Qué es (y qué no es) incorporar la
perspectiva de género en los procesos formativos
Iniciar
Qué SÍ es
Qué NO es
Reconocer que hay estereotipos de género, sexismo y androcentrismo, en distintos grados y dimensiones, que atraviesan los procesos formativos y los cuerpos disciplinares.
Solamente hablar de mujeres o disidencias sexuales.
Comprometerse a tener un debate reflexivo y crítico respecto de los niveles pertinentes y posibles de incorporación de perspectiva de género en el currículum
Solo incluir lenguaje no sexista.
Solo revisar bibliografía para cautelar paridad cuando sea posible.
Historizar las disciplinas para identificar contextos de surgimiento y aportes de las mujeres.
Comprender que las destrezas desarrolladas desde una perspectiva de género aportan al sello pluralista, crítico y de vocación pública de la UDP
Equipararlo con aspectos éticos o valóricos (ej: quienes egresan de la carrera sean personas no discriminadoras).
Subsumir género a categorías como “diversidad”, en la línea de abordar múltiples diferencias desigualadas.
Considerar que algunas áreas disciplinares tienen desafíos específicos por su masculinización o feminización históricas.
Se entiende por lenguaje no sexista aquellas alternativas que buscan no utilizar el masculino gramatical como genérico. Puede implicar el desdoblamiento (los y las; los/as) y también otras estrategias que evitan el marcador de género (el estudiantado, el equipo directivo). El lenguaje crea realidad, y en ese sentido siempre es importante avanzar en esta línea, pero la perspectiva de género en los procesos formativos debe impactar en los aspectos disciplinares (destrezas, habilidades, conocimientos).
Qué SÍ es
Qué NO es
Solo revisar bibliografía para cautelar paridad cuando sea posible. + Con mucha frecuencia y por inercia, utilizamos las referencias bibliográficas más familiares y cercanas. Hacer un ejercicio voluntario e intencionado de revisión posibilita oportunidades de incorporar bibliografías no solo más paritarias, sino más actualizadas y diversas. Sin embargo, la perspectiva de género a nivel disciplinar no está dada solo por el género de las autorías, sino que implica abordar contenidos y problemáticas de este ámbito desde un análisis de las relaciones de género.
Historizar las disciplinas para identificar contextos de surgimiento y aportes de las mujeres. + Comprender que la producción y validación del conocimiento no es neutra en términos de género. Situar los contextos históricos de las disciplinas y las dinámicas de género permite contrarrestar distintos estereotipos. Al respecto, se conoce como Efecto Matilda a la discriminación y prejuicio que se produce en contra de los logros de las mujeres en las ciencias, tales como la invisibilización y falta de reconocimiento. Historizar permite comprender los contextos de creación de los conocimientos, así como también identificar los aportes significativos de las mujeres en diferentes áreas del saber.
Hablar de las personas históricamente excluidas o invisibilizadas es importante, pero como estrategia exclusiva no asegura una perspectiva de género. Se requiere de una mirada reflexiva, crítica y, sobre todo, que se oriente a la transformación de las desigualdades debido al sexo y/ o del género.
Estereotipo de género:
Visión generalizada o idea preconcebida sobre las características y roles que deberían desempeñar mujeres, hombres y disidencias sexuales. Es perjudicial cuando limita la capacidad de las personas para desarrollarse, seguir sus carreras u oficios y/o tomar decisiones sobre sus vidas.
Sexismo:
Todo acto de discriminación, invisibilización o actitudes que conlleven a la desigualdad entre hombres y mujeres y disidencias sexuales.
Androcentrismo:
Es la visión del mundo que sitúa al hombre (cis-heterosexual, entre otras características) como centro para la producción de conocimiento. Es una concepción de la realidad que parte de la idea de que la mirada masculina es la mirada universal.
El Modelo Educativo de la UDP busca contribuir al desarrollo social de Chile y a la diversificación de las élites, y una de las maneras de lograrlo ha sido promover y mantener una comunidad universitaria diversa, con una clara y sostenida vocación pública en todas las actividades que desarrolla. En ese sentido, la desigualdad de género es un tema de profunda relevancia social, así como también es un enfoque interdisciplinar pertinente a toda área del saber, que enriquece las disciplinas al problematizar sus fundamentos androcéntricos.
