II Certamen de
Cuentos Geniales
Primaria
Curso 2023/2024
ÍNDICE
AEE- Los 4 mosqueteros de la inclusión
3ºA-El búho y los ratoneros 01
3ºB- Dos grandes amigos 02
4ºA- El búho y el ratón 03
4ºA- El ratón Leonardo 04
4ºA- Mi peor enemigo 05
4ºA- La vida del búho Duolingo y el ratón Pérez 06
4ºB- El prado mágico 07
4ºB- Unos grandes animales 08
4ºB- La maldición del diamante oscuro 09
4ºB- La bruja y el orbe del poder 10
4ºC- Búhos contra ratones 11
4ºC- El ejército de Julia y los leones 12
4ºC- El búho Manolo y el ratón Piper 14
4ºC- La pelea de los animales 13
5ºB- La revelación de los animales 15
6ºA- Una aventura de otro planeta 18
6ºA- La ratona bailarina 17
6ºA- El tesoro de Bélgica 16
6ºB- La cueva 20
6ºB- El naufragio de Yuko 19
6ºB- Un campamento...¿seguro? 22
6ºB- La gran lección 21
Premio especial
01
Ganador de 3º de primaria
El búho y los ratoneros
Érase una vez, en un prado cerca del Colegio Juan Luis Vives
había un búho que por la noche cazaba ratones.
Una noche el ratón Ramón se encontró con el búho Hugo, que
era su mayor enemigo y empezaron a perseguirse.
Ramón era muy valiente e inteligente y siempre protegía a su
equipo “Los Ratoneros”.
En la persecución Ramón le dijo al búho: -“¡ A que no me
pillas cara de tortilla!”. Éste se enfadó mucho y comenzó a
perseguirle cada vez más rápido y al ratón ya no le quedaban
fuerzas para seguir corriendo y decidió esconderse en su ratonera.
Pero lo que no sabía el ratón Ramón era que el búho consiguió ver
donde se escondía.
Al cabo de un tiempo, el ratón Ramón fue a ver si estaba el
búho Hugo por allí merodeando y lo que no se esperaba era que
Hugo estaba escarbando en la tierra para descubrir el hogar de “Los
Ratoneros” y comérselos a todos.El ratón Ramón convocó una reunión urgente para decirle a su equipo que estaba en peligro. Durante diez minutos estuvieron hablando sobre la decisión que tomarían. No tenían claro si pelear contra el búho o huir como cobardes, lo echaron a votación y ganó la primera opción. Decidieron pelear contra el búho de una manera inteligente. Crearon un ratón de mentira como cebo, utilizando los materiales que tenían en su hogar. Cuando ya lo tenían terminado lo sacaron hasta la entrada de la ratonera, donde no tardó
en llegar el búho Hugo, que dijo: “Vaya manjar que me voy a pegar”. Lo atrapó con sus garras y se lo llevó hasta su nido donde pensaba comérselo tranquilamente. En ese momento el equipo de los ratoneros aprovecharon para poder escapar de su enemigo y buscar un nuevo hogar. En el momento de la huida comenzaron a oír ruidos raros que procedían del nido del búho Hugo que se estaba ahogando con el cebo del ratón y cayó de su nido al suelo. El ratón Ramón que tenía muy buen corazón no podía dejar que el búho se ahogara por culpa de ellos y todos los ratones decidieron ir a salvarlo. En ese instante el búho Hugo se dio cuenta que gracias a la bondad del equipo de Los Ratoneros había salvado su vida. Desde ese día el búho Hugo y el equipo de Los Ratoneros se hicieron amigos inseparables y jugaban todos juntos al escondite y al pilla, pilla. Y colorín colorado este cuento se ha terminado.
Autores: 3ºA
02
DOS GRANDES AMIGOS
Te voy a contar una historia. Esta historia ocurrió hace no mucho tiempo en un lugar muy, muy cercano entre dos animales muy distintos: un búho y un ratón.
Resulta que los dos animales tenían muchas cosas en común: los dos tenían la misma edad, a los dos les encantaba la naturaleza y los deportes, pero lo que más le gustaba era jugar al fútbol americano. De hecho, los dos jugaban en equipos diferentes. Thiago, que así se llamaba el ratón, competía en el equipo de Piedralaves, mientras que Roberto (el búho), jugaba en el equipo de Sotillo de la Adrada.
Aunque tenían su hogar en pueblos distintos, habían coincidido varias veces y se caían fenomenal. Siempre acababan jugando y riendo después de los partidos en los que habían competido y les daba igual haber ganado, perdido o empatado. riendo.
Hasta aquí todo perfecto. Pero ocurría una cosa, y es que a sus padres no les hacía mucha gracia que se llevaran tan bien siendo rivales. De hecho, no querían que fuesen amigos. No podían entender cómo podían jugar en el prado detrás del campo de fútbol americano sin importarles el resultado del partido.Tanto Thiago como Roberto habían dicho a sus padres que todo eso les daba igual y que se lo pasaban muy bien juntos. Sin embargo, ellos no daban su brazo a torcer e, incluso, había llegado a un punto en que les habían prohibido hablarse. La liga empezó y ambos animales ni se miraban cuando tenían que jugar. Fue entonces cuando llegó la final. El partido avanzaba y los ratones ganaban por tres puntos. Al ir a marcar otro ensayo, Thiago cayó en la tierra. Intentó levantarse pero no pudo. Algo iba mal y no se podía mover; se había hecho un esguince y al apoyar el pie en el suelo le dolía muchísimo. Un águila que revoloteaba por ahí hambrienta, vio que Thiago estaba indefenso. Ni corta ni perezosa, se lanzó y lo cogió entre sus garras. El ratón luchaba por soltarse, pero el águila era demasiado fuerte y no podía soltarse. Además, pensó: “Si me suelto, me voy a caer al suelo ¡Y está altísimo!”. El pobre Thiago tenía muchísimo miedo. Ya se estaba viendo en un bocadillo o en una cazuela. Todo el campo gritaba al águila que lo soltara, pero ésta no hacía ni caso, ya que estaba pensando lo rico que le iba a saber aquel ratón. Fue entonces cuando Roberto echó a volar sin pensarlo dos veces.
Siguió al águila hasta su nido y, en un descuido, mientras buscaba entre las cazuelas cuál era la mejor para el guiso, cogió a Thiago y se lo llevó volando lo más rápido que pudo. El águila intentó darles caza, pero el búho voló ágilmente y acabó despistándola escondiéndose entre unas hojas. Ambos amigos esperaron a que se fuera para poder regresar al campo.Cuando llegaron los padres de Thiago y Roberto estaban muertos de miedo pensando qué había podido ser de sus hijos. Ya les daba igual lo que hubierapasado en el partido. Al verlos llegar juntos se llevaron una alegría inmensa y comprendieron que la amistad está por encima de todo. Desde aquel día no sólo Thiago y Roberto son grandes amigos; sus padres también. Ahora van a los partidos a divertirse y no les importa el resultado, sólo quieren verse y pasar un rato juntos. Ahora todos son más felices.
Autores: 3ºB
03
El búho y el ratón
Érase una vez un búho llamado Patricia y su enemigo Lila el ratón.
El búho Patricia vivía en un hogar donde sus tierras se llamaban Cleopatre
Su enemigo el ratón Lila vivía en un prado con su equipo de ratones malvados querían conquistar el palacio del búho que estaba lleno de joyas de oro y de plata. Pero lo que más querían robar era el diamante gigante mega super brillante. Después de dos años preparándose empezó la competición entre los ratones y los búhos. Lila era la reina de los ratones. Patricia la reina de los búhos
Empezaron los juegos olímpicos entre los búhos y ratones.
Los juegos olímpicos fueron en Paris 2024. Empezaron con el FUTSQUIS búhos y ratones
¡Como se llamarán los equipos!
Ratones-RATONIA
Búhos-duolingos. Había 8 pruebas para superar con 2 puntos cada 1. La primera prueba consistía en jugar al FUTSQUIS ganaron los ratones los marcadores estaban 2 a 1.
La segunda prueba es el laberinto. Ganaron los búhos. Los marcadores estaban empatados. La tercera prueba es atrapa la bandera ganaron los ratones. Los marcadores estaban 3 a 4. La cuarta prueba es atrapa la bola dorada. Ganaron los ratones 4 a 6. La quinta prueba era yoga. Ganaron los búhos. Los marcadores estaban empatados. La sexta prueba era el baloncesto. Ganaron los búhos. El marcador estaba 8 a 6 y ganaron los búhos. Los búhos se dieron cuenta de que no hace falta ganar sino participar. Y rompieron el diamante de oro.
Autores: 3ºB
04
El ratón Leonardo
Érase una vez en un mundo muy lejano había un ratón llamado Leonardo que había mutado por un líquido llamado mutágeno y su hogar era una base bajo tierra en un prado y pelea con su equipo de más ratones contra su enemigo el búho mutante Sergio. Un día el búho Sergio saboteo a la base del ratón Leonardo, le robo la pizza
Le fundió todas las luces, le robo la armadura de hierro y le quito todo el mutágeno.
El ratón Leonardo entro en su base y vio todo lo que le había quitado, aviso a la policía y vinieron de inmediato vieron lo que le había quitado e investigaron sobre el caso y encontraron pruebas y ya tienen sospechosos: El búho Sergio, la lechuza Andrea y la golondrina Isabel.
Se creyeron que era la golondrina Isabel, la interrogaron y dijo: Yo no he robado nada, aquel día vi salir al búho Sergio de la base. He interrogaron al búho Sergio dijo: Aquel día iba a visitar a Leonardo, pero vi que no estaba, así que me fui.
Luego, le preguntaron que si llevaba algo aquella noche la golondrina dijo si, llevaba una bolsa llena de cosas. Le preguntaron al búho Sergio que llevaba aquella noche, el búho respondió: llevaba una consola para jugar con él. La golondrina dijo: entro sin nada y salió con una bolsa llena de cosas.
Le vaciaron la bolsa y salió muchas cosas valiosas. Luego, llamaron a Leonardo y le preguntaron que le faltaba, era todo. Le encerraron 20 años y 6 meses- Le devolvieron todas sus cosas. Leonardo visito al búho Sergio y le dijo: ¿Por qué me robas? El búho le contesto: para darle tus cosas as mis secuaces.
Leonardo dijo: ¿Y por qué a mí?
El búho dijo: porque eres mi enemigo. Leonardo paso de él. Mucho, mucho más tarde.
Salió de la cárcel muy mosqueado. Aviso a sus secuaces y Leonardo mando a un secuaz a que espié al búho y le dijo a Leonardo que estaba haciendo un ejército para la guerra.
Leonardo recluta a un elefante, un guepardo y a un gorila y les echo mutágeno.
A sus ratones les dio una ballesta. Al día siguiente volvía a por los animales e hicieron un plan. A las cinco comenzó la guerra. El equipo de Leonardo derroto a todo el ejercito del búho menos a él. El búho tuvo miedo y escapo como un cobarde. Leonardo y sus secuaces les persiguiendo y la mataron. Ahora pueden vivir todos en paz.
Autores: Alumnado de 4º A
ÍNDICE
05
Mi peor enemigo
Mi peor enemigo es un ratón que se llama Gerónimo Stilton
A todos los niños les gusta el ratoncito Pérez, pero a mí no. Siempre cuando se me cae un diente me lo pone en el prado de mi casa. Debajo de mi almohada me pone algo horrible como cucarachas ranas y serpientes.
Cada vez que entra en mi hogar se come todo de lo mi congelador, y por la mañana no hay nada para comer.
Pero un día le vi al ratoncito Pérez y a su ayudante el búho, se llamaba Eres y le dijo
---Eres tengo comida, vino a la velocidad de la luz y le atrape.
Cuando se dio cuenta el ratoncito Pérez que le atrape vino corriendo y me dijo que le soltaba, si lo hacía cuando se me cayera un diente me traería dinero. Le digo que sí y solté al búho.
El cumplió su palabra, el próximo diente que se me cayó me trajo dinero. Pero a los dos meses se me cayó otro diente y no me trajo dinero.
Entonces pregunte a la gente donde estaba el ratón Pérez y me dijeron que había desaparecido de la tierra.
Vi en un cartel que quien lo encontrara, su equipo ganaría un premio. Yo lo busque por tierra mar y cielo, pero no apareció mis amigos también me ayudaron a buscarlo encontramos una pista que decía “estoy al lado de algo azul estoy muy abajo y me da el sol”. Lo adivinamos muy rápido era la arena de la playa y decidimos ir allí.
Había una cruz en la arena, la desenterramos. No había nada solo había una pista que decía “soy muy alta algunas veces es tengo ramas otras no siempre estoy quieto que soy”.
Lo adivinamos más rápido que la primera pista un árbol cuando nos íbamos de la playa nos dimos cuenta de algo raro que había en la playa no había nadie, pero lo dejamos pasar. Y fuimos al lugar donde nos indicaba la pista.
Pero había en ese lugar muchos árboles y ninguno indicaba ninguna cruz ni nada que indicara cual era el árbol. Fuimos por cada uno de los arboles hasta que vimos uno raro tenia una puerta muy pequeñita nos metimos y había un mundo donde había muchos animales y muchas personas. Era perfecto sin adultos sin padres, pero había un precio para quedarse ahí no podía ver a su familia nunca más.
A la primera pensó que si, la segunda que no, le preguntaron a esta porque, les dijo que su familia me cuidaba, me protegieron me abrazaron y me ayudaron, sin ellos no estaría aquí.
Porque me he dado cuenta que a lo largo de mi vida, no es lo mas importante lo que tienes alrededor si no las personas que tienes alrededor.
Autores: Alumnado de 4ºA
06
La vida del búho Duolingo y el ratón Pérez
Erase una vez un ratón llamado Pérez y un búho llamadoDuolingo que eran enemigos. Duolingo hizo un plan que para librarse de su enemigo, el ratón Pérez. El plan era: el búho Duolingo iba a entrar en el castillo del ratón Pérez con su equipo de búhos Duolingos. Cuando lo hizo el ratón le descubrió y les hecho a una tierra llamada caimaneso refresco. Cuando le echo se encontró con muchos caimanestos refrescos el búho Duolingo se asustó mucho y hecho a correr. Cuando escapo de la Tierra de Caimanesos refrescos fue a buscara su equipo de búhos Duolingo. Mientras el ratón Pérezcómo era millonario se compró 1000 quesos muy grandes. Pero cuando fue a comprar el búho Duolingo le tendió una trampa consus amigos. La trampa consistía en tirarle un huevo en la cabeza y dejarle piruleta, el ratón se quedo atontado por una hora. El búho aprovecho a quitarle todo el dinero al ratón Pérez.
Al díasiguiente el búho Duolingo estaba viendo Micky mouse en la televisión nueva que se había comprado del dinero del ratón Pérez, valía 10000€. Al día siguiente el búho Duolingo vio al ratón Pérez en la calle pidiendo dinero pues nada más que tenía como 0,50 céntimos. El búho Duolingo le dijo, que si le da a su equipo de ratones Pérez le daría 100 paninins. El ratón le dio su equipo de ratones Pérez al búho Duolingo y ledio 100 paninis. Una semana después el ratón Pérez vendió los paninis, cada un valía 5€ en total obtenido 550€ y ese dinero se lo gasto en cigarros. El búho Duolingo le robo 5 cigarrillos. Y el ratón Pérez vendió 1 cigarrillo para comprarse el mechero. El búho Duolingo vendió sus 5 mansiones para comprarse una
caja de cartón que costo 5000000 y cada mansión valía 1000000. Duolingo fue a la tienda de chuches que se llamaba Pepe inchao
y halli se encontró con 4 tortugas ninja que se llamaban Donatello, Leonardo, Raphael y Michael. Duolingo se compró un bote de pringles que costaba 1,50 €. Un
mes después Duolingo estaba dando un paseo por un pardo y se encontró una pizzeria llamada “ la tortugas pros”. Entro y se encontró a las tortugas ninja comiéndose una pizza de
3 quesos .
El búho Duolingo fue a casa de su abuela la amargada y le dio
una galleta de chocolate blanco. También le dio un cigarro. Después se fue al bar para jugar unas
partidas al billar con su mejor amigo. Al ratón Pérez como era muy vago y no tenía dinero se bebió una
cerveza. El búho Duolingo se casó con la búha Duolinga y tuvieron 5 hijos
llamados Pipes, Peapa, Pepe , Pera y Pecachues. Mientras que el ratón Pérez pasaba hambre y frio en la calle.
Y con esto un bizcocho todos quiticochos.
Autores: Alumnado de 4ºA
07
EL PRADO MÁGICO
Ganador de 4º de primaria
Érase una vez un prado que se dividía en dos partes, el prado florido y el prado prohibido. Los habitantes del prado prohibido se querían quedar con la otra parte del prado. El rey del prado florido era un ratón llamado Rafael, juguetón pero listo, por lo tanto, haría lo que fuera por salvar a sus habitantes. Por otra parte, había una reina búho llamada Aurora, presumida pero buena persona que preferiría sufrir ella antes que sus habitantes. Los dos se tenían un odio muy grande, bueno se podrían considerar enemigos. Pero. para salvar a sus habitantes tenían que formar un equipo, aunque a ninguno les hacíamucha gracia, pero no quedaba otra. Una vez, un habitante del prado florido llamado Fernando se perdió y sin darse cuenta, ¡estaba en el prado prohibido asustado, tenía hambre…! Así que fue a investigar la tierra de los búhos, donde se encontraba el hogar de la reina Aurora para conseguir comida. Había dos guardias, uno delgado llamado Asier y otro muy fuertellamado Liam, por lo visto no podía pasar, se puso a pensar y a pensar… Hasta que se leocurrió una idea. Consistía en tirar una piedra para que los guardias pensaran quehabía alguien.
la piedra, pero los guardias le pillaron, así que no funcionó su planlo que significaba que los guardias eran más listos de lo que él creía. -Vaya, vaya que tenemos por aquí… -dijo Asier.
-Pero si es un simple habitante del prado florido -dijo burlándose Liam.
-Vamos a llevárselo a la reina Aurora -dijeron los dos guardias.
Cuando le entregaron a Fernando a la reina Aurora, ella respondió:
- ¡Los habitantes del prado florido se quieren quedar con nuestra mitad del prado! -
exclamó la reina Aurora.
-No es verdad lo que dice.
-Yo me caí sin querer -dijo Fernando.
-Sí claro, los habitantes del prado florido son unos mentirosos -respondió Aurora
refunfuñada.
Así que la reina y sus guardianes fueron a la otra mitad del prado a decir al rey Rafael
que ya no se iban a meter con su parte del prado.
Entonces se encontraron con el rey Rafael y preguntó:
- ¿Qué hacéis con uno de mis hombres? ¿Y qué hacéis vosotros por aquí? -dijo el rey
Rafael enfadado.
La reina Aurora respondió: -Pues queríamos preguntarle que hacia uno de sus habitantes en nuestra zona.
-Yo no sabía nada sobre esto -dijo el rey Rafael.
-Claro, claro, claro… lo que queréis es nuestra zona -dijo la reina Aurora.
-No es verdad lo que dice usted -dijo Rafael.
-Y entonces cómo explica que uno de sus habitantes ha estado en nuestra mitad del
prado –dijo la reina Aurora.
