Historia de Roma
753 a. C. - 476 d. C.
Natalia Souviron Salto
Siglo VIII a.C.
Siglos I-II
Siglo II
Siglo V a.C.
476
Hasta 509 a.C.
753 a.C.
Siglos IV-III
Siglo I a.C.
Siglo III
Alto Imperio
República
¿Caída de Roma?
Guerras macedónicas
Monarquía
Fundación
Guerras itálicas y púnicas
Guerras civiles
Bajo Imperio
+info
+info
+info
+info
+info
Orígenes míticos de Roma
Eneas, Rómulo y Remo. Fresco de Pompeya. Casa de Marco Fabio Secundo. (Siglo I d. C.) Museo Arqueológico de Nápoles.
Orígenes míticos de Roma
Rómulo y Remo y la Loba Capitolina Mosaico de Apamea. (Siglo VI d. C.) Museo de Maarat an- Numan, Siria.
¿Qué nos dice la Arqueología sobre el origen de Roma?
Siglo IX a. C.
Siglo VII a. C.
Siglo VII a. C.
+info
+info
+info
Uno de los episodios más célebres de esta época fue el rapto de las sabinas. Según la leyenda, mencionada por Tito Livio, Rómulo y los primeros romanos no tenían suficientes mujeres en la ciudad de Roma, y secuestraron a treinta mujeres del pueblo vecino de los sabinos para aumentar la población de la ciudad y reproducirse. Tiempo después, los sabinos quisieron vengarse, pero fueron las sabinas raptadas quienes convencieron a romanos y sabinos de que no lucharan para evitar la muerte de sus seres queridos de ambos lados.
El rapto de las sabinas (1638) de Nicolas Poussin. Museo del Louvre.
Monarquía romana
Etapas de la monarquía
Siglo VII a. C.
Expulsión de los reyes
+info
+info
+info
La violación de Lucrecia
Según cuenta Tito Livio, Lucrecia fue violada por el hijo de Tarquinio, Sexto Tarquinio. Este acto terrible encendió una chispa de indignación entre los romanos, quienes se unieron en su repudio hacia el rey y su familia. Líderes influyentes romanos como Lucio Junio Bruto y Lucio Tarquinio Colatino, organizaron una conspiración contra el rey para expulsarlo del poder. La violación de Lucrecia sirvió como catalizador para unir a las diferentes facciones políticas y sociales de Roma en su deseo de terminar con la monarquía. La expulsión supuso la proclamación de la República, lo que representó un cambio fundamental en la estructura de gobierno de Roma, estableciendo un sistema basado en la participación ciudadana.
Juramento de Bruto tras la muerte de Lucrecia (1884) de Henri Pinta. Ecole Nationale Supérieure des Beaux-Arts. París.
Las Guerras púnicas supusieron el enfrentamiento entre Roma y Cartago, las dos potencias que se disputaban el dominio del Mediterráneo. La Primera Guerra Púnica (264-241 a. C.) se produjo por el control de la isla de Sicilia. La Segunda Guerra Púnica (218- 201 a. C.) estuvo marcada por la figura del cartaginés Aníbal Barca, que cruzó los Alpes con un gran ejército y llegó a recorrer toda Italia. La batalla final supuso la derrota de Aníbal en Zama, y la victoria del ejército romano del general Escipión. La Tercera Guerra Púnica (149- 146 a. C.) supuso la destrucción de Cartago tras las peticiones de Catón en el Senado.
Mapa de las guerras púnicas. Enciclopedia Británica.
Alto Imperio romano
Pax romana
Antoninos
Augusto
+info
+info
+info
Bajo Imperio romano
Teodosio
Constantino
Diocleciano
+info
+info
+info
19XX
Lorem ipsum dolor sit
Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam, eaque ipsa quae ab illo inventore veritatis et quasi architecto beatae vitae dicta sunt explicabo. Nemo enim ipsam voluptatem quia voluptas sit aspernatur aut odit aut fugit.
21 de abril del 753 a. C.
Fundación legendaria de Roma
Romulo y Remo, descendientes de Eneas, e hijos de Marte y de la vestal Rea Silvia, reunieron un ejército y mataron a Amulio para restablecer a su abuelo Numitor en el trono de Alba Longa. Ambos se instalaron en el emplazamiento de la futura Roma, y Rómulo se convirtió en su fundador, tras el designio de las aves y un enfrentamiento con su hermano que terminó con la muerte de Remo. Así, Rómulo se convirtió en el primer rey de Roma según la leyenda.
Arqueología
Mito
Siglo VII a. C.
