BLOQUE 2. LA EDAD MEDIA: TRES CULTURAS Y UN MAPA POLÍTICO EN CONSTANTE CAMBIO (711-1474)
Menú
- ESTANDAR 1. DESCRIBE LA EVOLUCIÓN POLÍTICA DE AL-ANDALUS. - ESTANDAR 2. RESUME LOS CAMBIOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES INTRODUCIDOS POR LOS MUSULMANES EN AL-ANDALUS. - ESTANDAR 3. EXPLICA EL ORIGEN DE LAS CORTES EN LOS REINOS CRISTIANOS Y SUS PRINCIPALES FUNCIONES. - ESTANDAR 4. COMENTA EL AMBITO TERRITORIAL Y CARACTERÍSTICAS DE CADA SISTEMA DE REPOBLACIÓN, ASÍ COMO SUS CAUSAS Y CONSECUENCIAS. - ESTANDAR 5. EXPLICA EL ORIGEN Y CARACTERÍSTICAS DEL RÉGIMEN SEÑORIAL Y LA SOCIEDAD ESTAMENTAL EN EL ÁMBITO CRISTIANO.
ESTANDAR 1. DESCRIBE LA EVOLUCIÓN POLÍTICA DE AL-ANDALUS.
INTRODUCCIÓN 1. EMIRATO DEPENDIENTE DE DAMASCO (711-756) 2. EMIRATO INDEPENDIENTE (756-929) 3. CALIFATO DE CORDOBA (929-1031) 4. LA CRISIS DEL SIGLO XI: REINOS DE TAIFAS E IMPERIOS AFRICANOS. 4.1. PRIMEROS REINOS DE TAIFAS (1031-1090) 4.2. AL ANDALUS BAJO LA DOMINACIÓN DE LOS IMPERIOS NORTEAFRICANOS - ALMORAVIDES (1090-1145) - ALMOHADES (1147-1212) 5. REINO NAZARÍ DE GRANADA (1232-1492)
INTRODUCCIÓN
El territorio de la Península Ibérica que fue dominado por los musulmanes durante la Edad Media se conoce como Al-Ándalus. Alcanzó un extraordinario desarrollo político, económico y cultural. A lo largo de su historia, entre los siglos VIII y XV, pasó de ser una provincia dependiente del califato de Damasco, un emirato, a ser un califato, para posteriormente, a principios del siglo XI fragmentarse en los conocidos como Reinos de Taifas.
Con la invasión musulmana del año 711, gran parte de la Hispania visigoda fue sometida a la influencia del Islam, la religión fundada en el año 610 en la Península Arábiga por Mahoma. Desde esa fecha, la religión islámica y sus estructuras políticas asociadas se habían expandido por el próximo oriente y norte de África, agrupando a gran cantidad de pueblos y tribus bajo una misma fe.
1. EMIRATO DEPENDIENTE DE DAMASCO (711-756)
En el año 711, Tariq/Tarik, líder bereber y hombre de confianza de Muza, gobernador del norte de África, fue enviado a la Península Ibérica al frente de unos 7.000 hombres, árabes y bereberes. Es posible que este cruce del Estrecho de Gibraltar se deba a la petición de ayuda del noble visigodo Witiza y sus hijos, que disputaban el trono de Toledo al último rey visigodo, Don Rodrigo. El encuentro definitivo se produjo en tierras gaditanas, en la Batalla de Guadalete , donde los ejércitos peninsulares son derrotados y el rey Rodrigo muere en combate.
Ante la debilidad de las tropas visigodas, se hacen con Sevilla y Córdoba y avanzan hacia Toledo. En 712 Muza y su hijo Abdelaziz cruzan el estrecho e inician su propia campaña de conquista, ocupando Mérida, Toledo, Zaragoza y Lérida. En el 714, en la antigua capital visigoda se produce un enfrentamiento entre los dos caudillos, que son llamados a Damasco por el Califa, quedando Abdelaziz al cargo del terreno conquistado.
La conquista peninsular fue breve (711-715), ya que las tropas islámicas no pretendían ocupar todo el territorio, sino controlar puntos clave/estratégicos, estableciendo guarniciones militares y pactando acuerdos con los habitantes visigodos, ya que durante este primer periodo se respetaron las creencias y modos de vida a cambio del pago de impuestos.
Ante la facilidad con la que obtuvieron las victorias en la Península, los musulmanes realizaron el paso de los Pirineos, adentrándose en el reino de los Francos, pero allí fueron derrotados por Carlos Martel en la Batalla de Poitiers en el 732, momento a partir del cual se detiene el avance islámico.
En esta etapa Al-Ándalus, con capital en Córdoba, será una provincia, o un valiato (de walid, gobernador), o emirato (de emir, príncipe-gobernador), con atribuciones militares, administrativas y religiosas, pero dependiente del Califato Omeya de Damasco. Durante estos primeros años se dieron numerosos conflictos internos entre bereberes (nómadas islamizados del norte de África) y árabes (procedentes de la Península Arábiga y primeros musulmanes), por el reparto de tierras y por cuestiones religiosas. Estos enfrentamientos fueron aprovechados por los cristianos, que reorganizaron la resistencia partiendo de la franja cantábrica y las montañas asturianas.
Se inicia un proceso de reconquista con episodios míticos como la BATALLA DE COVADONGA
2. EMIRATO INDEPENDIENTE (756-929)
En el año 750 se produjo un sangriento cambio de dinastía en el mundo islámico. Los Abasíes de Damasco (Siria) se sublevaron y acabaron con el poder de la familia Omeya, originaria de Bagdad (Irak). Uno de los príncipes de la dinastía Omeya logró escapar de la matanza y junto a su séquito llegó a Al-Ándalus en el 756, consiguiendo los apoyos suficientes entre la población musulmana para proclamarse Emir Abderramán I (756-788).
Abderramán estableció su capital en Córdoba, donde inició la construcción de la gran mezquita y desde allí supo aprovechar en su favor las rivalidades internas y repeler al ejército enviado desde Bagdad para capturarle. Esta etapa se caracteriza por:
- El establecimiento de marcas / fronteras militares y administrativas y la necesidad de mantener un ejército mercenario financiado mediante la recaudación de impuestos.
- Las continuas tensiones entre bereberes y árabes.
- Afrontar el establecimiento de la “marca hispánica”, por parte de los francos, como frontera entre cristianos y musulmanes en la actual Cataluña, aun a costa de perder a su líder, Roldán, en la Batalla de Roncesvalles (778).
- Hicham I (788-796), sucesor de Abderramán I, afianzó las creencias islámicas y el sistema legal y realizó una seria de razias contra territorio cristiano.
- Al Hakam I (796-822), masacró a un gran número de muladíes (conversos al Islam). A pesar de su brutalidad no pudo evitar el avance cristiano en el norte peninsular. - Abderramán II (822-852) tuvo que afrontar revueltas cristianas, el empuje de los reinos cristianos e incursiones vikingas y normandas, y para ello tuvo que incrementar la presión fiscal. Es el introductor del sistema numérico decimal en la Península Ibérica. - Revueltas de los Mozárabes (cristianos residentes en territorio musulmán, por la excesiva presión fiscal que soportaban y por la preocupación ante la creciente islamización de la sociedad de Al-Ándalus). - Revueltas lideradas por el muladí Omar Ben Hafsún, que trató de establecer un reino independiente entre Málaga y Ronda.
3. EL CALIFATO DE CÓRDOBA (929-1031)
Este es el periodo de mayor esplendor cultural y militar de Al-Ándalus. La grave crisis que estaba atravesando Al-Ándalus fue superada durante el gobierno de Abderramán III (912-961), que logró poner fin a las sublevaciones y luchas internas. Se proclamó Califa de Córdoba en 929, es decir, líder político y religioso de todos los musulmanes andalusíes, e independiente del califato de Bagdad. Reestableció la unidad del estado islámico peninsular y la hegemonía musulmana, ya que los reinos islámicos del norte se convirtieron en vasallos y tributarios a cambio de no sufrir las temibles razias o aceifas (incursión militar de los sarracenos a los territorios cristianos).
A nivel internacional, Abderramán III consiguió que la cultura andalusí liderara el mundo árabe e islámico mediante un renacimiento artístico e intelectual protagonizado por Córdoba y dirigido desde la nueva ciudad palaciega de Medina Azahara.
El poderío del califato cordobés continuó con su hijo Al-Hakam II (961-976), protector de las letras y las artes y que consiguió reunir una gran biblioteca con miles de volúmenes procedentes de todo el mundo. A pesar de este poder cultural, en el plano militar no se pudo afrontar el avance cristiano y se redujo el cobro de parias procedente de los reinos del norte.
Bajo el gobierno de su sucesor Hicham II (976-1013), se inició el declive de Al-Ándalus. Subió al poder con solo 11 años, por lo que delegó el poder en el primer ministro o háyib Al Mansur / Almanzor, quien ejerció el poder en su nombre. Su fanatismo religioso se materializó en el reforzamiento del ejército para relanzar la yihad. Realizó campañas contra Barcelona y Santiago de Compostela e impuso a los reyes de Navarra y de León que entregaran a una de sus hijas para su harén personal. Esta agresiva política terminó jugando en su contra, ya que la excesiva presión fiscal provocó revueltas internas, y los reinos cristianos se aliaron contra él, derrotándole en la Batalla de Calatañazor (Soria), en 1002. A su muerte, subieron al poder sus hijos Abd al Malik e Ibn Sanchul/Sanchuelo. Sin embargo su debilidad en el gobierno dio lugar a que una facción cordobesa depusiera al califa nominal Hicham II y a una guerra civil entre árabes y bereberes.
Entre 1009, fecha del asesinato de Sanchuelo e inicio de la guerra civil y el año 1031, se produce la desintegración del califato, que se materializa cuando una asamblea de notables acuerda la fragmentación del mismo en más de 20 pequeños estados independientes conocidos como reinos de taifas.
4. LA CRISIS DEL SIGLO XI: REINOS DE TAIFAS E IMPERIOS AFRICANOS
A lo largo de los siglos XI y XII el número de taifas es variable, debido a su progresiva fusión, absorción e integración, bien por parte de los reinos cristianos, o bien por parte de las taifas más poderosas. Solo la llegada de dos pueblos musulmanes y muy militarizados originarios del norte de África (almorávides en el siglo XI y almohades en el siglo XII), consigue paralizar durante algún tiempo el avance cristiano y reunificar el territorio de Al-Ándalus, que volverá a dividirse con la decadencia de estos pueblos.
