Antecedentes históricos y conceptuales de las enfermedades mentales
Antigüedad grecorromana
Renacimiento
Siglo XIX
Siglo XXI
Culturas primitivas hasta sociedades preclásicas
Siglo XX
Siglos VII y VIII. Ilustración
Edad media
Conclusión: Con el paso del tiempo, el “común denominador” ha sido la necesidad de entender el funcionamiento de la mente humana, sin embargo, al leer la historia de los intentos de nuestros ancestros, y no tan ancestros, he podido aprender los diferentes métodos que han sido utilizados, unos hasta cierto punto razonables, y otros bastante “extremos”, no obstante, cada uno de ellos ha hecho una gran contribución al descubrimiento de las causas, síntomas y tratamientos a seguir cuando se padece una enfermedad mental, y a su vez, ha sido necesario agotar todas las opciones para llegar a estandarizar los procedimientos que en esta época se nos hacen los más adecuados; eso no quiere decir que ya se hayan resuelto todas las incógnitas, pues todavía nos falta mucho por descubrir, por lo que seguramente, dentro de algunos años, consideraremos los descubrimientos actuales como ineficientes o muy básicos, ya sea que lo veamos o lo puedan contemplar nuestra descendencia.
Antigüedad grecorromana
Durante esta época, los trastornos mentales eran atribuidos a la teoría de los humores (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra), pues básicamente tenían una manifestación física, en la cual no era precisamente el cerebro el causante del trastorno, sino que por medio de éste se manifestaba el desequilibrio de los humores, derivado de factores externos e internos. Como existía una explicación “física”, el tratamiento era somático. Se destaca la participación de Hipócrates y los que contribuyeron en el Corpus hippocraticum.
Categorizan las enfermedades mentales en 5 grupos: Frenitis, Manía, Histeria, Epilepsia y Melancolía. Otros exponentes fueron: Alcmeon de Crotona (VI a. C.), Aristocles Platón (429-347 a. C.), Aristóteles (384-322 a. C.), Asclepíades de Bitinia (o Asclepíades de Prusa)(124-40 a. C.), Marco Tulio Cicerón (106-43 a. C.), Aulio Cornelio Celso (25 a. C. – 50 d. C.), Areteo de Capadocia (30-90 d. C.), Sorano de Éfeso (120 d. C.), Galeno de Pérgamo (138-201) y Agustín de Hipona (345-430).
Renacimiento
En esta época, la ciencia adquiere un papel importante, al relacionar la enfermedad mental estableciendo una relación entre el cerebro y el comportamiento, así como la idea de la sustancia cerebral. Hacían uso del método de la disección practicada en hospitales, la cual contribuye a encontrar la ubicación de las funciones psíquicas en ciertas áreas del cerebro. En ocasiones practicaban la penitencia o quemaban a los afectados.
Los principales exponentes son: Philippus Aureolus Theophrastus Bonbastus von Hohenheim (Paracelso) (1493-1541), Jean Fernel (1497-1588), Johann Weyer (Wier o Weir) (1515-1588), Francisco Vallés (1524-1592), Juan Ciudad Duarte (San Juan de Dios) (1495-1550), Juan Huarte de San Juan (1530-1592), Giovanni Battista della Porta (1535-1615), Reginald Scott (1538-1599), Timothy Brigth (1551-1615), Felix Platter (1536-1614) y Robert Burton (1577-1640).
Siglos VII y VIII. Ilustración
En este periodo, la enfermedad mental (locura), era considerada una vergüenza moral que había que ocultar, ya que los más “razonables” eran considerados privilegiados, así que optaron por darle relevancia al uso de los manicomios, donde los afectados eran encerrados y tratados como encarcelados y hasta encadenados, al igual que eran tratados los criminales, indigentes o cualquier otra persona indeseable. Este encarcelamiento era para “salvaguardar” el orden público y que todos lucieran de una manera “correcta”. En esta época se acuña la palabra Psicología y se propone el de Psicopatología.