El núcleo originario del que surgirá la ciudad de Roma se organizaría a partir de las colinas del Palatino, Esquilino y Celio, a las que más tarde se añadiría el Quirinal.
753 a. C. - 509 a. C.
Monarquía
La monarquía romana abarcó un período de más de dos siglos, durante el cual Roma estuvo gobernada por siete legendarios reyes, desde Rómulo hasta Tarquinio el Soberbio. Aunque la historicidad de estos reyes es incierta, su reinado dejó una marca determinante en la historia y la cultura romanas. Durante la monarquía se establecieron las primeras instituciones políticas y religiosas, se construyeron los primeros templos y se desarrollaron las primeras leyes. La monarquía llegó a su fin con la expulsión del último rey, Tarquinio el Soberbio, en el año 509 a.C., dando paso a la República romana.
Siglo VIII a. C.
Durante el siglo VIII a.C., Roma era simplemente una pequeña aldea en la península itálica, ubicada en un cruce estratégico de caminos comerciales. La vida en esta época era rudimentaria, con las familias viviendo en modestas chozas y dependiendo principalmente de la agricultura y la ganadería para sobrevivir. La sociedad estaba organizada en clanes y tribus, y las relaciones con otras comunidades eran a menudo conflictivas. Este período temprano es crucial para comprender los orígenes de Roma y la formación de su identidad como una ciudad-estado en desarrollo.
El rapto de las sabinas
Alto Imperio
Siglos I- II d. C.
El Alto Imperio romano abarca desde el reinado de Octavio Augusto hasta los últimos años del siglo II d.C. Fue un período de relativa estabilidad y prosperidad para el Imperio romano, ya que durante este tiempo, se alcanzó la máxima extensión territorial del Imperio, y Roma se convirtió en la principal potencia política, económica y cultural del mundo antiguo. Los emperadores Augusto, Trajano y Adriano fueron algunos de los gobernantes más destacados de este período, destacando sus logros militares, administrativos y culturales.
Alto Imperio
Guerras civiles
Siglo I a. C.
Las guerras civiles del siglo I a. C. transformaron la República romana y la condujeron hacia el Imperio. Los enfrentamientos enfre facciones políticas rivales (los optímates, representantes de la aristocracia conservadora, y los populares, que buscaban reformas políticas y sociales para beneficiar a las clases más bajas) y la ambición personal de algunas figuras notables, derivó en conflictos que generaron gran inestabilidad como la Guerra entre Mario y Sila (88-82 a. C.) y la Guerra entre Pompeyo y Julio César (49- 45 a. C.). Tras la victoria de Julio César en la guerra civil contra Pompeyo, se proclamó dictador perpetuo y emprendió importantes reformas políticas y sociales. Pero su asesinato en el año 44 a.C. desencadenó una nueva serie de conflictos entre sus sucesores, lo que finalmente llevó al establecimiento del Principado y el comienzo del gobierno imperial bajo Octavio Augusto.
Expansión de Roma
Siglos IV- III a. C.
La expansión romana durante los siglos IV y III a.C. fue un proceso largo y complejo que llevó a Roma a dominar toda la península itálica y a expandirse por el Mediterráneo. Las Guerras Púnicas contra Cartago fueron especialmente significativas, ya que supusieron el control de Roma sobre el Mediterráneo occidental. Estos conflictos también pusieron de relieve la habilidad militar y la tenacidad del pueblo romano, así como su capacidad para absorber y asimilar las culturas y tradiciones de los pueblos conquistados. Esta etapa fue clave para la creación de un extenso imperio que duraría varios siglos.
Guerras púnicas
¿Se produjo la caída de Roma?
En el año 476, el bárbaro Odoacro, que era general del ejército romano y gobernaba de hecho, depuso al emperador de Occidente Rómulo Augústulo, que llevaba menos de un año en el cargo. Al hacerlo, el lado occidental del Imperio dejaba su lugar a una multitud de reinos germánicos (ostrogodo, visigodo, suevo, vándalo, ...). Pero en el lado oriental del Mediterráneo, seguirá perviviendo la cultura y la civilización romana en lo que los historiadores han llamado Imperio bizantino hasta 1453. Sus gobernantes seguían considerándose romanos, aunque la lengua latina iría dejando paso al griego. Así, el emperador Justiniano intentará recuperar en el siglo VI los territorios de Occidente que consideraba que le pertenecían como emperador romano. Los emperadores se llamaban basileon ton Rhomaion, que significaba "emperador de los romanos". Y tanto los cruzados que llegaron de Occidente en el siglo XI, como los musulmanes, llamaban romanos a los bizantinos.
