La mitología clásica en la literatura y el arte
Venus y el desnudo femenino tumbado
Aunque la irrupción de la mitología en la pintura del Renacimiento fue consecuencia del creciente interés por el arte y la literatura de la Antigüedad, presentó desde sus inicios características propias. Una de las novedades que introdujo fue el desnudo femenino tumbado, inexistente como género autónomo en el arte clásico. En Venecia hacia 1500 Giorgione y Tiziano alumbraron esta nueva tipología pictórica, a la que darían continuidad Miguel Ángel, Velázquez, Goya, Manet o Picasso.
Estas figuras femeninas, que por su desnudez se asocian con Venus o ninfas, aparecen en inicio en paisajes bucólicos, enfatizando una armonía entre arte y naturaleza presente en textos coetáneos como la Hypnerotomachia Poliphili, para adentrarse más tarde en interiores domésticos. Su carga erótica era no obstante evidente, como delata su reiterada ubicación en dormitorios y espacios reservados.
Tiziano y Rubens
Tiziano fue un referente fundamental para Rubens, especialmente tras la visita del pintor flamenco a Madrid en 1628-29. Aquí estudió la extensa colección de cuadros del veneciano que pertenecían a la Colección Real (de la que es heredera la que actualmente pertenece al Prado). Junto con la literatura antigua, las pinturas de Tiziano constituyeron el principal modelo para la pintura mitológica de Rubens. En ellas se inspira la imagen de una naturaleza fecunda que vemos en sus cuadros, poblados por ninfas, sátiros y demás criaturas míticas que danzan en actitudes sensuales. Ambos pintores comparten una idea de la mitología centrada en el amor y el deseo entendidos como fuerzas generadoras de vida, y comparten también la naturalidad con la que interpretan los mitos, haciendo que los sintamos próximos.
Poesías
Llamamos «poesías» a las seis mitologías que Tiziano pintó para Felipe II entre 1553 y 1562: Dánae (Londres, Wellington Collection), Venus y Adonis (Museo del Prado), Perseo y Andrómeda (Londres, Wallace Collection), Diana y Acteón y Diana y Calisto (Edimburgo, National Galleries of Scotland/Londres, National Gallery) y El rapto de Europa (Boston, Isabella Stewart Gardner Museum). Al denominarlas así, Tiziano se asimilaba a los poetas y proclamaba su libertad para interpretar las fuentes escritas, principalmente las Metamorfosis de Ovidio, pero también para suplirlas con la imaginación cuando lo exigía la lógica dramática.
Poesías
Las «poesías» fueron concebidas para deleite de los sentidos –su intencionalidad erótica es evidente–, pero también como escaparates del talento de su autor e instrumentos para visualizar complejas ideas estéticas, como la capacidad de la pintura para transmitir emociones, su superioridad sobre la escultura o los méritos del colorito frente al disegno. Las «poesías» figuran entre las pinturas más influyentes de la historia, como prueban las obras de artistas italianos, flamencos o españoles aquí reunidas.
Metamorfosis
Como ya hemos visto en los cuadros de Calisto, las Metamorfosis de Ovidio también fueron una fuente de inspiración no solo en la pintura, sino también en la escultura y en la literatura. Algunas de las metamorfosis más famosas son Deucalión y Pirra, Dafne, Faetón, Píramo y Tisbe, Aracne, Níobe, Procne y Filomela, Jacinto o Atalanta e Hipómenes.
Otros cuadros mitológicos
Después de las Pasiones mitológicas y los cuadros de las Metamorfosis, no hay que olvidar que la literatura actual se sirve de la mitología clásica. A continuación veremos algunos episodios importantes en cuadros muy conocidos: La fragua de Vulcano, Los trabajos de Heracles, Penélope y los pretendientes, El juicio de Paris, o Dido y Eneas. En la medida de lo posible, se buscarán las obras actuales que se han inspirado en alguno de estos mitos.
la literatura griega
Géneros, autores y pervivencia
«ὀρϑὸν ἀλήϑει’ αἐὶ»La verdad prevalece siempre
Sófocles, Antígona
La literatura griega
De las literaturas que hoy en día conservamos textos, la griega es la más antigua de Occidente, junto con la latina, en cuyas formas y temas influyó decisivamente y sienta las bases de nuestra cultura.
LA ÉPICA: Homero y Hesíodo
HESÍODO - Finales del s. VII a.C. - Teogonía - Trabajos y días
HOMERO - No se sabe mucho de su vida. - Cuestión Homérica - Ilíada - Odisea
APOLONIO DE RODAS - Épica más culta, distinta a la tradicional - Argonáuticas
LA LÍRICA
PÍNDARO - Lírica coral - Ensalza con himnos solemnes las hazañas de los vencedores en los juegos atléticos
ANACREONTE - Celebra los placeres de la vida
SAFO DE LESBOS - La más famosa de las poetisas - Canta con elegancia y sensibilidad las penas y las alegrías del amor
EL TEATRO
COMEDIA: trata peripecias que parodian situaciones o conflictos de la polis con desenlace feliz. - Aristófanes: solo conservavmos 11 obras - Menandro: comedia costumbrista con enredos de familia y líos de amor y dinero
TRAGEDIA: teatro solemne y de lenguaje elevado protagonizado por personajes de alto linaje y con desenlace aciago. -Esquilo: conservamos 7 obras - Sófocles: conservamos 7 obras - Eurípides: conservamos 19 piezas
LA HISTORIOGRAFÍA
JENOFONTE - Helénicas - Anábasis - Memorabilia
HERÓDOTO - Historias TUCÍDIDES - Guerra del Peloponeso
- Modalidad literaria que al principio describía lugares y costumbres y recopilaba hechos famosos.
LA FILOSOFÍA
SOFISTAS: empezaron a centrarse en el ser humano. Protágoras y Gorgias. SÓCRATES: reflexión sobre el ser humano y su vida. Método: mayéutica. PLATÓN: fundó la Academia. Teoría de las ideas, el alma, la virtud. La República. ARISTÓTELES: la naturaleza es el mundo verdadero. Ética y política.
- Hacia el 600 a.C.; nueva forma de pensar que utilizaba la razón para responder a los interrogantes del ser humano. FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS: buscaron explicación a los fenómenos de la naturaleza. Tales de Mileto, Anaxímenes, Pitágoras, Parménides, Heráclito, Empédocles, Anaxágoras y Demócrito.
LA ORATORIA
PRINCIPALES ORADORES: - Gorgias de Leontinos - Lisias - Isócrates - Esquines - Demóstenes
GRECIA: orígenes ligados a la democracia TIPOS DE ORATORIA: forense, política, de exhibición ELABORACIÓN DEL DISCURSO: héuresis, táxis, léxis, memorización, declamación PARTES DEL DISCURSO: proemio, diégesis, pistis, epílogo
LA FÁBULA
ESOPO - Fábulas
- Surge en el s. VI a.C., como continuadora de una tradición oral popular - Relatos breves con intención moralizante - Protagonistas: animales que representan actitudes humanas - Concluyen con una moraleja
LA NOVELA
AQUILES TACIO: Leucipa y Clitofonte CARITÓN: Quéreas y Calírroe HELIODORO: Etiópicas LONGO: Dafnis y Cloe JENOFONTE DE ÉFESO: Efesíacas
-Último género literario que inventaron los griegos en el s. I a.C. - Dos enamorados vencen las dificultades que se oponen a su unión. - Se conservan textos de cinco novelas
la literatura ROMANA
Géneros, autores y pervivencia
«Odi et amo. Quare id faciam, fortasse requiris. Nescio, sed fieri sentio et excrucior.» Odio y amo. Tal vez te preguntes por qué lo hago. No lo sé, pero siento que es así, y sufro
Catulo, Carmen 85
La literatura romana
Desde sus orígenes estuvo muy influenciada por la griega, hasta el punto de que hay quien ha llegado a negar la originalidad de los escritores latinos. Pero más que imitadores, fueron continuadores de la senda abierta por los griegos.
