esteriotipos
sexuales
Los estereotipos sexuales son creencias generalmente aceptadas y poco cuestionadas que podrían contribuir a cómo los hombres y las mujeres debemos expresar nuestra sexualidad.
VS
Los estereotipos sexuales se encuentran fuertemente arraigados porque su construcción es un proceso lento que moldea de modo sutil pero firme nuestra manera de interpretar la realidad. Así, durante siglos hemos asumido sin cuestionar ciertos roles y conductas, muy diferenciados, como esperables y apropiados para los varones y las mujeres.
+ info
+ info
La igualdad es el alma de la libertad; de hecho, no hay libertad sin ella. (Frances Wright)
manual de buenas practicas
invitamos a leer el “Manual de Buenas Prácticas para Ambientes de Estudio en la Universidad de Concepción 2020-2021” que establece directrices generales para una buena convivencia que permita construir espacios seguros y libres de violencia
video para mayor comprensión del temA
integrantes
Hombre
Los varones, deben ser seguros de sí mismos, activos, competitivos, independientes, dominantes. Decididos, fríos y controlados. El modelo imperante los considera biológicamente superiores, más fuertes y creativos (aunque menos hábiles en lo social), con mayor estabilidad en sus emociones y con una gran capacidad sexual. También se los asocia con la agresividad y la violencia como modo de resolver conflictos (se han esgrimido hasta razones de orden biológico en este sentido). Y con los impulsos congénitos de lanzarse siempre que puedan a la conquista sexual y de no mostrar signos de femineidad (“los hombres no lloran”).
Mujer
A las mujeres, el estereotipo tradicional las define como solícitas, sociables, ansiosas y dependientes. Y naturalmente dotadas para las tareas domésticas y rutinarias, incluido el cuidado de los hijos. Las identifica además como irracionales, caprichosas, cambiantes, indecisas e “histéricas”. Con necesidades sexuales menos acuciantes que las de los hombres, una autoestima más baja y, en términos generales, débiles.
Infografía Estereotipos Sexuales
Gómez López Emmanuel Zoe
Created on April 16, 2024
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Advent Calendar
View
Tree of Wishes
View
Witchcraft vertical Infographic
View
Halloween Horizontal Infographic
View
Halloween Infographic
View
Halloween List 3D
View
Magic and Sorcery List
Explore all templates
Transcript
esteriotipos
sexuales
Los estereotipos sexuales son creencias generalmente aceptadas y poco cuestionadas que podrían contribuir a cómo los hombres y las mujeres debemos expresar nuestra sexualidad.
VS
Los estereotipos sexuales se encuentran fuertemente arraigados porque su construcción es un proceso lento que moldea de modo sutil pero firme nuestra manera de interpretar la realidad. Así, durante siglos hemos asumido sin cuestionar ciertos roles y conductas, muy diferenciados, como esperables y apropiados para los varones y las mujeres.
+ info
+ info
La igualdad es el alma de la libertad; de hecho, no hay libertad sin ella. (Frances Wright)
manual de buenas practicas
invitamos a leer el “Manual de Buenas Prácticas para Ambientes de Estudio en la Universidad de Concepción 2020-2021” que establece directrices generales para una buena convivencia que permita construir espacios seguros y libres de violencia
video para mayor comprensión del temA
integrantes
Hombre
Los varones, deben ser seguros de sí mismos, activos, competitivos, independientes, dominantes. Decididos, fríos y controlados. El modelo imperante los considera biológicamente superiores, más fuertes y creativos (aunque menos hábiles en lo social), con mayor estabilidad en sus emociones y con una gran capacidad sexual. También se los asocia con la agresividad y la violencia como modo de resolver conflictos (se han esgrimido hasta razones de orden biológico en este sentido). Y con los impulsos congénitos de lanzarse siempre que puedan a la conquista sexual y de no mostrar signos de femineidad (“los hombres no lloran”).
Mujer
A las mujeres, el estereotipo tradicional las define como solícitas, sociables, ansiosas y dependientes. Y naturalmente dotadas para las tareas domésticas y rutinarias, incluido el cuidado de los hijos. Las identifica además como irracionales, caprichosas, cambiantes, indecisas e “histéricas”. Con necesidades sexuales menos acuciantes que las de los hombres, una autoestima más baja y, en términos generales, débiles.