Ejemplos de Resultados de Aprendizaje:
“Diseñar estrategias y acciones pedagógicas inclusivas, reconociendo la presencia de estereotipos y sesgos de distinto tipo que impactan en los procesos de enseñanza-aprendizaje…”“Comprender las realidades sociales y culturales, a partir de la perspectiva aportada por una formación humanista sólida, y con perspectiva de género”
Ejemplos de Resultados de Aprendizaje:
“Diseñar estrategias y acciones pedagógicas inclusivas, reconociendo la presencia de estereotipos y sesgos de distinto tipo que impactan en los procesos de enseñanza-aprendizaje…”“Comprender las realidades sociales y culturales, a partir de la perspectiva aportada por una formación humanista sólida, y con perspectiva de género”
Qué SÍ es
Qué NO es
Solo incluir lenguaje no sexista. + Se entiende por lenguaje no sexista aquellas alternativas que buscan no utilizar el masculino gramatical como genérico. Puede implicar el desdoblamiento (los y las; los/as) y también otras estrategias que evitan el marcador de género (el estudiantado, el equipo directivo). El lenguaje crea realidad, y en ese sentido siempre es importante avanzar en esta línea, pero la perspectiva de género en los procesos formativos debe impactar en los aspectos disciplinares (destrezas, habilidades, conocimientos).
Comprometerse a tener un debate reflexivo y crítico respecto de los niveles pertinentes y posibles de incorporación de perspectiva de género en el currículum+ Ejemplos de Resultados de Aprendizaje:
- “Diseñar estrategias y acciones pedagógicas inclusivas, reconociendo la presencia de estereotipos y sesgos de distinto tipo que impactan en los procesos de enseñanza-aprendizaje…”
- “Comprender las realidades sociales y culturales, a partir de la perspectiva aportada por una formación humanista sólida, y con perspectiva de género”
Hablar de las personas históricamente excluidas o invisibilizadas es importante, pero como estrategia exclusiva no asegura una perspectiva de género. Se requiere de una mirada reflexiva, crítica y, sobre todo, que se oriente a la transformación de las desigualdades debido al sexo y/ o del género.
Estereotipo de género:
Visión generalizada o idea preconcebida sobre las características y roles que deberían desempeñar mujeres, hombres y disidencias sexuales. Es perjudicial cuando limita la capacidad de las personas para desarrollarse, seguir sus carreras u oficios y/o tomar decisiones sobre sus vidas.
Sexismo:
Todo acto de discriminación, invisibilización o actitudes que conlleven a la desigualdad entre hombres y mujeres y disidencias sexuales.
Androcentrismo:
Es la visión del mundo que sitúa al hombre (cis-heterosexual, entre otras características) como centro para la producción de conocimiento. Es una concepción de la realidad que parte de la idea de que la mirada masculina es la mirada universal.
Qué SÍ es
Qué NO es
Subsumir género a categorías como “diversidad”, en la línea de abordar múltiples diferencias desigualadas. + Es frecuente que, al considerar la relevancia de abordar las desigualdades de género desde las disciplinas, conectemos con otras diferencias desigualadas que desde una mirada interseccional son pertinentes (clasismo, racismo, capacitismo, por nombrar algunas). Sin embargo, la categoría diversidad es amplia y más bien descriptiva, diluyendo el énfasis social y de transformación presente en la perspectiva de género, justicia social, derechos humanos e interseccional.
Considerar que algunas áreas disciplinares tienen desafíos específicos por su masculinización o feminización históricas. + A pesar de la paridad en acceso a la educación superior, las brechas de género también se dan en la generización de variadas profesiones. Cabe preguntarse, ¿De qué manera la masculinización/feminización de las áreas impacta en el ideal de la profesión? ¿Qué expectativas, estereotipos formas de relacionamiento se producen al pensar lo generizado de la profesión?
Se entiende por lenguaje no sexista aquellas alternativas que buscan no utilizar el masculino gramatical como genérico. Puede implicar el desdoblamiento (los y las; los/as) y también otras estrategias que evitan el marcador de género (el estudiantado, el equipo directivo). El lenguaje crea realidad, y en ese sentido siempre es importante avanzar en esta línea, pero la perspectiva de género en los procesos formativos debe impactar en los aspectos disciplinares (destrezas, habilidades, conocimientos).
A pesar de la paridad en acceso a la educación superior, las brechas de género también se dan en la generización de variadas profesiones. Cabe preguntarse, ¿De qué manera la masculinización/feminización de las áreas impacta en el ideal de la profesión? ¿Qué expectativas, estereotipos formas de relacionamiento se producen al pensar lo generizado de la profesión?
Estereotipo de género:
Visión generalizada o idea preconcebida sobre las características y roles que deberían desempeñar mujeres, hombres y disidencias sexuales. Es perjudicial cuando limita la capacidad de las personas para desarrollarse, seguir sus carreras u oficios y/o tomar decisiones sobre sus vidas.
Sexismo:
Todo acto de discriminación, invisibilización o actitudes que conlleven a la desigualdad entre hombres y mujeres y disidencias sexuales.
Androcentrismo:
Es la visión del mundo que sitúa al hombre (cis-heterosexual, entre otras características) como centro para la producción de conocimiento. Es una concepción de la realidad que parte de la idea de que la mirada masculina es la mirada universal.