LA ÉPICA: Autores
VIRGILIO: Eneida LUCANO: Farsalia OVIDIO: Metamorfosis
LIVIO ANDRÓNICO: Odussia GNEO NEVIO: Bellum Poenicum QUINTO ENNIO: Annales
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LA LÍRICA: Autores
TIBULO: Elegías (dos libros, Corpus Tibullianum) PROPERCIO: Elegías (cuatro libros) OVIDIO: Amores, Heroidas, Ars Amandi, Tristia, Epistulae ex Ponto
CATULO: Carmina HORACIO: Odas VIRGILIO: Bucólicas y Geórgicas
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LA SÁTIRA: Autores
PERSIO: critica desde la moral estoica la degeneración de costumbres en tiempos de Nerón JUVENAL: retrata con realismo crudo y certero los vicios de la época de Domiciano
CAYO LUCILIO: satiriza con ingenio a sus contemporáneos HORACIO: Sermones
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EL EPIGRAMA: Autores
MARCIAL: Epigramas
- Versos inscritos en monumentos y tumbas - Breves composiciones que expresaban un pensamiento ingenioso y, a menudo, satírico
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LA FÁBULA: autores
FEDRO: Fábulas
- Sigue la tradición de Esopo - Escrita en versos yámbicos
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EL TEATRO: Autores
TRAGEDIA: Séneca el Joven - Escribió obras de carácter moralizante
COMEDIA - Fabula palliata: de ambientación griega con temas romanos - Fabula togata: de ambientación romana AUTORES: Plauto y Terencio
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LA HISTORIOGRAFÍA
SALUSTIO: La conjuración de Catilina y La guerra de Yugurta TITO LIVIO: Ab urbe condita TÁCITO: Historiae y Annales
CATÓN EL VIEJO: Origines CICERÓN: la historia debía ser una obra literaria que narrase los hechos, sus causas y las consecuencias JULIO CÉSAR: De Bello Gallico y De Bello Civili
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LA FILOSOFÍA
NEOPLATONISMO: última corriente filosófica antes de la implantación del cristianismo. Plotino, Enéadas (9 libros sobre ética, cosmogonía, alma, inteligencia y el uno) CICERÓN: creador del lenguaje filosófico en lengua latina. De republica y De legibus.
- S. I a.C.: Roma convierte Grecia y sus territorios en provincias romanas. Heredera del pensamiento griego ESCUELA EPICÚREA: 306 a.C., Epicuro. Influye en Lucrecio. Fin: alcanzar la felicidad ESCUELA ESTOICA: Séneca. Fin: alcanzar la felicidad.
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LA ORATORIA
FINALES DE LA REPÚBLICA: Hortensio, Julio César, Cicerón. Escuela aticista, escuela asianista, escuela rodia. IMPERIO: terreno judicial. Séneca el Viejo, Quintiliano y Tácito. TIPOS: igual que en Grecia DESARROLLO Y PARTES DISCURSO: igual que en Grecia
- Nació con el paso de la monarquía al sistema republicano - Inicios del arte del bien hablar: primer discurso en Roma pronunciado por Apio Claudio el Ciego ORATORIA EN LA REPÚBLICA: Escipiones, Catón el Censor, hermanos Graco
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LA NOVELA
APULEYO: Asno de oro, única novela latina que se conserva íntegra y que narra en primera persona la historia de un hombre que se convierte en asno por accidente. - Alternan el humor con la crítica social como en la novela picaresca posterior.
- Como en el ámbito griego, es el último género que aparece (siglos I y II d.C.) PETRONIO: Satiricón, que relata las desventuras de tres jóvenes y un viejo poeta
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PERVIVENCIA DE LOS GÉNEROS LITERARIOS
griegos y latinos
LA ÉPICA: Pervivencia
Las aventuras de Ulises en la literatura española: - Circe, de Lope de Vega - El mayor encanto, amor, de Calderón de la Barca - La tejedora de sueños, de Buero Vallejo - Ulises, de James Joyce
Los héroes clásicos tuvieron su continuidad en las hazañas de idealizados caballeros medievales, como Roldán, aunque ya asociados a valores cristianos.
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GRACIAS
Tiziano, Diana y Calisto, 155659 Óleo sobre lienzo
Calisto, una de las ninfas del séquito de Diana, fue violada por Júpiter y quedó embarazada. Tiziano ilustra el momento, recogido por Ovidio en las Metamorfosis, cuando la diosa manda a las ninfas que la desnuden para descubrir su preñez. Las figuras interactúan mediante movimientos, gestos y miradas que convergen en Diana, desencadenante de la acción y cuya jerarquía subrayan su posición más elevada y su enfático ademán. El resultado es una escena de gran violencia física y emocional. Como en Diana y Acteón, Tiziano invita al espectador a mirar a través de los personajes, haciendo de la vista el principal recurso dramático de una composición donde luz, formas y texturas se funden para crear un todo armónico.
Paolo Veronese, Venus y Adonis, h. 1580 Óleo sobre lienzo
Veronese ilustró varias veces este mito. En alguna ocasión eligió el pasaje inventado por Tiziano, pero no en esta, donde optó por una personal recreación del momento de solaz entre la diosa y el mortal. Aunque Ovidio señala que Venus descansó su cabeza en el regazo de Adonis, Veronese invirtió sus posiciones. Al hacerlo otorgó a Venus mayor protagonismo visual y dramático (su preocupación por el trágico futuro de Adonis aflora en la sombra que baña su rostro) y, jugando con la conocida asociación entre sueño y muerte, prefiguró inteligentemente el destino del cazador. Veronese establecía así un paralelismo con escenas de la Piedad contemplado ya en los Ovidios moralizados medievales. Las figuras de Cupido y Adonis derivan de la estatuaria clásica. La pintura fue adquirida por Velázquez durante su segundo viaje a Italia (1649-51) para la Colección Real.
Tiziano, El rapto de Europa, 155962 Óleo sobre lienzo
Es esta una obra de inspiración clásica, tanto literaria (Leucipa y Clitofonte, del poeta alejandrino del siglo II Aquiles Tacio, que incluye la écfrasis o descripción de una pintura homónima), como formal (un camafeo romano con Augusto montado sobre Capricornio). Muestra el secuestro de Europa por Zeus (Júpiter para los romanos), convertido en toro, e ilustra la capacidad de su autor para actualizar el legado de la Antigüedad y transformarlo en modelo para artistas venideros. La pintura compendia la sabiduría del anciano Tiziano: maestría anatómica, dinamismo compositivo, pathos dramático, y todo ello en una conmovedora atmósfera lumínica resuelta con una pincelada deshecha pero aún precisa. La poderosa mirada del toro/Zeus, el único personaje en todas las «poesías» que interpela al espectador, cierra un conjunto irrepetible.
