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Oraciones de la mañana
copaslinmaculada
Created on August 29, 2024
Escolapias Colegio La Inmaculada
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Oraciones de la mañana Escolapios
"Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará". (Mateo 6, 6)
ORACIÓN DE LA MAÑANA
¡Gracias!
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“Si alguno quiere venir detrás de mí, tome su cruz y me siga” (Mt 16, 24)
Los miércoles centraremos nuestra oración en la música, en una canción, y para escuchar es necesario mantener un clima de silencio. Así que, después del silencio decimos En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN. Escuchamos “Aquí estoy”
¿Estoy dispuesto o dispuesta siempre para Jesús? ¿Quiero seguir a Jesús? Realmente ¿estoy siempre disponible para lo que se me necesita? Cuando le digo a alguien “Aquí estoy yo”, ¿estoy ofreciéndole todo lo que soy? Pidamos poder decir sin dudar “Aquí estoy yo” cada vez que alguien nos necesite. Padre nuestro que estás en …
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
“Nuestro Señor es grandioso, y grande es su poder; su conocimiento no tiene límite." (Salmo 147) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
"Mi nombre es Gabrielzinho, soy nadador y voy a ganar tres medallas de oro en París", se presentó el joven de 22 años al presidente Luiz Inácio Lula Da Silva antes de viajar a Francia para los Juegos Paralímpicos 2024. Gabriel dos Santos Araujo, Gabrielzinho, mide 121 centímetros y padece una malformación genética llamada focomelia que impidió el normal desarrollo de sus brazos, pero eso no le impide moverse como un verdadero delfín en el agua ni haberse convertido en la sensación de los Juegos Paralímpicos de París 2024 donde ya consiguió tres medallas doradas.
La historia de Gabriel y la natación arrancó de muy chico. Como creció en Corinto, un poblado muy caluroso de Brasil, siempre que podía, se lanzaba a cualquier piscina o lago: "Debería haber sido un trauma pero fue el detonante de mi mayor pasión". A veces los problemas que tenemos son un aprendizaje en nuestra vida. Veamos el vaso medio lleno, para sacar lo mejor de nosotros mismos. PADRE NUESTRO, QUE ESTÁS EN EL CIELO.
““Sed fuertes, no temáis. ¡He aquí vuestro Dios!” (Isaías 35, 4)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Nos ponemos cómodos, hacemos silencio y nos disponemos en presencia del Señor dejando que Él nos hable a través de la siguiente canción
El Papa Francisco en un encuentro con jóvenes universitarios les dijo: “Tengan la valentía de sustituir los miedos por los sueños… Nuestras acciones están llamadas a reflejar la belleza, alegre y radical del Evangelio. El cristianismo no puede plantearse como una fortaleza rodeada de muros”. (El Papa Francisco pide a los jóvenes universitarios "buscar" y "arriesgar": "Sean emprendedores de sueños" - JMJ Lisboa - COPE) DILO TÚ: Repite alguna frase de las que has oído en la canción y comparte con tus compañeros qué relación puede tener con las palabras del Papa Francisco. ¿Sientes vértigo cuando piensas en tus sueños
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
Lectura del santo Evangelio según San Juan
En aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Lo que mi Padre me ha dado es más que todas las cosas, y nadie puede arrebatar nada de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno»
Jesús se presenta como el Pastor que conoce a cada uno por su nombre. No somos uno más del montón: nos escucha, nos cuida, y nunca nos suelta de su mano. Seguirle es confiar en que nunca estaremos solos, incluso cuando la vida se pone difícil.¿Reconoces la voz de Jesús en tu vida… o hay demasiado ruido que no te deja escucharle?
¡Hola chicas y chicos! De nuevo estamos aquí, en el cole, después de unas largas y merecidas vacaciones. Seguramente habéis llegado con las pilas cargadas para comenzar este curso con mucha ilusión. Jesús viene a iluminar nuestros corazones. También por eso estamos llamados a brillar, con una luz diferente, a ser luz también para los demás. Como pequeños corazones que iluminan la noche, así nos sentimos queridos por Jesús, porque empezamos a intuir que Él es la Luz.
Un amor que nos desborda, más allá de nuestros límites, que "se sale" más allá de nosotros mismos, y que tiene su reflejo en las obras que hacemos: en cómo nos portamos en casa, en ayudar a nuestro compañero, en tener paciencia con el vecino... Brillamos, y ayudamos a que otros brillen también, compartiendo por ejemplo el corazón brillante,porque sabemos que nada tiene sentido si no es con los demás, con mi familia, con mis compañeros del colegio...
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“Jesús dijo: Dejen que los niños vengan a mi, y no se lo impidan, porque el Reino de los cielos es de quienes son como ellos". (Mateo 19, 14) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
San José de Calasanz comenzó su ministerio en la Diócesis de Albarracín, donde fue enviado a una región montañosa por el obispo de la Figuera. Allí se destacó por su dedicación, lo que llevó al obispo de Urgel a nombrarlo teólogo, confesor y vicario general.En un momento dado, renunció a sus cargos y repartió entre los pobres las grandes riquezas heredadas de sus padres. Decidió trasladarse a Roma en 1592. Allí, el cardenal Marcantonio Colonna lo escogió como su teólogo e instructor para su sobrino. En Roma, se unió a la Cofradía de la Doctrina Cristiana, una organización dedicada a enseñar el catecismo a los niños. En noviembre de 1597, abrió la primera escuela pública gratuita en Europa, que pronto contaba con más de mil niños bajo su cuidado. En 1602, alquiló una casa en San Andrea della Valle y comenzó la vida comunitaria con sus asistentes. A estas instituciones las llamó "Escuelas Pías", y a los religiosos que se unieron a él se les conoció como Escolapios.
Padre Nuetro, que estás en el cielo...
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“El reino de Dios está en medio de vosotros". (Lucas 17, 20)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Julia Kochetova hizo esta instantanea. Se trata de un campo de girasoles aplastado por los carros de combate. ¿Qué te sugiere esta imagen? ¿Dónde crees que está Dios en esta foto? El mal nunca triunfará, Jesús nos ha prometido que siempre estará con nosotros, hasta el final de los tiempos.
Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo: ¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
Siempre unidos a Jesús Jesús nos dice que Él es la vid y nosotros las ramas. Así como una rama necesita estar unida a la planta para crecer y dar frutos, nosotros necesitamos estar cerca de Jesús para vivir con amor y alegría. La canción Madre Tierra de Chayanne nos recuerda que todo en la naturaleza está conectado y que debemos cuidar lo que Dios nos ha dado. Si vivimos en amor y ayudamos a los demás, daremos frutos buenos, como Jesús nos enseña. ¿Qué cosas puedes hacer cada día para estar más unido a Jesús y dar frutos de amor?
“Esta viuda echó más que todos, porque todos han echado de lo que les sobra, pero ella, de su pobreza echó todo lo que tenía". (Marcos 12, 43)
Los miércoles centraremos nuestra oración en la música, en una canción, y para escuchar es necesario mantener un clima de silencio. Así que, después del silencio decimos En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Son extraordinarias todas aquellas personas que dan lo mejor de sí mismas. Cualquier persona, con sus pequeñas o grandes capacidades, pueden crear un mundo asombroso, lleno de amor y creatividad. Haciendo que cada una de sus actividades den vida.
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
¿Recuerdas un momento en el que estuviste triste y luego te sentiste feliz? ¿Qué crees que te quiso enseñar Jesús en ese momento?
Jesús sabe que a veces estamos tristes, pero nos promete que esa tristeza no durará para siempre. Él nos da una alegría que nadie puede quitarnos. Así como cuando nos reencontramos con alguien que amamos sentimos mucha felicidad, así también nos sentiremos cuando estemos con Jesús y recordemos que nunca nos deja solos.
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Existe un refrán popular que dice “haz borrón y cuenta nueva”. No solo nuestras abuelas lo han utilizado, sino grandes marcar comerciales lo usan como eslogan para crear gomas de borras con súper poderes. Y es que no hay nada mejor que darse cuenta de aquello en lo que hemos fallado, aprender del error y mejorar. Cada mal cometido es una oportunidad para crecer. Dejar a un lado “el mal rollito” y comenzar de nuevo nuestra historia. La parábola del “hijo pródigo” relata la historia de un joven que volvía a casa después de una vida desastrosa, cargada de dinero, poder, malas amistades; cuyo padre le acogía de nuevo con los brazos abiertos. No tengas miedo a reconocer tu mal, hoy es un buen día para cambiar. Hoy Cristo te abraza, y te dice: “ánimo, quedas limpio”.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN. Buenos días, nos preparamos para la oración de hoy. Nos preparamos para escuchar un relato que habla del valor que tienen las cosas más sencillas.
Había una vez un campesino, amante de la tierra y de su trabajo. Ya era anciano. No era rico, pero trabajando había logrado comprar una hermosa viña que le daba lo suficiente para vivir bien él y su familia. Con esfuerzo, había criado a tres hijos sanos y robustos. Pero precisamente aquí estaba su preocupación: los tres chicos no mostraban, de ningún modo, compartir la pasión del padre por el trabajo del campo Un día, antes de morir, el anciano llamó a sus hijos y les dijo: <<Hijos, debo revelaros un secreto: en la viña está escondido un tesoro que bastará para que viváis felices y tranquilos cuando haya muerto. Buscad ese tesoro y divididlo entre vosotros como buenos hermanos>>. Al día siguiente los tres hijos bajaron a la viña con azadones, palas y rastrillos, y empezaron a remover la tierra. Buscaron días y días, porque la viña era grande y no sabían dónde el padre podría haber escondido el tesoro. Al final, tristemente se dieron cuenta que habían labrado toda la tierra sin haber encontrado ningún tesoro. Sin embargo, después de algún tiempo comprendieron el significado de las palabras de su padre. Aquel año la viña dio gran cantidad de uvas, porque había estado cuidada y trabajada. Vendieron la uva y obtuvieron lo suficiente para compartir entre los tres y vivir bien. Y desde aquel día comprendieron que el más grande tesoro para la persona es el fruto de su trabajo.REFLEXIÓN: Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo
“Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!" (Salmo 139)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
La surfista australiana Olivia Ottaway se sumerge bajo una ola el 19 de agosto de 2023, en Teahupo’o, Tahití, Polinesia ¿Te has dado cuento que Dios te ha regalado el mundo para que lo disfrutes, para lo vivas, para que seas feliz y tengas salud? La naturaleza, el mar, la tierra es el hogar que Dios nos ha dado. ¿Cómo disfrutas de ello?
Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo: ¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
Jesús nos invita a tener un corazón limpio y lleno de amor verdadero. Nos enseña que no solo importan nuestras acciones, sino también lo que pensamos y sentimos. Ser sinceros, respetuosos y cuidar a los demás con cariño es una forma de seguir a Jesús y construir relaciones bonitas y fuertes, como las que Él quiere para todos.
