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muralla de sevilla
Carmen Genovés Oyola
Created on January 10, 2024
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Transcript
MURALLA DE SEVILLA
Carmen Genovés Oyola
ÍNDICE
EXPLICACIÓN
PUERTAS
PLANO
QUE HE APRENDIDO CON ESTE TRABAJO
TRAMOS PRESERVADOS DE LA MURALLA
EXPLICACIÓN
Las murallas de Sevilla fueron unas cercas militares que rodeaban el casco antiguo de la ciudad de Sevilla, su intención era proteger la ciudad de posibles ataques, también servía para protegerse de las frecuentes crecidas del río Guadalquivir. A lo largo de la historia, Sevilla ha tenido varios recintos amurallados, según fue creciendo, las referencias más antiguas de la existencia de murallas aparecen en el periodo romano. Las murallas que actualmente se conservan pertenecen al último sistema defensivo realizado en el siglo xii, principalmente por los almohades; no queda nada de la muralla romana, su dimensión era bastante menor. Podría coincidir con la muralla romana las partes entre la puerta de la Carne y la puerta Carmona. Se han encontrado restos de ella entre lo que sería la calle Amor de Dios y la calle Cervantes, con lo que la diferencia perimetral es menor; solo queda material reutilizado en época califal o taifa principalmente, que además no iría por el mismo espacio que la actual ya que la ciudad era mucho más pequeña. ·La muralla, que se conservó hasta 1861, tenía 7km, franqueada por116 torres. Las principales que se conservaron, torre de la plata y torre blanca. La torre del oro no formaba parte del perímetro amurallado. Se conservan en la actualidad algunas torres menores, algunos paños en el barrio de la Macarena, Jardines del Valle, Jardines de Murillo, el entorno del Alcázar, medianera de casa en la zona del Arenal, principalmente. Existieron hasta dieciocho puertas y postigos de acceso, de las cuales permanecen únicamente cuatro: la puerta de la Macarena, la puerta de Córdoba, el postigo del Aceite y el del Alcázar. Los restos conservados en la actualidad mantienen un aspecto claramente almohade, mezclado con el aire clasicista que le proporcionaron las restauraciones de las puertas existentes en el siglo xviii. Según algunos investigadores las fuentes islámicas solo nombran 12 puertas y 3 postigos. Según el libro del Repartimiento, aparecen 8 puertas (Macarena, Córdoba, Sol, Osario, Carmona, Judería, Triana y Goles). Según los documentos del s. xiii aparecen 11 puertas (Macarena, Córdoba, Sol, Bib Alfat, Carmona, Judería, Aceituna, Arenal, Triana, Goles y Bibarragel). Según los documentos s. xiv aparecen 12, añadiéndose la Puerta del Ingenio (Puerta de San Juan). Según los documentos s. xv aparecen 13, añadiéndose la de Jerez Según los topónimos de las puertas son nombres de origen Macarena, Carmona, bib Alfat, Triana y Bibarragel. Las que no tienen un nombre de origen islámico serían Sol, Aceituna (Aceite), Arenal, Goles, Judería, Córdoba y Osario ·Para no llevarnos a confusiones hay que observar, que casi todas las murallas o castillos que podemos recordar en zonas altas, con lo que la geografía natural ya supone una defensa importante. En el caso de Sevilla, al ser tan plana, se diseñó una muralla irregular, en el que en algunos puntos avanzaba y en otras retrocedía, formando ángulos entrantes y salientes, dificultando así el acercamiento del enemigo, y más importante, facilitando su defensa. Los restos actuales son una muralla de tapial, de 1,90 metros de espesor, la de la barbacana de 1,45 metros y ambas están separadas entre sí una distancia de unos 3 metros. Presenta torres situadas a distancias variables comprendidas entre 40 y 50 metros, ocho de ellas son rectangulares, con una anchura de 4 metros Las murallas que actualmente se conservan pertenecen al último sistema defensivo realizado en el siglo xii, principalmente por los almohades; no queda nada de la muralla romana, solo material reutilizado en época califal o taifa principalmente, que además no iría por el mismo espacio que la actual ya que la ciudad era mucho más pequeña. Las murallas subsistieron hasta el siglo xix cuando fueron parcialmente derribadas y de la que se conservan en la actualidad algunos paños en el barrio de la Macarena, Jardines del Valle, Jardines de Murillo, el entorno del Alcázar, medianera de casa en la zona del Arenal, principalmente. La demolición de las murallas se inició en 1830, cuando el asistente José Manuel de Arjona inició el derribo de un brazo de muralla (coracha) que enlazaba la Torre del Oro con el recinto amurallado principal, con objeto de prolongar el llamado Paseo del Río (actual Paseo de Colón) y crear los jardines de Las Delicias y el salón de