Universidad Santo TomásFacultad de Educación Maestría en Infancias Jose Johnnier Moyano Triana
Un viaje en el tiempo: educación y pedagogía
La Edad Antigua
Introducción
Esta línea del tiempo tiene por objeto hacer un recorrido histórico en torno al desarrollo y evolución de la pedagogía y la educación a nivel global y nacional.
Los temas de la educación en aras de la construcción de un hombre libre
En miras de una educación moral en función de los antepasados
La vida ideal: la satisfacción de necesidades materiales
El modelo educativo recreado en los antepasados
La educación escolar, una práctica desdeñada por griegos y romanos
La infancia, una edad no reconocida en la Edad Antigua
Haz click en mi antena para ampliar la introducción
Edad Media (Siglo III - siglo XV)
Universidad Santo TomásFacultad de Educación Maestría en Infancias Jose Johnnier Moyano Triana
La incomprensión de la primera infancia
Dios por encima del padre: una educación teocéntrica
Concepción ambigua del niño
Edad de la razón: el niño dotado de cualidades de adulto
La adolescencia y la juventud: una etapa de desequilibrio e incertidumbre
Tratados pedagógicos
Ambientes educativos sin fronteras: una educación para todas las edades
Escenas de la vida adulta en los libros de enseñanza
Configuración de un mundo propio de la infancia
Edad Moderna (Siglo XVI - siglo XVIII)
Universidad Santo TomásFacultad de Educación Maestría en Infancias Jose Johnnier Moyano Triana
Siglo XVI - La no finalización de los estudios
Siglo XVI y XVII - La universidad en Colombia: un medio para establecer el cristianismo
Finales del siglo XV - Aparición de las primeras escuelas humanistas
Siglo XVIII - La necesidad imperiosa de alejar al niño de las perversiones adultas
Siglo XVII - Desarrollo de las Escuelas de Menores
Siglo XVII - El temor de las élites por la instrucción del pueblo
Siglo XVIII - Las escuelas de primeras letras: un camino hacia la política
Siglo XVIII - Hacia una educación escolarizada desdeñada por la sociedad
Edad Contemporánea (Siglo XIX - siglo XXI)
Universidad Santo TomásFacultad de Educación Maestría en Infancias Jose Johnnier Moyano Triana
La encuesta de 1960: los jóvenes demandaban mayor libertad
De 1960 - 1990: de la familia reproductiva a la familia convivencial
1947 - La primera experiencia de educación a distancia
La encuesta de 1970: menos discrepancias entre jóvenes y adultos
Década de los 60 - entre la pedagogía crítica y la teología de la liberación
La juventud y el consumo
Haz click en mi antena para consultar las referencias bibliográficas
Siglo XX - El surgimiento de la Escuela Activa
Siglo XXI - Una educación globalizada
Siglo XIX y XX Crecimiento de los centros educativos en Colombia
Normativas en educación
Finalmente, conviene resaltar que la enseñanza escolar no era bien vista por los griegos y romanos ya que el ideal que se tenía estaba basado en la educación desde el hogar. Por ello, competencias tales como leer o escribir -que en la actualidad nos resultan muy útiles- no eran del todo importantes para ellos (Bowen, 1976 citado en Duque & Durán, 2019). Adicionalmente, la labor del maestro no resultaba de gran prestigio, pues era más importante la sabiduría moral que el conocimiento técnico. Por ejemplo, gozaban de mayor reconocimiento los profesores de retórica ya que la palabra era un arte que les permitía convencer a sus iguales (Vernant, 1985 citado en Duque & Durán, 2019).
Referencias
Duque, E., & Durán, V. J. F. (2019). Las transformaciones de la educación de la tradición a la modernidad hasta la incertidumbre actual (pp. 17-25; pp. 26-30; pp. 42-50; pp. 156-159; pp. 177-179) . Dykinson, S.L. Disponible en: https://ebookcentral.proquest.com/lib/bibliotecausta-ebooks/detail.action?docID=6484009.Martínez-Velasco, M. Á. (2021). Historiografía de la educación de las infancias en Iberoamérica. Aportes para la configuración de la Pedagogía Infantil como campo de saber. Revista Colombiana de Educación, 1(82), 429-450.
Pérez, J., e Idarraga, M. (2019). Breve análisis histórico descriptivo de la educación en Colombia. Tesis Psicológica, 14(1), 102-113. Disponible en: https://doi.org/10.37511/tesis.v14n1a6.
Para entender la educación en el mundo clásico es menester delimitar el ideal y concepción de vida de la época. En la edad antigua, el ideal de vida buena apuntaba a la posesión de bienes materiales y al evitar el trabajo como medio para su obtención (Duque & Durán, 2019). De esta manera, el concepto de libertad planteado por Platón y Aristóteles está relacionado con aquella personas que no deben esforzarse para garantizar su supervivencia (Duque & Durán, 2019). Es así como lo que se consideraba vida buena, se enmarcaba en la realización de actividades no productivas en las que se superponía la palabra y la acción (Arendt, 1998, citando en Duque & Durán, 2019). Por ende, Jaeger (1996) citado en Duque & Durán (2019) afirma que la educación buscaba fortalecer el cuerpo y el espíritu en aras de lograr un equilibrio.