4.1. LOS PRIMEROS REINOS DE TAIFAS (1031-1090): Al frente de los reinos de taifas se encuentran familias bereberes, árabes o eslavas que compiten entre sí por el desarrollo económico, cultural y científico. Sin embargo la situación política y militar será inestable. Para garantizar su protección necesitaron recurrir a ejércitos mercenarios y pactar el pago de tributos o parias a los reinos cristianos. Se invierte el pago que en la etapa anterior se producía por parte de los cristianos hacia los musulmanes. Además, ahora serán los reinos del norte los que realicen frecuentes incursiones en territorio islámico. Tras la toma de Toledo en 1085 por Alfonso VI, rey de Castilla y de León, las taifas que sobreviven buscan la ayuda de sus vecinos norteafricanos, los Almorávides.
4.2. AL-ÁNDALUS BAJO LA DOMINACIÓN DE LOS IMPERIOS BEREBERES NORTEAFRICANOS: A. LOS ALMORÁVIDES (1090-1145): Se trata de un pueblo bereber norteafricano, muy militarizado y fundamentalista religioso. En 1086 derrotan a Alfonso VI en Zalaca (Badajoz), iniciando un acusado retroceso cristiano y entre 1090 y 1110 conquistan todas las taifas.
En un primer momento fueron muy bien acogidos entre la población, ya que se presentan como restauradores del islam ortodoxo tradicional, que practicaban la yihad contra los infieles. Pero las derrotas contra los cristianos, la pérdida de Zaragoza frente a Alfonso I de Aragón en 1118 y la imposibilidad de recuperar Toledo hicieron necesario un incremento tributario, que unido al excesivo rigorismo religioso les hace perder apoyos sociales. Además, deben afrontar el ataque de otro pueblo norteafricano, los Almohades, por lo que descuidan el gobierno de la península, surgen las segundas taifas (1145-1147) y el imperio almorávide se termina desmoronando.
B. LOS ALMOHADES (1147-1212): Son también un pueblo norteafricano bereber, con una estructura militarizada y de carácter religioso ortodoxo. Tras derrotar en África a los almorávides, conquistan las taifas de Al-Ándalus y establecen su capital en Sevilla. Sin embargo no consiguen integrar a los andalusíes cultos ya que la doctrina de estos era más laxa y no consiguen frenar los avances cristianos. En 1212 se produce la gran derrota musulmana en la Batalla de las Navas de Tolosa (Jaen). Desde este momento, el avance cristiano y el empuje desde el sur de otro pueblo bereber, los benimerines, acaban con el califato almohade de Al-Ándalus.
Surgen las terceras taifas, que poco a poco van cayendo en manos cristianas, hasta la toma de Sevilla por parte de Fernando III de Castilla en 1248, sobreviviendo solamente el Reino Nazarí de Granada, última taifa peninsular.
Batalla de las Navas de Tolosa
5. EL REINO NAZARÍ DE GRANADA. Comprendía las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería y parte de los territorios de Jaén y Cádiz. Fue fundado por Muhammad Ibn Nazar, que inicia la dinastía que da nombre al reino.
Inicialmente se produjo una colaboración con los reinos cristianos, debido a una gran habilidad diplomática, de modo que se pagaron parias y colaboraron en la conquista castellana de Córdoba y Sevilla. Fue un reino rico comercial y culturalmente, con altas cotas intelectuales y artísticas, destacando la construcción del complejo palaciego y militar de la Alhambra de Granada.
A finales del siglo XV se produce la alianza entre los reinos cristianos de Castilla y Aragón mediante el matrimonio de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos. Esta circunstancia, unida a los problemas internos del Reino Nazarí (crisis dinástica y guerra civil), facilitó la conquista y anexión por parte de Castilla en 1492, fecha en la que se produce la entrega de la ciudad de Granada por parte de Boabdil, último monarca de Al-Ándalus.
A pesar de la caida de Al-Ándalus en manos cristianas, el legado andalusí perdura hasta nuestros días. Gran parte de la población musulmana se mantuvo en sus lugares de residencia y aunque los siglos siguientes no estuvieron exentos de conflictos, con ellos se mantuvieron el idioma, las manifestaciones culturales y artísticas e incluso musicales y gastronómicas. A modo de resumen y conclusión:
ESTANDAR 2. RESUME LOS CAMBIOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES INTRODUCIDOS POR LOS MUSULMANES EN AL-ANDALUS.
1. ASPECTOS SOCIALES / SOCIEDAD. 1.1. CLASIFICACIÓN RELIGIOSA:- MUSULMANES (ÁRABES / BEREBERES / MULADÍES). - NO MUSULMANES (MOZÁRABES /JUDÍOS). 1.2. CLASIFICACIÓN ECONÓMICA: (ARISTÓCRATAS, COMERCIANTES, ALFAQUÍES, CLASES POPULARES Y ESCLAVOS). 2. ASPECTOS ECONÓMICOS / ECONOMÍA. (AGRICULTURA, ARTESANÍA Y COMERCIO). 3. ASPECTOS URBANOS / URBANISMO. 4. ASPECTOS ARTÍSTICOS Y CULTURALES / ARTE Y CULTURA 4.1. ARTE ANDALUSÍ 4.2. CULTURA ANDALUSÍ.
1. ASPECTOS SOCIALES / SOCIEDAD
1.1. CLASIFICACIÓN RELIGIOSA
MUSULMANES: Seguidores del Islam. Entre la población musulmana existían diferentes grupos con distintos derechos y poderes en función de su procedencia.
NO MUSULMANES: El grupo estaba formado por mozárabes y judíos. Pudieron conservar su religión y costumbres a cambio de pagar impuestos especiales.
1.2. CLASIFICACIÓN ECONÓMICA: La población andalusí se estructuró en cuatro grupos principales:
- LA JASSA: Aristocracia próxima al poder político.
- LA AL-AYAN: Integrada por comerciantes y alfaquíes (expertos en leyes).
- LA AMMA: Clase popular, dedicada a labores agrícolas, ganaderías y artesanales.
- ESCLAVOS: La mayoría de origen africano. Fueron importantes en el ejército y en el servicio doméstico.
2. ASPECTOS ECONÓMICOS / ECONOMÍA.
La economía de Al-Ándalus gozó de un gran dinamismo, en contraposición a la de la Hispania cristiana. Gozó de un gran dinamismo y se integró en el marco del comercio islámico, razón por la cual llegaron hasta europs productos de lujo, tales como joyería, especias, taracea, telas, etc. En todo caso, la economía tuvo una base agro-ganadera, artesana y comercial.
AGRICULTURA ARTESANÍA COMERCIO
3. ASPECTOS URBANOS / URBANISMO.
Las ciudades desempeñaron un papel fundamental en la civilización andalusí, en la organización política, económica, militar y religiosa. El origen de la red de ciudades de Al-Ándalus fue doble:
- Por un lado se revitalizaron y mejoraron antiguas ciudades romanas y/o visigodas, como Sevilla, Córdoba, Zaragoza, Mérida, Toledo…
- Por otro, se crearon nuevas ciudades, como Madrid o Almería.
Desde el punto de vista urbanístico predominaron los planos irregulares con calles estrechas. Las ciudades presentaron escasez de espacios públicos, a excepción de la(s) mezquita(s) y el zoco (mercado). Además, las ciudades solían tener amurallado al menos su núcleo central.
La parte antigua y central de la ciudad era la medina, que estaba presidida por la mezquita aljama (mezquita principal o mezquita mayor), alrededor de la cual se ubicaban el zoco y los baños públicos. En la parte alta se ubicaba la alcazaba o fortaleza militar. Fuera de las murallas quedaban los arrabales o barrios extramuros.
Córdoba llegó a ser el prototipo de ciudad musulmana, llegando a tener casi medio millón de habitantes durante la etapa del Califato. A esta época pertenece la ciudad-palacio de Medina Azahara, mandada construir por Abderramán III a las afueras de la ciudad califal, en la que trabajaron artistas procedentes de todos los rincones del mundo musulmán.
Plano de Marrakech
4. ASPECTOS ARTÍSTICOS Y CULTURALES / ARTE Y CULTURA.
4.1. ARTE ANDALUSÍ
Las manifestaciones artísticas del entorno musulmán son frecuentemente de inspiración religiosa y con escasa importancia y presencia figurativa. Además de las particularidades del mundo árabe, como la tipología de mezquita, o el uso de ladrillo o materiales pobres cubiertos con estucos y yesos o la utilización de cúpulas, los musulmanes asimilaron tipologías arquitectónicas de las zonas en las que se asentaron:
- De los visigodos tomaron el arco de herradura, la superposición de arcos y la alternancia de dovelas bicolores. - Del contacto con cristianos, muladíes y mozárabes, surgieron nuevos estilos arquitectónicos y/o decorativos, como el mudéjar o el mozárabe. Los edificios más representativos fueron las mezquitas y los palacios.
4.2. CULTURA ANDALUSÍ
Al-Ándalus alcanzó un gran desarrollo cultural gracias a la prosperidad económica y a una cierta “tolerancia intelectual”, puesta de manifiesto durante el periodo califal. Con Abderramán III y con Al-Hakam II se crearon importantes bibliotecas, se contó con el trabajo de grandes filósofos, pensadores, médicos, etc. y Córdoba se convirtió en uno de los referentes culturales y científicos del siglo X. Destacan algunos intelectuales como Averroes (filósofo, médico, matemático, astrónomo y experto en leyes), Ibn-Hazm y Ahmad al Razi, que cultivan la filosofía, literatura, poesía e historia. Además, no solo se toleró, sino que se facilitó el trabajo de judíos como Maimónides (filósofo, médico, jurista y astrónomo), aunque murió en el exilio a causa del rigorismo religioso de la etapa almohade.
En lo referente a las ciencias, se produjeron grandes avances en matemáticas, astronomía y medicina, en esta última con estudios de cirugía, farmacia y anatomía que superaban claramente a los contemporáneos del territorio cristiano.
Todas estas manifestaciones culturales, científicas, artísticas y comerciales tuvieron un gran peso no solo en su época, sino que han generado una gran influencia con el paso de los años, formando parte del acervo cultural actual de la Península Ibérica.
ESTANDAR 9. EXPLICA EL ORIGEN DE LAS CORTES EN LOS REINOS CRISTIANOS Y SUS PRINCIPALES FUNCIONES.
CORTES: Asamblea de carácter consultivo en la que se reunían los tres estamentos de la sociedad: - Nobleza - Clero, y - Representantes de las ciudades. Sus funciones iniciales fueron: - Aconsejar al monarca (carácter consultivo) y - La aprobación de impuestos.