Casi al final del siglo VIII, comenzaron a dar tratamientos adecuados a los enfermos, de una manera ética, considerando que también eran seres humanos. A este acontecimiento se le llamó “la segunda revolución psiquiátrica”.
Pinel sugiere 4 tipos de enfermedad mental: Idiotismo, Demencia, Manía y Melancolía. Sus principales exponentes fueron: Paolo Zacchia (1584-1659), Rudolph Gockel, Thomas Willis (1622-1675), Thomas Sydenham (1624-1689), Andrés Piquer (1711-1772), William Cullen (1710-1790), Franz Mesmer (1734-1815), Karl Phillipp Moritz, Phillippe Pinel (1745-1826), William Tuke (1732-1822), Benjamin Rush (considerado el padre de la psiquiatría) (1746-1813) y Franz Joseph Gall (1758-1828).
Culturas primitivas hasta sociedades preclásicas
Se cree que durante el paleolítico y neolítico, consideraban las enfermedades mentales como algo mágico o sobrenatural, tal como si una maldición se hubiera poseído de la mente de la persona para hacerle daño. A este hecho se le conoce como demonología.
El tratamiento que usaban era la trepanación, los exorcismos, ritos paroxísticos, masajes, o uso de sustancias químicas (drogas).
Siglo XIX
En la primera mitad de este periodo, se consideraba a la enfermedad mental como la consecuencia de la pérdida de libertad consecuente al pecado; en la segunda mitad se adoptó la escuela “somatista” como resultado de la anterior, y ya de manera conjunta dieron lugar a los fundamentos de la psiquiatría biológica. Algunos autores la consideraban como la expresión de una degeneración genética. Se comenzó a utilizar la estadística para medir la evolución de los pacientes, los cuales eran atendidos en hospitales, pero se utilizaron varios métodos experimentales, tales como el uso del hachís, cloroformo, éter, estramonio, belladona, hipnosis, así como la provocación de psicosis. Las enfermedades mentales se clasifican de acuerdo al daño cerebral. Los personajes más emblemáticos de esta época son: Johann Christian Reil (1759-1813), Johann Christian August Heinroth (1773-1843), Jean-Etienne-Dominique Esquirol (1772-1840), Jean Pierre Falret (1794-1870), Jacques Joseph Moreau (Moreau de Tours) (1804-1884), Jules Baillarger (1809-1890), Benedict Augustin Morel (1809-1873), J. J. Valentin Magnan (1835-1916), Ernst von Feuchtersleben, Wilhelm Griesinger (1817-1868), Jean Martin Charcot (1825-1893), J. Breuer (1842-1925), Karl Ludwig Kahlbaum (1828-1899), John Hughlings Jackson(1835-1911), Karl Wernicke (1848-1905) y Sergei Korsakov (1854-1900).
Edad media
En esta época se permitían los rituales paganos y demonológicos, y se consideraba a la enfermedad mental era causada por una posesión que podría estar al servicio de Dios o en su contra, y en base a esto, era el tratamiento que le daban las instituciones religiosas: se curaban mientras dormían, por la intervención de los santos, por métodos catárticos, eméticos, sangrías, rasurarles el cabello en forma de cruz, amarrarlos en un muro donde pudieran escuchar la misa, exorcismos, sacrificios (por la Santa Inquisición), torturas, etc.
Sus principales exponentes fueron: Abu Ali Hussein Ibn-Sina (Avicena) (978-1036), Abulcasis o Albucasis (936-1013), Constantino el Africano (1020-1087), Mosheh Ben Maymon ((Maimónides) (1139-1205), Alberto Magno (San Alberto Magno) (1193-1280), Arnau de Vilanova (1240-1311), Fray Gilberto Jofre (1350-1417), Inocencio VIII, J. Sprenger y H. Kramer.
