REVOLUCIÓN DE 1810
19
18
20
¿QUÉ PASÓ EN LA SEMANA DE MAYO?
+info
+info
+info
21
23
22
CAUSAS
+info
+info
+info
+info
25
24
MENSAJE
+info
+info
El 21 de mayo, se produce la ocupación de la Plaza por parte de una multitud de hombres armados. El grupo de revolucionarios estaba encabezado por Domingo French y Antonio Luis Beruti, bajo el nombre de “Legión Infernal”.
La Plaza de la Victoria estaba ocupada por unos 600 hombres armados de pistolas y puñales que llevaban en sus sombreros el retrato de Fernando VII y en sus solapas una cinta blanca, símbolo de la unidad criollo-española desde la defensa de Buenos Aires pedían fervientemente que se concrete la convocatoria al Cabildo Abierto, es entonces cuando el Cabildo invita a los principales vecinos a reunirse el día 22.
El 18 de mayo el Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros publica un bando en el que pide al pueblo que se mantenga fiel a España, que había sido invadida por los franceses. En el mismo día Cisneros hizo leer por los pregoneros (porque la mayoría de la población no sabía leer ni escribir) una proclama.
A medida que los porteños se fueron enterando de la gravedad de la situación, fueron subiendo de tono las charlas políticas en los cafés y en los cuarteles. Todo el mundo hablaba de política y hacía conjeturas sobre el
futuro del Virreinato.
Baltasar Hidalgo de Cisneros.
El 24 de mayo, se confirmaron las versiones: el Cabildo designó efectivamente una junta de gobierno presidida por el virrey e integrada por cuatro vocales: los españoles Juan Nepomuceno Solá y José de los Santos Inchaurregui y los criollos Juan José Castelli y Cornelio Saavedra.
Por la noche una delegación encabezada por Castelli y Saabedra se presentó en la casa de Cisneros con cara de pocos amigos y logro su renuncia. La Junta quedo disuelta y se convocó nuevamente al Cabildo para la mañana siguiente.
El 23 de mayo, el Cabildo dio un golpe contrarrevolucionario nombrando una junta presidida por el virrey destituido, señalando que tenía facultades para ello en virtud del Congreso General del día anterior. Esto generó la furia de las milicias y del pueblo, resultando inaceptable para los partidarios de la revolución.
El 20 de mayo, el Virrey recibe a funcionarios del Cabildo, jefes militares y criollos, a quienes les solicita apoyo ante una posible rebelión, pero todos ellos se negaron a brindárselo. Castelli y Martín Rodríguez insistieron con el pedido de Cabildo Abierto. El Virrey lo consideró una insolencia y un atrevimiento y quiso improvisar un discurso.
Entonces, Rodríguez le advirtió que tenía cinco minutos para decidir. Cisneros respondió: “Ya que el pueblo no me quiere y el ejército me abandona, hagan ustedes lo que quieran” y convocó al Cabildo para el día 22 de mayo.
En el Café de los Catalanes y en La Fonda de las naciones, los criollos discutían sobre las mejores estrategias para pasar a la acción.
El Cabildo Abierto del 22 de mayo.
Abre la sesión el escribano del Cabildo, Justo José Núñez” y entonces comienza un debate. Después de largas discusiones, se resuelve que el virrey culmine con su mando. Luego empezaron los discursos, comenzó hablando el Obispo diciendo que mientras hubiera un español en América, los americanos le deberían obediencia. Le salió al cruce Juan José Castelli contestándole que, habiendo caducado el poder real, la soberanía debía volver al pueblo que podía formar juntas de gobierno tanto en España como en América. El Fiscal de la Audiencia, Manuel Villota señaló que para poder tomar cualquier determinación había que consultar al resto del Virreinato. Villota trataba de ganar tiempo, confiando en que el interior sería favorable a la permanencia del virrey. Juan José Paso le dijo que no había tiempo que perder y que había que formar inmediatamente una junta de gobierno.
Los delegados de los revolucionarios dijeron que no se conformaban con la renuncia de Cisneros, que el pueblo debía asumir el gobierno. Finalmente, Martín Rodríguez leyó desde el balcón los nombres de los nueve hombres que integrarían la Primera Junta del Gobierno Patrio. Lo que parecía increíble, se hizo real, se había formado un gobierno con criollos, la voz del pueblo fue escuchada.
El 19 de mayo, mientras los realistas estaban dispuestos a someterse a la autoridad del Consejo de Regencia, los criollos lo rechazaron y argumentaron que no representaba el poder del pueblo por no haber sido nombrado por ellos como rey. Por lo tanto, los criollos piden a las autoridades que se les permita realizar un Cabildo Abierto. Cornelio Saavedra y Manuel Belgrano se lo solicitan al Alcalde Lezíca y Juan José Castelli hizo lo propio ante el síndico Leiva.