Continuando con los planteamientos que anteceden, cabe señalar que la educación antigua poseía un carácter aristocrático al estar relacionado con la moral (Duque & Durán, 2019). Por consiguiente, el ejemplo que daban los antepasados establecía el modelo de conducta para ser reconocido ante los demás (Duque & Durán, 2019). A modo de ilustración, los griegos y romanos le cedían gran importancia a la observación y a la imitación de los adultos, por lo que su modelo educativo se basaba en ello (Duque & Durán, 2019).
De igual manera, la infancia era comprendida como una edad de desmesura. El niño era un ser incomprendido que aún no comprendía su realidad. Por tal motivo, el niño es equiparado a un loco, pues en ambas ocasiones, no se diferenciaba el bien del mal y no decían palabras con sentido (Becchi, 1998; Lett, 1997 citado en Duque & Durán, 2019) .
En lo que respecta a la educación del niño, los libros ponían como núcleo principal la infancia de cristo y resaltaban el valor de la piedad. Sin embargo, la concepción del niño como sujeto era ambigua ya que pululaba entre el bien y el mal, es decir, este podía adquirir tanto buenas como malas costumbres (Lett, 1997, citado en Duque & Durán, 2019). Por tanto, los médicos y pedagogos de la época no daban importancia a esta etapa (Lett, 1997, citado en Duque & Durán, 2019).
En 1947, se vivió una curiosa experiencia de formación en Boyacá. El sacerdote Jose Joaquín Salcedo educó a la comunidad a través de la emisora de radio, presentándose así la primera experiencia de formación a distancia en Colombia (Pérez & Idárraga, 2019).
En este siglo, la educación también se vio orientada según la moral del orden industrial, lo cual trae consigo una educación escolarizada. No obstante, este tipo de educación no era valorado como un buen medio para el aprendizaje y la interacción social (Duque & Durán, 2019).
En la encuesta de 1970, se observaron menos discrepancias entre jóvenes y adultos. Es así como se identifico una generación postfigurativa en donde el patron a seguir eran los mayores. Sin embargo, en aquella época se seguía pidiendo mayor libertad por parte de los jóvenes ( Duque & Duarte, 2019).
El programa educativo estaba basado en el aprendizaje del latín y la retórica tomando como fuentes autores clásicos y humanistas (Varela, 1991, citando en Duque &Duran, 2019).
Hasta finales del siglo XV empiezan a aparecer las primeras escuelas humanistas, las cuales estaban a cargo del clero (Duque & Durán, 2019). No fue sino hasta el siglo XVII que se abrieron los primeros centros educativos laicos (Duque & Durán, 2019). Los principios de la educación en aquel entonces eran la jerarquía, la disciplina y la distinción del tiempo y el espacio (Duque & Durán, 2019). No obstante, si bien se siguieron promoviendo ideales del la Edad Media, se intentó gradualmente relacionarse con los niños de una manera más cercana y paciente (Duque & Durán, 2019).
Si bien ya se tenía una definición más cercana de infancia, los limites entre las estapas de la vida continuaban siendo difusos. Razón por la cual se mezclaba a los niños de diferentes edades en el mismo ambiente educativo. Del mismo modo, no se era consciente de los peligros que el niño podía enfrentar en el mundo exterior (Becchi, 1998, citado en Duque & Durán, 2019).
Durante estos dos siglos, hubo un crecimiento en el número de centros educativos gracias al decreto del 8 de noviembre de 1825 instaurado por Francisco de Paula Santander. Este decreto permitía la enseñanza de las obras de Jeremy Bentham, lo cual generó un impacto en las esferas políticas, económicas y sociales. Debido al transfondo de sus obras, también se desencadenó una ruptura entre las élites de la política y la religión (Pérez & Idárraga, 2019).
Durante este siglo, la educación se separó por clases sociales y edades, es decir, había una educación para las clases sociales altas y otra para las clases populares. Esto se debe a que las élites comenzaron a temer que la instrucción del pueblo respresentara una emancipación o revelión (Ariès, 1987, citado en Duque & Durán, 2019).
La encuesta de 1960, permitió caracterizar la población juvenil. En primer lugar, el servicio militar y el trabajo eran las formas de vincular a los jóvenes a la vida adulta; donde coexistían estructuras jerárquicas patriarcales bien definidas. Asimismo, los jóvenes pedían mayor libertad a sus padres y su ideal estaba dirigido a obtener un trabajo y casarse (clases medias y altas) y tener hijos y casarse (clases bajas y campesinos) (Duque & Duarte, 2019).
Siendo el modelo educativo de los niños la imitación de los adultos, la infancia no era reconocida e importante, por lo que los infantes no eran considerados humanos del todo (Neraudeau, 1984, citado en Duque & Durán, 2019). En este sentido, el niño era un simil de loco, pues en ambos casos no se producían discursos portadores de sentido y la lengua articulada constituía una cualidad de la humanización (Neraudeau, 1984, citado en Duque & Durán, 2019). En condiciones similares se encontraban el esclavo, la mujer o los animales en tanto no podían elegir libremente (Aristóteles, 2004, citado en Duque & Durán, 2019)
En 1927, se crea el Ministerio de Educación Nacional (MEN) conforme a la ley 56 del 10 de noviembre. Posteriormente, en el año 1991 se crea la contitución política de Colombia, en la cual a través del artículo 2 se establece la educación como un bien público y un derecho que debe ser garantizado por el Estado. Finalmente, en el año 1994, se crea la ley general de educación en Colombia (Pérez & Idárraga, 2019).