Durante los siglos medievales se fueron consolidando gobiernos monárquicos en los diferentes territorios europeos. Para el gobierno de sus regiones, los reyes cristianos se sirvieron de diferentes instituciones, en algunos casos derivadas de órganos, concilios y asambleas utilizados por pueblos y civilizaciones anteriores, (por ejemplo, en el caso de la Península Ibérica, el Aula Regia del reino visigodo).
Entre las instituciones más importantes se encuentran los consejos o asambleas representativas. Estas derivaban de la Curia Regia, (La palabra latina Curia puede entenderse como “cuidado de lo público”). La curia era un organismo de tipo consultivo, integrado por altos dignatarios laicos (nobles) y eclesiásticos, y por oficiales de la corte. Tenía funciones muy variadas, como resolver asuntos internos, públicos o judiciales, económicos, bélicos, etc. Además, la Curia extraordinaria se convocaba únicamente en casos de gran importancia, como la jura de un heredero, una muy mala situación económica o una amenaza militar.
Durante la Baja Edad Media (Siglos XI a XV), y especialmente a partir del siglo XI, las ciudades experimentan un gran crecimiento. Tras la caída del Imperio Romano y la “ruralización de Europa”, es decir, el retorno al campo en la Europa Cristiana. Este proceso se da gracias al comercio que se retroalimenta con el crecimiento de una nueva clase social: la burguesía.
La burguesía será una clase principalmente comerciante, que comienza a enriquecerse, llegando a un punto en el que su poder económico es similar/comparable al de la nobleza y el alto clero.
Escena medieval urbana. Pieter Brueghel
De esta forma, los reyes cristianos se encuentran en una situación en la que en sus consejos, asambleas o en la Curia Regia, se reunía a las hasta ahora principales clases sociales, nobleza y clero, pero ahora surge una nueva e importante clase social de comerciantes y profesionales enriquecidos: la burguesía.
Los burgueses toman conciencia de su importancia y comienzan a demandar poder y representación pública. Simultáneamente, los reyes irán asumiendo la necesidad de incluir a la burguesía en los consejos y/o la Curia. De este modo, se irá incluyendo progresivamente a representantes de los burgueses y de las ciudades.
El cambista y su mujer. Quentyn Matsis
Estos nuevos órganos de gobierno, ya con participación burguesa, tomaron diferentes denominaciones en los distintos territorios europeos: En los reinos castellanos serán las Cortes; en Inglaterra el Parlamento; en Francia los Estados Generales; o en territorio germánico la Dieta. De forma general el Rey reunía a las Cortes, es decir, a los tres estamentos, con la función principal de aprobar la creación de impuestos. Para que los tres grupos probasen las reglas tributarias se hacía necesaria una negociación, que solía consistir en conceder a cambio la aprobación de leyes especiales o concretas en favor de cada estamento
Nobles y eclesiásticos acudiendo a un Concilio de Toledo, precedente de las Cortes de Castilla.
La Península Ibérica, al igual que Europa, estaba dividida en reinos que trataban de expandirse luchando entre sí y contra los reinos andalusíes. En el caso castellano, la transformación de la antigua Curia en Cortes se produjo cuando se regularizó la asistencia a las reuniones de los representantes de las ciudades y villas del reino.
Las primeras Cortes de las que se tiene certeza en la Península Ibérica fueron reunidas en el Reino de León, por Alfonso IX de León en 1188 y además, fue la primera vez que se producía en Europa una convocatoria de estas características: Reunidos en la Basílica de San Isidoro, la participación del pueblo llano o burguesía, concretamente los representantes de las ciudades, demuestra el auge que estaban experimentando y su relevancia económica y social.
Alfonso IX de León
Fernando III el Santo
En Castilla, las primeras Cortes se convocaron en 1217 y tras la unificación de las coronas castellana y leonesa en 1230 por Fernando III, las cortes se convocaron de forma conjunta.
Las primeras funciones de estas cortes fueron: - Control de la acuñación de moneda. - Aprobación de determinados impuestos solicitados por el rey, a cambio de que este promulgase determinadas leyes. - La proclamación del heredero; la coronación y toma de juramento del nuevo rey, que debía comprometerse a respetar las leyes y/o fueros del territorio.
Sin embargo, ni las funciones o competencias estuvieron bien definidas, ni la periodicidad ni la sede de las convocatorias fueron fijas. Además, las cortes fueron progresivamente perdiendo poder en favor del rey y convirtiéndose en un instrumento al servicio del monarca
La monarquía aragonesa está constituida y gobierna sobre varios reinos. Bajo el nombre de Corona de Aragón, inicialmente abarcó los renios de Aragón y de Valencia y el ducado o principado de Cataluña, aunque más tarde, por conquista o anexión incluiría los reinos de Mallorca, Cerdeña, Sicilia y Nápoles, además de los ducados de Atenas y Neopatria.
Esto les obliga a jurar sus respectivos fueros (leyes/normas propias), para ser reconocidos como reyes.
Las primeras Cortes de Aragón se establecieron en 1274 (algunas fuentes señalan 1192) y frente a los tres brazos que integraban las Castellanas, Catalanas, Valencianas y Navarras, es decir, nobleza, clero y ciudades, las cortes Aragonesas estuvieron integradas por cuatro brazos:
- Ricoshombres (alta nobleza).
- Infanzones (baja nobleza).
- Clero.
- Ciudades. Las funciones de todas estas Cortes eran similares a las de Castilla, pero en la Corona de Aragón tenían mayor capacidad legislativa y no solo consultiva o de aprobación de impuestos. Esto se debe a una concepción o planteamiento más pactista del poder. De este modo, el rey siempre debía acordar con las cortes la aprobación de las leyes, mientras en que en Castilla podían aprobarse por simple decreto real. (Para controlar los ingresos e impuestos y gastos aprobados en Cortes, se produjo la creación de la Diputación General de Cataluña o Generalitat (1353), y de la Diputación General de Aragón (1412)).
Las primeras Cortes de Navarra se reunieron en 1300 cuando el reino formaba parte de la corona francesa. Sus funciones eran similares a las de otros reinos peninsulares, pero con el añadido de que no solo aprobaban los impuestos extraordinarios, sino también los ordinarios.
Actual comunidad foral de Navarra
ESTANDAR 10. COMENTA EL AMBITO TERRITORIAL Y CARACTERÍSTICAS DE CADA SISTEMA DE REPOBLACIÓN, ASÍ COMO SUS CAUSAS Y CONSECUENCIAS.
1. REPOBLACIÓN POR PRESURA, (Siglos VIII a X) 2. REPOBLACIÓN CONCEJIL (Siglos XI y XII). - Siglo XI - Siglo XII 3. LA REPOBLACIÓN DE LAS ÓRDENES MILITARES (Primera mitad del siglo XIII). 4. LA REPOBLACION POR REPARTIMIENTOS (Segunda mitad del siglo XIII).
El fenómeno medieval conocido como Repoblación y asociado al proceso de Reconquista (*), se desarrolló como un proceso:
- Largo en el tiempo,
- Extenso en el espacio,
- Heterogéneo en la forma. Además, se realizó en un contexto de guerra permanente en el que se produjeron continuos avances y retrocesos, y por todo ello, se registran diferencias entre la teoría que mueve al desarrollo del proceso y su práctica efectiva.
Entendemos la repoblación como la ocupación o reocupación de zonas deshabitadas, abandonadas, recuperadas, conquistadas y/o colonizadas por parte de la población cristiana de las tierras anteriormente bajo el dominio de los musulmanes en la Península Ibérica. Es por tanto un proceso simultáneo al de la reconquista y expansión de los reinos cristianos.
Este proceso repoblador comenzó ya desde el inicio de la llegada de los musulmanes a la Península y se prolongó hasta los años posteriores a la conquista de Granada en 1492.
1. REPOBLACIÓN POR PRESURA, (Siglos VIII a X) El primer periodo del proceso repoblador es la Repoblación por Presura, que abarca los siglos VIII a X. Afectó a los territorios comprendidos entre la cordillera Cantábrica y el rio Duero, es decir a los territorios de la futura Corona de Castilla. También a la región sur pirenaica en lo que serían los inicios de la Corona de Aragón.
Este avance inicial se debe a la presión demográfica en las áreas montañosas del norte, así como por la escasez de población en las zonas de expansión, lo que permitió un asentamiento pacífico, salvo por puntuales expediciones militares. El carácter de esta expansión fue espontáneo y desorganizado, protagonizado de forma autónoma por campesinos individuales, aunque en cierto modo alentados y protegidos por monarcas, aristócratas y monasterios, que vieron en el proceso una posibilidad de incrementar su poder territorial y de ampliar el número de súbditos tributarios. En el plano territorial, este modelo dio lugar a pequeñas y medianas propiedades en las que los campesinos gozaban de relativa libertad.
El concepto presura o aprisio está relacionado con la apropiación de terrenos. Hace referencia a el proceso de toma de posesión de territorios basado en el derecho romano, de modo que los campesinos se apropiaron pacíficamente de tierras sin dueño, bajo el principio de que cultivar una tierra baldía otorgaba su posesión de forma automática a aquel que realizaba la tarea.
2. REPOBLACIÓN CONCEJIL (Siglos XI y XII). La Repoblación Concejil se produjo en la Península Ibérica entre los siglos XI y XII. - El siglo XI se caracterizó por la estabilidad climática que permitió las buenas cosechas y la consolidación política y militar de los reinos cristianos, de forma simultánea a un debilitamiento de los territorios andalusíes (Desintegración del Califato de Córdoba y formación de las Taifas). Se produce un crecimiento demográfico en los reinos cristianos, comprobable mediante la ampliación de terrenos roturados, extensión de los pastos para rebaños y celebración de ferias comerciales, extendiéndose a los territorios comprendidos entre los ríos Duero y Tajo.
El término Concejil se debe a que cada zona repoblada se dividió en concejos (unión de varias pequeñas poblaciones, con capacidad administrativa, encabezadas por una villa principal, rodeada por el territorio que abarca al resto de localidades o alfoz).
