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Unión de elementos

Hasta Portugal en bici

Ayamonte cultural

Del campo al mar

La isla de la gran ola

Entre dos aguas

Las gargantas de Ponga

Hasta Portugal en bici

Las gargantas de Ponga

Rafael García lidera una excursión en bicicleta eléctrica por el paraje natural Marismas de Ayamonte e Isla Cristina. Se visitan los monumentos de Ayamonte, como la Casa Grande y la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias. El pedaleo continúa en la otra orilla del Guadiana, en Portugal, a donde se llega en ferry, con la bici. Esperan Vila Real de Santo António, una ciudad ortogonal planificada en 1774, y Mata das Dunas, un pinar próximo al mar en el que habita el camaleón. De 2 a 4 horas en función del recorrido. Salida desde el parador.

DÓNDE: desfiladero de Los Beyos, concejo de Ponga (a 45 minutos del parador)

La actividad permite conocer la arquitectura típica de los valles del parque natural de Ponga, incluidos los hórreos beyuscos (la más primitiva versión de esta construcción). Se visitan pueblos aislados del progreso fruto de la orografía del terreno. La excursión, de cuatro horas y media, se realiza en vehículos conducidos por guías.

Foto: RAFA DEL BARRIO

Las gargantas de Ponga

Unión de elementos

Estefanía Limón se encarga de las visitas en las salinas del Alemán, en Isla Cristina, un negocio familiar artesanal. Enseña en una hora y media el proceso de obtención de esta roca comestible y explica las diferencias entre la flor de sal, la sal en escamas y la sal virgen. También cuenta los beneficios que reportan al cuerpo los baños de magnesio que ofrecen. A la visita se le puede añadir una segunda actividad, que pasa por conocer una fábrica cercana la salicornia, una planta comestible que crece en las marismas. Todo el año.

Foto: RAFA DEL BARRIO

Las gargantas de Ponga

Ayamonte cultural

La visita comienza en la oficina de Turismo de Ayamonte, a dos kilómetros del parador. Durante dos horas y a pie se conoce la Casa Grande, donde habitó el notable comerciante y filántropo Miguel Rivero El Pintado, una vivienda inspirada en las construcciones burguesas gaditanas del siglo XVIII; la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias (siglo XVI); la plaza de la Laguna, donde se levanta el Ayuntamiento y se despliega un mural de un cuadro que Sorolla pintó de la ciudad; y la desembocadura del Guadiana, con Portugal enfrente.

Foto: RAFA DEL BARRIO

Del campo al mar

La subida y la bajada de las mareas accionaba hasta mediados del siglo pasado los denominados molinos mareales en el paraje natural de Marismas de Ayamonte e Isla Cristina. El molino de El Pintado, propiedad de un comerciante ayamontino que respondía a ese apodo, es hoy un ecomuseo. Gracia Vázquez, su guía, explica a niños y adultos, a escolares y a turistas, cómo debido a un sistema hidráulico se molía el grano para obtener harina. La actividad se completa en una hora con opción de ampliarla si se visita un segundo molino.

Foto: RAFA DEL BARRIO

La isla de la gran ola

Una ruta en kayak por la isla de Bruno, una manera de conocer el entorno que ocupa la Eurociudad del Guadiana. Esta forma de cooperación territorial a nivel cultural y económico agrupa a Ayamonte y a los municipios portugueses de Castro Marim y Vila Real de Santo António. El río, una frontera natural, no separa, sino que une estas ciudades. A lo largo de la actividad se explica la recolección de coquinas, un bivalvo típico de la zona, y se conciencia sobre el chorlitejo patinegro, un ave amenazada. Una hora y media. En primavera y verano.

Foto: CEDIDA POR PARADORES

Entre dos aguas

A través de dos elementos flotantes, el kayak y la tabla de paddle-surf, se conoce la playa de Isla Canela desde el agua. El guía va señalando las aves que habitan en el entorno y las plantas adaptadas a las condiciones de elevada salinidad de las marismas. 1 hora y media. En primavera y en verano.

Foto: CEDIDA POR PARADORES