Desde el siglo XX hasta el siglo XXI la incorporación de la vida adulta se ha gestado de diversas maneras: ciertos estilos de vida y valores de consumo. La educación poco a poco, ha ido apuntando a la formación de individuos para el trabajo, pues este constituye el medio para acceder a la sociedad de consumo. Este objetivo ha desencadenado diversas situaciones como: la prolongazión de la escolarización, las dificultades de integración al trabajo (individualismo). En conclusión, el consumismo ha cambiado las experiencias de los jóvenes, lo cual ha repercutido en las dinámicas de la educación y el trabajo
En el transcurso de la Edad Media, se empezó a tener noción de una segunda y tercera etapa: la adolescencia y la juventud. En lo que atañe a la segunda, era una edad de incertidumbre en donde el cuerpo y la mente no estaban en sintonía, es decir, era una época en la que el sujeto no se dejaba guiar por la razón (Riché & Alexander-Bidón, 1994, citado en Duque y Durán, 2019). En lo que corresponde a la tercera, comenzaba a los 20 y se extendía hasta los 35, era una edad que también se relacionaba con la rebeldía y el desequilibrio (Pastoreau, 1996, citado en Duque y Durán, 2019).
Durante este siglo, surgieron las escuelas de primeras letras, en las cuales se enseñaba a leer, escribir y contar en aras de poder acceder a cargos políticos y sociales (Pérez & Idárraga, 2019).
Asimismo, en esta época se intentó alfabetizar a las mujeres indígenas y a través de ello evangelizarlas. De esta forma, la iglesia de convirtió en la institución con más poder en la educación debido a que esta podía llegar a los lugares más marginados (Pérez & Idárraga, 2019).
En Colombia, la educación tuvo una gran influencia de la Ilustración y la revolución francesa, pues esta debia cultivar la mente y se convirtió en un servicio público (Pérez & Idárraga, 2019).
Aunque parezca extraño, la evolución de la concepción de la infancia a lo largo de los tiempos ha tenido un gran avance; pasando de ser una población sin importancia y desprotegida a ser un conjunto de sujetos sociales objeto de derechos. No obstante, este tránsito ha sido el resultado de diversos cambios en las dinámicas sociales, culturales e ideológicas de cada una de las épocas. En este sentido, para comprender las infancias en la actualidad, se requiere realizar un recorrido histórico para identificar y caracterizar ese ideal de niño o niña por el cual se transitó y su injerencia o contribución a la figura del presente. Ese presente que ha sido planteado desde una mirada de antaño, pues lamentablemente se continúa perpetuando una visión de niño en función del adulto y sus intereses, desatendiendo su presente inmediato (Martínez, 2021). En concordancia con lo que antecede, surge así en el espacio Diálogo de los Saberes e Interacción Pedagógica de la maestría en Infancias de la Universidad Santo Tomás un interés y motivación por reconstruir esos hitos históricos que han marcado las infancias y la diversidad a lo largo del tiempo (Edad Antigua-Edad Contemporánea). Lo anterior enmarcado en una perspectiva eurocentrista inicialmente hasta llegar a nuestro contexto actual en Colombia. Asimismo, conviene resaltar que este recorrido tendrá diferentes matices y perspectivas, conectando diferentes ciencias o disciplinas (pedagogía, psicología, sociología, etc). Es por ello que se propuso realizar la presente infografía, la cual nos permitirá reflexionar y dar cuenta de los retos a los que se enfrenta la pedagogía infantil en tanto campo del saber de la pedagogía.
En Colombia, durante el siglo XX se desarrollaron las escuelas nuevas y activas, las cuales promovían un ideal pedagógico más liberal. Asimismo, estas escuelas protestaron en contra de los modelos tradicionales de educación y tenían como propósito extender la educación al campo pues tomaba como referencia las ciencias naturales (Pérez & Idárraga, 2019).
Durante esta época, se crearon los primeros tratados pedagógicos, los cuales buscaban que el niño aprendiera a producir un discurso dotado de sentido. Además, en la etapa de los 3 a los 7 años, el niño dejaba de ser inocente y sagrado ya que no podía controlar sus impulsos. Esta era la edad perfecta para enmpezar a controlarlos debido a su personalidad flexible y moldeable (Lett, 1997, citado en Duque & Durán, 2019). Luego, se dieron cuenta que a partir de los 7 años, el niño ya distinguía entre el bien y el mal y era capaz de expresarse. Razón por la cual debía confesar sus pecados, convirtiéndose así en un sujeto moral (Becchi, 1998; Lett, 1997, citado en Duque & Durán, 2019).
Más adelante, en la Grecia clásica se constituyó la Polis, un grupo de ciudadanos libres que promovían un ideal de moral basado en la acción y la palabra (Duque & Durán, 2019). Por su parte, la educación en Roma también perseguía un objetivo moral, razón por la cual los hombres dedicaban su vida a las armas, a la política, a la palabra y a la acción (Duque & Durán, 2019). En este orden y dirección, los antepasados contituían un modelo a seguir; ergo, los hijos eran criados en función de abuelos o tíos (Neraudeau, 1984 citado en Duque & Durán, 2019).