Alfonso VI de León y de Castilla fue el principal promotor de este tipo de repoblación, ya que durante su reinado se conquistaron amplias regiones del centro peninsular, destacando la recuperación de Toledo. Se puso en práctica un proceso basado en la entrega a cada concejo de un documento que recogía las normas de convivencia y los privilegios otorgados a los repobladores. Este documento recibió el nombre de Fuero en el caso Castellano y Leonés y de Carta Puebla en el caso de la Corona de Aragón. De forma habitual, a cada familia se le entregaba una porción de terreno en usufructo o en propiedad y además el derecho a utilizar bienes comunales/comunitarios como el bosque, los pastos o el molino. En un principio se empleó el modelo de organización musulmán basado en las alquerías (Conjunto de estas casas o granjas que constituyen una pequeña población que depende administrativamente de una villa o ciudad).
Carta Puebla de Ciudad Real. 1255
A este modelo de repoblación también se le conoce como repoblación de frontera, ya que tuvo un carácter más militarizado. En las áreas próximas a la frontera, los reyes o señores feudales organizaron expediciones o razias a poblaciones fronterizas (en ocasiones se ofrecía a los delincuentes la participación en estas expediciones, a cambio de conmutar su pena).Este fue el modelo empleado por repobladores al servicio de Alfonso VI como Raimundo de Borgoña (Ávila) o Pedro Ansúrez (Valladolid). Bajo estas circunstancias los campesinos siguieron gozando de relativa libertad frente a sus señores.
- En el siglo XII se produce la segunda fase de la repoblación concejil mediante la ocupación de tierras al sur del rio Tajo. En este periodo se produce la consolidación del modelo feudal, impulsado por el Arzobispo de Toledo (perteneciente a la orden de Cluny). El feudalismo se desarrolla mediante la entrega de feudos o territorios a los Señores que participaron en la repoblación y aceptaron el vasallaje real. En un principio, muchos de estos señores no eran nobles de cuna, sino hombres de armas con capacidad de liderazgo y control del territorio, que acabaron convertidos en caballeros. En estas áreas fronterizas la presencia de población musulmana era mucho mayor y aunque se les concedieron condiciones de permanencia relativamente tolerantes, fueron zonas más inseguras para el establecimiento de colonos, por lo que se establecieron condiciones tributarias con menor carga impositiva, lo que animó a la llegada de más población. Todo este proceso se llevó a cabo de forma paralela a la consolidación de las monarquías Castellana y Aragonesa y a la generalización y enraizamiento del sistema feuda. En el caso de Aragón, la expansión se desarrolló a lo largo del Valle del Ebro.
3. LA REPOBLACIÓN DE LAS ÓRDENES MILITARES (Primera mitad del siglo XIII). Las órdenes militares fueron instituciones surgidas en el contexto de las cruzadas e integradas inicialmente por monjes-guerreros, que en algunos territorios europeos llegaron a acumular más riquezas y poder que los propios monarcas, (Cruzados). En la Península Ibérica las principales órdenes fueron: - En Castilla: las órdenes de Alcántara, Santiago y Calatrava. - En Aragón: la orden de Montesa. Estas órdenes, a cabio de su participación en los procesos de conquista y repoblación, recibieron enormes terrenos/latifundios. El Gran Maestre (jefe de cada orden), dividía los territorios en lotes menores denominados encomiendas, entregadas para su administración a un comendador de la orden, que a su vez dividía la tierra en parcelas menores repartidas entre los colonos para que las trabajaran a cambio de la entrega de una renta. Muchos de estos latifundios o extensas fincas comenzaron a ser ocupados por grandes rebaños trashumantes, cuya creciente importancia desembocó en la creación de la Mesta en 1273.
4. LA REPOBLACION POR REPARTIMIENTOS (Segunda mitad del siglo XIII). Fue el principal sistema desarrollado durante la segunda mitad del siglo XIII en la Península Ibérica, coincidiendo con la llegada al trono de Alfonso X en Castilla. El monarca consolidó la institución monárquica apoyándose en el derecho romano, lo que le permitía establecer un sistema de repartimientos de tierras, especialmente en el Valle del Guadalquivir. Mientras tanto, los reyes aragoneses realizaron la misma práctica en el litoral levantino, entre Tarragona y Murcia. El repartimiento era una recompensa administrada por el rey y/o sus agentes, que repartían entre los señores laicos y eclesiásticos, bienes inmuebles y tierras, de forma proporcional a su contribución militar y económica al proceso de reconquista y repoblación. Un donadío, además de una propiedad, incluía jurisdicción señorial (capacidad de administrar la ley). Muchos sobrevivieron hasta el siglo XIX bajo forma de señorío, hasta que con la desamortización de Mendizábal fueron reintegrados al término municipal más cercano. Un heredamiento fue una pequeña o mediana propiedad entregada a caballeros de linaje, caballeros villanos o peones, que normalmente exigía un periodo mínimo de permanencia. Normalmente se ubicaba en regiones fronterizas.
En este modelo repoblador, al principio se respetó que los musulmanes pudieran ser colonos, pero la presión fiscal les llevó a huir a Granada o al Magreb. Los mudéjares murcianos se revelaron y fueron derrotaros por Alfonso X de Castilla y Jaime I de Aragón. El resultado de este modelo repoblador fue el fortalecimiento del latifundismo y del poder señorial, con la consiguiente caída en dependencia de los colonos. La reciente estructura de la propiedad agraria en España ha sido en gran parte fruto de lo ocurrido durante los siglos de la repoblación, modelo que permaneció casi intacto hasta principios del siglo XIX. Aunque las desamortizaciones modificaron la situación, en la actualidad se mantiene a grandes rasgos el predominio de minifundios en el norte, mediana propiedad en áreas de la meseta norte y dominio del latifundio al sur del Tajo.
ESTANDAR 5. EXPLICA EL ORIGEN Y CARACTERÍSTICAS DEL RÉGIMEN SEÑORIAL Y LA SOCIEDAD ESTAMENTAL EN EL ÁMBITO CRISTIANO.
Se entiende por régimen señorial a una forma de organización social medieval en la que un noble o gran propietario, llamado “señor”, ejercía su poder sobre un territorio. Podría incluir también a la población, sobre la que podía ejercer su derecho a juzgar, a cobrar impuestos y otras cargas, o a la realización de trabajos.
La división social en el medievo cristiano fue consecuencia de dos factores fundamentales:- La importancia de la fuerza militar en una sociedad guerrera. - El protagonismo absoluto de la iglesia en la ideología.
De esta forma se desarrolla una estructura tripartita, definida por la función esencial que desempeñaba cada estamento: - La nobleza, bellatores, los guerreros cuya finalidad era la defensa de la comunidad. - El clero, oradores, encargado de rezar y velar por la salvación de las almas de toda la sociedad. - El estado llano, trabajadores, que por medio de su trabajo les correspondía el mantenimiento de todos, (Comerciantes, artesanos, campesinos, siervos...).
Esta sociedad estamental presentaba las siguientes características generales:- La división social era rígida, es decir, no había discusión posible sobre los estamentos que componían la sociedad ni sobre las funciones que cada uno tenía asignadas. - Cada estamento se regía por reglas o normas diferentes, es decir, a cada uno se le aplicaban leyes específicas, gozando la nobleza y el clero de privilegios legalmente reconocidos. - La casi nula movilidad social, es decir, la posibilidad de ascender o descender en la escala social era muy escasa. El estamento con mayor grado de apertura era el clero, que se nutría tanto de miembros de la nobleza como del estado llano, aunque con una clara delimitación de cargos para cada uno. (p.e. hijos no primogénitos de la nobleza, destinados al clero).
1. LA NOBLEZA. De forma general el ascenso a este estamento privilegiado solo era posible por la concesión de un título por parte del rey, que reconocía así los servicios prestados por las armas, en la administración de un territorio o un juramento de fidelidad. A partir de este momento la nobleza se transmitía por herencia. Existía una jerarquía interna: - Alta nobleza: duques, condes, marqueses y además en Aragón, ricoshombres. - Media y Baja nobleza: caballeros, hidalgos y en Aragón además infanzones. Todos ellos gozaban de privilegios legales, como disponer de tribunales propios y de un tratamiento favorable ante la igualdad de delitos, y de privilegios fiscales, al estar exentos de pagar (ciertos) tributos.
Además, los nobles que poseían señoríos, es decir, territorios concedidos por el rey a un particular o a un colectivo, disfrutaban de algunos derechos, que podían variar en los distintos casos: - Derechos territoriales, como el cobro de rentas a los campesinos que explotaban las tierras o utilizaban sus pastos. - Derechos de carácter personal, como ser hospedado en casa de sus vasallos. - Derechos sobre monopolios, como el cobro por el uso del molino, horno, lagar (prensa de uva)… también derechos de paso de puertas, pontazgo, o de puentes, pontazgo. Además, los vasallos debían obligatoriamente utilizar estos servicios del territorio de su señor y pagar por ello. - Derechos jurisdiccionales, como nombras autoridades, administrar justicia, cobrar multas y en su caso, someterse a la ley de forma diferenciada a la de los plebeyos.
2. EL CLERO. Al igual que la nobleza disfrutaba de privilegios legales y fiscales. Existía también una jerarquía interna con grandes diferencias de rentas y privilegios entre: - Alto clero: cardenales, obispos, abades, cabildo… - Bajo clero: párrocos, curas, frailes, monjes… Asimismo, la Iglesia poseía sus propios señoríos con privilegios sobre los que actuaba de forma muy similar a la de los señores feudales. Habitualmente poseían terrenos alrededor de monasterios y abadías, gozaban de derechos de trabajo y cobro de rentas sobre la población de ciertos municipios, especialmente el diezmo, y se sometían a sus propios tribunales bajo el derecho canónico.
3. EL ESTADO LLANO. Todo aquel que no pertenecía a la nobleza o al clero formaba parte del pueblo llano o tercer estado, estado general o plebeyos. Era el estamento más numeroso, con aproximadamente el 80% de la población. Así mismo, era el más heterogéneo, presentando grandes diferencias de rango social y de actividad económica. El grupo más numeroso era el de campesinos, bien libres que trabajaban a cambio de un jornal, o bien sometidos a los señores y vinculados a la tierra. También pueden destacarse los artesanos, especialmente en las ciudades y en aumento a lo largo de la Edad Media y la burguesía urbana, que se dedicaba a las actividades comerciales y a profesiones liberales (abogados, médicos…), y que alcanza una gran importancia económica y social. También soldados y personal de servicio de las clases privilegiadas. En todo caso tenían en común el hecho de ser la clase trabajadora y de ser pecheros (pagaban impuestos).
La Península Ibérica a la muerte de Abderramán III en 961.
