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La lírica y el teatro posteriores a 1936

Gustavo Fernandez

Created on February 3, 2024

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La lírica y el teatro posteriores a 1936

gustavofernandez@colegiomirasur.com

Empezar

10. Teatro

5. Poesía años 50: poesía social

Índice

11. Teatro del exilio

6. Poesía años 60: poesía intimista

12. Teatro años 40

7. Poesía años 70: novísimos

12.1. Comedia burguesa

1. Contexto

8. Poesía 80-90

12.2. Teatro del humor

2. Poesía del exilio

3. Poesía carcelaria: Miguel Hernández

13. Teatro años 50: Realismo social

8.1. Poesía de la experiencia

4. Poesía años 40

14. Teatro años 60: teatro experimental

4.1. Poesía arraigada

8.2. Poesía neosurrealista

15. Teatro años 70: teatro independiente

4.2. Poesía desarraigada

8.3. Poesía erótica

16. Teatro años 80-90

8.4. Poesía del silencio

4.3. Otras tendencias

18. ¡A estudiar!

17. Panorama actual

9. Poesía de los 2000

Contexto

La Guerra Civil deja un panorama desolador en las letras españolas. La rica efervescencia cultural de los años 30 da paso a unos duros años en los que los mejores autores están muertos (Lorca, Unamuno, Valle-Inclán) o exiliados (Alberti, Guillén, Cernuda, León Felipe...) o en el denominado exilio interior (Aleixandre). A esa dolorosa ruptura hay que sumar el aislamiento internacional en que nos sumergimos y la censura, no demasiado férrea en el caso de la poesía, para completar un panorama realmente triste.

Temas:- Nostalgia por la España perdida - Denuncia social (Guerra civil y IIª Guerra Mundial Autores: - León Felipe - Juan Gil-Albert - Poetas exiliados del 27 - Juan Ramón Jiménez

poesía del exilio

poesía carcelaria

Considerado por muchos como “epígono genial” del 27 y una clara influencia a la generación de jóvenes poetas de la primera posguerra. Sus temas esenciales se pueden concretar en tres, correspondientes al sentimiento trágico de la vida, el amor y el compromiso social y político. Obras esenciales son Perito en lunas, El rayo que no cesa(obra fundamental publicada en 1936), Viento del pueblo y Cancionero y romancero de ausencias (versos cortos y lenguaje sencillo habla de temas cercanos y dolorosos: el amor a la esposa y al hijo ausentes).

"Nanas de la cebolla"

Poesía de los años 40

La poesía de los años 40 (1940-50) está realizada por la Generación del 36 o Generación escindida y está dividida en dos grandes grupos, que corresponden a los dos bandos de la Guerra Civil (D. Alonso los llamó poetas arraigados y poetas desarraigados).

tendencias

principales tendencias

poesía desarraigada

poesía arraigada

Escriben en la revista Espadaña. El tema central es el hombre visto en la terrible circunstancia histórica de la posguerra. Características: - Uso del verso libre. - Imprecaciones a Dios. - Tono desesperado son sus rasgos más llamativos, con los que buscan expresa una angustia existencial. Autores y obras: - Dámaso Alonso: Hijos de la ira (1944) - Blas de Otero: Ancia - Victoriano Crémer: Hombre de Dios

Escriben en la revista Escorial y Garcilaso. Tienen una visión serena y ordenada del mundo, y su referencia son los clásicos del Siglo de Oro (Garcilaso de la Vega).Características: - Deseo de belleza formal del poema. - Tratan temas tradicionales (el sentimiento religioso, el amor, el paisaje y la familia). - Usan estrofas y medidas clásicas (sobre todo, el soneto y el endecasílabo). Autores y obras: - Luis Rosales: La casa encendida - Leopoldo Panero: Escrito a cada instante - Rafael Morales: Poemas del toro

postismo

grupo cántico

poesía años 50

poesía

social

poesía social

características

La poesía como un instrumento de transformación social = poesía como acto de solidaridad con los que sufren (no hay que ser neutral con las injusticias). Pretenden que su poesía llegue a la inmensa mayoría y, por eso, utilizan un lenguaje claro, sencillo, casi coloquial.

Parte de la idea de que su función primordial no consiste en expresar los sentimientos personales del autor, sino en contribuir a cambiar el mundo y la sociedad. Para ello, el poeta debe anteponer los problemas y sufrimientos de los hombres de su tiempo a cualquier otro aspecto.

temas

  • La preocupación general por España (desde un punto de vista político)
  • Denuncia de la situación concreta del hombre (las injusticias sociales, la opresión, la lucha por la libertad, el mundo del trabajo…)

autores y obras

Se pasa del "yo" al "nosotros"

obras y autores poesía social

gabriel celaya

blas de otero

josé hierro

obras

y autores

años 60

poesía

características

  • Expresión de sus propias vivencias/anécdotas personales.
  • Se aproximan al simbolismo y al irracionalismo.
  • Entienden el poema como una forma de comunicación literaria (poemas conversacionales).
  • Desaparece la rima y se tiende al verso libre.
  • Se pasa de la poesía política a la poesía ética o crítica (sátira e ironía).
  • Temas de la vida cotidiana: evocación de la infancia y la adolescencia, el fluir del tiempo, el amor, la amistad, etc.