Paulatinamente, se fue creando un espacio educativo para la infancia. Tanto es así, que para finales de la Edad Media se buscaba que los niños aprendiesen a dominar sus impulsos e interiorizasen los códigos sociales de la época (Duque & Durán, 2019).
Durante esta época se continuó con algunas perspectivas clásicas. No obstante, gracias al cristianismo, se empezó a concebir al niño como una persona humana. En lo que corresponde al rol del padre en la educación del niño, sus alcances eran limitados, pues la instauración del cristianismo yuxtapuso la figura de Dios por encima de todo y todos. Si bien cambiaron estas dinámicas mencionadas previamente, la educación seguía teniendo un fin moral (Duque y Durán, 2019).
Lamentablemente, en esta época se continuó mezclando las edades en los ambientes educativos. En el siglo XVII se desarolló la Escuela de Menores, la cual estaba destinada para los infantes de 5-7 años de los sectores populares, aunque no excluían otras edades y clases sociales (Duque & Durán, 2019). Cabe mencionar también que los estudiantes solían abandonar los cursos una vez se lograban vincular en el mundo militar (Duque & Durán, 2019).
En el actual siglo XXI, la educación es una preocupación. Razón por la cual diferentes organismos internacionales han difundido prácticas y discursos que configuran una estructura de educación en nuestro país. No obstante, la educación se enfrenta a cambios que ha traído la globalización: adaptando modelos pedagógicos extranjeros, desarrollando pruebas estandarizadas y ejecutando planes de bilingüismo. A grosso modo, se ha ido constituyendo una educación competitiva que debe responder a las necesidades sociales (Pérez & Idárraga, 2019).
En el siglo XV, se propagaron una serie de libros para niños que contenían escenas de la vida adulta moralmente apropiadas y moralmente inapropiadas. Todo esto en pro de ir creando una conciencia de lo bueno y lo malo (Duque & Durán, 2019).
En la década de los 60, la situación de desigualdad social dio origen de la pedagogía crítica (con Paula Freire) y la teoría de la liberación (con Gustavo Gutiérrez), quieres reconocían la figura del pobre y oprimido (Pérez & Idárraga, 2019).
En España se realizaron tres encuestas a los jóvenes en donde se evidenció la existencia de tres tipos de familia. En 1960, tuvo lugar la familia reproductiva; en 1970 y en 1980, existió una familia con discenso normativo e ideológico; y en 1990, se desarrollo una familia más democrática y convivencial (Duque & Duarte, 2019).
En Colombia, durante el siglo XVI y XVII, se originaron las primeras universidades. Estos establecimientos estaban a cargo de los padres domínicos y jesuitas, los cuales tenían por objeto implantar la fe cristiana (Patiño, 2002, citado en Pérez & Idárraga, 2019).
En 1559, los padres jesuitas visibilizaron el Ratio Estudiorum, el cual contenía el sistema educativo. Este fue el punto de partida para la creación de las primeras universidades en Colombia (Carena, 2003, citado en Pérez & Idárraga, 2019).
Este siglo trajo consigo grandes cambios en la educación, pues la burguesía buscaba distanciar a la infancia y a la juventud de las perversiones del mundo adulto; ergo, se empieza a dilucidar una fractura entre las concepciones de adulto, niño y jóven (Duque & Durán, 2019). Adicionalmente, las autoridades públicas de la época actúan en pro de ello al aislar a los niños del espacio público. Asimismo, se mobilizaron proyectos para erradicar la infancia vagabunda y la creación de escuelas caritativas para pobres (Duque & Durán, 2019).
Los temas de la educación antigua estaban enfocados en el estilo de vida de las personas. Dicha educación no comprendía objetivos técnicos, sino que apuntaba a la construcción de hombre libre (Marrou, 1985, citado en Duque & Durán, 2019). Los campos que se abordaban en la educación eran la gimnasia la música y la poesía. Conforme a lo enunciado por Platón, la poesía contenía alabanzas a los ancestros, la música formaba el carácter y el alma, y la gimnasia le posibilitaba al cuerpo trabajar en función del espíritu y la guerra (Platón, 2003, citado en Duque & Durán, 2019).
Es entonces a partir de los 7 años lo que en aquel entonces denominaron edad de la razón. La cual suscitó un gran interés pedagógico y eclesiástico, quienes intentaron borrar las imperfecciones del infante y dotarlo de las cualidades del adulto. Es decir, pasaba del exceso a la moderación (Lett, 1997, citado en Duque y Durán, 2019).
Durante este siglo, estaba muy normalizado que los jóvenes no completaran su ciclo escolar. Esto trajo consigo una gran cantidad de analfabetos. Aquellos que lograban terminar el ciclo, se convertían en aprendices de casas nobles o se dedicaban a actividades comerciales o artesanales (Ariès, 1987, citado en Duque & Durán, 2019). Un siglo después, las familias de nobles enviaban a sus hijos a las conocidas Academias, en las cuales recibían formación escolar y militar (Ago, 1996, citado en Duque y Durán, 2019).