LA EDAD MEDIA: TRES CULTURAS Y UN MAPA EN CONSTANTE CAMBIO
Diego Sánchez Sánchez
Created on October 1, 2023
BLOQUE 2 HISTORIA DE ESPAÑA 2º BACHILLERATO
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Smart Presentation
View
Practical Presentation
View
Essential Presentation
View
Akihabara Presentation
View
Pastel Color Presentation
View
Visual Presentation
View
Relaxing Presentation
Explore all templates
Transcript
BLOQUE 2. LA EDAD MEDIA: TRES CULTURAS Y UN MAPA POLÍTICO EN CONSTANTE CAMBIO (711-1474)
Menú
- ESTANDAR 1. DESCRIBE LA EVOLUCIÓN POLÍTICA DE AL-ANDALUS. - ESTANDAR 2. RESUME LOS CAMBIOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES INTRODUCIDOS POR LOS MUSULMANES EN AL-ANDALUS. - ESTANDAR 3. EXPLICA EL ORIGEN DE LAS CORTES EN LOS REINOS CRISTIANOS Y SUS PRINCIPALES FUNCIONES. - ESTANDAR 4. COMENTA EL AMBITO TERRITORIAL Y CARACTERÍSTICAS DE CADA SISTEMA DE REPOBLACIÓN, ASÍ COMO SUS CAUSAS Y CONSECUENCIAS. - ESTANDAR 5. EXPLICA EL ORIGEN Y CARACTERÍSTICAS DEL RÉGIMEN SEÑORIAL Y LA SOCIEDAD ESTAMENTAL EN EL ÁMBITO CRISTIANO.
ESTANDAR 1. DESCRIBE LA EVOLUCIÓN POLÍTICA DE AL-ANDALUS.
INTRODUCCIÓN 1. EMIRATO DEPENDIENTE DE DAMASCO (711-756) 2. EMIRATO INDEPENDIENTE (756-929) 3. CALIFATO DE CORDOBA (929-1031) 4. LA CRISIS DEL SIGLO XI: REINOS DE TAIFAS E IMPERIOS AFRICANOS. 4.1. PRIMEROS REINOS DE TAIFAS (1031-1090) 4.2. AL ANDALUS BAJO LA DOMINACIÓN DE LOS IMPERIOS NORTEAFRICANOS - ALMORAVIDES (1090-1145) - ALMOHADES (1147-1212) 5. REINO NAZARÍ DE GRANADA (1232-1492)
INTRODUCCIÓN
El territorio de la Península Ibérica que fue dominado por los musulmanes durante la Edad Media se conoce como Al-Ándalus. Alcanzó un extraordinario desarrollo político, económico y cultural. A lo largo de su historia, entre los siglos VIII y XV, pasó de ser una provincia dependiente del califato de Damasco, un emirato, a ser un califato, para posteriormente, a principios del siglo XI fragmentarse en los conocidos como Reinos de Taifas. Con la invasión musulmana del año 711, gran parte de la Hispania visigoda fue sometida a la influencia del Islam, la religión fundada en el año 610 en la Península Arábiga por Mahoma. Desde esa fecha, la religión islámica y sus estructuras políticas asociadas se habían expandido por el próximo oriente y norte de África, agrupando a gran cantidad de pueblos y tribus bajo una misma fe.
1. EMIRATO DEPENDIENTE DE DAMASCO (711-756)
En el año 711, Tariq/Tarik, líder bereber y hombre de confianza de Muza, gobernador del norte de África, fue enviado a la Península Ibérica al frente de unos 7.000 hombres, árabes y bereberes. Es posible que este cruce del Estrecho de Gibraltar se deba a la petición de ayuda del noble visigodo Witiza y sus hijos, que disputaban el trono de Toledo al último rey visigodo, Don Rodrigo. El encuentro definitivo se produjo en tierras gaditanas, en la Batalla de Guadalete , donde los ejércitos peninsulares son derrotados y el rey Rodrigo muere en combate. Ante la debilidad de las tropas visigodas, se hacen con Sevilla y Córdoba y avanzan hacia Toledo. En 712 Muza y su hijo Abdelaziz cruzan el estrecho e inician su propia campaña de conquista, ocupando Mérida, Toledo, Zaragoza y Lérida. En el 714, en la antigua capital visigoda se produce un enfrentamiento entre los dos caudillos, que son llamados a Damasco por el Califa, quedando Abdelaziz al cargo del terreno conquistado.
La conquista peninsular fue breve (711-715), ya que las tropas islámicas no pretendían ocupar todo el territorio, sino controlar puntos clave/estratégicos, estableciendo guarniciones militares y pactando acuerdos con los habitantes visigodos, ya que durante este primer periodo se respetaron las creencias y modos de vida a cambio del pago de impuestos. Ante la facilidad con la que obtuvieron las victorias en la Península, los musulmanes realizaron el paso de los Pirineos, adentrándose en el reino de los Francos, pero allí fueron derrotados por Carlos Martel en la Batalla de Poitiers en el 732, momento a partir del cual se detiene el avance islámico. En esta etapa Al-Ándalus, con capital en Córdoba, será una provincia, o un valiato (de walid, gobernador), o emirato (de emir, príncipe-gobernador), con atribuciones militares, administrativas y religiosas, pero dependiente del Califato Omeya de Damasco. Durante estos primeros años se dieron numerosos conflictos internos entre bereberes (nómadas islamizados del norte de África) y árabes (procedentes de la Península Arábiga y primeros musulmanes), por el reparto de tierras y por cuestiones religiosas. Estos enfrentamientos fueron aprovechados por los cristianos, que reorganizaron la resistencia partiendo de la franja cantábrica y las montañas asturianas. Se inicia un proceso de reconquista con episodios míticos como la BATALLA DE COVADONGA
2. EMIRATO INDEPENDIENTE (756-929)
En el año 750 se produjo un sangriento cambio de dinastía en el mundo islámico. Los Abasíes de Damasco (Siria) se sublevaron y acabaron con el poder de la familia Omeya, originaria de Bagdad (Irak). Uno de los príncipes de la dinastía Omeya logró escapar de la matanza y junto a su séquito llegó a Al-Ándalus en el 756, consiguiendo los apoyos suficientes entre la población musulmana para proclamarse Emir Abderramán I (756-788).
Abderramán estableció su capital en Córdoba, donde inició la construcción de la gran mezquita y desde allí supo aprovechar en su favor las rivalidades internas y repeler al ejército enviado desde Bagdad para capturarle. Esta etapa se caracteriza por: - El establecimiento de marcas / fronteras militares y administrativas y la necesidad de mantener un ejército mercenario financiado mediante la recaudación de impuestos. - Las continuas tensiones entre bereberes y árabes. - Afrontar el establecimiento de la “marca hispánica”, por parte de los francos, como frontera entre cristianos y musulmanes en la actual Cataluña, aun a costa de perder a su líder, Roldán, en la Batalla de Roncesvalles (778). - Hicham I (788-796), sucesor de Abderramán I, afianzó las creencias islámicas y el sistema legal y realizó una seria de razias contra territorio cristiano.
- Al Hakam I (796-822), masacró a un gran número de muladíes (conversos al Islam). A pesar de su brutalidad no pudo evitar el avance cristiano en el norte peninsular. - Abderramán II (822-852) tuvo que afrontar revueltas cristianas, el empuje de los reinos cristianos e incursiones vikingas y normandas, y para ello tuvo que incrementar la presión fiscal. Es el introductor del sistema numérico decimal en la Península Ibérica. - Revueltas de los Mozárabes (cristianos residentes en territorio musulmán, por la excesiva presión fiscal que soportaban y por la preocupación ante la creciente islamización de la sociedad de Al-Ándalus). - Revueltas lideradas por el muladí Omar Ben Hafsún, que trató de establecer un reino independiente entre Málaga y Ronda.
3. EL CALIFATO DE CÓRDOBA (929-1031)
Este es el periodo de mayor esplendor cultural y militar de Al-Ándalus. La grave crisis que estaba atravesando Al-Ándalus fue superada durante el gobierno de Abderramán III (912-961), que logró poner fin a las sublevaciones y luchas internas. Se proclamó Califa de Córdoba en 929, es decir, líder político y religioso de todos los musulmanes andalusíes, e independiente del califato de Bagdad. Reestableció la unidad del estado islámico peninsular y la hegemonía musulmana, ya que los reinos islámicos del norte se convirtieron en vasallos y tributarios a cambio de no sufrir las temibles razias o aceifas (incursión militar de los sarracenos a los territorios cristianos). A nivel internacional, Abderramán III consiguió que la cultura andalusí liderara el mundo árabe e islámico mediante un renacimiento artístico e intelectual protagonizado por Córdoba y dirigido desde la nueva ciudad palaciega de Medina Azahara. El poderío del califato cordobés continuó con su hijo Al-Hakam II (961-976), protector de las letras y las artes y que consiguió reunir una gran biblioteca con miles de volúmenes procedentes de todo el mundo. A pesar de este poder cultural, en el plano militar no se pudo afrontar el avance cristiano y se redujo el cobro de parias procedente de los reinos del norte.
Bajo el gobierno de su sucesor Hicham II (976-1013), se inició el declive de Al-Ándalus. Subió al poder con solo 11 años, por lo que delegó el poder en el primer ministro o háyib Al Mansur / Almanzor, quien ejerció el poder en su nombre. Su fanatismo religioso se materializó en el reforzamiento del ejército para relanzar la yihad. Realizó campañas contra Barcelona y Santiago de Compostela e impuso a los reyes de Navarra y de León que entregaran a una de sus hijas para su harén personal. Esta agresiva política terminó jugando en su contra, ya que la excesiva presión fiscal provocó revueltas internas, y los reinos cristianos se aliaron contra él, derrotándole en la Batalla de Calatañazor (Soria), en 1002. A su muerte, subieron al poder sus hijos Abd al Malik e Ibn Sanchul/Sanchuelo. Sin embargo su debilidad en el gobierno dio lugar a que una facción cordobesa depusiera al califa nominal Hicham II y a una guerra civil entre árabes y bereberes. Entre 1009, fecha del asesinato de Sanchuelo e inicio de la guerra civil y el año 1031, se produce la desintegración del califato, que se materializa cuando una asamblea de notables acuerda la fragmentación del mismo en más de 20 pequeños estados independientes conocidos como reinos de taifas.
4. LA CRISIS DEL SIGLO XI: REINOS DE TAIFAS E IMPERIOS AFRICANOS
A lo largo de los siglos XI y XII el número de taifas es variable, debido a su progresiva fusión, absorción e integración, bien por parte de los reinos cristianos, o bien por parte de las taifas más poderosas. Solo la llegada de dos pueblos musulmanes y muy militarizados originarios del norte de África (almorávides en el siglo XI y almohades en el siglo XII), consigue paralizar durante algún tiempo el avance cristiano y reunificar el territorio de Al-Ándalus, que volverá a dividirse con la decadencia de estos pueblos.