Y el rey Rafael contestó:
-Supongo que se habrá caído sin querer.
-Ya claro, usted habrá enviado a uno de sus habitantes para espiarnos -dijo asegurada
Aurora.
-No es cierto -dijo Rafael frustrado.
-Adivino, queréis guerra, pues si queréis guerra, la tendréis -aseguró la reina Aurora.
Así que tuvieron una guerra como les dijo la reina Aurora. Pero no salió como lo esperaba, fue muchísimo peor de lo que esperaba… La reina Aurora se tomó muy en
serio la guerra, pero Rafael no le dio tanta importancia, básicamente, los dos eran
diferentes, no se entendían. Cuando la reina Aurora declaró la guerra, en ese
momento, el rey Rafael se puso muy serio. Fernando quería que acabase la guerra
porque ya habían pasado varias semanas y seguían con la lucha. Se fue al pozo de los
deseos que se encontraba en medio del prado, donde se dividían las dos partes del
prado. Fue a pedir un deseo para ver si se lo concedían.
Fernando tenía mucho miedo porque si hubiera guardias, le caería una buena
bronca… Cuando se fue, encontró a dos búhos. Estaba asustado porque… ¿Qué pasaría
si se lo dijeran a su reina? Cuando le vieron los dos búhos parecían también asustados,
Fernando se acercó al pozo de los deseos y les dijo a los dos búhos:
-Hola.
Y los dos búhos contestaron y dijeron sus nombres.
-Hola me llamo Hoddy -dijo uno de los búhos.
-Y yo me llamo Dobby -dijo asustado el otro búho.
Y dijo Fernando:
- Encantado de conoceros, ¿Vosotros también queréis que acabe la guerra y por eso
venís aquí?
-Sí, porque estábamos antes que tú -dijeron los dos búhos.
Pero lo hemos intentado y no funcionó -dijeron apenados los búhos.
En ese momento Fernando dijo: -Cuenta la leyenda que para pedir un deseo hay que pedirlo tirando una piedra que sellama la piedra filosofal, solo hay una y la encontró Nicolás Flamenc. Pero Fernando dijo muy apenado que era imposible de encontrar.
Pero Hoddy y Dobby le dijeron:
-Nosotros sabemos dónde hay una piedra filosofal, están en nuestro prado, está en una zona donde solemos jugar -dijeron los dos. Hoddy y Dobby se fueron a buscarla y en un momento la trajeron. Y echaron a suertes quien pedía el deseo y le tocó a Dobby, el más pequeño. Pidió el deseo y… ¡no pasó nada! Pero Dobby sabía que iba a funcionar, cuando llegaron al prado, todo parecía tranquilo, se vio que había terminado la guerra y estaban como si no pasara nada. Y todo cambió. Dobby se emocionó, ¡el prado ya no estaba dividido en dos partes! Los habitantes del prado prohibido y del prado florido empezaron a comunicarse entre ellos de manera pacífica. Rafael y Aurora, viendo el cambio, se dieron cuenta de que la verdadera solución era el compañerismo. Decidieron dejar atrás su odio y trabajar juntos para asegurarse que todo el prado permaneciera unido y tranquilo.
Con el tiempo, Rafael y Aurora se convirtieron en aliados cercanos, y juntos lideraron a
sus grupos hacia un futuro mejor.
Autores: Alumnado de 4ºB
08
UNOS GRANDES ANIMALES
Érase una vez un hogar en un lejano prado. En el hogar vivían Julia y Daniel. A Julia le encantaba volar y a Daniel le gustaba el queso.
Un día se pelearon y se hicieron enemigos, aunque antes hacían un gran equipo.
Julia se fue a vivir a otra tierra. Daniel se sentía muy solo, pero al cabo de un tiempo quería que Julia volviera.
Un día, Daniel, llamó a Julia para tomar un batido y charlar. Julia decidió decir que sí.
Cuando se reencontraron decidieron volver a estar juntos.
Cuando llegaron a casa de Julia, Daniel sé quedo sorprendido de la gran casa que tenía Julia y decidieron jugar a un juego de mesa.
De repente llamaron a la puerta y era Jerry, el zorro. Estaba herido por un astuto lobo. Julia y Daniel lo curaron con betadine y le limpiaron con gasas las heridas. Jerry se quedó a dormir en casa de Julia y Daniel también.
A la mañana siguiente Jerry se despertó y se fue de la casa de Julia porque ya se encontraba mejor.Y cuando salía de la casa se encontró con Ben el coyote que venía a ver a Julia para preguntarle si sabía dónde estaba acechando el lobo y Julia le dijo que no lo sabía.
Luego Daniel y Julia se casaron y tuvieron dos hijos, un niño que se llamaba Mateo, el mayor y una niña llamada Burbuja. Burbuja y Mateo no se llevaban bien porque tenían muchas diferencias. Cuando Mateo y Burbuja se hicieron mayores se mudaron y dejaron a Daniel y Julia solos. Mateo era bombero y Burbuja era médico, se les daban muy bien sus profesiones. El fin de semana Mateo y Burbuja iban a la casa de Julia y Daniel a visitarlos. En verano se fueron de vacaciones a Benidorm. Compraron una habitación de un hotel de cinco estrellas tenía piscina, mini club y sala gamer. Cada tarde iban a la playa e iban al chiringuito. En el hotel había un bufet libre, con zona de niños pequeños por si se aburrían. Al cabo de unas semanas se fueron ya de Benidorm. Cuando llegaron a casa Mateo y Burbuja volvieron al trabajo. Y decidieron que el siguiente año volverían a ir Benidorm. Mateo se cansó de su profesión y se cambió de bombero a profesor. La verdad es que se le daba mejor ser bombero, pero le gustaba más ser profesor. Al cabo de pocos años Burbuja se casó y tuvo su propia familia. Tuvo dos hijas, una se llamaba Matilda y la otra Vega. Se llevaban demasiado bien no como su madre y su tío que se llevaban mal Aunque algunas veces se peleaban, pero no muy a menudo. Tenían una mascota que era un hámster, que se llamaba Coco..
Coco tuvo hijos que se llamaban Kiwi y Plátano. Kiwi era chica y Plátano era chico.Al cabo de un tiempo Coco se murió por que ya estaba mayor. Kiwi y Plátano se quedaron muy solos y tristes. Entonces Burbuja decidió comprar otro hámster para que Kiwi y Plátano no se sintieran solos, aunque seguían un poco tristes porque en realidad no era su madre biológica, pero se acostumbraron.
Entonces fueron felices y comieron perdices.
Autores: Alumnado de 4ºB
09
LA MALDICIÓN DEL DIAMANTE OSCURO
En las colinas de Sotillo había un diamante oscuro que si lo tocabas te congelabas. Un día el búho Federico y el ratón Antonio lo tocaron y se congelaron. Al día siguiente, vino una persona que era su enemigo y tenía un equipo de malos. El búho Federico y el ratón Antonio se descongelaron, los dos se habían convertido en superhéroes.
Después de descongelarse fueron volando hasta llegar al prado donde estaba su hogar, eran superhéroes. Fueron a pelearse con el enemigo y consiguieron ganar el combate, una vez terminado el combate decidieron irse a descansar. A la mañana siguiente el búho y el ratón hablaron de qué podían hacer para aprovecharse de esos poderes y ayudar a la gente, mientras pensaban en mejorar la ciudad y ayudar a las personas se oyeron unos gritos: - ¿Federico, oyes esos gritos? ¡Hay que ir a ver qué es lo que ocurre! Federico y Antonio se dirigieron al supermercado que es de donde salían los gritos ¿Y qué es lo que vieron? Una rata saliendo del almacén correteando por debajo de las piernas de todos los clientes.
La rata provocó el pánico de todas las personas y las risas de Antonio y Federico que lo que hicieron fue poner un trocito de queso en la puerta de la tienda para que la rata al oler su manjar favorito saliese de la tienda devolviendo a los clientes su tranquilidad. Los empleados de la tienda agradecidos con los nuevos superhéroes decidieron recompensarlos con cheque por un valor de 50.000 euros para que se lo gastasen en lo que quisieran. Decidieron mejorar la ciudad etc…después de mejorar la ciudad se compraron un coche también se compraron una casa y más cosas. Ayudaron a las personas de la ciudad y los superhéroes combatieron el crimen contra los malos, ganaron todas las peleas. Después de acabar con los malos se fueron a su casa. Se pegaron una ducha bien calentita, se durmieron. A la mañana siguiente tocaron a la puerta ¡Era un enemigo! Fueron a pelear contra el cuándo acabaron con él se comieron un sándwich de jamón de york con tomate, ensalada. Después de comerse ese gran sándwich, se volvieron más fuertes y después vieron como estaba la ciudad ¡Había unos ladrones robando una tienda! Después de acabar con los ladrones fueron al gimnasio cuando acabaron de hacer ejercicio se fueron a echarse una siestecita. Como hacia tanto calor se tomaron un helado después fueron a su casa a jugar con su Tablet. Fueron a una entrevista de la tele. Le hicieron algunas preguntas como:
- ¿Cómo habéis podido vencer a los malos? -Pues nosotros nos aprovechamos de nuestros poderes para vencer a los malos y por eso ganamos la pelea. Muchas gracias por la respuesta Federico y Antonio. Después de la entrevista fueron a casa de sus amigos, uno que se llamaba Pablo, otro Alberto y una chica llamada Alba. Hicieron una fiesta de pijamas y cenaron juntos. A la mañana siguiente fueron a dejar a sus amigos en sus casas. Después de dejarlos en sus casas, se fueron a dormir porque era de noche. A la mañana siguiente desayunaron y se fueron a su tienda favorita que era el Carrefour. Se compraron leche y cola cao para desayunar tenían tanta hambre que se le caía la baba cuando lo veían. Cuando terminaron de desayunar se fueron a bañarse a la piscina del pueblo, y se lo pasaron muy bien, después vieron a una persona ahogándose en la piscina y se lo dijeron al socorrista:
- ¡Socorrista se está ahogando una persona!
- ¡Voy a ir a ayudarle!
- Vale socorrista. Ellos con miedo fueron a mirar, no estaba la persona. Federico y Antonio estaban asustados, fueron a ver si estaba debajo del agua y…
¡No estaba! Ellos con miedo se fueron a casa. Y se escondieron debajo de la sabana por el miedo que tenían Antonio y Federico. Se ducharon primero uno y después otro. Y después se fueron de vacaciones se compraron dos helados, comida... Fueron a por una tarta y se durmieron. Ya cuando se despertaron, fueron a un balneario ¡y no sabéis a quienes se encontraron! A sus mejores amigos. Se dieron una vuelta por el pueblo y con sus amigos cogieron el diamante oscuro que lo encontraron misteriosamente y lo cogieron.
Autores: Alumnado de 4ºB
10
La bruja y el orbe del poder
Había una vez, una bruja que practicaba la magia blanca llamada Emma y su ayudante, Lassie una linda búho. A las dos les encantaba hacer hechizos, pero ellas tenían un enemigo en común que era un hechicero, su rivalidad comenzó un día cualquiera en un pueblito muy pequeño, y aún más lejos de la civilización había un prado muy lindo lleno de flores, donde solamente vivían ellas dos. Pero un día estos enemigos fueron a su hogar, e irrumpieron su paz, dicho enemigo se llamaba Peter el cual también tenía su ayudante, un ratón llamado Rocky, siendo este un poco travieso y para él, era el mejor hechicero del mundo aunque fuera un simple ratón. Un día tranquilo vino una guacamaya muy linda, y les informó a Emma y Peter << ¡el mundo está en un gran peligro! falta el Orbe mágico y sin él, el mundo se acabaría, así que ustedes sois los únicos que lo pueden salvar ¡ tienen que dejar su rivalidad a un lado y ser un equipo! junto con sus animales de compañía y esto es lo que tenéis que hacer, primero tienen que robar el Orbe mágico al gran hechicero Max, que lo tiene escondido en su cueva, segundo tienen que llevárselo al rey y a la reina del bosque mágico, tan sencillo como eso>> y al instante se fue volando la guacamaya.
Emma y Peter se quedaron muy asustados y a la vez muy asombrados de todo lo que les dijeron, a tal punto que se lo tomaron todo muy en serio, lo que le iba a pasar al mundo si no lo hacían, y entonces se prometieron que su rivalidad no iba a interferir con el fin del mundo y quedaron en que al día siguiente se reunirían en el jardín de Emma. Al día siguiente se trataron de esta manera << hola, “Vecino”, buenos días>> dijo Emma a Peter, y Peter le dijo <<buenos días >> Como si él no tenía nada en contra de ella cuando algo de rencor aun le guardaba.
Y se pusieron en marcha para llegar a la cueva de Max <<tengo hambre>> dijo Lassie <<vale>>dijo Emma, cuando consiguieron comida Lassie dijo <<Tengo sueño>> y Emma dijo << ¡vale!>> un poco harta de las quejas de Lassie. Ya casi llegando a la cueva de Max en la puerta vieron a una elfa, vistiendo un hermoso vestido rosa y morado, pero la elfa les dijo que <<solamente vengo a traerle la leche a Max>> al entrar vieron enseguida el orbe mágico, fueron por él, y cuando lo tenían en sus manos pensaron que fue muy fácil conseguirlo y siguieron con su misión. Al salir se encontraron nuevamente a la elfa en la puerta, pero ella ya no tenía la mirada dulce como cuando los recibió, si no furiosa ¡resulta que era hermana de Max! La cual portaba por nombre Zafiro, y también era una hechicera; en ese instante conjuró una bola de fuego y se la lanzó a Emma, pero esta la esquivó en el momento justo.
Y así siguieron peleando hasta que llego Max a su “casa”, y cuando vio todo ese jaleo los congeló a todos menos a Zafiro con un polvo mágico que tenía en el bolsillo.
Pero se le olvidó congelar a la búho ya que se encontraba volando, ella que había visto todo desde el aire se lanzó en picada por Zafiro y Max, y a picotazos logró agarrar el orbe, justo cuando el hielo se descongeló, pasándoselo a Emma, mientras ella conjuraba un portal directo al palacio mágico del bosque para entregárselo a los reyes.
Zafiro intentó detenerlos pero cuando ya casi llegaba al portal este se cerró delante de sus narices, Peter y Emma lograron pasar por el portal, ya llegando al palacio cuando de repente la guacamaya les recibió, los dos se miraron asombrados ¡la guacamaya era la mascota de los reyes! Lo supieron porque el colgante que llevaba la guacamaya decía Ágata.
Emma se quedó pensativa diciendo como no se habían percatado del colgante antes, y Lassie le dijo << es que Ágata no llevaba el colgante cuando la vimos, por eso no te diste cuenta>>
Entonces entraron al castillo y les entregaron el orbe a los reyes pero al salir del palacio se dieron cuenta de que en el viaje no se habían peleado ni una sola vez, y se juraron amistad eterna por siempre.
Autores: Alumnado de 4ºB
11
Búhos contra ratones
Un
búho que se llamaba Manolo y un ratón que se llamaba Piper se
enfrentaron en el prado más lejano de Sotillo de la Adrada Eran enemigos,
porque hace muchos años tuvieron un pequeño accidente. Se chocaron cuando
iban corriendo en los pasillos del colegio.
D
ecidieron crear un hogar cada uno en su tierra. Pasados unos meses tuvieron
un enfrentamiento. Al fi nal el ratón paso a la tierra del búho, y el búho a la tierra
del ratón . M eses después ambos decidieron ir al pueblo de Sotillo de la Adrada
al colegio Juan Luis Vives y se quedaron años y años estudiando . L uego f ueron
al instituto y se quedaron 4 años estudiando la E.S.O. Después fueron a
bachillerato, luego a Madrid a sacarse el carnet de condu cir y l uego a trabajar.
Pasaron años
trabajando, pero se cansaron de la ciudad y volvieron al prado
más lejano de Sotillo de la adrada , a su antiguo hogar. Volvieron los
enfrentamientos y h ubo un torneo de peleas . E l búho no se quería enfrentar , pero
el ratón sí querí a hacer la pelea. Tras unas largas horas conversando e
intentando solucionar los problemas, todo se solucionó y decidieron ser mejores
amigos para siempre.
M
iraron un lugar para vivir, en Francia, Paris, Londres y luego decidi eron ir a
Estados Unidos . L legaron a las 9 de la mañana y fueron al hotel 5 estrellas . E l
ratón Piper desayunó tostadas de tomate y el búho Manolo desayunó café con
galletas normales . No les gustó el desayuno del hotel y fueron al prado dond e
nacieron y volvieron a Sotillo de la A drada y se quedaron en el colegio Juan Luis
Vives. E n el colegio se quedaron viendo a los niños estudiando y celebraron la
chocolatada, el día de la Paz, el carnaval les acompañaban en el desfile , etc. E l
ratón Piper se puso enfermo y el búho Manolo le ayudó para que se pusiera
bueno . El r atón Piper se curó y decidieron hacerse profesores. El ratón Piper
enseñaba matemáticas y el búho Manolo Educación Física. Se convirtieron en
los mejores profesores del colegio Juan Luis Vives y se fueron al prado y
decidieron crear un parque para que fueran los niños de todos los pueblos,
aunque estuviera un poco lejos.
Autores: Alumnado de 4ºC
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El ejército de Julia y los leones
Érase una vez un búho llamado Manolo y un ratón llamado Piper, que eran amigos. Piper le dijo a Manolo que si formaban un equipo con Álex, Hugo, e Inass. Ellos aceptaron e hicieron un hogar todos juntos en la tierra y fueron al prado para jugar con un ejército de leones. Jugaron al escondite y un jefe de los leones subió a la montaña y se enfadó con Inass porque no la quería ligar.
Inass salió corriendo enfadada y se tropezó con una zarpa. De repente vino un jabalí a por ella.
Cuando le vieron Hugo y Álex salieron a por el jabalí. Piper y Manolo se fueron al hogar para hacer la cena. Hugo y Alex trajeron el jabalí. Inass, Álex y Hugo se cenaron el jabalí y la ensalada y luego se fueron a dormir. Durmieron Álex con Hugo, Piper con Manolo e Inass se encontró con una chica que se llamaba Fionna y fueron enemigas. Hasta que un día en el bosque encontraron a una profesora llamada Julia que les pregunto si querían estar en su clase.
Hugo, Álex y Fionna dijeron que si, pero Inass dijo que no porque no le gustaban las matemáticas. Fionna le sugirió que probara Lengua y Plástica y desde ahí se hicieron amigas y fueron al colegio.
Julia dijo que el ratón Piper y el búho Manolo no podían ir al colegio porque eran animales. Mientras que Hugo, Álex y Fionna iban al colegio se encontraron con la directora. Hablaron con ella y le dijeron si Piper y Manolo podían ir a la clase de Julia. La directora dijo que sí, pero con una condición: se tenían que portar bien y no pegarse. Si pasaba eso les expulsarían todo el trimestre.
Se portaron bien hasta el segundo trimestre. Se pelearon con Álex porque creían que les había robado un estuche de rotuladores, pero se le había caído en el recreo y Álex no tenía la culpa. Fueron a ver a la directora porque Álex no había sido y les dio otra oportunidad.