Linea del tiempo de la educación y la pedagogía
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Universidad Santo TomásFacultad de Educación Maestría en Infancias Jose Johnnier Moyano Triana
Un viaje en el tiempo: educación y pedagogía
La Edad Antigua
Introducción
Esta línea del tiempo tiene por objeto hacer un recorrido histórico en torno al desarrollo y evolución de la pedagogía y la educación a nivel global y nacional.
Los temas de la educación en aras de la construcción de un hombre libre
En miras de una educación moral en función de los antepasados
La vida ideal: la satisfacción de necesidades materiales
El modelo educativo recreado en los antepasados
La educación escolar, una práctica desdeñada por griegos y romanos
La infancia, una edad no reconocida en la Edad Antigua
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Edad Media (Siglo III - siglo XV)
Universidad Santo TomásFacultad de Educación Maestría en Infancias Jose Johnnier Moyano Triana
La incomprensión de la primera infancia
Dios por encima del padre: una educación teocéntrica
Concepción ambigua del niño
Edad de la razón: el niño dotado de cualidades de adulto
La adolescencia y la juventud: una etapa de desequilibrio e incertidumbre
Tratados pedagógicos
Ambientes educativos sin fronteras: una educación para todas las edades
Escenas de la vida adulta en los libros de enseñanza
Configuración de un mundo propio de la infancia
Edad Moderna (Siglo XVI - siglo XVIII)
Universidad Santo TomásFacultad de Educación Maestría en Infancias Jose Johnnier Moyano Triana
Siglo XVI - La no finalización de los estudios
Siglo XVI y XVII - La universidad en Colombia: un medio para establecer el cristianismo
Finales del siglo XV - Aparición de las primeras escuelas humanistas
Siglo XVIII - La necesidad imperiosa de alejar al niño de las perversiones adultas
Siglo XVII - Desarrollo de las Escuelas de Menores
Siglo XVII - El temor de las élites por la instrucción del pueblo
Siglo XVIII - Las escuelas de primeras letras: un camino hacia la política
Siglo XVIII - Hacia una educación escolarizada desdeñada por la sociedad
Edad Contemporánea (Siglo XIX - siglo XXI)
Universidad Santo TomásFacultad de Educación Maestría en Infancias Jose Johnnier Moyano Triana
La encuesta de 1960: los jóvenes demandaban mayor libertad
De 1960 - 1990: de la familia reproductiva a la familia convivencial
1947 - La primera experiencia de educación a distancia
La encuesta de 1970: menos discrepancias entre jóvenes y adultos
Década de los 60 - entre la pedagogía crítica y la teología de la liberación
La juventud y el consumo
Haz click en mi antena para consultar las referencias bibliográficas
Siglo XX - El surgimiento de la Escuela Activa
Siglo XXI - Una educación globalizada
Siglo XIX y XX Crecimiento de los centros educativos en Colombia
Normativas en educación
Finalmente, conviene resaltar que la enseñanza escolar no era bien vista por los griegos y romanos ya que el ideal que se tenía estaba basado en la educación desde el hogar. Por ello, competencias tales como leer o escribir -que en la actualidad nos resultan muy útiles- no eran del todo importantes para ellos (Bowen, 1976 citado en Duque & Durán, 2019). Adicionalmente, la labor del maestro no resultaba de gran prestigio, pues era más importante la sabiduría moral que el conocimiento técnico. Por ejemplo, gozaban de mayor reconocimiento los profesores de retórica ya que la palabra era un arte que les permitía convencer a sus iguales (Vernant, 1985 citado en Duque & Durán, 2019).
Referencias
Duque, E., & Durán, V. J. F. (2019). Las transformaciones de la educación de la tradición a la modernidad hasta la incertidumbre actual (pp. 17-25; pp. 26-30; pp. 42-50; pp. 156-159; pp. 177-179) . Dykinson, S.L. Disponible en: https://ebookcentral.proquest.com/lib/bibliotecausta-ebooks/detail.action?docID=6484009.Martínez-Velasco, M. Á. (2021). Historiografía de la educación de las infancias en Iberoamérica. Aportes para la configuración de la Pedagogía Infantil como campo de saber. Revista Colombiana de Educación, 1(82), 429-450. Pérez, J., e Idarraga, M. (2019). Breve análisis histórico descriptivo de la educación en Colombia. Tesis Psicológica, 14(1), 102-113. Disponible en: https://doi.org/10.37511/tesis.v14n1a6.
Para entender la educación en el mundo clásico es menester delimitar el ideal y concepción de vida de la época. En la edad antigua, el ideal de vida buena apuntaba a la posesión de bienes materiales y al evitar el trabajo como medio para su obtención (Duque & Durán, 2019). De esta manera, el concepto de libertad planteado por Platón y Aristóteles está relacionado con aquella personas que no deben esforzarse para garantizar su supervivencia (Duque & Durán, 2019). Es así como lo que se consideraba vida buena, se enmarcaba en la realización de actividades no productivas en las que se superponía la palabra y la acción (Arendt, 1998, citando en Duque & Durán, 2019). Por ende, Jaeger (1996) citado en Duque & Durán (2019) afirma que la educación buscaba fortalecer el cuerpo y el espíritu en aras de lograr un equilibrio.