¿Cómo puedes mostrar hoy respeto y cariño verdadero a los que están cerca de ti?
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Mi corazón joven busca sentido para mi vida; mi corazón joven te busca a Ti, Dios mío, y tiene sed y tiene hambre y tiene ganas de ti, como la cierva que busca el agua; o el niño hambriento, el pan. ¡Cómo lo siento, Señor!: mi corazón tiene sed de ti; mi corazón busca en ti a Alguien que llene su existencia. Te busca con pasión y con fuerza, Oh Dios vivo, Dios de la vida, y me pregunto a cada paso. ¿Cuándo veré tu rostro, tu faz, Oh Dios? En mi camino muchas veces no te he buscado y me he perdido. Mi pecado, mi desorden, mi egoísmo y mi orgullo cegaron la búsqueda. Mis limitaciones se convirtieron en lágrimas que mojaron mi pan, y al comerlo me preguntaba de nuevo: ¿Dónde está tu Dios? En ti pongo mi confianza, Tú me saciarás. (Adaptación del salmo 42)
LA MUJER DEVOTA. Érase una vez una mujer muy devota y llena de amor de Dios. Solía ir a la iglesia todas las mañanas, y por el camino solían acosarla los niños y los mendigos, pero ella iba tan absorta en sus devociones que ni siquiera los veía. Un buen día, tras haber recorrido el camino acostumbrado, llegó a la iglesia en el preciso momento en que iba a empezar el culto. Empujó la puerta, pero ésta no se abrió. Volvió a empujar, esta vez con más fuerza, y comprobó que la puerta estaba cerrada con llave. Afligida por no haber podido asistir al culto por primera vez en muchos años, y no sabiendo qué hacer, miró hacia arriba... y justamente allí, frente a sus ojos, vio una nota clavada en la puerta con una chincheta. La nota decía: «Estoy ahí fuera», en los niños y mendigos que desde años salen a tu encuentro en el camino de la Iglesia.
En el Evangelio, Jesús enseña a sus discípulos a no rechazar a quienes hacen el bien, incluso si no son parte de su grupo cercano. En Vivir, se celebra la importancia de valorar cada acto y momento de la vida como algo precioso. Ambas enseñanzas invitan a centrarse en lo bueno y en la contribución de otros, dejando de lado divisiones. Apunta una frase de la canción que te guste y que te ayude a reconocer todo lo bueno que tenemos en la vida.
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M-Clan cantaba una canción que se llamaba “Miedo”, cuyo estribillo dice “miedo a volver a los infiernos, miedo a que me tengas miedo, a tenerte que olvidar, de encontrarte de repente, de no verte nunca más”. ¿Quién no ha sentido esa sensación? Tenemos miedo a fracasar, a suspender y defraudar a nuestros padres o profesores, miedo a finalizar el curso y no saber que quiero para mi vida, para mi futuro, qué carrera escoger o trabajo, miedo a separarnos de nuestros amigos o familiares, a sentirnos débiles, solos o enfermos. El miedo nos ayuda a estar alertas, a ser cautos. Nos ayuda a reflexionar sobre cómo podemos ser mejores en los momentos de mayor dificultad. No es malo sentir miedo. Pero sí, permíteme que hoy te cuente amigo, que no estamos solos en ese duelo, en ese malestar. Pues Jesús nos acompaña, sufre con nosotros y nos dice “animo, soy yo, estoy contigo, no temas”. ¿Y cómo sabemos que Cristo está con nosotros? Porque lo vemos en nuestros amigos, que nos animan cuando estamos tristes, en nuestra familia, que nos cuida y protege, en nuestros profesores que nos alientan y consuelan. Él se hace presente en cada uno de ellos. ¿Y tú? ¿Cómo haces que Cristo se haga presente en tu propia vida? ¿Y en la de los demás? Te invito a que hoy hagas algo especial por alguien que esté preocupado o triste, como por ejemplo dedicarle una canción, escribirle una nota de ánimo. Hoy construye el Reino desde la sencillez.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Quiero ser pastor que vele por los suyos; árbol frondoso que dé sombra al cansado; fuente donde beba el sediento. Quiero ser canción que inunde los silencios; libro que descubra horizontes remotos; poema que deshiele un corazón frío; papel donde se pueda escribir una historia. Quiero ser risa en los espacios tristes, y semilla que prende en el terreno yermo. Ser carta de amor para el solitario, y grito fuerte para el sordo… Pastor, árbol o fuente, canción, libro o poema… Papel, risa, grito, carta, semilla… Lo que tú quieras, lo que tú pidas, lo que tú sueñes, Señor… eso quiero ser. (José María R. Olaizola, SJ)
Jesús le pregunta a Pedro si lo ama, y cuando Pedro dice que sí, Jesús le pide que cuide a los demás. Eso nos enseña que si amamos de verdad a Jesús, también debemos cuidar y ayudar a las personas que están a nuestro alrededor. Amar a Jesús no es solo decirlo, sino demostrarlo con nuestras acciones.
¿Cómo puedes demostrar hoy que amas a Jesús cuidando de alguien o ayudando en casa o en la escuela?
Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, se suscitó entre los discípulos una discusión sobre quién sería el más importante. Entonces Jesús, conociendo los pensamientos de sus corazones, tomó de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo: «El que acoge a este niño en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, acoge al que me ha enviado. Pues el más pequeño de vosotros es el más importante». Entonces Juan tomó la palabra y dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no anda con nosotros». Jesús le respondió: «No se lo impidáis: el que no está contra vosotros, está a favor vuestro»
Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús
Jesús cura a los enfermos, en concreto hoy, en el Evangelio, abre los ojos a un ciego. Con un proposito, con un fin: ser testigo de ese amor. ¿Y tú? ¿Abres los ojos?
“Sed fuertes, no temáis. ¡He aquí vuestro Dios!” (Isaías 35, 4) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Hacemos silencio fuera, y también dentro para poder escuchar al Señor que nos habla, para tomar conciencia de que Él siempre está con nosotros. Los judíos utilizaban los salmos para alabar y dar gracias a un Dios que no abandona, al que en Él confía. Cierro los ojos y mientras escucho lo que Dios me dice con el siguiente salmo, pienso cómo puede ayudarme en mi vida diaria.
“MI CONFIANZA ERES TÚ, SEÑOR” Frente a la riqueza que todo lo invade, dame tu pobreza que todo lo enriquece. Frente a la alegría de falsas sonrisas, llena mis ojos de lágrimas para llorar con los que lloran. Frente a la cobardía de los que me insultan, dame coherencia y valor para seguirte. Frente a los deseos de poder y de apariencia, dame humildad y la satisfacción de ser tu amigo. Que mi confianza, Señor, seas Tú. Que mi riqueza, Señor, seas Tú. Que mi alimento, Señor, seas Tú. Que mi alegría, Señor, seas Tú. Que mi fortaleza, Señor, seas Tú. Que en mis sueños, Señor, ahora y siempre estés Tú. Amén
Reflexionamos: “HACEMOS ECO” Vuelvo a leer el salmo y digo en voz alta alguna frase que resuena especialmente en mi interior. Decimos juntos: “PADRE NUESTRO…”
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Ayúdame, Dios mío, por tu bondad. Perdóname por lo que he hecho mal, tú sabes cómo soy. Yo sé que no miras lo que está mal, sino lo bueno que es posible. Te gusta un corazón sincero, y en mi interior me das sabiduría. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me dejes vagar lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. Enséñame a vivir la alegría profunda de tu salvación, Hazme vibrar con espíritu generoso: entonces mi vida anunciará tu grandeza, enseñaré tus caminos a quienes están lejos, los pecadores volverán a ti. Hazme crecer, Dios, Dios, Salvador mío, y mi lengua cantará tu justicia. Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza.
“«Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa». (Lucas 19, 1) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Ven a mí Si estás cansado. Si sientes que no puedes más. Si los días te vencen un poco. Si te agobia el trabajo, el presente, o el futuro. Si no encuentras sentido a lo que haces. Si a veces tienes ganas de tirarlo todo por la borda. Si el evangelio es demasiado exigente. Si no sabes amar bien. Ven a mí. Y yo te aliviaré. Mi palabra será caricia. Mi silencio será música. Mi ternura será refugio. Pasa un tiempo conmigo y aprende de mí. Porque yo también llevo mis cargas. También yo me veo enfrentado con la necesidad de amar, siempre más. Con el dolor del mundo. Yo también tengo días grises. Pero soy manso y humilde de corazón. ¿qué quiero decirte con eso? Que no me convierto en el centro de todo. No hago dramas en exceso. Lo pongo todo en manos de mi Padre. Y Él me da el descanso. Porque, a la luz de su amor, mis cargas son ligeras… (adaptación de Mt 11, 28-30, Rezandovoy)
"A qué es semejante el reino de Dios o a qué lo compararé? Es semejante a un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto; creció, se hizo un árbol y los pájaros del cielo anidaron en sus ramas" (Lucas 13, 18) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
En la imagen vemos el tamaño de un gran de mostaza, así es el Reino de Dios. A veces, nuestras pequeñas acciones pueden parecer que no dan fruto, que no son importantes, pero algún día crecerán y harán que nuestro mundo sea mucho mejor. Ten la fe, la seguridad y fortaleza de que tú puedes construir el Reino, y eso será suficiente para que Dios obre en ti.
Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo: ¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
La Amistad y la Ayuda En la historia de San Pedro y San Juan, vemos cómo ayudaron a un hombre que no podía caminar. No le dieron dinero, sino algo mucho mejor: lo sanaron con el poder de Jesús. ¡Qué hermoso es ayudar a los demás! La canción Count on Me de Bruno Mars nos habla de algo parecido: estar siempre para nuestros amigos cuando nos necesitan. A veces, ayudar no significa solo dar cosas, sino estar ahí con amor y alegría. ¿Cómo puedes ayudar tú a un amigo o a alguien que lo necesite?
Lectura del santo Evangelio según San Juan.
En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar». Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo». Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?». Ellos contestaron: «No». Él les dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro: «Es el Señor». Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger». Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos. Después de comer, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?». Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dice: «Apacienta mis corderos». Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Él le dice: «Pastorea mis ovejas». Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?» Y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero». Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras». Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».
Después de todo lo vivido, los discípulos vuelven a lo de siempre: pescar. Pero sin Jesús, no pescan nada. Cuando lo reconocen en la orilla y se dejan guiar, el milagro ocurre. Jesús no solo les da de comer, también le pregunta a Pedro si lo ama… no una, sino tres veces, para recordarle que el amor verdadero se demuestra con hechos. ¿Estás dejando que Jesús te guíe en tu día a día, o sigues remando solo sin rumbo?