Se portaron bien y fueron al instituto a hacer la E.S.O. y Bachillerato. Después hicieron una carrera. Piper trabajó en correos, Manolo trabajó en el hospital, Hugo en hípica, Inass y Álex futbolistas y Fionna científica. Vivieron una vida feliz.
Autores: Alumnado de 4ºC
13
La pelea de animales
Era un día normal en el prado con mi abuelo, estaba plantando plantas. Por la noche un búho llamado Manolo cuidaba su hogar. Al día siguiente los escarabajos se comieron la tierra (porque era estiércol para que crecieran). Las mariquitas se enfrentaron a sus enemigos (los escarabajos) porque las mariquitas cuidaban las plantas y los escarabajos se lo fastidiaban.
Al día siguiente las mariquitas y los escarabajos hicieron un equipo, porque ellos querían romperle la ropa al abuelo, y el búho Manolo y el ratón Piper como cuidaban la casa, querían romperle la casa a los escarabajos y a las mariquitas. Al atardecer la ropa del abuelo estaba toda rota. El abuelo no tuvo más remedio que comprarse otra ropa nueva.
El búho y el ratón se dieron cuenta y por la noche se enfrentaron. Como el búho y el ratón eran más inteligentes se subieron a lo alto de la montaña y observaron y ya localizaron su casa. Al amanecer en la casa del abuelo no había pasado nada, pero en la casa de los escarabajos que había algunas mariquitas… se destruyó. El motivo fue que el búho y el ratón se la destruyeron. Pero algunos escarabajos sobrevivieron y se trasladaron a la casa de las mariquitas. El búho y el ratón lo observaron toda la noche. Pero como eran tan diminutos no vieron absolutamente nada.
Meses después mi abuelo intento tapar todos los agujeros, pero era casi imposible porque cuando tapaba un agujero de repente salía otro. Había una especie de topos que no le dejaban taparlo. Pero el búho y el ratón como eran tan inteligentes cogieron la pala y les dieron en la cabeza. Al final el abuelo les dio las gracias al búho y al ratón por haberle ayudado.
Todo esto me lo contó mi abuelo ayer; también me contó que cuando les dio las gracias el búho se puso a sobrevolar la casa. El ratón se puso a dar vueltas de la felicidad, pero los insectos (las mariquitas y los escarabajos) se vengarían.
Autores: Alumnado de 4ºC
14
El búho Manolo y el ratón Piper
Érase una vez un ratón llamado Piper y un Búho llamado Manolo. Se pelearon porque no se decidían a qué jugar y se hicieron enemigos. Formaron un equipo y cada uno se fue a vivir a una parte del prado. El búho se fue al río y el ratón bajo tierra.
Un día se fueron al parque y se hicieron amigos, pero se presentó el gato con Botas y se peleó con el búho Manolo. El ratón Piper se metió en la pelea y una manada de perros les separó. Se fueron cada uno a sus hogares. El ratón Piper y el búho Manolo quedaron en ir a casa de los perros y formaron un plan “B”. Necesitaban cuerdas, una manta y más animales como por ejemplo un elefante llamado Juan, el Rey León y la jirafa llamada Cristina.
Se hizo de noche y el búho Manolo y el ratón Piper quedaron en hacer una fiesta de pijamas en la casa del búho Manolo porque la casa del ratón Piper la habían destruido los humanos. Total, que ya se fueron a dormir.
Esa misma noche tuvieron una pesadilla y fueron a casa de los perros a decirles que mejor no lo hacían porque habían soñado que los gatos se lo hacían a ellos. Entonces los perros no estaban de acuerdo e insistieron mucho.
El ratón Piper y el búho Manolo lo consiguieron y tuvieron que llamar al elefante Juan, al Rey León y a la jirafa Cristina. Ellos dijeron “madre mía con lo que nos había costado, ¿Y si hablamos en el parque?”. Se encontraron al gato con Botas que se metió con el ratón Piper, el búho Manolo, el elefante Juan, el Rey León y la jirafa Cristina. Los separaron las hormigas y las cucarachas y les hicieron reflexionar.
El gato con Botas por fin dio la razón al ratón Piper, al búho Manolo, a la jirafa Cristina, al elefante Juan y al rey León. Las cucarachas le dijeron que pidiera perdón y dejaron de pelearse. El elefante Juan, la jirafa Cristina y el rey León hablaron con el ratón Piper, el gato con Botas, el búho Manolo y todos estuvieron felices y contentos.
Autores: Alumnado de 4ºC
15
Ganador de 5º de primaria
La revelación de los animales
Un día los animales estaban tranquilos en la selva y se encontraron a un ratón llamado Alex, era el jefe del equipo Ratatouille que decía que los humanos habían quemado el bosque, los animales tenían miedo y decidieron irse al prado, ellos no querían en el grupo a otros animales. Un día se encontraron un humano herido que pedía ayuda y Alex el ratón dijo: que los humanos eran malos y todo lo que decía ese humano era mentira, entonces no le ayudaron. Los amigos del herido se querían vengar de los ratones, entonces los humanos llevaron cazadores para vengarse de los ratones. Esa noche los animales no durmieron por un ruido en la ciudad, era una llama de fuego que se expandía por la ciudad y esa misma noche fueron a investigar de donde venía el fuego y venia del grupo de los búhos que su jefe se llamaba Iván que lo hizo por hacer una broma pero al final no fue porque dejo a algunos heridos, pero al día siguiente se fueron a un nuevo hogar por el miedo a los humanos. Y Alex dijo que los humanos no tenían la culpa y que se tenían que juntar para hacerles una broma a los búhos. El ayudante del jefe de los búhos era el hermano de Alex y Alex no lo sabía y le llamo para decirle que eso no lo hiciera nunca más porque era muy grave lo que había hecho y había hecho sufrir a personas. El hermano de Alex tuvo que ir a la casa de uno de los familiares de los heridos para decirle lo siento por lo ocurrido los familiares le dijeron que les había hecho mucho daño por su hijo los humanos dijeron que los búhos son sus enemigos y que no le pidieran perdón otra vez porque no los
los iban a aceptar sus disculpas, de repente llegaron unos pumas y se comieron a el hermano de Alex el ratón entonces los ratones se iban a hacer amigos de los búhos para ir contra los pumas. La noche del día siguiente los humanos iban a hacer una manifestación contra los pumas con una pancarta enorme que decía: Todos contra los pumas venir a la ciudad y revelaros ante nosotros no tengáis miedo. Los pumas tenían miedo y planearon un plan con flechas de fuego. Esa misma noche los pumas empezaron con su plan a las 00:00 cuando todo el mundo estaría durmiendo pero Alex el ratón se puso enfrente de ellos para luchar entonces en ese momento los ratones y los búhos tocaron la sirena de la ciudad para alarmar a todo el mundo, y ponerse en acción contra los pumas, a las 01:00 de la madrugada los pumas empezaron a lanzar flechas de fuego para herir a los ratones. Y mientras todos peleaban, el jefe de los pumas se enamoró de la hija de Alex. Firmaron un contrato de la paz de los ratones, los búhos, pumas y humanos que se fueron al prado a hacer una fiesta enorme un día entero. Y fueron felices para siempre y no hicieron más guerras entre ellos.
Autores: Alumnado de 5ºB
16
El Tesoro de Bélgica
Érase una vez un niño llamado Eric, que estaba deseando que acabase el colegio. -¡Qué ganas de que llegue ya el verano! Estoy harto del colegio, le comentó Eric a su madre. -Hijo, hay que tener paciencia. Venga, que, si sacas buenas notas, nos vamos de vacaciones a la playa, al pueblo donde yo crecí. Eric, terminó el colegio, había sacado unas notas muy buenas, así que, por fin, estaba de vacaciones y su madre le dijo: -Bueno, hijo, tú has cumplido, yo también lo haré lo que te prometí, ¡nos vamos a la playa! Ambos hicieron las maletas, se montaron en el coche y después de cuatro horas, habían llegado a su destino. La madre le enseñó lo que había sido su hogar y el prado donde jugaba de niña; todo aquel paisaje junto sus casas, su playa, los campos era su tierra, de donde ella era.
Se hospedaron en un hotel pequeñito en el centro del pueblo. Después de comer, Eric se fue a dar un paseo y escuchó a unos señores decir…. - ¿Has escuchado lo del tesoro? -Sí, y dicen que han fallecido muchas personas en el intento. Eric se quedó impresionado al oír esas palabras y siguió caminando dirección a la playa, una vez allí, encontró a un grupo de niños que se acercaron a él. -Hola, ¿quieres ser nuestro amigo?,- dijo Alejandra, que así era como se llamaba una de ellas, sonriendo de oreja a oreja. -Vale, me vendría genial tener amigos, acabo de llegar a este pueblo y no conozco a nadie- dijo Eric con mucha vergüenza. -Ya verás como te lo pasarás genial con nosotros- dijo Lucía, otra de las chicas del grupo.
Después de un rato jugando y hablando con los chicos que acababa de conocer, Eric se acordó de lo que había escuchado decir a aquellos señores y se lo contó todo a sus nuevos amigos. Rayan, que era el tercer y último niño de la pandilla, le contó que durante mucho tiempo venía gente al pueblo intentando buscar el tesoro, pero que nunca nadie lo encontró. Estaba empezando a esconderse el sol, entonces, todos decidieron irse a sus casas. Al día siguiente, Lucía estuvo investigando sobre el tesoro en su casa y, encontró dónde podía haber una pista, llamó inmediatamente a Eric para contarle lo que había encontrado y decirle la ubicación exacta donde el chico debía acudir. Eric se dirigió hacia allí. Encontró una pista que decía: “-.--. .-.. .- -.-- .-“ Eric fue corriendo a llamar a su equipo de amigos para mostrarles lo que encontró. De repente Alejandra dijo: P-L-A-Y-A
-¿¿¿¿QUEEEE????
-Eso está escrito en código morse, y ahí dice playa.
Todos se miraron y se fueron a la playa sin pensárselo un segundo. Allí se encontraron un señor y fueron hacia él.
-Oiga, perdone…. en esta playa ¿ha pasado algo relacionado con un tesoro?
El hombre los miró sonriendo y en seguida comenzó a contarles: - Según cuenta una antigua leyenda, en la antigua Roma se enterró un tesoro de monedas de oro llamadas “Áureos” -¿Y se sabe dónde está? - le preguntó Rayan impaciente. -No chaval, pero de pequeño mis amigos y yo encontramos una pista. Tomad, espero que os sirva y lo encontréis –dijo el señor. La pista era:
“Las Grutas de Folx-le les-Caves” Alejandra les dijo que eso era una cueva, que ella sabía cómo ir y estaba muy cerca de aquí. Todo el grupo siguió a Alejandra que les guio hasta la cueva. Entraron en ella, estaba muy oscura, aunque entraban rayos de sol a través de algunos agujeros y en cuanto sus ojos se acostumbraron a la luz pudieron ver pinturas en sus paredes, eran pinturas que representaban animales, había búhos, toros, ratones… Debajo de cada uno de ellos había nombres escritos nombres en clave: el búho Juan, el toro Pedro, el ratón Ambrosio…. De pronto Rayan gritó: - ¡corred, corred! ¡nuestros enemigos están entrando en la cueva! Eric, no sabía a quiénes se refería, pero les siguió. Corrieron y corrieron, aquella cueva era como un laberinto. Lucía se quedó un poco atrás. Los amigos encontraron una especie de puerta, un poco extraña con un agujero donde parecía que entraba una llave. Todos comenzaron a buscar por el suelo, las paredes...y Lucía, que se había quedado rezagada, apareció con una llave en sus manos.
Los chicos le preguntaron dónde la había encontrado, pero Lucía no respondió.
Entraron por la extraña puerta y dentro había una torre de monedas y encima de ella una nota que decía:
“El dinero es un objeto que va y que viene, pero los amigos no, ¡los amigos son para siempre!”
Autores: Alumnado de 6ºA
17
La ratona bailarina
Un día la ratona Roberta estaba en su hogar bailando felizmente ballet, porque en unas horas tenía una actuación. En una de esas actuaciones fue donde conoció a su amigo el búho Ramón. Tras la actuación de ese día decidieron irse a jugar al bosque. Ramona bailaba felizmente, mientras su madre la miraba con orgullo y con una sonrisa en la cara. La niña estaba muy orgullosa de sí misma, pues estaba cumpliendo el sueño que tenía desde que era pequeña. Ella siempre pensó que nunca iba a alcanzar su sueño y que se iba a rendir, pero su madre le decía que nunca se rindiera, ya que era el sueño que había tenido siempre. Ella se veía videos de chicas bailando ballet en internet y eso la motivaba un poco más para no rendirse. Así siguió año tras año y aunque a veces fallaba, se volvía a levantar una y otra vez hasta conseguir alcanzar su sueño.
El ballet era su vida y lo único que le gustaba. A Ramón su amigo el búho, con quien tras terminar siempre que actuaban se iban a jugar a un bosque cercano, también le gustaba mucho el ballet. También era su sueño.Por ser un chico, todos se burlaban de él, porque la gente le decía que eso era solo para niñas. Él se sentía mal y se iba a llorar siempre que se lo decían. Su amiga Roberta siempre le apoyaba y le decía que nunca se rindiera, igual que su madre le decía a ella. Pero èl igualmente se seguía sintiendo mal porque se lo decían todos los días.Su amiga Roberta siempre estaba ahí. Un día le convenció de que no se tenía que rendir por los comentarios de los demás. Así que un día que tenían clases de ballet fue fuerte y aguantó todas las burlas y risas de sus compañeras. Pasó de todo lo que le decían y siguió adelante con su sueño sin rendirse en ningún momento. Llegó la hora de la actuación que los dos amigos esperaban. Ese día habían ensayado duramente todos los pasos del baile y algunos que ellos mismos habían creado. Llegó la hora en que tenían que entrar en el escenario. Se pusieron un poco nerviosos, pero dieron todo lo que pudieron.
La actuación duró como una hora aproximadamente, porque eran varios bailes diferentes. Al final de las actuaciones les daban un premio a la que mejor o al mejor bailarín. Primero bailaban uno a uno y luego en equipo. Después de que acabara la actuación del búho, el público se quedó mudo. Sus compañeras que habían sido sus enemigas se quedaron alucinadas. No pensaban que ganara, ya que era un chico. El segundo puesto fue para Roberta. Para Ramon y para Roberta su vida era el ballet y día a día lo demostraban los dos amigos. Después de la actuación ambos se fueron como siempre a comer a un prado, ya que era el sitio más cercano y la verdad que tenían mucha hambre.Se comieron unos bocadillos y luego celebraron la victoria de ambos con una fiesta que sus familias los habían preparado.
Autores: Alumnado de 6ºA
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Una aventura de otro planeta
Érase una vez dos mejores amigas llamadas Amelia y Ángela. Ambas tenían trece años y vivían en un pueblo de Alemania con sus padres y desde pequeñas eran inseparables. Un día cualquiera Amelia fue a visitar a Ángela. Ese día los padres de Ángela se habían ido de vacaciones y quería ver cómo estaba. Ángela vivía en una enorme y lujosa mansión, rodeada de un gran prado verde. Amelia llamó al timbre como habitualmente. Pero al presionarlo, se escuchó rechinar la puerta trasera y rápidamente se dirigió hacia ella. Entró apresuradamente a la mansión. Llamó varias veces a su amiga, pero parecía que Ángela hubiera desaparecido. Estaba casi todo tirado y roto. Vio al búho de Ángela llamado Mistral. Mistral, al ver a Amelia, salió volando lo más rápido que pudo, y Amelia le siguió porque sabía lo mucho que significaba para su amiga. El búho la llevo hasta el bosque del pueblo, del que no se hablaba nada bueno, pero Amelia, eso no le importaba, daría todo por Ángela. El búho cruzó de punta a punta el bosque, hasta que llegó a una cabaña. Se posó en el canalón de la casa. A Amelia le extrañó esa cabaña de madera vieja. Como vio que la puerta estaba abierta, entró y se aseguró de que no había nadie. De pronto tropezó con una alfombra mugrosa hecha un nudo con la que movió un cajón con el pie al caerse.
Allí descubrió un gran túnel negro. A Amelia le encantaban los misterios. Ella se llamaba a veces a sí misma ¨Amelia Holmes¨. Sin pensarlo, se tiró de cabeza hacia el pensando que era un túnel como el de ¨Alicia y el País de las Maravillas¨. Lo único que consiguió fue estamparse de bruces contra el suelo. Después del buen porrazo se dio cuenta que el túnel no iba hacia abajo, sino que era una ilusión óptica, y caminó unos cuantos minutos más. Por la mitad del túnel, por donde pasó un ratón. Amelia lo decidió seguir pensando que llegaría a algún lugar. Empezó a seguirlo lo más rápido que pudo. Cuando llego al final, se dio cuenta que éste la había llevado hasta un habitáculo con unas antigüedades muy misteriosas. Como siempre la curiosidad la ganó. Dentro había todo tipo de cartas, Amelia se puso a cotillearlas hasta que vio una que decía “Ángela Klein”. - ¡Como es posible que ponga aquí su apellido si salvo sus padres y yo, nadie lo sabe! -Se dijo así misma.
Aquello era tan raro que Amelia decidió ver la carta, en ella había un pequeño texto lírico, que decía:
Para Ángela Klein:
Ángela, este relato es tan amargo como el chocolate negro,
Nuestro planeta en problemas se ve.
Nuestro antiguo enemigo nos atacó por la espalda otra vez.
Aunque puede que no lo quieras creer.
Nuestro hogar está en peligro.
Atentamente tu primo Sendilla desde el planeta Sedna.
Amelia se quedó perpleja. Eso significaba que ¿Ángela era de otro planeta? Aquello era más raro que usar chanclas con medias. Apareció Mistral (el búho de Ángela) y la cogió de los hombros. La llevó al centro del bosque, donde había un camino subterráneo que llevaba a una especie de portal de “Minecraft”, que dirigía a un lugar raro, que parecía sacado de una película de ciencia ficción. Se metió de lleno. Una vez dentro, vio una gran explanada con un montón de cráteres. De todo aquello, hubo una cosa que la dejó helada y no era porque no pudiera respirar... ¡No!
¡Desde allí se veía la Tierra!
De pronto Amelia se dio la vuelta y vio humo saliendo de un cráter. Parecía no haber aprendido nada con el porrazo, algo tiraba de ella lo que la hizo lanzarse sin pensar y llego a una especie de pueblo donde se encontró con Ángela.
La vio muy preocupada y la preguntó qué sucedía, Ángela parecía no estar muy contenta de ver que estuviera allí. Ángela le pregunto cómo había llegado ahí. Amelia le contó cómo lo había hecho. Después Ángela le dijo:
-Te he estado ocultando algo, mi madre es de este planeta y yo soy la princesa de los sednaminos (que así se llamaban los habitantes de ese planeta). He tenido que venir aquí para curar a mis ciudadanos de esta antigua enfermedad.
Amelia le respondió:
- ¿Entonces la enfermedad es ese antiguo enemigo al que se refería tu primo en la habitación esa llena de objetos antiguos?
- Sí. En otra de sus cartas me decía: que una persona que hubiera vivido toda su vida en el planeta Tierra, sería la única que podría curarlos. Por eso vine aquí. Pero resulta que no puedo ser la cura, porqué yo nací aquí y no llevo toda la vida en la Tierra.