Comprender que la producción y validación del conocimiento no es neutra en términos de género. Situar los contextos históricos de las disciplinas y las dinámicas de género permite contrarrestar distintos estereotipos. Al respecto, se conoce como Efecto Matilda a la discriminación y prejuicio que se produce en contra de los logros de las mujeres en las ciencias, tales como la invisibilización y falta de reconocimiento. Historizar permite comprender los contextos de creación de los conocimientos, así como también identificar los aportes significativos de las mujeres en diferentes áreas del saber.
Asegurar actitudes, conductas igualitarias y no discriminatorias, desde una perspectiva ética, es muy importante. Sin embargo, no debemos olvidar que la perspectiva de género busca incidir en el corazón de la disciplina, incorporando conocimientos, habilidades y destrezas para el ejercicio profesional.
Ejemplos de Resultados de Aprendizaje:
“Diseñar estrategias y acciones pedagógicas inclusivas, reconociendo la presencia de estereotipos y sesgos de distinto tipo que impactan en los procesos de enseñanza-aprendizaje…”“Comprender las realidades sociales y culturales, a partir de la perspectiva aportada por una formación humanista sólida, y con perspectiva de género”
Comprender que la producción y validación del conocimiento no es neutra en términos de género. Situar los contextos históricos de las disciplinas y las dinámicas de género permite contrarrestar distintos estereotipos. Al respecto, se conoce como Efecto Matilda a la discriminación y prejuicio que se produce en contra de los logros de las mujeres en las ciencias, tales como la invisibilización y falta de reconocimiento. Historizar permite comprender los contextos de creación de los conocimientos, así como también identificar los aportes significativos de las mujeres en diferentes áreas del saber.
Con mucha frecuencia y por inercia, utilizamos las referencias bibliográficas más familiares y cercanas. Hacer un ejercicio voluntario e intencionado de revisión posibilita oportunidades de incorporar bibliografías no solo más paritarias, sino más actualizadas y diversas. Sin embargo, la perspectiva de género a nivel disciplinar no está dada solo por el género de las autorías, sino que implica abordar contenidos y problemáticas de este ámbito desde un análisis de las relaciones de género.
Asegurar actitudes, conductas igualitarias y no discriminatorias, desde una perspectiva ética, es muy importante. Sin embargo, no debemos olvidar que la perspectiva de género busca incidir en el corazón de la disciplina, incorporando conocimientos, habilidades y destrezas para el ejercicio profesional.
Es frecuente que, al considerar la relevancia de abordar las desigualdades de género desde las disciplinas, conectemos con otras diferencias desigualadas que desde una mirada interseccional son pertinentes (clasismo, racismo, capacitismo, por nombrar algunas). Sin embargo, la categoría diversidad es amplia y más bien descriptiva, diluyendo el énfasis social y de transformación presente en la perspectiva de género, justicia social, derechos humanos e interseccional.
Es frecuente que, al considerar la relevancia de abordar las desigualdades de género desde las disciplinas, conectemos con otras diferencias desigualadas que desde una mirada interseccional son pertinentes (clasismo, racismo, capacitismo, por nombrar algunas). Sin embargo, la categoría diversidad es amplia y más bien descriptiva, diluyendo el énfasis social y de transformación presente en la perspectiva de género, justicia social, derechos humanos e interseccional.
Con mucha frecuencia y por inercia, utilizamos las referencias bibliográficas más familiares y cercanas. Hacer un ejercicio voluntario e intencionado de revisión posibilita oportunidades de incorporar bibliografías no solo más paritarias, sino más actualizadas y diversas. Sin embargo, la perspectiva de género a nivel disciplinar no está dada solo por el género de las autorías, sino que implica abordar contenidos y problemáticas de este ámbito desde un análisis de las relaciones de género.
El Modelo Educativo de la UDP busca contribuir al desarrollo social de Chile y a la diversificación de las élites, y una de las maneras de lograrlo ha sido promover y mantener una comunidad universitaria diversa, con una clara y sostenida vocación pública en todas las actividades que desarrolla. En ese sentido, la desigualdad de género es un tema de profunda relevancia social, así como también es un enfoque interdisciplinar pertinente a toda área del saber, que enriquece las disciplinas al problematizar sus fundamentos androcéntricos.
Asegurar actitudes, conductas igualitarias y no discriminatorias, desde una perspectiva ética, es muy importante. Sin embargo, no debemos olvidar que la perspectiva de género busca incidir en el corazón de la disciplina, incorporando conocimientos, habilidades y destrezas para el ejercicio profesional.
Hablar de las personas históricamente excluidas o invisibilizadas es importante, pero como estrategia exclusiva no asegura una perspectiva de género. Se requiere de una mirada reflexiva, crítica y, sobre todo, que se oriente a la transformación de las desigualdades debido al sexo y/ o del género.