En la fotografía vemos a un padre enseñando a su hijo a pescar. Al principio, quizás no atrapan nada, pero el niño confía en su papá y sigue intentando. Algo parecido vivieron los discípulos en el lago de Tiberíades: habían pescado toda la noche sin éxito, hasta que Jesús les dijo dónde echar la red. Ellos confiaron, obedecieron… ¡y se llenó la red de peces! Así como el niño aprende de su papá, nosotros también aprendemos a confiar cuando escuchamos a Jesús. A veces no vemos los resultados al principio, pero si seguimos su voz, las cosas pueden cambiar. ¿Qué crees que puede pasar cuando confías en Jesús, incluso cuando algo parece que no tiene solución?
Hacer el bien en secreto Jesús nos enseña que cuando hagamos algo bueno, no debemos hacerlo para que todos nos vean y nos aplaudan, sino por amor a Dios y a los demás. Él ve nuestro corazón y se alegra cuando ayudamos sin esperar nada a cambio. La canción Imagine de John Lennon habla de un mundo lleno de paz y amor, donde las personas se ayudan unas a otras sin egoísmo. Si hacemos el bien en silencio y con amor, podemos ayudar a construir un mundo más bonito, como Jesús quiere. ¿Qué buenas acciones puedes hacer hoy sin esperar que los demás te feliciten?
Jesús nos habla de un pan muy especial: Él mismo. Cuando participamos de la Eucaristía, recibimos a Jesús en nuestro corazón. Así como el pan nos da energía y vida, Jesús nos da fuerza para amar, perdonar y hacer el bien. Ver a niños compartiendo el pan nos recuerda que Jesús también quiere que vivamos en comunidad, ayudándonos unos a otros con amor y alegría.
¿Qué cosas buenas puedes hacer hoy para compartir el amor de Jesús con los demás?
Cuenta una leyenda que un día la verdad y la mentira se cruzaron: -Buenos días- dijo la mentira - Buenos días- contestó la verdad. - Hermoso día - dijo la mentira. Y la verdad, miró al cielo y oteó el horizonte para ver si era verdad... Y sí, lo era. - Hermoso día- contestó entonces la verdad. - Aún más hermoso está hoy el lago - dijo la mentira. Y la verdad, miró y requete miró al lago para convencerse de que era verdad... Y sí, lo era. - Cierto, está más bonito- dijo entonces la verdad. Y la mentira, correidno hacia el agua, dijo: -¡Vayamos al agua a nadar! ¡El agua está mucho más hermosa! La verdad se acercó con prudencia al agua, la tocó con la yema de los dedos, vio que si, el agua estaba más hermosa, y decidió creer a la mentira y seguirla. Ambas se quitaron la ropa y se lanzaron al agua. La verdad y la mentira estuvieron nadando un buen rato, muy a gusto, hasta que la mentira salió y se puso la ropa de la verdad. La verdad, incapaz de ponerse la ropa de la mentira, comenzó a caminar desnuda por la calle y todos se horrorizaron de verla. Así es como, desde entonces, la mayoría de personas prefieren ver la mentira disfrazada de verdad que la verdad al desnudo. "No abandones nunca el amor y la verdad" (Proverbios 3,3)
Lectura del santo Evangelio según San Juan
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará».
En este Evangelio, Jesús nos muestra su paciencia y su comprensión: sabe que no siempre estamos listos para entenderlo todo de golpe. Por eso promete enviarnos al Espíritu de la verdad, que nos irá guiando poco a poco, con sabiduría y amor, hacia la verdad completa. No estamos solos en el camino: Dios sigue hablándonos, inspirándonos y mostrándonos por dónde ir, especialmente cuando nos abrimos a escuchar con el corazón. En un mundo lleno de voces, prisas y confusión, esta promesa es un regalo: el Espíritu Santo está ahí, si aprendemos a hacer silencio interior y confiar. ¿Cómo puedes aprender a escuchar la voz del Espíritu en medio del ruido diario de tu vida?
Lectura del santo Evangelio según San Juan
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo, Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis». PALABRA DEL SEÑOR.
En este Evangelio, Jesús nos habla de un amor que va más allá de las palabras: es un amor que se demuestra obedeciendo su palabra y confiando en Él. Nos promete algo increíble: que Dios mismo habitará en nosotros si lo amamos. Además, nos deja un regalo único: su paz, una paz profunda que el mundo no puede dar. Es una invitación a no tener miedo, a confiar en que, aunque a veces no entendamos todo, el Espíritu Santo nos guía y acompaña siempre. ¿Qué significa para ti vivir con la paz que Jesús nos ofrece, incluso en medio de las dificultades?
Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús: «Maestro, dije a mi hermano que reparta conmigo la herencia». Él le dijo: «Hombre, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre vosotros?». Y les dijo: «Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes». Y les propuso una parábola: «Las tierras de un hombre rico produjeron una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos, diciéndose: “¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha”. Y se dijo: “Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el trigo y mis bienes. Y entonces me diré a mí mismo: alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea alegremente”. Pero Dios le dijo: “Necio, esta noche te van a reclamar el alma, y ¿de quién será lo que has preparado?”. Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios»..
Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús
Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de exponer todas sus enseñanzas al pueblo, entró en Cafarnaún. Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado a quien estimaba mucho. Al oír hablar de Jesús, el centurión le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese a curar a su criado. Ellos, presentándose a Jesús, le rogaban encarecidamente: «Merece que se lo concedas, porque tiene afecto a nuestra gente y nos ha construido la sinagoga». Jesús se puso en camino con ellos. No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes; porque no soy digno de que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir a ti personalmente. Dilo de palabra, y mi criado quedará sano. Porque también yo soy un hombre sometido a una autoridad y con soldados a mis órdenes; y le digo a uno: "Ve", y va; al otro: "Ven", y viene; y a mi criado: "Haz esto", y lo hace». Al oír esto, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la gente que lo seguía, dijo: «Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe». Y al volver a casa, los enviados encontraron al siervo sano.
PALABRA DE DIOS Gloria a ti Señor Jesús.
REFLEXIÓN: Muchas veces escuchamos la frase de " No hay que fiarse de la gente". Hemos sentido que nos han fallado, la experiencia de no creer en quienes nos rodean ¿y por qué? ¿Qué hemos hecho de la palabra? ¿Ya no transmite? ¿Ya no traduce la fe y la confianza? ¿Estamos comunicados para incomunicarnos más? ¿No estaremos necesitados de una curación de nuestra confianza? Jesús de Nazaret, no sólo es el hombre de palabra, también es un profeta de hechos. Sana cuanto a nuestro alrededor parece enfermo. Pero para ello se requiere la fe. No comprenderemos la calidad de la experiencia de Dios si no miramos con los ojos de la fe. Vivir desde la confianza es permitir que Dios se manifieste en mi vida en la persona de Jesús
“"El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra" (Jn.8, 7)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Hoy oramos con esta canción del grupo Ain Karem pidiéndole al Señor que nos llene de su misericordia. ¿Con qué frase te quedas? ¿Por qué? Juntos rezamos a Dios Padre que es siempre misericordia con la oración que Jesús nos enseñó. Antes de terminar guardamos unos segundos de silencio para interiorizar en aquello que hemos orado.
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
“Lléname de gozo y alegría. (Salmo 51)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
La canción destaca la importancia de tener a alguien que está ahí tanto en los buenos como en los malos momentos, y que se convierte en una luz en la oscuridad. ¿Eres una persona alegre? ¿Cómo estás siendo luz para los demás? ¿De forma brillas?
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes, afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza" (Jeremías 29, 11)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
La letra anima a dejar de lado los pensamientos negativos y a tomar la iniciativa para cambiar el rumbo hacia un futuro más prometedor. La canción es un canto a la libertad personal, a la importancia de saber disfrutar y a la búsqueda de la felicidad en las pequeñas cosas que nos rodean. Haz eco de las frases que más te llamen la atención de la canción.
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
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Jesús nos dice que no tengamos miedo, que confiemos en Él. Él es el camino que nos lleva al amor de Dios. Así como cuando caminamos por un sendero confiamos en que nos llevará a un buen lugar, también debemos confiar en que seguir a Jesús nos guía a la felicidad verdadera. No estamos solos, Él va con nosotros.
¿En qué momentos puedes recordar que Jesús está contigo y te muestra el camino?
“Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor (Colosenses 3, 23- 24) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
EL CAMPESINO QUE OLVIDÓ SU LIBRO DE ORACIONES. Un pobre campesino que regresaba del mercado a altas horas de la noche descubrió de pronto que no llevaba consigo su libro de oraciones. Se hallaba en medio del bosque y se le había salido una rueda de su carreta, y el pobre hombre estaba muy afligido pensando que aquel día no iba a poder recitar sus oraciones. Entonces se le ocurrió orar del siguiente modo: “He cometido una verdadera estupidez, Señor: he salido de casa esta mañana sin mi libro de oraciones, y tengo tan poca memoria que no soy capaz de recitar sin él una sola oración. De manera que voy a hacer una cosa: voy a recitar cinco veces el alfabeto muy despacio, y tú, que conoces todas las oraciones, puedes juntar las letras y formar esas oraciones que yo soy incapaz de recordar”. Y el Señor dijo a sus ángeles: “De todas la oraciones que he escuchado hoy, ésta ha sido, sin duda alguna, la mejor, porque ha brotado de un corazón sencillo y sincero”.
“Él perdona todos nuestros pecados” (Salmo 103, 3)
Hoy parece difícil encontrar a personas valientes, veamos un tipo de valentía que podemos intentar practicar. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
La canción dice: “Soy valiente al perdonar a todo aquel que me ha herido” ¿Crees que perdonar es de valientes? ¿O es de cobardes? ¿Qué crees que te hace ser mejor persona, perdonar o mantener el rencor? ¿Qué piensas que te da más felicidad, perdonar o mantener el enfado? Pidamos hoy ser valientes para perdonar a todo aquel que nos ha herido. Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo:
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
“Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador" (Lucas 1, 46) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu.
Observa las siguientes fotografías. ¿Qué ves en ellas? ¿Por qué crees que están alegres?
Hoy celebramos la presentación de la Santísima Virgen. Ella siempre vivió desde la alegría, cerca de Jesús. ¿Cómo transmites tú la alegría de vivir? Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo: ¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquellos días, Jesús salió al monte a orar y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió de entre ellos a doce, a los que también nombró apóstoles: Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Simón, llamado el Zelote; Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor. Después de bajar con ellos, se paró en una llanura con un grupo grande de discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y toda la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.
Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
“«Y vosotros, ¿quién decís que soy?» (Mc 8, 29)
Es momento de seguir descubriendo quién es Jesús para nosotros. Y tú, ¿estás dispuesto a seguir a Jesús y gritar de corazón que Él es Dios? ¿Quién es para ti Jesús? Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos a nuestra Madre, pidiéndole la valentía que necesitamos para seguir a su Hijo.
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
“Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mi". (Juan 14, 6)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Ante tanta mentira como hay en el mundo, Jesús es la verdad. En esta canción nos dicen que para algunos los milagros como convertir el agua en vino son una decepción, pero detrás de la sencillez de cada día, Dios nos muestra la grandeza de seguir creyendo que has venido a la ciudad.
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Te necesito a Ti ¡Te necesito a Ti, sólo a Ti! Deja que lo repita sin cansarse mi corazón. Los demás deseos que día y noche me embargan son falsos y vanos hasta sus entrañas. Como la noche esconde en su oscuridad la súplica de la luz, así en la oscuridad de mi inconsciencia resuena este grito: ¡Te necesito a Ti, sólo a Ti! Como la tormenta está buscando la paz cuando golpea la paz con su poderío, así mi rebelión golpea tu amor y grita: ¡Te necesito a Ti, sólo a Ti! (R. Tagore)
"Como el Padre me ha enviado así os envío yo". (Juan 20, 19) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
PERUGINI, UN PINTOR ITALIANO:
Es costumbre entre los católicos confesar los pecados a un sacerdote y recibir de éste la absolución como un signo del perdón de Dios. Pero existe el peligro, demasiado frecuente, de que los penitentes hagan uso de ello como si fuese una especie de garantía o certificado que les vaya a librar del justo castigo divino, con lo cual confían más en la absolución del sacerdote que en la misericordia de Dios. He aquí lo que pensó hacer Perugini, un pintor italiano de la Edad Media, cuando estuviera a punto de morir: no recurrir a la confesión si veía que, movido por el miedo, trataba de salvar su piel, porque eso sería un sacrilegio y un insulto a Dios. Su mujer, que no sabía nada de la decisión del artista, le preguntó en cierta ocasión si no le daba miedo morir sin confesión. Y Perugini le contestó: “Míralo de este modo, querida: mi profesión es la de pintor, y creo haber destacado como tal. La profesión de Dios consiste en perdonar; y si él es tan bueno en su profesión como lo he sido yo en la mía, no veo razón alguna para tener miedo”. No obstante, Dios a través de un sueño comunicó a Perugini: Mi Misericordia es infinita pero he querido que sea a través de la confesión y la absolución el concederla.Es mi manera de poder encontrarme contigo personalmente para derramarla sobre ti”
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En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Todo se vuelve ritmo ¿Cómo descubrir la propia música? ¿Cómo descubrir la propia danza? ¿Quiénes cantaron nuestra canción? Animarme a escucharla, animarme a hacerla sonar, cantar juntos, danzar juntos. Sé que podemos, sé que existe, sé que suena. Pasa por nosotros, pasa por mí, amanece con la tierra. Marea de sonidos hechos orquesta, sinfonía de vida. Vuelo de instrumentos, cuerdas, vientos, cueros suenan juntos. Ahí estamos… ahí estoy… ahí voy, ahí vamos. Todo se vuelve ritmo en el escenario de tanto viento. Canto con la naturaleza, danzo abrazando heridas y tragedias. Tonos de la vida que todo lo incluyen. Así la vida y la muerte pierden sus miedos, sonríen canciones. La tuya, la mía, la nuestra, para que después de danzar toda la noche, nos encontremos en un nuevo amanecer. (Marcos Alemán)
“Abriré los ríos en los montes, y manantiales en medio de los valles; en el desierto abriré estanques de agua, y manantiales en la tierra seca" (Isaías 41, 18)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
¿Qué esperanzas/sueños tienes? ¿Qué retos/objetivos quieres conseguir? Como una hoja en blanco, en nuestra historia personal, se irá llenando, cada día, de diferentes experiencias, que son aprendizajes en nuestra vida. Piensa un momento… ¿Con qué actitud comienzas esta semana?
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
El Espíritu Santo nos guía Jesús les dijo a sus amigos que enviaría al Espíritu Santo para ayudarles a entender todo lo que Él les había enseñado. El Espíritu de la Verdad nos guía, nos da fuerza y nos ayuda a hacer el bien. Esta canción nos recuerda que el Espíritu Santo está siempre con nosotros, llenándonos de amor, alegría y paz. Cuando lo escuchamos en nuestro corazón, sabemos qué es lo correcto y cómo ser mejores cada día. ¿Cómo puedes escuchar al Espíritu Santo en tu corazón y seguir su guía?
"Y aconteció que cuando oísteis la voz de en medio de las tinieblas, mientras el monte ardía con fuego, os acercásteis a mi, todos los jefes de vuestras tribus y vuestros ancianos". (Det 5, 23)
En medio de las tinieblas y dificultades ¿Te acercas más a Dios? ¿Cuando estás en problemas notas la presencia y el amor del Señor?
EL BUEN SAMARITANOFueron muchas las ocasiones en las que Jesús enseñó a las personas con el uso de las parábolas o narraciones cortas. Él usaba situaciones cotidianas que todos podían entender para comunicar verdades espirituales importantes: Una vez Jesús dijo: Cierto maestro de la ley se levantó para probar a Jesús diciendo: Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna? Y él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? Él le respondió diciendo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Jesús respondió: Has respondido bien. Haz esto y vivirás. Pero él, queriendo justificarse, le preguntó a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Entonces respondió Jesús con la siguiente parábola: Cierto hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones quienes lo despojaron de su ropa, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto. Por casualidad, descendía cierto sacerdote por aquel camino y, al verle, pasó de largo. De igual manera, un levita también llegó al lugar y, al ir y verle, pasó de largo. Pero cierto samaritano, que iba de viaje, llegó cerca de él y, al verle, fue movido a misericordia. Acercándose a él, vendó sus heridas echándoles aceite y vino. Y poniéndolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos monedas y se las dio al mesonero diciéndole: “Cuídamelo, y todo lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva”. Jesús entonces preguntó: ¿Cuál de estos tres te parece haber sido el prójimo de aquel que cayó en manos de ladrones? Él dijo: El que tuvo misericordia con él, lo cuidó y curó. Entonces Jesús le dijo: Ve y haz tú lo mismo. (Lucas 10:25-3)
Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «Nadie que ha encendido una lámpara, la tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama, sino que la pone en el candelero para que los que entran tengan luz. Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse público. Mirad, pues, cómo oís, pues al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener».
Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús
Piensa: ¿De qué forma enciendes tu luz? ¿Cómo ayudas a quienes te rodean? A veces, sin darnos cuenta, nos ocultamos a través de máscaras, intentamos que no se nos vea, no llamar la atención, por miedos, inseguridades. El Señor nos pide ser personas activas, dar lo mejor de nosotros mismos. ¿Estás dispuesto a hacerlo? ¿De qué manera estás brillando en este curso? Le pedimos a la Virgen María que nos ayude a ser luz.
"Pero el Señor dijo: No te fijes en su apariencia, ni en su elevada estatura, pues yo lo he rechazado. No se trata de lo que el hombre ve; pues el hombre se fija en las apariencias pero yo me fijo en el corazón". (1 Samuel 16, 7)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Observa esta imagen. ¿Sabes qué es? Es jarabe de azúcar visto con un microscopio de luz polarizada de 25 aumentos. La estructura puntiaguda y en capas cristalizadas poco tienen que ver con el tacto viscoso de esta sustancia. En lo más profundo de nuestro ser tenemos una joya interior, no tengas miedo de conocerla y de mostrarla al mundo, pues hay belleza en ella.
Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo: ¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
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El Génesis cuenta cómo Dios creó un mundo hermoso y perfecto, y nos encargó cuidarlo. Nos regaló un planeta lleno de vida y equilibrio, pero las fotos de destrucción ambiental, como contaminación, deforestación y especies en peligro, muestran cómo hemos fallado en cuidar ese regalo. Dios creó todo "bueno", pero nuestras acciones han llevado al caos. Antes había armonía; ahora hay desastres ambientales. Dios nos pidió "dominar" la creación, pero eso significa protegerla, no explotarla. Dañar la naturaleza rompe nuestra relación con Dios, la creación y los demás. ¿Y tú? ¿Reconoces este problema? ¿Cómo cuidas tu entorno? ¿Qué propuestas crees que debería tener tu clase para cuidar el hogar donde vivimos?
Lectura del santo Evangelio según San Lucas En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan. Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor». Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él. Y él comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido esta Escritura que acabáis de oír». Reflexión: Dios nos busca para que en nuestra inteligencia y en nuestro corazón, abiertos a la Luz como está abierto el corazón de un niño, se asiente la Fe, la Esperanza, la Caridad que siempre nos harán descubrirle. Ayúdanos a parecernos a ti y a descubrirte en quienes nos necesitan
Final del santo Evangelio según San Lucas
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto. Mirad, yo voy a enviar sobre vosotros la promesa de mi Padre; vosotros, por vuestra parte, quedaos en la ciudad hasta que os revistáis de la fuerza que viene de lo alto». Y los sacó hasta cerca de Betania y, levantando sus manos, los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos, y fue llevado hacia el cielo. Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.
Este Evangelio nos muestra el momento en que Jesús, después de haber cumplido su misión, asciende al cielo. Pero antes de partir, deja una tarea clara a sus discípulos: ser testigos de su amor, su perdón y su resurrección. No los deja solos: promete enviarles la "fuerza de lo alto", el Espíritu Santo, que les dará valor y fuerza para cumplir esa misión. También a nosotros hoy Jesús nos invita a ser testigos: no solo con palabras, sino con una vida que refleje esperanza, fe y amor. Aunque a veces nos sintamos inseguros o débiles, no estamos solos. Su fuerza sigue llegando a quienes confían en Él. ¿Qué significa para ti ser testigo de Jesús hoy, en medio de tu vida diaria, tus estudios, tus amistades?
Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «Nadie que ha encendido una lámpara, la tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama, sino que la pone en el candelero para que los que entran tengan luz. Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse público. Mirad, pues, cómo oís, pues al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener».
Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús
Piensa: ¿De qué forma enciendes tu luz? ¿Cómo ayudas a quienes te rodean? A veces, sin darnos cuenta, nos ocultamos a través de máscaras, intentamos que no se nos vea, no llamar la atención, por miedos, inseguridades. El Señor nos pide ser personas activas, dar lo mejor de nosotros mismos. ¿Estás dispuesto a hacerlo? ¿De qué manera estás brillando en este curso? Le pedimos a la Virgen María que nos ayude a ser luz.
