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Andalucia - Paradores - DSK
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Antequera (Málaga)
Jaén
Arcos de la Frontera (Cádiz)
10
Málaga-Gibralfaro (Málaga)
15
Ayamonte (Huelva)
11
Mazagón (Huelva)
Cádiz
12
Mojácar (Almería)
11
Carmona (Sevilla)
13
Nerja (Málaga)
12
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13
10
Cazorla (Jaén)
14
Ronda (Málaga)
16
Córdoba
15
Úbeda (Jaén)
16
Málaga Golf (Málaga)
Granada
Antequera (Málaga)
A diferencia de la mayoría, ubicados en edificios históricos, este parador erigido en una zona ajardinada representa la modernidad. Muy lejos en el tiempo pero muy cerca geográficamente se encuentran monumentos de la Edad de Bronce como el dolmen de Menga. A 15 kilómetros está el paraje natural del Torcal, un paisaje kárstico que cuenta con tres rutas de senderismo y un observatorio astronómico.
Arcos de la Frontera (Cádiz)
El parador se ubica en la Casa del Corregidor, en una de las 19 localidades que conforman los Pueblos Blancos de Cádiz. El casco antiguo, con la iglesia de San Pedro y la de Santa María la Mayor, es Monumento Histórico-Artístico Nacional. El entorno rural permite realizar espeleología, parapente o descenso de cañones. Para un turismo más tranquilo, las bodegas y viñedos que completan el paisaje.
Ayamonte (Huelva)
Este hotel de cuatro estrellas se emplaza a orillas del Guadiana, frontera entre la luminosa costa onubense y el Algarve portugués. La terraza brinda una panorámica a la desembocadura del río que anima a llegar antes de la caída del sol. El parador es un punto de partida para realizar excursiones a las kilométricas playas rodeadas de pinares y dunas o al paraje natural Marismas de Isla Cristina. El programa Naturaleza para los sentidos de Paradores ofrece visitas a una salina, rutas en kayaks y un paseo en bici por Portugal. Cerrado entre el 1 de enero y el 25 de febrero de 2025.
Cádiz
La arquitectura moderna de este hotel reinaugurado en 2012 se integra a la perfección en la ciudad más antigua de Occidente. Sus terrazas, sus habitaciones, su piscina, su spa, todo mira a la bahía de Cádiz. En el restaurante con vistas al mar sirven pescados y mariscos de la bahía de Cádiz y especialidades como la tortillita de camarones. Fuera esperan sus hermosas playas y la catedral con su cúpula cubierta de azulejos dorados y que se ve desde el mar.
Carmona (Sevilla)
El parador se erige sobre las ruinas de un alcázar árabe del siglo XIV que se eleva sobre esta localidad sevillana, asentamiento de muchas de las civilizaciones que poblaron la Península. Cuenta con un patio interior y la piscina y las terrazas ofrecen vistas a la campiña. Sevilla, con la Giralda y la torre del Oro, espera a media hora en coche. De vuelta al parador, bacalao confitado al romero sobre patatas rotas al pimentón.
Cazorla (Jaén)
Este cortijo andaluz con piscina y situado a 1.400 metros de altitud se halla en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, al este de la provincia de Jaén. El parador, que admite mascotas, es un buen punto de partida para visitar el nacimiento del Guadalquivir, la Cañada de las Fuentes o el salto de Linarejos, actividades que se encuadran dentro del programa Naturaleza para los sentidos de Paradores. Los platos como el gamo o el venado abundan en este coto nacional de caza. Tiene su cierre estacional entre el 5 de enero y el 6 de marzo de 2025.
Córdoba
Sobre las ruinas del palacete de verano de Abderramán I se alza el parador de Córdoba rodeado por un jardín de las primeras palmeras que llegaron a Europa. A la mezquita, el templo islámico más importante de Occidente, se le suma la ciudad de Medina Azahara a solo ocho kilómetros. El salmorejo rivaliza con las berenjenas con miel como entrante y el rabo de toro lo hace con los flamenquines.
