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Mujeres en la primera mitad del siglo XX

Izan Castro Martín

Created on November 12, 2023

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Mujeres en la Primera Mitad del Siglo XX

1. Movimiento Sufragista2. Mujeres en la Primera Guerra Mundial 3. Mujeres en la Primera Mitad de Siglo XX en España 4. Mujeres en la URSS

Movimiento Sufragista

El sufragismo fue un movimiento internacional de reivindicación del derecho de las mujeres a ejercer el voto. Originado en los Estados Unidos a finales de la década de 1840, y con una fuerte implantación en el Reino Unido; desde 1865 el movimiento se extendió a gran parte de los países europeos. ¿Por que surge el movimiento sufragista? La creciente conciencia de su valor social fue alentando las demandas de las mujeres por su derecho al voto. El movimiento sufragista surge, pues, en países capitalistas, con clases medias fuertes y principios democráticos.

Elizabeth Cady Stanton fue una líder estadounidense del movimiento por los derechos de las mujeres que, en 1848, formuló la primera demanda organizada de sufragio femenino en los Estados Unidos.

En 1848, ella y Lucretia Mott participaron en la declaración de derechos de la mujer en Seneca Falls, Nueva York. En la reunión, Stanton presentó su Declaración de Sentimientos, inspirada en la Declaración de Independencia, que detallaba el estatus inferior de las mujeres; y que, al pedir reformas amplias, lanzó efectivamente el movimiento por los derechos de las mujeres estadounidenses. También presentó una resolución pidiendo el sufragio femenino que fue adoptada después de un debate considerable.

En 1854, Stanton recibió una invitación sin precedentes para dirigirse a la legislatura de Nueva York; su discurso dio lugar a una nueva legislación en 1860 que otorgaba a las mujeres casadas el derecho a su salario y a la tutela igualitaria de sus hijos.

Elizabeth

Cady Stanton

Mujeres en la Primera Guerra Mundial

La Primera Guerra Mundial, supuso una movilización masiva, forzosa y sin precedentes de la población civil. El reclutamiento de una gran parte de la población masculina en edad laboral dejó vacantes que fue necesario cubrir recurriendo a la población femenina. De esta forma, las mujeres asumieron nuevas responsabilidades y accedieron a puestos de trabajo de los que antes habían sido excluidas. Dentro de los sectores en los que se abrieron nuevas oportunidades laborales para las mujeres, destacaron el sector de la metalurgia y la industria armamentística, además de ser muy importantes en las campañas médicas para tratar heridos de guerra. Aproximadamente medio millón de mujeres, entre Francia e Inglaterra, trabajaron en estos sectores.Su papel se centró principalmente en la fabricación de proyectiles, armas, explosivos, aeronaves y otros materiales que suministraban al frente. La incorporación masiva de la población femenina al mercado laboral a consecuencia de la guerra influyó de manera decisiva en el cambio del papel de las mujeres en la sociedad. La lucha iniciada años antes por el derecho al voto y la reivindicación de los derechos sociales, políticos y económicos de la mujer, empezó a tener impacto tras la Primera Guerra Mundial. Así, en 1918, Reino Unido aprobó el sufragio femenino para las mujeres mayores de 30 años, haciéndolo extensivo a toda la población mayor de 21 años en 1928.

Mujeres en la Primera Mitad del Siglo XX en España

En 1.900, las mujeres en España no podían ni votar, ni abrir una cuenta bancaria sin el permiso de su padre, tutor o marido, ni divorciarse, ni ejercer la potestad sobre sus hijos (excepto las viudas), ni obtener un pasaporte sin permiso de su padre, tutor o marido, ni formar parte de las fuerzas armadas.En 1.906, se crea la Asociación Socialista Femenina, que fue pionera en la acción colectiva de las mujeres. En 1.910, se permitió la entrada a las mujeres en las universidades para cursar estudios superiores. En 1.918, nace la Asociación Nacional de Mujeres Españolas, la cual defendía propuestas como reformar el Código Civil, o promover la educación y el derecho de las mujeres, al ejercer profesiones liberales

Durante la II República, con la Constitución de 1931 y las leyes promulgadas posteriormente, la situación de las mujeres comenzó a cambiar: se eliminaron privilegios reconocidos hasta ese momento exclusivamente a los hombres, se reguló el acceso de las mujeres a cargos públicos, se logró el derecho de voto a las españolas por la lucha de Clara Campoamor, se reconocieron derechos a la mujer en la familia y en el matrimonio (se reconoció el matrimonio civil, el derecho de las mujeres a tener la potestad de los hijos, se suprimió el delito de adulterio aplicado sólo a la mujer y se permitió legalmente el divorcio por mutuo acuerdo). Por otra parte, se obligó al Estado a regular el trabajo femenino y a proteger la maternidad (se prohibieron las cláusulas de despido por contraer matrimonio o por maternidad, se estableció el Seguro Obligatorio de Maternidad y se aprobó la equiparación salarial para ambos sexos).