Siglo XXI
Debido a los estudios que se han realizado, algunos eficientes y otros fallidos, se ha determinado que la salud mental es multifactorial (relación entre genes, cerebro, ambiente, influencias culturales y la conducta, tanto normal como patológica), así que ya no hay motivo porqué sentirse superior o inferior moralmente, pues, en la actualidad existen muchos métodos tecnológicos para su detección y tratamiento, así como posibles explicaciones acerca de los diferentes trastornos atribuidos a la teoría de la inflamación celular que puede llegar a causar ciertos daños en el sistema nervioso central, lo cual, abre la posibilidad de que éstos sean tratados con medicamentos antiinflamatorios y otros métodos alternativos, lo que provoca que su tratamiento sea multidisciplinario.
Estos trastornos se encuentran estandarizados en la guía que ofrece tanto el CIE como el DSM
Algunos de sus principales exponentes son: A. Carlsson, P. Greengard y E. Kandel que han hecho diversas aportaciones a la neurociencia.
Siglo XX
Durante el primer tercio del siglo XX, se consideraba a la enfermedad mental como la expresión de la disfunción de diferentes zonas del cerebro. Se trataban a los pacientes de sífilis por medio de la inoculación del parásito de la malaria que, mediante la provocación de la fiebre, los síntomas remitían. Ese mismo procedimiento se realizó a pacientes con esquizofrenia, esperando que tuviera el mismo efecto que en los que tenían sífilis, aunque lamentablemente no se obtuvo el resultado esperado.
Principales exponentes de este periodo: Korbinian Broddman, Wagner-Jauregg, Kleist y Leonhard, Mayer-Gross, K. Schneider.
Década de los 30´s
Década de los 40´s
Década de los 50´s
De los 60´s. a fin de siglo
ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LAS ENFERMEDADES MENTALES
Olivia Sanchez Quian
Created on July 6, 2024
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Education Timeline
View
Images Timeline Mobile
View
Sport Vibrant Timeline
View
Decades Infographic
View
Comparative Timeline
View
Square Timeline Diagram
View
Timeline Diagram
Explore all templates
Transcript
Antecedentes históricos y conceptuales de las enfermedades mentales
Antigüedad grecorromana
Renacimiento
Siglo XIX
Siglo XXI
Culturas primitivas hasta sociedades preclásicas
Siglo XX
Siglos VII y VIII. Ilustración
Edad media
Conclusión: Con el paso del tiempo, el “común denominador” ha sido la necesidad de entender el funcionamiento de la mente humana, sin embargo, al leer la historia de los intentos de nuestros ancestros, y no tan ancestros, he podido aprender los diferentes métodos que han sido utilizados, unos hasta cierto punto razonables, y otros bastante “extremos”, no obstante, cada uno de ellos ha hecho una gran contribución al descubrimiento de las causas, síntomas y tratamientos a seguir cuando se padece una enfermedad mental, y a su vez, ha sido necesario agotar todas las opciones para llegar a estandarizar los procedimientos que en esta época se nos hacen los más adecuados; eso no quiere decir que ya se hayan resuelto todas las incógnitas, pues todavía nos falta mucho por descubrir, por lo que seguramente, dentro de algunos años, consideraremos los descubrimientos actuales como ineficientes o muy básicos, ya sea que lo veamos o lo puedan contemplar nuestra descendencia.