Pero entonces a Ángela se le ilumino la cara de repente. Se había dado cuenta de que Amelia era el antídoto. ¡Era la cura!
-Mi planeta te necesita, ¿podrías ayudar a curar a mi gente? - Le dijo entonces Ángela.
A lo cual Amelia respondió:
- ¿Qué debo hacer? Sabes que lo haría todo por ti. Eres... eres... -dijo con tono pensativo- ¡Eres mi mejor amiga, las dos hacemos el mejor equipo!
Ángela le dijo que tenía que donar sangre. Y así lo hizo. Donó toda la sangre que pudo. En el análisis se percataron de que Amelia tenía sangre de guardiana, es decirse el tipo 0=salvador. Toda esa sangre dio para hacer todas las vacunas necesarias y curar a todos los sednaminos. Después de esto, Ángela y Amelia pudieron volver a su antigua vida y fue justo antes de que llegaran sus padres. Llegaron a un acuerdo de que esta era una historia que se guardarían entre ellas. Ángela, quería volver a su planeta, con su gente, pero no quería dejar a Amelia.
Paso el tiempo y lo hizo, pero eso es otra historia que ya os relataremos después.
Autores: Alumnado de 6ºA
19
El naufragio de Yuko
En marzo de 1835, un grupo de navegantes japoneses se dirigían a una isla perdida de Filipinas en busca del tesoro del pirata Aki Llekido. Entre los que estaban buscando el tesoro se encontraba el general Yuto Kamada. A mitad del camino, vieron a lo lejos otro barco en el que viajaban sus peores enemigos. Aquel barco empezó a dispararles cañonazos sin que ellos pudieran hacer nada. Intentaron huir, pero no tuvieron éxito. El barco de Yuto empezó poco a poco a hundirse. El general Yuto intentó tranquilizar a la tripulación, pero no lo consiguió.A la mañana siguiente, Yuto despertó en una isla desierta en la que había mucha vegetación. Se encontraba solo, en medio de la naturaleza. Empezó a buscar y a buscar, pero no encontró a ningún tripulante de su barco. Encontró un escondrijo en un prado en el que había mucha vegetación y decidió que ese sería su nuevo hogar hasta que volviera a su casa en Japón. A la semana de estar ahí, vio a un búho. A los dos días se volvió a encontrar al mismo búho, que se acercó a su refugio. El búho, todas las tardes, se acercaba para pedirle comida a Yuto, pero como no sabía que le estaba pidiendo comida, lo ignoraba. Hasta que un día decidió formar un equipo con él. Al día siguiente, le dio un nombre. Le llamaría Diego. Las tierras alrededor de la cabaña eran fértiles, así que decidió sembrar frutas que
encontraba en la isla. Yuto sembró plátanos, manzanas, fresas, peras, naranjas, maracuyás…Un día vio que sus frutas estaban mordisqueadas. Para saber quién había sido, decidió poner una trampa. Pasaban los días, pero nada caía en su trampa. Entonces puso un insecticida casero, que de pequeño le habían enseñado a hacer. También puso trampas para ratones. Por la noche escuchó un grito procedente de un ratón. Desde ese día, empezó a escuchar los gritos de ese ratón todas las noches. Como lo veía a menudo, decidió ponerle el nombre de Antonio. Antonio y Diego, al principio se llevaban mal, pero con el paso del tiempo empezaron a llevarse mejor. Iban pasando semanas y meses, y Yuko aprendió a pescar y a cazar. Y también empezó a construir un barco con los materiales que iba encontrando. Para construir el barco, taló árboles con un hacha que había construido anteriormente. Hizo una prueba para ver si el barco flotaba correctamente. Parecía que flotaba, pero de pronto le empezó a entrar agua y se hundió. Logró sacarlo poco a poco. Intentó reforzarlo con más tablones de madera. Cada vez que ponía el barco a flote, se hundía. Hasta que un día consiguió que no se hundiera. Pasó una semana de esto, cuando se armó de valor y decidió salir de la isla con su amigo Diego el búho y Antonio el ratón.
Por el camino, chocaron con una piedra que sobresalía del mar. Y el barco poco a poco se hundía, así que tuvieron que ir nadando a la isla más cercana. Al llegar a esa isla, fueron a explorarla para saber qué había en ella. Tuvieron que hacer un refugio para el tiempo que estuvieran ahí. Al poco tiempo se fueron acostumbrando al nuevo refugio. Y al clima de ésta, que era muy diferente al de la anterior. Aquí encontró un nuevo amigo, un macaco japonés, al que le llamó Alfonso. Empezó a construir otro barco de madera, mucho más fuerte que el anterior. Cuando ya tenía terminado, se hizo con provisiones que encontró en la isla y la abandonó junto a sus amigos. Después de cinco días llegó a su hogar donde su familia les estaba esperando. Yuko Kamada llegó entusiasmado. Sin duda había sido una aventura inolvidable.
Autores: Alumnado de 6ºB
20
La cueva
Malak y Alex eran muy buenos amigos desde la infancia. Un día soleado, decidieron ir al prado en vez de quedarse en casa aburridos. Entonces, entre ellos y sus otros amigos, organizaron una salida al parque después de clase.
Jugando en el columpio, Malak y Alex vieron a lo lejos una cueva. Inmediatamente decidieron avisar a María y Salvador. Cuando se lo contaron, el equipo estaba muy emocionado, pero, seguidamente, se dieron cuenta de que podría ser peligroso por lo que dos de ellos preferían volver a su hogar.
Malak y Alex querían entrar, así que, decidieron aventurarse. Nada más pisar la entrada de la cueva, Malak y Alex empezaron a discutir, parecían enemigos. Finalmente, Malak le convenció, y siguieron su camino a través de la cueva. El mundo, allí dentro, era mágico, lleno de cosas y animales fantásticos. Era un mundo maravilloso y hermoso; un lugar de ensueño. Parecía el escenario de un cuento. Los amigos estaban totalmente emocionados.
Mientras exploraban la cueva, oyeron un ruido a lo lejos; se trataba de un dragón enorme y feroz. Creyendo que era bueno, Alex intentó tocarlo. El dragón se molestó un montón, y sopló fuego. Los cuatro amigos intentaron huir, y escaparon al bosque. Pero allí, todos fueron atrapados por un duende, menos Salvador que logró escapar.
El duende no se dio cuenta de que Salvador había escapado, y se había escondido detrás de un árbol. El duende metió a los tres amigos en una jaula. Los chicos discutían y culpaban a Malak. Entonces, ella les dijo:
- ¿No os dais cuenta de que falta Salvador? Él nos salvará
Mientras tanto, Salvador había cogido una bola mágica. Esta esfera mágica la había encontrado en el bosque (se la habían dejado los ogros). Con esta bola mágica, pudo rescatar a todos.
Cuando salieron de la jaula, corrieron a dar las gracias a Salvador, por haberles salvado. Salvador dijo:
- No puedo evitar eso de ir salvando a la gente. Lo llevo en mi nombre. De mayor quiero ser Salvado o mejor dicho socorrista.
Ese día aprendieron que no debían entrar en lugares que no conocían.
Autores: Alumnado de 6ºB
21
La gran lección
Érase una vez un grupo de cinco amigos; tres chicos y dos chicas. Los chicos se llamaban Paco, José y Carlos, y las chicas se llamaban Mireia y Sara. Eran de Casillas, un pueblo de Ávila.
Una vez fueron a la casa del tatarabuelo de Sara. Era una casa que estaba en ruinas. El abuelo había sido miembro de un antiguo grupo llamado F.O.A. Nunca nadie pudo adivinar que significaba. Cuando entraron en la casa se cerró la puerta de un portazo y se asustaron. Al intentar abrir la puerta, sonaron pasos. Se dieron la vuelta y vieron un ratón al que pusieron de nombre Francisco. Carlos lo cogió se lo metió en el bolsillo. Unos minutos después, mientras acariciaban al adorable ratón, sintieron que algo se acercaba a ellos. Se asustaron un montón, pero se dieron cuenta de que simplemente era un gran búho, al que por nombre pusieron Bea.
Fueron hacia la cocina que tenía fotos de todo el grupo de los F.O.A. Jose de dio cuenta de que en la foto aparecía su tatarabuelo junto al de Carlos. Sin nadie saberlo aparecía el tatarabuelo de José y junto al de Carlos. Pensaron que quizás eran grades amigos, pero se equivocaron. Eran los mayores enemigos que había en esa época. Al parecer el equipo del tatarabuelo de Jose formaba parte de otra banda: “Los reyes de la tierra”, con la que se guardaban mucho rencor, ya que en uno de los enfrentamientos “Los reyes de la tierra” dejaron muy malherido a un chico de la banda F.O.A. Después fueron hacia un gran cuarto, donde había muchas fotos sobre los enfrentamientos entre las bandas. Allí se fotos derrotando y derrotados, pero, aun así, se les veía como si fueran mejores amigos, a pesar de todo el rencor que se guardaban. También encontraron las camisetas de la equipación, eran rojas con las letras de color negro, y con el nombre por detrás.
Al entrar al cuarto de baño se dieron cuenta de que en la ducha había un gran pasadizo, al meterse vieron un gran prado, en él había una gran cantidad de animales que nunca nadie había visto. Había muchos pájaros con las patas más grandes que su cabeza, caballos con cara de humano y patas de oruga y varios personajes que parecían de cuento: hadas, duendes, unicornios, ... Caminaron unos cuántos kilómetros, encontraron un hogar donde no vivía nadie, aunque era un sitio que parecía demasiado acogedor. Pasaron, pero al hacerlo, en el pasillo vieron una sombra que pasaba de un cuarto a otro.
Con mucho miedo fueron con velas, (que encontraron en una mesa) a investigar, ya que estaba demasiado oscuro y no se veía nada. Al llegar al final del pasillo decidieron entrar por donde habían visto entrar a la sombra. No se equivocaban encontraron a una persona de dos metros y se fueron corriendo.
Al intentar escapar, un muro se interpuso en su camino y no pudieron hacerlo, por lo que se asustaron demasiado. Desesperados intentaron romper el muro con sus propias manos, pero como era de esperar no pudieron salir de aquel oscuro pasillo. Estuvieron andando kilómetros y kilómetros... Pero lo único que consiguieron fue cansarse, en consecuencia. Con la carrera les dio demasiada sed y apenas tenían agua. Solo tenían un cuarto de botella. Todos querían beber esa agua, pero al no haber para todos ocurrió lo que pensaban. Se empezaron a enfadar entre ellos y de eso pasaron a pegarse. Como veían que eso era absurdo se pusieron de acuerdo y bebieron un poco cada uno. Después de eso, de repente vieron abrirse un agujero de la pared. Al salir, vieron que era el tatarabuelo de Sara y salieron de ese horrible hogar.
De ahí regresaron a su casa con sus padres. Salieron de allí con una gran lección aprendida, nunca meterse en sitios desconocidos y mucho menos abandonados.
Autores: Alumnado de 6ºB
22
Ganador de 6º de primaria
Un campamento... ¿seguro?
Un día de verano, Juan Carlos, Daniela, Martín, Héctor y Valeria, unos niños muy intrépidos, decidieron tomar un camino a la mayor aventura de sus vidas; pero lo que ellos no sabían era el peligro que les esperaba. Cada uno estaba en su hogar, con su familia, esperando a que llegase el día 22 de julio, porque todos se iban a encontrar en un campamento de verano llamado “PARA MAGOS”. Ellos apenas se conocían. Cuando por fin llegó el gran día, llegaron cada uno individualmente al campamento. Todos vieron un gran prado verde con muchísimas cabañas de madera. ¡Estaban entusiasmados! En la entrada se encontraron Valeria, Martín y Héctor. - ¿Habéis visto cuantas cabañas? -dijo Héctor-
- Sí, ¿Pero vamos a dormir ahí? -dijo Valeria-
- ¿Anda, qué es eso, Héctor? -dijo Martín-
- ¡UNA ZONA DE DEPORTES! -chilló Héctor. - Los tres se fueron corriendo para allá.
Allí había un rocódromo. Valeria y Martín empezaron a escalar, mientras Héctor buscaba un baño. Saliendo del baño, Héctor se encontró con un niño. - Hola, ¿cómo te llamas? -preguntó Héctor -
Me llamo Juan Carlos -dijo el niño. - ¿Quieres venirte a jugar con nosotros? -pregunto Héctor. - Pues vale -dijo Juan Carlos- ¡VÁMONOS! - Chicos este es Juan Carlos –dijo Héctor con entusiasmo- ¡Hola! -dijeron todos al unísono-. A partir de ese momento se hicieron amigos. Cuando llegó la noche, cada uno se fue a su cabaña. Valeria, a la cabaña de las chicas y los demás, a la cabaña de los chicos. Allí Valeria se hizo amiga de una niña llamada Daniela, que estaba triste y no tenía amigos en el campamento. Valeria le preguntó si quería formar parte de su grupo y Daniela aceptó. Se fueron a la cabaña de los chicos. Le preguntaron al monitor si podían salir Héctor, Juan Carlos y Martín. El monitor les dijo que no, pero los chicos se escaparon por la ventana, ya que escucharon a Valeria hablar con él. monitor. - ¿Qué pasa? - dijo Martín. - He conocido a una nueva niña, se llama Daniela –dijo Valeria.
Todos los chicos la saludaron y se presentaron. Después, se fueron a dar una vuelta por el campamento. A lo lejos vieron un jardín botánico.
- ¿Chicos y si entramos? -dijo Daniela.
Todos asintieron, pero no del todo convencidos. Cuando estaban entrando al jardín botánico, Martín vio un cartel en el que ponía “PELIGRO”, pero no le dió mucha importancia y no avisó a nadie. Todos, a lo lejos vieron una casa abandonada. - ¿Chicos, a que no os atrevéis a entrar? -dijo Juan Carlos. - No sé, ¿qué creéis vosotros? - dijo Valeria.
- Venga, vale -dijo Héctor.
- Entonces vamos -dijo Daniela.
- Formamos muy buen equipo, ¿no? - dijo Martín.
Antes de entrar a la casa, les vio un guardia de seguridad.
- ¡EH, VENID AQUÍ, NIÑOS! -les dijo el hombre.
- ¡CORRED! -chillaron todos.
Se escondieron en el jardín de la casa y un búho les recibió.
- Os recomendaría que no entrárais ahí -dijo el búho.
- Pero... ¿tú quién eres? ¿Y puedes hablar? -preguntó Juan Carlos.
- Sí... A ver, soy un búho que habla, y me llamo Mariano. Todas las personas que han entrado a esta casa, jamás han podido salir –respondió.
- ¡Pues nosotros entramos! -dijo Héctor.
- Héctor, yo creo que deberíamos escuchar al Búho Mariano. –dijo Valeria.
- ¡No, yo quiero entrar! -chillo Héctor.
- Está bien... -dijeron todos.
Entraron a la casa con un poco de miedo porque nunca nadie había salido de allí. A lo lejos, en el recibidor, vieron un gran armario, y les dieron a todos muchísimas ganas de ver lo qué había dentro. Cuando abrieron el armario, salió una mano gigante, verde y viscosa, que los cogió a todos y los metió dentro. La mano los dejo en la Antártida. Allí hacía mucho frío, y claro, ellos llevaban ropa de verano, ¡Se estaban congelando! -Ch...ch...chicos, aquí hace mucho frio brrr -dijo Daniela. - ¿Q…qué ha pasado? -pregunto Valeria. -Creo que... a Martín no le dio tiempo a acabar la frase porque un ratón les interrumpió. -Hola -dijo con voz muy aguda un ratón. - ¡AH! - chilló Juan Carlos. -Me llamo Manolete. El ratón Molonete jiji-dijo Manolete. - ¿Tú nos puedes ayudar a salir de aquí? -preguntaron todos. - Pues claro, chicos- respondió -Lo único es que... tenéis que superar un par de pruebas. Jeje
–dijo el Ratón Manolete un poco asustado. - ¿Pruebas? -Chillaron todos. -Sí, pero en la Antártida Mágica, un día es como 30 minutos en la Tierra- siguió el ratón. Así que vuestra primera tarea es sobrevivir dos días en la Antártida, solo con una botella de agua y un trozo de pan para cada uno.
- ¡Vale, está genial! -dijo Héctor. - ¡Qué dices, Héctor! -chillaron todos. -Adiós jiji - dijo Manolete. - ¡No¡ !Espera! - dijeron. Pero ya era demasiado tarde, En cuanto el ratón se marchó, le apareció a cada uno una botella de agua y un trozo de pan. -Bueno, pues a pasar los dos días -dijo Héctor. En esos dos días Martín no les hablaba casi nada, los chicos no le dieron mucha importancia y siguieron con su reto. Dos días después... - Hola, chicos, veo que estáis muy bien- dijo el ratón Manolete- -Sí, genial...-dijo Daniela con sarcasmo. -Pues ahora os toca la peor prueba. Jejeje. Competir con una persona a la que siempre habéis llamado vuestro “amigo”. Jeje -rió Manolete. -Sí, chicos –dijo Martin. - ¿Sabes quién nos ha mentido? -pregunto Valeria. -Pues, claro –dijo Martín con una risa malévola. - ¡AH! - chillaron todos cuando Martín comenzó a hacerse gigante. El ratón empezó a escalar por el brazo gigante de Martillante (que era el nombre del gigante Martín).
-Jaja, no me derrotareis. Voy a ser vuestro peor enemigo. - dijo Martillante. De repente Manolete empezó a disparar rayos láser por los ojos y Martillante bolas de fuego por las manos.
Los chicos se protegieron del ataque de Martillante detrás de una piedra. - ¿Qué hacemos chicos? - pregunto Juan Carlos -Voy a intentar hacer una locura- dijo Héctor. El otro día en mi casa aprendí a hacer un truco de magia para unir mi energía con la de mi hermano. - ¿Y te salió bien? -pregunto Valeria. -No, pero lo podemos intentar- respondió. -Madre mía...-dijo Daniela. - Que sí, venga, vamos a intentarlo -dijo Héctor. Lo único que tenemos que hacer es coger nuestras varitas de nivel principiante y decir todos juntos: “Paracazum nuestros poderes harán bum.” ¿Entendéis? -siguió. -Em...creo que sí -dijo Juan Carlos. -Venga ¡todos juntos! -dijo Héctor. Todos salieron de detrás de la roca y gritaron ¡PARACAZUM NUESTROS PODERES HARÁN BUM!
-Ja, creéis que con eso me vais a destruir -dijo Martillante.
-Claro que sí- dijo Héctor. -Vamos a apuntarte todos con las varitas. - continuo
En cuanto le apuntaron Martillante cayó al suelo. ¡Parecía que había un terremoto! Los niños fueron a mirar si habían derrotado a Martillante y efectivamente, ¡lo habían derrotado!
En ese momento, Martín recuperó su forma. Todos corrieron a darle un abrazo.
- ¡Bien! -chillaron todos al unisonó. -Muy bien, chicos -dijo una voz grave. -Tú, ¡tú eres el Búho Mariano! -dijo Valeria. -Sí chicos soy yo, y os llevaré a la salida. Venid conmigo -dijo. Todos entraron en un agujero negro y... ¡Volvieron al campamento! Cuando acabó el campamento, los niños sabían que había sido la mayor aventura de sus
vidas. -Chicos creéis que esto ha sido un campamento... ¿Seguro? -se preguntaron.