Cristina. Entre 1858 en que se derribó la puerta de la Barqueta y 1873 en que se demolió la puerta del Sol cayeron doce puertas en quince años. El derribo de la muralla estuvo motivado fundamentalmente por la construcción del ferrocarril6 y al considerarlas perjudiciales para la salubridad pública, un estorbo para el tráfico de personas y mercancías, un impedimento para el crecimiento de la ciudad y el desarrollo económico. El sector sureste y el Arenal fue la primera zona que experimenta la destrucción por ser una zona de expansión económica, frente al sector norte, dedicado a las huertas sin tanta necesidad expansionista. En 1859, la Comisión de Monumentos informaba que “casi las dos terceras partes de la muralla tenían casas adosadas o servían de medianeras”. Según esta estimación en la actualidad deben permanecer en pie, ocultas entre edificaciones casi cinco kilómetros de la muralla primitiva.En 1906, A raíz de la pretensión del Ayuntamiento de derribar los restos de la muralla que habían sobrevivido a la primera ola de demoliciones, José Gestoso movió sus amistades personales, especialmente en la Real Academia de la Historia, era vicepresidente de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la Provincia de Sevilla, principal responsable de su protección y conservación. Su estrategia fue impedir la destrucción consiguiendo su declaración como Monumento Nacional por parte del Ministerio. El día 24 de noviembre de 1906 redactó hasta tres documentos y el día 11 de enero de 1908 por Real Orden del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, el tramo de murallas entre la Puerta de la Macarena y la Puerta de Córdoba de la ciudad fueron declaradas Monumento Nacional. Se salvaron así del derribo los tramos desde la puerta de la Macarena, donde se contabilizan siete torreones cuadrados y uno octogonal, hasta la puerta de Córdoba, así como algunos tramos en los jardines del Valle(250 m), el sector del Real Alcázar y de la Casa de la Moneda. Además, se conservan las torres de Abd el Aziz, la de la Plata, la del Oro y la Torre Blanca, propias de las defensas del recinto amurallado. Existen igualmente lienzos ocultos localizados y protegidos en fincas de las calles Sol, Menéndez Pelayo, Tintes, Concepción, San Esteban, Marqués de Paradas, Gravina, Julio César y Goles.
PLANO
La muralla árabe es la de amarillo y la romana la de azul.
PUERTAS
El acceso a la ciudad se realizaba principalmente por los denominados postigos o puertas, que las había de dos tipos: reales o públicas, y privadas. Las puertas tenían su acceso acodado, según se observa en la puerta de Córdoba, y carecían de decoración a diferencia de las que se ven en el Magreb. Entre puertas y postigos contaba la ciudad con diecinueve accesos:
·Puerta de Barqueta ·Puerta del Arenal ·Puerta de Carmona ·Puerta de la Carne ·Puerta de Córdoba ·Puerta de Jerez ·Puerta de la Macarena ·Puerta de Osario ·Puerta Real ·Puerta de San Fernando ·Puerta de San Juan ·Puerta del Sol ·Puerta de Triana
PUERTA DE LA BARQUETA
Puerta de la Almenilla, de origen almohade fue reformada constantemente; también denominada puerta de la Barqueta estaba ubicada en la calle Calatrava, en la plazoleta del Blanquillo, también fue conocida como puerta de Vib-Arragel, y se trataba de un arco de medio punto, con estribos que descansaban en dos torreones. Fue reformada en 1387, en 1627 y finalmente en 1773, siendo demolida en 1858.
PUERTA DEL ARENAL
Puerta del Arenal, de origen almorávide y reconstruido en el siglo xvi y en el xviii; se situaba en la esquina de la calle Castelar con la calle García de Vinuesa. El origen de la construcción puede datarse en el siglo xii, es por lo tanto anterior a la conquista cristiana de Sevilla. Al estar situado muy próxima al río Guadalquivir sufría con frecuencia las consecuencias de las inundaciones provocadas por los desbordamientos del cauce.1 Constituía el principal punto de comunicación entre el Puerto de Sevilla o Puerto de Indias y el centro de la ciudad. Debe su nombre al espacio de arena que rodeaba el cauce del Guadalquivir, conocido generalmente como El arenal. En sus cercanías se ubicaban en el siglo xvi numerosas tabernas y casas de juegos. Dado que sus dimensiones eran reducidas para el importante comercio de Indias, en 1560 el asistente de la ciudad Francisco de Chacón dictó una serie de normas encaminadas a eliminar las construcciones aledañas que dificultaban el tráfico de mercancías. En 1566 fue reconstruida por orden del entonces asistente de Sevilla Francisco Zapata y Cisneros (Conde de Barajas), realizando el nuevo proyecto el arquitecto Hernán Ruiz II. Fue demolida en 1864 por orden del alcalde Juan José García de Vinuesa.