Antigüedad grecorromana
Durante esta época, los trastornos mentales eran atribuidos a la teoría de los humores (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra), pues básicamente tenían una manifestación física, en la cual no era precisamente el cerebro el causante del trastorno, sino que por medio de éste se manifestaba el desequilibrio de los humores, derivado de factores externos e internos. Como existía una explicación “física”, el tratamiento era somático. Se destaca la participación de Hipócrates y los que contribuyeron en el Corpus hippocraticum. Categorizan las enfermedades mentales en 5 grupos: Frenitis, Manía, Histeria, Epilepsia y Melancolía. Otros exponentes fueron: Alcmeon de Crotona (VI a. C.), Aristocles Platón (429-347 a. C.), Aristóteles (384-322 a. C.), Asclepíades de Bitinia (o Asclepíades de Prusa)(124-40 a. C.), Marco Tulio Cicerón (106-43 a. C.), Aulio Cornelio Celso (25 a. C. – 50 d. C.), Areteo de Capadocia (30-90 d. C.), Sorano de Éfeso (120 d. C.), Galeno de Pérgamo (138-201) y Agustín de Hipona (345-430).
Renacimiento
En esta época, la ciencia adquiere un papel importante, al relacionar la enfermedad mental estableciendo una relación entre el cerebro y el comportamiento, así como la idea de la sustancia cerebral. Hacían uso del método de la disección practicada en hospitales, la cual contribuye a encontrar la ubicación de las funciones psíquicas en ciertas áreas del cerebro. En ocasiones practicaban la penitencia o quemaban a los afectados. Los principales exponentes son: Philippus Aureolus Theophrastus Bonbastus von Hohenheim (Paracelso) (1493-1541), Jean Fernel (1497-1588), Johann Weyer (Wier o Weir) (1515-1588), Francisco Vallés (1524-1592), Juan Ciudad Duarte (San Juan de Dios) (1495-1550), Juan Huarte de San Juan (1530-1592), Giovanni Battista della Porta (1535-1615), Reginald Scott (1538-1599), Timothy Brigth (1551-1615), Felix Platter (1536-1614) y Robert Burton (1577-1640).
Siglos VII y VIII. Ilustración
En este periodo, la enfermedad mental (locura), era considerada una vergüenza moral que había que ocultar, ya que los más “razonables” eran considerados privilegiados, así que optaron por darle relevancia al uso de los manicomios, donde los afectados eran encerrados y tratados como encarcelados y hasta encadenados, al igual que eran tratados los criminales, indigentes o cualquier otra persona indeseable. Este encarcelamiento era para “salvaguardar” el orden público y que todos lucieran de una manera “correcta”. En esta época se acuña la palabra Psicología y se propone el de Psicopatología. Casi al final del siglo VIII, comenzaron a dar tratamientos adecuados a los enfermos, de una manera ética, considerando que también eran seres humanos. A este acontecimiento se le llamó “la segunda revolución psiquiátrica”. Pinel sugiere 4 tipos de enfermedad mental: Idiotismo, Demencia, Manía y Melancolía. Sus principales exponentes fueron: Paolo Zacchia (1584-1659), Rudolph Gockel, Thomas Willis (1622-1675), Thomas Sydenham (1624-1689), Andrés Piquer (1711-1772), William Cullen (1710-1790), Franz Mesmer (1734-1815), Karl Phillipp Moritz, Phillippe Pinel (1745-1826), William Tuke (1732-1822), Benjamin Rush (considerado el padre de la psiquiatría) (1746-1813) y Franz Joseph Gall (1758-1828).
Culturas primitivas hasta sociedades preclásicas
Se cree que durante el paleolítico y neolítico, consideraban las enfermedades mentales como algo mágico o sobrenatural, tal como si una maldición se hubiera poseído de la mente de la persona para hacerle daño. A este hecho se le conoce como demonología. El tratamiento que usaban era la trepanación, los exorcismos, ritos paroxísticos, masajes, o uso de sustancias químicas (drogas).