Se entiende por lenguaje no sexista aquellas alternativas que buscan no utilizar el masculino gramatical como genérico. Puede implicar el desdoblamiento (los y las; los/as) y también otras estrategias que evitan el marcador de género (el estudiantado, el equipo directivo). El lenguaje crea realidad, y en ese sentido siempre es importante avanzar en esta línea, pero la perspectiva de género en los procesos formativos debe impactar en los aspectos disciplinares (destrezas, habilidades, conocimientos).
A pesar de la paridad en acceso a la educación superior, las brechas de género también se dan en la generización de variadas profesiones. Cabe preguntarse, ¿De qué manera la masculinización/feminización de las áreas impacta en el ideal de la profesión? ¿Qué expectativas, estereotipos formas de relacionamiento se producen al pensar lo generizado de la profesión?
Qué SÍ es
Qué NO es
Equipararlo con aspectos éticos o valóricos (ej: quienes egresan de la carrera sean personas no discriminadoras). + Asegurar actitudes, conductas igualitarias y no discriminatorias, desde una perspectiva ética, es muy importante. Sin embargo, no debemos olvidar que la perspectiva de género busca incidir en el corazón de la disciplina, incorporando conocimientos, habilidades y destrezas para el ejercicio profesional.
Comprender que las destrezas desarrolladas desde una perspectiva de género aportan al sello pluralista, crítico y de vocación pública de la UDP + El Modelo Educativo de la UDP busca contribuir al desarrollo social de Chile y a la diversificación de las élites, y una de las maneras de lograrlo ha sido promover y mantener una comunidad universitaria diversa, con una clara y sostenida vocación pública en todas las actividades que desarrolla. En ese sentido, la desigualdad de género es un tema de profunda relevancia social, así como también es un enfoque interdisciplinar pertinente a toda área del saber, que enriquece las disciplinas al problematizar sus fundamentos androcéntricos.
A pesar de la paridad en acceso a la educación superior, las brechas de género también se dan en la generización de variadas profesiones. Cabe preguntarse, ¿De qué manera la masculinización/feminización de las áreas impacta en el ideal de la profesión? ¿Qué expectativas, estereotipos formas de relacionamiento se producen al pensar lo generizado de la profesión?
Comprender que la producción y validación del conocimiento no es neutra en términos de género. Situar los contextos históricos de las disciplinas y las dinámicas de género permite contrarrestar distintos estereotipos. Al respecto, se conoce como Efecto Matilda a la discriminación y prejuicio que se produce en contra de los logros de las mujeres en las ciencias, tales como la invisibilización y falta de reconocimiento. Historizar permite comprender los contextos de creación de los conocimientos, así como también identificar los aportes significativos de las mujeres en diferentes áreas del saber.
Con mucha frecuencia y por inercia, utilizamos las referencias bibliográficas más familiares y cercanas. Hacer un ejercicio voluntario e intencionado de revisión posibilita oportunidades de incorporar bibliografías no solo más paritarias, sino más actualizadas y diversas. Sin embargo, la perspectiva de género a nivel disciplinar no está dada solo por el género de las autorías, sino que implica abordar contenidos y problemáticas de este ámbito desde un análisis de las relaciones de género.
Es frecuente que, al considerar la relevancia de abordar las desigualdades de género desde las disciplinas, conectemos con otras diferencias desigualadas que desde una mirada interseccional son pertinentes (clasismo, racismo, capacitismo, por nombrar algunas). Sin embargo, la categoría diversidad es amplia y más bien descriptiva, diluyendo el énfasis social y de transformación presente en la perspectiva de género, justicia social, derechos humanos e interseccional.
Qué SÍ es
Qué NO es
Solamente hablar de mujeres o disidencias sexuales. +Hablar de las personas históricamente excluidas o invisibilizadas es importante, pero como estrategia exclusiva no asegura una perspectiva de género. Se requiere de una mirada reflexiva, crítica y, sobre todo, que se oriente a la transformación de las desigualdades debido al sexo y/ o del género.
Reconocer que hay estereotipos de género, sexismo y androcentrismo, en distintos grados y dimensiones, que atraviesan los procesos formativos y los cuerpos disciplinares. +
- Estereotipo de género: visión generalizada o idea preconcebida sobre las características y roles que deberían desempeñar mujeres, hombres y disidencias sexuales. Es perjudicial cuando limita la capacidad de las personas para desarrollarse, seguir sus carreras u oficios y/o tomar decisiones sobre sus vidas.
- Sexismo: todo acto de discriminación, invisibilización o actitudes que conlleven a la desigualdad entre hombres y mujeres y disidencias sexuales.
- Androcentrismo: Es la visión del mundo que sitúa al hombre (cis-heterosexual, entre otras características) como centro para la producción de conocimiento. Es una concepción de la realidad que parte de la idea de que la mirada masculina es la mirada universal.