PUERTA DE CARMONA
Puerta de Carmona, de origen almorávide, reformada totalmente en el siglo xvi y derribada en 1868; se encontraba situada en la esquina de las calles de San Esteban con Menéndez Pelayo. Se cree que ya existía en la época romana, aunque otros historiadores le otorgan un origen Almorávide. Recibe su nombre por ser el lugar de donde partía el antiguo camino que enlazaba Sevilla con Carmona, en sus proximidades se encontraba un depósito de agua en el que desembocaba el acueducto conocido como Caños de Carmona que transportaba agua desde el manantial de Santa Lucía, ubicado en el municipio de Alcalá de Guadaíra, hasta Sevilla. A través de esta puerta entraban en la ciudad numerosos alimentos, principalmente pan, trigo, vino y hortalizas procedentes de la comarca de Los Alcores. Fue reconstruida en 1578, en el periodo en que fue asistente de Sevilla Francisco Zapata y Cisneros (Conde de Barajas), según proyecto de Asensio de Maeda que la diseñó en estilo renacentista. Fue derribada en el año 1868, simultáneamente con otras puertas de la ciudad como la Puerta Osario
PUERTA DE LA CARNE
Puerta de la Carne, de origen almorávide y reformada totalmente en el siglo xvi; se hallaba en la calle Menéndez Pelayo, a la altura de la calle Santa María la Blanca. A través de esta puerta se canalizaban el alcantarillado de desagüe y las cañerías de abastecimiento de agua potable, esta última contaba con dos derivaciones, la primera se dirigía hacia el Alcázar y la otra, desde su construcción en siglo xviii, hacia la fábrica de Tabacos. Llamada de Minjoar por los musulmanes, era la única salida al exterior del acotado barrio de la Judería. En la calle principal de esa aljama, se ubicaba la Acuayca, el mercado. Recibió a través de su historia varios nombres, en época almohade era conocida como Bab Yahwar (Puerta de las Perlas),2 posteriormente fue llamada Puerta de la Judería, al ser la entrada directa de la ciudad a la misma y el último, que es el que perduró, como Puerta de la Carne, por la existencia de un matadero a las afueras de la ciudad, que se edificó en tiempos de los Reyes Católicos, inmortalizado por Cervantes en su "Coloquio de los perros", del que dijo ser uno de los tres lugares que le quedaban al rey por ganar en Sevilla y donde hizo nacer a Berganza, uno de sus protagonistas; junto a él estuvo la primera Escuela de Tauromaquia, fundada en tiempos de Fernando VII. En las revueltas cantonalistas, este entorno fue protagonista del levantamiento popular tras la proclamación del Cantón Andaluz (18 de julio de 1873), drásticamente cercenado por las fuerzas del General Pavía. La puerta era utilizada como vía de entrada desde el próximo barrio de San Bernardo. Ya desde 1585 existían peticiones de que la misma permaneciera abierta durante la noche. Hay constancia de peticiones en el mismo sentido a principios del siglo xix y desde 1839 permanecía abierta de forma permanente y en 1864 se derribó junto a la muralla adyacente.
PUERTA DE CÓRDOBA
Puerta de Córdoba, de origen almorávide y reformada en el siglo xvi; situada frente al convento de los Capuchinos, es una de las que mejor conserva la disposición originaria. Se trata de una puerta de origen almohade de tipología de puerta en recodo, y una de las pocas del recinto amurallado que no fue demolida en el siglo xix. Se encuentra situada en las proximidades de la Puerta del Sol ya desaparecida. El topónimo que la designa aparece registrado por vez primera en el Libro del Repartimiento y otros documentos relacionados del siglo xiii, tras la reconquista de la ciudad por las fuerzas cristianas. Fue la única puerta de la ciudad que no fue afectada por las obras de reforma que se realizaron durante el siglo xvi, sin embargo, en 1569 sufrió varias modificaciones, se erigió en ella una capilla y en 1600 pasó a integrarse en la fachada de la iglesia de San Hermenegildo que se construyó en el lugar en honor de este santo.