Autores: Alumnado de 6ºB
II Certamen CUENTOS GENIALES-23/24
mcvazquezf
Created on January 17, 2024
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II Certamen de
Cuentos Geniales
Primaria
Curso 2023/2024
ÍNDICE
AEE- Los 4 mosqueteros de la inclusión
3ºA-El búho y los ratoneros 01
3ºB- Dos grandes amigos 02
4ºA- El búho y el ratón 03
4ºA- El ratón Leonardo 04
4ºA- Mi peor enemigo 05
4ºA- La vida del búho Duolingo y el ratón Pérez 06
4ºB- El prado mágico 07
4ºB- Unos grandes animales 08
4ºB- La maldición del diamante oscuro 09
4ºB- La bruja y el orbe del poder 10
4ºC- Búhos contra ratones 11
4ºC- El ejército de Julia y los leones 12
4ºC- El búho Manolo y el ratón Piper 14
4ºC- La pelea de los animales 13
5ºB- La revelación de los animales 15
6ºA- Una aventura de otro planeta 18
6ºA- La ratona bailarina 17
6ºA- El tesoro de Bélgica 16
6ºB- La cueva 20
6ºB- El naufragio de Yuko 19
6ºB- Un campamento...¿seguro? 22
6ºB- La gran lección 21
Premio especial
01
Ganador de 3º de primaria
El búho y los ratoneros
Érase una vez, en un prado cerca del Colegio Juan Luis Vives había un búho que por la noche cazaba ratones. Una noche el ratón Ramón se encontró con el búho Hugo, que era su mayor enemigo y empezaron a perseguirse. Ramón era muy valiente e inteligente y siempre protegía a su equipo “Los Ratoneros”. En la persecución Ramón le dijo al búho: -“¡ A que no me pillas cara de tortilla!”. Éste se enfadó mucho y comenzó a perseguirle cada vez más rápido y al ratón ya no le quedaban fuerzas para seguir corriendo y decidió esconderse en su ratonera. Pero lo que no sabía el ratón Ramón era que el búho consiguió ver donde se escondía. Al cabo de un tiempo, el ratón Ramón fue a ver si estaba el búho Hugo por allí merodeando y lo que no se esperaba era que Hugo estaba escarbando en la tierra para descubrir el hogar de “Los Ratoneros” y comérselos a todos.El ratón Ramón convocó una reunión urgente para decirle a su equipo que estaba en peligro. Durante diez minutos estuvieron hablando sobre la decisión que tomarían. No tenían claro si pelear contra el búho o huir como cobardes, lo echaron a votación y ganó la primera opción. Decidieron pelear contra el búho de una manera inteligente. Crearon un ratón de mentira como cebo, utilizando los materiales que tenían en su hogar. Cuando ya lo tenían terminado lo sacaron hasta la entrada de la ratonera, donde no tardó
en llegar el búho Hugo, que dijo: “Vaya manjar que me voy a pegar”. Lo atrapó con sus garras y se lo llevó hasta su nido donde pensaba comérselo tranquilamente. En ese momento el equipo de los ratoneros aprovecharon para poder escapar de su enemigo y buscar un nuevo hogar. En el momento de la huida comenzaron a oír ruidos raros que procedían del nido del búho Hugo que se estaba ahogando con el cebo del ratón y cayó de su nido al suelo. El ratón Ramón que tenía muy buen corazón no podía dejar que el búho se ahogara por culpa de ellos y todos los ratones decidieron ir a salvarlo. En ese instante el búho Hugo se dio cuenta que gracias a la bondad del equipo de Los Ratoneros había salvado su vida. Desde ese día el búho Hugo y el equipo de Los Ratoneros se hicieron amigos inseparables y jugaban todos juntos al escondite y al pilla, pilla. Y colorín colorado este cuento se ha terminado.
Autores: 3ºA
02
DOS GRANDES AMIGOS
Te voy a contar una historia. Esta historia ocurrió hace no mucho tiempo en un lugar muy, muy cercano entre dos animales muy distintos: un búho y un ratón. Resulta que los dos animales tenían muchas cosas en común: los dos tenían la misma edad, a los dos les encantaba la naturaleza y los deportes, pero lo que más le gustaba era jugar al fútbol americano. De hecho, los dos jugaban en equipos diferentes. Thiago, que así se llamaba el ratón, competía en el equipo de Piedralaves, mientras que Roberto (el búho), jugaba en el equipo de Sotillo de la Adrada. Aunque tenían su hogar en pueblos distintos, habían coincidido varias veces y se caían fenomenal. Siempre acababan jugando y riendo después de los partidos en los que habían competido y les daba igual haber ganado, perdido o empatado. riendo.
Hasta aquí todo perfecto. Pero ocurría una cosa, y es que a sus padres no les hacía mucha gracia que se llevaran tan bien siendo rivales. De hecho, no querían que fuesen amigos. No podían entender cómo podían jugar en el prado detrás del campo de fútbol americano sin importarles el resultado del partido.Tanto Thiago como Roberto habían dicho a sus padres que todo eso les daba igual y que se lo pasaban muy bien juntos. Sin embargo, ellos no daban su brazo a torcer e, incluso, había llegado a un punto en que les habían prohibido hablarse. La liga empezó y ambos animales ni se miraban cuando tenían que jugar. Fue entonces cuando llegó la final. El partido avanzaba y los ratones ganaban por tres puntos. Al ir a marcar otro ensayo, Thiago cayó en la tierra. Intentó levantarse pero no pudo. Algo iba mal y no se podía mover; se había hecho un esguince y al apoyar el pie en el suelo le dolía muchísimo. Un águila que revoloteaba por ahí hambrienta, vio que Thiago estaba indefenso. Ni corta ni perezosa, se lanzó y lo cogió entre sus garras. El ratón luchaba por soltarse, pero el águila era demasiado fuerte y no podía soltarse. Además, pensó: “Si me suelto, me voy a caer al suelo ¡Y está altísimo!”. El pobre Thiago tenía muchísimo miedo. Ya se estaba viendo en un bocadillo o en una cazuela. Todo el campo gritaba al águila que lo soltara, pero ésta no hacía ni caso, ya que estaba pensando lo rico que le iba a saber aquel ratón. Fue entonces cuando Roberto echó a volar sin pensarlo dos veces.
Siguió al águila hasta su nido y, en un descuido, mientras buscaba entre las cazuelas cuál era la mejor para el guiso, cogió a Thiago y se lo llevó volando lo más rápido que pudo. El águila intentó darles caza, pero el búho voló ágilmente y acabó despistándola escondiéndose entre unas hojas. Ambos amigos esperaron a que se fuera para poder regresar al campo.Cuando llegaron los padres de Thiago y Roberto estaban muertos de miedo pensando qué había podido ser de sus hijos. Ya les daba igual lo que hubierapasado en el partido. Al verlos llegar juntos se llevaron una alegría inmensa y comprendieron que la amistad está por encima de todo. Desde aquel día no sólo Thiago y Roberto son grandes amigos; sus padres también. Ahora van a los partidos a divertirse y no les importa el resultado, sólo quieren verse y pasar un rato juntos. Ahora todos son más felices.
Autores: 3ºB
03
El búho y el ratón
Érase una vez un búho llamado Patricia y su enemigo Lila el ratón. El búho Patricia vivía en un hogar donde sus tierras se llamaban Cleopatre Su enemigo el ratón Lila vivía en un prado con su equipo de ratones malvados querían conquistar el palacio del búho que estaba lleno de joyas de oro y de plata. Pero lo que más querían robar era el diamante gigante mega super brillante. Después de dos años preparándose empezó la competición entre los ratones y los búhos. Lila era la reina de los ratones. Patricia la reina de los búhos Empezaron los juegos olímpicos entre los búhos y ratones. Los juegos olímpicos fueron en Paris 2024. Empezaron con el FUTSQUIS búhos y ratones ¡Como se llamarán los equipos! Ratones-RATONIA Búhos-duolingos. Había 8 pruebas para superar con 2 puntos cada 1. La primera prueba consistía en jugar al FUTSQUIS ganaron los ratones los marcadores estaban 2 a 1.
La segunda prueba es el laberinto. Ganaron los búhos. Los marcadores estaban empatados. La tercera prueba es atrapa la bandera ganaron los ratones. Los marcadores estaban 3 a 4. La cuarta prueba es atrapa la bola dorada. Ganaron los ratones 4 a 6. La quinta prueba era yoga. Ganaron los búhos. Los marcadores estaban empatados. La sexta prueba era el baloncesto. Ganaron los búhos. El marcador estaba 8 a 6 y ganaron los búhos. Los búhos se dieron cuenta de que no hace falta ganar sino participar. Y rompieron el diamante de oro.
Autores: 3ºB
04
El ratón Leonardo
Érase una vez en un mundo muy lejano había un ratón llamado Leonardo que había mutado por un líquido llamado mutágeno y su hogar era una base bajo tierra en un prado y pelea con su equipo de más ratones contra su enemigo el búho mutante Sergio. Un día el búho Sergio saboteo a la base del ratón Leonardo, le robo la pizza Le fundió todas las luces, le robo la armadura de hierro y le quito todo el mutágeno. El ratón Leonardo entro en su base y vio todo lo que le había quitado, aviso a la policía y vinieron de inmediato vieron lo que le había quitado e investigaron sobre el caso y encontraron pruebas y ya tienen sospechosos: El búho Sergio, la lechuza Andrea y la golondrina Isabel. Se creyeron que era la golondrina Isabel, la interrogaron y dijo: Yo no he robado nada, aquel día vi salir al búho Sergio de la base. He interrogaron al búho Sergio dijo: Aquel día iba a visitar a Leonardo, pero vi que no estaba, así que me fui.
Luego, le preguntaron que si llevaba algo aquella noche la golondrina dijo si, llevaba una bolsa llena de cosas. Le preguntaron al búho Sergio que llevaba aquella noche, el búho respondió: llevaba una consola para jugar con él. La golondrina dijo: entro sin nada y salió con una bolsa llena de cosas. Le vaciaron la bolsa y salió muchas cosas valiosas. Luego, llamaron a Leonardo y le preguntaron que le faltaba, era todo. Le encerraron 20 años y 6 meses- Le devolvieron todas sus cosas. Leonardo visito al búho Sergio y le dijo: ¿Por qué me robas? El búho le contesto: para darle tus cosas as mis secuaces. Leonardo dijo: ¿Y por qué a mí? El búho dijo: porque eres mi enemigo. Leonardo paso de él. Mucho, mucho más tarde. Salió de la cárcel muy mosqueado. Aviso a sus secuaces y Leonardo mando a un secuaz a que espié al búho y le dijo a Leonardo que estaba haciendo un ejército para la guerra. Leonardo recluta a un elefante, un guepardo y a un gorila y les echo mutágeno. A sus ratones les dio una ballesta. Al día siguiente volvía a por los animales e hicieron un plan. A las cinco comenzó la guerra. El equipo de Leonardo derroto a todo el ejercito del búho menos a él. El búho tuvo miedo y escapo como un cobarde. Leonardo y sus secuaces les persiguiendo y la mataron. Ahora pueden vivir todos en paz.
Autores: Alumnado de 4º A
ÍNDICE
05
Mi peor enemigo
Mi peor enemigo es un ratón que se llama Gerónimo Stilton A todos los niños les gusta el ratoncito Pérez, pero a mí no. Siempre cuando se me cae un diente me lo pone en el prado de mi casa. Debajo de mi almohada me pone algo horrible como cucarachas ranas y serpientes. Cada vez que entra en mi hogar se come todo de lo mi congelador, y por la mañana no hay nada para comer. Pero un día le vi al ratoncito Pérez y a su ayudante el búho, se llamaba Eres y le dijo ---Eres tengo comida, vino a la velocidad de la luz y le atrape. Cuando se dio cuenta el ratoncito Pérez que le atrape vino corriendo y me dijo que le soltaba, si lo hacía cuando se me cayera un diente me traería dinero. Le digo que sí y solté al búho. El cumplió su palabra, el próximo diente que se me cayó me trajo dinero. Pero a los dos meses se me cayó otro diente y no me trajo dinero.
Entonces pregunte a la gente donde estaba el ratón Pérez y me dijeron que había desaparecido de la tierra. Vi en un cartel que quien lo encontrara, su equipo ganaría un premio. Yo lo busque por tierra mar y cielo, pero no apareció mis amigos también me ayudaron a buscarlo encontramos una pista que decía “estoy al lado de algo azul estoy muy abajo y me da el sol”. Lo adivinamos muy rápido era la arena de la playa y decidimos ir allí. Había una cruz en la arena, la desenterramos. No había nada solo había una pista que decía “soy muy alta algunas veces es tengo ramas otras no siempre estoy quieto que soy”. Lo adivinamos más rápido que la primera pista un árbol cuando nos íbamos de la playa nos dimos cuenta de algo raro que había en la playa no había nadie, pero lo dejamos pasar. Y fuimos al lugar donde nos indicaba la pista. Pero había en ese lugar muchos árboles y ninguno indicaba ninguna cruz ni nada que indicara cual era el árbol. Fuimos por cada uno de los arboles hasta que vimos uno raro tenia una puerta muy pequeñita nos metimos y había un mundo donde había muchos animales y muchas personas. Era perfecto sin adultos sin padres, pero había un precio para quedarse ahí no podía ver a su familia nunca más.
A la primera pensó que si, la segunda que no, le preguntaron a esta porque, les dijo que su familia me cuidaba, me protegieron me abrazaron y me ayudaron, sin ellos no estaría aquí. Porque me he dado cuenta que a lo largo de mi vida, no es lo mas importante lo que tienes alrededor si no las personas que tienes alrededor.
Autores: Alumnado de 4ºA
06
La vida del búho Duolingo y el ratón Pérez
Erase una vez un ratón llamado Pérez y un búho llamadoDuolingo que eran enemigos. Duolingo hizo un plan que para librarse de su enemigo, el ratón Pérez. El plan era: el búho Duolingo iba a entrar en el castillo del ratón Pérez con su equipo de búhos Duolingos. Cuando lo hizo el ratón le descubrió y les hecho a una tierra llamada caimaneso refresco. Cuando le echo se encontró con muchos caimanestos refrescos el búho Duolingo se asustó mucho y hecho a correr. Cuando escapo de la Tierra de Caimanesos refrescos fue a buscara su equipo de búhos Duolingo. Mientras el ratón Pérezcómo era millonario se compró 1000 quesos muy grandes. Pero cuando fue a comprar el búho Duolingo le tendió una trampa consus amigos. La trampa consistía en tirarle un huevo en la cabeza y dejarle piruleta, el ratón se quedo atontado por una hora. El búho aprovecho a quitarle todo el dinero al ratón Pérez.
Al díasiguiente el búho Duolingo estaba viendo Micky mouse en la televisión nueva que se había comprado del dinero del ratón Pérez, valía 10000€. Al día siguiente el búho Duolingo vio al ratón Pérez en la calle pidiendo dinero pues nada más que tenía como 0,50 céntimos. El búho Duolingo le dijo, que si le da a su equipo de ratones Pérez le daría 100 paninins. El ratón le dio su equipo de ratones Pérez al búho Duolingo y ledio 100 paninis. Una semana después el ratón Pérez vendió los paninis, cada un valía 5€ en total obtenido 550€ y ese dinero se lo gasto en cigarros. El búho Duolingo le robo 5 cigarrillos. Y el ratón Pérez vendió 1 cigarrillo para comprarse el mechero. El búho Duolingo vendió sus 5 mansiones para comprarse una caja de cartón que costo 5000000 y cada mansión valía 1000000. Duolingo fue a la tienda de chuches que se llamaba Pepe inchao y halli se encontró con 4 tortugas ninja que se llamaban Donatello, Leonardo, Raphael y Michael. Duolingo se compró un bote de pringles que costaba 1,50 €. Un mes después Duolingo estaba dando un paseo por un pardo y se encontró una pizzeria llamada “ la tortugas pros”. Entro y se encontró a las tortugas ninja comiéndose una pizza de 3 quesos .
El búho Duolingo fue a casa de su abuela la amargada y le dio una galleta de chocolate blanco. También le dio un cigarro. Después se fue al bar para jugar unas partidas al billar con su mejor amigo. Al ratón Pérez como era muy vago y no tenía dinero se bebió una cerveza. El búho Duolingo se casó con la búha Duolinga y tuvieron 5 hijos llamados Pipes, Peapa, Pepe , Pera y Pecachues. Mientras que el ratón Pérez pasaba hambre y frio en la calle. Y con esto un bizcocho todos quiticochos.
Autores: Alumnado de 4ºA
07
EL PRADO MÁGICO
Ganador de 4º de primaria
Érase una vez un prado que se dividía en dos partes, el prado florido y el prado prohibido. Los habitantes del prado prohibido se querían quedar con la otra parte del prado. El rey del prado florido era un ratón llamado Rafael, juguetón pero listo, por lo tanto, haría lo que fuera por salvar a sus habitantes. Por otra parte, había una reina búho llamada Aurora, presumida pero buena persona que preferiría sufrir ella antes que sus habitantes. Los dos se tenían un odio muy grande, bueno se podrían considerar enemigos. Pero. para salvar a sus habitantes tenían que formar un equipo, aunque a ninguno les hacíamucha gracia, pero no quedaba otra. Una vez, un habitante del prado florido llamado Fernando se perdió y sin darse cuenta, ¡estaba en el prado prohibido asustado, tenía hambre…! Así que fue a investigar la tierra de los búhos, donde se encontraba el hogar de la reina Aurora para conseguir comida. Había dos guardias, uno delgado llamado Asier y otro muy fuertellamado Liam, por lo visto no podía pasar, se puso a pensar y a pensar… Hasta que se leocurrió una idea. Consistía en tirar una piedra para que los guardias pensaran quehabía alguien.
la piedra, pero los guardias le pillaron, así que no funcionó su planlo que significaba que los guardias eran más listos de lo que él creía. -Vaya, vaya que tenemos por aquí… -dijo Asier. -Pero si es un simple habitante del prado florido -dijo burlándose Liam. -Vamos a llevárselo a la reina Aurora -dijeron los dos guardias. Cuando le entregaron a Fernando a la reina Aurora, ella respondió: - ¡Los habitantes del prado florido se quieren quedar con nuestra mitad del prado! - exclamó la reina Aurora. -No es verdad lo que dice. -Yo me caí sin querer -dijo Fernando. -Sí claro, los habitantes del prado florido son unos mentirosos -respondió Aurora refunfuñada. Así que la reina y sus guardianes fueron a la otra mitad del prado a decir al rey Rafael que ya no se iban a meter con su parte del prado. Entonces se encontraron con el rey Rafael y preguntó: - ¿Qué hacéis con uno de mis hombres? ¿Y qué hacéis vosotros por aquí? -dijo el rey Rafael enfadado.