Bajo Imperio
El Bajo Imperio romano, que va de los siglos III al V d.C., fue un período de declive y crisis para el imperio. Durante este tiempo, Roma tuvo que hacer frente a desafíos internos y externos, como la invasión de los pueblos bárbaros, la crisis económica, la inestabilidad política, y la implantación del cristianismo y sus herejías. Pese a los intentos de emperadores como Diocleciano y Constantino de realizar reformas para solucionar estos problemas, el Imperio romano de Occidente sucumbiría a manos de los bárbaros en el año 476 d.C., lo que supuso el comienzo de la Edad Media.
Bajo Imperio
Siglo IX a. C.
La arqueología ha demostrado que los primeros asentamientos en la zona del Palatino proceden de la Edad del Hierro, en torno al siglo IX a. C.
La República romana
Fue un período de gobierno en el que el poder estaba en manos de los ciudadanos, representados por magistrados elegidos y un senado. La República se caracterizó por su expansión territorial, la lucha de clases entre patricios y plebeyos, y las guerras constantes contra enemigos externos. Durante la República, Roma experimentó un crecimiento económico y militar sin precedentes, pero también tuvo que hacer frente a desafíos internos como la corrupción política y los conflictos sociales sociales. A mediados del siglo V a. C. elaboraron el primer código jurídico, inspirado en el del griego Solón, la Ley de las XII Tablas.
Siglo VII a. C.
Reconstrucción de la llamada choza de Rómulo, asentamiento en el sudoeste del Monte Palatino. Se trata de una cabaña latina tradicional, de una sola habitación con techo de paja y paredes de barro y cañas.
Guerras macedónicas
Siglos III- II a. C.
Las Guerras Macedónicas fueron una serie de conflictos entre la República Romana y el Reino de Macedonia, que fueron determinantes para la expansión de Roma. La Batalla de Pidna, que tuvo lugar en el año 168 a.C., marcó la conquista definitiva de Grecia por parte de Roma. Con esta victoria, lograda por el general Lucio Emilio Paulo Macedónico, se estableció la supremacía de Roma en el Mediterráneo oriental. La conquista de Grecia tuvo un profundo impacto en la cultura romana, que se enriqueció con la influencia griega en áreas como la filosofía, el arte y la arquitectura. Además, la llegada a Roma de 150 mil esclavos, tuvo consecuencias decisivas en el desarrollo del sistema esclavista.
Crecimiento de la ciudad
Durante la época de los reyes se produce un importante desarrollo institucional. Se crean instituciones como la Comitia Centuriata, una nueva asamblea popular dividida en centurias según el poder económico de cada miembro de la comunidad. Así se reforzaba el poder ciudadano. En la imagen, el cipo de la Lapis Niger, con un texto escrito en escritura antigua, datado de época monárquica, que parece estar relacionado con cuestiones adivinatorias y religiosas.
Etapas de la monarquía
Hasta siete reyes gobernaron en Roma en los primeros tiempos. Los cuatro primeros son considerados míticos, y serían de origen sabino o itálico: Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio y Anco Marcio. Tras ellos, reinarían los monarcas etruscos, Tarquinio Prisco, Servio Tulio y Tarquinio el Soberbio.
La expulsión de Tarquinio el Soberbio
Tarquinio el Soberbio, el último rey de Roma, gobernó con mano de hierro y brutalidad, lo que provocó la creciente insatisfacción y resentimiento entre la población romana. Además, se produjo un incidente en el que su hijo violó a Lucrecia, la mujer de un noble romano. Esto fue aprovechado por líderes romanos para organizar una conspiración contra el rey y expulsarlo del poder, iniciándose la República. El relato de Lucrecia se convirtió en un símbolo de la opresión y la injusticia del gobierno monárquico, y marcó a la sociedad romana que rechazó siempre todo lo que sonara a monarquía.
Teodosio el Grande
Emperador romano entre 379 y 395
Teodosio I fue un emperador nacido en Hispania que tuvo que enfrentarse a diversos problemas durante su reinado. Uno de ellos fue la lucha contra las amenazas interiores (los usurpadores Magno Máximo y Eugenio) y exteriores (los bárbaros). Firme defensor del cristianismo, bajo su gobierno fue emitido el Edicto de Tesalónica, por el que el cristianismo niceno se convertía en religión oficial del Imperio romano. A su muerte, el Imperio se dividió entre sus hijos, estableciéndose la separación entre Imperio romano de Oriente (Arcadio) e Imperio romano de Occidente (Honorio), cada uno con sus correspondientes emperadores y gobierno propio, división que se mantuvo hasta la caída de Roma en el año 476.