Alessandro Allori (1535-1607)
Venus y Cupido, h. 1570¬80
Óleo sobre tabla
Este cuadro demuestra la popularidad que tuvieron las pinturas eróticas con complejos simbolismos, en Floren¬cia, siguiendo la estela de Miguel Ángel. Cupido intenta recuperar de Venus su arco y su flecha. A la izquierda, dos aterradoras figuras alegóricas abandonan la escena; probablemente representan el Amor no correspondido y la Envidia, y, de modo más general, el dolor que el amor puede causar, y del cual Venus piadosamente nos libra. Las palomas y la liebre son alusiones familiares a Venus y la fertilidad. Al fondo, la forma zoomórfica de una co-lina que desciende hasta un río añade una sensación de amenaza a la escena. En la inscripción, Allori se identifica con orgullo como alumno de Bronzino.
MONTPELLIER, MUSÉE FABRE, MONTPELLIER MÉDITERRANÉE MÉTROPOLE
Ofrenda a Venus (1518), Tiziano Óleo sobre lienzo
Esta pintura y la Bacanal de los andrios que se encuentra junto a ella formaban parte de un conjunto de obras realizadas para una sala del palacio de Alfonso d’Este en Ferrara conocida como el Camerino d’Alabastro, uno de los conjuntos pictóricos más notables de la Italia renacentista. Esta imagen sigue la descripción de una pintura perdida (o ficticia) incluida en el siglo III por Filóstrato el Viejo en su obra Eikones (Imágenes). La escena pintada por Tiziano está impregnada del espíritu de la Antigüedad. Decenas de cupidos llenan el cuadro. Son los hijos de las ninfas, figuras mitológicas que gobiernan el amor de los mortales. Una estatua de Venus aparece sobre un manantial de agua que alimenta el fértil escenario natural, como la diosa alimenta nuestras vidas.
MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Tiziano, Dánae, h. 156065 Óleo sobre lienzo
La Dánae de Felipe II se convirtió en modelo para otras posteriores del propio Tiziano. Esta, adquirida por Velázquez en Italia entre 1629 y 1630, de excepcional calidad, supera en erotismo a las demás versiones, como delatan la total desnudez de Dánae, la posición de la mano entre las piernas, facilitando el intercambio sexual, y el gesto de éxtasis del rostro, con la boca entreabierta. Como su predecesora, esta pintura ofrece al espectador una serie de contrastes o contrapposti entre la figura de Dánae y la de la celadora muy apreciados por los amantes del arte: figura desnuda frente a figura vestida, tumbada frente a sentada, visión frontal frente a visión dorsal, piel clara frente a piel oscura o actitud expectante frente a actitud participativa. La factura deshecha de esta Dánae sugiere una datación hacia 1565.
Paolo Veronese, Perseo y Andrómeda, h. 157580 Óleo sobre lienzo
Aunque partiendo claramente de la versión de Tiziano, Veronese optó por un formato vertical que constriñe las figuras principales y las proyecta al primer plano. Ello tiene consecuencias dramáticas, pues si en Tiziano Andrómeda, Perseo y el dragón habitan espacios con tiguos, aquí se entrelazan en un círculo de gran dina mismo. Veronese se sirvió igualmente de la iluminación para trasmitir el pathos deseado: Andrómeda, con el rostro bellamente recortado de perfil y el cuerpo en una penumbra animada por golpes de luz en las manos, la rodilla y el pubis, transmite por igual sensualidad y fragilidad, mientras la fastuosa indumentaria recuerda su dignidad real. Se ignora quién encargó la pintura, que se documenta por primera vez en la colección de Nicolas Fouquet en París en 1656.
Pedro Pablo Rubens (1577-1640)
El jardín del amor, h. 1630-35
Óleo sobre lienzo
Uno de los mayores dones de Rubens era su habilidad para crear imágenes de una alegría de vivir relacionada con el amor e inspirada en la literatura antigua y el arte renacentista, especialmente Tiziano. Muchos rasgos de esta pintura nos recuerdan la Bacanal de los andrios y la Ofrenda a Venus del veneciano, que Rubens conocía a través de copias: la coexistencia de personajes míticos y reales, la estatua de Venus que preside la escena, la atmósfera sensual y las connotaciones sexuales.
Rubens asoció a menudo los mitos antiguos y el ideal de un rico escenario natural con su propia vida. Una de las mujeres aquí reunidas, vestida de azul, guarda un parecido sorprendente con Helena Fourment, la esposa de Rubens. El niño que sobrevuela el centro de la escena lleva una antorcha y una guirnalda de flores, atributos de Himeneo, el dios del matrimonio.
MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Tiziano, Venus y Adonis, 1554 Óleo sobre lienzo
La obra muestra el vano intento de Venus por retener a Adonis, que marcha hacia la muerte, un episodio ausente en las fuentes escritas y debido a la imaginación del pintor. Tiziano se convertía así no solo en un nuevo Apeles, también en un nuevo Ovidio, y de hecho su invención tuvo gran eco en el arte y la literatura. El artista plasmó sus preocupaciones estéticas entonces, en plena rivalidad con Miguel Ángel. Al enviar el cuadro a Felipe II señaló que, frente a la visión frontal de Dánae, Venus aparecía de espaldas para demostrar que la pintura, como la escultura, podía representar distintos puntos de vista. A sus contemporáneos, Venus y Adonis les pareció la «poesía» más erótica, tanto por la exhibición de las nalgas de Venus –la parte de la anatomía femenina que más excitaba entonces la imaginación masculina– como por mostrar a la mujer tomando la iniciativa.
Rubens, Diana y Calisto, h. 1635 Óleo sobre lienzo
Rubens delata su conocimiento de las «poesías» de Tiziano dedicadas a Diana y en cierto modo aúna ambas, pues aunque se centra en el descubrimiento de la preñez de Calisto, alude al trágico destino de Acteón mediante la inclusión a la izquierda de la cierva muerta y el perro. También de Diana y Acteón procede la figura de la ninfa negra. La mirada de Rubens es más compasiva que la de Tiziano y se expresa mediante una gestualidad más contenida e incluso ambivalente. No debió ser ajeno a ello su situación personal, tras su feliz matrimonio con Helena Fourment, cuyos rasgos trasladó a Calisto, que aquí se presenta envuelta en paños púrpura, el color más prestigioso en la Antigüedad, y en una actitud serena y pudorosa, ausente en Tiziano. MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Pedro Pablo Rubens (1577-1640)
Ninfas y sátiros, h. 1615, ampliada y repintada h. 1638-¬40
Óleo sobre lienzo
El escenario de esta pintura ilustra a la perfección el concepto clásico de locus amoenus («lugar placentero») que se desarrolló a partir de la época de Homero y aludía a un lugar ideal donde llevar una existencia sensual, un lugar a la sombra de los árboles y con una corriente de agua que impregna la tierra.
Las bellas ninfas eran objeto del deseo de hombres y dioses por igual. Aquí, los sátiros les ofrecen frutas con miradas y actitudes sexualizadas. La figura grande y tambaleante es Sileno, el ebrio seguidor de Dioniso (el Baco romano), que encarna el abandono entendido como una respuesta sabia a las dificultades de la vida.
Esta pintura fue realizada en dos fases. La figura de Sileno y el área que lo rodea pertenecen a la última. Las formas están construidas con gruesas pinceladas y una pasta de pintura muy densa y opaca que recuerdan el estilo tardío de Tiziano.
MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Tiziano, Perseo y Andrómeda, h. 155456 Óleo sobre lienzo
Cuenta Ovidio en sus Metamorfosis que Casiopea, reina de Etiopía y madre de Andrómeda, se ufanaba de ser más bella que las Nereidas. Poseidón, padre de estas, enfure cido, mandó a un monstruo para que asolara las costas de la ciudad. El monstruo solo se calmaría con el ofrecimiento de Andrómeda, que fue finalmente rescatada por Perseo. Esta obra y su pareja, el Rapto de Europa, comparten el énfasis en el movimiento (plasmado en atrevidos escorzos subrayados por el vuelo de los paños) y algunas analo gías compositivas (la importancia del mar y la ciudad en la lejanía). También el desvalimiento y angustia de sus protagonistas, perceptible en el agitado lenguaje corpo ral y el sombreado de los rostros. La composición es sin embargo más descompensada, al recaer el protagonismo en la alambicada anatomía de Andrómeda.
Hendrick van den Broeck (1530-1597), según Miguel Ángel (1475-1564)
Venus y Cupido, h. 1550-70
Óleo sobre tabla
Este cuadro se pintó a partir de un dibujo de Miguel Ángel del mismo tamaño. Con toda probabilidad, expresa la idea neoplatónica de que el alma humana está habitada por dos tipos contrapuestos de amor, sobre los que Miguel Ángel escribió en uno de sus sonetos: «Uno tira hacia el cielo, el otro hacia la tierra tira; uno en el alma habita, el otro en los sentidos». Venus encarna el amor divino y Cupido el amor terrenal y sensual. Los dos luchan por el control de las flechas que provocan el deseo.
Para realizar su dibujo, Miguel Ángel se inspiró en las pinturas de Giorgione y Tiziano que vio en Venecia du¬rante un viaje en 1529. A su vez, su Venus y Cupido animó a Tiziano y a otros artistas venecianos a pintar nuevas variaciones sobre el tema.
NÁPOLES, MUSEO E REAL BOSCO DI CAPODIMONTE
Pedro Pablo Rubens (1577-1640)
Danza de personajes mitológicos, h. 1630-35
Óleo sobre tabla
La danza y la música son omnipresentes en la literatura y los mitos griegos. La admiración de Rubens por la cultura antigua, que él entendía como viva y ejemplar, le llevó a pintar esta escena.
Un grupo de figuras bailan al son de la flauta que toca un hombre subido a un roble y de los cascabeles que algunos bailarines llevan en las piernas. Uno de ellos es Dioniso (Baco para los romanos), vestido con su piel de tigre. Los demás parecen mezclar el carácter antiguo con ropas de la época. La escena evoca los escenarios arcádicos de la lírica y el drama pastoril inspirados en los Idilios de Teócrito, donde el campo es considerado un lugar ideal de plenitud, romance y fantasías sexuales masculinas.
La antigua danza en círculo, inspirada en la Antigüedad clásica, también está presente en la Ofrenda a Venus y la Bacanal de los andrios de Tiziano.
MUSEO NACIONAL DEL PRADO
La bacanal de los andrios (1523-26), Tiziano Óleo sobre lienzo
Al igual que su pareja, esta pintura recrea una antigua pintura descrita por Filóstrato el Viejo. Vemos aquí la isla de Andros y unos personajes que se han emborrachado con el vino de un río que mana en el lugar «por obra de Dioniso». Figuras vestidas con ropas de la época se mezclan con personajes mitológicos. Son los «sátiros, bacantes y silenos» mencionados por Filóstrato, todos ellos miembros del séquito de Dioniso, el Baco de los romanos, el dios del vino que presidía las orgías en las que se celebraba la fertilidad de la naturaleza. El propio Dioniso no aparece en la pintura. Esta imagen refleja un evidente hedonismo. El vino y la belleza incitan a la pasión y la lujuria. La energía acumulada es sexual. Hay miradas seductoras y danza sensual; varias figuras aparecen desnudas. Tiziano ha estampado su firma en el pecho de una de las mujeres.
MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Tiziano (1485/90-1576)
Venus recreándose en la música, h. 1550
Óleo sobre lienzo
En otros cuadros similares la presencia de Cupido indica que la figura recostada es Venus. Pese al título, aquí parece ser simplemente una mujer desnuda. El hombre que toca el órgano y se gira para mirarla debe estar pensando en el sexo, como es el caso de las figuras y los animales que aparecen al fondo. La indiferencia de ella hace que el resultado del encuentro sea algo menos claro de lo que en un principio pudiera parecer. La incertidumbre le da poder a la mujer: tiene lo que él quiere.
Tiziano pintó este cuadro hacia el final de su carrera. Sigue los modelos que él y su primer maestro, Giorgione, habían pintado décadas antes. La suculencia de la materia pictórica y los signos visibles del trabajo del pintor caracterizan el estilo del último Tiziano y añaden a la imagen un atractivo sensual.
MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Velázquez, Las hilanderas, 1655-60 Óleo sobre lienzo
Las hilanderas es una elocuente visualización de la idea de emulación gracias a la inclusión, al fondo del cuadro y en forma de tapiz, del Rapto de Europa de Tiziano, copiado a su vez por Rubens durante su estancia en la corte española. Velázquez se presentaba así como culminación de la tradición pictórica encarnada por esos pintores a través de un tema que Juan Pérez de Moya, en su Filosofía secreta de 1585 –libro que poseía el sevillano–, había elegido para ilustrar la idea del progreso y la superación en las artes. Todo ello en una obra pintada en la corte de Felipe IV, nieto de Felipe II y propietario tanto del Rapto de Europa original como de la copia de Rubens.
Tiziano, Diana y Acteón, 155659 Óleo sobre lienzo
En el segundo par de «poesías», Diana y Acteón y Diana y Calisto, Tiziano exploró la representación de emocio nes mediante gestos y miradas. Aquí es la sorpresa, tanto de Acteón al contemplar la desnudez de la diosa (osadía por la que sería transformado en ciervo y devorado por sus perros), como de las ninfas que la acompañan, cuyos cuerpos proporcionan un extraordinario ejemplo de varietas (variedad). Tiziano transformó en unas ruinas la gruta natural que menciona Ovidio en las Metamorfosis y anunció el trágico destino de Acteón al incluir en ellas un cráneo de ciervo. El paisaje ofrece un suntuoso desplie gue de recursos pictóricos, ya sea en su variada gama cromática; en los brillos y reflejos del agua, el espejo y el cristal, o en la luz filtrándose entre las hojas.