PUERTA DE JEREZ
Puerta de Jerez, de origen califal; estaba situada en el extremo oeste de la calle de San Gregorio, en dirección al río. En ella había grabados unos versos alusivos a la historia de la ciudad.8 Desembocan en ella la avenida de la Constitución, la calle San Fernando, los Jardines de Cristina, la avenida de Roma, la calle San Gregorio, la calle Almirante Lobo y la calle Maese Rodrigo. La plaza está casi totalmente cerrada al tráfico de vehículos. Se peatonalizó progresivamente con la entrada en funcionamiento del tranvía en 2007 y el cese del tráfico en la avenida de la Constitución y San Fernando y se amplió en 2009 con la inauguración de la estación del metro y la construcción del andén peatonal del palacio de San Telmo. Solo es atravesada por el tranvía que la comunica con la Plaza Nueva y el Prado de San Sebastián y San Bernardo.1 Frente al Palacio de San Telmo, junto al edificio Cristina, se encuentra situada una boca de la estación de metro Estación de Puerta Jerez de la línea 1 del Metro de Sevilla que es la que registra mayor afluencia de viajeros de toda la línea Francisco Collantes de Terán consideraba que el límite de la ciudad romana estaba entre la plaza Virgen de los Reyes y la plaza del Triunfo.3 No obstante, esto puede que no sea cierto, ya que hay dos indicios de que la ciudad romana se extendía más al sur: pudo haber un templo a Isis donde se encuentra el actual Alcázar3 y se ha descubierto un batipsterio paleocristiano en el Patio de Banderas.4 En la vecina calle San Fernando se ha descubierto un viario romano de losas de pizarra y una domus.5 Además, en la Puerta de Jerez con la avenida de Roma se exponen los restos de una calzada romana.6 En lo que respecta a las murallas, hay una leyenda que dice que César fue el primero que fortificó la ciudad. Esa leyenda figura incrita en una lápida que se encontraba en la antigua puerta de la muralla y que hoy está en la calle Maese Rodrigo. La lápida dice así: "Hércules me edificó, Julio César me cercó de muros y torres altas, y el rey santo me ganó con Garci Pérez de Vargas." Se han encontrado muy pocos restos de las murallas romanas y no se puede determinar por dónde transcurrían,7 pero sí se puede afirmar que iban por el mismo lugar que la musulmana entre la puerta de Carmona y la puerta de la Carne.8 En parte del espacio que ocupa actualmente esta plaza se situaba la puerta de Jerez, uno de los accesos con los que contaban las murallas de Sevilla, y que debía su nombre al camino que de ella surgía en dirección a Jerez de la Frontera,9 producto de la ampliación del recinto amurallado que llevó a cabo el sultán Ali ibn Yusuf en el periodo almorávide de la ciudad. Frente a la puerta había un puente en arco para sortear el arroyo Tagarete, que fluía cerca de la muralla sur. Entre las edificaciones de la zona se situó, a comienzos del siglo xvi, el Colegio de Santa María de Jesús. Esta institución fue fundada por maese Rodrigo Fernández de Santaella10 y fue el origen de la Universidad de Sevilla. A mediados del siglo xvi hubo una importante riada que afectó a la zona y cuyos efectos describe Francisco de Borja Palomo de la siguiente forma: [...] ir y venir barcos desde la carrera de la puerta de Jerez fasta Guadaira [...] é vide en este dia el agua cubrir el arco del Tagarete, que esta á la puerta dicha de Jerez, é subir encima, que no se parecía cosa de él; é vide en este día entrar barcos en Sevilla por el Postigo de los Azacanes, que llegaban enfrente donde están los almacenes del azeite; y asi mesmo llego el rio casi a la puerta de Maese Rodrigo. Francisco de Borja Palomo. 31 de enero de 1544.10 La configuración actual parte de 1837, en ese año se derribaron los torreones de la puerta existente y algunas casas conexas a la muralla. La puerta existente se sustituyó en el año 1846 por otra de carácter monumental y estilo neoclásico, obra del arquitecto municipal Balbino Marrón. Esta segunda puerta se demolió en 1864 a la vez que se procedía a cubrir el cauce del Tagarete, en el ámbito de las operaciones de ensanche de la ciudad llevados a cabo en el siglo xix.11 Tras la desaparición de la muralla, se amplió el espacio abierto a continuación de la calle San Fernando y los Jardines de Cristina, con una manzana de edificaciones y una pequeña calleja que había quedado en pie en el centro de la plaza. En la década de 1920 se derribó el Colegio de Santa María de Jesús, se dejó la capilla10 y también un lienzo de muralla a ambos lados de la puerta y las casas adosadas a ella, con lo que se abrió la comunicación