Siglo XIX
En la primera mitad de este periodo, se consideraba a la enfermedad mental como la consecuencia de la pérdida de libertad consecuente al pecado; en la segunda mitad se adoptó la escuela “somatista” como resultado de la anterior, y ya de manera conjunta dieron lugar a los fundamentos de la psiquiatría biológica. Algunos autores la consideraban como la expresión de una degeneración genética. Se comenzó a utilizar la estadística para medir la evolución de los pacientes, los cuales eran atendidos en hospitales, pero se utilizaron varios métodos experimentales, tales como el uso del hachís, cloroformo, éter, estramonio, belladona, hipnosis, así como la provocación de psicosis. Las enfermedades mentales se clasifican de acuerdo al daño cerebral. Los personajes más emblemáticos de esta época son: Johann Christian Reil (1759-1813), Johann Christian August Heinroth (1773-1843), Jean-Etienne-Dominique Esquirol (1772-1840), Jean Pierre Falret (1794-1870), Jacques Joseph Moreau (Moreau de Tours) (1804-1884), Jules Baillarger (1809-1890), Benedict Augustin Morel (1809-1873), J. J. Valentin Magnan (1835-1916), Ernst von Feuchtersleben, Wilhelm Griesinger (1817-1868), Jean Martin Charcot (1825-1893), J. Breuer (1842-1925), Karl Ludwig Kahlbaum (1828-1899), John Hughlings Jackson(1835-1911), Karl Wernicke (1848-1905) y Sergei Korsakov (1854-1900).
Edad media
En esta época se permitían los rituales paganos y demonológicos, y se consideraba a la enfermedad mental era causada por una posesión que podría estar al servicio de Dios o en su contra, y en base a esto, era el tratamiento que le daban las instituciones religiosas: se curaban mientras dormían, por la intervención de los santos, por métodos catárticos, eméticos, sangrías, rasurarles el cabello en forma de cruz, amarrarlos en un muro donde pudieran escuchar la misa, exorcismos, sacrificios (por la Santa Inquisición), torturas, etc. Sus principales exponentes fueron: Abu Ali Hussein Ibn-Sina (Avicena) (978-1036), Abulcasis o Albucasis (936-1013), Constantino el Africano (1020-1087), Mosheh Ben Maymon ((Maimónides) (1139-1205), Alberto Magno (San Alberto Magno) (1193-1280), Arnau de Vilanova (1240-1311), Fray Gilberto Jofre (1350-1417), Inocencio VIII, J. Sprenger y H. Kramer.
Siglo XXI
Debido a los estudios que se han realizado, algunos eficientes y otros fallidos, se ha determinado que la salud mental es multifactorial (relación entre genes, cerebro, ambiente, influencias culturales y la conducta, tanto normal como patológica), así que ya no hay motivo porqué sentirse superior o inferior moralmente, pues, en la actualidad existen muchos métodos tecnológicos para su detección y tratamiento, así como posibles explicaciones acerca de los diferentes trastornos atribuidos a la teoría de la inflamación celular que puede llegar a causar ciertos daños en el sistema nervioso central, lo cual, abre la posibilidad de que éstos sean tratados con medicamentos antiinflamatorios y otros métodos alternativos, lo que provoca que su tratamiento sea multidisciplinario. Estos trastornos se encuentran estandarizados en la guía que ofrece tanto el CIE como el DSM Algunos de sus principales exponentes son: A. Carlsson, P. Greengard y E. Kandel que han hecho diversas aportaciones a la neurociencia.
Siglo XX
Durante el primer tercio del siglo XX, se consideraba a la enfermedad mental como la expresión de la disfunción de diferentes zonas del cerebro. Se trataban a los pacientes de sífilis por medio de la inoculación del parásito de la malaria que, mediante la provocación de la fiebre, los síntomas remitían. Ese mismo procedimiento se realizó a pacientes con esquizofrenia, esperando que tuviera el mismo efecto que en los que tenían sífilis, aunque lamentablemente no se obtuvo el resultado esperado. Principales exponentes de este periodo: Korbinian Broddman, Wagner-Jauregg, Kleist y Leonhard, Mayer-Gross, K. Schneider.
Década de los 30´s
Década de los 40´s
Década de los 50´s
De los 60´s. a fin de siglo