La mitología en el arte y la literatura
Mari Carmen Gómez Sá
Created on January 10, 2024
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La mitología clásica en la literatura y el arte
Venus y el desnudo femenino tumbado
Aunque la irrupción de la mitología en la pintura del Renacimiento fue consecuencia del creciente interés por el arte y la literatura de la Antigüedad, presentó desde sus inicios características propias. Una de las novedades que introdujo fue el desnudo femenino tumbado, inexistente como género autónomo en el arte clásico. En Venecia hacia 1500 Giorgione y Tiziano alumbraron esta nueva tipología pictórica, a la que darían continuidad Miguel Ángel, Velázquez, Goya, Manet o Picasso. Estas figuras femeninas, que por su desnudez se asocian con Venus o ninfas, aparecen en inicio en paisajes bucólicos, enfatizando una armonía entre arte y naturaleza presente en textos coetáneos como la Hypnerotomachia Poliphili, para adentrarse más tarde en interiores domésticos. Su carga erótica era no obstante evidente, como delata su reiterada ubicación en dormitorios y espacios reservados.
Tiziano y Rubens
Tiziano fue un referente fundamental para Rubens, especialmente tras la visita del pintor flamenco a Madrid en 1628-29. Aquí estudió la extensa colección de cuadros del veneciano que pertenecían a la Colección Real (de la que es heredera la que actualmente pertenece al Prado). Junto con la literatura antigua, las pinturas de Tiziano constituyeron el principal modelo para la pintura mitológica de Rubens. En ellas se inspira la imagen de una naturaleza fecunda que vemos en sus cuadros, poblados por ninfas, sátiros y demás criaturas míticas que danzan en actitudes sensuales. Ambos pintores comparten una idea de la mitología centrada en el amor y el deseo entendidos como fuerzas generadoras de vida, y comparten también la naturalidad con la que interpretan los mitos, haciendo que los sintamos próximos.
Poesías
Llamamos «poesías» a las seis mitologías que Tiziano pintó para Felipe II entre 1553 y 1562: Dánae (Londres, Wellington Collection), Venus y Adonis (Museo del Prado), Perseo y Andrómeda (Londres, Wallace Collection), Diana y Acteón y Diana y Calisto (Edimburgo, National Galleries of Scotland/Londres, National Gallery) y El rapto de Europa (Boston, Isabella Stewart Gardner Museum). Al denominarlas así, Tiziano se asimilaba a los poetas y proclamaba su libertad para interpretar las fuentes escritas, principalmente las Metamorfosis de Ovidio, pero también para suplirlas con la imaginación cuando lo exigía la lógica dramática.
Poesías
Las «poesías» fueron concebidas para deleite de los sentidos –su intencionalidad erótica es evidente–, pero también como escaparates del talento de su autor e instrumentos para visualizar complejas ideas estéticas, como la capacidad de la pintura para transmitir emociones, su superioridad sobre la escultura o los méritos del colorito frente al disegno. Las «poesías» figuran entre las pinturas más influyentes de la historia, como prueban las obras de artistas italianos, flamencos o españoles aquí reunidas.
Metamorfosis
Como ya hemos visto en los cuadros de Calisto, las Metamorfosis de Ovidio también fueron una fuente de inspiración no solo en la pintura, sino también en la escultura y en la literatura. Algunas de las metamorfosis más famosas son Deucalión y Pirra, Dafne, Faetón, Píramo y Tisbe, Aracne, Níobe, Procne y Filomela, Jacinto o Atalanta e Hipómenes.
Otros cuadros mitológicos
Después de las Pasiones mitológicas y los cuadros de las Metamorfosis, no hay que olvidar que la literatura actual se sirve de la mitología clásica. A continuación veremos algunos episodios importantes en cuadros muy conocidos: La fragua de Vulcano, Los trabajos de Heracles, Penélope y los pretendientes, El juicio de Paris, o Dido y Eneas. En la medida de lo posible, se buscarán las obras actuales que se han inspirado en alguno de estos mitos.
la literatura griega
Géneros, autores y pervivencia
«ὀρϑὸν ἀλήϑει’ αἐὶ»La verdad prevalece siempre
Sófocles, Antígona
La literatura griega
De las literaturas que hoy en día conservamos textos, la griega es la más antigua de Occidente, junto con la latina, en cuyas formas y temas influyó decisivamente y sienta las bases de nuestra cultura.
LA ÉPICA: Homero y Hesíodo
HESÍODO - Finales del s. VII a.C. - Teogonía - Trabajos y días
HOMERO - No se sabe mucho de su vida. - Cuestión Homérica - Ilíada - Odisea
APOLONIO DE RODAS - Épica más culta, distinta a la tradicional - Argonáuticas
LA LÍRICA
PÍNDARO - Lírica coral - Ensalza con himnos solemnes las hazañas de los vencedores en los juegos atléticos
ANACREONTE - Celebra los placeres de la vida
SAFO DE LESBOS - La más famosa de las poetisas - Canta con elegancia y sensibilidad las penas y las alegrías del amor
EL TEATRO
COMEDIA: trata peripecias que parodian situaciones o conflictos de la polis con desenlace feliz. - Aristófanes: solo conservavmos 11 obras - Menandro: comedia costumbrista con enredos de familia y líos de amor y dinero
TRAGEDIA: teatro solemne y de lenguaje elevado protagonizado por personajes de alto linaje y con desenlace aciago. -Esquilo: conservamos 7 obras - Sófocles: conservamos 7 obras - Eurípides: conservamos 19 piezas
LA HISTORIOGRAFÍA
JENOFONTE - Helénicas - Anábasis - Memorabilia
HERÓDOTO - Historias TUCÍDIDES - Guerra del Peloponeso
- Modalidad literaria que al principio describía lugares y costumbres y recopilaba hechos famosos.
LA FILOSOFÍA
SOFISTAS: empezaron a centrarse en el ser humano. Protágoras y Gorgias. SÓCRATES: reflexión sobre el ser humano y su vida. Método: mayéutica. PLATÓN: fundó la Academia. Teoría de las ideas, el alma, la virtud. La República. ARISTÓTELES: la naturaleza es el mundo verdadero. Ética y política.
- Hacia el 600 a.C.; nueva forma de pensar que utilizaba la razón para responder a los interrogantes del ser humano. FILÓSOFOS PRESOCRÁTICOS: buscaron explicación a los fenómenos de la naturaleza. Tales de Mileto, Anaxímenes, Pitágoras, Parménides, Heráclito, Empédocles, Anaxágoras y Demócrito.
