LÍNEA DE TIEMPO SOBRE
LA CONQUISTA ROMANA DE ESPAÑA
LAS GUERRAS CELIBÉRICAS (181 a.C - 133 a.C) Y LUSITANAS (154 a.C - 137 a.C)
LAS GUERRAS ASTUR-CÁNTABRAS (29 a.C - 19 a.C)
LA SEGUNDA GUERRA PÚNICA (218 a.C - 206 a.C)
+info
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LA SEGUNDA GUERRA PÚNICA (218 a.C - 206 a.C)
La primera etapa fue consecuencia de la rivalidad política y económica entre Roma y Cartago y su lucha por el dominio del Mediterráneo Occidental. En el contexto de la derrota cartaginense en la Primera Gyerra Púnica, para compensar la pérdida de Sicilia y recabar el dinero impuesto por los romanos, Cartago orientó su expansión hacia la Península Ibérica, conquistándola entre los años 237 y 238 a.C., bajo la dirección de los Barca: Amílcar ocupó Gadir (Cádiz), Asdrúbal fundó Cartago Nova (Cartagena) y Aníbal penetró hasta el centro peninsular.
Los romanos desembarcan en Ampurias en el 218 a.C. para cortar el paso del general cartaginés Aníbal que se dirigía con su ejército a Italia cruzando los Alpes. Comienza así la Segunda Guerra Púnica (218-206 a.C.). Los romanos cruzan el Ebro y toman Sagunto. Con el apoyo de los indígenas derrotan a los cartagineses en la Bética (210 a.C.), toman Cartago Nova (Cartagena) e incorporan Gadir (Cádiz). De esta manera, los romanos dominan gran parte del sur y del este peninsular. Sin embargo, los romanos cometen grandes abusos en la administración del territorio conquistado, lo que provoca la rebelión de muchos pueblos ibéricos: revuelta de los turdetanos del valle del Guadalquivir, levantamiento de los ilergetes con Indíbil y Mandonio en Lleida (Lérida), por lo que la conquista de esta zona se prolongó durante decenios.
LAS GUERRAS ASTUR-CÁNTABRAS (29 a.C - 19 a.C)
Los pueblos del norte peninsular, los cántabros y satures, se resistieron durante años a la ocupación romana. Las guerras astur-cántabras fueron de una gran dureza y no concluyeron hasta que el primer emperador Augusto (27-25 a.C.) logró someter a cántabros y astures, último reducto de la resistencia contra los romanos.
La derrota de los pueblos del norte peninsular fue seguida de una fuerte represión y la destrucción de sus fortificaciones. Para evitar nuevas rebeliones, los romanos dejaron legiones permanentes instaladas en campamentos, que luego constituyeron núcleos urbanos, como la Legio VII (actual León) y Astúrica Augusta (actual Astorga). Así pues, la conquista de lo que hoy es España terminó.
LAS GUERRAS CELIBÉRICAS (181 a.C - 133 a.C) Y LUSITANAS (154 a.C - 137 a.C)
La penetración romana hacia el interior peninsular provocó una feroz resistencia, sobre todo en Lusitania (parte del actual Portugal) y en Celtiberia (actual provincia de Soria). Tras la incursión de los lusitanos en las ricas tierras del sur de la Península, Galba, pretor de la Hispania Ulterior, los atacó en los confines de las actuales Andalucía y Extremadura, pero fue derrotado. En la primavera de 150 a. C., Galba entró nuevamente en la Lusitania y asoló el país. Los lusitanos le reclamaron la violación del tratado hecho con Atilio. Galba les prometió tierras si entregaban las armas. Los lusitanos accedieron, pero fueron traicionados por Galba que mandó acuchillar a 9.000 y a otros 20.000 los vendió como esclavos en las Galias (150. a.C.). Unos pocos lograron escapar, y entre ellos estaba Viriato, que años después tomaría venganza de esta traición romana.
En la zona del Ebro, la romanización avanzó gracias a pactos y federaciones que fueron respetados por los naturales de la región.
Las guerras celtibéricas tuvieron una larga duración por el apoyo que los vacceos prestaron a los numantinos. El cónsul Escipión Emiliano acabó con la resistencia de los celtíberos tras la toma de Numancia en el 133 a.C. y ocupó todos los territorios peninsulares hasta la cordillera Cantábrica. Más tarde, los romanos ocuparon las Islas Baleares (123. a.C.). Toma ocupaba así todo el territorio peninsular, excepto las regiones del norte.