Cornelio Saavedra
Manuel Belgrano
Mural interactivo - 25 DE MAYO -5B
Sonia Rodriguez
Created on May 21, 2024
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Timeline Lines Mobile
View
Major Religions Timeline
View
Timeline Flipcard
View
Timeline video
View
Images Timeline Mobile
View
Sport Vibrant Timeline
View
Decades Infographic
Explore all templates
Transcript
REVOLUCIÓN DE 1810
19
18
20
¿QUÉ PASÓ EN LA SEMANA DE MAYO?
+info
+info
+info
21
23
22
CAUSAS
+info
+info
+info
+info
25
24
MENSAJE
+info
+info
El 21 de mayo, se produce la ocupación de la Plaza por parte de una multitud de hombres armados. El grupo de revolucionarios estaba encabezado por Domingo French y Antonio Luis Beruti, bajo el nombre de “Legión Infernal”. La Plaza de la Victoria estaba ocupada por unos 600 hombres armados de pistolas y puñales que llevaban en sus sombreros el retrato de Fernando VII y en sus solapas una cinta blanca, símbolo de la unidad criollo-española desde la defensa de Buenos Aires pedían fervientemente que se concrete la convocatoria al Cabildo Abierto, es entonces cuando el Cabildo invita a los principales vecinos a reunirse el día 22.
El 18 de mayo el Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros publica un bando en el que pide al pueblo que se mantenga fiel a España, que había sido invadida por los franceses. En el mismo día Cisneros hizo leer por los pregoneros (porque la mayoría de la población no sabía leer ni escribir) una proclama. A medida que los porteños se fueron enterando de la gravedad de la situación, fueron subiendo de tono las charlas políticas en los cafés y en los cuarteles. Todo el mundo hablaba de política y hacía conjeturas sobre el futuro del Virreinato.
Baltasar Hidalgo de Cisneros.
El 24 de mayo, se confirmaron las versiones: el Cabildo designó efectivamente una junta de gobierno presidida por el virrey e integrada por cuatro vocales: los españoles Juan Nepomuceno Solá y José de los Santos Inchaurregui y los criollos Juan José Castelli y Cornelio Saavedra. Por la noche una delegación encabezada por Castelli y Saabedra se presentó en la casa de Cisneros con cara de pocos amigos y logro su renuncia. La Junta quedo disuelta y se convocó nuevamente al Cabildo para la mañana siguiente.
El 23 de mayo, el Cabildo dio un golpe contrarrevolucionario nombrando una junta presidida por el virrey destituido, señalando que tenía facultades para ello en virtud del Congreso General del día anterior. Esto generó la furia de las milicias y del pueblo, resultando inaceptable para los partidarios de la revolución.
El 20 de mayo, el Virrey recibe a funcionarios del Cabildo, jefes militares y criollos, a quienes les solicita apoyo ante una posible rebelión, pero todos ellos se negaron a brindárselo. Castelli y Martín Rodríguez insistieron con el pedido de Cabildo Abierto. El Virrey lo consideró una insolencia y un atrevimiento y quiso improvisar un discurso. Entonces, Rodríguez le advirtió que tenía cinco minutos para decidir. Cisneros respondió: “Ya que el pueblo no me quiere y el ejército me abandona, hagan ustedes lo que quieran” y convocó al Cabildo para el día 22 de mayo.
En el Café de los Catalanes y en La Fonda de las naciones, los criollos discutían sobre las mejores estrategias para pasar a la acción.
El Cabildo Abierto del 22 de mayo. Abre la sesión el escribano del Cabildo, Justo José Núñez” y entonces comienza un debate. Después de largas discusiones, se resuelve que el virrey culmine con su mando. Luego empezaron los discursos, comenzó hablando el Obispo diciendo que mientras hubiera un español en América, los americanos le deberían obediencia. Le salió al cruce Juan José Castelli contestándole que, habiendo caducado el poder real, la soberanía debía volver al pueblo que podía formar juntas de gobierno tanto en España como en América. El Fiscal de la Audiencia, Manuel Villota señaló que para poder tomar cualquier determinación había que consultar al resto del Virreinato. Villota trataba de ganar tiempo, confiando en que el interior sería favorable a la permanencia del virrey. Juan José Paso le dijo que no había tiempo que perder y que había que formar inmediatamente una junta de gobierno.
Los delegados de los revolucionarios dijeron que no se conformaban con la renuncia de Cisneros, que el pueblo debía asumir el gobierno. Finalmente, Martín Rodríguez leyó desde el balcón los nombres de los nueve hombres que integrarían la Primera Junta del Gobierno Patrio. Lo que parecía increíble, se hizo real, se había formado un gobierno con criollos, la voz del pueblo fue escuchada.
El 19 de mayo, mientras los realistas estaban dispuestos a someterse a la autoridad del Consejo de Regencia, los criollos lo rechazaron y argumentaron que no representaba el poder del pueblo por no haber sido nombrado por ellos como rey. Por lo tanto, los criollos piden a las autoridades que se les permita realizar un Cabildo Abierto. Cornelio Saavedra y Manuel Belgrano se lo solicitan al Alcalde Lezíca y Juan José Castelli hizo lo propio ante el síndico Leiva.
Cornelio Saavedra
Manuel Belgrano