El Modelo Educativo de la UDP busca contribuir al desarrollo social de Chile y a la diversificación de las élites, y una de las maneras de lograrlo ha sido promover y mantener una comunidad universitaria diversa, con una clara y sostenida vocación pública en todas las actividades que desarrolla. En ese sentido, la desigualdad de género es un tema de profunda relevancia social, así como también es un enfoque interdisciplinar pertinente a toda área del saber, que enriquece las disciplinas al problematizar sus fundamentos androcéntricos.
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Qué es (y qué no es) incorporar la
perspectiva de género en los procesos formativos
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Qué SÍ es
Qué NO es
Reconocer que hay estereotipos de género, sexismo y androcentrismo, en distintos grados y dimensiones, que atraviesan los procesos formativos y los cuerpos disciplinares.
Solamente hablar de mujeres o disidencias sexuales.
Comprometerse a tener un debate reflexivo y crítico respecto de los niveles pertinentes y posibles de incorporación de perspectiva de género en el currículum
Solo incluir lenguaje no sexista.
Solo revisar bibliografía para cautelar paridad cuando sea posible.
Historizar las disciplinas para identificar contextos de surgimiento y aportes de las mujeres.
Comprender que las destrezas desarrolladas desde una perspectiva de género aportan al sello pluralista, crítico y de vocación pública de la UDP
Equipararlo con aspectos éticos o valóricos (ej: quienes egresan de la carrera sean personas no discriminadoras).
Subsumir género a categorías como “diversidad”, en la línea de abordar múltiples diferencias desigualadas.
Considerar que algunas áreas disciplinares tienen desafíos específicos por su masculinización o feminización históricas.
Se entiende por lenguaje no sexista aquellas alternativas que buscan no utilizar el masculino gramatical como genérico. Puede implicar el desdoblamiento (los y las; los/as) y también otras estrategias que evitan el marcador de género (el estudiantado, el equipo directivo). El lenguaje crea realidad, y en ese sentido siempre es importante avanzar en esta línea, pero la perspectiva de género en los procesos formativos debe impactar en los aspectos disciplinares (destrezas, habilidades, conocimientos).
Qué SÍ es
Qué NO es
Solo revisar bibliografía para cautelar paridad cuando sea posible. + Con mucha frecuencia y por inercia, utilizamos las referencias bibliográficas más familiares y cercanas. Hacer un ejercicio voluntario e intencionado de revisión posibilita oportunidades de incorporar bibliografías no solo más paritarias, sino más actualizadas y diversas. Sin embargo, la perspectiva de género a nivel disciplinar no está dada solo por el género de las autorías, sino que implica abordar contenidos y problemáticas de este ámbito desde un análisis de las relaciones de género.
Historizar las disciplinas para identificar contextos de surgimiento y aportes de las mujeres. + Comprender que la producción y validación del conocimiento no es neutra en términos de género. Situar los contextos históricos de las disciplinas y las dinámicas de género permite contrarrestar distintos estereotipos. Al respecto, se conoce como Efecto Matilda a la discriminación y prejuicio que se produce en contra de los logros de las mujeres en las ciencias, tales como la invisibilización y falta de reconocimiento. Historizar permite comprender los contextos de creación de los conocimientos, así como también identificar los aportes significativos de las mujeres en diferentes áreas del saber.
Hablar de las personas históricamente excluidas o invisibilizadas es importante, pero como estrategia exclusiva no asegura una perspectiva de género. Se requiere de una mirada reflexiva, crítica y, sobre todo, que se oriente a la transformación de las desigualdades debido al sexo y/ o del género.
Estereotipo de género:
Visión generalizada o idea preconcebida sobre las características y roles que deberían desempeñar mujeres, hombres y disidencias sexuales. Es perjudicial cuando limita la capacidad de las personas para desarrollarse, seguir sus carreras u oficios y/o tomar decisiones sobre sus vidas.
Sexismo:
Todo acto de discriminación, invisibilización o actitudes que conlleven a la desigualdad entre hombres y mujeres y disidencias sexuales.
Androcentrismo:
Es la visión del mundo que sitúa al hombre (cis-heterosexual, entre otras características) como centro para la producción de conocimiento. Es una concepción de la realidad que parte de la idea de que la mirada masculina es la mirada universal.
El Modelo Educativo de la UDP busca contribuir al desarrollo social de Chile y a la diversificación de las élites, y una de las maneras de lograrlo ha sido promover y mantener una comunidad universitaria diversa, con una clara y sostenida vocación pública en todas las actividades que desarrolla. En ese sentido, la desigualdad de género es un tema de profunda relevancia social, así como también es un enfoque interdisciplinar pertinente a toda área del saber, que enriquece las disciplinas al problematizar sus fundamentos androcéntricos.