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Nuestro tesoro está en el cielo Jesús nos enseña que no debemos preocuparnos tanto por las cosas materiales, porque lo más valioso no es lo que tenemos en la tierra, sino el amor y la bondad que guardamos en el corazón. Él nos invita a buscar un tesoro en el cielo, viviendo con amor y generosidad. La canción El cielo no puede esperar de Luis Mas, sobre la vida de Carlo Acutis, nos recuerda que hacer el bien y seguir a Jesús es el verdadero camino hacia el cielo. Carlo, aunque joven, ya entendió que lo más importante es ayudar a los demás y amar a Dios. ¿Qué acciones buenas puedes hacer hoy para acercarte más a tu tesoro en el cielo?
Lectura del santo Evangelio según San Lucas:En aquel tiempo, Jesús bajó del monte con los Doce, se paró en una llanura con un grupo grande de discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis. Bienaventurados vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos, porque ya habéis recibido vuestro consuelo! ¡Ay de vosotros, los que estáis saciados, porque tendréis hambre! ¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis! ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que vuestros padres hacían con los falsos profetas». Reflexión Este evangelio puede sonar un poco extraño al principio. ¿Cómo pueden ser felices los pobres, los que tienen hambre o los que lloran? Jesús está enseñando algo muy profundo: la verdadera felicidad no depende de las cosas materiales ni de lo que los demás piensen de nosotros. La verdadera felicidad está en confiar en Dios y vivir de acuerdo con sus enseñanzas, incluso cuando las cosas son difíciles. Jesús llama “bienaventurados” a los que confían en Él, a los que no se dejan atrapar por el egoísmo, las riquezas o la apariencia de éxito. Nos invita a mirar más allá de lo que el mundo valora y a buscar lo que realmente importa: el amor, la justicia y el Reino De Dios.
Agradece al Señor, comparte en voz alta con tus compañeros de la clase. Y hoy ten un gesto de agradecimiento con las personas que te rodean.
Hace poco vi un video de unos niños que les sometían a una cámara oculta. Los pequeños estaban sentados en una mesa, con unos platos donde se escondía una deliciosa merienda. En el momento en el que los niños estaban solos, podían levantar la tapa y descubrir el suculento manjar. Por sorpresa, solos uno de los niños tenía una gran merienda y el otro jovencito, no tenía nada en su plato. Todas las experiencias grabadas resultaron satisfactorias, comprobando que el hombre es un ser solidario por naturaleza. Todos los niños compartieron la comida con los que no tenían. Estoy seguro de que no hace mucho alguien en clase te dejó un folio que no tenías, te prestó un bolígrafo, te dio parte de su merienda en la hora del recreo o incluso, si estabas triste, te dio parte de su tiempo para hacer feliz. Y es que Cristo nos enseña que con cinco panes y dos peces es posible alimentar a una población entera. Los milagros existen en aquello que es cotidiano, en tu hermano, tu amigo que se sienta contigo en clase y te ayuda cada día. ¿Y tú? ¿Compartes tus cinco panes y dos peces? Te propongo que en este día compartas aquello que tengas: tu tiempo, tu material, tu sonrisa, para construir un mundo mejor.
“Otra parte cayó en tierra buena, y dio frutos; una ciento, otra sesenta, otra treinta. (Mateo 13) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
“Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque elos serán lamados hijos de Dios.” (Mt 5,9)
Paula Montal una mujer valiente, alegre y soñadora. Uno de sus mayores sueños se hace realidad en una pequeña ciudad llamada Sabadell. Aquí comienza toda la historia de las Madres Escolapias . Junto con sus amigas, Paula ofrece su vida al Dios como hija de María - Escolapia. Paula Montal desea enseñar a niños y jóvenes una educación cristiana. Una educación que pretende construir familias en un espíritu de amor y paz. Este mes se nos invita a ser agentes de paz en un mundo marcado por el conflicto y la división. Los que trabajan por la paz son aquellos que trabajan activamente por la reconciliación, la justicia y la armonía entre las personas.
Jesús tú nos desafías a buscar la paz en todas nuestras relaciones y a ser instrumentos de reconciliación y unidad en un mundo que tanto lo necesita. Te pedimos que nos hagas instrumentos de la paz en nuestras familias, con nuestros amigos,como lo hacía Madre Paula con sus hermanas Escolapias,con su familia y con todas las personas que encontraba en su camino. Jesús que el primer signo de esperanza en nuestras vidas se traduzca en paz para el mundo. Que seamos símbolos de la paz aquí y ahora donde vivimos, trabajamos y estudiamos.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
A ti, Señor, levanto mis ojos a ti que habitas en el cielo y entre los hijos de los hombres. Levanto mis ojos de donde viene mi esperanza. La esperanza me llega a borbotones de tu inmenso amor, de que no te olvidas nunca de mí. Muchos hombres ponen su esperanza en que tengan suerte en el juego, en que todo les salga bien, en la solución de sus problemas. Mi esperanza es pronunciar tu nombre. Mi alegría se llama conocerte, saber de tu bondad infinita, más allá de donde alcanza mi razón. tú eres una puerta abierta, una ventana llena de luz. Cuando los hombres me miran, me preguntan por qué sigo creyendo, por qué tú sigues siendo mi esperanza, me digo: si te conocieran, si supieran sólo un poco de ti, si ellos descubrieran lo que tú me has dado, estoy seguro de que no dirían lo que dicen; pues tú eres maravilloso, acoges mis pies cansados. Por eso, por todo y por siempre, tú, Señor, eres mi esperanza. Amén. Hacemos eco del salmo y compartimos aquella frase que nos haya llamado la atención y que sigue resonando en nuestro interior… ? ¿Por qué? Rezamos juntos: PADRE NUESTRO…
Jesús nos dice que debemos liberarnos de lo que nos ata, incluso si es difícil, porque eso nos aleja de Dios. El pecado esclaviza, nos encierra como si estuviéramos en una cárcel. Y nos pide decisiones fuertes para dejar atrás lo que nos hace daño. Podemos liberarnos y recibir la paz de Dios si hacemos el bien, como dar un vaso de agua al que lo necesita. Al ser libres, ayudamos a que otros encuentren a Dios. Jesús nos llama a romper nuestras cadenas y vivir en libertad y paz. Dedica unos minutos en silencio para pensar qué es aquello que te impide mostrarte como eres en realidad.
"¿Y quién decís que soy?" Hoy, en el Evangelio, Jesús nos hace una pregunta directa. Jesús guía a sus discípulos para entender quién es y lo que implica seguirlo. A veces estamos muy perdidos y no sabemos dar una respuesta real y sentida. Cuando Jesús pregunta "¿Quién soy?", los discípulos buscan una respuesta, como quien sigue un mapa para orientarse. Jesús enseña que no siempre entendemos su plan. Las manos guiando el mapa muestran el esfuerzo por confiar en su dirección, incluso cuando parece difícil. Ayúdanos a conocerte mejor y quererte cada día más.
"Al instante dejaron sus redes y le siguieron" (Mateo 4, 20 - 22)En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
¿Qué veo? ¿Qué pienso? Los pescadores trabajan por la noche, con la luz de su barco. En las tormentas son hábiles y reman con fortaleza para ganar a la temestad y a las olas. ¿Cómo te enfretnas tú a la tempestad? ¿Dejas espacio para que Dios te ayude?
Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo: ¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
“Él perdona todos nuestros pecados” (Salmo 103, 3) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN. Vamos a observar con detenimiento la siguiente imagen, y compartiremos en voz alta algunas de las respuestas a las preguntas que veremos a continuación.
Sabes quiénes son? ¿Reconoces a alguna de las dos personas de la imagen? ¿Qué crees que están haciendo? ¿Dónde crees que están? El hombre de la izquierda es el Papa Juan Pablo II. Fue Papa desde 1978 hasta 2005. El hombre de la derecha es Alí Agca, un ciudadano turco que nació en 1958. El 13 de mayo de 1981 en la plaza de San Pedro del Vaticano, Alí Agca intentó matar al Papa disparándole cuatro veces. El Papa estuvo muy grave y a punto de perder la vida, pero se recuperó. Y Alí Agca fue detenido y encarcelado. El 27 de diciembre de 1983, el Papa visitó a Alí Agca en la cárcel donde cumplía condena. Allí estuvieron hablando y Juan Pablo II lo perdonó por lo que le había hecho. La imagen de hoy es de ese día, es la imagen del perdón de un hombre a otro hombre. Después de esto el Papa dijo: “Todos necesitamos ser perdonados por otros, entonces todos debemos estar listos para perdonar”. PARA REFLEXIONAR: ¿Somos capaces de perdonar de corazón? ¿Podría yo perdonar algo que me duele mucho? ¿Haría yo lo mismo que hizo el Papa? Terminamos la oración de hoy rezando un Padrenuestro y pidiendo fuerzas para poder perdonar de corazón. Padre nuestro que estás…
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EL ANCIANO PIADOSO Y EL MODO DE ORAR
Un piadoso anciano rezaba cinco veces al día, para él la oración era una obligación, pensaba que su oración le convertía en mejor persona que su socio, que nunca rezaba ni ponía los pies en la iglesia. Pues bien, el día que cumplió ochenta años, el anciano oró de la siguiente manera: «¡Oh Dios, nuestro Señor! Desde que era joven, no he dejado un sólo día de acudir a la iglesia desde por la mañana y rezarte mis oraciones cinco veces diarias. No he hecho un solo movimiento ni he tomado una sola decisión, importante o intranscendente, sin haber primero invocado tu Nombre. Y ahora, en mi ancianidad, he redoblado mis ejercicios piadosos y te rezo sin cesar, día y noche. Sin embargo, aquí me tienes: tan pobre como un ratón de sacristía. En cambio, fíjate en mi socio: juega y bebe como un cosaco e incluso, a pesar de sus años, anda con mujeres de dudosa reputación... y a pesar de todo, nada en la abundancia. Y dudo que alguna vez haya salido de sus labios una sola oración. Pues bien, Señor: no te pido que le castigues, porque eso no sería cristiano; pero te ruego que respondas: ¿Por qué, por qué, por qué... le has permitido a él prosperar y me has tratado a mí de este modo?" «¡Porque eres un verdadero pelmazo!», y “la oración debía hacerte libre y no esclavo” - le respondió Dios.
Lectura del santo Evangelio según San Juan
Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también unos a otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros».PALABRA DEL SEÑOR
Este texto del Evangelio nos recuerda algo esencial y poderoso: el amor verdadero es la señal más clara de que seguimos a Jesús. Él no solo nos pide amar, sino que nos muestra cómo hacerlo con su propia vida: con paciencia, entrega, perdón y compasión. Amar como Jesús no siempre es fácil, pero es lo que transforma al mundo y a nosotros mismos. ¿De qué manera concreta puedes mostrar hoy ese amor a las personas que te rodean?