4.1. LOS PRIMEROS REINOS DE TAIFAS (1031-1090): Al frente de los reinos de taifas se encuentran familias bereberes, árabes o eslavas que compiten entre sí por el desarrollo económico, cultural y científico. Sin embargo la situación política y militar será inestable. Para garantizar su protección necesitaron recurrir a ejércitos mercenarios y pactar el pago de tributos o parias a los reinos cristianos. Se invierte el pago que en la etapa anterior se producía por parte de los cristianos hacia los musulmanes. Además, ahora serán los reinos del norte los que realicen frecuentes incursiones en territorio islámico. Tras la toma de Toledo en 1085 por Alfonso VI, rey de Castilla y de León, las taifas que sobreviven buscan la ayuda de sus vecinos norteafricanos, los Almorávides.
4.2. AL-ÁNDALUS BAJO LA DOMINACIÓN DE LOS IMPERIOS BEREBERES NORTEAFRICANOS: A. LOS ALMORÁVIDES (1090-1145): Se trata de un pueblo bereber norteafricano, muy militarizado y fundamentalista religioso. En 1086 derrotan a Alfonso VI en Zalaca (Badajoz), iniciando un acusado retroceso cristiano y entre 1090 y 1110 conquistan todas las taifas. En un primer momento fueron muy bien acogidos entre la población, ya que se presentan como restauradores del islam ortodoxo tradicional, que practicaban la yihad contra los infieles. Pero las derrotas contra los cristianos, la pérdida de Zaragoza frente a Alfonso I de Aragón en 1118 y la imposibilidad de recuperar Toledo hicieron necesario un incremento tributario, que unido al excesivo rigorismo religioso les hace perder apoyos sociales. Además, deben afrontar el ataque de otro pueblo norteafricano, los Almohades, por lo que descuidan el gobierno de la península, surgen las segundas taifas (1145-1147) y el imperio almorávide se termina desmoronando.
B. LOS ALMOHADES (1147-1212): Son también un pueblo norteafricano bereber, con una estructura militarizada y de carácter religioso ortodoxo. Tras derrotar en África a los almorávides, conquistan las taifas de Al-Ándalus y establecen su capital en Sevilla. Sin embargo no consiguen integrar a los andalusíes cultos ya que la doctrina de estos era más laxa y no consiguen frenar los avances cristianos. En 1212 se produce la gran derrota musulmana en la Batalla de las Navas de Tolosa (Jaen). Desde este momento, el avance cristiano y el empuje desde el sur de otro pueblo bereber, los benimerines, acaban con el califato almohade de Al-Ándalus. Surgen las terceras taifas, que poco a poco van cayendo en manos cristianas, hasta la toma de Sevilla por parte de Fernando III de Castilla en 1248, sobreviviendo solamente el Reino Nazarí de Granada, última taifa peninsular.
Batalla de las Navas de Tolosa
5. EL REINO NAZARÍ DE GRANADA. Comprendía las actuales provincias de Granada, Málaga y Almería y parte de los territorios de Jaén y Cádiz. Fue fundado por Muhammad Ibn Nazar, que inicia la dinastía que da nombre al reino. Inicialmente se produjo una colaboración con los reinos cristianos, debido a una gran habilidad diplomática, de modo que se pagaron parias y colaboraron en la conquista castellana de Córdoba y Sevilla. Fue un reino rico comercial y culturalmente, con altas cotas intelectuales y artísticas, destacando la construcción del complejo palaciego y militar de la Alhambra de Granada. A finales del siglo XV se produce la alianza entre los reinos cristianos de Castilla y Aragón mediante el matrimonio de Isabel y Fernando, los Reyes Católicos. Esta circunstancia, unida a los problemas internos del Reino Nazarí (crisis dinástica y guerra civil), facilitó la conquista y anexión por parte de Castilla en 1492, fecha en la que se produce la entrega de la ciudad de Granada por parte de Boabdil, último monarca de Al-Ándalus.
A pesar de la caida de Al-Ándalus en manos cristianas, el legado andalusí perdura hasta nuestros días. Gran parte de la población musulmana se mantuvo en sus lugares de residencia y aunque los siglos siguientes no estuvieron exentos de conflictos, con ellos se mantuvieron el idioma, las manifestaciones culturales y artísticas e incluso musicales y gastronómicas. A modo de resumen y conclusión:
ESTANDAR 2. RESUME LOS CAMBIOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES INTRODUCIDOS POR LOS MUSULMANES EN AL-ANDALUS.
1. ASPECTOS SOCIALES / SOCIEDAD. 1.1. CLASIFICACIÓN RELIGIOSA:- MUSULMANES (ÁRABES / BEREBERES / MULADÍES). - NO MUSULMANES (MOZÁRABES /JUDÍOS). 1.2. CLASIFICACIÓN ECONÓMICA: (ARISTÓCRATAS, COMERCIANTES, ALFAQUÍES, CLASES POPULARES Y ESCLAVOS). 2. ASPECTOS ECONÓMICOS / ECONOMÍA. (AGRICULTURA, ARTESANÍA Y COMERCIO). 3. ASPECTOS URBANOS / URBANISMO. 4. ASPECTOS ARTÍSTICOS Y CULTURALES / ARTE Y CULTURA 4.1. ARTE ANDALUSÍ 4.2. CULTURA ANDALUSÍ.
1. ASPECTOS SOCIALES / SOCIEDAD
1.1. CLASIFICACIÓN RELIGIOSA
MUSULMANES: Seguidores del Islam. Entre la población musulmana existían diferentes grupos con distintos derechos y poderes en función de su procedencia.
NO MUSULMANES: El grupo estaba formado por mozárabes y judíos. Pudieron conservar su religión y costumbres a cambio de pagar impuestos especiales.
1.2. CLASIFICACIÓN ECONÓMICA: La población andalusí se estructuró en cuatro grupos principales: - LA JASSA: Aristocracia próxima al poder político. - LA AL-AYAN: Integrada por comerciantes y alfaquíes (expertos en leyes). - LA AMMA: Clase popular, dedicada a labores agrícolas, ganaderías y artesanales. - ESCLAVOS: La mayoría de origen africano. Fueron importantes en el ejército y en el servicio doméstico.
2. ASPECTOS ECONÓMICOS / ECONOMÍA.
La economía de Al-Ándalus gozó de un gran dinamismo, en contraposición a la de la Hispania cristiana. Gozó de un gran dinamismo y se integró en el marco del comercio islámico, razón por la cual llegaron hasta europs productos de lujo, tales como joyería, especias, taracea, telas, etc. En todo caso, la economía tuvo una base agro-ganadera, artesana y comercial.
AGRICULTURA ARTESANÍA COMERCIO
3. ASPECTOS URBANOS / URBANISMO.
Las ciudades desempeñaron un papel fundamental en la civilización andalusí, en la organización política, económica, militar y religiosa. El origen de la red de ciudades de Al-Ándalus fue doble: - Por un lado se revitalizaron y mejoraron antiguas ciudades romanas y/o visigodas, como Sevilla, Córdoba, Zaragoza, Mérida, Toledo… - Por otro, se crearon nuevas ciudades, como Madrid o Almería. Desde el punto de vista urbanístico predominaron los planos irregulares con calles estrechas. Las ciudades presentaron escasez de espacios públicos, a excepción de la(s) mezquita(s) y el zoco (mercado). Además, las ciudades solían tener amurallado al menos su núcleo central.
La parte antigua y central de la ciudad era la medina, que estaba presidida por la mezquita aljama (mezquita principal o mezquita mayor), alrededor de la cual se ubicaban el zoco y los baños públicos. En la parte alta se ubicaba la alcazaba o fortaleza militar. Fuera de las murallas quedaban los arrabales o barrios extramuros. Córdoba llegó a ser el prototipo de ciudad musulmana, llegando a tener casi medio millón de habitantes durante la etapa del Califato. A esta época pertenece la ciudad-palacio de Medina Azahara, mandada construir por Abderramán III a las afueras de la ciudad califal, en la que trabajaron artistas procedentes de todos los rincones del mundo musulmán.
Plano de Marrakech
4. ASPECTOS ARTÍSTICOS Y CULTURALES / ARTE Y CULTURA.
4.1. ARTE ANDALUSÍ
Las manifestaciones artísticas del entorno musulmán son frecuentemente de inspiración religiosa y con escasa importancia y presencia figurativa. Además de las particularidades del mundo árabe, como la tipología de mezquita, o el uso de ladrillo o materiales pobres cubiertos con estucos y yesos o la utilización de cúpulas, los musulmanes asimilaron tipologías arquitectónicas de las zonas en las que se asentaron: - De los visigodos tomaron el arco de herradura, la superposición de arcos y la alternancia de dovelas bicolores. - Del contacto con cristianos, muladíes y mozárabes, surgieron nuevos estilos arquitectónicos y/o decorativos, como el mudéjar o el mozárabe. Los edificios más representativos fueron las mezquitas y los palacios.
4.2. CULTURA ANDALUSÍ
Al-Ándalus alcanzó un gran desarrollo cultural gracias a la prosperidad económica y a una cierta “tolerancia intelectual”, puesta de manifiesto durante el periodo califal. Con Abderramán III y con Al-Hakam II se crearon importantes bibliotecas, se contó con el trabajo de grandes filósofos, pensadores, médicos, etc. y Córdoba se convirtió en uno de los referentes culturales y científicos del siglo X. Destacan algunos intelectuales como Averroes (filósofo, médico, matemático, astrónomo y experto en leyes), Ibn-Hazm y Ahmad al Razi, que cultivan la filosofía, literatura, poesía e historia. Además, no solo se toleró, sino que se facilitó el trabajo de judíos como Maimónides (filósofo, médico, jurista y astrónomo), aunque murió en el exilio a causa del rigorismo religioso de la etapa almohade. En lo referente a las ciencias, se produjeron grandes avances en matemáticas, astronomía y medicina, en esta última con estudios de cirugía, farmacia y anatomía que superaban claramente a los contemporáneos del territorio cristiano.
Todas estas manifestaciones culturales, científicas, artísticas y comerciales tuvieron un gran peso no solo en su época, sino que han generado una gran influencia con el paso de los años, formando parte del acervo cultural actual de la Península Ibérica.
ESTANDAR 9. EXPLICA EL ORIGEN DE LAS CORTES EN LOS REINOS CRISTIANOS Y SUS PRINCIPALES FUNCIONES.
