ROLAND BARTHES
Roland Barthes nació en Cherburgo el 12 de noviembre de 1915 y vivió en Bayona hasta 1924, cuando se trasladó a París. Fue profesor en la capital francesa, en Biarritz y, posteriormente, en Rumania y Egipto. Estudioso de Marx y Michelet, en 1946 comenzó a colaborar en la revista de izquierdas Combat, con trabajos que fueron reunidos en el libro El grado cero de la escritura (1953). En este período, se descubre un primer Barthes muy próximo a las corrientes neomarxistas del momento, que se desplazará más tarde hacia el existencialismo y el estructuralismo.
Escritor y pensador francés, cuya obra alcanza los campos de la crítica literaria, la comunicación, la filosofía y la sociología.
La publicación de su libro Sobre Racine, en 1964, suscitó una amplia polémica en el campo académico francés, a la que contestó con el libro Crítica y verdad (1966). Según Barthes, la obra literaria hay que analizar en el contexto del propio espacio de la obra y no a partir de valores externos a la misma.
APORTES
Las contribuciones teóricas de Roland Barthes le convierten en uno de los pensadores más importantes de Francia del pasado siglo, considerado como uno de los representantes del postestructuralismo y figura relevante en el desarrollo de la semiótica.
Su influencia en el campo teórico de la comunicación es significativa, especialmente por el papel que adquiere el análisis semiológico, que alcanza a la fotografía, a la que dedica su último libro, La cámara lúcida (1980), la publicidad, la moda, la televisión, etcétera.
Todas las formas de comunicación son artificiales porque se basan en una estructura social, no en un estado natural. A partir de Sassurre, estudia los signos, que clasifica en iconos, motivados y arbitrarios, en función de la fortaleza de sus arraigos espacio temporales. Todo discurso, su contenido y su referencia a lo real, tiene connotaciones que le dan significación, le atribuyen valores. Todo discurso puede convertirse en signo, mito. Los mitos no crean lenguajes, pero los ponen al servicio de una ideología, haciendo hablar a las cosas por ella.
Barthes analiza el sistema de medios, la 'socio-media-manía', y en especial el mundo de las imágenes, aportando instrumental metodológico para el estudio de su expresión connotativa.
INFOGRAFÍA - ROLAND BARTHES
Gabriela Tenorio
Created on October 31, 2023
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ROLAND BARTHES
Roland Barthes nació en Cherburgo el 12 de noviembre de 1915 y vivió en Bayona hasta 1924, cuando se trasladó a París. Fue profesor en la capital francesa, en Biarritz y, posteriormente, en Rumania y Egipto. Estudioso de Marx y Michelet, en 1946 comenzó a colaborar en la revista de izquierdas Combat, con trabajos que fueron reunidos en el libro El grado cero de la escritura (1953). En este período, se descubre un primer Barthes muy próximo a las corrientes neomarxistas del momento, que se desplazará más tarde hacia el existencialismo y el estructuralismo.
Escritor y pensador francés, cuya obra alcanza los campos de la crítica literaria, la comunicación, la filosofía y la sociología. La publicación de su libro Sobre Racine, en 1964, suscitó una amplia polémica en el campo académico francés, a la que contestó con el libro Crítica y verdad (1966). Según Barthes, la obra literaria hay que analizar en el contexto del propio espacio de la obra y no a partir de valores externos a la misma.
APORTES
Las contribuciones teóricas de Roland Barthes le convierten en uno de los pensadores más importantes de Francia del pasado siglo, considerado como uno de los representantes del postestructuralismo y figura relevante en el desarrollo de la semiótica. Su influencia en el campo teórico de la comunicación es significativa, especialmente por el papel que adquiere el análisis semiológico, que alcanza a la fotografía, a la que dedica su último libro, La cámara lúcida (1980), la publicidad, la moda, la televisión, etcétera.
Todas las formas de comunicación son artificiales porque se basan en una estructura social, no en un estado natural. A partir de Sassurre, estudia los signos, que clasifica en iconos, motivados y arbitrarios, en función de la fortaleza de sus arraigos espacio temporales. Todo discurso, su contenido y su referencia a lo real, tiene connotaciones que le dan significación, le atribuyen valores. Todo discurso puede convertirse en signo, mito. Los mitos no crean lenguajes, pero los ponen al servicio de una ideología, haciendo hablar a las cosas por ella. Barthes analiza el sistema de medios, la 'socio-media-manía', y en especial el mundo de las imágenes, aportando instrumental metodológico para el estudio de su expresión connotativa.