Jesús, amigo nuestro, queremos tener paz en nuestro corazón, para amar a los demás como Tú nos enseñaste. Ayúdame a ser amable a compartir con alegría, a perdonar cuando algo me duela. Concédeme un corazón humilde para reconocer mis errores y pedir perdón. Que en mi familia y en mi colegio brillen siempre el amor y la tranquilidad, que mis palabras y mis manos siembre paz en cada lugar. Cuida a todos los iños del mundo, especialmente los que sufren, y enséñanos a construir juntos un mundo lleno de amor. Ilumina nuestro corazón para que aprendamos a comprendernos y a construir un mundo más justo y humano donde todos viviamos en armonía. Enséñanos a seguir tu camino, a ser luz apra los demás y a vivir siempre en paz. Amén.
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En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Andábamos sedientos, agitados por batallas de esas que te gastan por dentro. Éramos los tibios, los desalmados, los insensibles. Llevábamos puñales en los pliegues de la vida, para conquistar, por la fuerza, cada parcela de nuestra historia. Conjugábamos la queja con la insidia, sospechando unos de otros. Ocultábamos las heridas para no mostrar debilidad.
Alguien, un día, habló de ti. Prometías paz, sanación, encuentro. La promesa despertó anhelos. Queríamos creerlo. Salimos a buscarte.Al encontrarte deshiciste los nudos que nos retorcían. Destapaste las trampas Sembraste optimismo, gratitud, misericordia. Y ahora somos nosotros los portadores de un fuego que ha de encender otros fuegos, para iluminar, el mundo con tu evangelio. (José María R. Olaizola, SJ)
Jesús nos enseña que el amor verdadero es ayudar, cuidar y estar con los amigos, incluso cuando no es fácil. Él quiere que seamos buenos amigos, como Él lo fue. Cuando actuamos con amor y respeto, estamos cumpliendo su mandamiento.
¿Qué puedes hacer hoy para ser un buen amigo o amiga, como Jesús lo fue?
Hoy en el Evangelio, las gentes se cuestionaban quién era Jesús y por qué hablaba con esa autoridad, si era el hijo del carpintero ¿Qué nos va a enseñar? A veces no nos fiamos, no creemos en Él. A veces también hacemos juicios de valor y no damos voz a los sencillos, a los humildes de corazón. Señor, aumenta nuestra fe.
Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: «Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás»
PALABRA DE DIOS Gloria a ti Señor Jesús.
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Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, "porque para Dios nada hay imposible"». María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.
PALABRA DE DIOS Gloria a ti Señor Jesús.
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La lámpara apagada Había una vez un joven que tenía una lámpara muy bonita. Era de cobre pulido y tenía un diseño antiguo que llamaba la atención de todos. Sin embargo, nunca la encendía. Decía que no quería gastar el aceite, que prefería conservarla impecable y sin uso. Pasaban los días y las noches, y aunque la lámpara estaba siempre en su estantería, limpia y reluciente, el joven vivía en la oscuridad. Tropezaba con las cosas, se perdía en su propia casa, y muchas veces se sentía solo y confundido. Un día, un anciano sabio que pasaba por allí le preguntó: —¿Por qué no enciendes tu lámpara? —No quiero que se desgaste —respondió el joven—. Es muy valiosa para mí. El anciano sonrió y le dijo: —Una lámpara está hecha para dar luz. Su valor no está en mantenerse intacta, sino en iluminar el camino, aunque eso signifique consumir su aceite poco a poco. Ese día, el joven encendió su lámpara por primera vez… y por fin pudo ver todo con claridad. Tu vida, tus talentos, tu fe y tu capacidad de amar no están hechos para guardarse, sino para compartirse. Solo así puedes iluminar tu camino y el de los demás.
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios". (Isaías 41, 10)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Dios no quiere que tengamos miedo, Dios quiere que confiemos en Él. Amemos como Él ama, pues es un sentimiento grande, alto; y el miedo es un sentimiento pequeño y bajo.
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
¿Cómo podrías hacer espacio en tu vida para escuchar con más claridad lo que Dios quiere decirte a través de su palabra?
Padre Nuestro...
“Aunque pase yo por grandes angustías, Tú me darás vida" (Salmo 138)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Observamos esta imagen:
En esta imagen vemos un tren pasa sobre un cruce ferroviario entre campos inundados en Nidderau-Eichen, cerca de Frankfurt, Alemania, el 16 de enero de 2023.Dios está en medio de nuestras dificultades, como el tren que vemos en la imagen, nos acompaña en nuestro viaje. No te sientas solo, sé valiente y sigue adelante.
Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo: ¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
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“Manteneos unidos con un mismo amor y un mismo sentir” (Flp 2, 2) Vamos a observar unas imágenes de personas que se ponen en acción, que son capaces de hacer, y de hacer, al más puro estilo de Jesús. Nos preparamos, nos sentamos bien, hacemos silencio y decimos En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN. Observamos con detenimiento estas dos imágenes y haremos una rutina de veo, pienso, me pregunto.
¿Qué veo? ¿Qué pienso? ¿Qué preguntas me generan? Y ahora… lo más importante…¿qué puedo hacer yo? ¿a qué me mueve esta imagen?
Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo: ¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AménAyer fue la festividad de todos los santos y pudimos escuchar la siguiente lectura de San Mateo.(Mt 5, 1-12a) «Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo» PALABRA DE DIOS
En nuestra vida, todos somos llamados a ser santos, es decir, buenas personas que llevamos a Dios a los demás. ¿Cómo? Pues siendo humildes, pacíficos, Sufriendo ante el sufrimiento de los más débiles y no quedándose quietos, sino luchando y buscando la justicia. Siendo misericordioso, comprendiendo y perdonando, trabajando por la paz, aunque muchas veces sean perseguidos, insultados y calumniados, y todo ello por tener como referente a Jesús de Nazaret. Hoy día muchos son, creyentes y no creyentes, los que de una manera son Santos. No sé si la humanidad se acordará de ellos, lo que sí sé es que Dios no se olvida de ninguno. Recuerda; Tú, puedes ser Santo o Santa.
Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, "porque para Dios nada hay imposible"». María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.
PALABRA DE DIOS Gloria a ti Señor Jesús.
“Cuando un forastero resida entre ustedes, en vuestra tierra, no lo oprimas. Al forastero que vive entre ustedes lo miraréis como a uno de vuestro pueblo y lo amarás como a ti mismo, pues también ustedes fueron forasteros en la tierra de Egipto". (2 Levítico 19, 33 - 34) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Recemos para que el clamor de los hermanos migrantes, victimas del trafico criminal y de la trata de personas sea escuchado y sea considerado. En nuestro viaje nos vamos a cruzar con muchas personas. Y muchas de ellas, son inmigrantes, personas que han sufrido o están sufriendo la extorsion de las mafias y trata de personas. No miremos en nuestro viaje hacia otro lado. Empaticemos, recemos y actuemos.
¿Qué observas en estas imágenes? ¿Sabes qué situación están viviendo? En el Evangelio de hoy, Jesús ve la situación frágil por la que atraviesan sus discípulos, la fatiga, el viento, las dificultades, quizá la confusión por lo vivido. Jesús va a su encuentro pero no le reconocen, tienen miedo. Y les dice "ánimo, soy yo". Ante las dificultades puede que el miedo no nos deje avanzar, puede que pase Jesús a nuestro lado, por nuestra vida queriendo ayudarnos, y no le reconozcamos. Señor, no permitas que te deje pasar de largo por mi vida. Que en medio de la dificultad resuene en mi siempre tu palabra de ánimo.
Si has tenido la experiencia de hacer un Camino de Santiago, Javierada, peregrinación o la maratón de Nueva York, sabrás que llega un momento donde las fuerzas se apagan: te duelen las piernas, te salen ampollas, tienes fatiga… No sabes de dónde sacar las fuerzas. El camino se hace más duro y cansado. Pero cuando llegamos a la meta, descubrimos que el paisaje había sido precioso, que fuimos caminando con amigos o con personas que nos animaron el paseo. Nos damos cuenta de que hemos superado nuestro propio récord. Y deseamos volver a participar en un encuentro similar. El Espíritu hace posible lo imposible. Y Cristo te regala la oportunidad de luchar con fortaleza, para que nunca te rindas. Hoy te invito a que muestres lo mejor de ti, tus dones, tu espíritu. Cristo te da aliento a cada paso que des en tu día.
“Si alguno quiere venir detrás de mí, tome su cruz y me siga” (Mt 16, 24) Jesús, queremos seguirte a pesar de las dificultades. Ayúdanos a ser fieles a ti. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Iré detrás de ti, si tú vienes a mí buscando horizontes más amplios para volar. Iré a enseñar a todos que tú eres libertad, que sólo en ti se encuentra el manantial, la felicidad, la verdadera paz. Iré siempre en tu nombre despojado de mis cosas, buscando en la noche, sediento de tu amor. Iré a decirles a todos que tu eres alegría, la eterna oferta de un amor total. Iré a buscar camino detrás de cada lucha, donde los hombres sufren su llanto y soledad. Iré si tú me llamas a ser siempre tu amigo sin importarme nada, pues tú eres mi caminar. Iré diciendo a todos, iré contando siempre, iré entre los hombres gritando la verdad. AMÉN
El Evangelio de hoy nos recuerda el encuentro de Jesús con un leproso. Estas personas eran excluidas del pueblo para que no contaminaran la ciudad. Perdían todos sus derechos y se les prohibía toda relación con los demás. Jesús se acerca a ellos, sin reparar en las consecuencias.
Entre nosotros, en nuestra sociedad, hay multiples leprosos que retiramos para que nos dejen vivir en pan: personas migrantes, encarcelados, ancianos, enfermos... Y lo justificamos a través de comentarios como "no tienen papeles", "nos quitan nuestro bienestar", "no se merecen una segunda oportunidad", "ya no producen, no los necesitamos". Debemos derribar barreras y cuidar la vida, al igual que hacía Jesús. ¿Y tú? ¿Pasas por la vida de puntillas o te implicas en que todos tengan una vida digna?
JUNTOSDos amigos iban tristes por el camino de Emaús porque pensaban que Jesús ya no estaba con ellos. Pero Él se les acercó y caminó a su lado, aunque no lo reconocieron al principio. Solo cuando partió el pan, se dieron cuenta de que siempre había estado con ellos. La canción María de Hakuna nos habla de alguien que también siempre está con nosotros: la Virgen María. Ella nos cuida y nos guía, como una madre que nunca nos deja solos en nuestro camino. Haz memoria y recuerda en qué momentos nuestra Madre te ha ayudado.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Querido Jesús: te doy gracias a través de Calasanz por poder ir a la escuela, y te pido por todos los chicos que no pueden hacerlo. Ayúdame a estudiar mucho y aprender cada día más. ayudar a todos. Quiero ser un buen compañero, preocuparme por los demás, compartir con ellos mi tiempo, mi alegría, mi cariño y mi corazón. Que siempre tenga una sonrisa y las manos abiertas para ayudar y que sepa perdonar y pedir perdón. Ayúdame a ser buen compañero.
