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PRESENTACIÓN PINCELES Y ACUARELAS

EDNA VALERIA NIETO

Created on March 16, 2024

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Transcript

TAREA INTEGRADORA

OPTATIVA (ÈTICA Y CIUDADANÌA
EDNA VALERIA NIETO SÀNCHEZ 30132

Psicología del Mexicano

Tipos mexicanos

A partir de estos estudios se pueden decir, con seguridad, muchas cosas acerca de cómo somos los mexicanos.

Al respecto, los estudios muestran que lo que a primera vista parecía un complejo de inferioridad, es sólo una actitud, propia del mexicano, que consiste en no saber volorar la importancia del individuo, ya que lo importante en México no es cada persona, sino la familia que éste forme. Se ha demostrado, por ejemplo, que mientras los norteamericanos sostienen que pelearían por los derechos del individuo, los mexicanos dicen que pelearían por los derechos de la familia. Los mexicanos se sienten seguros como miembros de una familia, pues en la familia todos tienden a ayudarse entre sí. Éste es un aspecto positivo que no debe perder la familia mexicana.

Es por esto que decimos que la cultura es un resultado de la historia de cada nación. Expresándolo en forma más sencilla, pensemos que la mayor parte de los dichos, proverbios y moralejas mexicanas nos las heredaron nuestros antepasados, lo mismo que las ideas que se tienen acerca de los deberes que entre sí tienen los padres y las madres; los padres y los hijos; ylos hermanos y las hermanas en México.

EL MEXICANO PASIVO Y OBEDIENTE-AFILIATIVO

Hemos encontrado, en varios estudios, que los mexicanos perciben de tal forma el tiempo que piensan que pasa más lentamente que para los de otras nacionalidades. Estos muchachos, en relación con sus compañeros de la misma edad, sienten que el tiempo pasa todavía más lentamente. En el mexicano esta idea parece ser la base de la tardanza tradicional con la que muchos mexicanos llegan a sus citas..

Junto con todo esto, su necesidad de autonomía es bastante más baja que la de sus coetáneos, es decir, que a los 18 años se exagera bastante todo aquello que vimos en los niños de 12. Son muy complacientes, parece no importarles el hecho de que sus padres impongan restricciones a su libertad de movimiento ni que establezcan muchas reglas; más bien parecen conformarse fácilmente con todas ellas, son fácilmente gobernables, no hay deseos de independencia ni de valerse por sí mismos y tampoco les interesa liberarse de la familia; son fácilmente dominados por sus padres y por otras figuras con poder de autoridad; su individualidad no aparece por ninguna. parte de manera clara y su necesidad de autonomía es mucho más baja que lade sus compañeros.

Los padres pueden quejarse de que son niños ingobernables, pues les encanta estar libres, sin ligas u obligaciones con nadie; su rebeldía se acentúa cuando se trata de limitarlos o cuando se les castiga restringiéndoles su libertad de movimiento. Estos muchachos tienden a ser desorganizados y no les importa mantener sus efectos personales en orden, parece que les gustara que sus cosas estén en desorden y confusión; poco les importa su aspecto externo y hasta pueden parecer "hippies"; tienden a ser inconsistentes, variables y poco deliberados y organizados en sus actividades. .

La neurosis y la estructura psicológica de la familia mexicana

Estas proposiciones fundamentales de la familia mexicana parecen derivar de orientaciones valorativas "existenciales" implicadas en la cultura mexicana, o, mejor dicho, de premisas generalizadas implícitas, o presupuestos socioculturales generalizados que sostienen, desde algo muy profundo, la superioridad indudable, biológica y natural, del hombre sobre la mujer. En este trabajo vamos a tratar de demostrar que los papeles desempeñados por los miembros de la familia mexicana se derivan inevitablemente, como las conclusiones de las premisas, de las proposiciones socioculturales indicadas.