directa de la ciudad histórica a través de la actual avenida de la Constitución con los terrenos de la Exposición Iberoaméricana de 1929, de acuerdo con el proyecto de que había sido alcalde de la ciudad (1904-1906) y comisario de la Exposición (1902-1905), Fernando Barón.11 En 1928 el Ayuntamiento encargó al escultor Manuel Delgado Brackenbury una fuente para decorar la plaza. Brackenbury presentó dos proyectos parecidos: uno con figuras mitológicas y otro, que es el que se realizó, donde se presenta a una mujer y a unos niños sobre tortugas.12 La obra lleva el título de Fuente de Híspalis o Fuente de Sevilla. Esta plaza estaba cercana al recinto de la Exposición Iberoamericana de 1929. En 1928 también se inauguró al sureste de la plaza el hotel Alfonso XIII.13 Durante la Segunda República se rotuló como plaza de Andalucía y con el franquismo la plaza pasó a denominarse de Calvo Sotelo, por el líder político de derecha asesinado en 1936. A pesar del cambio en el nomenclátor, los ciudadanos la siguieron llamando Puerta de Jerez y muchos, incluso, desconocían que se hubiera producido ese cambio de nombre.14 No obstante, en 1980 se recuperó legalmente el nombre tradicional de Puerta de Jerez.15 Los aficionados del Sevilla Fútbol Club suelen celebrar sus triunfos en esta plaza
PUERTA DE LA MACARENA
Puerta de la Macarena, de origen almohade y reformada en el siglo xviii; situada frente a la Basílica de La Macarena. también conocida como Arco de la Macarena, es junto con el Postigo del Aceite y la puerta de Córdoba, uno de los tres únicos accesos que se conservan en la actualidad de los que tuvieron las murallas de Sevilla. Está ubicada en la Ronda Histórica (calle Resolana), dentro del barrio Macarena, que pertenece al distrito Casco Antiguo de la ciudad de Sevilla (Andalucía). Frente a ella se sitúa la Basílica de la Macarena, que alberga la imagen de la Virgen de la Esperanza Macarena, una de las imágenes más características de la Semana Santa en Sevilla1 y muy vinculada a la puerta. Se trata de la entrada de la muralla situada más al norte de la ciudad, y la mayor de todo el conjunto, y forma parte de los pocos restos que se conservan de las murallas de la ciudad, junto con el paño de muralla que la conecta con la Puerta de Córdoba a través de un muro en el que se conservan siete torreones. Aunque el recinto murado de la ciudad fue construido en época de Julio César sobre la antigua defensa cartaginesa,2 la puerta corresponde a la ampliación realizada por el sultán Ali ibn Yusuf en el siglo xii, y su aspecto actual es fruto de una remodelación llevada a cabo entre los años 1723 y 1795, en la que los elementos arquitectónicos islámicos fueron sustituidos por el aire clasicista que presenta en la actualidad.3 Era la puerta utilizada por los reyes que visitaban por primera vez la ciudad,4 y ante sus muros se levantaba un altar en el que realizaban su pleito homenaje, y tras lo cual les eran entregadas las llaves de la ciudad,5 y así lo hicieron Alfonso XI de Castilla (1327), Isabel I de Castilla (1477), Fernando II de Aragón (1508), Carlos I de España y su prometida Isabel de Portugal (1526), y por último Felipe IV (1624).3 Corona el conjunto un retablo cerámico del pintor Manuel Rodríguez que representa a la Virgen de la Esperanza Macarena, inaugurado en 1923 por la infanta María de la Esperanza de Borbón-Dos Sicilias.6 Los restos del recinto amurallado de la ciudad, entre los que se incluye esta puerta, fueron declarados Bien de Interés Cultural en el año 1985.
PUERTA DE OSARIO
Puerta Osario, de origen almorávide, se localizaba entre las calles Valle y Puñonrostro. Ya existía en la época de dominación islámica de Sevilla. En el Libro del Repartimiento del siglo xiii se designa con el nombre de Bin Alfat (Puerta de la Victoria). La denominación actual es de origen incierto, para algunos proviene de que en sus cercanías existía un cementerio musulmán. Rodrigo Caro, en cambio, considera que el nombre procede de una deformación del término Unzario, por ser el lugar en que se pesaba la harina que entraba en la ciudad. En agosto de 1560 el Cabildo de Sevilla decidió la construcción de una nueva puerta en el mismo lugar debido a que la anterior amenazaba ruina, la construcción se finalizó en 1573, año en el que se colocó una placa conmemorativa. Richard Ford la dibujó en 1830, representándola sin torres aledañas y con varias casas adosadas. Fue derribada el 22 de septiembre de 1868 por orden del cabildo municipal presidido por el alcalde Francisco de Paula del Castillo y Urri.
