Somos testigos de Dios fortalecidos por el Espiritu Santo
Testificar significa dar razón de un suceso, que uno conoció en primera persona, porque estaba presente cuando aconteció. Para que un testimonio sea creíble es esencial que el testigo goce de autoridad moral
Para ser cristiano no basta con estar bautizados. Ser cristiano es ser discípulo misionero de Cristo; ambas cosas están unidas. Todos los bautizados estamos llamados a estar con Jesús, a conocerle y aprender de Él, a seguirle, a vivir unidos con Cristo y, en Él, con el resto de bautizados, con toda la Iglesia, para ser sus testigos gracias al Espíritu Santo que hemos recibido en el bautismo y la confirmación.
El primer ‘testigo’ fue el propio Jesucristo, el autor de la fe. Luego fueron ‘testigos’ sus apóstoles, como lo afirmó categóricamente san Juan al comienzo de su primera Epístola: ‘Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca de la Palabra de Vida
La esencia de la misión es dar testimonio de Cristo, es decir, de su persona, vida, pasión, muerte y resurrección, por amor al Padre y a la humanidad, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.
Para la misión de ser sus testigos, Jesús prometió a sus discípulos la gracia y la fuerza del Espíritu Santo. Recibido el Espíritu Santo en Pentecostés, los apóstoles salen a anunciar y testimoniar a Cristo muerto y resucitado a los habitantes de Jerusalén.
Efectivamente fue el Espíritu Santo, derramado en el corazón de cada uno de los Apóstoles, a consecuencia de la resurrección del Señor Jesús, que los ungió para que se volvieran testigos, porque antes, más bien, les paralizaba el miedo y se escondían
A consecuencia del testimonio que daban los Apóstoles de la resurrección de Jesús, la tensión con las autoridades se volvió álgida y persecutoria. Los sumos sacerdotes mandaron a aprehender a los Apóstoles y los encerraron en la cárcel.
ACTIVIDAD
¡Gracias!
DIOS LOS BENDIGA
¿Tienes una idea?
Usa este espacio para añadir una interactividad genial. Incluye texto, imágenes, vídeos, tablas, PDFs… ¡incluso preguntas interactivas! Tip premium: Obten información de cómo interacciona tu audiencia:
- Visita las preferencias de Analytics;
- Activa el seguimiento de usuarios;
- ¡Que fluya la comunicación!
SOMOS TESTIGOS DE DIOS FORTALECIDOS POR EL ESPIRITU SANTO
Chiquis VIORNERY
Created on July 12, 2024
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Animated Chalkboard Presentation
View
Genial Storytale Presentation
View
Blackboard Presentation
View
Psychedelic Presentation
View
Chalkboard Presentation
View
Witchcraft Presentation
View
Sketchbook Presentation
Explore all templates
Transcript
Somos testigos de Dios fortalecidos por el Espiritu Santo
Testificar significa dar razón de un suceso, que uno conoció en primera persona, porque estaba presente cuando aconteció. Para que un testimonio sea creíble es esencial que el testigo goce de autoridad moral
Para ser cristiano no basta con estar bautizados. Ser cristiano es ser discípulo misionero de Cristo; ambas cosas están unidas. Todos los bautizados estamos llamados a estar con Jesús, a conocerle y aprender de Él, a seguirle, a vivir unidos con Cristo y, en Él, con el resto de bautizados, con toda la Iglesia, para ser sus testigos gracias al Espíritu Santo que hemos recibido en el bautismo y la confirmación.
El primer ‘testigo’ fue el propio Jesucristo, el autor de la fe. Luego fueron ‘testigos’ sus apóstoles, como lo afirmó categóricamente san Juan al comienzo de su primera Epístola: ‘Lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y palparon nuestras manos acerca de la Palabra de Vida
La esencia de la misión es dar testimonio de Cristo, es decir, de su persona, vida, pasión, muerte y resurrección, por amor al Padre y a la humanidad, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.
Para la misión de ser sus testigos, Jesús prometió a sus discípulos la gracia y la fuerza del Espíritu Santo. Recibido el Espíritu Santo en Pentecostés, los apóstoles salen a anunciar y testimoniar a Cristo muerto y resucitado a los habitantes de Jerusalén.
Efectivamente fue el Espíritu Santo, derramado en el corazón de cada uno de los Apóstoles, a consecuencia de la resurrección del Señor Jesús, que los ungió para que se volvieran testigos, porque antes, más bien, les paralizaba el miedo y se escondían
A consecuencia del testimonio que daban los Apóstoles de la resurrección de Jesús, la tensión con las autoridades se volvió álgida y persecutoria. Los sumos sacerdotes mandaron a aprehender a los Apóstoles y los encerraron en la cárcel.
ACTIVIDAD
¡Gracias!
DIOS LOS BENDIGA
¿Tienes una idea?
Usa este espacio para añadir una interactividad genial. Incluye texto, imágenes, vídeos, tablas, PDFs… ¡incluso preguntas interactivas! Tip premium: Obten información de cómo interacciona tu audiencia: