Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Get started free

CONTRACTUALISTAS

albabmarrero

Created on February 26, 2024

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Akihabara Connectors Infographic

Essential Infographic

Practical Infographic

Akihabara Infographic

The Power of Roadmap

Artificial Intelligence in Corporate Environments

Interactive QR Code Generator

Transcript

Contractualistas

El contractualismo es una corriente filosófica que sostiene que la legitimidad del gobierno y de las normas sociales se basa en un contrato social hipotético entre individuos racionales que acuerdan vivir bajo ciertas reglas para asegurar la paz y la cooperación en la sociedad.

Concepción ser humano

KANT

HOBBES

ROUSSEAU

Legitimidad estado

ROUSSEAU

KANT

HOBBES

Tipos de estado y funciones

Alba Benedicto Marrero 2º MAH

KANT

HOBBES

ROUSSEAU

HOMO HOMINI LUPUS

Hobbes, siendo el primer autor moderno del contractualismo, defiende la idea de que el ser humano es malo por naturaleza. Sí, en efecto, este filósofo considera que el hombre se comporta en sociedad por pura conveniencia, ya que en el estado de naturaleza, el hombre es egoísta y capaz de actuar de cualquier modo, con tal de preservar su integridad física e intelectual. Por lo tanto, si cada cual vela por su propio beneficio, restándole importancia a perjudicar a los demás, se originará una situación caótica, siendo este el punto de partida de la siguiente idea: el hombre es un lobo para el hombre (homo homini lupus).

En esto se basa Hobbes a la hora de plantear su contrato social, el cual consiste en esa conveniencia para asegurarse de que el resto respeta la vida de cada uno, garantizando el no retorno al estado de naturaleza. A su vez, acceder a este pacto social, conlleva un surgimiento del Estado, aceptando el ser gobernados mediante un absolutismo de un soberano, en el que el resto serán los súbditos. De esta manera, Hobbes se opone a la división de poderes y a la transferencia de la soberanía.

PODER JURÍDICO

Centrándonos en el Estado propuesto por Kant, e instaurado mediante el contrato social, este supone la sumisión a una autoridad común, pasando a ser el terreno de la seguridad y del derecho. Este paso del Estado hipotético de naturaleza al Estado civil, no supuso una ruptura como tal, sino más bien una especie de continuidad, bajo el punto de vista de este filósofo prusiano. A través de esto, Kant concibe el contrato social como la condición que hace posible la instauración del derecho público, por el que quedan garantizados todos los derechos naturales.

Por lo tanto, estos derechos naturales se verán reflejados de un modo u otro en esa voluntad general que comentábamos previamente, adquirida mediante una soberanía popular, basándose en la república deseada por Kant. SIn embargo, esta voluntad general lo que pretende representar es la pura libertad de pensamiento , de uso de la razón y de todo lo relacionado con esto, y para adquirir y garantizar esa libertad, se requiere un poder coercitivo que venga dado por el derecho jurídico.

LEVIATÁN

Para este pensador, estamos ante tres tipos de Estados diferentes, por los que el ser humano va pasando hasta llegar al supuesto ideal, puesto que es el formulado en el cotrato social. Primeramente, existiría el Estado hipotético de naturaleza como es obvio, aquel en el que la humanidad existe en ausencia de gobierno y por ende, un estado de guerra. Posteriormente, para conseguir escapar de este Estado, los hombres se unen para formar el Estado civil, en el cual se impondrán una serie de leyes para mantener el orden y asegurar la paz.

No obstante, el estado final para Hobbes se llamaría el Estado del Leviatán, fruto del contrato social y de la obra que epresenta este autor de la filosofía moderna. Este Estado sería una entidad altamente poderosa que tiene la autoridad absoluta sobre todos los súbditos.

VOLUNTAD GENERAL

Enlazando con la percepción que tenía Kant del ser humano, necesitados de protección social por el Estado, comentaremos la legitimidad de este mismo. Partiendo de aquella base, de la insociable sociabilidad que existe en el ser humano, se formulará un Estado que garantice la paz del pueblo, de tal manera que se instaure una democracia representativa. Sin embargo, al contrario que el pensamiento de Hobbes, para Kant debía de existir una soberanía popular, puesto que el monarca sería quien salvaguardara sus derechos, pero los poderes no recaerán completamente sobre él.

