos acerca aún más. Ejemplos:
inversión de perspectiva
Al desdoblar artículos, si dejamos un solo sustantivo este debe estar más cerca del artículo con el que concuerda en género.
Empatía de género
Si bien «perspectiva de género» es el término más frecuente para referirnos a la metodología que permite generar conciencia sobre la invisibilización, la discriminación, la desigualdad y la exclusión de las mujeres y personas de géneros no binarios; a la hora de escribir para la interacción preferimos hablar de «empatía de género». Esto se debe a que el diseño de la interacción de las personas con las publicaciones o productos digitales se realiza con el método design thinking, que se enfoca principalmente en conocer y entender a las personas usuarias de los productos digitales. Entonces, escribir con empatía de género significa escribir para todas las personas por igual.
Desdoblar las terminaciones
Agregar una barra al final de una palabra masculina para incluir la terminación en femenino.
Es recomendable aplicar esta técnica solo si no encontramos otra opción; por ejemplo, al armar un formulario donde el espacio es reducido. El abuso de esta técnica produce un texto difícil de compreder auditivamente para las personas con dificultades visuales que utilizan un lector de pantalla. Si bien sostiene el binarismo tradicional y no incluye a todos los demás géneros, combinada con la inversión de perspectiva es un pasito más hacia la empatía de género. Ejemplos:
inversión de perspectiva
Despersonalizar
Evitar marcas directas referidas a las personas que realizan una acción para poner el foco en otro lado.
Si bien al escribir para la interacción buscamos poner a las personas en el centro, despersonalizar es no mencionalas explícitamente para evitar marcas de género y lograr una mayor inclusión. Ejemplos:
Crear neologismos
Crear palabras nuevas sin marca de género.
El lenguaje, producto y productor de la culura, es dinámico, flexible y está en cambio permanente. Cada cambio cultural trae consigo nuevas expresiones; como sucedió con la masificación del buscador web de Google: con el tiempo dejamos de decir «lo busqué en internet» y empezamos a decir «lo googlée», convirtiendo así el nombre de una marca en un verbo. Estos son ejemplos de cómo algunas empresas actuales han resuelto la empatía de género para comunicarse con sus clientes:
¿Cuáles serán los neologismos en educación?
Binarismo de género
El binarismo de género es intentar encasillar las cuestiones de sexo o género solo en dos opciones:
Cuando hay una más para referirnos al sexo (intersexual) y muchas, muchas más para referirnos al género (transgénero, bigénero, género fluido, etc.)
Por ejemplo cuando decimos «los y las estudiantes» o «las y los docentes» estamos excluyendo a todas las personas que no se identifican con ninguno de estos dos géneros.
Convertir adjetivos en adverbios o sustantivos
Reemplazar un adjetivo con marca de género por un sustantivo o un adverbio que no la tiene.
Si bien esta técnica puede producir textos más extensos es una forma simple de evitar las marcas de género. Ejemplos:
Parafrasear
Reescribir una idea con otras palabras o estructura respetando el significado original del mensaje sin perder información en el proceso.
Se puede parafrasear usando sinónimos, invirtiendo el orden de la oración, pasando de voz activa a pasiva, etc. Ejemplos:
Pero... ¿es sexista el español?
Aunque suene increíble, la respuesta es NO. Lo que sí es sexista es el uso que le damos al español.
Veamos un ejemplo
El español es un idioma rico lingüísticamente con herramientas para evitar el sexismo lingüístico. Solo es cuestión de usarlo a conciencia y con un poco de creatividad.
Usar palabras sin marca de género
Buscar sustantivos colectivos u otras palabras para evitar la distinción entre sexos o géneros.
Si bien todas las palabras tienen su propio género gramatical no todas hacen alusión al sexo o género de la persona. Ejemplos:
Confundir sexo con género
El binarismo de género, además, suele estar acompañado de confundir «sexo» con «género», como sucede con el nuevo DNI argentino, que para indicar el sexo solo se admiten tres opciones... incorrectas: M(asculino), F(emenino) y X. Estas deberían ser H(ombre), M(ujer) o I(ntersexual) o, en vez de sexo, debería decir género y, por supuesto, permitirse más opciones.
Lenguaje inclusivo
Reemplazar las vocales que indican género («a», «o» y «e») por «e» o «i» para referirnos a todas las personas sin importar su identidad de género.
Si bien el lenguaje está vivo y es dinámico, esta forma aún no es aceptada por todas las personas y debe usarse con cuidado, atendiendo a los hábitos de nuestro público objetivo. También es importante que, de elegir esta técnica, se sostenga en todo el texto y se aplique manteniendo la concordancia entre el sustantivo y sus modificadores. Ejemplos:
No es recomendable usar @ o «x» porque excluye a quienes usan lector de pantalla o tienen dislexia.
Masculino genérico
El masculino genérico es un género gramatical del español que, supuestamente, incluye indistintamente a todas las personas.
Este es uno de los usos sexistas más frecuentes y más difíciles de evitar porque está naturalizado en nuestro modo de hablar cotidiano.
Por ejemplo, al celebrar los «Día del... maestro, amigo, lector, niño, etc.»