Continuando con los planteamientos que anteceden, cabe señalar que la educación antigua poseía un carácter aristocrático al estar relacionado con la moral (Duque & Durán, 2019). Por consiguiente, el ejemplo que daban los antepasados establecía el modelo de conducta para ser reconocido ante los demás (Duque & Durán, 2019). A modo de ilustración, los griegos y romanos le cedían gran importancia a la observación y a la imitación de los adultos, por lo que su modelo educativo se basaba en ello (Duque & Durán, 2019).
De igual manera, la infancia era comprendida como una edad de desmesura. El niño era un ser incomprendido que aún no comprendía su realidad. Por tal motivo, el niño es equiparado a un loco, pues en ambas ocasiones, no se diferenciaba el bien del mal y no decían palabras con sentido (Becchi, 1998; Lett, 1997 citado en Duque & Durán, 2019) .
En lo que respecta a la educación del niño, los libros ponían como núcleo principal la infancia de cristo y resaltaban el valor de la piedad. Sin embargo, la concepción del niño como sujeto era ambigua ya que pululaba entre el bien y el mal, es decir, este podía adquirir tanto buenas como malas costumbres (Lett, 1997, citado en Duque & Durán, 2019). Por tanto, los médicos y pedagogos de la época no daban importancia a esta etapa (Lett, 1997, citado en Duque & Durán, 2019).
En 1947, se vivió una curiosa experiencia de formación en Boyacá. El sacerdote Jose Joaquín Salcedo educó a la comunidad a través de la emisora de radio, presentándose así la primera experiencia de formación a distancia en Colombia (Pérez & Idárraga, 2019).
En este siglo, la educación también se vio orientada según la moral del orden industrial, lo cual trae consigo una educación escolarizada. No obstante, este tipo de educación no era valorado como un buen medio para el aprendizaje y la interacción social (Duque & Durán, 2019).
En la encuesta de 1970, se observaron menos discrepancias entre jóvenes y adultos. Es así como se identifico una generación postfigurativa en donde el patron a seguir eran los mayores. Sin embargo, en aquella época se seguía pidiendo mayor libertad por parte de los jóvenes ( Duque & Duarte, 2019).
El programa educativo estaba basado en el aprendizaje del latín y la retórica tomando como fuentes autores clásicos y humanistas (Varela, 1991, citando en Duque &Duran, 2019).
Hasta finales del siglo XV empiezan a aparecer las primeras escuelas humanistas, las cuales estaban a cargo del clero (Duque & Durán, 2019). No fue sino hasta el siglo XVII que se abrieron los primeros centros educativos laicos (Duque & Durán, 2019). Los principios de la educación en aquel entonces eran la jerarquía, la disciplina y la distinción del tiempo y el espacio (Duque & Durán, 2019). No obstante, si bien se siguieron promoviendo ideales del la Edad Media, se intentó gradualmente relacionarse con los niños de una manera más cercana y paciente (Duque & Durán, 2019).
Si bien ya se tenía una definición más cercana de infancia, los limites entre las estapas de la vida continuaban siendo difusos. Razón por la cual se mezclaba a los niños de diferentes edades en el mismo ambiente educativo. Del mismo modo, no se era consciente de los peligros que el niño podía enfrentar en el mundo exterior (Becchi, 1998, citado en Duque & Durán, 2019).
Durante estos dos siglos, hubo un crecimiento en el número de centros educativos gracias al decreto del 8 de noviembre de 1825 instaurado por Francisco de Paula Santander. Este decreto permitía la enseñanza de las obras de Jeremy Bentham, lo cual generó un impacto en las esferas políticas, económicas y sociales. Debido al transfondo de sus obras, también se desencadenó una ruptura entre las élites de la política y la religión (Pérez & Idárraga, 2019).
Durante este siglo, la educación se separó por clases sociales y edades, es decir, había una educación para las clases sociales altas y otra para las clases populares. Esto se debe a que las élites comenzaron a temer que la instrucción del pueblo respresentara una emancipación o revelión (Ariès, 1987, citado en Duque & Durán, 2019).
La encuesta de 1960, permitió caracterizar la población juvenil. En primer lugar, el servicio militar y el trabajo eran las formas de vincular a los jóvenes a la vida adulta; donde coexistían estructuras jerárquicas patriarcales bien definidas. Asimismo, los jóvenes pedían mayor libertad a sus padres y su ideal estaba dirigido a obtener un trabajo y casarse (clases medias y altas) y tener hijos y casarse (clases bajas y campesinos) (Duque & Duarte, 2019).
Siendo el modelo educativo de los niños la imitación de los adultos, la infancia no era reconocida e importante, por lo que los infantes no eran considerados humanos del todo (Neraudeau, 1984, citado en Duque & Durán, 2019). En este sentido, el niño era un simil de loco, pues en ambos casos no se producían discursos portadores de sentido y la lengua articulada constituía una cualidad de la humanización (Neraudeau, 1984, citado en Duque & Durán, 2019). En condiciones similares se encontraban el esclavo, la mujer o los animales en tanto no podían elegir libremente (Aristóteles, 2004, citado en Duque & Durán, 2019)
En 1927, se crea el Ministerio de Educación Nacional (MEN) conforme a la ley 56 del 10 de noviembre. Posteriormente, en el año 1991 se crea la contitución política de Colombia, en la cual a través del artículo 2 se establece la educación como un bien público y un derecho que debe ser garantizado por el Estado. Finalmente, en el año 1994, se crea la ley general de educación en Colombia (Pérez & Idárraga, 2019).