ESTÉTICA

poesía

Son conocidos como la Generación de los 50 o Generación de medio siglo y se van a rebelar contra la estética de la poesía social. Quieren renovar el lenguaje poético e identificar a la poesía como un medio de conocimiento de la realidad interior y exterior del poeta. De este modo se pasa del "yo" social al "yo" poético e íntimo.

del

conocimiento

obras y autores poesía del conocimiento

otros autores

ángel gonzález

josé ángel valente

Claudio rodríguez

jaime gil de biedma

autores

obras

poesía años 70

características

  • El "yo" poético se transforma en un personaje incentado de otra época.
  • Poesía irónica y prosaica (versos largos, sin rima).
  • Influencia del cine y de los medios de comunicación de masas. (referencias a las películas, cómics, el rock, canciones populares, personajes famosos como Kennedy o Marylin Monroy; po lo que hay , por tanto, una mezcla de cultura popular y cultura elitista.
  • Utilizan un lenguaje poético, de procedencia surrealista.
  • Usan la poesía para hablar sobre poesía (metapoesía)

estética

En 1970 el crítico José María Castellet publica Nueve Novísimos poetas españoles, que inaugura un nuevo ciclo en la poesía española. Son poetas nacidos después de la guerra que se alejan de la líneas poéticas anteriores e incorporan técnicas compositivas que van desde el collage (introducen versos de otros autores, frases publicitarias...) hasta la escritura automática, con un tono provocativo.También se les llamo poetas venecianos porque escribieron con cierta frecuencia sobre Venecia.

poesía

experimental

Los "novísimos"

obras y autores NOVÍSIMOS

pere gimferrer

guillermo carnero

Luis antonio de villena

leopoldo Mª. panero

poesía años 80-90

características

  • Estos nuevos poetas, en su mayoría, rechazan los aspectos más destacados de la generación de los Novísimos y vuelven sus ojos a la poética de la Generación de los 50, es decir, a la poesía del conocimiento o de la experiencia.
  • Pero el rasgo más destacado de esta generación de los 80 es la pluralidad de autores y corrientes poéticas.

SITUACIÓN

A partir de la década de los años 80 se observa una coexistencia de varias promociones poéticas: poetas ya consagrados junto a otros poetas que comienzan a publicar sus obras, y que presentan nuevas propuestas poéticas.

CORRIENTES

CORRIENTES FINES SIGLO XX

Poesía del silencio

Neoerotismo

Neosurrealismo

Poesía de la experiencia

POESÍA DE LOS 2000

A partir de los años 2000 pierden fuerza estas tendencias más culturalistas (poesía del silencio, neoerotismo y neosurrealismo), excepto la poesía de la expreriencia, en favor de un compromiso social del poeta frente a un mundo injusto e insolidario con el sufrimiento ajeno y cuyo poeta de referencia es Jorge Riechmann, representante de la poesía "entrometida" con temas como la globalización, la ecología, las guerras imperialistas, el subdesarrollo o el neoliberalismo.

EJemplo

Teatro posterior a 1936

Tras la Guerra civil, la situación del teatro se puede calificar de catastrófica. Había sido un arma de propaganda y también de evasión durante la contienda y así había de permanecer en los primeros años 40. El gobierno franquista sabía que era un modo de expresión peligroso, por lo que ejerció una severa censura, contradictoria y miope muchas veces, pero que influyó de manera muy negativa no solo en los montajes, sino en la propia creación dramática, en eso que denominamos “autocensura”.

Teatro del exilio

Autores como Max Aub o Alejnadro Casona con el teatro simbolista (La dama del alba o Los árboles mueren de pie)

Años 40

Está protagonizado por dos formas de teatro bastante distintos: - “alta comedia” o “comedia burguesa” - teatro del humor

Comedia burguesa o alta comedia

Presentan un mundo feliz y confortable, con un planteamiento frívolo y superficial de conflictos en torno al amor, los celos o el adulterio. Están bien construidas, con diálogos sólidos y un tono ingenioso. Es un teatro de evasión en que la burguesía se ve reconocida yafirmada en sus valores, con una defensa de los valores espirituales tradicionales y cristianos, acordes con el Régimen y una preocupación de la obra “bien hecha”.

Autores y obras

Además de Jacinto Benavente, econtramos a Juan Ignacio Luca de Tena (¿Dónde vas, Alfonso XII?), José María Pemán (La viudita naviera) o Joaquín Calvo Sotelo (La muralla).

Teatro del humor

Con él aparecen algunas obras renovadoras, aunque no revolucionarias. Es una "comedia de evasión", es decir, un tipo de teatro que trata de evitar el enfrentamiento con la realidad social de su tiempo, refugiándose en la risa para compensar las amarguras de la vida. No es la comedia que busca la risa fácil, sino que desarrolla un humor cercano al "teatro del absurdo" de E. Ionesco, y cuyos representantes más característicos ya empezaron a escribir antes de la guerra, en la línea de las vanguardias.

Autores y obras

Destacan de E. Jardiel Poncela (Eloísa está debajo de un almendro, 1940; Los ladrones somos gente honrada, 1941) y Miguel Mihura (Tres sombreros

de copa, escrita en 1932 pero estrenada en 1952; Maribel y la extraña familia), quien renovó de un modo radical este teatro, introduciendo

un tipo de humor intelectual, próximo a las comedias del absurdo,

que juega continuamente con el lenguaje y presenta situaciones

inverosímiles, no exento de crítica social.

Años 50

Su influencia llega hasta los años 70

Realismo social

Se presenta la realidad social de su época desde posturas críticas aunque con dos posturas diferentes: crítica velada o "posibilismo" (sí representan) y crítica evidente (la censura no los permite representar).

Autores y obras

Es un teatro inconformista con el sistema vigente. Se sirve de una técnica realista. En este teatro predominan los rasgos costumbristas. Se rechaza el experimentalismo y las influencias extranjeras.

