Sistema social
Funcionalismo
Etnografía educativa
Teoría de la acción
Educación - Durkheim
Método biográfico
Enfoques funcionalistas
Planteamiento al profesorado
Factores en la educación
Investigación cualitativa
Importancia de la educación
Objetivo de la educación
Paradigma interpretativo
Parsons
Teoría del capital humano
Enfoque interpretativo
Teorías sociológicas de la educación
Enfoques interpretativos
Interpretar - significado
Sistema de enseñanza
Marx (1818-1883)
Perrenoud
Sociedad socialista
Hombre - Marx
Científicos
sociales
Delegados londinenses
Conciencia
Enfoques Marxistas y Weberianos
Propuesta Marxista
Estudio de la narrativa
Potencial humano
Objetivar lo subjetivo
Tipos de educación
Hombre - trabajo
-academy.iedep.edu.mx
Referencias bibliográficas
https://www.santanderopenacademy.com.blog
Un primer enfoque sociológico para comprender la educación es el funcionalismo,
esta corriente nace en Gran Bretaña hacia
1930, pero está influenciada por Durkheim. Puede definirse el funcionalismo desde
Herrero, 2002, como una corriente donde
prevalece la necesidad de ver la sociedad
en su presente o de manera sincrónica.
Durkheim define la educación como una
cosa social, agrega que la educación “lejos
está de que tenga por objeto realizar la naturaleza individual del hombre en general”.
Plantea que las sociedades a través de la
educación intentan realizar sus ideales. Define
que la educación es la que selecciona lo que
el niño debe conocer y la que acumula los
conocimientos científicos para las generaciones venideras. Durkheim verifica que las
instituciones pedagógicas son instituciones
sociales. Afirma que la disciplina escolar es
similar a la disciplina de la ciudad.
Tiene como objeto suscitar y desarrollar en el niño un cierto número de estados físicos, intelectuales y morales, que exigen de él, tanto la sociedad política en su conjunto, como el medio ambiente específico al que especialmente está sometido”. Para el caso la educación moral, es equivalente a la socialización.
Parsons: Un segundo representante del
funcionalismo en la teoría sociológica de
la educación es Talcott Parsons, de amplia
influencia en la sociología norteamericana
y en el mundo durante la primera mitad
del siglo XX. Uno de los conceptos clave en
la teoría de Parsons es el sistema social.
Para Parsons un sistema social es una
pluralidad de actores individuales que interactúan entre sí en una situación que
tienen, al menos, un aspecto físico o de
medio ambiente, actores motivados por
una tendencia a obtener un óptimo de
gratificación y cuyas relaciones con sus
situaciones incluyendo a los demás actores están mediadas y definidas por un sistema de símbolos culturalmente estructurados y compartidos”
Parsons plantea una teoría de la acción y sus modos
de sistematización, a saber: los sistemas de
la personalidad, la cultura y los sistemas sociales.
En su teoría de la acción Parsons aclara que
un sistema de acción se estructura en torno a tres focos integrativos: el actor individual, el sistema interactivo y un sistema de
pautas culturales, estos tres elementos son
interdependientes.
En relación al profesorado plantea que en
la escuela elemental -norteamericana- hay
una extensión del rol de la madre, cuando
se observa que las profesionales son mujeres. Sin embargo, apunta que la presencia
de las mujeres como profesionales en la
escuela, complejiza la relación que éstas establecen con la sociedad, al no restringirse
solo su rol al ámbito familiar como en otras
sociedades, aunque no las menciona, estaría hablando de sociedades tradicionales.
La importancia de la educación en las sociedades modernas estaría asociada para
Parsons, según Feito, en la relación entre
modernización y revolución educativa, caracterizada por la extensión de la igualdad
de oportunidades
Esta teoría recoge los presupuestos básicos del funcionalismo en sociología de la educación.
Pero además de ser una perspectiva teórica, se ha constituido en la fuente de las políticas
públicas de educación a nivel internacional.
Ubicamos a Marx (1818-1883) en una línea de pensamiento diferente
a la representada por Saint Simon y Comte. Sus ideas sobre la educación,
desarrolladas de manera desordenada pero persistente en sus múltiples
escritos, al margen de las posturas dogmáticas a que dieron lugar bajo el
influjo de sus intérpretes, son fundamentales para entender aspectos de la
educación que no estaban contemplados en el proyecto positivista que acabamos de ver y que tienen hoy indudable vigencia.