LA ORATORIA
PRINCIPALES ORADORES: - Gorgias de Leontinos - Lisias - Isócrates - Esquines - Demóstenes
GRECIA: orígenes ligados a la democracia TIPOS DE ORATORIA: forense, política, de exhibición ELABORACIÓN DEL DISCURSO: héuresis, táxis, léxis, memorización, declamación PARTES DEL DISCURSO: proemio, diégesis, pistis, epílogo
LA FÁBULA
ESOPO - Fábulas
- Surge en el s. VI a.C., como continuadora de una tradición oral popular - Relatos breves con intención moralizante - Protagonistas: animales que representan actitudes humanas - Concluyen con una moraleja
LA NOVELA
AQUILES TACIO: Leucipa y Clitofonte CARITÓN: Quéreas y Calírroe HELIODORO: Etiópicas LONGO: Dafnis y Cloe JENOFONTE DE ÉFESO: Efesíacas
-Último género literario que inventaron los griegos en el s. I a.C. - Dos enamorados vencen las dificultades que se oponen a su unión. - Se conservan textos de cinco novelas
la literatura ROMANA
Géneros, autores y pervivencia
«Odi et amo. Quare id faciam, fortasse requiris. Nescio, sed fieri sentio et excrucior.» Odio y amo. Tal vez te preguntes por qué lo hago. No lo sé, pero siento que es así, y sufro
Catulo, Carmen 85
La literatura romana
Desde sus orígenes estuvo muy influenciada por la griega, hasta el punto de que hay quien ha llegado a negar la originalidad de los escritores latinos. Pero más que imitadores, fueron continuadores de la senda abierta por los griegos.
LA ÉPICA: Autores
VIRGILIO: Eneida LUCANO: Farsalia OVIDIO: Metamorfosis
LIVIO ANDRÓNICO: Odussia GNEO NEVIO: Bellum Poenicum QUINTO ENNIO: Annales
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LA LÍRICA: Autores
TIBULO: Elegías (dos libros, Corpus Tibullianum) PROPERCIO: Elegías (cuatro libros) OVIDIO: Amores, Heroidas, Ars Amandi, Tristia, Epistulae ex Ponto
CATULO: Carmina HORACIO: Odas VIRGILIO: Bucólicas y Geórgicas
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LA SÁTIRA: Autores
PERSIO: critica desde la moral estoica la degeneración de costumbres en tiempos de Nerón JUVENAL: retrata con realismo crudo y certero los vicios de la época de Domiciano
CAYO LUCILIO: satiriza con ingenio a sus contemporáneos HORACIO: Sermones
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EL EPIGRAMA: Autores
MARCIAL: Epigramas
- Versos inscritos en monumentos y tumbas - Breves composiciones que expresaban un pensamiento ingenioso y, a menudo, satírico
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LA FÁBULA: autores
FEDRO: Fábulas
- Sigue la tradición de Esopo - Escrita en versos yámbicos
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EL TEATRO: Autores
TRAGEDIA: Séneca el Joven - Escribió obras de carácter moralizante
COMEDIA - Fabula palliata: de ambientación griega con temas romanos - Fabula togata: de ambientación romana AUTORES: Plauto y Terencio
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LA HISTORIOGRAFÍA
SALUSTIO: La conjuración de Catilina y La guerra de Yugurta TITO LIVIO: Ab urbe condita TÁCITO: Historiae y Annales
CATÓN EL VIEJO: Origines CICERÓN: la historia debía ser una obra literaria que narrase los hechos, sus causas y las consecuencias JULIO CÉSAR: De Bello Gallico y De Bello Civili
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LA FILOSOFÍA
NEOPLATONISMO: última corriente filosófica antes de la implantación del cristianismo. Plotino, Enéadas (9 libros sobre ética, cosmogonía, alma, inteligencia y el uno) CICERÓN: creador del lenguaje filosófico en lengua latina. De republica y De legibus.
- S. I a.C.: Roma convierte Grecia y sus territorios en provincias romanas. Heredera del pensamiento griego ESCUELA EPICÚREA: 306 a.C., Epicuro. Influye en Lucrecio. Fin: alcanzar la felicidad ESCUELA ESTOICA: Séneca. Fin: alcanzar la felicidad.
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LA ORATORIA
FINALES DE LA REPÚBLICA: Hortensio, Julio César, Cicerón. Escuela aticista, escuela asianista, escuela rodia. IMPERIO: terreno judicial. Séneca el Viejo, Quintiliano y Tácito. TIPOS: igual que en Grecia DESARROLLO Y PARTES DISCURSO: igual que en Grecia
- Nació con el paso de la monarquía al sistema republicano - Inicios del arte del bien hablar: primer discurso en Roma pronunciado por Apio Claudio el Ciego ORATORIA EN LA REPÚBLICA: Escipiones, Catón el Censor, hermanos Graco
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LA NOVELA
APULEYO: Asno de oro, única novela latina que se conserva íntegra y que narra en primera persona la historia de un hombre que se convierte en asno por accidente. - Alternan el humor con la crítica social como en la novela picaresca posterior.
- Como en el ámbito griego, es el último género que aparece (siglos I y II d.C.) PETRONIO: Satiricón, que relata las desventuras de tres jóvenes y un viejo poeta
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PERVIVENCIA DE LOS GÉNEROS LITERARIOS
griegos y latinos
LA ÉPICA: Pervivencia
Las aventuras de Ulises en la literatura española: - Circe, de Lope de Vega - El mayor encanto, amor, de Calderón de la Barca - La tejedora de sueños, de Buero Vallejo - Ulises, de James Joyce
Los héroes clásicos tuvieron su continuidad en las hazañas de idealizados caballeros medievales, como Roldán, aunque ya asociados a valores cristianos.
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GRACIAS
Tiziano, Diana y Calisto, 155659 Óleo sobre lienzo
Calisto, una de las ninfas del séquito de Diana, fue violada por Júpiter y quedó embarazada. Tiziano ilustra el momento, recogido por Ovidio en las Metamorfosis, cuando la diosa manda a las ninfas que la desnuden para descubrir su preñez. Las figuras interactúan mediante movimientos, gestos y miradas que convergen en Diana, desencadenante de la acción y cuya jerarquía subrayan su posición más elevada y su enfático ademán. El resultado es una escena de gran violencia física y emocional. Como en Diana y Acteón, Tiziano invita al espectador a mirar a través de los personajes, haciendo de la vista el principal recurso dramático de una composición donde luz, formas y texturas se funden para crear un todo armónico.
Paolo Veronese, Venus y Adonis, h. 1580 Óleo sobre lienzo
Veronese ilustró varias veces este mito. En alguna ocasión eligió el pasaje inventado por Tiziano, pero no en esta, donde optó por una personal recreación del momento de solaz entre la diosa y el mortal. Aunque Ovidio señala que Venus descansó su cabeza en el regazo de Adonis, Veronese invirtió sus posiciones. Al hacerlo otorgó a Venus mayor protagonismo visual y dramático (su preocupación por el trágico futuro de Adonis aflora en la sombra que baña su rostro) y, jugando con la conocida asociación entre sueño y muerte, prefiguró inteligentemente el destino del cazador. Veronese establecía así un paralelismo con escenas de la Piedad contemplado ya en los Ovidios moralizados medievales. Las figuras de Cupido y Adonis derivan de la estatuaria clásica. La pintura fue adquirida por Velázquez durante su segundo viaje a Italia (1649-51) para la Colección Real.
Tiziano, El rapto de Europa, 155962 Óleo sobre lienzo
Es esta una obra de inspiración clásica, tanto literaria (Leucipa y Clitofonte, del poeta alejandrino del siglo II Aquiles Tacio, que incluye la écfrasis o descripción de una pintura homónima), como formal (un camafeo romano con Augusto montado sobre Capricornio). Muestra el secuestro de Europa por Zeus (Júpiter para los romanos), convertido en toro, e ilustra la capacidad de su autor para actualizar el legado de la Antigüedad y transformarlo en modelo para artistas venideros. La pintura compendia la sabiduría del anciano Tiziano: maestría anatómica, dinamismo compositivo, pathos dramático, y todo ello en una conmovedora atmósfera lumínica resuelta con una pincelada deshecha pero aún precisa. La poderosa mirada del toro/Zeus, el único personaje en todas las «poesías» que interpela al espectador, cierra un conjunto irrepetible.