Autores del realismo social

Alfonso Satre

Otros autores

Antonio Buero Vallejo

Carlos MuñizLauro Olmo Jososé Martín Recuerda Alfonso Paso

Escuadra hacia la muerte (1953)La mordaza La taberna fantástica

Historia de una escalera (1949)El concierto de San Ovidio El tragaluz

Años 60

Teatro experimental

Teatro experimental

Perdura la postura crítica de muchos autores, pero se plantea la necesidad de una innovación en la forma de presentarla. Se utiliza la alegoría para sus denuncias. Principales rasgos:

  • concepción del teatro como espectáculo y experimento colectivo
  • pérdida de la importancia del texto
  • gran importancia de las técnicas audiovisuales
  • desarrollo de la acción no lineal, acción y lenguaje simbólicos
  • elementos procedentes del extranjero
  • en estos años empiezan a escribir autores que suponen una
alternativa de calidad al realismo

Obras y autores

Francisco Nieva

Fernando Arrabal

Años 70

Teatro independiente

Está al margen de la infraestructura comercial que compensaba su modestia de recursos con dosis de imaginación y libertad. Hablamos, por ejemplo, de El grupo Tábano, Los Goliardos, Els Joglars, Comediants, etc., que en general cultivaron lo que se llamó “teatro colectivo”, es decir, sus obras que no pertenecían a un autor sino que se gestaban con la participación de toda la compañía.

Años 80-90

Teatro sin censura

Eliminada la censura, parecían abrirse para el teatro caminos prometedores, esperanza que era además apoyada por instancias oficiales con la progresiva creación de diversas instituciones (Centro Dramático Nacional) y una política de subvenciones a espectáculos y grupos “independientes”. A partir de los años 70: autores como Antonio Gala o Ana Diosdado (Los ochenta son nuestros, 1988), Luis Alonso de Santos (Bajarse al moro), José Sanchís Sinisterra (Ay, Carmela) que presentan un tema social problemático en el que los personajes representan puntos de vista en conflicto dentro de un contexto social realista y suelen cerrar sus textos con un mensaje moral fácilmente asimilable.

Comedia

neorrealista

Teatro actual

Teatro heterogéneo

En los últimos años, la crisis del teatro se ha hecho más evidente, tal vez debido a la fuerte competencia de otras artes y entretenimientos (televisión, cine o internet). No obstante, sesiguen habilitando salas alternativas en las que muchos de estos autores pueden estrenar sus primeros textos. Falta perspectiva histórica para decidir cuáles de las líneas que presenta el teatro actual. Entre los dramaturgos que se han dado a conocer en las dos últimas décadas predomina la línea realista, con un toque de denuncia social e intención moralizante. Autores: Ernesto Caballero (Squash), Paloma Pedrero (Besos de lobo), Juan Mayorga (Últimas palabras de Copito de Nieve, La tortuga de Darwin, Intensamente azules), Ignacio García May (Alesio, una comedia de tiempos pasados)

¡A estudiar!

Gran maestro del lenguaje depurado y concentrado en obras como Poemas a Lázaro (1960).

EL CRIMEN Hoy he amanecido como siempre, pero con un cuchillo en el pecho. Ignoro quién ha sido, y también los posibles móviles del delito. Estoy aquí tendido y pesa vertical el frío. He sido asesinado. (Descarto la posibilidad del suicidio.) La noticia se divulga con relativo sigilo.

El doctor estuvo brillante, pero el interrogatorio ha sido confuso. El hecho carece de testigos. (Llamada de portera, dijo que el muerto no tenía antecedentes políticos. Es una obsesión que la persigue desde la muerte del marido.) Por mi parte no tengo nada que declarar. Se busca al asesino; sin embargo, tal vez no hay asesino, aunque se enrede así el final de la trama. Sencillamente yazgo aquí, con un cuchillo…

Oscila, pendular y solemne, el frío. No hay pruebas contra nadie. Nadie ha consumado mi homicidio.

A modo de esperanza

Enseñar a un sinvergüenza (buen ejemplo de la identificación del público mayoritario con un dramaturgo durante los años cincuenta y sesenta: difunde los tópicos y normas de comportamiento de la mediocre burguesía que, en principio, pretende criticar, pero el mismo autor habla de la necesidad de un "pacto" con el público, es decir hay que aceptar ciertas condiciones, ponerse una serie de límites, para poder ofrecer pequeñas dosis de crítica, por lo que esta queda atenuada o dulcificada por el humor y la comprensión).

Se caracteriza por su rigor estético (clasicismo). Temas: mezcla de lo pagano y lo cristiano y la sensualidad y espiritualidad

caído del regazo virginal de la tarde, y sólo me dejaste a la impúdica Venus, brillante de lujuria, y al ciego Amor, el falso, el inconstante, el loco, el que adorna su frente, no con la eterna yedra sino con la guirnalda de los mirtos lascivos y las rosas de un día; aquel que con sus risas ha trastornado al mundo sin ver nunca si el dardo que alegremente arroja hiere sólo la carne o llega al hondo espíritu hasta hundirlo en la muerte o la locura acaso. [...] Aunque me hayas quitado a Cristo, el que perdona, el comprensivo, el dulce, el manso Jesucristo, un día volveré al alba, ya cansado, con mis descalzos pies sangrantes de la senda y lloraré las lágrimas, las que tú no ves nunca, hasta borrar el último recuerdo del pecado.

Pablo García Baena De Rumor oculto (1946)

En silencio, callado, yo te entregué mi alma, aquella que había sido espada victoriosa, que había decapitado todas las tentaciones a ti, mi ángel malo, te la entregué sin lucha, y tú con tu sonrisa, ¡oh tu risa que hiere! arrancaste de mí los altivos laureles y casi sin mirarlos, despreciaste a aquel que alargando la mano te los daba vencidos… Por seguir tus caminos dejé en un lado a Cristo, tentación en el aire, ángel mío, demonio: deserté de las blancas banderas del ensueño para seguir, descalzo, tus huellas que manchaban. Abandoné los quietos pensativos cipreses levantados al cielo, místicos del paisaje, para pisar el polvo y las ruines hierbas que ocultan con sus verdes el agua cenagosa. Robaste de mi cielo las piadosas estrellas, aquellas que eran tenue revuelo de cristales

Representante de la tendencia vanguardista, con su obra Dibujo de la muerte (1967).