Diocleciano
Emperador romano en 284- 305
El siglo III es conocido como el de la "Anarquía militar" y el de la crisis, por el gran número de conflictos y usurpadores que luchan por el trono imperial. Ante ello, Diocleciano ideó un sistema para consolidar el gobierno formado por cuatro coemperadores: la Tetrarquía, en la que dos Augustos y dos Césares se dividían el territorio imperial y compartían el poder. Un sistema que saltó por los aires poco más de una década después. Diocleciano también fue responsable de la última persecución de los cristianos. Entre los años 303 y 311, tuvo lugar una persecución cuyos fines, además de religiosos, eran principalmente económicos, al buscar la confiscación de las propiedades de las sedes episcopales, enriquecidas por las donaciones. La persecución concluyó con el Edicto de Milán del año 313, por el que se permitía a los cristianos practicar su culto y se les restituían las posesiones incautadas.
Constantino
Emperador romano entre 306 y 337
Constantino se convirtió en emperador tras derrotar a varios rivales con los que luchaba por el trono imperial. El apoyo de la Iglesia cristiana fue decisivo para que se convirtiera en gobernante de todo el Imperio. A cambio, Constantino se convertiría al cristianismo y presidiría el Concilio Ecuménico de Nicea (325), en el que se condena el arrianismo como herejía. Este concilio ha sido señalado por muchos historiadores como el inicio de una estrecha colaboración entre Iglesia y Estado que dura hasta nuestros días. En el año 330, Constantino fundó una gran ciudad en la antigua colonia griega de Bizancio, a la que llamó Nueva Roma. Esa ciudad, que fue adquiriendo importancia hasta el punto de convertirse en capital oriental del Imperio años más tarde, fue llamada por la gente "la ciudad de Constantino", Constantinopolis, es decir, Constantinopla.
Octavio Augusto
Emperador romano entre 27 a. C. y 14 d. C.
Augusto, hijo adoptivo y heredero de Julio César en su testamento, y anteriormente conocido como Octavio, fue el primer emperador romano. Después de la derrota de Marco Antonio y Cleopatra en la batalla de Accio en el año 31 a.C., Augusto estableció el Principado, un sistema en el que conservaba el poder supremo pero mantenía las apariencias republicanas evitando así el rechazo romano a los reyes. Augusto llevó a cabo un gran número de reformas políticas, administrativas y sociales que sentaron las bases para la estabilidad del Imperio durante los siglos posteriores. Tras su muerte, fue divinizado por el Senado.
Pax romana
La Pax romana o Paz Augústea fue un largo período de relativa estabilidad. Durante este tiempo, las fronteras del Imperio estaban relativamente seguras, lo que permitía un florecimiento económico y cultural sin precedentes. Las provincias eran gobernadas por procónsules y gobernadores designados por el emperador, quienes administraban la justicia y recaudaban impuestos en nombre del Estado. El Senado romano, aunque perdió gran parte de su poder político real, seguía desempeñando un papel importante en la vida política y social del Imperio. Las vastas redes comerciales del Imperio permitieron la circulación de bienes y personas, fomentando el intercambio cultural y el florecimiento de las artes y las ciencias. Grandes obras de arquitectura, como el Coliseo y el Panteón, fueron construidas durante este período, destacando el esplendor y la grandeza de Roma. En la imagen, el Ara Pacis (Altar de la Paz)
Dinastía Antonina
96 - 192 d. C.
Los Antoninos fueron una dinastía de emperadores romanos que se inicia con Nerva y concluye con Cómodo. Entre los miembros de esta dinastía que mantuvo la estabilidad del Imperio, destacan emperadores como Trajano, nacido en Itálica (Hispania). Durante su reinado, el Imperio Romano alcanzó su máxima extensión territorial, con conquistas importantes en Dacia, Mesopotamia y Arabia. Bajo el gobierno de su sucesor, Adriano, se impulsaron obras de construcción de monumentos e infraestructuras civiles, uno de cuyos principales ejemplos es el Acueducto de Segovia. El emperador Marco Aurelio destacó por su interés en la Filosofía (escribió una obra llamada Meditaciones) y su defensa de las fronteras ante la amenaza de los bárbaros. En la imagen, un extracto de la columna de Trajano.
Línea del tiempo Roma
Sebastián S.
Created on February 15, 2024
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Practical Timeline
View
Timeline video mobile
View
Timeline Lines Mobile
View
Major Religions Timeline
View
Timeline Flipcard
View
Timeline video
View
History Timeline
Explore all templates
Transcript
Historia de Roma
753 a. C. - 476 d. C.