PUERTA REAL
Puerta Real, de origen almorávide y reconstruida en el siglo xvi, también denominada puerta de Goles; se encontraba en la esquina de la calle Goles con la calle Alfonso XII. La Puerta Real, denominada hasta 1570 como Puerta de Goles,1 fue una de las puertas de acceso del recinto amurallado de la ciudad de Sevilla (Andalucía). Estaba situada en la confluencia de las calles de Alfonso XII, Gravina, Goles y San Laureano, y en la actualidad únicamente queda de ella un paño de muralla sobre el que se asentaba, en el que existe empotrada una lápida que fue recogida de la puerta.2 Está considerada una de las puertas surgidas durante la ampliación del sultán Alí ibn Yúsuf (1083-1143) y por lo tanto de la época almorávide de la ciudad. Los historiadores Rodrigo Caro3 y Peraza,4 apoyándose en una leyenda, la atribuyen su origen a Julio César, considerando la denominación goles como una degeneración de Hércules, a quien la leyenda sostiene estaba dedicada. Fue totalmente reconstruida en 1565, eliminándose todos los aspectos militares de que disponía, y en su interior albergaba una capilla dedicada a la Virgen de las Mercedes y otra al Cristo de la Redención. Fue derribada en 1862, y en 1995 se llevaron a cabo obras en el lienzo de muralla existente, donde se señaló la antigua existencia de la puerta.2 La primera entrada oficial y su consiguiente jura de privilegios a la ciudad por parte de los monarcas de Castilla se realizaron siempre a través de la Puerta de la Macarena, y así lo hicieron en ella Isabel I de Castilla (1477), Fernando II de Aragón (1508), su nieto Carlos I de España y la prometida de éste, Isabel de Portugal (1526), que su entrada en la ciudad fue debida a sus desposorios, celebrados en los Reales Alcázares el referido año.5 2 Sin embargo, cuando en 1570 la comisión organiza la primera y única visita a la ciudad de Felipe II de España, encontró varios inconvenientes para hacerlo, igual que sus antecesores, por la Puerta de la Macarena. Sin el beneplácito de todos los miembros de la comisión se decide que finalmente el rey haga su entrada por esta puerta en vez de por la de la Macarena, aportando como motivos la vista general que presentaba el arrabal, sumado a que estaba cercada de calles estrechas que provocaban incomodidad para un acontecimiento de estas características.6 7 Por esta entrada, la puerta dejó de nombrarse como hasta entonces, para adoptar el nombre de Puerta Real. El monarca Felipe IV de España, que visitó la ciudad en 1624 retomó la tradición antecedente, haciendo su jura e ingreso por la Puerta de la Macarena, por lo que se trató únicamente de una ocasión especial.8 9 Tiene una capilla donde está la sede de la hermandad de la Mereced de Puerta Real que salen el mes de septiembre de glorias de sevilla.
PUERTA DE SAN FERNANDO
Puerta de San Fernando, construida en el siglo xviii fue la más moderna; se localizaba a la altura de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla. se llama así porque recibía esta denominación por estar consagrada a Fernando III "el Santo", rey de Castilla y León y patrón de Sevilla.
PUERTA DE SAN JUAN
Puerta de San Juan, de origen almohade; estaba situada en la calle Guadalquivir, entre la calle San Vicente y Torneo, se llama así porque tenía cercanía con la iglesia llamada san Juan.
PUERTA DEL SOL
Puerta del Sol, de origen almohade y reformada en el siglo xvi; se situaba al final de la calle Sol, y su nombre procede del sol que tenía grabado sobre el dintel. La puerta, que era la más oriental de todas las que tenía la ciudad, fue rehecha en 1599 y finalmente tapiada en 1836.1 Aparece descrita en la Noticia histórica del origen de los nombres de las calles de esta ciudad de Sevilla (1839) de Félix González de León con las siguientes palabras:1 Puerta del Sol. [...] asi nombrada, porque los griegos la consagraron a este astro, para ellos divinidad, ó por un sol que tiene en su frontispicio por la parte de afuera; ó porque siendo la mas oriental de la ciudad, recibe los primeros rayso del Sol en su nacimiento. Que á estas tres causas se atribuye el nombre. Nada de particular ofrece esta puerta digno de observarse, es grande y elevada pero sin ornato alguno y se hizo de nuevo en 1599 segun lo dice una lápida que está sobre su arco con la inscripcion siguiente: REINANDO EN CASTILLA EL REY D. FELIPE NUESTRO Sr. II DE ESTE NOMBRE, SEVILLA MANDO ABRIR ESTA PUERTA Y SE ACABO SIENDO ASISTENTE D. PEDRO CARRILLO DE MENDOZA, CONDE DE PLIEGO DE LAS VILLAS DE CANABERAS Y CASTINUEVO, Y DIPUTADOS DELLA EL 24 PEDRO DE LEON DE AIALA, Y EL JURADO RODRIGO XUAREZ ACABOSE AÑO 1595. En las fortificaciones de 1836 se tapió esta puerta. Pertenece al cuartel D. y á la parroquia de santa Lucia.