LÍNEA TEMPORAL DE LA CONQUISTA ROMANA DE ESPAÑA
Jesus Valenzuela Alves
Created on September 28, 2023
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LA CONQUISTA ROMANA DE ESPAÑA
LAS GUERRAS CELIBÉRICAS (181 a.C - 133 a.C) Y LUSITANAS (154 a.C - 137 a.C)
LAS GUERRAS ASTUR-CÁNTABRAS (29 a.C - 19 a.C)
LA SEGUNDA GUERRA PÚNICA (218 a.C - 206 a.C)
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LA SEGUNDA GUERRA PÚNICA (218 a.C - 206 a.C)
La primera etapa fue consecuencia de la rivalidad política y económica entre Roma y Cartago y su lucha por el dominio del Mediterráneo Occidental. En el contexto de la derrota cartaginense en la Primera Gyerra Púnica, para compensar la pérdida de Sicilia y recabar el dinero impuesto por los romanos, Cartago orientó su expansión hacia la Península Ibérica, conquistándola entre los años 237 y 238 a.C., bajo la dirección de los Barca: Amílcar ocupó Gadir (Cádiz), Asdrúbal fundó Cartago Nova (Cartagena) y Aníbal penetró hasta el centro peninsular.
Los romanos desembarcan en Ampurias en el 218 a.C. para cortar el paso del general cartaginés Aníbal que se dirigía con su ejército a Italia cruzando los Alpes. Comienza así la Segunda Guerra Púnica (218-206 a.C.). Los romanos cruzan el Ebro y toman Sagunto. Con el apoyo de los indígenas derrotan a los cartagineses en la Bética (210 a.C.), toman Cartago Nova (Cartagena) e incorporan Gadir (Cádiz). De esta manera, los romanos dominan gran parte del sur y del este peninsular. Sin embargo, los romanos cometen grandes abusos en la administración del territorio conquistado, lo que provoca la rebelión de muchos pueblos ibéricos: revuelta de los turdetanos del valle del Guadalquivir, levantamiento de los ilergetes con Indíbil y Mandonio en Lleida (Lérida), por lo que la conquista de esta zona se prolongó durante decenios.
LAS GUERRAS ASTUR-CÁNTABRAS (29 a.C - 19 a.C)
Los pueblos del norte peninsular, los cántabros y satures, se resistieron durante años a la ocupación romana. Las guerras astur-cántabras fueron de una gran dureza y no concluyeron hasta que el primer emperador Augusto (27-25 a.C.) logró someter a cántabros y astures, último reducto de la resistencia contra los romanos. La derrota de los pueblos del norte peninsular fue seguida de una fuerte represión y la destrucción de sus fortificaciones. Para evitar nuevas rebeliones, los romanos dejaron legiones permanentes instaladas en campamentos, que luego constituyeron núcleos urbanos, como la Legio VII (actual León) y Astúrica Augusta (actual Astorga). Así pues, la conquista de lo que hoy es España terminó.
LAS GUERRAS CELIBÉRICAS (181 a.C - 133 a.C) Y LUSITANAS (154 a.C - 137 a.C)
La penetración romana hacia el interior peninsular provocó una feroz resistencia, sobre todo en Lusitania (parte del actual Portugal) y en Celtiberia (actual provincia de Soria). Tras la incursión de los lusitanos en las ricas tierras del sur de la Península, Galba, pretor de la Hispania Ulterior, los atacó en los confines de las actuales Andalucía y Extremadura, pero fue derrotado. En la primavera de 150 a. C., Galba entró nuevamente en la Lusitania y asoló el país. Los lusitanos le reclamaron la violación del tratado hecho con Atilio. Galba les prometió tierras si entregaban las armas. Los lusitanos accedieron, pero fueron traicionados por Galba que mandó acuchillar a 9.000 y a otros 20.000 los vendió como esclavos en las Galias (150. a.C.). Unos pocos lograron escapar, y entre ellos estaba Viriato, que años después tomaría venganza de esta traición romana.
En la zona del Ebro, la romanización avanzó gracias a pactos y federaciones que fueron respetados por los naturales de la región. Las guerras celtibéricas tuvieron una larga duración por el apoyo que los vacceos prestaron a los numantinos. El cónsul Escipión Emiliano acabó con la resistencia de los celtíberos tras la toma de Numancia en el 133 a.C. y ocupó todos los territorios peninsulares hasta la cordillera Cantábrica. Más tarde, los romanos ocuparon las Islas Baleares (123. a.C.). Toma ocupaba así todo el territorio peninsular, excepto las regiones del norte.