MUERTE EN VENECIA ArribaAbajoDetlev Spinell, son aquí debajo de la muerte. La sangre de la noche por el parque, las alas de la noche por el agua del parque, hasta la sangre los ojos submarinos, las palomas, el negro viento de su pelo, el agua por el kiosko, por las porcelanas azules, por los álamos, la orilla de la noche, los mimbres destejidos de la noche. Debajo de su nombre, del borroso marchamo, demasiada fue su belleza por entre las barbas de los antepasados, los blasones y el yeso colorado de los culos de los ángeles. Mira: no es el pájaro debatiendo su herida en el teclado ni es la cuerda que gime ni el antiguo sonido de su nombre, ni los tilos

ni el sol sobre la nieve. Aquí debajo, Detlev Spinell, de la muerte, al fondo de las playas que rozan las palomas de sus dedos, debajo de la muerte, ya has olvidado el nombre de los bancos de madera, la grava del camino, las sombrillas de seda, los rugidos de un presentido mar, mira la horrible presencia de las cosas, los zarpazos del sol, rugen las flores, se despliegan los dientes de la noche, arriba sombra, el martillo del mar, amor, oh noche debajo de la muerte!

Es un teatro que aborda realidades muy actuales (situación de los jóvenes, droga, delincuencia, etc.) y traza vivos retratos sociales con un nuevo costumbrismo, con un matiz irónico revitalizando antiguos géneros populares, bien construida, de José Luis Alonso de Santos (La estanquera de Vallecas, 1981; Bajarse al moro, 1985), o con el tema de la guerra civil, con Fernando Fernán Gómez (Las bicicletas son para el verano, 1982) o José Sanchís Sinisterra (¡Ay Carmela!, 1987)
Poeta irónico y pesimista de los cotidiano en libros como Tratado de urbanismo (1967), Áspero mundo, Palabra sobre palabra.
ME BASTA ASÍ Si yo fuese Dios y tuviese el secreto, haría un ser exacto a ti; lo probaría (a la manera de los panaderos cuando prueban el pan, es decir: con la boca), y si ese sabor fuese igual al tuyo, o sea tu mismo olor, y tu manera de sonreír, y de guardar silencio, y de estrechar mi mano estrictamente, y de besarnos sin hacernos daño —de esto sí estoy seguro: pongo tanta atención cuando te beso—; entonces, si yo fuese Dios, podría repetirte y repetirte, siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico, sin desdeñar tampoco la que fuiste por la que ibas a ser dentro de nada; ya no sé si me explico, pero quiero aclarar que si yo fuese Dios, haría lo posible por ser Ángel González para quererte tal como te quiero, para aguardar con calma a que te crees tú misma cada día a que sorprendas todas las mañanas la luz recién nacida con tu propia luz, y corras la cortina impalpable que separa el sueño de la vida, resucitándome con tu palabra, Lázaro alegre, yo, mojado todavía de sombras y pereza, sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello que, en unión de mí mismo, recuperas y salvas, mueves, dejas abandonado cuando —luego— callas... (Escucho tu silencio. Oigo constelaciones: existes. Creo en ti. Eres. Me basta).
Palabra sobre palabra

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO Cuando ya nada se espera personalmente exaltante, mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia, fieramente existiendo, ciegamente afirmado, como un pulso que golpea las tinieblas, cuando se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte, se dicen las verdades: las bárbaras, terribles, amorosas crueldades. Se dicen los poemas que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados, piden ser, piden ritmo, piden ley para aquello que sienten excesivo. Con la velocidad del instinto, con el rayo del prodigio, como mágica evidencia, lo real se nos convierte en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria como el pan de cada día, como el aire que exigimos trece veces por minuto, para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica. Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo. Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren y canto respirando. Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos, y calculo por eso con técnica qué puedo. Me siento un ingeniero del verso y un obrero que trabaja con otros a España en sus aceros. Tal es mi poesía: poesía-herramientaa la vez que latido de lo unánime y ciego. Tal es, arma cargada de futuro expansivo con que te apunto al pecho. No es una poesía gota a gota pensada.No es un bello producto. No es un fruto perfecto. Es algo como el aire que todos respiramos y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos. Son palabras que todos repetimos sintiendo como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado. Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

Gabriel Celaya, Cantos iberos (1955)

LOS OTROS, LOS DEMAS, ELLOS El serbio que destruye un colegio soy yo, el ruandés que mata a machetazos soy yo, el terrorista que coloca la bomba soy yo, el hombre que dispara en un hiper de Texas soy yo, el judío que bombardea un campo de refugiados soy yo, el palestino que clama en el desierto soy yo, el albanés que huye en un barco soy yo, el marroquí que se ahoga al cruzar el estrecho soy yo, el guerrillero que aún sueña en El Salvador soy yo, el bebé somalí que se muere de hambre soy yo, el médico sin fronteras soy yo, el general que apunta soy yo, el empresario que emite residuos radiactivos soy yo, el enamorado que mata por amor soy yo, el loco que muere por amor soy yo, el político sin escrúpulos soy yo, el funcionario corrupto soy yo, el funcionario honrado soy yo, el hombre capaz de lo mejor, el hombre capaz de lo peor, el hombre a secas, yo.

Fernando Beltrán

Autor relacionado con los movimientos de vanguardia surrealistas, presenta ya aspectos de renovación total (lo que él define como “teatro pánico”), que, unida a la fuerte carga crítica y destructiva dirigida contra los fundamentos o los símbolos de la burguesía, provoca la marginación del autor de nuestros teatros. Sus obras presentan la incomunicación humana, la soledad y el exilio, la absurdidad de la guerra, el derrumbe de las estructuras de la sociedad, etc. Obras: Picnic o El cementerio de automóviles.

Algunos poemas pretenden transformar los tópicos masculinos de la poesía amorosa, invirtiendo el punto de vista. La autora más destacada es Ana Rossetti con Los devaneos de Erato (1980) o Devocionario (1986), obra donde se mezcla el erotismo, el esteticismo y el culturalismo.