Para entender los planteas marxianos sobre la educación es imprescindible conocer dos aspectos fundamentales del pensamiento de Marx:
su concepción del hombre y sus ideas sobre el trabajo. El trabajo constituye
el centro, tanto de sus análisis científicos, como de sus propuestas
programáticas para la educación.
Con relación al hombre, Marx sostiene que es un ser genérico, dotado de un potencial humano cuya realización depende de las relaciones que
entable con otros hombres.
Ésta consiste en la posibilidad que tienen los hombres de ligar
pensamiento y acción, distanciarse mentalmente de lo que están haciendo,
elegir entre actuar o no, analizar la propia acción, anticipar el futuro. La
conciencia es, desde sus orígenes, un producto social y seguirá siéndolo
mientras el hombre exista.
El potencial humano comprende, además de la
conciencia, capacidades (facultades y aptitudes) y necesidades (deseo de
cosas que no se pueden obtener de manera inmediata). Por otra parte, las
personas no pueden existir aisladamente; tienen que relacionarse entre sí,
pero también con el mundo natural. Los humanos necesitan actuar sobre
algo (principalmente la naturaleza) y lo hacen en colaboración con otras
personas, utilizando sus capacidades creativas en el despliegue de su actividad.
En la sociedad capitalista se distorsiona la relación del hombre
con la naturaleza, y el trabajo, en lugar de ser la expresión de la capacidad
creativa del ser humano, se reduce a un medio para ganar dinero (produce
objetos con valor de cambio en el mercado, no con valor de uso). Fuera de
la sociedad capitalista, el trabajo se constituye en la clave para comprender
la realidad: el hombre llega a ser hombre en virtud del despliegue de su
actividad en el trabajo, es decir, merced a su actividad práctica. A través de
ésta se produce a sí mismo y produce la sociedad.
Estas ideas sobre el hombre y el trabajo constituyen el fundamento
de las reflexiones de Marx sobre la educación. Aborda el tema de dos
maneras diferentes, según se trate de sus análisis científicos de la sociedad
capitalista, o de sus propuestas programáticas para la construcción de una
sociedad socialista. En uno y otro caso asigna a la educación funciones
totalmente diferentes.
Es esta concepción marxiana de la educación la que dio lugar a las diferentes versiones de la teoría de la reproducción contemporánea, cuyos principales exponentes son Althusser (1974),
Baudelot y Establet (1976), Bowles y Gintis (1981). También tuvo influencia en la teoría del sistema de enseñanza de P. Bourdieu y J. C. Passeron
(1977), aunque, a diferencia de los anteriores, estos autores incorporan allí
elementos de la sociología de Weber y de Durkheim.
En la sociedad socialista, sostiene Marx, la educación debe procurar
el desarrollo del potencial humano; para ello es necesario unir la enseñanza
con el trabajo productivo. Sobre la base de esta proposición central, se asientan todas las propuestas pedagógicas marxianas. En el Capital escribe: en
la educación del porvenir se combinará para todos los chicos a partir
de cierta edad el trabajo productivo con la enseñanza y la gimnasia, no
sólo como método de aumentar la producción social, sino también como el
único método que permite producir hombres plenamente desarrollados.
En las instrucciones a los delegados londinenses al I Congreso de la
Asociación Internacional de Trabajadores de Ginebra, Marx sostiene que,
dada la tendencia de la industria moderna a hacer colaborar en la producción a los niños y adolescentes de ambos sexos, a pesar del modo horrible
como se realiza, y admitida la tesis de que a partir de los nueve años cada
niño se debe convertir en un obrero productivo y cada adulto debe, según
la ley general de la naturaleza, trabajar tanto con el cerebro como con las
manos.
La propuesta marxiana de una enseñanza politécnica y una formación pluriprofesional, se contrapone a la división del trabajo específico de
la fábrica moderna. Además, al prever una formación teórica y práctica a
la vez (enseñanza tecnológica), Marx se opone a la originaria división entre trabajo intelectual y trabajo manual, que la fábrica moderna agrava.