Natalia Souviron Salto
Siglo VIII a.C.
Siglos I-II
Siglo II
Siglo V a.C.
476
Hasta 509 a.C.
753 a.C.
Siglos IV-III
Siglo I a.C.
Siglo III
Alto Imperio
República
¿Caída de Roma?
Guerras macedónicas
Monarquía
Fundación
Guerras itálicas y púnicas
Guerras civiles
Bajo Imperio
+info
+info
+info
+info
+info
Orígenes míticos de Roma
Eneas, Rómulo y Remo. Fresco de Pompeya. Casa de Marco Fabio Secundo. (Siglo I d. C.) Museo Arqueológico de Nápoles.
Orígenes míticos de Roma
Rómulo y Remo y la Loba Capitolina Mosaico de Apamea. (Siglo VI d. C.) Museo de Maarat an- Numan, Siria.
¿Qué nos dice la Arqueología sobre el origen de Roma?
Siglo IX a. C.
Siglo VII a. C.
Siglo VII a. C.
+info
+info
+info
Uno de los episodios más célebres de esta época fue el rapto de las sabinas. Según la leyenda, mencionada por Tito Livio, Rómulo y los primeros romanos no tenían suficientes mujeres en la ciudad de Roma, y secuestraron a treinta mujeres del pueblo vecino de los sabinos para aumentar la población de la ciudad y reproducirse. Tiempo después, los sabinos quisieron vengarse, pero fueron las sabinas raptadas quienes convencieron a romanos y sabinos de que no lucharan para evitar la muerte de sus seres queridos de ambos lados.
El rapto de las sabinas (1638) de Nicolas Poussin. Museo del Louvre.
Monarquía romana
Etapas de la monarquía
Siglo VII a. C.
Expulsión de los reyes
+info
+info
+info
La violación de Lucrecia
Según cuenta Tito Livio, Lucrecia fue violada por el hijo de Tarquinio, Sexto Tarquinio. Este acto terrible encendió una chispa de indignación entre los romanos, quienes se unieron en su repudio hacia el rey y su familia. Líderes influyentes romanos como Lucio Junio Bruto y Lucio Tarquinio Colatino, organizaron una conspiración contra el rey para expulsarlo del poder. La violación de Lucrecia sirvió como catalizador para unir a las diferentes facciones políticas y sociales de Roma en su deseo de terminar con la monarquía. La expulsión supuso la proclamación de la República, lo que representó un cambio fundamental en la estructura de gobierno de Roma, estableciendo un sistema basado en la participación ciudadana.
Juramento de Bruto tras la muerte de Lucrecia (1884) de Henri Pinta. Ecole Nationale Supérieure des Beaux-Arts. París.
Las Guerras púnicas supusieron el enfrentamiento entre Roma y Cartago, las dos potencias que se disputaban el dominio del Mediterráneo. La Primera Guerra Púnica (264-241 a. C.) se produjo por el control de la isla de Sicilia. La Segunda Guerra Púnica (218- 201 a. C.) estuvo marcada por la figura del cartaginés Aníbal Barca, que cruzó los Alpes con un gran ejército y llegó a recorrer toda Italia. La batalla final supuso la derrota de Aníbal en Zama, y la victoria del ejército romano del general Escipión. La Tercera Guerra Púnica (149- 146 a. C.) supuso la destrucción de Cartago tras las peticiones de Catón en el Senado.
Mapa de las guerras púnicas. Enciclopedia Británica.
Alto Imperio romano
Pax romana
Antoninos
Augusto
+info
+info
+info
Bajo Imperio romano
Teodosio
Constantino
Diocleciano
+info
+info
+info
19XX
Lorem ipsum dolor sit
Sed ut perspiciatis unde omnis iste natus error sit voluptatem accusantium doloremque laudantium, totam rem aperiam, eaque ipsa quae ab illo inventore veritatis et quasi architecto beatae vitae dicta sunt explicabo. Nemo enim ipsam voluptatem quia voluptas sit aspernatur aut odit aut fugit.
21 de abril del 753 a. C.
Fundación legendaria de Roma
Romulo y Remo, descendientes de Eneas, e hijos de Marte y de la vestal Rea Silvia, reunieron un ejército y mataron a Amulio para restablecer a su abuelo Numitor en el trono de Alba Longa. Ambos se instalaron en el emplazamiento de la futura Roma, y Rómulo se convirtió en su fundador, tras el designio de las aves y un enfrentamiento con su hermano que terminó con la muerte de Remo. Así, Rómulo se convirtió en el primer rey de Roma según la leyenda.