PUERTA DE TRIANA
Puerta de Triana, de origen almorávide y reconstruida en 1585 algo más al norte, fue derribada en 1868; estaba en la actual calle Zaragoza, en la confluencia con la calle Moratín, donde en la actualidad está señalado. La Puerta de Triana fue una de las quince antiguas puertas del recinto amurallado de la ciudad de Sevilla (Andalucía). El origen de la construcción es almorávide, siendo reformada completamente en el año 1585. Se encontraba situada al oeste de la ciudad y servía de comunicación con el puente de barcas que cruzaba el río Guadalquivir para acceder al entonces arrabal de Triana. Se demolió en el año 1868 La puerta una vez reformada en el siglo xvi estaba compuesta por 3 calles y dos cuerpos superpuestos sobre el cual se situaba un frontón triangular rematado por formas piramidales. Poseía dos fachadas iguales hacia el exterior e interior de la ciudad. En la fachada interior el espacio central estaba adornado con el escudo de Sevilla. En la parte superior contaba con una edificación que se destinó en su momento a prisión de caballeros y personas de alta alcurnia, los cuales eran custodiados por un teniente de alcaide nombrado por los duques de Alcalá y marqueses de Tarifa, aunque en el siglo xix parece ser que estuvo destinada a vivienda En febrero de 1729 el rey Felipe V de España, acompañado por una gran comitiva, realizó su entrada en la ciudad de Sevilla a través de la Puerta de Triana. Era tradición que los reyes de España en sus visitas a Sevilla hicieran siempre su entrada solemne por esta puerta.
TRAMOS PRESERVADOS DE LA MURALLA
Tramo desde la puerta de la Macarena hasta la puerta de Córdoba Se trata del tramo más amplio y mejor conservado, con la excepción de los dos postigos abiertos en 1911 cuya apertura motivó una queja por parte de la Real Academia de Historia, incluye las puertas de la Macarena y de Córdoba, esta última anexa a la iglesia de San Hermenegildo, siendo esta puerta la mejor preservada de época califal; incluye igualmente varios torreones, entre los que destaca la Torre Blanca.(adjunto video de la muralla actual por chat) Tramo de los Jardines del Valle Es el segundo tramo de mayor amplitud conservado con una longitud aproximada de 250 metros.Permaneció oculta a la vista en el interior del convento del Valle, perteneciente a la orden de los franciscanos, que quedó desamortizado en el siglo xix, fue adquirido por la marquesa de Villanueva que los donó para el establecimiento de un colegio de las religiosas del sagrado corazón. La escuela desapareció a mediados del siglo xx, convirtiéndose algún tiempo después en los actuales jardines del valle. Murallas del alcázar Hay que distinguir tres tipologías de muralla en el alcázar; La de sillería, probablemente recuperadas de la primitiva muralla romana, visible en la zona de la puerta del León. Las zonas de tapial realizadas por los almohades, algunas visibles, como en la calle Judería, y calle Agua y otros que no son visibles pues quedan ocultas por las edificaciones de la Calle San Fernando -salvo en algunas que son públicas-. Paralela a la muralla del alcázar, se encontraba la muralla de la ciudad, cuyos restos aparecieron durante las obras del Metro, quedando de nuevo enterrados.Otros muros posteriores, que cierran los jardines del alcázar con respecto a los jardines de Murillo. Paño junto a la torre Abd el Aziz Se trata de un pequeño paño, visible en el interior del local comercial del edificio que se sitúa junto a dicha torre. Postigo del Aceite La tercera de las puertas exteriores de la muralla que se conserva en nuestros días. Tramo en la plaza del Cabildo Se trata de un pequeño tramo de unos 50 metros, visible desde la plaza del cabildo, así como desde la calle posterior, incluye un torreón. Tramo junto a la torre de la Plata Este tramo, incluye el arranque del postigo del carbón, y parte de la muralla que unía la torre de la plata con la torre del Oro. En esta zona, se descubrieron en 2012 los restos de un nuevo torreón, que datan de finales del siglo xi o principios del siglo xii. Arranque de la puerta Real Se trata de un pequeño paño de muralla en la confluencia de las calles Alfonso XII y Goles.
QUE HE APRENDIDO CON ESTE TRABAJO
He aprendido que Sevilla no era como es actualmente, me ha gustado intentar visualizarla con los ojos de la historia y visitarla con mis padres, para hacerme diferentes fotos y descubrir datos curiosos que no conocía.