Hoy, el Evaneglio nos recuerda un hecho que tuvo Jesús con sus discípulos. Los envió a ir de dos en dos a anunciar la Buena Noticia. Les pide que vayan con lo mínimo, confiando en la providencia y en la acogida que encontrarán. La puerta abierta de una casa simboliza la confianza en que Dios proveerá los medios necesarios a través de la generosidad de quienes acepten su mensaje. Abrimos las puertas, desde la libertad, para entrar y formar parte del Reino. ¿Estás dispuesto a acoger la Palabra de Dios? ¿Cómo recibes en tu vida a los desfavorecidos, inmigrantes, enfermos, compañeros de clase? Pídele al Señor que abra tu corazón, para acogerle a Él.
Un año nuevo empieza, nuevos propósitos, nuevas ilusiones. Una nueva aventura que comenzar. Recuerda, que cada día es el mejor día del año. Escríbelo en tu corazón. Jesús, te doy las gracias por el mayor regalo que me has hecho: mi vida. Quiero ser como los Reyes Magos, presentarme ante ti con algo que ofrecerte y darme por entero a todos los demás.
Hillsong nos presenta esta canción. El estribillo dice "Llévame más allá de lo que mis pies podrían llegar, donde mi fe será fortalecida en la presencia de mi Salvador." ¿Qué significa para ti confiar plenamente en algo más grande que tú, incluso cuando sientes que estás caminando en aguas desconocidas? ¿Dónde y cómo encuentras la fortaleza para cumplir tus sueños, tus retos...?
Padre nuestro...
“ «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». (Mc 9, 35)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Qué importante es la actitud en la vida, una actitud positiva que te ayude en la relación contigo mismo y con los demás, que te permita disfrutar más de pequeñas cosas que vives en tu día a día, que puedas contagiar a los demás de tu energía positiva, una actitud con la que sepas mirar mejor a tu alrededor y querer a los demás, qué te deja concentrarte en lo positivo, en la solución y no en el problema. ¿Con qué actitud vas TÚ por la vida? ¿Qué cambiarías de tu actitud para darte mejor a los demás?
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
"La paz os dejo; mi paz os doy. No os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni tengáis miedo" (Juan 14, 27) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Vamos a observar con detenimiento la siguiente imagen, y compartiremos en voz alta algunas de las respuestas a las preguntas que veremos a continuación.
¿Qué te sugiere la imagen? ¿De qué formas construyes la paz?
PADRE NUESTRO, QUE ESTÁS EN EL CIELO...
Amar como Jesús nos enseña Jesús nos dice algo difícil pero muy bonito: no solo debemos querer a nuestros amigos, sino también a quienes nos cuesta más amar. Él nos enseña que el amor verdadero es para todos, incluso para quienes nos han hecho daño. La canción Aprender a quererte de Morat habla de conocer y querer a alguien poco a poco. A veces, amar a los demás no es fácil, pero con paciencia y el corazón abierto, podemos aprender a querer incluso a quienes nos cuesta más. ¿Cómo puedes demostrar amor, incluso a quienes te cuesta querer?
"Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad" ¿Y tú? ¿Te dejas moldear por Dios? ¿Qué planes crees que tiene Dios para ti? Ahí donde tú eres feliz, nuestro Padre, que ve en lo secreto, también lo es. Confía y déjate crear por sus manos. ¿Estás dispuesto?
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas. Su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo. El Señor da a conocer su salvación. revela a las naciones su justicia. Se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad.
EL CROAR DE LA RANA. Una noche, mientras se hallaba en oración, el hermano Bruno se vio interrumpido por el croar de una rana. Pero, al ver que todos sus esfuerzos por ignorar aquel sonido resultaban inútiles, se asomó a la ventana y gritó: “Silencio! iEstoy rezando!” Y como el hermano Bruno era un santo, su orden fue obedecida de inmediato: todo ser viviente acalló su voz para crear un silencio que pudiera favorecer su oración. Pero otro sonido vino entonces a perturbar a Bruno: una voz interior que decía: «Quizás a Dios le agrade tanto el croar de esa rana como el recitado de tus salmos...» «¿Qué puede haber en el croar de una rana que resulte agradable a los oídos de Dios?», fue la displicente respuesta de Bruno. Pero la voz siguió hablando: «¿Por qué crees tú que inventó Dios el sonido?» Se asomó de nuevo a la ventana y ordenó: “Canta!” y el rítmico croar de la rana volvió a llenar el aire, con el acompañamiento de todas las ranas del lugar. Como el hermano Bruno, el Papa Francisco supo escuchar la voz de Dios en los sonidos simples de la vida: en los pobres, en la naturaleza, en el dolor del mundo. Nos enseñó que la oración no siempre está en las palabras perfectas, sino en abrir el corazón con humildad. Pidamos por él, para que ahora escuche el canto eterno del amor de Dios. Que descanse en paz. Amén
"Que se alegre el desierto, tierra seca; que se llene de alegría, que florezca, que produzca flores como el lirio, que se llene de gozo y alegría". En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN. Vamos a observar con detenimiento la siguiente imagen, y compartiremos en voz alta algunas de las respuestas a las preguntas que veremos a continuación.
¿Qué te sugiere esta imagen? Vemos una flor que crece en el desierto, a veces creemos que hay cosas imposibles, pero Dios todo lo puede. ¿Crees en Él? Recuerda alguna experiencia donde descubras el poder del Señor.
“Manteneos unidos con un mismo amor y un mismo sentir” (Flp 2, 2)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
En la cita de Filipenses que repetimos durante esta semana decimos: “Manteneos unidos con un mismo amor y un mismo sentir”, y el estribillo de la canción dice: “Que seamos todos uno como el Padre y tú sois uno Todos forofos de todos, que nos queramos siempre más” ¿Crees que significa lo mismo? ¿Piensas que es importante la unidad en los cristianos? ¿Cuál crees que debe ser el lazo que nos une?
¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
"Yo estoy entre vosotros como el que sirve" (Lucas 22, 2) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Observa la imagen. Quizá no lo conozcas. Es San Martín de Porres. Siempre se le representa con una escoba, pues era humilde, sencllo y puso su vida al servicio de lo más cotidiano. A todos nosotros, el Señor nos ha regalado un don, una perla preciosa que no es para guardarla sin más en nuestro interior, es para el servicio, llamados siempre a proclamar el Reino de Dios allí donde estemos, sin miedo “con la alegría de la esperanza, constantes en la tribulación, perseverantes en la oración”.
Padre Nuestro...
¿Cómo puedes celebrar y agradecer los pequeños milagros de la vida cotidiana, incluso en medio de los desafíos?
Padre nuestro...
"No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien" (Romanos 12, 21) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Observamos esta imagen:
¿Qué te sugiere la fotografía? ¿Quiénes aparecen? En la imagen vemos a Mary Mondal, de 23 años, con su madre. Los padres de la Mary Mondal no tuvieron educación, pero ella ha ido a la universidad y ahora trabaja para un gigante tecnológico indio. Sólo el 23 por ciento de las mujeres indias forman parte de la fuerza laboral. Los sueños, con trabajo y esfuerzo, son posibles. Dios pone en nuestras vidas los dones, para hacer crecer nuestro proyecto de vida. Y tú? ¿Cuál es tu sueño?
Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo: ¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
"Y la esperanza no quedará defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado" (Rm 5,5)
Otra pequeña ciudad en el camino de Paula Montal: Igualada. Como mujer que creció en la fe, Paula aprendió a descubrir que Dioshabla de maneras sencillas y a través de personas sencillas. Igualada fue para Madre Paula una nueva oportunidad para llevar esperanza a los niños y a sus familias. La vocación y la esperanza de Paula irradiaron y se extendieron a otras jóvenes que se unieron en el mismo deseo y sueño.
Jesús nos dice que tiene una esperanza, un futuro que no defrauda, que da sentido. Dios lleno de amor, en tus manos pongo toda mi esperanza. Cuando el mundo está entinieblas, túeres la luz que muestra el camino y da fuerza para perseverar. Ayúdame a confiar en que incluso en los momentos difíciles Tu gracia está presente y conduce a la mejora. Que la esperanza de Tu protección nunca me abandone y mi corazón permanezca lleno de fe en tus promesas.
“Sed fuertes, no temáis. ¡He aquí vuestro Dios!” (Isaías 35, 4) En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Hacemos silencio fuera, y también dentro para poder escuchar al Señor que nos habla, para tomar conciencia de que Él siempre está con nosotros. Los judíos utilizaban los salmos para alabar y dar gracias a un Dios que no abandona, al que en Él confía. Cierro los ojos y mientras escucho lo que Dios me dice con el siguiente salmo, pienso cómo puede ayudarme en mi vida diaria.
“MI CONFIANZA ERES TÚ, SEÑOR” Frente a la riqueza que todo lo invade, dame tu pobreza que todo lo enriquece. Frente a la alegría de falsas sonrisas, llena mis ojos de lágrimas para llorar con los que lloran. Frente a la cobardía de los que me insultan, dame coherencia y valor para seguirte. Frente a los deseos de poder y de apariencia, dame humildad y la satisfacción de ser tu amigo. Que mi confianza, Señor, seas Tú. Que mi riqueza, Señor, seas Tú. Que mi alimento, Señor, seas Tú. Que mi alegría, Señor, seas Tú. Que mi fortaleza, Señor, seas Tú. Que en mis sueños, Señor, ahora y siempre estés Tú. Amén
Reflexionamos: “HACEMOS ECO” Vuelvo a leer el salmo y digo en voz alta alguna frase que resuena especialmente en mi interior. Decimos juntos: “PADRE NUESTRO…”
Kari Jobe nos dice en esta canción: "Sé que tú me sanas, sé que eres todo para mí." ¿Reconoces en tu vida qué aspectos te pesan? ¿Necesitas liberarte, curarte de algo que te duele en tu vida? ¿Has experimentado como Jesús te acompaña y sana ese mal?
Padre nuestro...
“Id también vosotros a mi viña” (Mt 20, 4)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN.
Observamos estas imágenes:
Describe las fotografías que te llamen la atención. ¿Crees que estas situaciones son justas?
Terminamos la oración de hoy dirigiéndonos, como siempre, a nuestra Madre del cielo: ¡Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti!
