Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Get started free

El Caso CroD

PAULA MARINA NAVARRO

Created on April 16, 2024

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Dunk the clown quiz

Timer Quiz

Challenge: World History

Math quiz

Math quiz mobile

Retro Bits Quiz

Corporate Icebreaker

Transcript

El caso CroD

Empezar

¡¡Emergencia!!

Buenos días, noches o tardes agente 11. Se ha detectado una nueva variante del virus CroD y está afectando a algunas partes de la línea temporal. Le daremos unos informes donde estará la información de las líneas temporales donde se ha detectado una variación en el tiempo y de cómo era antes del cambio.

Su misión es detectar en qué escena ha habido un cambio y notificarlo para que los agentes ReC puedan devolver la normalidad a la línea temporal. Fin del comunicado.

En cada archivo han aparecido 4 números al solucionar con éxito la misión, se deberá introducir los dígitos en el orden que aparecieron. El orden de los archivos es 1º El árbol de la ciencia con los 4 dígitos que aparecieron en la misión, 2º Nada con los 4 dígitos que aparecieron en la misión y 3º Las bicicletas son para el verano con los 4 dígitos que aparecieron en la misión. Recordar que si no se han respondido correctamente las misiones no habréis obtenido todos los dígitos por tanto no podréis acabar el caso. No hará falta poner espacio entre los números, se deberá escribrir todo seguido.

En cada archivo aparecerán números. Serán importantes para resolver el caso. Por lo que deberéis recordarlos en el mismo orden y en el archivo donde se encontraron. Si se responde mal en alguna escena no se obtendrá el número.

Nada

CCC

El árbol de la ciencia

CCC

Las bicicletas son para el verano

CCC

Finalizar

Introducir contraseña para acabar la misión

____ ____ ____

Volver

El árbol de la ciencia

Volver a los documentos

Este botón es restaurar línea temporal

Este botón es mantener línea temporal

Esta página necesita contraseña de acceso

Introduce la contraseña

Una mañana de octubre, reina un ambiente de alegría e ilusión entre los nuevos estudiantes de Medicina, entre los que se encuentra Andrés Hurtado, que observa el ir y venir de los estudiantes con cierto asombro. De pronto, se encuentra con Julio Aracil, antiguo compañero suyo de bachillerato. Va acompañado de un amigo suyo llamado Montaner y van juntos a clase. Entra el profesor de Química, un anciano pedante y ceremonioso, del que se mofan los estudiantes, y que suelta un discurso hortera. Un alumno recita un verso aludiendo al aspecto y actitud del profesor y todos se ríen desenfrenadamente. Salen de clase y se dirigen a otra clase en otro edificio, pero el profesor de esta segunda clase es mucho más serio y no permite ninguna salida de tono. Terminada la clase, Andrés tiene un sentimiento de desagrado hacia Julio, que actúa con superioridad, y sobre todo contra Montaner. Julio Aracil media entre ellos.

Al comienzo del curso, el hermano pequeño de Andrés cae gravemente enfermo y es atendido por un médico familiar de Aracil. El médico señala que no hay tratamiento, y que simplemente hay que alimentarle y bañarle hasta que se pase. Es atendido con abnegación por Margarita. El escepticismo de Andrés por la medicina cobra fuerza en su interior. Andrés visita a Luisito, enfermo, y preocupado por su estado y temiendo que esté afectado por tuberculosis, pide ayuda a un médico del hospital. Son los días previos a Navidad. Se confirma que pueda tratarse de los inicios de una tuberculosis y deciden que lo mejor es que pase una temporada en un lugar seco y templado. Por lo que lo llevan a Valencia. Sin embargo, Luisito unos días después tras trasladarse a la casa que sus primos le dejaron, empeora y acaba muriendo.

Juan Sánchez había llegado a Alcolea hace treinta años, y ejerció su profesión durante muchos años bajo la superioridad del anterior médico, hasta que murió. Entonces decidió que era su turno y por eso actuaba de forma despótica con Andrés. Una noche, en la que Sánchez estaba ausente por haber ido a una corrida de toros en otro pueblo, hecho que indignaba a Andrés, este recibió el encargo de ir a visitar a la hija del molinero gravemente enferma. Cuando llegó al molino, el molinero empezó a maldecir, por no haber traído ni a Sánchez ni a don Tomás. Finalmente, acepta la presencia de Andrés, ante la advertencia de este de que iba a regresar a su casa si no necesitaban sus servicios. Exploró a la chica, tenía el vientre hinchado a causa de un agravamiento de una enfermedad del hígado. Volvió a casa, cogió el instrumental necesario. Cuando llego de su casa, la Joven estaba en la cama tumbada inconsciente, Andrés se acerca a la joven para comprobar sus pulsaciones, cuando lo hace no nota ninguna pulsación, la joven había muerto. Andrés le cuenta la noticia a su padre cayendo este rendido al suelo llorando.