La reina Aurora respondió: -Pues queríamos preguntarle que hacia uno de sus habitantes en nuestra zona. -Yo no sabía nada sobre esto -dijo el rey Rafael. -Claro, claro, claro… lo que queréis es nuestra zona -dijo la reina Aurora. -No es verdad lo que dice usted -dijo Rafael. -Y entonces cómo explica que uno de sus habitantes ha estado en nuestra mitad del prado –dijo la reina Aurora. Y el rey Rafael contestó: -Supongo que se habrá caído sin querer. -Ya claro, usted habrá enviado a uno de sus habitantes para espiarnos -dijo asegurada Aurora. -No es cierto -dijo Rafael frustrado. -Adivino, queréis guerra, pues si queréis guerra, la tendréis -aseguró la reina Aurora.
Así que tuvieron una guerra como les dijo la reina Aurora. Pero no salió como lo esperaba, fue muchísimo peor de lo que esperaba… La reina Aurora se tomó muy en serio la guerra, pero Rafael no le dio tanta importancia, básicamente, los dos eran diferentes, no se entendían. Cuando la reina Aurora declaró la guerra, en ese momento, el rey Rafael se puso muy serio. Fernando quería que acabase la guerra porque ya habían pasado varias semanas y seguían con la lucha. Se fue al pozo de los deseos que se encontraba en medio del prado, donde se dividían las dos partes del prado. Fue a pedir un deseo para ver si se lo concedían. Fernando tenía mucho miedo porque si hubiera guardias, le caería una buena bronca… Cuando se fue, encontró a dos búhos. Estaba asustado porque… ¿Qué pasaría si se lo dijeran a su reina? Cuando le vieron los dos búhos parecían también asustados, Fernando se acercó al pozo de los deseos y les dijo a los dos búhos: -Hola. Y los dos búhos contestaron y dijeron sus nombres. -Hola me llamo Hoddy -dijo uno de los búhos. -Y yo me llamo Dobby -dijo asustado el otro búho. Y dijo Fernando: - Encantado de conoceros, ¿Vosotros también queréis que acabe la guerra y por eso venís aquí?
-Sí, porque estábamos antes que tú -dijeron los dos búhos. Pero lo hemos intentado y no funcionó -dijeron apenados los búhos. En ese momento Fernando dijo: -Cuenta la leyenda que para pedir un deseo hay que pedirlo tirando una piedra que sellama la piedra filosofal, solo hay una y la encontró Nicolás Flamenc. Pero Fernando dijo muy apenado que era imposible de encontrar. Pero Hoddy y Dobby le dijeron: -Nosotros sabemos dónde hay una piedra filosofal, están en nuestro prado, está en una zona donde solemos jugar -dijeron los dos. Hoddy y Dobby se fueron a buscarla y en un momento la trajeron. Y echaron a suertes quien pedía el deseo y le tocó a Dobby, el más pequeño. Pidió el deseo y… ¡no pasó nada! Pero Dobby sabía que iba a funcionar, cuando llegaron al prado, todo parecía tranquilo, se vio que había terminado la guerra y estaban como si no pasara nada. Y todo cambió. Dobby se emocionó, ¡el prado ya no estaba dividido en dos partes! Los habitantes del prado prohibido y del prado florido empezaron a comunicarse entre ellos de manera pacífica. Rafael y Aurora, viendo el cambio, se dieron cuenta de que la verdadera solución era el compañerismo. Decidieron dejar atrás su odio y trabajar juntos para asegurarse que todo el prado permaneciera unido y tranquilo. Con el tiempo, Rafael y Aurora se convirtieron en aliados cercanos, y juntos lideraron a sus grupos hacia un futuro mejor.
Autores: Alumnado de 4ºB
08
UNOS GRANDES ANIMALES
Érase una vez un hogar en un lejano prado. En el hogar vivían Julia y Daniel. A Julia le encantaba volar y a Daniel le gustaba el queso. Un día se pelearon y se hicieron enemigos, aunque antes hacían un gran equipo. Julia se fue a vivir a otra tierra. Daniel se sentía muy solo, pero al cabo de un tiempo quería que Julia volviera. Un día, Daniel, llamó a Julia para tomar un batido y charlar. Julia decidió decir que sí. Cuando se reencontraron decidieron volver a estar juntos. Cuando llegaron a casa de Julia, Daniel sé quedo sorprendido de la gran casa que tenía Julia y decidieron jugar a un juego de mesa. De repente llamaron a la puerta y era Jerry, el zorro. Estaba herido por un astuto lobo. Julia y Daniel lo curaron con betadine y le limpiaron con gasas las heridas. Jerry se quedó a dormir en casa de Julia y Daniel también. A la mañana siguiente Jerry se despertó y se fue de la casa de Julia porque ya se encontraba mejor.Y cuando salía de la casa se encontró con Ben el coyote que venía a ver a Julia para preguntarle si sabía dónde estaba acechando el lobo y Julia le dijo que no lo sabía.
Luego Daniel y Julia se casaron y tuvieron dos hijos, un niño que se llamaba Mateo, el mayor y una niña llamada Burbuja. Burbuja y Mateo no se llevaban bien porque tenían muchas diferencias. Cuando Mateo y Burbuja se hicieron mayores se mudaron y dejaron a Daniel y Julia solos. Mateo era bombero y Burbuja era médico, se les daban muy bien sus profesiones. El fin de semana Mateo y Burbuja iban a la casa de Julia y Daniel a visitarlos. En verano se fueron de vacaciones a Benidorm. Compraron una habitación de un hotel de cinco estrellas tenía piscina, mini club y sala gamer. Cada tarde iban a la playa e iban al chiringuito. En el hotel había un bufet libre, con zona de niños pequeños por si se aburrían. Al cabo de unas semanas se fueron ya de Benidorm. Cuando llegaron a casa Mateo y Burbuja volvieron al trabajo. Y decidieron que el siguiente año volverían a ir Benidorm. Mateo se cansó de su profesión y se cambió de bombero a profesor. La verdad es que se le daba mejor ser bombero, pero le gustaba más ser profesor. Al cabo de pocos años Burbuja se casó y tuvo su propia familia. Tuvo dos hijas, una se llamaba Matilda y la otra Vega. Se llevaban demasiado bien no como su madre y su tío que se llevaban mal Aunque algunas veces se peleaban, pero no muy a menudo. Tenían una mascota que era un hámster, que se llamaba Coco..
Coco tuvo hijos que se llamaban Kiwi y Plátano. Kiwi era chica y Plátano era chico.Al cabo de un tiempo Coco se murió por que ya estaba mayor. Kiwi y Plátano se quedaron muy solos y tristes. Entonces Burbuja decidió comprar otro hámster para que Kiwi y Plátano no se sintieran solos, aunque seguían un poco tristes porque en realidad no era su madre biológica, pero se acostumbraron. Entonces fueron felices y comieron perdices.
Autores: Alumnado de 4ºB
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LA MALDICIÓN DEL DIAMANTE OSCURO
En las colinas de Sotillo había un diamante oscuro que si lo tocabas te congelabas. Un día el búho Federico y el ratón Antonio lo tocaron y se congelaron. Al día siguiente, vino una persona que era su enemigo y tenía un equipo de malos. El búho Federico y el ratón Antonio se descongelaron, los dos se habían convertido en superhéroes. Después de descongelarse fueron volando hasta llegar al prado donde estaba su hogar, eran superhéroes. Fueron a pelearse con el enemigo y consiguieron ganar el combate, una vez terminado el combate decidieron irse a descansar. A la mañana siguiente el búho y el ratón hablaron de qué podían hacer para aprovecharse de esos poderes y ayudar a la gente, mientras pensaban en mejorar la ciudad y ayudar a las personas se oyeron unos gritos: - ¿Federico, oyes esos gritos? ¡Hay que ir a ver qué es lo que ocurre! Federico y Antonio se dirigieron al supermercado que es de donde salían los gritos ¿Y qué es lo que vieron? Una rata saliendo del almacén correteando por debajo de las piernas de todos los clientes.
La rata provocó el pánico de todas las personas y las risas de Antonio y Federico que lo que hicieron fue poner un trocito de queso en la puerta de la tienda para que la rata al oler su manjar favorito saliese de la tienda devolviendo a los clientes su tranquilidad. Los empleados de la tienda agradecidos con los nuevos superhéroes decidieron recompensarlos con cheque por un valor de 50.000 euros para que se lo gastasen en lo que quisieran. Decidieron mejorar la ciudad etc…después de mejorar la ciudad se compraron un coche también se compraron una casa y más cosas. Ayudaron a las personas de la ciudad y los superhéroes combatieron el crimen contra los malos, ganaron todas las peleas. Después de acabar con los malos se fueron a su casa. Se pegaron una ducha bien calentita, se durmieron. A la mañana siguiente tocaron a la puerta ¡Era un enemigo! Fueron a pelear contra el cuándo acabaron con él se comieron un sándwich de jamón de york con tomate, ensalada. Después de comerse ese gran sándwich, se volvieron más fuertes y después vieron como estaba la ciudad ¡Había unos ladrones robando una tienda! Después de acabar con los ladrones fueron al gimnasio cuando acabaron de hacer ejercicio se fueron a echarse una siestecita. Como hacia tanto calor se tomaron un helado después fueron a su casa a jugar con su Tablet. Fueron a una entrevista de la tele. Le hicieron algunas preguntas como:
- ¿Cómo habéis podido vencer a los malos? -Pues nosotros nos aprovechamos de nuestros poderes para vencer a los malos y por eso ganamos la pelea. Muchas gracias por la respuesta Federico y Antonio. Después de la entrevista fueron a casa de sus amigos, uno que se llamaba Pablo, otro Alberto y una chica llamada Alba. Hicieron una fiesta de pijamas y cenaron juntos. A la mañana siguiente fueron a dejar a sus amigos en sus casas. Después de dejarlos en sus casas, se fueron a dormir porque era de noche. A la mañana siguiente desayunaron y se fueron a su tienda favorita que era el Carrefour. Se compraron leche y cola cao para desayunar tenían tanta hambre que se le caía la baba cuando lo veían. Cuando terminaron de desayunar se fueron a bañarse a la piscina del pueblo, y se lo pasaron muy bien, después vieron a una persona ahogándose en la piscina y se lo dijeron al socorrista: - ¡Socorrista se está ahogando una persona! - ¡Voy a ir a ayudarle! - Vale socorrista. Ellos con miedo fueron a mirar, no estaba la persona. Federico y Antonio estaban asustados, fueron a ver si estaba debajo del agua y…
¡No estaba! Ellos con miedo se fueron a casa. Y se escondieron debajo de la sabana por el miedo que tenían Antonio y Federico. Se ducharon primero uno y después otro. Y después se fueron de vacaciones se compraron dos helados, comida... Fueron a por una tarta y se durmieron. Ya cuando se despertaron, fueron a un balneario ¡y no sabéis a quienes se encontraron! A sus mejores amigos. Se dieron una vuelta por el pueblo y con sus amigos cogieron el diamante oscuro que lo encontraron misteriosamente y lo cogieron.
Autores: Alumnado de 4ºB
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La bruja y el orbe del poder
Había una vez, una bruja que practicaba la magia blanca llamada Emma y su ayudante, Lassie una linda búho. A las dos les encantaba hacer hechizos, pero ellas tenían un enemigo en común que era un hechicero, su rivalidad comenzó un día cualquiera en un pueblito muy pequeño, y aún más lejos de la civilización había un prado muy lindo lleno de flores, donde solamente vivían ellas dos. Pero un día estos enemigos fueron a su hogar, e irrumpieron su paz, dicho enemigo se llamaba Peter el cual también tenía su ayudante, un ratón llamado Rocky, siendo este un poco travieso y para él, era el mejor hechicero del mundo aunque fuera un simple ratón. Un día tranquilo vino una guacamaya muy linda, y les informó a Emma y Peter << ¡el mundo está en un gran peligro! falta el Orbe mágico y sin él, el mundo se acabaría, así que ustedes sois los únicos que lo pueden salvar ¡ tienen que dejar su rivalidad a un lado y ser un equipo! junto con sus animales de compañía y esto es lo que tenéis que hacer, primero tienen que robar el Orbe mágico al gran hechicero Max, que lo tiene escondido en su cueva, segundo tienen que llevárselo al rey y a la reina del bosque mágico, tan sencillo como eso>> y al instante se fue volando la guacamaya.
Emma y Peter se quedaron muy asustados y a la vez muy asombrados de todo lo que les dijeron, a tal punto que se lo tomaron todo muy en serio, lo que le iba a pasar al mundo si no lo hacían, y entonces se prometieron que su rivalidad no iba a interferir con el fin del mundo y quedaron en que al día siguiente se reunirían en el jardín de Emma. Al día siguiente se trataron de esta manera << hola, “Vecino”, buenos días>> dijo Emma a Peter, y Peter le dijo <<buenos días >> Como si él no tenía nada en contra de ella cuando algo de rencor aun le guardaba.
Y se pusieron en marcha para llegar a la cueva de Max <<tengo hambre>> dijo Lassie <<vale>>dijo Emma, cuando consiguieron comida Lassie dijo <<Tengo sueño>> y Emma dijo << ¡vale!>> un poco harta de las quejas de Lassie. Ya casi llegando a la cueva de Max en la puerta vieron a una elfa, vistiendo un hermoso vestido rosa y morado, pero la elfa les dijo que <<solamente vengo a traerle la leche a Max>> al entrar vieron enseguida el orbe mágico, fueron por él, y cuando lo tenían en sus manos pensaron que fue muy fácil conseguirlo y siguieron con su misión. Al salir se encontraron nuevamente a la elfa en la puerta, pero ella ya no tenía la mirada dulce como cuando los recibió, si no furiosa ¡resulta que era hermana de Max! La cual portaba por nombre Zafiro, y también era una hechicera; en ese instante conjuró una bola de fuego y se la lanzó a Emma, pero esta la esquivó en el momento justo.
Y así siguieron peleando hasta que llego Max a su “casa”, y cuando vio todo ese jaleo los congeló a todos menos a Zafiro con un polvo mágico que tenía en el bolsillo.
Pero se le olvidó congelar a la búho ya que se encontraba volando, ella que había visto todo desde el aire se lanzó en picada por Zafiro y Max, y a picotazos logró agarrar el orbe, justo cuando el hielo se descongeló, pasándoselo a Emma, mientras ella conjuraba un portal directo al palacio mágico del bosque para entregárselo a los reyes.
Zafiro intentó detenerlos pero cuando ya casi llegaba al portal este se cerró delante de sus narices, Peter y Emma lograron pasar por el portal, ya llegando al palacio cuando de repente la guacamaya les recibió, los dos se miraron asombrados ¡la guacamaya era la mascota de los reyes! Lo supieron porque el colgante que llevaba la guacamaya decía Ágata.
Emma se quedó pensativa diciendo como no se habían percatado del colgante antes, y Lassie le dijo << es que Ágata no llevaba el colgante cuando la vimos, por eso no te diste cuenta>>
Entonces entraron al castillo y les entregaron el orbe a los reyes pero al salir del palacio se dieron cuenta de que en el viaje no se habían peleado ni una sola vez, y se juraron amistad eterna por siempre.
Autores: Alumnado de 4ºB
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Búhos contra ratones
Un búho que se llamaba Manolo y un ratón que se llamaba Piper se enfrentaron en el prado más lejano de Sotillo de la Adrada Eran enemigos, porque hace muchos años tuvieron un pequeño accidente. Se chocaron cuando iban corriendo en los pasillos del colegio. D ecidieron crear un hogar cada uno en su tierra. Pasados unos meses tuvieron un enfrentamiento. Al fi nal el ratón paso a la tierra del búho, y el búho a la tierra del ratón . M eses después ambos decidieron ir al pueblo de Sotillo de la Adrada al colegio Juan Luis Vives y se quedaron años y años estudiando . L uego f ueron al instituto y se quedaron 4 años estudiando la E.S.O. Después fueron a bachillerato, luego a Madrid a sacarse el carnet de condu cir y l uego a trabajar. Pasaron años trabajando, pero se cansaron de la ciudad y volvieron al prado más lejano de Sotillo de la adrada , a su antiguo hogar. Volvieron los enfrentamientos y h ubo un torneo de peleas . E l búho no se quería enfrentar , pero el ratón sí querí a hacer la pelea. Tras unas largas horas conversando e intentando solucionar los problemas, todo se solucionó y decidieron ser mejores amigos para siempre.
M iraron un lugar para vivir, en Francia, Paris, Londres y luego decidi eron ir a Estados Unidos . L legaron a las 9 de la mañana y fueron al hotel 5 estrellas . E l ratón Piper desayunó tostadas de tomate y el búho Manolo desayunó café con galletas normales . No les gustó el desayuno del hotel y fueron al prado dond e nacieron y volvieron a Sotillo de la A drada y se quedaron en el colegio Juan Luis Vives. E n el colegio se quedaron viendo a los niños estudiando y celebraron la chocolatada, el día de la Paz, el carnaval les acompañaban en el desfile , etc. E l ratón Piper se puso enfermo y el búho Manolo le ayudó para que se pusiera bueno . El r atón Piper se curó y decidieron hacerse profesores. El ratón Piper enseñaba matemáticas y el búho Manolo Educación Física. Se convirtieron en los mejores profesores del colegio Juan Luis Vives y se fueron al prado y decidieron crear un parque para que fueran los niños de todos los pueblos, aunque estuviera un poco lejos.
Autores: Alumnado de 4ºC
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El ejército de Julia y los leones
Érase una vez un búho llamado Manolo y un ratón llamado Piper, que eran amigos. Piper le dijo a Manolo que si formaban un equipo con Álex, Hugo, e Inass. Ellos aceptaron e hicieron un hogar todos juntos en la tierra y fueron al prado para jugar con un ejército de leones. Jugaron al escondite y un jefe de los leones subió a la montaña y se enfadó con Inass porque no la quería ligar. Inass salió corriendo enfadada y se tropezó con una zarpa. De repente vino un jabalí a por ella. Cuando le vieron Hugo y Álex salieron a por el jabalí. Piper y Manolo se fueron al hogar para hacer la cena. Hugo y Alex trajeron el jabalí. Inass, Álex y Hugo se cenaron el jabalí y la ensalada y luego se fueron a dormir. Durmieron Álex con Hugo, Piper con Manolo e Inass se encontró con una chica que se llamaba Fionna y fueron enemigas. Hasta que un día en el bosque encontraron a una profesora llamada Julia que les pregunto si querían estar en su clase. Hugo, Álex y Fionna dijeron que si, pero Inass dijo que no porque no le gustaban las matemáticas. Fionna le sugirió que probara Lengua y Plástica y desde ahí se hicieron amigas y fueron al colegio.
Julia dijo que el ratón Piper y el búho Manolo no podían ir al colegio porque eran animales. Mientras que Hugo, Álex y Fionna iban al colegio se encontraron con la directora. Hablaron con ella y le dijeron si Piper y Manolo podían ir a la clase de Julia. La directora dijo que sí, pero con una condición: se tenían que portar bien y no pegarse. Si pasaba eso les expulsarían todo el trimestre. Se portaron bien hasta el segundo trimestre. Se pelearon con Álex porque creían que les había robado un estuche de rotuladores, pero se le había caído en el recreo y Álex no tenía la culpa. Fueron a ver a la directora porque Álex no había sido y les dio otra oportunidad. Se portaron bien y fueron al instituto a hacer la E.S.O. y Bachillerato. Después hicieron una carrera. Piper trabajó en correos, Manolo trabajó en el hospital, Hugo en hípica, Inass y Álex futbolistas y Fionna científica. Vivieron una vida feliz.