Las mujeres tomaron parte activa en los movimientos obreros y en las huelgas, sobre todo en sectores donde su participación fue muy significativa. Así, en 1932, el 97,1% de las obreras participaron en huelgas junto con el 95,2% de los obreros, la mayoría en el sector textil, confección, alimentación y tabaco, sectores donde predominaba la mano de obra femenina. Su participación en los sindicatos fue aumentando. Al principio de sindicatos católicos, pero conforme su lucha fue aumentando, empezaron a formar parte de sindicatos obreros. Respecto al acceso a la vida política, la mujer se afilió a los distintos partidos y organizaciones según su ideología. Entre las organizaciones de izquierdas destacan AMA y Mujeres Libres. La primera fundada en 1933, cuya presidenta del Comité Nacional fue Dolores Ibárruri y la segunda, Mujeres Libres, se funda en abril de 1936, su principal líder era Federica Montseny. En julio de 1934 se sientan las bases de la organización Mujeres Antifascistas, que funcionó hasta 1936.

Carmen Eulalia Campoamor Rodríguez, conocida como Clara Campoamor, nació en Madrid, el 12 de febrero de 1888.Fue una abogada, escritora, política y defensora de los derechos de la mujer española. Durante la Segunda República, creó la Unión Republicana Femenina y fue una de las principales impulsoras del sufragio femenino en España, que se incluyó en la Constitución de 1931 y fue ejercido por primera vez en las elecciones de 1933. A causa de la guerra civil, tuvo que huir de España, y el 30 de abril de 1972, murió exiliada en Suiza.

Clara Campoamor

Mujeres en la URSS

En febrero de 1917 se produjo en Rusia la revolución que provocó la caída del zar. Esta revolución comenzó precisamente por la movilización de las mujeres obreras de la capital del Imperio, Petrogrado (hoy San Petersburgo), en el Día de la Mujer Trabajadora. Cada vez más gente se les fue sumando, y cuando parte del Ejército apoyó la revolución, cayó el zarismo. Lo que salió de la “Revolución de Febrero” fue un gobierno provisional cuyo proyecto, era establecer una república democrática liberal. En los meses posteriores, las mujeres de la nueva República Rusa consiguieron el derecho al voto y el acceso a determinadas profesiones antes vetadas: al ejercicio del Derecho, por ejemplo, o a puestos en la Administración. Pero esos logros solo satisficieron a las feministas burguesas. A las mujeres obreras les preocupaba el salario y la jornada laboral más que el voto, y las feministas más progresistas querían un cambio más profundo que únicamente el derecho a votar. Y esa masa obrera femenina, cansada de las penurias por la guerra, se fue ideologizando y sumando cada vez más a opciones políticas de izquierdas, incluido el Partido Bolchevique, que además era el principal defensor de que Rusia se saliera de la guerra.

En octubre de 1.917, las y los bolcheviques se levantaron y se hicieron con el poder en Petrogrado. Aun así, a los bolcheviques, les llevó varios años extender su control a la mayoría del territorio que había tenido el Imperio ruso. Los primeros años tras la revolución fueron de una guerra civil. Esa situación condicionó las políticas que se pusieron en marcha. Desde que llegaron al poder, los comunistas empezaron a legislar de forma muy avanzada en temas feministas, gracias al impulso de líderes como Aleksandra Kolontái, Inessa Armand o Nadezhda Krúpskaya, aunque también de algunos hombres, como el propio Lenin. Pensaban que era vital educar a las mujeres, liberarlas de las cargas del trabajo doméstico e incorporarlas al mundo laboral en condiciones de igualdad con los varones. Pero era muy difícil de conseguir, porque todo estaba impregnado de una cultura patriarcal especialmente bien arraigada. En 1918 se aprobó un nuevo Código de Familia que estableció que todos los matrimonios fueran civiles y laicos, garantizó el derecho al divorcio en igualdad de condiciones para ambos cónyuges e incorporó medidas tan avanzadas como que las parejas pudieran elegir el apellido de casados, por ejemplo. En 1920 la Rusia comunista se convirtió en el primer país que legalizó el aborto, gratuito y a cargo del sistema público de salud. Este era un tema que moralmente dividía al propio feminismo bolchevique. Pero se tomó la medida para evitar los problemas que provocaban los abortos ilegales. En 1922 también fue también el primer país del mundo en criminalizar la violación marital.

FIN