Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Get started free

El simbolismo de la cruz en el arte

Luis Arturo Velasco

Created on April 16, 2024

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Vaporwave presentation

Animated Sketch Presentation

Memories Presentation

Pechakucha Presentation

Decades Presentation

Color and Shapes Presentation

Historical Presentation

Transcript

el simbolismo de La cruz en el arte

1. Definición

7. Svástica

2. Partes

8. Simbolismo

9. Video Historia

3. Antigüedad

ÍNDICE

10. Video Historia 2

4. Instrumento de Suplicio

11. Video crucifixión

5. Tipos

6. Cruces precristianas

12. Crucifixión

la cruz

La Cruz, símbolo fundamental del universo, instrumento de suplicio, señal de los cristianos, signo de victoria, pieza de primer orden en Heráldica y figura principal del Occidente Medieval, Encierra en sí misma tan hondo simbolismo, suscita tanto amor y tanto rechazo, Es muy amplio su uso en las artes decorativas Podemos considerarla como el más utilizado de los signos

Entendemos por cruz, en su significado más habitual, la figura formada por dos líneas rectas que se cortan perpendicularmente, una de ellas vertical, llamada palo y árbol (el stipes o staticulum latino) y la otra horizontal, el travesaño (patibulum), dividida en dos tramos iguales llamados brazos. La parte del estipe que sobrepasa el travesaño se llama cúspide; el resto se denomina pie. Como complementos de la cruz citaremos el titulus o tabulum, consistente en una pequeña tablilla, fijada en la cúspide, donde se escribía el nombre del reo y su culpa, aunque no obligatoriamente; el suppedaneum, banqueta o escabel donde se apoyaban los pies del crucificado para evitar el desgarramiento de las manos, y el sedile, asiento en forma de cuerno (pegma, cornu, horn) donde se sentaba el condenado para prevenir desgarramientos en las extremidades.

Todos los autores están de acuerdo en su gran antigüedad, atestiguada por múltiples hallazgos arqueológicos localizados en muy diferentes puntos del planeta.

Así la cruz svástica, denominación india de origen ario, se encuentra representada ya unos tres mil años antes de Cristo en la cerámica de la cultura elamita. Otra forma cruciforme muy antigua, unos cuatro mil años a. d. C., es la de la letra egipcia anj , que dió lugar a la llamada crux ansata por la forma de asa en que se remata la cúspide. En las culturas americanas precolombinas también encontramos la cruz, por supuesto ajena al cristianismo, como la famosa cruz de Palenque, cruz florida de la cultura maya que puede admirarse en el Templo del Sol.

INSTRUMENTO DE SUPLICIO Es también lejana la utilización de la cruz como instrumento de suplicio en numerosos países de la antigüedad.

Como muerte, la crucifixión era la más terrible e ignominiosa, por su lentitud y los horribles padecimientos que acarreaba. Se aplicaba en Grecia y Oriente a los salteadores y ladrones de caminos y en general a asesinos, sediciosos y criminales de la peor especie. En el imperio romano estaba reservada a los esclavos, en determinados delitos, no pudiéndose aplicar a los ciu - dadanos romanos, excepto a los de más baja extracción social

Tipos

CRUX SIMPLEX Inicialmente se llevaba a cabo la crucifixión en un poste recto hincado en tierra, el staurós griego, que podemos considerar la crux simplex, en la que se suspendía el reo hasta su muerte por inanición. Fig. 2. Se aplicaba en el Imperio Romano, preferentemente, para ejecutar a los prisioneros de guerra.

CRUX COMMISSA La más habitual era la cruz commissa o patibulata que tenía forma de tau griega, T, formada por un poste a cuyo final iba el patibulum. Fig. 3. En esta cruz los brazos del crucificado se ataban por encima del travesaño. Cruz muy representada en los sepulcros de los mártires cristianos.

CRUX IMMISSA La forma de la cruz en que murió el Redentor es, según la tradición, la immisa o capitata, llamada así (indistintamente) por cortar el patibulum al poste en dos partes desiguales, menor la superior, la cúspide, en donde se fijaba el titulus. Fig. 4. Otros autores opinan que la cruz en que murió Cristo era la patibulata, basándose en que ésta es la que figura en las monedas de los emperadores Constancio y Constantino, en antiguas argollas y en piedras sepulcrales. Los textos antiguos, desde luego no aclaran esta duda.

CRUX BIFIDATA El refinamiento de la tortura inventó nuevos tipos de cruz más crueles como la cruz bífida (partida en dos) o de tau bífida, en forma de letra griega Y, en cuyas bifurcaciones se sujetaban los brazos del reo. Fig. 5.

CRUX DECUSSATA Un mayor grado de crueldad se introduce con la utilización de la llamada crux decussata (aspada), que adopta la forma de X (el decussis romano) en la que cada uno de los cuatro miembros del condenado se sujeta al respectivo brazo. Fig. 6. Este modelo de cruz era poco usado entre los romanos. Se llama también cruz de San Andrés por ser así la cruz en que murió, en Patrás (Grecia), el apóstol hermano del Príncipe de los Apóstoles, al que también reservaba el Señor una muerte más cruel e ignominiosa en una cruz conocida como la...