Autores: Alumnado de 4ºC
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La pelea de animales
Era un día normal en el prado con mi abuelo, estaba plantando plantas. Por la noche un búho llamado Manolo cuidaba su hogar. Al día siguiente los escarabajos se comieron la tierra (porque era estiércol para que crecieran). Las mariquitas se enfrentaron a sus enemigos (los escarabajos) porque las mariquitas cuidaban las plantas y los escarabajos se lo fastidiaban. Al día siguiente las mariquitas y los escarabajos hicieron un equipo, porque ellos querían romperle la ropa al abuelo, y el búho Manolo y el ratón Piper como cuidaban la casa, querían romperle la casa a los escarabajos y a las mariquitas. Al atardecer la ropa del abuelo estaba toda rota. El abuelo no tuvo más remedio que comprarse otra ropa nueva. El búho y el ratón se dieron cuenta y por la noche se enfrentaron. Como el búho y el ratón eran más inteligentes se subieron a lo alto de la montaña y observaron y ya localizaron su casa. Al amanecer en la casa del abuelo no había pasado nada, pero en la casa de los escarabajos que había algunas mariquitas… se destruyó. El motivo fue que el búho y el ratón se la destruyeron. Pero algunos escarabajos sobrevivieron y se trasladaron a la casa de las mariquitas. El búho y el ratón lo observaron toda la noche. Pero como eran tan diminutos no vieron absolutamente nada.
Meses después mi abuelo intento tapar todos los agujeros, pero era casi imposible porque cuando tapaba un agujero de repente salía otro. Había una especie de topos que no le dejaban taparlo. Pero el búho y el ratón como eran tan inteligentes cogieron la pala y les dieron en la cabeza. Al final el abuelo les dio las gracias al búho y al ratón por haberle ayudado. Todo esto me lo contó mi abuelo ayer; también me contó que cuando les dio las gracias el búho se puso a sobrevolar la casa. El ratón se puso a dar vueltas de la felicidad, pero los insectos (las mariquitas y los escarabajos) se vengarían.
Autores: Alumnado de 4ºC
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El búho Manolo y el ratón Piper
Érase una vez un ratón llamado Piper y un Búho llamado Manolo. Se pelearon porque no se decidían a qué jugar y se hicieron enemigos. Formaron un equipo y cada uno se fue a vivir a una parte del prado. El búho se fue al río y el ratón bajo tierra. Un día se fueron al parque y se hicieron amigos, pero se presentó el gato con Botas y se peleó con el búho Manolo. El ratón Piper se metió en la pelea y una manada de perros les separó. Se fueron cada uno a sus hogares. El ratón Piper y el búho Manolo quedaron en ir a casa de los perros y formaron un plan “B”. Necesitaban cuerdas, una manta y más animales como por ejemplo un elefante llamado Juan, el Rey León y la jirafa llamada Cristina. Se hizo de noche y el búho Manolo y el ratón Piper quedaron en hacer una fiesta de pijamas en la casa del búho Manolo porque la casa del ratón Piper la habían destruido los humanos. Total, que ya se fueron a dormir.
Esa misma noche tuvieron una pesadilla y fueron a casa de los perros a decirles que mejor no lo hacían porque habían soñado que los gatos se lo hacían a ellos. Entonces los perros no estaban de acuerdo e insistieron mucho. El ratón Piper y el búho Manolo lo consiguieron y tuvieron que llamar al elefante Juan, al Rey León y a la jirafa Cristina. Ellos dijeron “madre mía con lo que nos había costado, ¿Y si hablamos en el parque?”. Se encontraron al gato con Botas que se metió con el ratón Piper, el búho Manolo, el elefante Juan, el Rey León y la jirafa Cristina. Los separaron las hormigas y las cucarachas y les hicieron reflexionar. El gato con Botas por fin dio la razón al ratón Piper, al búho Manolo, a la jirafa Cristina, al elefante Juan y al rey León. Las cucarachas le dijeron que pidiera perdón y dejaron de pelearse. El elefante Juan, la jirafa Cristina y el rey León hablaron con el ratón Piper, el gato con Botas, el búho Manolo y todos estuvieron felices y contentos.
Autores: Alumnado de 4ºC
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Ganador de 5º de primaria
La revelación de los animales
Un día los animales estaban tranquilos en la selva y se encontraron a un ratón llamado Alex, era el jefe del equipo Ratatouille que decía que los humanos habían quemado el bosque, los animales tenían miedo y decidieron irse al prado, ellos no querían en el grupo a otros animales. Un día se encontraron un humano herido que pedía ayuda y Alex el ratón dijo: que los humanos eran malos y todo lo que decía ese humano era mentira, entonces no le ayudaron. Los amigos del herido se querían vengar de los ratones, entonces los humanos llevaron cazadores para vengarse de los ratones. Esa noche los animales no durmieron por un ruido en la ciudad, era una llama de fuego que se expandía por la ciudad y esa misma noche fueron a investigar de donde venía el fuego y venia del grupo de los búhos que su jefe se llamaba Iván que lo hizo por hacer una broma pero al final no fue porque dejo a algunos heridos, pero al día siguiente se fueron a un nuevo hogar por el miedo a los humanos. Y Alex dijo que los humanos no tenían la culpa y que se tenían que juntar para hacerles una broma a los búhos. El ayudante del jefe de los búhos era el hermano de Alex y Alex no lo sabía y le llamo para decirle que eso no lo hiciera nunca más porque era muy grave lo que había hecho y había hecho sufrir a personas. El hermano de Alex tuvo que ir a la casa de uno de los familiares de los heridos para decirle lo siento por lo ocurrido los familiares le dijeron que les había hecho mucho daño por su hijo los humanos dijeron que los búhos son sus enemigos y que no le pidieran perdón otra vez porque no los
los iban a aceptar sus disculpas, de repente llegaron unos pumas y se comieron a el hermano de Alex el ratón entonces los ratones se iban a hacer amigos de los búhos para ir contra los pumas. La noche del día siguiente los humanos iban a hacer una manifestación contra los pumas con una pancarta enorme que decía: Todos contra los pumas venir a la ciudad y revelaros ante nosotros no tengáis miedo. Los pumas tenían miedo y planearon un plan con flechas de fuego. Esa misma noche los pumas empezaron con su plan a las 00:00 cuando todo el mundo estaría durmiendo pero Alex el ratón se puso enfrente de ellos para luchar entonces en ese momento los ratones y los búhos tocaron la sirena de la ciudad para alarmar a todo el mundo, y ponerse en acción contra los pumas, a las 01:00 de la madrugada los pumas empezaron a lanzar flechas de fuego para herir a los ratones. Y mientras todos peleaban, el jefe de los pumas se enamoró de la hija de Alex. Firmaron un contrato de la paz de los ratones, los búhos, pumas y humanos que se fueron al prado a hacer una fiesta enorme un día entero. Y fueron felices para siempre y no hicieron más guerras entre ellos.
Autores: Alumnado de 5ºB
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El Tesoro de Bélgica
Érase una vez un niño llamado Eric, que estaba deseando que acabase el colegio. -¡Qué ganas de que llegue ya el verano! Estoy harto del colegio, le comentó Eric a su madre. -Hijo, hay que tener paciencia. Venga, que, si sacas buenas notas, nos vamos de vacaciones a la playa, al pueblo donde yo crecí. Eric, terminó el colegio, había sacado unas notas muy buenas, así que, por fin, estaba de vacaciones y su madre le dijo: -Bueno, hijo, tú has cumplido, yo también lo haré lo que te prometí, ¡nos vamos a la playa! Ambos hicieron las maletas, se montaron en el coche y después de cuatro horas, habían llegado a su destino. La madre le enseñó lo que había sido su hogar y el prado donde jugaba de niña; todo aquel paisaje junto sus casas, su playa, los campos era su tierra, de donde ella era.
Se hospedaron en un hotel pequeñito en el centro del pueblo. Después de comer, Eric se fue a dar un paseo y escuchó a unos señores decir…. - ¿Has escuchado lo del tesoro? -Sí, y dicen que han fallecido muchas personas en el intento. Eric se quedó impresionado al oír esas palabras y siguió caminando dirección a la playa, una vez allí, encontró a un grupo de niños que se acercaron a él. -Hola, ¿quieres ser nuestro amigo?,- dijo Alejandra, que así era como se llamaba una de ellas, sonriendo de oreja a oreja. -Vale, me vendría genial tener amigos, acabo de llegar a este pueblo y no conozco a nadie- dijo Eric con mucha vergüenza. -Ya verás como te lo pasarás genial con nosotros- dijo Lucía, otra de las chicas del grupo.
Después de un rato jugando y hablando con los chicos que acababa de conocer, Eric se acordó de lo que había escuchado decir a aquellos señores y se lo contó todo a sus nuevos amigos. Rayan, que era el tercer y último niño de la pandilla, le contó que durante mucho tiempo venía gente al pueblo intentando buscar el tesoro, pero que nunca nadie lo encontró. Estaba empezando a esconderse el sol, entonces, todos decidieron irse a sus casas. Al día siguiente, Lucía estuvo investigando sobre el tesoro en su casa y, encontró dónde podía haber una pista, llamó inmediatamente a Eric para contarle lo que había encontrado y decirle la ubicación exacta donde el chico debía acudir. Eric se dirigió hacia allí. Encontró una pista que decía: “-.--. .-.. .- -.-- .-“ Eric fue corriendo a llamar a su equipo de amigos para mostrarles lo que encontró. De repente Alejandra dijo: P-L-A-Y-A -¿¿¿¿QUEEEE???? -Eso está escrito en código morse, y ahí dice playa. Todos se miraron y se fueron a la playa sin pensárselo un segundo. Allí se encontraron un señor y fueron hacia él. -Oiga, perdone…. en esta playa ¿ha pasado algo relacionado con un tesoro?
El hombre los miró sonriendo y en seguida comenzó a contarles: - Según cuenta una antigua leyenda, en la antigua Roma se enterró un tesoro de monedas de oro llamadas “Áureos” -¿Y se sabe dónde está? - le preguntó Rayan impaciente. -No chaval, pero de pequeño mis amigos y yo encontramos una pista. Tomad, espero que os sirva y lo encontréis –dijo el señor. La pista era: “Las Grutas de Folx-le les-Caves” Alejandra les dijo que eso era una cueva, que ella sabía cómo ir y estaba muy cerca de aquí. Todo el grupo siguió a Alejandra que les guio hasta la cueva. Entraron en ella, estaba muy oscura, aunque entraban rayos de sol a través de algunos agujeros y en cuanto sus ojos se acostumbraron a la luz pudieron ver pinturas en sus paredes, eran pinturas que representaban animales, había búhos, toros, ratones… Debajo de cada uno de ellos había nombres escritos nombres en clave: el búho Juan, el toro Pedro, el ratón Ambrosio…. De pronto Rayan gritó: - ¡corred, corred! ¡nuestros enemigos están entrando en la cueva! Eric, no sabía a quiénes se refería, pero les siguió. Corrieron y corrieron, aquella cueva era como un laberinto. Lucía se quedó un poco atrás. Los amigos encontraron una especie de puerta, un poco extraña con un agujero donde parecía que entraba una llave. Todos comenzaron a buscar por el suelo, las paredes...y Lucía, que se había quedado rezagada, apareció con una llave en sus manos.
Los chicos le preguntaron dónde la había encontrado, pero Lucía no respondió. Entraron por la extraña puerta y dentro había una torre de monedas y encima de ella una nota que decía: “El dinero es un objeto que va y que viene, pero los amigos no, ¡los amigos son para siempre!”
Autores: Alumnado de 6ºA
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La ratona bailarina
Un día la ratona Roberta estaba en su hogar bailando felizmente ballet, porque en unas horas tenía una actuación. En una de esas actuaciones fue donde conoció a su amigo el búho Ramón. Tras la actuación de ese día decidieron irse a jugar al bosque. Ramona bailaba felizmente, mientras su madre la miraba con orgullo y con una sonrisa en la cara. La niña estaba muy orgullosa de sí misma, pues estaba cumpliendo el sueño que tenía desde que era pequeña. Ella siempre pensó que nunca iba a alcanzar su sueño y que se iba a rendir, pero su madre le decía que nunca se rindiera, ya que era el sueño que había tenido siempre. Ella se veía videos de chicas bailando ballet en internet y eso la motivaba un poco más para no rendirse. Así siguió año tras año y aunque a veces fallaba, se volvía a levantar una y otra vez hasta conseguir alcanzar su sueño.
El ballet era su vida y lo único que le gustaba. A Ramón su amigo el búho, con quien tras terminar siempre que actuaban se iban a jugar a un bosque cercano, también le gustaba mucho el ballet. También era su sueño.Por ser un chico, todos se burlaban de él, porque la gente le decía que eso era solo para niñas. Él se sentía mal y se iba a llorar siempre que se lo decían. Su amiga Roberta siempre le apoyaba y le decía que nunca se rindiera, igual que su madre le decía a ella. Pero èl igualmente se seguía sintiendo mal porque se lo decían todos los días.Su amiga Roberta siempre estaba ahí. Un día le convenció de que no se tenía que rendir por los comentarios de los demás. Así que un día que tenían clases de ballet fue fuerte y aguantó todas las burlas y risas de sus compañeras. Pasó de todo lo que le decían y siguió adelante con su sueño sin rendirse en ningún momento. Llegó la hora de la actuación que los dos amigos esperaban. Ese día habían ensayado duramente todos los pasos del baile y algunos que ellos mismos habían creado. Llegó la hora en que tenían que entrar en el escenario. Se pusieron un poco nerviosos, pero dieron todo lo que pudieron.
La actuación duró como una hora aproximadamente, porque eran varios bailes diferentes. Al final de las actuaciones les daban un premio a la que mejor o al mejor bailarín. Primero bailaban uno a uno y luego en equipo. Después de que acabara la actuación del búho, el público se quedó mudo. Sus compañeras que habían sido sus enemigas se quedaron alucinadas. No pensaban que ganara, ya que era un chico. El segundo puesto fue para Roberta. Para Ramon y para Roberta su vida era el ballet y día a día lo demostraban los dos amigos. Después de la actuación ambos se fueron como siempre a comer a un prado, ya que era el sitio más cercano y la verdad que tenían mucha hambre.Se comieron unos bocadillos y luego celebraron la victoria de ambos con una fiesta que sus familias los habían preparado.
Autores: Alumnado de 6ºA
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Una aventura de otro planeta
Érase una vez dos mejores amigas llamadas Amelia y Ángela. Ambas tenían trece años y vivían en un pueblo de Alemania con sus padres y desde pequeñas eran inseparables. Un día cualquiera Amelia fue a visitar a Ángela. Ese día los padres de Ángela se habían ido de vacaciones y quería ver cómo estaba. Ángela vivía en una enorme y lujosa mansión, rodeada de un gran prado verde. Amelia llamó al timbre como habitualmente. Pero al presionarlo, se escuchó rechinar la puerta trasera y rápidamente se dirigió hacia ella. Entró apresuradamente a la mansión. Llamó varias veces a su amiga, pero parecía que Ángela hubiera desaparecido. Estaba casi todo tirado y roto. Vio al búho de Ángela llamado Mistral. Mistral, al ver a Amelia, salió volando lo más rápido que pudo, y Amelia le siguió porque sabía lo mucho que significaba para su amiga. El búho la llevo hasta el bosque del pueblo, del que no se hablaba nada bueno, pero Amelia, eso no le importaba, daría todo por Ángela. El búho cruzó de punta a punta el bosque, hasta que llegó a una cabaña. Se posó en el canalón de la casa. A Amelia le extrañó esa cabaña de madera vieja. Como vio que la puerta estaba abierta, entró y se aseguró de que no había nadie. De pronto tropezó con una alfombra mugrosa hecha un nudo con la que movió un cajón con el pie al caerse.
Allí descubrió un gran túnel negro. A Amelia le encantaban los misterios. Ella se llamaba a veces a sí misma ¨Amelia Holmes¨. Sin pensarlo, se tiró de cabeza hacia el pensando que era un túnel como el de ¨Alicia y el País de las Maravillas¨. Lo único que consiguió fue estamparse de bruces contra el suelo. Después del buen porrazo se dio cuenta que el túnel no iba hacia abajo, sino que era una ilusión óptica, y caminó unos cuantos minutos más. Por la mitad del túnel, por donde pasó un ratón. Amelia lo decidió seguir pensando que llegaría a algún lugar. Empezó a seguirlo lo más rápido que pudo. Cuando llego al final, se dio cuenta que éste la había llevado hasta un habitáculo con unas antigüedades muy misteriosas. Como siempre la curiosidad la ganó. Dentro había todo tipo de cartas, Amelia se puso a cotillearlas hasta que vio una que decía “Ángela Klein”. - ¡Como es posible que ponga aquí su apellido si salvo sus padres y yo, nadie lo sabe! -Se dijo así misma. Aquello era tan raro que Amelia decidió ver la carta, en ella había un pequeño texto lírico, que decía: Para Ángela Klein: Ángela, este relato es tan amargo como el chocolate negro, Nuestro planeta en problemas se ve. Nuestro antiguo enemigo nos atacó por la espalda otra vez. Aunque puede que no lo quieras creer. Nuestro hogar está en peligro. Atentamente tu primo Sendilla desde el planeta Sedna.
Amelia se quedó perpleja. Eso significaba que ¿Ángela era de otro planeta? Aquello era más raro que usar chanclas con medias. Apareció Mistral (el búho de Ángela) y la cogió de los hombros. La llevó al centro del bosque, donde había un camino subterráneo que llevaba a una especie de portal de “Minecraft”, que dirigía a un lugar raro, que parecía sacado de una película de ciencia ficción. Se metió de lleno. Una vez dentro, vio una gran explanada con un montón de cráteres. De todo aquello, hubo una cosa que la dejó helada y no era porque no pudiera respirar... ¡No! ¡Desde allí se veía la Tierra! De pronto Amelia se dio la vuelta y vio humo saliendo de un cráter. Parecía no haber aprendido nada con el porrazo, algo tiraba de ella lo que la hizo lanzarse sin pensar y llego a una especie de pueblo donde se encontró con Ángela. La vio muy preocupada y la preguntó qué sucedía, Ángela parecía no estar muy contenta de ver que estuviera allí. Ángela le pregunto cómo había llegado ahí. Amelia le contó cómo lo había hecho. Después Ángela le dijo: -Te he estado ocultando algo, mi madre es de este planeta y yo soy la princesa de los sednaminos (que así se llamaban los habitantes de ese planeta). He tenido que venir aquí para curar a mis ciudadanos de esta antigua enfermedad. Amelia le respondió: - ¿Entonces la enfermedad es ese antiguo enemigo al que se refería tu primo en la habitación esa llena de objetos antiguos? - Sí. En otra de sus cartas me decía: que una persona que hubiera vivido toda su vida en el planeta Tierra, sería la única que podría curarlos. Por eso vine aquí. Pero resulta que no puedo ser la cura, porqué yo nací aquí y no llevo toda la vida en la Tierra.