Yesterday Es tan adorable introducirme en su lecho, y que mi mano viajera descanse, entre sus piernas, descuidada, y al desenvainar la columna tersa su cimera encarnada y jugosa tendrá el sabor de las fresas, picante presenciar la inesperada expresión de su anatomía que no sabe usar, mostrarle el sonrosado engarce al indeciso dedo, mientras en pérfidas y precisas dosis se le administra audacia. Es adorable pervertir a un muchacho, extraerle del vientre virginal esa rugiente ternura tan parecida al estertor final de un agonizante, que es imposible no irlo matando mientras eyacula.

Las grandes figuras del teatro de vanguardia: Artaud, Brecht, Beckett, Jarry, etc.

Con una obra deslumbrante como Don de la ebriedad (1953) (escrito a los 19 años y que impresionó a Vicente Aleixandre).

Aborda los graves problemas de la sociedad española: injusticia, alineación, explotación, hipocresía, violencia, etc.

Estos poetas, con una clara vuelta a la Generación de los 50, toman a Jaime Gil de Biedma como modelo, y retoman la crítica ética y social a través de temas de la vida cotidiana y de anécdotas personales en ambientes urbanos y contemporáneos. Los poetas más destacados son Luis García Montero con Habitaciones separadas (1995), Miguel D'Ors con Curso superior de ignorancia, Luis Alberto de Cuenca con La caja de plata o Sin miedo ni esperanza y Felipe Benítez Reyes con Vidas improbables (1996).

Poemas de Luis Alberto de Cuenca

Poemas de Luis García Montero

Poemas de Miguel D'Ors

MEMORIA Y resbaló el amor estremecido por las mudas orillas de tu ausencia. La noche se hizo cuerpo de tu esencia y el campo abierto se plegó vencido. Un ayer de tus labios en mi oído, una huella sonora, una cadencia, hizo flor de latidos tu presencia en el último borde del olvido. Viniste sobre un aire de amapolas. Como suspiros estallando rojos, bajo el ardor de las estrellas plenas, los labios avanzaron como olas. Y sumiso en el sueño de tus ojos murió el dolor en las floridas venas. Dionisio Ridruejo

Desarrollada en un hospicio del París de 1771, El Hospital de los Quince Veintes, Valindín, un negociante, consigue que la monja que regenta la institución permita que, a cambio de doscientas libras, seis mendigos ciegos que allí se acogen puedan tocar instrumentos musicales en la inminente fiesta de San Ovidio. Al contrario de lo que los pobres ciegos se piensan, Valindín no es su salvador, sino un mangante que lo único que busca es aprovecharse de su condición de ciegos para ridiculizarlos y sacar beneficio económico de la situación. Sitúa el tema social en un plano que hasta ese momento Buero Vallejo no había abordado explícitamente: el de la lucha de clases.

En la obra una escuadra formada por cinco soldados, castigados por diferentes hechos, se encuentra recluida en una posición a la espera de una misión suicida, mandada por un cabo autoritario e intransigente. Los soldados asesinan al cabo y cada uno va a escapar de esa situación terrible en la que se hallan de distinta manera. Los temas característicos de Sastre aparecen ya en esta obra: la opresión, la rebelión, la culpa y la expiación.

El desterrado El cuerpo envuelto en un gabán azul, muy ancho; la corbata cuidada, y alborotado el pelo por el viento de tarde, pasea el hombre solo, por una gris ciudad, hurgando en sus bolsillos cigarrillos rubios y cerillas malas. Se sienta en los cafés, y bebe mucho; acaso lee un periódico sin ganas, mientras mira y le rondan ideas, casi siempre extrañas. Habla, quizá, con alguien, un momento, pero semeja ausente la sonrisa forzada. Se va deprisa, y caminando, llega a tabernas o clubs de peor laya, donde de nuevo bebe, y entre una torpe música, un instante le embriaga una piel inmadura, que la vista descansa. (Dulce cuerpo floral, incipiencia suave donde habita la gracia.) Unas palabras luego. Y medio ocultas citas, ahora o mañana. Entrada ya la noche, con demasiado alcohol y el humo del tabaco pegado entre las manos, abrirá la puerta de un piso frío, vacilante, con libros y papeles en desorden y botellas gastadas. y allí, tumbado en un sofá antes del sueño -escuchando las violas de Rameau en el aire -sentirá ese hombre solo brotar lágrimas. Ha visto aproximarse al fin (hoy también) el Ángel imposible que le salva.

Es un poeta que ha sentido especial atracción por los poetas malditos (como Oscar Wilde) y el decadentismo (Venecia). Además adopta una postura que rechaza la moral dominante y recupera los valores del paganismo griego y latino. Su obra más destacada es Viaje a Bizancio (1976), ejemplo perfecto de la poesía culturalista de los novísimos.

Su tema básico es la represión de la sociedad, que degrada al ser humano al impedir el desarrollo de sus necesidades profundas. Ante ello se erige la transgresión, a menudo debida a la necesidad de una liberación sexual. Se le denomina teatro furioso. En Pelo de tormenta (escrita en 1972 pero estrenada en 1997), un dragón vive en un pozo de Madrid y exige comerse cada día a una doncella; una de ellas se refugia en un convento, pero hasta las monjas acabarán seducidas por el supuesto monstruo, que en realidad es un invento para someter al pueblo.
El tintero (preocupado sobre todo por las clases medias [oficinistas, funcionarios] y sus problemas kafkianos o absurdos a causa de la opresión y la intransigencia)
Puede incluirse al público de manera activa, alterando la base textual de la obra.

Utiliza un lenguaje violento y directo, y en un tono amargo y desesperanzado, presenta personajes caracterizados como humildes (frecuentemente víctimas de la guerra o el sistema político,) destruidos por la sociedad con el fin de llegar a la concienciación del público.

Estos poetas vuelven al mundo de las Vanguardias. El nombre más destacado es Blanca Andreu con su obra De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall (1980), que tendría gran influencia en los poetas jóvenes de la década de los ochenta.