A cada uno de estos tipos de dominación corresponde un tipo de educación
de la elite, respectivamente, educación especializada, educación humanista y educación carismática. Los tres tipos de educación "constituyen tres modelos
distintos de sistemas de educación, lo que supone, por de pronto, tres tipos
de personalidad diferentes a formar, cada uno de los cuales se caracteriza
por tener una distinta relación con la cultura, así como por corresponderle
una diferente posición y papel social, las técnicas características de
inculcación, las técnicas didácticas, son también diferentes en cada uno de los
tres tipos o modelos"
Una de las vertientes que alimentan
el enfoque interpretativo emana de una
de las tradiciones de la investigación
antropológica: la etnografía.
Probablemente el interés por develar
algunos aspectos ocultos de las prácticas
educativas haya sido el movimiento
propulsor que generó que la etnografía
se haya instalado, como una perspectiva
metodológica viable, en la investigación
educativa.
Es un enfoque plural a la hora de recoger y trabajar con datos de los actores sociales cuya finalidad es recoger, historiar y presentar la vida de algunas personas como casos individuales o colectivos de un fenómeno social.
La investigación cualitativa implica recopilar y analizar datos no numéricos para comprender conceptos, opiniones o experiencias, así como datos sobre experiencias vividas, emociones o comportamientos, con los significados que las personas les atribuyen. Por esta razón, los resultados se expresan en palabras.
Existe una seria
polémica en lo que hace al trabajo que se
realiza bajo el paradigma interpretativo
y particularmente en lo que se refiere a
la escritura de los trabajos etnográficos.
Lo que está puesto en tela de juicio es,
en realidad, la compleja (y para muchos
sospechosa) relación entre la realidad, la
observación etnográfica, la descripción y
la interpretación
Desde hace cierto tiempo, el enfoque
interpretativo en las ciencias sociales,
y particularmente en la investigación
educativa, ha logrado un importante
reconocimiento, aunque todavía tenga
mucho que batallar para ser aceptado,
en la comunidad científica.
Entonces, el enfoque interpretativo
en investigación social supone un doble
proceso de interpretación que, por un
lado, implica a la manera en que los
sujetos humanos interpretan la realidad
que ellos construyen socialmente.
1. Explicar o declarar el sentido de
algo y principalmente el de un texto. 2. Explicar acciones, dichos o
sucesos que pueden ser entendidos de
diferentes modos. 3. Concebir, ordenar o expresar de
un modo personal la realidad.
Perrenoud (2006) viene trabajando
desde hace un tiempo en torno al
concepto de oficio del alumno y a partir
de ello, venimos pensando que en las
instituciones educativas se produjo
un desplazamiento entre “estar para
aprender” y “estar para aprobar”. Dicho
de otro modo, el oficio del alumno pasa
por superar los obstáculos que se
interponen entre él y la aprobación. En
este marco, lejos se está del concepto
de aprendizaje significativo.
Como sabemos, muchos científicos
sociales particularmente los que
trabajan bajo paradigmas generados
en el positivismo– argumentan que
los trabajos etnográficos carecen de
validez y objetividad. Al referirse a esta
última lo hacen proponiendo que las
metodologías cualitativas no garantizan
que dos observadores que analizan
el mismo fenómeno saquen similares
conclusiones
El estudio de la narrativa, es el estudio
de la forma en que los seres humanos
experimentamos el mundo”, nos enseñan
Connely y Clandinin (1996).
Por eso “La perspectiva narrativa nos
permite” –afirman Leite y Rivas Flores
(2009) acercarnos al mundo y a
la vida de la gente desde el relato y el
significado que los implicados le otorgan.
La narrativa, además de ser una forma
de discurso constituye una manera de
comprender
- Introducir en nuestras prácticas de
investigación dispositivos que ayuden
a objetivar disminuyendo los sesgos de
nuestros puntos de vista. - Triangular técnicas de observación
y entrevista, de modo de controlar
la consistencia de la información
recolectada. - Trabajar previamente al diseño de
la investigación, sobre qué aspectos de
nuestras biografías pueden provocar
estos sesgos. (Hacer nuestra propia
biografía en torno al tema). - Explicitar nuestras posturas,
frente a la temática a investigar, como
otro modo de despejar las posibles
interferencias de nuestras posiciones
teóricas e ideológicas. - Dejarnos sorprender tanto en la
preparación del trabajo de campo, en su
desarrollo y en el análisis de los datos,
tratando de evitar el abordaje mediante
un cerrado esquema de expectativas
previas. - Aprovechar la dialéctica teoríaempiria, características del trabajo
cualitativo para efectuar controles,
en relación con los posibles sesgos,
triangulando en este caso con
investigadores.