Arqueología
Mito
Siglo VII a. C.
El núcleo originario del que surgirá la ciudad de Roma se organizaría a partir de las colinas del Palatino, Esquilino y Celio, a las que más tarde se añadiría el Quirinal.
753 a. C. - 509 a. C.
Monarquía
La monarquía romana abarcó un período de más de dos siglos, durante el cual Roma estuvo gobernada por siete legendarios reyes, desde Rómulo hasta Tarquinio el Soberbio. Aunque la historicidad de estos reyes es incierta, su reinado dejó una marca determinante en la historia y la cultura romanas. Durante la monarquía se establecieron las primeras instituciones políticas y religiosas, se construyeron los primeros templos y se desarrollaron las primeras leyes. La monarquía llegó a su fin con la expulsión del último rey, Tarquinio el Soberbio, en el año 509 a.C., dando paso a la República romana.
Siglo VIII a. C.
Durante el siglo VIII a.C., Roma era simplemente una pequeña aldea en la península itálica, ubicada en un cruce estratégico de caminos comerciales. La vida en esta época era rudimentaria, con las familias viviendo en modestas chozas y dependiendo principalmente de la agricultura y la ganadería para sobrevivir. La sociedad estaba organizada en clanes y tribus, y las relaciones con otras comunidades eran a menudo conflictivas. Este período temprano es crucial para comprender los orígenes de Roma y la formación de su identidad como una ciudad-estado en desarrollo.
El rapto de las sabinas
Alto Imperio
Siglos I- II d. C.
El Alto Imperio romano abarca desde el reinado de Octavio Augusto hasta los últimos años del siglo II d.C. Fue un período de relativa estabilidad y prosperidad para el Imperio romano, ya que durante este tiempo, se alcanzó la máxima extensión territorial del Imperio, y Roma se convirtió en la principal potencia política, económica y cultural del mundo antiguo. Los emperadores Augusto, Trajano y Adriano fueron algunos de los gobernantes más destacados de este período, destacando sus logros militares, administrativos y culturales.
Alto Imperio
Guerras civiles
Siglo I a. C.
Las guerras civiles del siglo I a. C. transformaron la República romana y la condujeron hacia el Imperio. Los enfrentamientos enfre facciones políticas rivales (los optímates, representantes de la aristocracia conservadora, y los populares, que buscaban reformas políticas y sociales para beneficiar a las clases más bajas) y la ambición personal de algunas figuras notables, derivó en conflictos que generaron gran inestabilidad como la Guerra entre Mario y Sila (88-82 a. C.) y la Guerra entre Pompeyo y Julio César (49- 45 a. C.). Tras la victoria de Julio César en la guerra civil contra Pompeyo, se proclamó dictador perpetuo y emprendió importantes reformas políticas y sociales. Pero su asesinato en el año 44 a.C. desencadenó una nueva serie de conflictos entre sus sucesores, lo que finalmente llevó al establecimiento del Principado y el comienzo del gobierno imperial bajo Octavio Augusto.
Expansión de Roma
Siglos IV- III a. C.
La expansión romana durante los siglos IV y III a.C. fue un proceso largo y complejo que llevó a Roma a dominar toda la península itálica y a expandirse por el Mediterráneo. Las Guerras Púnicas contra Cartago fueron especialmente significativas, ya que supusieron el control de Roma sobre el Mediterráneo occidental. Estos conflictos también pusieron de relieve la habilidad militar y la tenacidad del pueblo romano, así como su capacidad para absorber y asimilar las culturas y tradiciones de los pueblos conquistados. Esta etapa fue clave para la creación de un extenso imperio que duraría varios siglos.
Guerras púnicas
¿Se produjo la caída de Roma?
En el año 476, el bárbaro Odoacro, que era general del ejército romano y gobernaba de hecho, depuso al emperador de Occidente Rómulo Augústulo, que llevaba menos de un año en el cargo. Al hacerlo, el lado occidental del Imperio dejaba su lugar a una multitud de reinos germánicos (ostrogodo, visigodo, suevo, vándalo, ...). Pero en el lado oriental del Mediterráneo, seguirá perviviendo la cultura y la civilización romana en lo que los historiadores han llamado Imperio bizantino hasta 1453. Sus gobernantes seguían considerándose romanos, aunque la lengua latina iría dejando paso al griego. Así, el emperador Justiniano intentará recuperar en el siglo VI los territorios de Occidente que consideraba que le pertenecían como emperador romano. Los emperadores se llamaban basileon ton Rhomaion, que significaba "emperador de los romanos". Y tanto los cruzados que llegaron de Occidente en el siglo XI, como los musulmanes, llamaban romanos a los bizantinos.