Desde el siglo XX hasta el siglo XXI la incorporación de la vida adulta se ha gestado de diversas maneras: ciertos estilos de vida y valores de consumo. La educación poco a poco, ha ido apuntando a la formación de individuos para el trabajo, pues este constituye el medio para acceder a la sociedad de consumo. Este objetivo ha desencadenado diversas situaciones como: la prolongazión de la escolarización, las dificultades de integración al trabajo (individualismo). En conclusión, el consumismo ha cambiado las experiencias de los jóvenes, lo cual ha repercutido en las dinámicas de la educación y el trabajo
En el transcurso de la Edad Media, se empezó a tener noción de una segunda y tercera etapa: la adolescencia y la juventud. En lo que atañe a la segunda, era una edad de incertidumbre en donde el cuerpo y la mente no estaban en sintonía, es decir, era una época en la que el sujeto no se dejaba guiar por la razón (Riché & Alexander-Bidón, 1994, citado en Duque y Durán, 2019). En lo que corresponde a la tercera, comenzaba a los 20 y se extendía hasta los 35, era una edad que también se relacionaba con la rebeldía y el desequilibrio (Pastoreau, 1996, citado en Duque y Durán, 2019).
Durante este siglo, surgieron las escuelas de primeras letras, en las cuales se enseñaba a leer, escribir y contar en aras de poder acceder a cargos políticos y sociales (Pérez & Idárraga, 2019).
Asimismo, en esta época se intentó alfabetizar a las mujeres indígenas y a través de ello evangelizarlas. De esta forma, la iglesia de convirtió en la institución con más poder en la educación debido a que esta podía llegar a los lugares más marginados (Pérez & Idárraga, 2019).
En Colombia, la educación tuvo una gran influencia de la Ilustración y la revolución francesa, pues esta debia cultivar la mente y se convirtió en un servicio público (Pérez & Idárraga, 2019).
Aunque parezca extraño, la evolución de la concepción de la infancia a lo largo de los tiempos ha tenido un gran avance; pasando de ser una población sin importancia y desprotegida a ser un conjunto de sujetos sociales objeto de derechos. No obstante, este tránsito ha sido el resultado de diversos cambios en las dinámicas sociales, culturales e ideológicas de cada una de las épocas. En este sentido, para comprender las infancias en la actualidad, se requiere realizar un recorrido histórico para identificar y caracterizar ese ideal de niño o niña por el cual se transitó y su injerencia o contribución a la figura del presente. Ese presente que ha sido planteado desde una mirada de antaño, pues lamentablemente se continúa perpetuando una visión de niño en función del adulto y sus intereses, desatendiendo su presente inmediato (Martínez, 2021). En concordancia con lo que antecede, surge así en el espacio Diálogo de los Saberes e Interacción Pedagógica de la maestría en Infancias de la Universidad Santo Tomás un interés y motivación por reconstruir esos hitos históricos que han marcado las infancias y la diversidad a lo largo del tiempo (Edad Antigua-Edad Contemporánea). Lo anterior enmarcado en una perspectiva eurocentrista inicialmente hasta llegar a nuestro contexto actual en Colombia. Asimismo, conviene resaltar que este recorrido tendrá diferentes matices y perspectivas, conectando diferentes ciencias o disciplinas (pedagogía, psicología, sociología, etc). Es por ello que se propuso realizar la presente infografía, la cual nos permitirá reflexionar y dar cuenta de los retos a los que se enfrenta la pedagogía infantil en tanto campo del saber de la pedagogía.
En Colombia, durante el siglo XX se desarrollaron las escuelas nuevas y activas, las cuales promovían un ideal pedagógico más liberal. Asimismo, estas escuelas protestaron en contra de los modelos tradicionales de educación y tenían como propósito extender la educación al campo pues tomaba como referencia las ciencias naturales (Pérez & Idárraga, 2019).
Durante esta época, se crearon los primeros tratados pedagógicos, los cuales buscaban que el niño aprendiera a producir un discurso dotado de sentido. Además, en la etapa de los 3 a los 7 años, el niño dejaba de ser inocente y sagrado ya que no podía controlar sus impulsos. Esta era la edad perfecta para enmpezar a controlarlos debido a su personalidad flexible y moldeable (Lett, 1997, citado en Duque & Durán, 2019). Luego, se dieron cuenta que a partir de los 7 años, el niño ya distinguía entre el bien y el mal y era capaz de expresarse. Razón por la cual debía confesar sus pecados, convirtiéndose así en un sujeto moral (Becchi, 1998; Lett, 1997, citado en Duque & Durán, 2019).
Más adelante, en la Grecia clásica se constituyó la Polis, un grupo de ciudadanos libres que promovían un ideal de moral basado en la acción y la palabra (Duque & Durán, 2019). Por su parte, la educación en Roma también perseguía un objetivo moral, razón por la cual los hombres dedicaban su vida a las armas, a la política, a la palabra y a la acción (Duque & Durán, 2019). En este orden y dirección, los antepasados contituían un modelo a seguir; ergo, los hijos eran criados en función de abuelos o tíos (Neraudeau, 1984 citado en Duque & Durán, 2019).