Sociología de la educación parcial 4
miri Reyes
Created on April 13, 2024
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Transcript
Sistema social
Funcionalismo
Etnografía educativa
Teoría de la acción
Educación - Durkheim
Método biográfico
Enfoques funcionalistas
Planteamiento al profesorado
Factores en la educación
Investigación cualitativa
Importancia de la educación
Objetivo de la educación
Paradigma interpretativo
Parsons
Teoría del capital humano
Enfoque interpretativo
Teorías sociológicas de la educación
Enfoques interpretativos
Interpretar - significado
Sistema de enseñanza
Marx (1818-1883)
Perrenoud
Sociedad socialista
Hombre - Marx
Científicos sociales
Delegados londinenses
Conciencia
Enfoques Marxistas y Weberianos
Propuesta Marxista
Estudio de la narrativa
Potencial humano
Objetivar lo subjetivo
Tipos de educación
Hombre - trabajo
-academy.iedep.edu.mx
Referencias bibliográficas
https://www.santanderopenacademy.com.blog
Un primer enfoque sociológico para comprender la educación es el funcionalismo, esta corriente nace en Gran Bretaña hacia 1930, pero está influenciada por Durkheim. Puede definirse el funcionalismo desde Herrero, 2002, como una corriente donde prevalece la necesidad de ver la sociedad en su presente o de manera sincrónica.
Durkheim define la educación como una cosa social, agrega que la educación “lejos está de que tenga por objeto realizar la naturaleza individual del hombre en general”.
Plantea que las sociedades a través de la educación intentan realizar sus ideales. Define que la educación es la que selecciona lo que el niño debe conocer y la que acumula los conocimientos científicos para las generaciones venideras. Durkheim verifica que las instituciones pedagógicas son instituciones sociales. Afirma que la disciplina escolar es similar a la disciplina de la ciudad.
Tiene como objeto suscitar y desarrollar en el niño un cierto número de estados físicos, intelectuales y morales, que exigen de él, tanto la sociedad política en su conjunto, como el medio ambiente específico al que especialmente está sometido”. Para el caso la educación moral, es equivalente a la socialización.
Parsons: Un segundo representante del funcionalismo en la teoría sociológica de la educación es Talcott Parsons, de amplia influencia en la sociología norteamericana y en el mundo durante la primera mitad del siglo XX. Uno de los conceptos clave en la teoría de Parsons es el sistema social.
Para Parsons un sistema social es una pluralidad de actores individuales que interactúan entre sí en una situación que tienen, al menos, un aspecto físico o de medio ambiente, actores motivados por una tendencia a obtener un óptimo de gratificación y cuyas relaciones con sus situaciones incluyendo a los demás actores están mediadas y definidas por un sistema de símbolos culturalmente estructurados y compartidos”
Parsons plantea una teoría de la acción y sus modos de sistematización, a saber: los sistemas de la personalidad, la cultura y los sistemas sociales.
En su teoría de la acción Parsons aclara que un sistema de acción se estructura en torno a tres focos integrativos: el actor individual, el sistema interactivo y un sistema de pautas culturales, estos tres elementos son interdependientes.
En relación al profesorado plantea que en la escuela elemental -norteamericana- hay una extensión del rol de la madre, cuando se observa que las profesionales son mujeres. Sin embargo, apunta que la presencia de las mujeres como profesionales en la escuela, complejiza la relación que éstas establecen con la sociedad, al no restringirse solo su rol al ámbito familiar como en otras sociedades, aunque no las menciona, estaría hablando de sociedades tradicionales.
La importancia de la educación en las sociedades modernas estaría asociada para Parsons, según Feito, en la relación entre modernización y revolución educativa, caracterizada por la extensión de la igualdad de oportunidades
Esta teoría recoge los presupuestos básicos del funcionalismo en sociología de la educación. Pero además de ser una perspectiva teórica, se ha constituido en la fuente de las políticas públicas de educación a nivel internacional.