Granada
El cliente que se aloja en este parador en realidad lo está haciendo en la Alhambra, en concreto en el convento construido por los Reyes Católicos sobre un palacio nazarí. Obras de arte y piezas de mobiliario decoran el claustro, las habitaciones y los salones. Rape en salsa mozárabe, cabrito al estilo alpujarreño o el dulce pionono se sirve con vistas a los jardines del Generalife.
Jaén
El parador de Jaén, reinaugurado en 2020, preside la ciudad desde el cerro de Santa Catalina. El edificio, contiguo al castillo homónimo, se construyó en 1965 con un estilo similar a la fortaleza. A 10 minutos en coche esperan la catedral, el barrio antiguo y los baños árabes. Aceite de oliva para todo, y pipirrana jienense, quesos de la sierra de Jaén o crema de carruécano (un tipo de calabaza) se sirven en el restaurante.
Málaga-Gibralfaro (Málaga)
10
Rodeado de pinos, sobre el monte Gibralfaro y frente a la Alcazaba, desde donde se contempla Málaga y la bahía, se encuentra este hotel de cuatro estrellas construido en piedra y que cuenta con piscina. La casa natal y Fundación Pablo Picasso cuenta con 230 obras del artista local. En el parador hay cuatro grabados de Picasso. El restaurante del hotel sirve platos locales como los quesos de cabra malagueña o el gazpachuelo (caldo de pescado, patata y mayonesa).
Mazagón (Huelva)
11
Se ubica en un pinar, dentro del Parque Natural de Doñana, frente a una playa larga de arena fina y dorada. Cuenta con piscina de temporada y climatizada, jacuzzi y zona de cuidados personales. El programa Naturaleza para los sentidos de Paradores incluye la visita a un pinar, la observación de estrellas y la práctica de yoga al aire libre. La ermita de El Rocío queda a media hora en coche y el monasterio de La Rábida, a 15 minutos. Su restaurante con vistas al mar resulta excelente para probar la gamba blanca o el jamón de Jabugo.
Mojácar (Almería)
12
Una temperatura media de 20 grados y 3.000 horas de sol al año acogen al cliente de este hotel moderno con piscina y pegado al mar. Esta ciudad almeriense a 20 minutos del cabo de Gata la definen las calles estrechas y las casas blancas ancladas a la sierra de Cabrera. Sol y playa por un lado y senderismo, equitación y vela por otro. Arroces y gamba roja de Garrucha se alistan en la carta del restaurante.
Nerja (Málaga)
13
Sobre un acantilado junto al mar, entre playas, se ubica este hotel de cuatro estrellas. Algunas habitaciones cuentan con vistas al Mediterráneo y a la sierra de Almijara. El jardín que rodea a la piscina se presenta casi como una continuación de la arena de la playa de Burriana. Merece la pena acompañar los platos del restaurante con vino dulce de la DO Montes de Málaga. La cueva de Nerja espera a 10 minutos en coche con su columna récord de 32 metros de alto.
Ronda (Málaga)
14
Sobre la casa consistorial, en el centro de la ciudad y muy próximo al puente Nuevo –visita obligada junto a la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda–, se halla el parador. Desde la terraza, en una hendidura de 120 metros, se observa el famoso tajo de Ronda. El parador dispone de un restaurante de cocina local que sirve quesos de la serranía de Ronda o torta de pan de Algatocín con tomate y jamón.
15
Úbeda (Jaén)
El parador ocupa un palacio del siglo XVI en esta ciudad Patrimonio de la Humanidad que bordea el Guadalquivir. Algunas de las habitaciones permiten contemplar la plaza renacentista de Vázquez de Molina. En el hermoso patio interior que se esconde tras la fachada y en el contiguo restaurante sirven andrajos, cordero segureño, ensalada de perdiz o milhojas de yema, nata y crema.
Málaga Golf (Málaga)
16
El hotel de cuatro estrellas se sitúa junto al campo de golf (el más antiguo de Andalucía), con vistas al Mediterráneo y con acceso directo a una playa de arena blanca. Pista de tenis y piscina recién remodelada para ir después a pegar unas bolas. Málaga espera a 10 kilómetros. Y sin salir de las instalaciones, los dos restaurantes del parador ofrecen cocina regional malagueña: zoque (una variante del gazpacho), berenjenas fritas a la miel de caña, gazpachuelo, boquerones victorianos al limón...