Bajo Imperio
El Bajo Imperio romano, que va de los siglos III al V d.C., fue un período de declive y crisis para el imperio. Durante este tiempo, Roma tuvo que hacer frente a desafíos internos y externos, como la invasión de los pueblos bárbaros, la crisis económica, la inestabilidad política, y la implantación del cristianismo y sus herejías. Pese a los intentos de emperadores como Diocleciano y Constantino de realizar reformas para solucionar estos problemas, el Imperio romano de Occidente sucumbiría a manos de los bárbaros en el año 476 d.C., lo que supuso el comienzo de la Edad Media.
Bajo Imperio
Siglo IX a. C.
La arqueología ha demostrado que los primeros asentamientos en la zona del Palatino proceden de la Edad del Hierro, en torno al siglo IX a. C.
La República romana
Fue un período de gobierno en el que el poder estaba en manos de los ciudadanos, representados por magistrados elegidos y un senado. La República se caracterizó por su expansión territorial, la lucha de clases entre patricios y plebeyos, y las guerras constantes contra enemigos externos. Durante la República, Roma experimentó un crecimiento económico y militar sin precedentes, pero también tuvo que hacer frente a desafíos internos como la corrupción política y los conflictos sociales sociales. A mediados del siglo V a. C. elaboraron el primer código jurídico, inspirado en el del griego Solón, la Ley de las XII Tablas.
Siglo VII a. C.
Reconstrucción de la llamada choza de Rómulo, asentamiento en el sudoeste del Monte Palatino. Se trata de una cabaña latina tradicional, de una sola habitación con techo de paja y paredes de barro y cañas.
Guerras macedónicas
Siglos III- II a. C.
Las Guerras Macedónicas fueron una serie de conflictos entre la República Romana y el Reino de Macedonia, que fueron determinantes para la expansión de Roma. La Batalla de Pidna, que tuvo lugar en el año 168 a.C., marcó la conquista definitiva de Grecia por parte de Roma. Con esta victoria, lograda por el general Lucio Emilio Paulo Macedónico, se estableció la supremacía de Roma en el Mediterráneo oriental. La conquista de Grecia tuvo un profundo impacto en la cultura romana, que se enriqueció con la influencia griega en áreas como la filosofía, el arte y la arquitectura. Además, la llegada a Roma de 150 mil esclavos, tuvo consecuencias decisivas en el desarrollo del sistema esclavista.
Crecimiento de la ciudad
Durante la época de los reyes se produce un importante desarrollo institucional. Se crean instituciones como la Comitia Centuriata, una nueva asamblea popular dividida en centurias según el poder económico de cada miembro de la comunidad. Así se reforzaba el poder ciudadano. En la imagen, el cipo de la Lapis Niger, con un texto escrito en escritura antigua, datado de época monárquica, que parece estar relacionado con cuestiones adivinatorias y religiosas.
Etapas de la monarquía
Hasta siete reyes gobernaron en Roma en los primeros tiempos. Los cuatro primeros son considerados míticos, y serían de origen sabino o itálico: Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio y Anco Marcio. Tras ellos, reinarían los monarcas etruscos, Tarquinio Prisco, Servio Tulio y Tarquinio el Soberbio.
La expulsión de Tarquinio el Soberbio
Tarquinio el Soberbio, el último rey de Roma, gobernó con mano de hierro y brutalidad, lo que provocó la creciente insatisfacción y resentimiento entre la población romana. Además, se produjo un incidente en el que su hijo violó a Lucrecia, la mujer de un noble romano. Esto fue aprovechado por líderes romanos para organizar una conspiración contra el rey y expulsarlo del poder, iniciándose la República. El relato de Lucrecia se convirtió en un símbolo de la opresión y la injusticia del gobierno monárquico, y marcó a la sociedad romana que rechazó siempre todo lo que sonara a monarquía.
Teodosio el Grande
Emperador romano entre 379 y 395
Teodosio I fue un emperador nacido en Hispania que tuvo que enfrentarse a diversos problemas durante su reinado. Uno de ellos fue la lucha contra las amenazas interiores (los usurpadores Magno Máximo y Eugenio) y exteriores (los bárbaros). Firme defensor del cristianismo, bajo su gobierno fue emitido el Edicto de Tesalónica, por el que el cristianismo niceno se convertía en religión oficial del Imperio romano. A su muerte, el Imperio se dividió entre sus hijos, estableciéndose la separación entre Imperio romano de Oriente (Arcadio) e Imperio romano de Occidente (Honorio), cada uno con sus correspondientes emperadores y gobierno propio, división que se mantuvo hasta la caída de Roma en el año 476.
