Segunda a sexta sesión de PBIU
Segunda sesión
Se explora de manera más amplia, se logra un mejor cierre y se reexaminan las bases para elegir áreas y métodos de intervención. Al iniciar la sesión se le pregunta al paciente cómo se ha sentido en la semana intermedia y se sacan a relucir otros síntomas que pueda tener. Después se debe preguntar al paciente si, por casualidad, soñó algo la noche posterior de la primera o la noche posterior a ésta. Es importante establecer una relación entre sesiones, hacer que el paciente relacione entre sesión y sesión. Esta sesión añade datos históricos adicionales y completa el cuadro dinámico.
‘¿Quisiera saber en detalle cómo pasó la semana?’
Tercera sesión
Se hace un intento especial por transelaborar lo que se ha aprendido hasta entonces, con agregados de todas las fuentes posibles. Se puede ser una buena ocasión para hacer una entrevista conjunta, si eso parece lo más útil, para reunir mayor información y efectuar cambios entre dos personas. De esta sesión en adelante, es necesario comenzar a referirse a la separación inminente. Se podría afirmar que es probable que el paciente se sienta peor en la siguiente sesión y que ello pueda deberse al temor a la separación y al abandono.
Cuarta sesión
Se dedica a comprender más acerca de los problemas del paciente, agregar insight e intervenir en cualquier otra forma necesaria. De nuevo, habrá una discusión acerca de la terminación y de las reacciones ante eso. Los problemas de separación representan un papel sobresaliente en las relaciones humanas bajo cualquier circunstancia y especialmente útil transelaborarlas en una terapia breve de este tipo.
Quinta sesión
La quinta sesón y la última sesión regular da comienzo, como de costumbre, preguntando al paciente como se siente y cómo ha sido la semana intermedia. Después se le pide que reseñe el periodo completo de tratamiento y se transelabora cualquier material adicional que se haya obtenido. Hay que intentar terminar la terapia con una relación positiva. Como una forma de facilitar la transferencia positiva, hay que cambiar ligeramente el estilo a través de ceder algo de la neutralidad terapéutica y volverse más humano. En esencia se da un doble mensaje: "Estoy disponible si usted realmente me necesita, pero intente no necesitarme porque es bueno para ustedque pueda seguir sólo en lugar de ser dependiente."
Sexta sesión
En la sexta sesión, un mes después, se intentará verificar la calidad de los logros terapéuticos y se llevarán a cabo las disposiciones acordes con ello. De nuevo se tratará de dejar al paciente con una transferencia positiva y el sentimiento nada inapropiado de que, si fuera necesario, el terapeuta o un sustituto, estará disponible para él.
Segunda a sexta sesión de PBIU
ABRIL GRANADOS LOPEZ
Created on February 28, 2024
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Segunda a sexta sesión de PBIU
Segunda sesión
Se explora de manera más amplia, se logra un mejor cierre y se reexaminan las bases para elegir áreas y métodos de intervención. Al iniciar la sesión se le pregunta al paciente cómo se ha sentido en la semana intermedia y se sacan a relucir otros síntomas que pueda tener. Después se debe preguntar al paciente si, por casualidad, soñó algo la noche posterior de la primera o la noche posterior a ésta. Es importante establecer una relación entre sesiones, hacer que el paciente relacione entre sesión y sesión. Esta sesión añade datos históricos adicionales y completa el cuadro dinámico.
‘¿Quisiera saber en detalle cómo pasó la semana?’
Tercera sesión
Se hace un intento especial por transelaborar lo que se ha aprendido hasta entonces, con agregados de todas las fuentes posibles. Se puede ser una buena ocasión para hacer una entrevista conjunta, si eso parece lo más útil, para reunir mayor información y efectuar cambios entre dos personas. De esta sesión en adelante, es necesario comenzar a referirse a la separación inminente. Se podría afirmar que es probable que el paciente se sienta peor en la siguiente sesión y que ello pueda deberse al temor a la separación y al abandono.
Cuarta sesión
Se dedica a comprender más acerca de los problemas del paciente, agregar insight e intervenir en cualquier otra forma necesaria. De nuevo, habrá una discusión acerca de la terminación y de las reacciones ante eso. Los problemas de separación representan un papel sobresaliente en las relaciones humanas bajo cualquier circunstancia y especialmente útil transelaborarlas en una terapia breve de este tipo.
Quinta sesión
La quinta sesón y la última sesión regular da comienzo, como de costumbre, preguntando al paciente como se siente y cómo ha sido la semana intermedia. Después se le pide que reseñe el periodo completo de tratamiento y se transelabora cualquier material adicional que se haya obtenido. Hay que intentar terminar la terapia con una relación positiva. Como una forma de facilitar la transferencia positiva, hay que cambiar ligeramente el estilo a través de ceder algo de la neutralidad terapéutica y volverse más humano. En esencia se da un doble mensaje: "Estoy disponible si usted realmente me necesita, pero intente no necesitarme porque es bueno para ustedque pueda seguir sólo en lugar de ser dependiente."
Sexta sesión
En la sexta sesión, un mes después, se intentará verificar la calidad de los logros terapéuticos y se llevarán a cabo las disposiciones acordes con ello. De nuevo se tratará de dejar al paciente con una transferencia positiva y el sentimiento nada inapropiado de que, si fuera necesario, el terapeuta o un sustituto, estará disponible para él.