Amor mío, amor mío, mira mi boca de vitriolo y mi garganta de cicuta jónica, mira la perdiz de ala rota que carece de casa y muere por los desiertos de tomillo de Rimbaud, mira los árboles como nervios crispados del día llorando agua de guadaña. Esto es lo que yo veo en la hora lisa de abril, también en la capilla del espejo esto veo, y no puedo pensar en las palomas que habitan la palabra Alejandría ni escribir cartas para Rilke el poeta.

Los elementos escénicos tienen igual o mayor importancia que el texto.

Leopoldo María Panero (Así se fundó Carnaby Street).

Y aquella tarde que fui al ballet ruso. Mi padre me llevaba de la mano. Su risa se parecía a la muerte. ¿O era él quien se parecía a la muerte? Las cenizas de la marihuana son blancas. Esto, claro, no se aprende en la escuela.

La camisa (plantea los crueles dramas de la emigración y la prostitución causadas por la pobreza)

Expresa con lenguaje coloquial su visión desencantada de la vida en Moralidades (1966), Compañeros de viaje, Poemas póstumos.

CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso, dejar atrás un sótano más negro que mi reputación —y ya es decir—, poner visillos blancos y tomar criada, renunciar a la vida de bohemio, si vienes luego tú, pelmazo, embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes, zángano de colmena, inútil, cacaseno, con tus manos lavadas, a comer en mi plato y a ensuciar la casa? Te acompañan las barras de los bares últimos de la noche, los chulos, las floristas, las calles muertas de la madrugada y los ascensores de luz amarilla cuando llegas, borracho, y te paras a verte en el espejo la cara destruida, con ojos todavía violentos que no quieres cerrar. Y si te increpo, te ríes, me recuerdas el pasado y dices que envejezco.

Podría recordarte que ya no tienes gracia. Que tu estilo casual y que tu desenfado resultan truculentos cuando se tienen más de treinta años, y que tu encantadora sonrisa de muchacho soñoliento —seguro de gustar— es un resto penoso, un intento patético. Mientras que tú me miras con tus ojos de verdadero huérfano, y me lloras y me prometes ya no hacerlo. ¡Si no fueses tan puta! Y si yo supiese, hace ya tiempo, que tú eres fuerte cuando yo soy débil y que eres débil cuando me enfurezco... De tus regresos guardo una impresión confusa de pánico, de pena y descontento, y la desesperanza y la impaciencia y el resentimiento de volver a sufrir, otra vez más,

la humillación imperdonable de la excesiva intimidad. A duras penas te llevaré a la cama, como quien va al infierno para dormir contigo. Muriendo a cada paso de impotencia, tropezando con muebles a tientas, cruzaremos el piso torpemente abrazados, vacilando de alcohol y de sollozos reprimidos. Oh innoble servidumbre de amar seres humanos, y la más innoble que es amarse a sí mismo!

CONTRA GIL DE BIEDMA

Poemas póstumos

La escenografía suele limitarse a espacios populares.

La obra comienza en una habitación de hotel en un pueblo costero. En la habitación se encuentra Dionisio, un joven empleado que va a casarse con Margarita, hija de un acaudalado burgués. En la habitación además de Dionisio se encuentra el dueño del hotel Don Rosario. Ambos mantienen una absurda conversación sobre las vistas de la habitación, para terminar hablando sobre su futura boda. Dionisio ha comprado dos sombreros de copa, pero no le gusta como le quedan, su futuro suegro le ha regalado otro más que será el que use al día siguiente, en su boda. Antes de que Rosario salga de la habitación, Dionisio llama por teléfono a Margarita. Cuando se queda sólo comienza a jugar con sus sombreros cuando de pronto la puerta de su habitación se abre y entra Paula, una joven bailarina del Music Hall, mientras a gritos discute con Buby, un hombre negro que además de ser su novio es su jefe, que se encuentra fuera de la habitación. Una vez que dejan de discutir, Paula se fija en que en sus manos lleva tres sombreros de copa, por lo que interpreta que es un malabarista que también participa en el espectáculo de Music Hall. Buby, el novio de Paula consigue entrar, entre los tres mantienen un conversación ridícula y divertida. Mientras el trío habla, el teléfono comienza a sonar, es Margarita pero Dionisio no quiere cogerlo porque no quiere que nadie escuche su conversación, lo que provoca una situación un tanto absurda. De repente, la puerta se abre y aparecen un grupo de chicas, son bailarinas del espectáculo de Buby, tienen preparada una fiesta en la habitación contigua e invitan a Dionisio a la fiesta. Después de un par de hora, Paula y Buby descubren que la fuerte discusión que habían mantenido era totalmente fingida, el objetivo era engañar a Dionisio. El escaso código ético les impide engañar a un compañero de profesión por lo que desisten en su objetivo. Dionisio se encuentra totalmente borracho y sorprendido por lo que está viendo, mujeres que beben y fuman, algo muy distinto a lo que él está acostumbrado. Poco después decide volver a su habitación, pero Paula intenta que no se vaya, ya que se encuentra muy cómoda estando con él. Buby por otro lado quiere que Dionisio se vaya para que Paula pueda embaucar a otro asistente, el señor odioso. Este creyéndose con todo el derecho intenta aprovecharse de Paula, pero esta se niega. Cuando el señor odioso se va, vuelve Dionisio, ahora a solas ambos retoman su conversación inicial. Dionisio no se atreve a contarle la verdad y sigue manteniendo el engaño sobre su profesión de malabarista. Paula poco a poco se va enamorando de Dionisio, le cautiva su sencillez y su forma de ser, en ese momento Paula besa a Dionisio. Mientras estos se besan, entra Buby su reacción es golpear a Paula, por el golpe ésta pierde la consciencia y cae al suelo. Dionisio alarmado intenta levantar a Paula pero de nuevo, vuelve a sonar el teléfono. Aprovechando que Paula está inconsciente, coge el teléfono. La llamada es de Margarita para decirle que su padre se dirige al hotel. Con el miedo en el cuerpo y ante la inminente llegada de Don Sacramento, Dionisio esconde el cuerpo de Paula detrás de la cama. Don Sacramento entra en la habitación y le recrimina el porqué no ha cogido el teléfono en toda la noche. Mantienen una conversación absurda donde le recuerda que por su nuevo estatus, deberá ser una persona intachable. Cuando Don Sacramento se marcha, Paula que ya ha recobrado la consciencia sale de su escondite, ha escuchado toda la conversación y se ha dado cuenta del engaño, no es malabarista y que se va a casar por la mañana. Sus sueños de irse con él se desvanecen mientras se acrecientan los de Dionisio por cambiar de vida, le atrae la vida bohemia de Paula y quiere irse con ella. De repente, entra Don Rosario y Paula se esconde detrás de un biombo. El coche para llevar al novio a la iglesia, está esperando y sin poder despedirse, Dionisio abandona la habitación y a Paula. Cuando Paula se encuentra sola, se asoma al balcón para ver como Dionisio se monta en el coche que le llevará a su boda. Sentada en la cama descubre los tres sombreros de copa y lejos de entristecerse, los lanza al aire mientras sonríe y baja el telón.