Ejemplos de Resultados de Aprendizaje:
“Diseñar estrategias y acciones pedagógicas inclusivas, reconociendo la presencia de estereotipos y sesgos de distinto tipo que impactan en los procesos de enseñanza-aprendizaje…”“Comprender las realidades sociales y culturales, a partir de la perspectiva aportada por una formación humanista sólida, y con perspectiva de género”
Ejemplos de Resultados de Aprendizaje:
“Diseñar estrategias y acciones pedagógicas inclusivas, reconociendo la presencia de estereotipos y sesgos de distinto tipo que impactan en los procesos de enseñanza-aprendizaje…”“Comprender las realidades sociales y culturales, a partir de la perspectiva aportada por una formación humanista sólida, y con perspectiva de género”
Qué SÍ es
Qué NO es
Solo incluir lenguaje no sexista. + Se entiende por lenguaje no sexista aquellas alternativas que buscan no utilizar el masculino gramatical como genérico. Puede implicar el desdoblamiento (los y las; los/as) y también otras estrategias que evitan el marcador de género (el estudiantado, el equipo directivo). El lenguaje crea realidad, y en ese sentido siempre es importante avanzar en esta línea, pero la perspectiva de género en los procesos formativos debe impactar en los aspectos disciplinares (destrezas, habilidades, conocimientos).
Comprometerse a tener un debate reflexivo y crítico respecto de los niveles pertinentes y posibles de incorporación de perspectiva de género en el currículum+ Ejemplos de Resultados de Aprendizaje:
Hablar de las personas históricamente excluidas o invisibilizadas es importante, pero como estrategia exclusiva no asegura una perspectiva de género. Se requiere de una mirada reflexiva, crítica y, sobre todo, que se oriente a la transformación de las desigualdades debido al sexo y/ o del género.
Estereotipo de género:
Visión generalizada o idea preconcebida sobre las características y roles que deberían desempeñar mujeres, hombres y disidencias sexuales. Es perjudicial cuando limita la capacidad de las personas para desarrollarse, seguir sus carreras u oficios y/o tomar decisiones sobre sus vidas.
Sexismo:
Todo acto de discriminación, invisibilización o actitudes que conlleven a la desigualdad entre hombres y mujeres y disidencias sexuales.
Androcentrismo:
Es la visión del mundo que sitúa al hombre (cis-heterosexual, entre otras características) como centro para la producción de conocimiento. Es una concepción de la realidad que parte de la idea de que la mirada masculina es la mirada universal.
Qué SÍ es
Qué NO es
Subsumir género a categorías como “diversidad”, en la línea de abordar múltiples diferencias desigualadas. + Es frecuente que, al considerar la relevancia de abordar las desigualdades de género desde las disciplinas, conectemos con otras diferencias desigualadas que desde una mirada interseccional son pertinentes (clasismo, racismo, capacitismo, por nombrar algunas). Sin embargo, la categoría diversidad es amplia y más bien descriptiva, diluyendo el énfasis social y de transformación presente en la perspectiva de género, justicia social, derechos humanos e interseccional.
Considerar que algunas áreas disciplinares tienen desafíos específicos por su masculinización o feminización históricas. + A pesar de la paridad en acceso a la educación superior, las brechas de género también se dan en la generización de variadas profesiones. Cabe preguntarse, ¿De qué manera la masculinización/feminización de las áreas impacta en el ideal de la profesión? ¿Qué expectativas, estereotipos formas de relacionamiento se producen al pensar lo generizado de la profesión?
Se entiende por lenguaje no sexista aquellas alternativas que buscan no utilizar el masculino gramatical como genérico. Puede implicar el desdoblamiento (los y las; los/as) y también otras estrategias que evitan el marcador de género (el estudiantado, el equipo directivo). El lenguaje crea realidad, y en ese sentido siempre es importante avanzar en esta línea, pero la perspectiva de género en los procesos formativos debe impactar en los aspectos disciplinares (destrezas, habilidades, conocimientos).
A pesar de la paridad en acceso a la educación superior, las brechas de género también se dan en la generización de variadas profesiones. Cabe preguntarse, ¿De qué manera la masculinización/feminización de las áreas impacta en el ideal de la profesión? ¿Qué expectativas, estereotipos formas de relacionamiento se producen al pensar lo generizado de la profesión?
Estereotipo de género:
Visión generalizada o idea preconcebida sobre las características y roles que deberían desempeñar mujeres, hombres y disidencias sexuales. Es perjudicial cuando limita la capacidad de las personas para desarrollarse, seguir sus carreras u oficios y/o tomar decisiones sobre sus vidas.
Sexismo:
Todo acto de discriminación, invisibilización o actitudes que conlleven a la desigualdad entre hombres y mujeres y disidencias sexuales.