Paulatinamente, se fue creando un espacio educativo para la infancia. Tanto es así, que para finales de la Edad Media se buscaba que los niños aprendiesen a dominar sus impulsos e interiorizasen los códigos sociales de la época (Duque & Durán, 2019).
Durante esta época se continuó con algunas perspectivas clásicas. No obstante, gracias al cristianismo, se empezó a concebir al niño como una persona humana. En lo que corresponde al rol del padre en la educación del niño, sus alcances eran limitados, pues la instauración del cristianismo yuxtapuso la figura de Dios por encima de todo y todos. Si bien cambiaron estas dinámicas mencionadas previamente, la educación seguía teniendo un fin moral (Duque y Durán, 2019).
Lamentablemente, en esta época se continuó mezclando las edades en los ambientes educativos. En el siglo XVII se desarolló la Escuela de Menores, la cual estaba destinada para los infantes de 5-7 años de los sectores populares, aunque no excluían otras edades y clases sociales (Duque & Durán, 2019). Cabe mencionar también que los estudiantes solían abandonar los cursos una vez se lograban vincular en el mundo militar (Duque & Durán, 2019).
En el actual siglo XXI, la educación es una preocupación. Razón por la cual diferentes organismos internacionales han difundido prácticas y discursos que configuran una estructura de educación en nuestro país. No obstante, la educación se enfrenta a cambios que ha traído la globalización: adaptando modelos pedagógicos extranjeros, desarrollando pruebas estandarizadas y ejecutando planes de bilingüismo. A grosso modo, se ha ido constituyendo una educación competitiva que debe responder a las necesidades sociales (Pérez & Idárraga, 2019).
En el siglo XV, se propagaron una serie de libros para niños que contenían escenas de la vida adulta moralmente apropiadas y moralmente inapropiadas. Todo esto en pro de ir creando una conciencia de lo bueno y lo malo (Duque & Durán, 2019).
En la década de los 60, la situación de desigualdad social dio origen de la pedagogía crítica (con Paula Freire) y la teoría de la liberación (con Gustavo Gutiérrez), quieres reconocían la figura del pobre y oprimido (Pérez & Idárraga, 2019).
En España se realizaron tres encuestas a los jóvenes en donde se evidenció la existencia de tres tipos de familia. En 1960, tuvo lugar la familia reproductiva; en 1970 y en 1980, existió una familia con discenso normativo e ideológico; y en 1990, se desarrollo una familia más democrática y convivencial (Duque & Duarte, 2019).
En Colombia, durante el siglo XVI y XVII, se originaron las primeras universidades. Estos establecimientos estaban a cargo de los padres domínicos y jesuitas, los cuales tenían por objeto implantar la fe cristiana (Patiño, 2002, citado en Pérez & Idárraga, 2019).
En 1559, los padres jesuitas visibilizaron el Ratio Estudiorum, el cual contenía el sistema educativo. Este fue el punto de partida para la creación de las primeras universidades en Colombia (Carena, 2003, citado en Pérez & Idárraga, 2019).
Este siglo trajo consigo grandes cambios en la educación, pues la burguesía buscaba distanciar a la infancia y a la juventud de las perversiones del mundo adulto; ergo, se empieza a dilucidar una fractura entre las concepciones de adulto, niño y jóven (Duque & Durán, 2019). Adicionalmente, las autoridades públicas de la época actúan en pro de ello al aislar a los niños del espacio público. Asimismo, se mobilizaron proyectos para erradicar la infancia vagabunda y la creación de escuelas caritativas para pobres (Duque & Durán, 2019).
Los temas de la educación antigua estaban enfocados en el estilo de vida de las personas. Dicha educación no comprendía objetivos técnicos, sino que apuntaba a la construcción de hombre libre (Marrou, 1985, citado en Duque & Durán, 2019). Los campos que se abordaban en la educación eran la gimnasia la música y la poesía. Conforme a lo enunciado por Platón, la poesía contenía alabanzas a los ancestros, la música formaba el carácter y el alma, y la gimnasia le posibilitaba al cuerpo trabajar en función del espíritu y la guerra (Platón, 2003, citado en Duque & Durán, 2019).
Es entonces a partir de los 7 años lo que en aquel entonces denominaron edad de la razón. La cual suscitó un gran interés pedagógico y eclesiástico, quienes intentaron borrar las imperfecciones del infante y dotarlo de las cualidades del adulto. Es decir, pasaba del exceso a la moderación (Lett, 1997, citado en Duque y Durán, 2019).
Durante este siglo, estaba muy normalizado que los jóvenes no completaran su ciclo escolar. Esto trajo consigo una gran cantidad de analfabetos. Aquellos que lograban terminar el ciclo, se convertían en aprendices de casas nobles o se dedicaban a actividades comerciales o artesanales (Ariès, 1987, citado en Duque & Durán, 2019). Un siglo después, las familias de nobles enviaban a sus hijos a las conocidas Academias, en las cuales recibían formación escolar y militar (Ago, 1996, citado en Duque y Durán, 2019).