El texto literario deja de considerarse la base de la creación dramática.

Consideran que el mensaje de la obra puede quedar desvirtuado o relegado por los elementos escénicos.

Se nos introduce a una familia muy humilde marcada por la Guerra Civil, la cual vive en un semisótano intentando salir adelante y vivir una vida normal. Sin embargo, se nos adelanta, gracias a la ayuda de un tragaluz (que simboliza al tren), que la familia tuvo una experiencia traumática en el pasado que la marcó. Ésta no es otra que la muerte por hambre de la hija, Elvirita, al final de la guerra. La familia está compuesta por el anciano padre que sufre de demencia senil y la sufridora madre que cuida de él, y sus dos hijos, uno triunfador, Vicente, y otro que intenta, Mario, no alienarse con la sociedad. Ambos, sin embargo, comparten la misma mujer, Encarna. Con el paso de la acción, Mario intenta esclarecer la verdadera muerte de su hermana sirviéndose de los comentarios que hace el padre y con los sentimientos de culpa que observa en su hermano. Al final, Vicente, movido por su hermano, confiesa ante el padre, el cual cree que no lo entenderá, que Elvirita murió por su culpa; ya que él se subió al tren con la comida de su hermana para salvarse a sí mismo y que no le importaba lo que le pasase a su hermana, solo le importaba él. Al oír esto el padre entra en cólera y apuñala a Vicente con unas tijeras, haciendo que muera en el acto. La obra finaliza con la proposición de matrimonio de Mario, que se siente culpable por la muerte de su hermano, hacia Encarna, la cual acepta salvando de este modo todas las diferencias entre ellos y, finalizando de este modo, el triángulo sentimental que había ocurrido con Vicente.

Otro autor representativos de esta etapa social es José Hierro con una obra como Quinta del 42 (1952).

ARMONÍAQuise tocar el gozo primitivo, batir mis alas, trasponer la linde y volver, al origen, desde el fin de mi juventud, para sentirme vivo. Quise reverdecer el viejo olivo de la paz, pero el alma se me rinde. ¿Quién es sin su dolor? ¿Quién que no brinde, sin pena, su ayer libre a su hoy cautivo? Y ¿quién se adueñará de la armonía universal, si rompe, nota a nota, grano a grano, el racimo, los acordes? ¿Quién se olvida que es cuna y tumba, día y noche, honda raíz y flor que brota, luz, sombra, vida y muerte hasta los bordes?

Es el abanderado del grupo de los Novísimos con su obra Arde el mar (1966), que fue Premio Nacional de Literatura, y que sirvió de referencia al resto de poetas. Otra obra destacada fue La muerte en Beverly Hills (1967), sobre el amor y la muerte, y basado en imágenes del cine clásico norteamericano.

Oda a Venecia ante el mar de los teatros

Las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros. García Lorca

Tiene el mar su mecánica como el amor sus símbolos. Con qué trajín se alza una cortina roja o en esta embocadura de escenario vacío suena un rumor de estatuas, hojas de lirio, alfanjes, palomas que descienden y suavemente pósanse. Componer con chalinas un ajedrez verdoso. El moho en mi mejilla recuerda el tiempo ido y una gota de plomo hierve en mi corazón. Llevé la mano al pecho, y el reloj corrobora la razón de las nubes y su velamen yerto. Asciende una marea, rosas equilibristas sobre el arco voltaico de la noche en Venecia aquel año de mi adolescencia perdida,

mármol en la Dogana como observaba Pound y la masa de un féretro en los densos canales. Id más allá, muy lejos aún, hondo en la noche, sobre el tapiz del Dux, sombras entretejidas, príncipes o nereidas que el tiempo destruyó. Qué pureza un desnudo o adolescente muerto en las inmensas salas del recuerdo en penumbra. ¿Estuve aquí? ¿Habré de creer que éste he sido y éste fue el sufrimiento que punzaba mi piel? Qué frágil era entonces, y por qué. ¿Es más verdad, copos que os diferís en el parque nevado, el que hoy acoge así vuestro amor en el ostro o aquel que allá en Venecia de belleza murió?

Poesía de carácter vanguardista con influencia surrealista.