CORTES: Asamblea de carácter consultivo en la que se reunían los tres estamentos de la sociedad: - Nobleza - Clero, y - Representantes de las ciudades. Sus funciones iniciales fueron: - Aconsejar al monarca (carácter consultivo) y - La aprobación de impuestos.
Durante los siglos medievales se fueron consolidando gobiernos monárquicos en los diferentes territorios europeos. Para el gobierno de sus regiones, los reyes cristianos se sirvieron de diferentes instituciones, en algunos casos derivadas de órganos, concilios y asambleas utilizados por pueblos y civilizaciones anteriores, (por ejemplo, en el caso de la Península Ibérica, el Aula Regia del reino visigodo). Entre las instituciones más importantes se encuentran los consejos o asambleas representativas. Estas derivaban de la Curia Regia, (La palabra latina Curia puede entenderse como “cuidado de lo público”). La curia era un organismo de tipo consultivo, integrado por altos dignatarios laicos (nobles) y eclesiásticos, y por oficiales de la corte. Tenía funciones muy variadas, como resolver asuntos internos, públicos o judiciales, económicos, bélicos, etc. Además, la Curia extraordinaria se convocaba únicamente en casos de gran importancia, como la jura de un heredero, una muy mala situación económica o una amenaza militar.
Durante la Baja Edad Media (Siglos XI a XV), y especialmente a partir del siglo XI, las ciudades experimentan un gran crecimiento. Tras la caída del Imperio Romano y la “ruralización de Europa”, es decir, el retorno al campo en la Europa Cristiana. Este proceso se da gracias al comercio que se retroalimenta con el crecimiento de una nueva clase social: la burguesía. La burguesía será una clase principalmente comerciante, que comienza a enriquecerse, llegando a un punto en el que su poder económico es similar/comparable al de la nobleza y el alto clero.
Escena medieval urbana. Pieter Brueghel
De esta forma, los reyes cristianos se encuentran en una situación en la que en sus consejos, asambleas o en la Curia Regia, se reunía a las hasta ahora principales clases sociales, nobleza y clero, pero ahora surge una nueva e importante clase social de comerciantes y profesionales enriquecidos: la burguesía. Los burgueses toman conciencia de su importancia y comienzan a demandar poder y representación pública. Simultáneamente, los reyes irán asumiendo la necesidad de incluir a la burguesía en los consejos y/o la Curia. De este modo, se irá incluyendo progresivamente a representantes de los burgueses y de las ciudades.
El cambista y su mujer. Quentyn Matsis
Estos nuevos órganos de gobierno, ya con participación burguesa, tomaron diferentes denominaciones en los distintos territorios europeos: En los reinos castellanos serán las Cortes; en Inglaterra el Parlamento; en Francia los Estados Generales; o en territorio germánico la Dieta. De forma general el Rey reunía a las Cortes, es decir, a los tres estamentos, con la función principal de aprobar la creación de impuestos. Para que los tres grupos probasen las reglas tributarias se hacía necesaria una negociación, que solía consistir en conceder a cambio la aprobación de leyes especiales o concretas en favor de cada estamento
Nobles y eclesiásticos acudiendo a un Concilio de Toledo, precedente de las Cortes de Castilla.
La Península Ibérica, al igual que Europa, estaba dividida en reinos que trataban de expandirse luchando entre sí y contra los reinos andalusíes. En el caso castellano, la transformación de la antigua Curia en Cortes se produjo cuando se regularizó la asistencia a las reuniones de los representantes de las ciudades y villas del reino. Las primeras Cortes de las que se tiene certeza en la Península Ibérica fueron reunidas en el Reino de León, por Alfonso IX de León en 1188 y además, fue la primera vez que se producía en Europa una convocatoria de estas características: Reunidos en la Basílica de San Isidoro, la participación del pueblo llano o burguesía, concretamente los representantes de las ciudades, demuestra el auge que estaban experimentando y su relevancia económica y social.
Alfonso IX de León
Fernando III el Santo
En Castilla, las primeras Cortes se convocaron en 1217 y tras la unificación de las coronas castellana y leonesa en 1230 por Fernando III, las cortes se convocaron de forma conjunta.
Las primeras funciones de estas cortes fueron: - Control de la acuñación de moneda. - Aprobación de determinados impuestos solicitados por el rey, a cambio de que este promulgase determinadas leyes. - La proclamación del heredero; la coronación y toma de juramento del nuevo rey, que debía comprometerse a respetar las leyes y/o fueros del territorio. Sin embargo, ni las funciones o competencias estuvieron bien definidas, ni la periodicidad ni la sede de las convocatorias fueron fijas. Además, las cortes fueron progresivamente perdiendo poder en favor del rey y convirtiéndose en un instrumento al servicio del monarca
La monarquía aragonesa está constituida y gobierna sobre varios reinos. Bajo el nombre de Corona de Aragón, inicialmente abarcó los renios de Aragón y de Valencia y el ducado o principado de Cataluña, aunque más tarde, por conquista o anexión incluiría los reinos de Mallorca, Cerdeña, Sicilia y Nápoles, además de los ducados de Atenas y Neopatria.
Esto les obliga a jurar sus respectivos fueros (leyes/normas propias), para ser reconocidos como reyes.
Las primeras Cortes de Aragón se establecieron en 1274 (algunas fuentes señalan 1192) y frente a los tres brazos que integraban las Castellanas, Catalanas, Valencianas y Navarras, es decir, nobleza, clero y ciudades, las cortes Aragonesas estuvieron integradas por cuatro brazos: - Ricoshombres (alta nobleza). - Infanzones (baja nobleza). - Clero. - Ciudades. Las funciones de todas estas Cortes eran similares a las de Castilla, pero en la Corona de Aragón tenían mayor capacidad legislativa y no solo consultiva o de aprobación de impuestos. Esto se debe a una concepción o planteamiento más pactista del poder. De este modo, el rey siempre debía acordar con las cortes la aprobación de las leyes, mientras en que en Castilla podían aprobarse por simple decreto real. (Para controlar los ingresos e impuestos y gastos aprobados en Cortes, se produjo la creación de la Diputación General de Cataluña o Generalitat (1353), y de la Diputación General de Aragón (1412)).
Las primeras Cortes de Navarra se reunieron en 1300 cuando el reino formaba parte de la corona francesa. Sus funciones eran similares a las de otros reinos peninsulares, pero con el añadido de que no solo aprobaban los impuestos extraordinarios, sino también los ordinarios.
Actual comunidad foral de Navarra
ESTANDAR 10. COMENTA EL AMBITO TERRITORIAL Y CARACTERÍSTICAS DE CADA SISTEMA DE REPOBLACIÓN, ASÍ COMO SUS CAUSAS Y CONSECUENCIAS.
1. REPOBLACIÓN POR PRESURA, (Siglos VIII a X) 2. REPOBLACIÓN CONCEJIL (Siglos XI y XII). - Siglo XI - Siglo XII 3. LA REPOBLACIÓN DE LAS ÓRDENES MILITARES (Primera mitad del siglo XIII). 4. LA REPOBLACION POR REPARTIMIENTOS (Segunda mitad del siglo XIII).
El fenómeno medieval conocido como Repoblación y asociado al proceso de Reconquista (*), se desarrolló como un proceso: - Largo en el tiempo, - Extenso en el espacio, - Heterogéneo en la forma. Además, se realizó en un contexto de guerra permanente en el que se produjeron continuos avances y retrocesos, y por todo ello, se registran diferencias entre la teoría que mueve al desarrollo del proceso y su práctica efectiva. Entendemos la repoblación como la ocupación o reocupación de zonas deshabitadas, abandonadas, recuperadas, conquistadas y/o colonizadas por parte de la población cristiana de las tierras anteriormente bajo el dominio de los musulmanes en la Península Ibérica. Es por tanto un proceso simultáneo al de la reconquista y expansión de los reinos cristianos. Este proceso repoblador comenzó ya desde el inicio de la llegada de los musulmanes a la Península y se prolongó hasta los años posteriores a la conquista de Granada en 1492.
1. REPOBLACIÓN POR PRESURA, (Siglos VIII a X) El primer periodo del proceso repoblador es la Repoblación por Presura, que abarca los siglos VIII a X. Afectó a los territorios comprendidos entre la cordillera Cantábrica y el rio Duero, es decir a los territorios de la futura Corona de Castilla. También a la región sur pirenaica en lo que serían los inicios de la Corona de Aragón.
Este avance inicial se debe a la presión demográfica en las áreas montañosas del norte, así como por la escasez de población en las zonas de expansión, lo que permitió un asentamiento pacífico, salvo por puntuales expediciones militares. El carácter de esta expansión fue espontáneo y desorganizado, protagonizado de forma autónoma por campesinos individuales, aunque en cierto modo alentados y protegidos por monarcas, aristócratas y monasterios, que vieron en el proceso una posibilidad de incrementar su poder territorial y de ampliar el número de súbditos tributarios. En el plano territorial, este modelo dio lugar a pequeñas y medianas propiedades en las que los campesinos gozaban de relativa libertad.
El concepto presura o aprisio está relacionado con la apropiación de terrenos. Hace referencia a el proceso de toma de posesión de territorios basado en el derecho romano, de modo que los campesinos se apropiaron pacíficamente de tierras sin dueño, bajo el principio de que cultivar una tierra baldía otorgaba su posesión de forma automática a aquel que realizaba la tarea.
2. REPOBLACIÓN CONCEJIL (Siglos XI y XII). La Repoblación Concejil se produjo en la Península Ibérica entre los siglos XI y XII. - El siglo XI se caracterizó por la estabilidad climática que permitió las buenas cosechas y la consolidación política y militar de los reinos cristianos, de forma simultánea a un debilitamiento de los territorios andalusíes (Desintegración del Califato de Córdoba y formación de las Taifas). Se produce un crecimiento demográfico en los reinos cristianos, comprobable mediante la ampliación de terrenos roturados, extensión de los pastos para rebaños y celebración de ferias comerciales, extendiéndose a los territorios comprendidos entre los ríos Duero y Tajo. El término Concejil se debe a que cada zona repoblada se dividió en concejos (unión de varias pequeñas poblaciones, con capacidad administrativa, encabezadas por una villa principal, rodeada por el territorio que abarca al resto de localidades o alfoz).