Androcentrismo:
Es la visión del mundo que sitúa al hombre (cis-heterosexual, entre otras características) como centro para la producción de conocimiento. Es una concepción de la realidad que parte de la idea de que la mirada masculina es la mirada universal.
Comprender que la producción y validación del conocimiento no es neutra en términos de género. Situar los contextos históricos de las disciplinas y las dinámicas de género permite contrarrestar distintos estereotipos. Al respecto, se conoce como Efecto Matilda a la discriminación y prejuicio que se produce en contra de los logros de las mujeres en las ciencias, tales como la invisibilización y falta de reconocimiento. Historizar permite comprender los contextos de creación de los conocimientos, así como también identificar los aportes significativos de las mujeres en diferentes áreas del saber.
Asegurar actitudes, conductas igualitarias y no discriminatorias, desde una perspectiva ética, es muy importante. Sin embargo, no debemos olvidar que la perspectiva de género busca incidir en el corazón de la disciplina, incorporando conocimientos, habilidades y destrezas para el ejercicio profesional.
Ejemplos de Resultados de Aprendizaje:
“Diseñar estrategias y acciones pedagógicas inclusivas, reconociendo la presencia de estereotipos y sesgos de distinto tipo que impactan en los procesos de enseñanza-aprendizaje…”“Comprender las realidades sociales y culturales, a partir de la perspectiva aportada por una formación humanista sólida, y con perspectiva de género”
Comprender que la producción y validación del conocimiento no es neutra en términos de género. Situar los contextos históricos de las disciplinas y las dinámicas de género permite contrarrestar distintos estereotipos. Al respecto, se conoce como Efecto Matilda a la discriminación y prejuicio que se produce en contra de los logros de las mujeres en las ciencias, tales como la invisibilización y falta de reconocimiento. Historizar permite comprender los contextos de creación de los conocimientos, así como también identificar los aportes significativos de las mujeres en diferentes áreas del saber.
Con mucha frecuencia y por inercia, utilizamos las referencias bibliográficas más familiares y cercanas. Hacer un ejercicio voluntario e intencionado de revisión posibilita oportunidades de incorporar bibliografías no solo más paritarias, sino más actualizadas y diversas. Sin embargo, la perspectiva de género a nivel disciplinar no está dada solo por el género de las autorías, sino que implica abordar contenidos y problemáticas de este ámbito desde un análisis de las relaciones de género.
Asegurar actitudes, conductas igualitarias y no discriminatorias, desde una perspectiva ética, es muy importante. Sin embargo, no debemos olvidar que la perspectiva de género busca incidir en el corazón de la disciplina, incorporando conocimientos, habilidades y destrezas para el ejercicio profesional.
Es frecuente que, al considerar la relevancia de abordar las desigualdades de género desde las disciplinas, conectemos con otras diferencias desigualadas que desde una mirada interseccional son pertinentes (clasismo, racismo, capacitismo, por nombrar algunas). Sin embargo, la categoría diversidad es amplia y más bien descriptiva, diluyendo el énfasis social y de transformación presente en la perspectiva de género, justicia social, derechos humanos e interseccional.
Es frecuente que, al considerar la relevancia de abordar las desigualdades de género desde las disciplinas, conectemos con otras diferencias desigualadas que desde una mirada interseccional son pertinentes (clasismo, racismo, capacitismo, por nombrar algunas). Sin embargo, la categoría diversidad es amplia y más bien descriptiva, diluyendo el énfasis social y de transformación presente en la perspectiva de género, justicia social, derechos humanos e interseccional.
Con mucha frecuencia y por inercia, utilizamos las referencias bibliográficas más familiares y cercanas. Hacer un ejercicio voluntario e intencionado de revisión posibilita oportunidades de incorporar bibliografías no solo más paritarias, sino más actualizadas y diversas. Sin embargo, la perspectiva de género a nivel disciplinar no está dada solo por el género de las autorías, sino que implica abordar contenidos y problemáticas de este ámbito desde un análisis de las relaciones de género.
El Modelo Educativo de la UDP busca contribuir al desarrollo social de Chile y a la diversificación de las élites, y una de las maneras de lograrlo ha sido promover y mantener una comunidad universitaria diversa, con una clara y sostenida vocación pública en todas las actividades que desarrolla. En ese sentido, la desigualdad de género es un tema de profunda relevancia social, así como también es un enfoque interdisciplinar pertinente a toda área del saber, que enriquece las disciplinas al problematizar sus fundamentos androcéntricos.
Asegurar actitudes, conductas igualitarias y no discriminatorias, desde una perspectiva ética, es muy importante. Sin embargo, no debemos olvidar que la perspectiva de género busca incidir en el corazón de la disciplina, incorporando conocimientos, habilidades y destrezas para el ejercicio profesional.