Alessandro Allori (1535-1607)
Venus y Cupido, h. 1570¬80 Óleo sobre tabla
Este cuadro demuestra la popularidad que tuvieron las pinturas eróticas con complejos simbolismos, en Floren¬cia, siguiendo la estela de Miguel Ángel. Cupido intenta recuperar de Venus su arco y su flecha. A la izquierda, dos aterradoras figuras alegóricas abandonan la escena; probablemente representan el Amor no correspondido y la Envidia, y, de modo más general, el dolor que el amor puede causar, y del cual Venus piadosamente nos libra. Las palomas y la liebre son alusiones familiares a Venus y la fertilidad. Al fondo, la forma zoomórfica de una co-lina que desciende hasta un río añade una sensación de amenaza a la escena. En la inscripción, Allori se identifica con orgullo como alumno de Bronzino.
MONTPELLIER, MUSÉE FABRE, MONTPELLIER MÉDITERRANÉE MÉTROPOLE
Ofrenda a Venus (1518), Tiziano Óleo sobre lienzo
Esta pintura y la Bacanal de los andrios que se encuentra junto a ella formaban parte de un conjunto de obras realizadas para una sala del palacio de Alfonso d’Este en Ferrara conocida como el Camerino d’Alabastro, uno de los conjuntos pictóricos más notables de la Italia renacentista. Esta imagen sigue la descripción de una pintura perdida (o ficticia) incluida en el siglo III por Filóstrato el Viejo en su obra Eikones (Imágenes). La escena pintada por Tiziano está impregnada del espíritu de la Antigüedad. Decenas de cupidos llenan el cuadro. Son los hijos de las ninfas, figuras mitológicas que gobiernan el amor de los mortales. Una estatua de Venus aparece sobre un manantial de agua que alimenta el fértil escenario natural, como la diosa alimenta nuestras vidas. MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Tiziano, Dánae, h. 156065 Óleo sobre lienzo
La Dánae de Felipe II se convirtió en modelo para otras posteriores del propio Tiziano. Esta, adquirida por Velázquez en Italia entre 1629 y 1630, de excepcional calidad, supera en erotismo a las demás versiones, como delatan la total desnudez de Dánae, la posición de la mano entre las piernas, facilitando el intercambio sexual, y el gesto de éxtasis del rostro, con la boca entreabierta. Como su predecesora, esta pintura ofrece al espectador una serie de contrastes o contrapposti entre la figura de Dánae y la de la celadora muy apreciados por los amantes del arte: figura desnuda frente a figura vestida, tumbada frente a sentada, visión frontal frente a visión dorsal, piel clara frente a piel oscura o actitud expectante frente a actitud participativa. La factura deshecha de esta Dánae sugiere una datación hacia 1565.
Paolo Veronese, Perseo y Andrómeda, h. 157580 Óleo sobre lienzo
Aunque partiendo claramente de la versión de Tiziano, Veronese optó por un formato vertical que constriñe las figuras principales y las proyecta al primer plano. Ello tiene consecuencias dramáticas, pues si en Tiziano Andrómeda, Perseo y el dragón habitan espacios con tiguos, aquí se entrelazan en un círculo de gran dina mismo. Veronese se sirvió igualmente de la iluminación para trasmitir el pathos deseado: Andrómeda, con el rostro bellamente recortado de perfil y el cuerpo en una penumbra animada por golpes de luz en las manos, la rodilla y el pubis, transmite por igual sensualidad y fragilidad, mientras la fastuosa indumentaria recuerda su dignidad real. Se ignora quién encargó la pintura, que se documenta por primera vez en la colección de Nicolas Fouquet en París en 1656.
Pedro Pablo Rubens (1577-1640)
El jardín del amor, h. 1630-35 Óleo sobre lienzo
Uno de los mayores dones de Rubens era su habilidad para crear imágenes de una alegría de vivir relacionada con el amor e inspirada en la literatura antigua y el arte renacentista, especialmente Tiziano. Muchos rasgos de esta pintura nos recuerdan la Bacanal de los andrios y la Ofrenda a Venus del veneciano, que Rubens conocía a través de copias: la coexistencia de personajes míticos y reales, la estatua de Venus que preside la escena, la atmósfera sensual y las connotaciones sexuales. Rubens asoció a menudo los mitos antiguos y el ideal de un rico escenario natural con su propia vida. Una de las mujeres aquí reunidas, vestida de azul, guarda un parecido sorprendente con Helena Fourment, la esposa de Rubens. El niño que sobrevuela el centro de la escena lleva una antorcha y una guirnalda de flores, atributos de Himeneo, el dios del matrimonio.
MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Tiziano, Venus y Adonis, 1554 Óleo sobre lienzo
La obra muestra el vano intento de Venus por retener a Adonis, que marcha hacia la muerte, un episodio ausente en las fuentes escritas y debido a la imaginación del pintor. Tiziano se convertía así no solo en un nuevo Apeles, también en un nuevo Ovidio, y de hecho su invención tuvo gran eco en el arte y la literatura. El artista plasmó sus preocupaciones estéticas entonces, en plena rivalidad con Miguel Ángel. Al enviar el cuadro a Felipe II señaló que, frente a la visión frontal de Dánae, Venus aparecía de espaldas para demostrar que la pintura, como la escultura, podía representar distintos puntos de vista. A sus contemporáneos, Venus y Adonis les pareció la «poesía» más erótica, tanto por la exhibición de las nalgas de Venus –la parte de la anatomía femenina que más excitaba entonces la imaginación masculina– como por mostrar a la mujer tomando la iniciativa.
Rubens, Diana y Calisto, h. 1635 Óleo sobre lienzo
Rubens delata su conocimiento de las «poesías» de Tiziano dedicadas a Diana y en cierto modo aúna ambas, pues aunque se centra en el descubrimiento de la preñez de Calisto, alude al trágico destino de Acteón mediante la inclusión a la izquierda de la cierva muerta y el perro. También de Diana y Acteón procede la figura de la ninfa negra. La mirada de Rubens es más compasiva que la de Tiziano y se expresa mediante una gestualidad más contenida e incluso ambivalente. No debió ser ajeno a ello su situación personal, tras su feliz matrimonio con Helena Fourment, cuyos rasgos trasladó a Calisto, que aquí se presenta envuelta en paños púrpura, el color más prestigioso en la Antigüedad, y en una actitud serena y pudorosa, ausente en Tiziano. MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Pedro Pablo Rubens (1577-1640)
Ninfas y sátiros, h. 1615, ampliada y repintada h. 1638-¬40 Óleo sobre lienzo
El escenario de esta pintura ilustra a la perfección el concepto clásico de locus amoenus («lugar placentero») que se desarrolló a partir de la época de Homero y aludía a un lugar ideal donde llevar una existencia sensual, un lugar a la sombra de los árboles y con una corriente de agua que impregna la tierra. Las bellas ninfas eran objeto del deseo de hombres y dioses por igual. Aquí, los sátiros les ofrecen frutas con miradas y actitudes sexualizadas. La figura grande y tambaleante es Sileno, el ebrio seguidor de Dioniso (el Baco romano), que encarna el abandono entendido como una respuesta sabia a las dificultades de la vida. Esta pintura fue realizada en dos fases. La figura de Sileno y el área que lo rodea pertenecen a la última. Las formas están construidas con gruesas pinceladas y una pasta de pintura muy densa y opaca que recuerdan el estilo tardío de Tiziano.
MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Tiziano, Perseo y Andrómeda, h. 155456 Óleo sobre lienzo
Cuenta Ovidio en sus Metamorfosis que Casiopea, reina de Etiopía y madre de Andrómeda, se ufanaba de ser más bella que las Nereidas. Poseidón, padre de estas, enfure cido, mandó a un monstruo para que asolara las costas de la ciudad. El monstruo solo se calmaría con el ofrecimiento de Andrómeda, que fue finalmente rescatada por Perseo. Esta obra y su pareja, el Rapto de Europa, comparten el énfasis en el movimiento (plasmado en atrevidos escorzos subrayados por el vuelo de los paños) y algunas analo gías compositivas (la importancia del mar y la ciudad en la lejanía). También el desvalimiento y angustia de sus protagonistas, perceptible en el agitado lenguaje corpo ral y el sombreado de los rostros. La composición es sin embargo más descompensada, al recaer el protagonismo en la alambicada anatomía de Andrómeda.
Hendrick van den Broeck (1530-1597), según Miguel Ángel (1475-1564)
Venus y Cupido, h. 1550-70 Óleo sobre tabla
Este cuadro se pintó a partir de un dibujo de Miguel Ángel del mismo tamaño. Con toda probabilidad, expresa la idea neoplatónica de que el alma humana está habitada por dos tipos contrapuestos de amor, sobre los que Miguel Ángel escribió en uno de sus sonetos: «Uno tira hacia el cielo, el otro hacia la tierra tira; uno en el alma habita, el otro en los sentidos». Venus encarna el amor divino y Cupido el amor terrenal y sensual. Los dos luchan por el control de las flechas que provocan el deseo. Para realizar su dibujo, Miguel Ángel se inspiró en las pinturas de Giorgione y Tiziano que vio en Venecia du¬rante un viaje en 1529. A su vez, su Venus y Cupido animó a Tiziano y a otros artistas venecianos a pintar nuevas variaciones sobre el tema.
NÁPOLES, MUSEO E REAL BOSCO DI CAPODIMONTE
Pedro Pablo Rubens (1577-1640)
Danza de personajes mitológicos, h. 1630-35 Óleo sobre tabla
La danza y la música son omnipresentes en la literatura y los mitos griegos. La admiración de Rubens por la cultura antigua, que él entendía como viva y ejemplar, le llevó a pintar esta escena. Un grupo de figuras bailan al son de la flauta que toca un hombre subido a un roble y de los cascabeles que algunos bailarines llevan en las piernas. Uno de ellos es Dioniso (Baco para los romanos), vestido con su piel de tigre. Los demás parecen mezclar el carácter antiguo con ropas de la época. La escena evoca los escenarios arcádicos de la lírica y el drama pastoril inspirados en los Idilios de Teócrito, donde el campo es considerado un lugar ideal de plenitud, romance y fantasías sexuales masculinas. La antigua danza en círculo, inspirada en la Antigüedad clásica, también está presente en la Ofrenda a Venus y la Bacanal de los andrios de Tiziano.
MUSEO NACIONAL DEL PRADO
La bacanal de los andrios (1523-26), Tiziano Óleo sobre lienzo
Al igual que su pareja, esta pintura recrea una antigua pintura descrita por Filóstrato el Viejo. Vemos aquí la isla de Andros y unos personajes que se han emborrachado con el vino de un río que mana en el lugar «por obra de Dioniso». Figuras vestidas con ropas de la época se mezclan con personajes mitológicos. Son los «sátiros, bacantes y silenos» mencionados por Filóstrato, todos ellos miembros del séquito de Dioniso, el Baco de los romanos, el dios del vino que presidía las orgías en las que se celebraba la fertilidad de la naturaleza. El propio Dioniso no aparece en la pintura. Esta imagen refleja un evidente hedonismo. El vino y la belleza incitan a la pasión y la lujuria. La energía acumulada es sexual. Hay miradas seductoras y danza sensual; varias figuras aparecen desnudas. Tiziano ha estampado su firma en el pecho de una de las mujeres. MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Tiziano (1485/90-1576)
Venus recreándose en la música, h. 1550 Óleo sobre lienzo
En otros cuadros similares la presencia de Cupido indica que la figura recostada es Venus. Pese al título, aquí parece ser simplemente una mujer desnuda. El hombre que toca el órgano y se gira para mirarla debe estar pensando en el sexo, como es el caso de las figuras y los animales que aparecen al fondo. La indiferencia de ella hace que el resultado del encuentro sea algo menos claro de lo que en un principio pudiera parecer. La incertidumbre le da poder a la mujer: tiene lo que él quiere.
Tiziano pintó este cuadro hacia el final de su carrera. Sigue los modelos que él y su primer maestro, Giorgione, habían pintado décadas antes. La suculencia de la materia pictórica y los signos visibles del trabajo del pintor caracterizan el estilo del último Tiziano y añaden a la imagen un atractivo sensual.
MUSEO NACIONAL DEL PRADO
Velázquez, Las hilanderas, 1655-60 Óleo sobre lienzo
Las hilanderas es una elocuente visualización de la idea de emulación gracias a la inclusión, al fondo del cuadro y en forma de tapiz, del Rapto de Europa de Tiziano, copiado a su vez por Rubens durante su estancia en la corte española. Velázquez se presentaba así como culminación de la tradición pictórica encarnada por esos pintores a través de un tema que Juan Pérez de Moya, en su Filosofía secreta de 1585 –libro que poseía el sevillano–, había elegido para ilustrar la idea del progreso y la superación en las artes. Todo ello en una obra pintada en la corte de Felipe IV, nieto de Felipe II y propietario tanto del Rapto de Europa original como de la copia de Rubens.
Tiziano, Diana y Acteón, 155659 Óleo sobre lienzo
En el segundo par de «poesías», Diana y Acteón y Diana y Calisto, Tiziano exploró la representación de emocio nes mediante gestos y miradas. Aquí es la sorpresa, tanto de Acteón al contemplar la desnudez de la diosa (osadía por la que sería transformado en ciervo y devorado por sus perros), como de las ninfas que la acompañan, cuyos cuerpos proporcionan un extraordinario ejemplo de varietas (variedad). Tiziano transformó en unas ruinas la gruta natural que menciona Ovidio en las Metamorfosis y anunció el trágico destino de Acteón al incluir en ellas un cráneo de ciervo. El paisaje ofrece un suntuoso desplie gue de recursos pictóricos, ya sea en su variada gama cromática; en los brillos y reflejos del agua, el espejo y el cristal, o en la luz filtrándose entre las hojas.