Lectura del santo Evangelio según San Juan
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos». Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo». A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros». Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Contestó Tomás: «Señor mío y Dios mío!». Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto». Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre. PALABRA DEL SEÑOR
En este Evangelio vemos a los discípulos encerrados, con miedo, dudando… hasta que Jesús se hace presente en medio de ellos y les trae paz. No les reprocha su miedo, no les juzga por esconderse. Les muestra sus heridas, les devuelve la alegría y los envía con una misión: llevar el perdón y el Espíritu a los demás. Tomás representa a muchos de nosotros: quiere pruebas, quiere tocar, ver… y Jesús se lo permite, no para regañarle, sino para invitarle a confiar. “Dichosos los que creen sin haber visto” es una llamada directa a todos nosotros, que no vimos a Jesús con los ojos, pero podemos encontrarlo en lo cotidiano, en los demás y en nuestro interior ¿Qué puertas tienes cerradas por miedo o por dudas… y cómo dejarías entrar a Jesús para que te llene de paz?
EL SABIO INDIO NARADA:
El sabio indio Narada era un devoto de Diosi. Tan grande era su devoción que un día sintió la tentación de pensar que no había nadie en todo el mundo que amara a Dios más que él. Dios leyó en su corazón y le dijo: “Narada, ve a la ciudad que haya orillas del Ganges y busca a un devoto mío que vive allí. Te vendrá bien vivir en su compañía”. Así lo hizo Narada, y se encontró con un labrador que todos los días se levantaba muy temprano, pronunciaba el nombre de Dios una sola vez, tomaba su arado y se iba al campo, donde trabajaba durante toda la jornada. Por la noche, justo antes de dormirse, pronunciaba otra vez el nombre de Dios. Narada pensó: “¿Cómo puede ser un devoto de Dios este patán, que se pasa el día enfrascado en sus ocupaciones terrenales?” Entonces el Señor le dijo a Narada: “Toma un cuenco, llénalo de leche hasta el borde y paséate con él por la ciudad. Luego vuelve aquí sin haber derramado una sola gota” Narada hizo lo que se le había ordenado. “¿Cuántas veces te has acordado de mí mientras paseabas por la ciudad?”, le preguntó el Señor. “Ni una sola vez, Señor”, respondió Narada. “¿Cómo podía hacerlo si tenía que estar pendiente del cuenco de leche?” Y el Señor le dijo: “Ese cuenco ha absorbido tu atención de tal manera que me has olvidado por completo. Pero fíjate en ese campesino, que, a pesar de tener que cuidar de toda una familia, se acuerda de mí dos veces al día”.
Lectura del santo Evangelio según San Juan 2, 1-11 En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino, y la madre de Jesús le dice: «No tienen vino». Jesús le dice: «Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora». Su madre dice a los sirvientes: «Haced lo que él os diga». Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dice: «Llenad las tinajas de agua». Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dice: «Sacad ahora y llevadlo al mayordomo». Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llama al esposo y le dice: «Todo el mundo pone primero el vino bueno y, cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora». Este fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea; así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él. Reflexión: Señor, danos ojos y corazón para intuir las necesidades de quienes nos rodean y en la medida de mis posibilidades, ayúdame a solucionarlas, como hizo María, que logró alegrar ese momento hermoso con el vino nuevo de su Hijo. Ayúdanos a tener el corazón listo para conmoverme y las manos listas para ayudar.
Lectura del santo evangelio según san Juan
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
Este Evangelio nos muestra a los discípulos con miedo, encerrados, sin saber qué hacer… hasta que Jesús se hace presente. No entra para reprocharles ni juzgarles, sino para darles su paz y una nueva misión: continuar su obra en el mundo. Les da su Espíritu, el mismo que da fuerza, consuela y transforma. A veces nosotros también nos encerramos en nuestros miedos, dudas o inseguridades. Pero Jesús quiere entrar en nuestra vida tal como estamos, darnos su paz y enviarnos a ser luz, perdón y esperanza para los demás. ¿Qué miedos necesitas dejar atrás para dejar entrar a Jesús en tu vida y vivir con su paz?
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El joven le dijo: “Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo”. Pero el padre ordenó a sus siervos: “¡Pronto! Traigan la mejor ropa para vestirlo. Pónganle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies. Traigan el ternero más gordo y mátenlo para celebrar un banquete. Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado”. Así que empezaron a hacer fiesta. Mientras tanto, el hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música del baile. Entonces llamó a uno de los siervos y le preguntó qué pasaba. “Ha llegado tu hermano —le respondió—, y tu papá ha matado el ternero más gordo porque ha recobrado a su hijo sano y salvo”. Indignado, el hermano mayor se negó a entrar. Así que su padre salió a suplicarle que lo hiciera. Pero él le contestó: “¡Fíjate cuántos años te he servido sin desobedecer jamás tus órdenes, y ni un cabrito me has dado para celebrar una fiesta con mis amigos! ¡Pero ahora llega ese hijo tuyo, que ha despilfarrado tu fortuna con prostitutas, y tú mandas matar en su honor el ternero más gordo!” “Hijo mío —le dijo su padre—, tú siempre estás conmigo, y todo lo que tengo es tuyo. Pero teníamos que hacer fiesta y alegrarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado”.
EL HIJO PRÓDIGO.
Un hombre tenía dos hijos. El menor de ellos le dijo a su padre: “Papá, dame lo que me toca de la herencia”. Así que el padre repartió sus bienes entre los dos. Poco después el hijo menor juntó todo lo que tenía y se fue a un país lejano; allí vivió desenfrenadamente y derrochó su herencia. Cuando ya lo había gastado todo, sobrevino una gran escasez en la región, y él comenzó a pasar necesidad. Así que fue y consiguió empleo con un ciudadano de aquel país, quien lo mandó a sus campos a cuidar cerdos. Tanta hambre tenía que hubiera querido llenarse el estómago con la comida que daban a los cerdos, pero aun así nadie le daba nada. Por fin recapacitó y se dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, y yo aquí me muero de hambre! Tengo que volver a mi padre y decirle: Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros”. Así que emprendió el viaje y volvió donde su padre. Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó.
Del santo Evangelio según san Lucas: Gloria a ti, Señor. En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar”. Simón replicó: “Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra, echaré las redes”. Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: “¡Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador!”. Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Entonces Jesús le dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás pescador de hombres”. Luego llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron. Palabra del Señor. Reflexión Lo más importante de este pasaje no es solo el milagro, sino la confianza que Simón pone en Jesús, incluso cuando parecía absurdo. Esto nos enseña que, aunque a veces no entendamos lo que Dios nos pide, confiar en Él puede traer frutos enormes en nuestra vida. Este evangelio nos invita a confiar en Jesús, aunque nuestras “redes” estén vacías, y a estar dispuestos a responder a su llamada, porque Él tiene grandes planes para nosotros. ¿Estamos listos para seguirlo como lo hicieron Simón y sus amigos?
Un Regalo de Amor Jesús nos dice en el Evangelio: "Yo soy el Pan de Vida". Eso significa que Él nos da todo lo que necesitamos para ser felices: su amor, su perdón y su enseñanza. Así como el pan nos da fuerza para el cuerpo, Jesús nos da fuerza para el corazón. La canción de Morat y Álvaro Soler nos recuerda que todo lo que tenemos es un regalo de Dios, y que también podemos ofrecerle nuestro amor y nuestras acciones como un regalo para Él y para los demás. Nunca estaremos solos, pues Jesús, el mejor regalo, está con nosotros. ¿Cómo puedes tú ser un regalo de amor para los demás?
Del Santo Evangelio según San Lucas: Gloria a ti, Señor. Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones. Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no miriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo preescrito por la ley, Siemón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo: "Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel". El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. REFLEXIÓN: Este Evangelio nos presenta a un hombre llamado Siemón, que había esperado toda su vida para ver al Salvador, Jesús. Cuando lo tiene en sus brazos, siente que su vida ha alcanzado su propósito y que puede morir en paz. Es un mensaje muy profundo porque nos invita a relfexiona: ¿Qué es lo que realmente esperamos en nuestra vida? Simeón nos muestra que cuando encontramos a Jesús, cuando dejamos que Él sea neustra luz, encontramos paz y sentido, incluso en medio de las cosas más dfíciles. Así como Simeón reconoe que Jesús es una luz para todos los pueblos, nosotros también estamos llamados a ser luces para quienes nos rodean, llevando esperanza y amor donde más se necesita ¿Estamos dejando que esa luz brille en nosotros? ¡Esa es la invitación de este Evangelio!
Jesús ora por nosotros Antes de ir al cielo, Jesús oró por sus discípulos y por todos nosotros. Le pidió a Dios que nos cuidara y nos ayudara a estar siempre unidos en su amor. ¡Qué hermoso saber que Jesús nos tiene en su corazón y ora por nosotros! La canción Deseo de Hakuna nos habla de querer estar con Dios, de desear su amor y su presencia en nuestra vida. Así como Jesús pidió por nosotros, también podemos desear estar cerca de Él y vivir como sus amigos. Si Jesús ora por ti y te ama tanto, ¿cómo puedes demostrarle que también quieres estar cerca de Él?
Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «A vosotros los que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, no le impidas que tome también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo. Y si prestáis a aquellos de los que esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; será grande vuestra recompensa y seréis hijos del Altísimo, porque él es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida que midáis se os medirá a vosotros». Reflexión Este evangelio nos reta a algo muy difícil: amar incluso a quienes nos tratan mal. Jesús nos pide que hagamos algo que parece imposible: perdonar, no devolver el mal, e incluso hacer el bien a quienes nos han herido. ¿Por qué? Porque Él quiere que vivamos como hijos de Dios, reflejando su amor y misericordia. Jesús nos enseña que el amor verdadero no se queda solo en los que nos caen bien o en quienes nos tratan con cariño. Él nos invita a amar sin esperar nada a cambio, porque así es como Dios nos ama: sin condiciones, incluso cuando fallamos. ¿Hay alguien en tu vida que te cuesta perdonar o tratar con bondad? ¿Qué podrías hacer para empezar a cambiar eso?
Lectura del santo evangelio según san Lucas En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «Nadie que ha encendido una lámpara, la tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama, sino que la pone en el candelero para que los que entran tengan luz. Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse público. Mirad, pues, cómo oís, pues al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener».
Palabra de Dios. Gloria a ti Señor Jesús
Piensa: ¿De qué forma enciendes tu luz? ¿Cómo ayudas a quienes te rodean? A veces, sin darnos cuenta, nos ocultamos a través de máscaras, intentamos que no se nos vea, no llamar la atención, por miedos, inseguridades. El Señor nos pide ser personas activas, dar lo mejor de nosotros mismos. ¿Estás dispuesto a hacerlo? ¿De qué manera estás brillando en este curso? Le pedimos a la Virgen María que nos ayude a ser luz.