Llega la hora del parto. Lulú, valiente y animada, pero sufriendo y Andrés sufriendo también. Se complica el parto y el niño nace muerto. Lulú sufre una hemorragia importante y queda muy débil y deprimida. Cree que va a morir, y lo siente sobre todo por Andrés, al que acaricia para consolarle. Al tercer día, Lulú muere. Andrés ve el cadáver de Lulú, blanco y sereno. Queda absorto, mientras escucha la conversación del médico e Iturrioz en el cuarto contiguo. Dice el tío que es una lástima, ahora que Andrés iba tan bien, que suceda esto. A la mañana, a la hora del entierro, Andrés no se levanta y van a despertarle pero está muerto. Se ha inyectado veneno. Ha muerto sin dolor.

Nada

Volver a los documentos

Este botón es restaurar línea temporal

Este botón es mantener línea temporal

En un primer lugar nos encontramos a dos niños de catorce años paseando por los alrededores de Madrid. Hablan de si van a salir con sus respectivas familias estas vacaciones. El primero, Pablo, es hijo de doña Antonia y Luis es hijo de doña Dolores y don Luis. Van hablando por el camino de las guerras que hay en el mundo y de lo difícil que sería para que estallase una guerra en el centro de España, Madrid. Luis que es un aficionado lector de novelas le comenta a Pablo que en el lugar donde se hallaban podría haber fácilmente una guerra y empieza a imaginarse a la infantería desfilando por el campo y el “tanque número 13“ matando soldados a diestro y a siniestro. Pablo empieza a descubrir que su amigo no está del todo cuerdo. Y siguen con su interesante paseo.

Bajan Pablo y Luis al comedor y saludan a Anselmo. Anselmo trae noticias del frente y dice que según una serie de factores políticos esto acabaría muy pronto. Que él lo sabía, y llena de sueños a todos los allí presentes. También comenta sus ideales de libertad y una serie de cosas que él cree que ocurrirán en cuanto la guerra acabe. Anselmo y Pablo se van. Con esto entra Maria para preparar la mesa, puesto que en poco tiempo llegarían Manolita y Don Luis para comer. Mientras tanto Doña Dolores estaba preparando unas lentejas con las raciones que la quedaban. Llega Manolita de su ensayo en el teatro y un tiempo después llega Don Luis corriendo a la casa para encender la radio y oír nuevas noticias sobre la guerra.

En el comedor se encontraban “las tres mujeres”, doña Dolores, doña Marcela y doña Antonia. Cada una cuenta sus penas, doña Dolores, cuenta todo aquello de las incautaciones, doña Antonia, lo de sus hijos y esa mujer de mala vida que tiene en su casa, Rosa. La pobre no tiene familia y le sabe mal echarla de casa, además, su hijo realmente la quiere, ella se está empezando a encariñar y la chica es de lo más trabajadora. Ahora es el turno de doña Marcela que cuenta en vez de penas, sus alegrías porque según ella ya ha encontrado lo que necesita, se va a divorciar de don Simón.

Están Maluli, la casera y su criada en el sótano. Ha sonado la alarma aérea y están ellas solas, Maluli le dice a su madre que eso ya debía ser normal, y que por eso nadie iba ya al sótano. Entonces entra Luisito corriendo y como enloquecido diciendo que ya no tiran bombas que ahora tiran pan. La casera desconfiada dice que eso no puede ser que seguro que después del pan tiraran bombas para matarlos a todos y Luisito lo niega por completo diciendo que la guerra se había acabado. La casera desconfiada manda a su criada a recoger el pan, pero la pobre mujer que ya tiene cierta edad no puede coger pan sin que las otras mujeres, con la misma hambre pero con más vida, se lo arrebatan. Vuelve al sótano diciendo que sí que cae pan, pero que ella no ha podido mantenerlo en sus manos y ya se habia acabado.