Pasan ciervos por mis ojos luchan truchas en mi lecho por debajo pasa el grajo, por la orilla la abubilla. Que mis huesos son de corcho sueño a veces y las heces que vomito son como oro. Un gigante se aparece cada noche y me dice cada cosa cada cosa, cada cosa que no entiendo va y me dice. No me llama por mi nombre el gigante ese ni me tira de la oreja. Te pregunto Carlos ahora por qué escribo y te envío mecedoras. Si te cuento lo que sueño no entristezco a ningún amigo bueno que me escucha por lo menos así pienso entumecido ya a las puertas de esta noche. ¿Qué me espera?¿Quién se agita en la penumbra que los párpados me cierra suavemente? He aquí pues que vuelvo al sueño como un guante del conejo que hay delante de mi fuente. Guardo un trozo de casulla del gigante pongo botas quito manías culego abrigos

CARTA DE NOCHE A CARLOS Carlos yo te escribo trece trenes trinos trece te estremece y te envío mecedoras a tu casa. Que tu casa es una cosa que no pasa. En el filo sutilísimo te escribo del estribo. Puesto el pie en el mismo digo como sigo por el hilo de tu higo en el higo sutilísimo que sigo. De mi casa a la tu casa sigo sigo enviando mecedoras rutilantes. Por la noche duermo, sueño, como, orino, sueño papa manos pone tuyos hombros cara tiene nívea cera transparente gesto ambiguo de sus labios mucho temo pasan cabras por sus ojos, dame leche y en un coche por la estrecha remolacha por los siglos de los siglos que me orino.

Pasan ciervos por mis ojos luchan truchas en mi lecho por debajo pasa el grajo, por la orilla la abubilla. Que mis huesos son de corcho sueño a veces y las heces que vomito son como oro. Un gigante se aparece cada noche y me dice cada cosa cada cosa, cada cosa que no entiendo va y me dice. No me llama por mi nombre el gigante ese ni me tira de la oreja. Te pregunto Carlos ahora por qué escribo y te envío mecedoras. Si te cuento lo que sueño no entristezco a ningún amigo bueno que me escucha por lo menos así pienso entumecido ya a las puertas de esta noche. ¿Qué me espera?¿Quién se agita en la penumbra que los párpados me cierra suavemente? He aquí pues que vuelvo al sueño como un guante del conejo que hay delante de mi fuente. Guardo un trozo de casulla del gigante pongo botas quito manías culego abrigos

EN EL PRINCIPIOSi he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua, si he perdido la voz en la maleza, me queda la palabra. Si he sufrido la sed, el hambre, todo lo que era mío y resultó ser nada, si he segado las sombras en silencio, me queda la palabra. Si abrí los labios para ver el rostro puro y terrible de mi patria, si abrí los labios hasta desgarrármelos, me queda la palabra.

Pido la paz y la palabra

CARTILLA (POÉTICA)La poesía tiene sus derechos. Lo sé. Soy el primero en sudar tinta delante del papel. La poesía crea las palabras. Lo sé. Esto es verdad y sigue siéndolo diciéndola al revés. La poesía exige ser sinceros. Lo sé. Le pido a Dios que me perdone y a todo dios, excúsenme. La poesía atañe a lo esencial del ser. No lo repitan tantas veces, repito que lo sé. Ahora viene el pero.

Que trata de España

La poesía tiene sus deberes. Igual que un colegial. Entre yo y ella hay un contrato social. Ah las palabras más maravillosas, «rosa», «poema», «mar», son m pura y otras letras: o, a… Si hay un alma sincera, que se guarde (en el almario) su cantar. ¿Cantos de vida y esperanza, serán? Pero yo no he venido a ver el cielo, te advierto. Lo esencial es la existencia; la conciencia de estar en esta clase o en la otra. Es un deber elemental.

Blas de Otero: su tema central es la solidaridad con los hombres que sufren y adopta un lenguaje sencillo y coloquial para llegar a la inmensa mayoría en obras como Pido la paz y la palabra (1955) y Que trata de España.

Los poetas de esta corriente tienen como referentes a Góngora, Jorge Guillén y a José Ángel Valente. Para estos poetas lo esencial no es el yo del poeta, sino los objetos. El poeta más representativo es Andrés Sánchez Robayna, con su obra recopilada en Poemas 1970-1999.

Mesas y naranjas las líneas de la mesa interrumpidas por naranjas dispuestas en un plano sobre la luz del cuarto blanco abajo el mar se tiende bajo la mano de los elipses la luz inunda el cuarto y las naranjas se acumulan sobre la luz que entra y que se tiende en la blancura de este cuarto y el plano de las naranjas y la mesa

De La roca, 1984

El vaso de agua 2 el vaso no es una medida sino su estancia solamente una terraza pide al sol: sólo la luz en que se basa más alto el vaso no es más alto ni menos hondo si se alza terraza alta en su mañana o luz altiva ya le bastan lo que reposa en él reposa sin ser más cosa que mirada

De La roca, 1984

BASTA Imaginé mi horror por un momento que Dios, el solo vivo, no existiera, o que, existiendo, sólo consistiera en tierra, en agua, en fuego, en sombra, en viento. Y que la muerte, oh estremecimiento, fuese el hueco sin luz de una escalera, un colosal vacío que se hundiera en un silencio desolado, liento. Entonces ¿para qué vivir, oh hijos de madre, a qué vidrieras, crucifijos y todo lo demás? Basta la muerte. Basta.Termina, oh Dios, de maltratarnos. O si no, déjanos precipitarnos sobre Ti -ronco río que revierte.

HOMBRELuchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte, al borde del abismo, estoy clamando a Dios. Y su silencio, retumbando, ahoga mi voz en el vacío inerte. Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando solo. Arañando sombras para verte. Alzo la mano, y tú me la cercenas. Abro los ojos: me los sajas vivos. Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas. Esto es ser hombre: horror a manos llenas. Ser -y no ser- eternos, fugitivos. ¡Ángel con grandes alas de cadenas!

Blas de Otero, Ángel fieramente humano

Blas de Otero, Ángel fieramente humano

También había que incluir la obra de José Hierro, siempre con una forma de gran belleza, como el Libro de las alucinaciones (1964). Otros poetas dignos de mención dentro de esta línea son Francisco Brines, Carlos Barral, José Agustín Goytisolo, Carlos Sahagún y Antonio Gamoneda.