CRUZ DE SAN PEDRO Que es la crux immissa pero invertida, modo en que San Pedro murió crucificado cabeza abajo por orden de Nerón el año 66 o 67. Fig. 7.

Esta antigua cruz toma su nombre del término sánscrito svastika, que significa “buena fortuna y/o suerte”. Aunque la primera aparición documentada de esta palabra se remonta a dos mil años después de los primeros ejemplos gráficos que conocemos, procedentes de la India, el término, que hace referencia a la figura mística india svastikaya, probablemente siempre haya significado "bendición". La esvástica fue una invención védica y un motivo religioso sagrado. En la antigua India no era sólo un símbolo, sino también un concepto, que se volvió central con la difusión de prácticas rituales, festivales y tradiciones tanto en los templos como en el ámbito doméstico.

SIMBOLISMO H. M. Raphaelian le atribuye valor de símbolo de fertilidad, es decir, de fecundidad. Señala su presencia en Mesopotamia, India, Asia Menor, Grecia, Chipre, Rodas, Italia, España, Galias, Germania, Danubio, Cáucaso, etc. Jean Marques Riviere, que la juzga un mero talismán. Para Marius Schneider, la esvástica (semejante a la figura de un arquero arrodillado) es el «símbolo central de las relaciones entre el cielo y la tierra».

Goblet d'Alviella era partidario de la teoría solar (en un tiempo todos los símbolos eran solares, como en otro todos lo fueron sexuales). Pero René Guénon,considera que la esvástica la vio el hombre en el cielo, asistiendo a la rotación de la Osa Mayor en torno a la estrella polar y situando los cuatro momentos esenciales de esa rotación.

Aunque “esvástica” es el término más aceptado, no es el único que se utiliza para referirse al símbolo u objeto relacionado. El francés usa gammadion y el alemán Hakenkreuz, o "esvástica". En Gran Bretaña se llamaba fylfot, del escandinavo fower fot (“cuatro o más pies”). Para los chinos es wan, para los japoneses manji. En los países nórdicos se le llamaba “Martillo de Thor” (aunque algunos estudiosos sostienen que este nombre hace referencia a otro tipo de cruz), mientras que en la India es el “Pie de Buda”, debido a los grabados en forma de esvástica que se encuentran debajo de las plantas de las pies de esculturas sagradas.

A pesar de su centralidad en el misticismo racista, entre los siglos XIX y XX la esvástica todavía era considerada un símbolo como cualquier otro. Antes de su apropiación por parte de los nazis, se utilizaba a menudo inocentemente como motivo gráfico en los objetos más dispares, desde edificios hasta bienes de consumo, como deseo de suerte y bienestar. Fue adoptado universalmente por comerciantes y fabricantes en etiquetas y anillos de cigarros, envoltorios y cajas de frutas, sellos y logotipos comerciales, naipes y fichas de póquer.

Los cuatro brazos de la esvástica podrían simbolizar apropiadamente el folclore, la mitología, el ocultismo y la ideología, hasta el punto de que la intersección de estos cuatro elementos reformó el significado del símbolo a principios del siglo XX. La adopción de la esvástica por parte del Partido Nazi se basó enteramente en el hecho de que era un símbolo ario y que representaba los vínculos raciales entre el pueblo teutónico y las civilizaciones orientales del subcontinente indio, consideradas particularmente elitistas. Pero no fueron los nazis quienes eligieron la esvástica por su extraordinaria eficacia gráfica; los diversos pseudocientíficos, folcloristas y ocultistas que lo consideraban un tótem sagrado de la cultura aria o indoeuropea pensaron en él. Creyéndose descendientes de tribus arias gobernadas por grandes deidades y demonios, los esoteristas alemanes transformaron la esvástica en la encarnación de la pureza y la superioridad.

La metamorfosis de la esvástica comenzó de manera bastante inocente con la excavación de Troya por Schliemann en 1874. Pero una vez que él y otros lo utilizaron para validar las afirmaciones alemanas de ascendencia aria, una ideología nefasta con connotaciones religiosas comenzó a afianzarse. Ante la inmensidad del descubrimiento, comparable en aquel momento a la expedición del hombre a la Luna, los alemanes se mostraron cada vez más ansiosos por obtener más información sobre su herencia suprematista. Un número prodigioso de libros, folletos y conferencias intentaron vender el mito de la dominación racial alemana, y muchas de las ideas expuestas fueron formuladas por científicos autodenominados ilustres que promovían el racismo y la eugenesia como parte del orden natural. Debido a su relevancia como ícono ancestral, la esvástica pronto se convirtió en la representación física de muchas de estas ideas. En consecuencia, después de la Primera Guerra Mundial, cuando el Partido Nazi se convirtió en una fuerza política, el símbolo ya se encaminaba hacia la ignominia.