Diocleciano
Emperador romano en 284- 305
El siglo III es conocido como el de la "Anarquía militar" y el de la crisis, por el gran número de conflictos y usurpadores que luchan por el trono imperial. Ante ello, Diocleciano ideó un sistema para consolidar el gobierno formado por cuatro coemperadores: la Tetrarquía, en la que dos Augustos y dos Césares se dividían el territorio imperial y compartían el poder. Un sistema que saltó por los aires poco más de una década después. Diocleciano también fue responsable de la última persecución de los cristianos. Entre los años 303 y 311, tuvo lugar una persecución cuyos fines, además de religiosos, eran principalmente económicos, al buscar la confiscación de las propiedades de las sedes episcopales, enriquecidas por las donaciones. La persecución concluyó con el Edicto de Milán del año 313, por el que se permitía a los cristianos practicar su culto y se les restituían las posesiones incautadas.
Constantino
Emperador romano entre 306 y 337
Constantino se convirtió en emperador tras derrotar a varios rivales con los que luchaba por el trono imperial. El apoyo de la Iglesia cristiana fue decisivo para que se convirtiera en gobernante de todo el Imperio. A cambio, Constantino se convertiría al cristianismo y presidiría el Concilio Ecuménico de Nicea (325), en el que se condena el arrianismo como herejía. Este concilio ha sido señalado por muchos historiadores como el inicio de una estrecha colaboración entre Iglesia y Estado que dura hasta nuestros días. En el año 330, Constantino fundó una gran ciudad en la antigua colonia griega de Bizancio, a la que llamó Nueva Roma. Esa ciudad, que fue adquiriendo importancia hasta el punto de convertirse en capital oriental del Imperio años más tarde, fue llamada por la gente "la ciudad de Constantino", Constantinopolis, es decir, Constantinopla.
Octavio Augusto
Emperador romano entre 27 a. C. y 14 d. C.
Augusto, hijo adoptivo y heredero de Julio César en su testamento, y anteriormente conocido como Octavio, fue el primer emperador romano. Después de la derrota de Marco Antonio y Cleopatra en la batalla de Accio en el año 31 a.C., Augusto estableció el Principado, un sistema en el que conservaba el poder supremo pero mantenía las apariencias republicanas evitando así el rechazo romano a los reyes. Augusto llevó a cabo un gran número de reformas políticas, administrativas y sociales que sentaron las bases para la estabilidad del Imperio durante los siglos posteriores. Tras su muerte, fue divinizado por el Senado.
Pax romana
La Pax romana o Paz Augústea fue un largo período de relativa estabilidad. Durante este tiempo, las fronteras del Imperio estaban relativamente seguras, lo que permitía un florecimiento económico y cultural sin precedentes. Las provincias eran gobernadas por procónsules y gobernadores designados por el emperador, quienes administraban la justicia y recaudaban impuestos en nombre del Estado. El Senado romano, aunque perdió gran parte de su poder político real, seguía desempeñando un papel importante en la vida política y social del Imperio. Las vastas redes comerciales del Imperio permitieron la circulación de bienes y personas, fomentando el intercambio cultural y el florecimiento de las artes y las ciencias. Grandes obras de arquitectura, como el Coliseo y el Panteón, fueron construidas durante este período, destacando el esplendor y la grandeza de Roma. En la imagen, el Ara Pacis (Altar de la Paz)
Dinastía Antonina
96 - 192 d. C.
Los Antoninos fueron una dinastía de emperadores romanos que se inicia con Nerva y concluye con Cómodo. Entre los miembros de esta dinastía que mantuvo la estabilidad del Imperio, destacan emperadores como Trajano, nacido en Itálica (Hispania). Durante su reinado, el Imperio Romano alcanzó su máxima extensión territorial, con conquistas importantes en Dacia, Mesopotamia y Arabia. Bajo el gobierno de su sucesor, Adriano, se impulsaron obras de construcción de monumentos e infraestructuras civiles, uno de cuyos principales ejemplos es el Acueducto de Segovia. El emperador Marco Aurelio destacó por su interés en la Filosofía (escribió una obra llamada Meditaciones) y su defensa de las fronteras ante la amenaza de los bárbaros. En la imagen, un extracto de la columna de Trajano.