Ubicamos a Marx (1818-1883) en una línea de pensamiento diferente a la representada por Saint Simon y Comte. Sus ideas sobre la educación, desarrolladas de manera desordenada pero persistente en sus múltiples escritos, al margen de las posturas dogmáticas a que dieron lugar bajo el influjo de sus intérpretes, son fundamentales para entender aspectos de la educación que no estaban contemplados en el proyecto positivista que acabamos de ver y que tienen hoy indudable vigencia.
Para entender los planteas marxianos sobre la educación es imprescindible conocer dos aspectos fundamentales del pensamiento de Marx: su concepción del hombre y sus ideas sobre el trabajo. El trabajo constituye el centro, tanto de sus análisis científicos, como de sus propuestas programáticas para la educación. Con relación al hombre, Marx sostiene que es un ser genérico, dotado de un potencial humano cuya realización depende de las relaciones que entable con otros hombres.
Ésta consiste en la posibilidad que tienen los hombres de ligar pensamiento y acción, distanciarse mentalmente de lo que están haciendo, elegir entre actuar o no, analizar la propia acción, anticipar el futuro. La conciencia es, desde sus orígenes, un producto social y seguirá siéndolo mientras el hombre exista.
El potencial humano comprende, además de la conciencia, capacidades (facultades y aptitudes) y necesidades (deseo de cosas que no se pueden obtener de manera inmediata). Por otra parte, las personas no pueden existir aisladamente; tienen que relacionarse entre sí, pero también con el mundo natural. Los humanos necesitan actuar sobre algo (principalmente la naturaleza) y lo hacen en colaboración con otras personas, utilizando sus capacidades creativas en el despliegue de su actividad.
En la sociedad capitalista se distorsiona la relación del hombre con la naturaleza, y el trabajo, en lugar de ser la expresión de la capacidad creativa del ser humano, se reduce a un medio para ganar dinero (produce objetos con valor de cambio en el mercado, no con valor de uso). Fuera de la sociedad capitalista, el trabajo se constituye en la clave para comprender la realidad: el hombre llega a ser hombre en virtud del despliegue de su actividad en el trabajo, es decir, merced a su actividad práctica. A través de ésta se produce a sí mismo y produce la sociedad. Estas ideas sobre el hombre y el trabajo constituyen el fundamento de las reflexiones de Marx sobre la educación. Aborda el tema de dos maneras diferentes, según se trate de sus análisis científicos de la sociedad capitalista, o de sus propuestas programáticas para la construcción de una sociedad socialista. En uno y otro caso asigna a la educación funciones totalmente diferentes.
Es esta concepción marxiana de la educación la que dio lugar a las diferentes versiones de la teoría de la reproducción contemporánea, cuyos principales exponentes son Althusser (1974), Baudelot y Establet (1976), Bowles y Gintis (1981). También tuvo influencia en la teoría del sistema de enseñanza de P. Bourdieu y J. C. Passeron (1977), aunque, a diferencia de los anteriores, estos autores incorporan allí elementos de la sociología de Weber y de Durkheim.
En la sociedad socialista, sostiene Marx, la educación debe procurar el desarrollo del potencial humano; para ello es necesario unir la enseñanza con el trabajo productivo. Sobre la base de esta proposición central, se asientan todas las propuestas pedagógicas marxianas. En el Capital escribe: en la educación del porvenir se combinará para todos los chicos a partir de cierta edad el trabajo productivo con la enseñanza y la gimnasia, no sólo como método de aumentar la producción social, sino también como el único método que permite producir hombres plenamente desarrollados.
En las instrucciones a los delegados londinenses al I Congreso de la Asociación Internacional de Trabajadores de Ginebra, Marx sostiene que, dada la tendencia de la industria moderna a hacer colaborar en la producción a los niños y adolescentes de ambos sexos, a pesar del modo horrible como se realiza, y admitida la tesis de que a partir de los nueve años cada niño se debe convertir en un obrero productivo y cada adulto debe, según la ley general de la naturaleza, trabajar tanto con el cerebro como con las manos.
La propuesta marxiana de una enseñanza politécnica y una formación pluriprofesional, se contrapone a la división del trabajo específico de la fábrica moderna. Además, al prever una formación teórica y práctica a la vez (enseñanza tecnológica), Marx se opone a la originaria división entre trabajo intelectual y trabajo manual, que la fábrica moderna agrava.