DATO CURIOSO SOBRE NUESTRO COLE
El Valle se convirtió en una herida abierta de la ordenación urbana de la ciudad por la que supuraron la especulación, la incuria en el cuidado del patrimonio, el abandono de la Administración pública y, finalmente, la recuperación. El viejo colegio en el que las niñas no podían dar la espalda a la madre superiora durante las representaciones teatrales aunque se sentara en la última fila del patio de butacas iba a convertirse en centro del debate político y ciudadano durante medio siglo. En 1968, el Plan de Reforma Interior del Casco Antiguo , el malhadado Prica que consintió múltiples derribos en el centro histórico, permitía la posibilidad de construir viviendas donde estaba situado el colegio y los jardines. Sin embargo, la aparición de un lienzo de muralla almorávide del que no se tenía noticia durante el derribo del número 100 de la calle Sol desencadena una reacción institucional para hacer visitable el trozo amurallado. El entonces teniente de alcalde de Cultura, Sancho Corbacho, presenta en 1969 un nuevo plan que permita acceso a la torre desde la calle María Auxiliadora. Con la entrada de la década de los años 70, el Valle vivirá diez años convulsos. La Ley de Educación de Villar Palasí -la misma que instauró la EGB y el BUP- había fijado un periodo de adaptación de cinco años para los centros educativos, pero la orden del Sagrado Corazón entendió que restaurar los viejos edificios monásticos a la normativa sería más costoso que una obra nueva. En septiembre de 1975, el colegio se trasladó a Mairena del Aljarafe con el nombre de Santa María del Valle.Al año siguiente, la inmobiliaria Granadabán SA se hacía con los terrenos para levantar bloques de viviendas en el solar que ocupaban el colegio y sus jardines haciendo la salvedad de una franja de cinco metros de anchura para dejar exenta la cerca árabe continuidad de las murallas de la Macarena. Pero en aquella Sevilla efervescente de la Transición , la ocupación de los terrenos se convirtió en piedra de toque de la nueva política que se abría paso a la muerte de Franco. Los vecinos pusieron el grito en el cielo y colectivos profesionales como el de los arquitectos abundaron en la contestación a los planes para construir pisos en aquellos señoriales jardines. La primera corporación democrática tras la restauración monárquica tuvo que lidiar con las lógicas presiones para que los jardines siguieran siendo públicos y accesibles . Por medio, la zona se convirtió en refugio de drogadictos y excluidos que vivaqueaban en la zona, completamente abandonada. En 1980, con Luis Uruñuela como alcalde, el Ayuntamiento llegó a un acuerdo con la constructora después de revocar la licencia de obras y varios pleitos recíprocos. Las arcas de aquel consistorio exhausto dieron para poco más que para desbrozar el terreno y limpiar de maleza el solar, refugio de yonquis. Comenzó entonces el expolio del edificio. El derribo en sí de las instalaciones del antiguo colegio no llegó hasta septiembre de 1988, dos décadas después del primer intento. Casi tres millones de pesetas costó la obra de demolición, de la que sólo se salvó la iglesia. Su fábrica se había pensado como salón de actos de un instituto de BUP y FP proyectado en 1988, hace treinta años.Pero el instituto no llegó nunca a levantarse . La hermandad de los Gitanos, con la munificencia de Cayetana de Alba como mecenas, salvó la iglesia del Valle de su abandono para levantar el santuario de Nuestro Padre Jesús de la Salud . en el que acaba de cumplir sus primeros veinte años de residencia canónica. Habían pasado otros diez años desde el derribo. Todavía han debido transcurrir veinte más para que la Consejería de Educación anuncie la licitación del nuevo colegio de Infantil y Primaria. Así se escribe la historia de Sevilla: veinte años para arrasar y treinta más para levantar. La orden del Sagrado Corazón que regentó una escuela femenina en la que estudió la elite social y cultural de Sevilla durante todo el siglo XX se hizo cargo del colegio del Valle en 1867. El monasterio del siglo XV había acogidos comunidades de agustinos (tanto masculina como femenina) y franciscanos, que volvieron al antiguo convento con la restauración de Fernando VII el Deseado. La desamortización de Mendizábal arrebató la propiedad del clero regular traspasándola a manos privadas. En 1864, la condesa viuda de Villanueva compra los terrenos, donde llegaron a vivir hasta 90 familias, y se los ofrece a la orden fundada por Santa Sofía Barat para erigir el tercer colegio del instituto religioso en España, tras los de Sarriá (Barcelona) y Chamartín (Madrid).