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Muralismo mexicano.

Paula Carolina Bonilla Santacruz

Created on October 30, 2023

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Transcript

Muralismo Mexicano

por Paula Carolina Bonilla Santacruz.

Introducción.

Contexto Histórico-social.

Tercio del siglo XVIII.

Acorde al filósofo mexicano Leopoldo Zea, quien en 1948 escribe un ensayo titulado como “Esquema para una Historia del Pensamiento en México”, indica que este proceso de transformación comienza un poco antes de la independencia de 1810 que duró hasta 1821, pero acorde con el autor sería un periodo aproximado de cien años porque aquella década fue un cambio solamente de un sentido político. Por tanto, para que una nación se libere completamente deberá hacerse desde más direcciones.

de los liberadores junto con la proclamación de la Constitución de ese mismo año de 1857.

1820 a 1870 aproximadamente.

Todo aquello atrajó en nuestro país una liberación de pensamiento a excepción de una completa autonomía en el ámbito social, aunque esta independencia y liberación llegaría durante la Revolución Mexicana entre 1910 y 1921. A partir de este último año los muralistas fueron quienes retrataron esta historia y las nuevas visiones que vendrían.

Cronología del pensamiento mexicano.

Una de estas direcciones fue esta independencia intelectual que se dio entre los años de 1857 a 1867 a partir del triunfo

Porfiriato.

Revolución Mexicana.

Impulso del muralismo mexicano a partir de la segunda década del siglo XX.

José Vasconcelos como primer secretario de la SEP iniciando en el periodo de presidencia de Álvaro Obregón.

Artistas y propósitos estéticos.

Dato curioso.

Muralismo.

Los tres grandes.

Conclusión.

proyecto de vasconcelos, filosofías y experiencias compartidas, aunque de personalidades distintas, y gracias a su calidad artística reconocida por los críticos permitió que fueran conocidos con esta denominación que tenemos por tema en este apartado.

Cuando nos referimos a los tres grandes estos eran Diego Rivera (1886-1957), Siqueiros (1896-1974) y Orozco (1883-1949). Artistas mexicanos quienes vivenciaron la Revolución Mexicana de distintas maneras, su entusiasmo en el

Diego Rivera (1886-1957).

El arte muralista fue imprescindible para el cambio social y el reforzamiento de la identidad mexicana, pues con ello se fueron educando los sentidos, el intelecto, el gusto, así como los criterios y la revalorización de los valores del público mexicano. Además, manifestó diferentes respuestas, problemáticas y sucesos que se dieron en el país, por ello diría que el muralismo es conocido como un discurso nacional. Asimismo, la calidad que se presenta en estas obras brindan y refuerzan esta originalidad en el arte mexicano que otorga una esencia propia, así como ampliar este orgullo artístico en cuanto al arte de nuestro país que su vez alza nuestra voz a nivel global para conocer las maravillas que nuestros artistas han creado y que las nuevas generaciones crearán en un futuro.

En otro punto, el arte muralista va recopilando y contando hechos históricos desde diversas perspectivas, y entre estos hechos expresados en pintura conocemos escenarios que presentan representaciones con temas del indigenismo, la clase popular, de cierta manera las vivencias de la Revolución Mexicana que nos hacen reflexionar sobre la belleza de nuestras costumbres y tradiciones, las injusticias que se han dado a nivel social, político, entre otros, y ante ello se desenvuelve como una crítica como lo hace el artista Orozco y Siqueiros, pero también hay murales que nos ofrecen un la esperanza de un mejor cómo las alegres pinceladas de Diego Rivera.

José Clemente Orozco (1883-1949).

David Alfaro Siqueiros (1896-1974).

Referencia: Esperanza Garrido (2009), “LA PINTURA MURAL MEXICANA, SU FILOSOFÍA E INTENCIÓN DIDÁCTICA”.

Una vez pasando estos periodos históricos llegamos a una etapa trascendental para el muralismo mexicano, una que al finalizar dió paso a una redirección de perspectivas y valores. Este periodo es el porfiriato que duró una dictadura de 30 años por el presidente Porfirio Díaz. Por otro lado, a finales del siglo, jóvenes intelectuales que su imagen y legado se encuentran en el Ateneo de la Juventud adquieren una postura de crítica ante el positivismo y optan por su preferencia las doctrinas de Carl Marx y otros pensadores socialistas. Asimismo, su deseo de participación política fue reprimida por este mismo presidente.

Por este proceso de liberación se da una marea de irrupciones y nuevas formas como el breve imperialismo entre 1821 y 1823, que a su término se conforma una república que a su vez se entablaron dos grupos que son los conocidos como conservadores y liberales. Sin embargo, algunas cosas no cambiaron pues el Catolicismo siguió siendo la única religión que se permitía, así como este vínculo entre iglesia y gobierno, las mismas fórmulas sociales, y aunque la esclavitud ya no era permitida quedó este sistema en las haciendas como aquellos hacendados criollos al mandó de los servidores trabajando sus tierras. No obstante entre los años mencionados de 1857 y 1867 con la implementación de esta nueva filosofía positivista es que se consolida esta libertad intelectual, de cátedra y separación entre iglesia y gobierno.

A partir de estos nuevos pensamientos en cuanto estas manifestaciones de estos intelectuales estalla una revolución que como veníamos mencionando consigue esta libertad social que asegura una mayor justicia e independencia y da pasos a nuevos procesos que traería la formación de sindicatos, organizaciones obreras, incremento de las instituciones de salud, reconstrucción de las vías ferrocarrileras y de carretera, regulación de las inversiones extranjeras, y más oportunidades de progresos aún a pesar de algunas interferencias en ello a partir de la década de los veinte.

La creación artística se da en tres niveles: -Forma: La composición o más sencillamente la vista en general como se encuentra la pintura. La técnica es la que determina su estructuración, que si bien puede ser elementos como la línea, la proporción, la paleta de color con la que se compone, la perspectiva, entre otros. -Contenido: El tema, la narración de la pintura. -Idea de fuerza: El tema principal de la obra, es decir, el tópico, el para qué y el porqué de la obra.

Acorde a la historia del pensamiento mexicano durante la conquista española y en tiempos de la Nueva España la filosofía escolástica predominó en la educación y en la forma de pensar en nuestro país. Durante el tercio del siglo XVIII durante este término en la dominación española se introduce el Racionalismo, la cual no dejó atrás aquellas creencias religiosas, pero sí permitió este cuestionamiento político que dio paso a una guerra que abriría las puertas de un proceso de independencia.

En el primer apartado conoceremos el contexto histórico y social de forma cronológica en que se fue desarrollando este proceso de libertad que se desenvuelve en diferentes direcciones, desde lo social, lo intelectual, lo político y artístico, pues conociendo mejor este marco podemos comprender los factores que permitieron el impulso del muralismo, las críticas en imagen que se brindan y las ideologías que se muestran. Y ya en el segundo apartado conocemos con mayor profundidad este impulso en cuanto a este arte, así como características del muralismo que se irán conociendo con más detenimiento a través de artistas considerados como los tres grandes que son Siqueiros, Orozco y Rivera mediante sus perspectivas y estilos de pintar.