Alfonso VI de León y de Castilla fue el principal promotor de este tipo de repoblación, ya que durante su reinado se conquistaron amplias regiones del centro peninsular, destacando la recuperación de Toledo. Se puso en práctica un proceso basado en la entrega a cada concejo de un documento que recogía las normas de convivencia y los privilegios otorgados a los repobladores. Este documento recibió el nombre de Fuero en el caso Castellano y Leonés y de Carta Puebla en el caso de la Corona de Aragón. De forma habitual, a cada familia se le entregaba una porción de terreno en usufructo o en propiedad y además el derecho a utilizar bienes comunales/comunitarios como el bosque, los pastos o el molino. En un principio se empleó el modelo de organización musulmán basado en las alquerías (Conjunto de estas casas o granjas que constituyen una pequeña población que depende administrativamente de una villa o ciudad).
Carta Puebla de Ciudad Real. 1255
A este modelo de repoblación también se le conoce como repoblación de frontera, ya que tuvo un carácter más militarizado. En las áreas próximas a la frontera, los reyes o señores feudales organizaron expediciones o razias a poblaciones fronterizas (en ocasiones se ofrecía a los delincuentes la participación en estas expediciones, a cambio de conmutar su pena).Este fue el modelo empleado por repobladores al servicio de Alfonso VI como Raimundo de Borgoña (Ávila) o Pedro Ansúrez (Valladolid). Bajo estas circunstancias los campesinos siguieron gozando de relativa libertad frente a sus señores.
- En el siglo XII se produce la segunda fase de la repoblación concejil mediante la ocupación de tierras al sur del rio Tajo. En este periodo se produce la consolidación del modelo feudal, impulsado por el Arzobispo de Toledo (perteneciente a la orden de Cluny). El feudalismo se desarrolla mediante la entrega de feudos o territorios a los Señores que participaron en la repoblación y aceptaron el vasallaje real. En un principio, muchos de estos señores no eran nobles de cuna, sino hombres de armas con capacidad de liderazgo y control del territorio, que acabaron convertidos en caballeros. En estas áreas fronterizas la presencia de población musulmana era mucho mayor y aunque se les concedieron condiciones de permanencia relativamente tolerantes, fueron zonas más inseguras para el establecimiento de colonos, por lo que se establecieron condiciones tributarias con menor carga impositiva, lo que animó a la llegada de más población. Todo este proceso se llevó a cabo de forma paralela a la consolidación de las monarquías Castellana y Aragonesa y a la generalización y enraizamiento del sistema feuda. En el caso de Aragón, la expansión se desarrolló a lo largo del Valle del Ebro.
3. LA REPOBLACIÓN DE LAS ÓRDENES MILITARES (Primera mitad del siglo XIII). Las órdenes militares fueron instituciones surgidas en el contexto de las cruzadas e integradas inicialmente por monjes-guerreros, que en algunos territorios europeos llegaron a acumular más riquezas y poder que los propios monarcas, (Cruzados). En la Península Ibérica las principales órdenes fueron: - En Castilla: las órdenes de Alcántara, Santiago y Calatrava. - En Aragón: la orden de Montesa. Estas órdenes, a cabio de su participación en los procesos de conquista y repoblación, recibieron enormes terrenos/latifundios. El Gran Maestre (jefe de cada orden), dividía los territorios en lotes menores denominados encomiendas, entregadas para su administración a un comendador de la orden, que a su vez dividía la tierra en parcelas menores repartidas entre los colonos para que las trabajaran a cambio de la entrega de una renta. Muchos de estos latifundios o extensas fincas comenzaron a ser ocupados por grandes rebaños trashumantes, cuya creciente importancia desembocó en la creación de la Mesta en 1273.
4. LA REPOBLACION POR REPARTIMIENTOS (Segunda mitad del siglo XIII). Fue el principal sistema desarrollado durante la segunda mitad del siglo XIII en la Península Ibérica, coincidiendo con la llegada al trono de Alfonso X en Castilla. El monarca consolidó la institución monárquica apoyándose en el derecho romano, lo que le permitía establecer un sistema de repartimientos de tierras, especialmente en el Valle del Guadalquivir. Mientras tanto, los reyes aragoneses realizaron la misma práctica en el litoral levantino, entre Tarragona y Murcia. El repartimiento era una recompensa administrada por el rey y/o sus agentes, que repartían entre los señores laicos y eclesiásticos, bienes inmuebles y tierras, de forma proporcional a su contribución militar y económica al proceso de reconquista y repoblación. Un donadío, además de una propiedad, incluía jurisdicción señorial (capacidad de administrar la ley). Muchos sobrevivieron hasta el siglo XIX bajo forma de señorío, hasta que con la desamortización de Mendizábal fueron reintegrados al término municipal más cercano. Un heredamiento fue una pequeña o mediana propiedad entregada a caballeros de linaje, caballeros villanos o peones, que normalmente exigía un periodo mínimo de permanencia. Normalmente se ubicaba en regiones fronterizas.
En este modelo repoblador, al principio se respetó que los musulmanes pudieran ser colonos, pero la presión fiscal les llevó a huir a Granada o al Magreb. Los mudéjares murcianos se revelaron y fueron derrotaros por Alfonso X de Castilla y Jaime I de Aragón. El resultado de este modelo repoblador fue el fortalecimiento del latifundismo y del poder señorial, con la consiguiente caída en dependencia de los colonos. La reciente estructura de la propiedad agraria en España ha sido en gran parte fruto de lo ocurrido durante los siglos de la repoblación, modelo que permaneció casi intacto hasta principios del siglo XIX. Aunque las desamortizaciones modificaron la situación, en la actualidad se mantiene a grandes rasgos el predominio de minifundios en el norte, mediana propiedad en áreas de la meseta norte y dominio del latifundio al sur del Tajo.
ESTANDAR 5. EXPLICA EL ORIGEN Y CARACTERÍSTICAS DEL RÉGIMEN SEÑORIAL Y LA SOCIEDAD ESTAMENTAL EN EL ÁMBITO CRISTIANO.
Se entiende por régimen señorial a una forma de organización social medieval en la que un noble o gran propietario, llamado “señor”, ejercía su poder sobre un territorio. Podría incluir también a la población, sobre la que podía ejercer su derecho a juzgar, a cobrar impuestos y otras cargas, o a la realización de trabajos. La división social en el medievo cristiano fue consecuencia de dos factores fundamentales:- La importancia de la fuerza militar en una sociedad guerrera. - El protagonismo absoluto de la iglesia en la ideología.
De esta forma se desarrolla una estructura tripartita, definida por la función esencial que desempeñaba cada estamento: - La nobleza, bellatores, los guerreros cuya finalidad era la defensa de la comunidad. - El clero, oradores, encargado de rezar y velar por la salvación de las almas de toda la sociedad. - El estado llano, trabajadores, que por medio de su trabajo les correspondía el mantenimiento de todos, (Comerciantes, artesanos, campesinos, siervos...).
Esta sociedad estamental presentaba las siguientes características generales:- La división social era rígida, es decir, no había discusión posible sobre los estamentos que componían la sociedad ni sobre las funciones que cada uno tenía asignadas. - Cada estamento se regía por reglas o normas diferentes, es decir, a cada uno se le aplicaban leyes específicas, gozando la nobleza y el clero de privilegios legalmente reconocidos. - La casi nula movilidad social, es decir, la posibilidad de ascender o descender en la escala social era muy escasa. El estamento con mayor grado de apertura era el clero, que se nutría tanto de miembros de la nobleza como del estado llano, aunque con una clara delimitación de cargos para cada uno. (p.e. hijos no primogénitos de la nobleza, destinados al clero).
1. LA NOBLEZA. De forma general el ascenso a este estamento privilegiado solo era posible por la concesión de un título por parte del rey, que reconocía así los servicios prestados por las armas, en la administración de un territorio o un juramento de fidelidad. A partir de este momento la nobleza se transmitía por herencia. Existía una jerarquía interna: - Alta nobleza: duques, condes, marqueses y además en Aragón, ricoshombres. - Media y Baja nobleza: caballeros, hidalgos y en Aragón además infanzones. Todos ellos gozaban de privilegios legales, como disponer de tribunales propios y de un tratamiento favorable ante la igualdad de delitos, y de privilegios fiscales, al estar exentos de pagar (ciertos) tributos.
Además, los nobles que poseían señoríos, es decir, territorios concedidos por el rey a un particular o a un colectivo, disfrutaban de algunos derechos, que podían variar en los distintos casos: - Derechos territoriales, como el cobro de rentas a los campesinos que explotaban las tierras o utilizaban sus pastos. - Derechos de carácter personal, como ser hospedado en casa de sus vasallos. - Derechos sobre monopolios, como el cobro por el uso del molino, horno, lagar (prensa de uva)… también derechos de paso de puertas, pontazgo, o de puentes, pontazgo. Además, los vasallos debían obligatoriamente utilizar estos servicios del territorio de su señor y pagar por ello. - Derechos jurisdiccionales, como nombras autoridades, administrar justicia, cobrar multas y en su caso, someterse a la ley de forma diferenciada a la de los plebeyos.
2. EL CLERO. Al igual que la nobleza disfrutaba de privilegios legales y fiscales. Existía también una jerarquía interna con grandes diferencias de rentas y privilegios entre: - Alto clero: cardenales, obispos, abades, cabildo… - Bajo clero: párrocos, curas, frailes, monjes… Asimismo, la Iglesia poseía sus propios señoríos con privilegios sobre los que actuaba de forma muy similar a la de los señores feudales. Habitualmente poseían terrenos alrededor de monasterios y abadías, gozaban de derechos de trabajo y cobro de rentas sobre la población de ciertos municipios, especialmente el diezmo, y se sometían a sus propios tribunales bajo el derecho canónico.
3. EL ESTADO LLANO. Todo aquel que no pertenecía a la nobleza o al clero formaba parte del pueblo llano o tercer estado, estado general o plebeyos. Era el estamento más numeroso, con aproximadamente el 80% de la población. Así mismo, era el más heterogéneo, presentando grandes diferencias de rango social y de actividad económica. El grupo más numeroso era el de campesinos, bien libres que trabajaban a cambio de un jornal, o bien sometidos a los señores y vinculados a la tierra. También pueden destacarse los artesanos, especialmente en las ciudades y en aumento a lo largo de la Edad Media y la burguesía urbana, que se dedicaba a las actividades comerciales y a profesiones liberales (abogados, médicos…), y que alcanza una gran importancia económica y social. También soldados y personal de servicio de las clases privilegiadas. En todo caso tenían en común el hecho de ser la clase trabajadora y de ser pecheros (pagaban impuestos).
La Península Ibérica a la muerte de Abderramán III en 961.