A cada uno de estos tipos de dominación corresponde un tipo de educación de la elite, respectivamente, educación especializada, educación humanista y educación carismática. Los tres tipos de educación "constituyen tres modelos distintos de sistemas de educación, lo que supone, por de pronto, tres tipos de personalidad diferentes a formar, cada uno de los cuales se caracteriza por tener una distinta relación con la cultura, así como por corresponderle una diferente posición y papel social, las técnicas características de inculcación, las técnicas didácticas, son también diferentes en cada uno de los tres tipos o modelos"
Una de las vertientes que alimentan el enfoque interpretativo emana de una de las tradiciones de la investigación antropológica: la etnografía.
Probablemente el interés por develar algunos aspectos ocultos de las prácticas educativas haya sido el movimiento propulsor que generó que la etnografía se haya instalado, como una perspectiva metodológica viable, en la investigación educativa.
Es un enfoque plural a la hora de recoger y trabajar con datos de los actores sociales cuya finalidad es recoger, historiar y presentar la vida de algunas personas como casos individuales o colectivos de un fenómeno social.
La investigación cualitativa implica recopilar y analizar datos no numéricos para comprender conceptos, opiniones o experiencias, así como datos sobre experiencias vividas, emociones o comportamientos, con los significados que las personas les atribuyen. Por esta razón, los resultados se expresan en palabras.
Existe una seria polémica en lo que hace al trabajo que se realiza bajo el paradigma interpretativo y particularmente en lo que se refiere a la escritura de los trabajos etnográficos. Lo que está puesto en tela de juicio es, en realidad, la compleja (y para muchos sospechosa) relación entre la realidad, la observación etnográfica, la descripción y la interpretación
Desde hace cierto tiempo, el enfoque interpretativo en las ciencias sociales, y particularmente en la investigación educativa, ha logrado un importante reconocimiento, aunque todavía tenga mucho que batallar para ser aceptado, en la comunidad científica.
Entonces, el enfoque interpretativo en investigación social supone un doble proceso de interpretación que, por un lado, implica a la manera en que los sujetos humanos interpretan la realidad que ellos construyen socialmente.
1. Explicar o declarar el sentido de algo y principalmente el de un texto. 2. Explicar acciones, dichos o sucesos que pueden ser entendidos de diferentes modos. 3. Concebir, ordenar o expresar de un modo personal la realidad.
Perrenoud (2006) viene trabajando desde hace un tiempo en torno al concepto de oficio del alumno y a partir de ello, venimos pensando que en las instituciones educativas se produjo un desplazamiento entre “estar para aprender” y “estar para aprobar”. Dicho de otro modo, el oficio del alumno pasa por superar los obstáculos que se interponen entre él y la aprobación. En este marco, lejos se está del concepto de aprendizaje significativo.
Como sabemos, muchos científicos sociales particularmente los que trabajan bajo paradigmas generados en el positivismo– argumentan que los trabajos etnográficos carecen de validez y objetividad. Al referirse a esta última lo hacen proponiendo que las metodologías cualitativas no garantizan que dos observadores que analizan el mismo fenómeno saquen similares conclusiones
El estudio de la narrativa, es el estudio de la forma en que los seres humanos experimentamos el mundo”, nos enseñan Connely y Clandinin (1996). Por eso “La perspectiva narrativa nos permite” –afirman Leite y Rivas Flores (2009) acercarnos al mundo y a la vida de la gente desde el relato y el significado que los implicados le otorgan. La narrativa, además de ser una forma de discurso constituye una manera de comprender
- Introducir en nuestras prácticas de investigación dispositivos que ayuden a objetivar disminuyendo los sesgos de nuestros puntos de vista. - Triangular técnicas de observación y entrevista, de modo de controlar la consistencia de la información recolectada. - Trabajar previamente al diseño de la investigación, sobre qué aspectos de nuestras biografías pueden provocar estos sesgos. (Hacer nuestra propia biografía en torno al tema). - Explicitar nuestras posturas, frente a la temática a investigar, como otro modo de despejar las posibles interferencias de nuestras posiciones teóricas e ideológicas. - Dejarnos sorprender tanto en la preparación del trabajo de campo, en su desarrollo y en el análisis de los datos, tratando de evitar el abordaje mediante un cerrado esquema de expectativas previas. - Aprovechar la dialéctica teoríaempiria, características del trabajo cualitativo para efectuar controles, en relación con los posibles sesgos, triangulando en este caso con investigadores.