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LÍNEA DEL TIEMPO S.XIX

Francisco Martínez Martínez

Created on November 13, 2023

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LÍNEA DEL TIEMPO S. XIX

Francisco Martínez Martínez

(1800-1815)

(1825)

(1776)

Periodo Napoleónico

La independencia de Hispanoamérica

La Revolución Americana

(1820)(1838)(1848)

(1859-1870)

(1789-1799)

Unificación de Italia

La Revolución Francesa

Las Revoluciones Liberales del siglo XIX

(1864-1871)

Unificación de Alemania

Los movimientos nacionalistas independentistas se extendieron por los paises sometidos a un poder extranjero y se allaron con el liberalismo.Como resultado de estos, se produjo la independencia de la mayoría de las colonias españolas de América Latina (1825)

El proceso de unificación fue dirigido por el reino de Piamonte- Cerdeña. Sus protagonistas fueron el rey Victor Manuel II y su primer ministro Cavour, que se ganaron la confianza de las corrientes nacionalistas más significativas; y el revolucionario Garibaldi. La unificación se realizó en varias etapas.- Primero, Victor Manuel II incorporó Lombardía al reino de Piamonte-Cerdeña luchando contra Austria, y los ducados centrales de Italia.Mientras, Garibaldi conquistaba el reino de Dos Sicilias, en el sur, al frente de un ejército conocido como «los mil camisas rojas».- Tras esta unificación parcial, se proclamó el reino de Italia (1861).Finalmente, la unidad se completó con la anexión de Venecia (1866) y la conquista de los Estados Pontificios (1870).El nuevo Estado implantó un sistema político liberal basado en el sufragio censitario

- Las revoluciones de 1820 se centraron en el área mediterránea y en Rusia. En ellas tuvieron un destacado papel los oficiales del ejército y las sociedades secretas. Así, los liberales protagonizaron levantamientos antiabsolutistas en España, Portugal, Nápoles, Piamonte y Rusia. Inicialmente, algunos monarcas tuvieron que aceptar consti-tuciones; pero, al final, se impuso el absolutismo. - Las revoluciones de 1830 afectaron a casi toda Europa, y llevaron a los liberales al poder en muchos estados. Se iniciaron en Francia, con la destitución de Carlos X y la implantación de la monarquía constitucional de Luis Felipe de Orleans. Después, la revolución se extendió a Bélgica, que logró la independencia de Holanda; y a España, Portugal, Polonia y diversos estados italianos y alemanes. Sin embargo, una vez conquistado el poder, el liberalismo limitó los derechos y las libertades e implantó el sufragio censitario o restringido, excluyendo así a los grupos populares de la política y del poder. Las revoluciones de 1848 tuvieron mayor extensión y participación popular y fueron más radicales. Partieron de Francia, donde Luis Felipe se vio obligado a abandonar el trono, se proclamó la Segunda República, y se implantó una constitución que establecía el sufragio universal masculino. La revolución afectó también a Prusia, Austria-Hungría, Suiza, la Confederación Germánica y algunos estados italianos. En todas ellas, los revolucionarios levantaron barricadas en las calles y exigieron más derechos, soberanía popular, sufragio universal masculino e igualdad social. Estas exigencias asustaron a la burguesía que reprimió las revoluciones e implantó un liberalismo conservador.

En Francia, la revolución estalló por diferentes causas: -Políticas e ideológicas: En la segunda mitad del siglo XVIII, el absolutismo había sido criticado por la Ilustración, y la revolución americana mostró que era posible derribarlo. - Sociales y económicas: Todos los grupos sociales estaban descontentos. La nobleza y el clero habían perdido poder a causa del absolutismo real y, pese a su riqueza, muchos tenían dificultades económicas debido a sus elevados gastos. La burguesía carecía de influencia política, y veía obstaculizados sus negocios por el control monárquico de la economía. El campesinado, agobiado por los impuestos, apenas tenía para subsistir. Y los grupos populares urbanos vivian en la miseria.

En su etapa como primer cónsul (1799-1804), Napoleón consiguió consolidar las conquistas de la revolución, al lograr la pacificación del país y llevar a cabo numerosas reformas internas. Estos logros otorgaron a Napoleón una gran popularidad. De ahí que fuera nombrado cónsul vitalicio, en 1802; y, más tarde, emperador de los franceses, en 1804, con la aprobación popular expresada en un plebiscito o consulta al pueblo. Napoleón se propuso también extender la revolución creando un gran imperio europeo bajo la autoridad de Francia. Así, entre 1805 y 1810 se enfrentó a varias coaliciones de países europeos que se formaron contra el, a las que venció en sucesivas batallas: Austerliz, Ulm, Jena, Eylau, Friendland y Wagram. Logró asi dominar gran parte de Europa occidental. La única excepción fue Reino Unido, que derrotó a la flota napoleónica en Trafalgar (1805) y resistió el bloqueo económico decretado por Napoleón (1806). La dominación francesa no fue aceptada en muchos países, donde provocó movimientos nacionalistas contrarios a ella. Tras el fracaso del Gran Ejército enviado contra Rusia (1812) y la derrota en España (1814), una coalición de potencias europeas integrada por Reino Unido, Austria, Prusia y Rusia entró en Paris. Napoleón fue desterrado a la isla de Elba, y se restableció la monarquía en Francia en la persona de Luis XVIII.

A finales del siglo XVIII, las trece colonias británicas de la costa este de América del Norte se independizaron de Gran Bretaña y protagonizaron una revolución política. Las causas del proceso revolucionario fueron el descontento de los colonos, que carecían de representantes en el Parlamento británico; dependían de Gran Bretaña en el comercio; y no podian ocupar los extensos territorios situados al oeste de las colonias por estar reservados a los británicos. En esta situación, la difusión de la ideas de la Ilustración llevó a considerar despótico al gobierno británico. La chispa que encendió el conflicto fue el intento británico de implantar nuevos impuestos, como la Ley del Timbre (1765), que obligaba a pagar una tasa sobre los documentos jurídicos y comerciales; y el Acta del Té (1773).

Los protagonistasde la unificación fueron el reino de Prusia, regido por Guillermo I, y el canciller Bismarck. Ambos se propusieron unificarAlemania sin incluir a Austria, su rival político.El proceso de unificación se llevó a cabo en dos etapas. Primero, Prusia se enfrentó y derrotó a Austria en Sadowa (1866), lo que permitió unificar los estados alemanes del norte. Luego, se enfrentó y venció a Francia en Sedán (1870), incorporando Alsacia y Lorena; y unificó los estados alemanes del sur. Se iniciaba así el Il Reich o imperio alemán (1871).El nuevo Estado adoptó una constitución que establecía el sufragio universal masculino y un sistema político federal, formado por estados con amplias competencias.