Las bicicletas son para el verano

Volver a los documentos

Este botón es restaurar línea temporal

Este botón es mantener línea temporal

Andrea es una joven que llega en tren a Barcelona para estudiar desde su pueblo. Llega de madrugada y no la espera ningun familiar en la estación, debido a que ha cogido otro tren al inicialmente previsto. Llega llena de ilusión y observa con excitación las calles y el ambiente que respira en la ciudad, aún de noche. Coge un coche de caballos hasta la calle Aribau, donde se encuentra la casa de sus familiares. Arrastra una pesada maleta con libros. Sube la escalera y toca la puerta de la casa. Una voz le pide que espere, y cuando finalmente se abre, toda su ilusión se desvanece y vislumbra un ambiente de pesadilla. La recibe su abuela, que la confunde con otro habitante de la casa, en un recibidor oscuro y polvoriento. Andrea se presenta, pero la abuela sigue presa de la confusión. Cuando finalmente la abuela se da cuenta de quien es, la invita a entrar y la lleva en silencio a su habitación para no despertar a los demás miembros de la casa.

Juan sale de casa en busca de Gloria y Andrea sale detrás de él, tras rogárselo la abuela que teme por la vida de Gloria por lo violento que es Juan. Andrea va siguiendo a Juan por un laberinto de idas y venidas por las calles de Barcelona, hasta que acaban en el sórdido ambiente del barrio chino, donde la música, ruidos y personajes extravagantes se mezclan por doquier. Le pierde, le vuelve a encontrar, quiere llevárselo a casa, pero no se atreve. Juan sigue su búsqueda, choca con un borracho y se enzarza en una pelea con él. De pronto, tras el sonido de una sirena o alarma, todos se retiran y quedan Juan y Andrea solos. Andrea quiere decirle algo, pero solo puede acompañarle y abrazarle. Al final, Juan se da cuenta de que Andrea está con él. Ella le dice que Gloria estará en casa, que solo ha ido a buscar medicinas. Fuera de sí, Juan maldice a Gloria, la insulta, dice que la conoce, que estará divirtiéndose. Van andando, pero al final Juan aporrea una puerta y desaparece tras ella. Tras una hora de espera, le abre la puerta una señora gorda. Es la hermana de Gloria, y le dice a Juan que se vaya enterando, que sus cuadros no los quiere nadie, y que las presuntas ventas que le consigue Gloria son ficticias, es ella quien compra los cuadros con el dinero que gana jugando a las cartas, para que él crea que es un pintor famoso. Luego aparece Gloria desde la trastienda y sale con Juan a la calle. Caminan juntos y Gloria le pregunta si el niño ha muerto. Juan dice que si y rompe en sollozos, y tras él Gloria.

La víspera, Román ha salido finalmente de su cubículo, tras estar cinco días encerrado. Reprocha a la abuela el que haya vendido unos muebles al trapero, pero la abuela reivindica sus derechos, su propiedad, que en definitiva utiliza en favor de los demás, renuncia ella para que no falte nada a los demás. ... Andrea llega a casa de Pons, hay mucha gente, está nerviosa, es la primera vez que va a una fiesta. Dentro, Pons la recibe y la presenta a su madre. Hay mucha gente, comiendo, hablando, riendo. Por lo que Andrea no se atreve a separarse de Pons. Pons la deja sola con una cuadrilla de jóvenes. No lo pasa bien, se siente deslucida entre tanto lujo. Andrea se encuentra sola sin saber donde está Pons. De pronto, Pons aparece entre la multitud y se acerca a Andrea a pedirla que baile con él, ella se niega y decide que es tarde y que debería marcharse. Pons intenta que se quede, pero no lo consigue.

Andrea está en una cena de despedida con todos los de la casa, Gloria, Juan, que está de buen humor, el niño y la abuela. Gloria ha vendido unas cornucopias antiguas y ha podido comprar comida en abundancia. Andrea se va a ir temprano y se van despidiendo de ella, Gloria la abraza, Juan le desea lo mejor en la nueva casa, que es de extraños, pero en la que aprenderá de la vida, según dice. Y es que en la carta, Ena le ofrecía trabajo con su padre. Vivirá con ellos al principio, además Ena se va a casar con Jaime, que ha decidido acabar la carrera. Esa noche no duerme de emoción. El padre la recogerá a la mañana en coche. Llega la mañana y llama el chófer. Andrea, sin despertar a nadie, baja. El padre de Ena la espera en el coche.