Pero entonces a Ángela se le ilumino la cara de repente. Se había dado cuenta de que Amelia era el antídoto. ¡Era la cura! -Mi planeta te necesita, ¿podrías ayudar a curar a mi gente? - Le dijo entonces Ángela. A lo cual Amelia respondió: - ¿Qué debo hacer? Sabes que lo haría todo por ti. Eres... eres... -dijo con tono pensativo- ¡Eres mi mejor amiga, las dos hacemos el mejor equipo! Ángela le dijo que tenía que donar sangre. Y así lo hizo. Donó toda la sangre que pudo. En el análisis se percataron de que Amelia tenía sangre de guardiana, es decirse el tipo 0=salvador. Toda esa sangre dio para hacer todas las vacunas necesarias y curar a todos los sednaminos. Después de esto, Ángela y Amelia pudieron volver a su antigua vida y fue justo antes de que llegaran sus padres. Llegaron a un acuerdo de que esta era una historia que se guardarían entre ellas. Ángela, quería volver a su planeta, con su gente, pero no quería dejar a Amelia. Paso el tiempo y lo hizo, pero eso es otra historia que ya os relataremos después.
Autores: Alumnado de 6ºA
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El naufragio de Yuko
En marzo de 1835, un grupo de navegantes japoneses se dirigían a una isla perdida de Filipinas en busca del tesoro del pirata Aki Llekido. Entre los que estaban buscando el tesoro se encontraba el general Yuto Kamada. A mitad del camino, vieron a lo lejos otro barco en el que viajaban sus peores enemigos. Aquel barco empezó a dispararles cañonazos sin que ellos pudieran hacer nada. Intentaron huir, pero no tuvieron éxito. El barco de Yuto empezó poco a poco a hundirse. El general Yuto intentó tranquilizar a la tripulación, pero no lo consiguió.A la mañana siguiente, Yuto despertó en una isla desierta en la que había mucha vegetación. Se encontraba solo, en medio de la naturaleza. Empezó a buscar y a buscar, pero no encontró a ningún tripulante de su barco. Encontró un escondrijo en un prado en el que había mucha vegetación y decidió que ese sería su nuevo hogar hasta que volviera a su casa en Japón. A la semana de estar ahí, vio a un búho. A los dos días se volvió a encontrar al mismo búho, que se acercó a su refugio. El búho, todas las tardes, se acercaba para pedirle comida a Yuto, pero como no sabía que le estaba pidiendo comida, lo ignoraba. Hasta que un día decidió formar un equipo con él. Al día siguiente, le dio un nombre. Le llamaría Diego. Las tierras alrededor de la cabaña eran fértiles, así que decidió sembrar frutas que
encontraba en la isla. Yuto sembró plátanos, manzanas, fresas, peras, naranjas, maracuyás…Un día vio que sus frutas estaban mordisqueadas. Para saber quién había sido, decidió poner una trampa. Pasaban los días, pero nada caía en su trampa. Entonces puso un insecticida casero, que de pequeño le habían enseñado a hacer. También puso trampas para ratones. Por la noche escuchó un grito procedente de un ratón. Desde ese día, empezó a escuchar los gritos de ese ratón todas las noches. Como lo veía a menudo, decidió ponerle el nombre de Antonio. Antonio y Diego, al principio se llevaban mal, pero con el paso del tiempo empezaron a llevarse mejor. Iban pasando semanas y meses, y Yuko aprendió a pescar y a cazar. Y también empezó a construir un barco con los materiales que iba encontrando. Para construir el barco, taló árboles con un hacha que había construido anteriormente. Hizo una prueba para ver si el barco flotaba correctamente. Parecía que flotaba, pero de pronto le empezó a entrar agua y se hundió. Logró sacarlo poco a poco. Intentó reforzarlo con más tablones de madera. Cada vez que ponía el barco a flote, se hundía. Hasta que un día consiguió que no se hundiera. Pasó una semana de esto, cuando se armó de valor y decidió salir de la isla con su amigo Diego el búho y Antonio el ratón.
Por el camino, chocaron con una piedra que sobresalía del mar. Y el barco poco a poco se hundía, así que tuvieron que ir nadando a la isla más cercana. Al llegar a esa isla, fueron a explorarla para saber qué había en ella. Tuvieron que hacer un refugio para el tiempo que estuvieran ahí. Al poco tiempo se fueron acostumbrando al nuevo refugio. Y al clima de ésta, que era muy diferente al de la anterior. Aquí encontró un nuevo amigo, un macaco japonés, al que le llamó Alfonso. Empezó a construir otro barco de madera, mucho más fuerte que el anterior. Cuando ya tenía terminado, se hizo con provisiones que encontró en la isla y la abandonó junto a sus amigos. Después de cinco días llegó a su hogar donde su familia les estaba esperando. Yuko Kamada llegó entusiasmado. Sin duda había sido una aventura inolvidable.
Autores: Alumnado de 6ºB
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La cueva
Malak y Alex eran muy buenos amigos desde la infancia. Un día soleado, decidieron ir al prado en vez de quedarse en casa aburridos. Entonces, entre ellos y sus otros amigos, organizaron una salida al parque después de clase. Jugando en el columpio, Malak y Alex vieron a lo lejos una cueva. Inmediatamente decidieron avisar a María y Salvador. Cuando se lo contaron, el equipo estaba muy emocionado, pero, seguidamente, se dieron cuenta de que podría ser peligroso por lo que dos de ellos preferían volver a su hogar. Malak y Alex querían entrar, así que, decidieron aventurarse. Nada más pisar la entrada de la cueva, Malak y Alex empezaron a discutir, parecían enemigos. Finalmente, Malak le convenció, y siguieron su camino a través de la cueva. El mundo, allí dentro, era mágico, lleno de cosas y animales fantásticos. Era un mundo maravilloso y hermoso; un lugar de ensueño. Parecía el escenario de un cuento. Los amigos estaban totalmente emocionados. Mientras exploraban la cueva, oyeron un ruido a lo lejos; se trataba de un dragón enorme y feroz. Creyendo que era bueno, Alex intentó tocarlo. El dragón se molestó un montón, y sopló fuego. Los cuatro amigos intentaron huir, y escaparon al bosque. Pero allí, todos fueron atrapados por un duende, menos Salvador que logró escapar.
El duende no se dio cuenta de que Salvador había escapado, y se había escondido detrás de un árbol. El duende metió a los tres amigos en una jaula. Los chicos discutían y culpaban a Malak. Entonces, ella les dijo: - ¿No os dais cuenta de que falta Salvador? Él nos salvará Mientras tanto, Salvador había cogido una bola mágica. Esta esfera mágica la había encontrado en el bosque (se la habían dejado los ogros). Con esta bola mágica, pudo rescatar a todos. Cuando salieron de la jaula, corrieron a dar las gracias a Salvador, por haberles salvado. Salvador dijo: - No puedo evitar eso de ir salvando a la gente. Lo llevo en mi nombre. De mayor quiero ser Salvado o mejor dicho socorrista. Ese día aprendieron que no debían entrar en lugares que no conocían.
Autores: Alumnado de 6ºB
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La gran lección
Érase una vez un grupo de cinco amigos; tres chicos y dos chicas. Los chicos se llamaban Paco, José y Carlos, y las chicas se llamaban Mireia y Sara. Eran de Casillas, un pueblo de Ávila. Una vez fueron a la casa del tatarabuelo de Sara. Era una casa que estaba en ruinas. El abuelo había sido miembro de un antiguo grupo llamado F.O.A. Nunca nadie pudo adivinar que significaba. Cuando entraron en la casa se cerró la puerta de un portazo y se asustaron. Al intentar abrir la puerta, sonaron pasos. Se dieron la vuelta y vieron un ratón al que pusieron de nombre Francisco. Carlos lo cogió se lo metió en el bolsillo. Unos minutos después, mientras acariciaban al adorable ratón, sintieron que algo se acercaba a ellos. Se asustaron un montón, pero se dieron cuenta de que simplemente era un gran búho, al que por nombre pusieron Bea.
Fueron hacia la cocina que tenía fotos de todo el grupo de los F.O.A. Jose de dio cuenta de que en la foto aparecía su tatarabuelo junto al de Carlos. Sin nadie saberlo aparecía el tatarabuelo de José y junto al de Carlos. Pensaron que quizás eran grades amigos, pero se equivocaron. Eran los mayores enemigos que había en esa época. Al parecer el equipo del tatarabuelo de Jose formaba parte de otra banda: “Los reyes de la tierra”, con la que se guardaban mucho rencor, ya que en uno de los enfrentamientos “Los reyes de la tierra” dejaron muy malherido a un chico de la banda F.O.A. Después fueron hacia un gran cuarto, donde había muchas fotos sobre los enfrentamientos entre las bandas. Allí se fotos derrotando y derrotados, pero, aun así, se les veía como si fueran mejores amigos, a pesar de todo el rencor que se guardaban. También encontraron las camisetas de la equipación, eran rojas con las letras de color negro, y con el nombre por detrás. Al entrar al cuarto de baño se dieron cuenta de que en la ducha había un gran pasadizo, al meterse vieron un gran prado, en él había una gran cantidad de animales que nunca nadie había visto. Había muchos pájaros con las patas más grandes que su cabeza, caballos con cara de humano y patas de oruga y varios personajes que parecían de cuento: hadas, duendes, unicornios, ... Caminaron unos cuántos kilómetros, encontraron un hogar donde no vivía nadie, aunque era un sitio que parecía demasiado acogedor. Pasaron, pero al hacerlo, en el pasillo vieron una sombra que pasaba de un cuarto a otro.
Con mucho miedo fueron con velas, (que encontraron en una mesa) a investigar, ya que estaba demasiado oscuro y no se veía nada. Al llegar al final del pasillo decidieron entrar por donde habían visto entrar a la sombra. No se equivocaban encontraron a una persona de dos metros y se fueron corriendo. Al intentar escapar, un muro se interpuso en su camino y no pudieron hacerlo, por lo que se asustaron demasiado. Desesperados intentaron romper el muro con sus propias manos, pero como era de esperar no pudieron salir de aquel oscuro pasillo. Estuvieron andando kilómetros y kilómetros... Pero lo único que consiguieron fue cansarse, en consecuencia. Con la carrera les dio demasiada sed y apenas tenían agua. Solo tenían un cuarto de botella. Todos querían beber esa agua, pero al no haber para todos ocurrió lo que pensaban. Se empezaron a enfadar entre ellos y de eso pasaron a pegarse. Como veían que eso era absurdo se pusieron de acuerdo y bebieron un poco cada uno. Después de eso, de repente vieron abrirse un agujero de la pared. Al salir, vieron que era el tatarabuelo de Sara y salieron de ese horrible hogar. De ahí regresaron a su casa con sus padres. Salieron de allí con una gran lección aprendida, nunca meterse en sitios desconocidos y mucho menos abandonados.
Autores: Alumnado de 6ºB
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Ganador de 6º de primaria
Un campamento... ¿seguro?
Un día de verano, Juan Carlos, Daniela, Martín, Héctor y Valeria, unos niños muy intrépidos, decidieron tomar un camino a la mayor aventura de sus vidas; pero lo que ellos no sabían era el peligro que les esperaba. Cada uno estaba en su hogar, con su familia, esperando a que llegase el día 22 de julio, porque todos se iban a encontrar en un campamento de verano llamado “PARA MAGOS”. Ellos apenas se conocían. Cuando por fin llegó el gran día, llegaron cada uno individualmente al campamento. Todos vieron un gran prado verde con muchísimas cabañas de madera. ¡Estaban entusiasmados! En la entrada se encontraron Valeria, Martín y Héctor. - ¿Habéis visto cuantas cabañas? -dijo Héctor- - Sí, ¿Pero vamos a dormir ahí? -dijo Valeria- - ¿Anda, qué es eso, Héctor? -dijo Martín- - ¡UNA ZONA DE DEPORTES! -chilló Héctor. - Los tres se fueron corriendo para allá.
Allí había un rocódromo. Valeria y Martín empezaron a escalar, mientras Héctor buscaba un baño. Saliendo del baño, Héctor se encontró con un niño. - Hola, ¿cómo te llamas? -preguntó Héctor - Me llamo Juan Carlos -dijo el niño. - ¿Quieres venirte a jugar con nosotros? -pregunto Héctor. - Pues vale -dijo Juan Carlos- ¡VÁMONOS! - Chicos este es Juan Carlos –dijo Héctor con entusiasmo- ¡Hola! -dijeron todos al unísono-. A partir de ese momento se hicieron amigos. Cuando llegó la noche, cada uno se fue a su cabaña. Valeria, a la cabaña de las chicas y los demás, a la cabaña de los chicos. Allí Valeria se hizo amiga de una niña llamada Daniela, que estaba triste y no tenía amigos en el campamento. Valeria le preguntó si quería formar parte de su grupo y Daniela aceptó. Se fueron a la cabaña de los chicos. Le preguntaron al monitor si podían salir Héctor, Juan Carlos y Martín. El monitor les dijo que no, pero los chicos se escaparon por la ventana, ya que escucharon a Valeria hablar con él. monitor. - ¿Qué pasa? - dijo Martín. - He conocido a una nueva niña, se llama Daniela –dijo Valeria. Todos los chicos la saludaron y se presentaron. Después, se fueron a dar una vuelta por el campamento. A lo lejos vieron un jardín botánico. - ¿Chicos y si entramos? -dijo Daniela.
Todos asintieron, pero no del todo convencidos. Cuando estaban entrando al jardín botánico, Martín vio un cartel en el que ponía “PELIGRO”, pero no le dió mucha importancia y no avisó a nadie. Todos, a lo lejos vieron una casa abandonada. - ¿Chicos, a que no os atrevéis a entrar? -dijo Juan Carlos. - No sé, ¿qué creéis vosotros? - dijo Valeria. - Venga, vale -dijo Héctor. - Entonces vamos -dijo Daniela. - Formamos muy buen equipo, ¿no? - dijo Martín. Antes de entrar a la casa, les vio un guardia de seguridad. - ¡EH, VENID AQUÍ, NIÑOS! -les dijo el hombre. - ¡CORRED! -chillaron todos. Se escondieron en el jardín de la casa y un búho les recibió. - Os recomendaría que no entrárais ahí -dijo el búho. - Pero... ¿tú quién eres? ¿Y puedes hablar? -preguntó Juan Carlos. - Sí... A ver, soy un búho que habla, y me llamo Mariano. Todas las personas que han entrado a esta casa, jamás han podido salir –respondió. - ¡Pues nosotros entramos! -dijo Héctor. - Héctor, yo creo que deberíamos escuchar al Búho Mariano. –dijo Valeria. - ¡No, yo quiero entrar! -chillo Héctor. - Está bien... -dijeron todos.
Entraron a la casa con un poco de miedo porque nunca nadie había salido de allí. A lo lejos, en el recibidor, vieron un gran armario, y les dieron a todos muchísimas ganas de ver lo qué había dentro. Cuando abrieron el armario, salió una mano gigante, verde y viscosa, que los cogió a todos y los metió dentro. La mano los dejo en la Antártida. Allí hacía mucho frío, y claro, ellos llevaban ropa de verano, ¡Se estaban congelando! -Ch...ch...chicos, aquí hace mucho frio brrr -dijo Daniela. - ¿Q…qué ha pasado? -pregunto Valeria. -Creo que... a Martín no le dio tiempo a acabar la frase porque un ratón les interrumpió. -Hola -dijo con voz muy aguda un ratón. - ¡AH! - chilló Juan Carlos. -Me llamo Manolete. El ratón Molonete jiji-dijo Manolete. - ¿Tú nos puedes ayudar a salir de aquí? -preguntaron todos. - Pues claro, chicos- respondió -Lo único es que... tenéis que superar un par de pruebas. Jeje –dijo el Ratón Manolete un poco asustado. - ¿Pruebas? -Chillaron todos. -Sí, pero en la Antártida Mágica, un día es como 30 minutos en la Tierra- siguió el ratón. Así que vuestra primera tarea es sobrevivir dos días en la Antártida, solo con una botella de agua y un trozo de pan para cada uno.
- ¡Vale, está genial! -dijo Héctor. - ¡Qué dices, Héctor! -chillaron todos. -Adiós jiji - dijo Manolete. - ¡No¡ !Espera! - dijeron. Pero ya era demasiado tarde, En cuanto el ratón se marchó, le apareció a cada uno una botella de agua y un trozo de pan. -Bueno, pues a pasar los dos días -dijo Héctor. En esos dos días Martín no les hablaba casi nada, los chicos no le dieron mucha importancia y siguieron con su reto. Dos días después... - Hola, chicos, veo que estáis muy bien- dijo el ratón Manolete- -Sí, genial...-dijo Daniela con sarcasmo. -Pues ahora os toca la peor prueba. Jejeje. Competir con una persona a la que siempre habéis llamado vuestro “amigo”. Jeje -rió Manolete. -Sí, chicos –dijo Martin. - ¿Sabes quién nos ha mentido? -pregunto Valeria. -Pues, claro –dijo Martín con una risa malévola. - ¡AH! - chillaron todos cuando Martín comenzó a hacerse gigante. El ratón empezó a escalar por el brazo gigante de Martillante (que era el nombre del gigante Martín). -Jaja, no me derrotareis. Voy a ser vuestro peor enemigo. - dijo Martillante. De repente Manolete empezó a disparar rayos láser por los ojos y Martillante bolas de fuego por las manos.
Los chicos se protegieron del ataque de Martillante detrás de una piedra. - ¿Qué hacemos chicos? - pregunto Juan Carlos -Voy a intentar hacer una locura- dijo Héctor. El otro día en mi casa aprendí a hacer un truco de magia para unir mi energía con la de mi hermano. - ¿Y te salió bien? -pregunto Valeria. -No, pero lo podemos intentar- respondió. -Madre mía...-dijo Daniela. - Que sí, venga, vamos a intentarlo -dijo Héctor. Lo único que tenemos que hacer es coger nuestras varitas de nivel principiante y decir todos juntos: “Paracazum nuestros poderes harán bum.” ¿Entendéis? -siguió. -Em...creo que sí -dijo Juan Carlos. -Venga ¡todos juntos! -dijo Héctor. Todos salieron de detrás de la roca y gritaron ¡PARACAZUM NUESTROS PODERES HARÁN BUM! -Ja, creéis que con eso me vais a destruir -dijo Martillante. -Claro que sí- dijo Héctor. -Vamos a apuntarte todos con las varitas. - continuo En cuanto le apuntaron Martillante cayó al suelo. ¡Parecía que había un terremoto! Los niños fueron a mirar si habían derrotado a Martillante y efectivamente, ¡lo habían derrotado! En ese momento, Martín recuperó su forma. Todos corrieron a darle un abrazo.
- ¡Bien! -chillaron todos al unisonó. -Muy bien, chicos -dijo una voz grave. -Tú, ¡tú eres el Búho Mariano! -dijo Valeria. -Sí chicos soy yo, y os llevaré a la salida. Venid conmigo -dijo. Todos entraron en un agujero negro y... ¡Volvieron al campamento! Cuando acabó el campamento, los niños sabían que había sido la mayor aventura de sus vidas. -Chicos creéis que esto ha sido un campamento... ¿Seguro? -se preguntaron.
Autores: Alumnado de 6ºB