La niña debe crecer hasta ser igual a su destino: femineidad superlativa, el hogar, la maternidad. De pequeña se entretiene con muñecas y jugando a la casita Deberá mantenerse alejada de los juegos bruscos de los niños porque, como explica la gente educada, eso no es propio de una mujercita; pero esta idea incluso se fundamenta en variantes de la extendida creencia de que si brincase o corriese podría perder su fecundidad o, peor, convertirse en hombre. El hombre común dice: "No corran, porque se hacen hombres". Muy temprano empieza la niña a ayudar a su madre en sus labores domésticas.

Durante la adolescencia, el signo de virilidad en el macho es hablar o actuar en la esfera sexual. Quien posea información o experiencia en relación con asuntos sexuales es, inevitablemente, el líder del grupo. Una vez más, losprepúberes son fríamente discriminados de laá "sesiones" sobre las bases de que no son suficientemente "hombres" para participar. Las jovencitas, en vez de ser evitadas, son la codiciada meta de los jóvenes. Durante la adolescencia, se desarrolla un extraño fenómeno: la persecucióíi de la hembra se desarrolla en dos aspectos. En uno, el adolescente se lanza a la búsqueda de la mujer ideal, aquella_a quien desearía convertir en su esposa. Ésta debe poseer todos los atributos de la femineidad perfecta: debe ser casta, delicada, hogareña, dulce, maternal, soñadora, religiosa, angelical, virtuosa; no deberá fumar ni cruzar las piernas; su cara deberá ser hermosa, especialmente sus ojos, pero no necesariamente su cuerpo

Al avanzar desde la adolescencia hacia la juventud y la adultez, la diferenciación extrema de objetivos femeninos pierde paulatinamente su momento. Y si bien la expresión entera de la sexualidad queda abierta sólo a amantes o prostitutas, también es cierto que el joven o el adulto que busca a una mujer con intenciones matrimoniales pondrá un poco más de atención,previa a decidir, a la calidad y cantidad de las características sexuales secundarias de la mujer.

Presuposiciones del mexicano acerca de las relaciones interpersonales

Hay por debajo de este supuesto el familiar concepto de la civilización occidental acerca de una realidad objetiva y concreta "ahí afuera". No hay la menor duda de que esta realidad sea importante, y debemos reconocerla. Pero, ¿no hay otro tipo de "realidades" que deban ser tenidas en cuenta?, aquí me he de referir a la "realidad" creada por la interacción de dos o más personas en una relación social o comunicativa: las actitudes de uno hacia otro, las anticipaciones que uno tenga acerca del otro, los muchos intangibles —y sus resultados— conscientes e inconscientes de sus sentimientos mutuos. Esta "realidad interpersonal", como me gustaría denominarla, puede ser más importante en las relaciones humanas que la realidad externa

Un norteamericano sólo tiene que preguntarle a un mexicano por la dirección de una calle o un camino. El mexicano iniciará una compleja serie de explicaciones y gestos, sonriendo con frecuencia; el norteamericano sentirá bienestar y contento, pero ¡las direcciones pueden ser completamente equivocadas! Simplemente, por no saber la dirección, el mexicano nunca daría al traste con las posibilidades de una placentera relación interpersonal. Semejantes reacciones son espontáneas y mucho más a menudo acciones libres, que respuestas convencionales. Pero aun cuando se verbalicen en forma convencional no son estereotipadas, sino que atesoran un variado y agradable contenido emotivo.

Todavía más, en demanda a sus pacientes de que se enfrenten a la realidad, los psiquiatras norteamericanos a menudo presuponen que semejante tarea tiene que ser inevitablemente desagradable para el paciente, que ver lo que hay que ver, es ver algo agobiante, tenebroso, repugnante. Un mexicano no concedería fácilmente que la realidad, especialmente la realidad interpersonal, es necesariamente repulsiva. Al hacer psicoterapia un mexicano no vería razón alguna a priori, por la cual no debiera incluirse mucho de animación, jovialidad y buen sentido del humor.