Hablar de las personas históricamente excluidas o invisibilizadas es importante, pero como estrategia exclusiva no asegura una perspectiva de género. Se requiere de una mirada reflexiva, crítica y, sobre todo, que se oriente a la transformación de las desigualdades debido al sexo y/ o del género.
Se entiende por lenguaje no sexista aquellas alternativas que buscan no utilizar el masculino gramatical como genérico. Puede implicar el desdoblamiento (los y las; los/as) y también otras estrategias que evitan el marcador de género (el estudiantado, el equipo directivo). El lenguaje crea realidad, y en ese sentido siempre es importante avanzar en esta línea, pero la perspectiva de género en los procesos formativos debe impactar en los aspectos disciplinares (destrezas, habilidades, conocimientos).
A pesar de la paridad en acceso a la educación superior, las brechas de género también se dan en la generización de variadas profesiones. Cabe preguntarse, ¿De qué manera la masculinización/feminización de las áreas impacta en el ideal de la profesión? ¿Qué expectativas, estereotipos formas de relacionamiento se producen al pensar lo generizado de la profesión?
Qué SÍ es
Qué NO es
Equipararlo con aspectos éticos o valóricos (ej: quienes egresan de la carrera sean personas no discriminadoras). + Asegurar actitudes, conductas igualitarias y no discriminatorias, desde una perspectiva ética, es muy importante. Sin embargo, no debemos olvidar que la perspectiva de género busca incidir en el corazón de la disciplina, incorporando conocimientos, habilidades y destrezas para el ejercicio profesional.
Comprender que las destrezas desarrolladas desde una perspectiva de género aportan al sello pluralista, crítico y de vocación pública de la UDP + El Modelo Educativo de la UDP busca contribuir al desarrollo social de Chile y a la diversificación de las élites, y una de las maneras de lograrlo ha sido promover y mantener una comunidad universitaria diversa, con una clara y sostenida vocación pública en todas las actividades que desarrolla. En ese sentido, la desigualdad de género es un tema de profunda relevancia social, así como también es un enfoque interdisciplinar pertinente a toda área del saber, que enriquece las disciplinas al problematizar sus fundamentos androcéntricos.
A pesar de la paridad en acceso a la educación superior, las brechas de género también se dan en la generización de variadas profesiones. Cabe preguntarse, ¿De qué manera la masculinización/feminización de las áreas impacta en el ideal de la profesión? ¿Qué expectativas, estereotipos formas de relacionamiento se producen al pensar lo generizado de la profesión?
Comprender que la producción y validación del conocimiento no es neutra en términos de género. Situar los contextos históricos de las disciplinas y las dinámicas de género permite contrarrestar distintos estereotipos. Al respecto, se conoce como Efecto Matilda a la discriminación y prejuicio que se produce en contra de los logros de las mujeres en las ciencias, tales como la invisibilización y falta de reconocimiento. Historizar permite comprender los contextos de creación de los conocimientos, así como también identificar los aportes significativos de las mujeres en diferentes áreas del saber.
Con mucha frecuencia y por inercia, utilizamos las referencias bibliográficas más familiares y cercanas. Hacer un ejercicio voluntario e intencionado de revisión posibilita oportunidades de incorporar bibliografías no solo más paritarias, sino más actualizadas y diversas. Sin embargo, la perspectiva de género a nivel disciplinar no está dada solo por el género de las autorías, sino que implica abordar contenidos y problemáticas de este ámbito desde un análisis de las relaciones de género.
Es frecuente que, al considerar la relevancia de abordar las desigualdades de género desde las disciplinas, conectemos con otras diferencias desigualadas que desde una mirada interseccional son pertinentes (clasismo, racismo, capacitismo, por nombrar algunas). Sin embargo, la categoría diversidad es amplia y más bien descriptiva, diluyendo el énfasis social y de transformación presente en la perspectiva de género, justicia social, derechos humanos e interseccional.
Qué SÍ es
Qué NO es
Solamente hablar de mujeres o disidencias sexuales. +Hablar de las personas históricamente excluidas o invisibilizadas es importante, pero como estrategia exclusiva no asegura una perspectiva de género. Se requiere de una mirada reflexiva, crítica y, sobre todo, que se oriente a la transformación de las desigualdades debido al sexo y/ o del género.
Reconocer que hay estereotipos de género, sexismo y androcentrismo, en distintos grados y dimensiones, que atraviesan los procesos formativos y los cuerpos disciplinares. +
El Modelo Educativo de la UDP busca contribuir al desarrollo social de Chile y a la diversificación de las élites, y una de las maneras de lograrlo ha sido promover y mantener una comunidad universitaria diversa, con una clara y sostenida vocación pública en todas las actividades que desarrolla. En ese sentido, la desigualdad de género es un tema de profunda relevancia social, así como también es un enfoque interdisciplinar pertinente a toda área del saber, que enriquece las disciplinas al problematizar sus fundamentos androcéntricos.