De tal manera que ese monarca que propone Kant sea el defensor de la voluntad general del pueblo, y se propague un uso público de la razón, reafirmándose en su lema "Sapere aude".Por lo tanto, para Immanuel Kant, la legitimidad del Estado recae en una seria de leyes justas que respeten la autonomía moral de los seres humanos. Dándose así prioridad al consentimeinto activo y racional de los ciudadanos, antes que a la fuerza de un único gobernante.

INTERÉS COMÚN

En comparación a la filosofía de Hobbes, Rousseau se aleja bastante de su postura, puesto que su visión de la legitimidad de un Estado va más bien ligada a los intereses comunes y el bienestar de los ciudadanos. Es decir, que este bien común prime por encima de algunos privilegiados. A su vez, esta autoridad política se da gracias al consentimiento de los ciudadanos, los cuales acaban prescindiendo de una parte de su libertad, con tal de contribuir a la seguridad de todo un conjunto.

De hecho, así define Rousseau al Estado: «un cuerpo moral y colectivo compuesto de tantos miembros como votos tiene la asamblea, el cual recibe por este mismo acto su unidad, su -yo común, su vida y su voluntad».

ABSOLUTISMO

Adentrándonos en la filosofía política de Hobbes, sabemos que el contrato social que este proponía, conllevaba una imposición de un Estado absolutista, cuya legitimidad radicara únicamente en este pacto social, que argumenta esa dominancia de un único individuo, y la aceptación por parte de los súbditos. Puesto que no les queda de otra, ya que, necesitaban preservar su propia seguridad y proteger sus derechos naturales. Esta postura es defendida por Hobbes en su obra "Leviatán".

"BUEN SALVAJE"

La concepción antropológica que tenía este autor ilustrado, es decir, Jean Jacques Rousseau, se basa en su teoría del "buen salvaje", dándonos a conocer la visión optimista que tenía este filósofo del ser humano, considerándolo bueno por naturaleza, puesto que en ese Estado, este se dejaba llevar únicamente por la compasión y por el amor a sí mismo. Y además, a pesar de que Rousseau no creyera realmente en el Estado hipotético de Naturaleza, consideraba que era social en esencia ya que fomentaba la armonía entre los seres humanos. Por esto, él cree que llegamos al mundo con una buena predisposición, sin embargo, es la sociedad quién verdaderamente nos corrompe.

¿Y cuál será la razón de que la sociedad nos corrompa? Rousseau afirmaba que lo que potenciaba las desigualdades era la propiedad privada, considerando a aquel que se apropiaba de algo, el verdadero desencadenante de una sociedad civil. Sin embargo, como se ha nombrado, este autor ilustrado se mostraba optimista ante la situación, por lo que, ilustrando lo siguiente en su obra "El contrato social", Rousseau propone el surgimiento de un nuevo pacto social, sin volver al Estado hipotético de Naturaleza, permaneciendo en el Estado histórico pero reformulando las bases de la sociedad.

SAPERE AUDE

En primera instancia, Kant tenía una concepción negativa del ser, es decir, defendía la idea de insociable sociabilidad, lo cual hacía referencia al egoísmo por naturaleza que posee el ser humano, mientras que a la vez necesitaba de la sociedad para amparo y protección, esto da lugar a un claro antagonismo. El punto de partida de las reflexiones de Kant acerca del ser humano, se halla en su crítica de la razón pura, planteando a este como un ser libre. Esta visión viene dada a raíz de la época en la que este pensador vivía, la Ilustración, o también considerada el siglo de las luces. Puesto que en esta época se depositó una confianza plena en la razón, adquiriendo una concepción más dialéctica de la realidad.

Sin embargo, este planteamiento del filósofo prusiano, sugiriendo una clara autonomía moral, es decir, guiarse por unos valores morales que cada uno se da conforme a nuestro sentido del saber, se ve claramente limitado por el Estado puesto que se impone una soberanía, de la cual, al fin y al cabo, depende y le garantiza una cierta igualdad. No obstante, Kant tenía bastante presenta el lema "Sapere aude", que en resumidas palabras, hace referencia al atrevimiento de pensar por uno mismo, a hacer frente al rechazo social y ser fiel al libre albedrío de cada uno que sería con lo que se adquiere la verdadera responsabilidad.

EDUCACIÓN

Respecto a este pensador, no existen tipos específicos de Estado diferenciados. Más bien, Rousseau definía al Estado como hemo mostrado previamente, sin embargo, hacía hincapié en un factor de suma importancia. La educación. Él hacía alusión a la actuación sobre el entorno, a través de esta educación, que permitiera construir una sociedad buena, sin ser corrompida como en ese Estado hipotético de naturaleza.