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Job maldice el día en que nació
Iglesia El Gran Yo S
Created on April 23, 2024
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Transcript
Job maldice el día en que nació
”¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?“ Salmos 13:1-2
Lectura Bíblica: Job 3:1-26
Leer
Concepto Clave
Dios es soberano y tiene un plan que muchas veces no vamos a entender, pero por fe sabemos que es perfecto, que todo nos ayuda a bien y que todo es para su gloria. Para Dios lo más importante es nuestro corazón y nuestra vida espiritual que es eterna, como hijos de Dios debemos aprender a confiar en el Señor, a vivir aferrados de su mano con la certeza de que, aunque las circunstancias sean difíciles, nunca estamos solos y que Dios se va a ver glorificado en cada detalle de nuestras vidas.
Introducción
Job es un libro en el cual podemos ver, que aunque su protagonista nunca supo la razón por la que sucedieron todas las cosas, todos lucharon por explicar el sufrimiento desde la perspectiva de su visión humana, hasta que finalmente Job descansó en nada más que la fe, la bondad de Dios y en su esperanza de redención. Cuando no hay explicaciones racionales para el desastre y el dolor, solo nos queda confiar en Dios. Job era un hombre perfecto y recto, que tenía temor de Dios y que se mantenía apartado del mal, era un hombre sumamente bendecido por Dios y muy prospero en sus caminos, pero Job perdió todo lo que tenía, sin embargo, su corazón se mantuvo firme en el Señor y no pecó contra Él.
Desarrollo
En la historia de hoy podemos ver que aunque Job no pecó contra Dios por todo lo que estaba sucediendo, su sufrimiento era tan grande que deseaba no haber nacido o que la muerte llegara pronto, él no entendía lo que ocurría y aunque su fe en Dios era firme, las circunstancias eran muy difíciles y ya no tenía fuerzas para continuar, él sabía que su vida estaba en manos de Dios, pero su angustia y sufrimiento lo llevaron a desear no estar en esta tierra.
sufrir de aquella manera.Job luego pasó a desear la muerte, no hay ninguna insinuación de que Job quisiera acabar con su propia vida, ya que él seguía confiando en la mano soberana de Dios, pero sí consideró las muchas formas en las que la muerte sería una mejora respecto a la situación de horror en la que se encontraba.
Job estaba sumido en un profundo dolor y en la desesperanza, lo que Dios permitió en su vida le hacía sufrir de una forma abrumadora, pero en tanto que Job no maldijo a Dios, si maldijo el día en que nació, él deseaba no haber sido nunca concebido o no haber nacido, porque las bendiciones de su vida no valían todo aquel dolor, él pensaba que sería mejor nunca haber vivido que
Job no tenía miedo de algo en concreto sino del sufrimiento en general, el peor de los temores que alguien podría tener le estaba sobreviniendo y él estaba experimentando una profunda ansiedad.
Conclusión
La fe es la certeza de lo que esperamos y la convicción de lo que no vemos, la fe es un don de Dios porque es algo imposible de producir, por fe podemos vivir seguros y confiados en quien es Dios, en su amor y en su soberanía, por fe, aunque las circunstancias no son fáciles o no se alinean a nuestros planes, podemos estar seguros de que son las mejores para nuestras vidas, que a Dios no se le escapa nada de sus manos y que Él se va a ver glorificado en cada aspecto. Así como Job muchas veces nos vamos a sentir desesperados, pero como hijos de Dios debemos vivir con la mirada firme en Dios y no en las cosas de este mundo, seguros y confiados en su amor.
Contesta las siguientes preguntas
Felicitaciones, buen trabajo
Oración
Señor mi Dios, gracias por tu amor y por tu fidelidad, gracias porque tú eres bueno, Señor yo te agradezco porque tú me amaste primero, porque a pesar de lo que soy no me sueltas, Señor yo te pido que me perdones y me limpies de toda maldad, que mi vida sea agradable a ti, que pueda vivir por fe y no por vista, Señor no me dejes caer en las tentaciones de este mundo y que mi fe no desmaye a pesar de las circunstancias, lléname de ti, en el nombre de Cristo Jesús, Amén.