Pahola Enriqueta Rivera Fernández
LA CULTURA DE
LA DIVERSIDAD Y LA
EDUCACIÓN INCLUSIVA
La cultura de la diversidad
+info
DIVERSIDAD FRENTE A NORMALIDAD Y DISCAPACIDAD
Nostros y los otros
Click
+info
Click
+info
LA EDUCACIÓN INCLUSIVA
RECORRIDO HISTÓRICO DESDE LA EXCLUSIÓN HACIA LA
INCLUSIÓN
Info
Click
DIFERENCIAS ENTRE LA INTEGRACIÓN Y LA INCLUSIÓN
LA FILOSOFÍA DE LA INTEGRACIÓN Y DE LA INCLUSIÓN
+info
Click
DE LAS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES A LAS
BARRERAS PARA ACCEDER AL APRENDIZAJE
Click
+info
“Las personas son discapacitadas no debido a sus insuficiencias físicas o mentales, sino por la configuración de una sociedad diseñada por y para personas no discapacitadas” El concepto de discapacidad, ropongo manejarlo algo así como la dificultad para realizar alguna función, cognitiva, física (sensorial o motora) o afectiva, en una situación determinada (al ser la sociedad la que establece lo que es normal y lo que es la discapacidad, ésta estará supeditada al tiempo y al espacio, pero, sobre todo, al poder que se ejerce en ese tiempo y espacio). Por lo tanto la formación de la ‘normalidad’ es el resultado (y la representación) de un ejercicio de poder.” En la ideología neoliberal y posmodernista impera el homo sapiens (homo tecnologicus) y las personas en situación de discapacidad no cuentan o ‘valen menos’ porque no son ‘fuerzas productivas’ y lo que procede con ellas es tenerles pena y procurarles un espacio donde se les cuide bien. O sea: excluirles del proceso de construcción y reconstrucción de la sociedad. Y otras personas que no cuentan en esta sociedad son las que no tienen poder adquisitivo, y que tampoco producen, son las personas pobres, que quedan también excluidas. Normalidad: va pareja con la de homogeneidad, la concebimos como opuesta a la diversidad, y a quien no se mantiene dentro de los parámetros de lo normal se le estigmatiza, se le excluye. No es que solamente seamos diversos entre nosotros ‘diversidad interindividual’, sino que somos diversos “respecto a nosotros mismos a lo largo del tiempo y según las circunstancias cambiantes que nos afectan” Un aspecto, sin embargo, de la cultura de diversidad con el que debemos tener cuidado es no acabar utilizando ésta para justificar las desigualdades sociales, para excluir. Nada más ajeno a la diversidad que la desigualdad. Somos diferentes desde la igualdad de nuestra humanidad, somos diferentes (culturalmente, socialmente, en género, biológicamente, en nuestras capacidades,...) pero iguales en nuestra dignidad de seres humanos, en nuestro derecho de acceso a los elementos que nos permitan vivir dignamente –uno de ellos básico es la educación–, en nuestro derecho a construir y reconstruir continuamente la sociedad.
EL TRAYECTO DE LA EXCLUSIÓN HACIA LA INCLUSIÓN
- Excluión: No escolarización para todos o algunos de estos grupos
- Segregación: Escolarización en centros diferentes
- Integración: Incorporación de algunas personas de los distintos grupos a la escuela ordinaria (sin que ésta haga cambios sustanciales)
- Inclusión: Creación de una escuela entre todas y todos para todas y todos
“Las causas fundamentales que han promovido la aparición de la inclusión son de dos tipos: por una parte, el reconocimiento de la educación como un derecho; y, por otra, la consideración de la diversidad como un valor educativo esencial para la transformación de los centros” La educación inclusiva constituye, entonces, el reconocimiento del derecho a la igualdad y calidad educativa para todos y todas y se fundamenta en la valoración de la diversidad de las niñas y niños. “Hablar de diversidad en la escuela es hablar de la participación de cualquier persona (con independencia de sus características sociales, culturales, biológicas, intelectuales, afectivas, etc.) en la escuela de su comunidad, es hablar de la necesidad de estudiar y luchar contra las barreras al aprendizaje en la escuela, y es hablar de una educación de calidad para todos los alumnos” “Se ha de educar a todo el mundo sin distinción de razas ni colores. No nos alucinemos: sin educación popular, no habrá verdadera sociedad. (...) En las escuelas deben estudiar juntos los niños y las niñas. Primero, porque así desde niños los hombres aprenden a respetar a las mujeres; y segundo, porque las mujeres aprenden a no tener miedo a los hombres” .
Inclusión: se opone a cualquier forma de segregación, y la forma extrema de segregación es la exclusión, es lo opuesto. Integración: hay muchas niñas y niños pobres que son excluidos del sistema escolar, no por su discapacidad, raza, religión,... sino sencillamente por no tener los dólares necesarios para matricularse. La inclusión, atiende a toda la población excluida de las escuelas comunes, sino que se ha limitado la respuesta a las niñas y niños considerados con necesidades educativas especiales; y la integración, “todos los esfuerzos se vuelcan en preparar al alumno para ajustarse a la dinámica dominante en el aula, que permanece inalterable”. El Ministerio de Educación de Ecuador manifiesta esta preocupación de construir algo nuevo desde lo viejo al referirse a que una nueva escuela: “Exige una sistematizada preparación y planificación ya que el sistema regular de educación, está pensado y diseñado para educar al niño estadísticamente normal, por lo que, una educación basada en el principio de integración, coloca al maestro y a la escuela en situación difícil”
CULTURA DE LA DIVERSIDAD: “Una cultura de la diversidad que no consiste en que las culturas minoritarias se han de someter (‘integrar’) a las condiciones que le imponga la cultura hegemónica, sino justamente lo contrario: la cultura de la diversidad exige que sea la sociedad la que cambie sus comportamientos y sus actitudes con respecto a los colectivos marginados para que éstos no se vean sometidos a la tiranía de la normalidad” .
Términos clave: nosotros, los otros, diversidad, diferencias, normalidad, discapacidad. Diversidad: cualidad propia de la vida, “no existe cosa más natural que la diversidad. La diferencia es lo normal.” no es desigualdad, sino respeto por todos los colectivos sociales segregados, por condiciones de género, de étnia, socio-culturales, religiosas, de capacidades, de ritmos de aprendizaje, de procesos de desarrollo, de orientación sexual, ideológicas, de salud.
La diversidad que caracteriza a la sociedad y, por consiguiente, al sistema educativo hace referencia al abanico de personas diferentes que responden a varios factores: “la lengua, la cultura, la religión, el género, la preferencia sexual, el estado socioeconómico, el marco geográfico” , la capacidad física, psíquica, o sensorial, la situación afectiva, etc. El nosotros o nosotras diferente de la discapacidad, de la especialidad o de cualquier otro término que inventemos, plantea una relación dual que nos sitúa a los que lo utilizamos frente a la diversidad, fuera, ajenos a ella. De esta forma volvemos a la vieja dicotomía de lo normal y lo anormal, ubicándonos nosotros, por supuesto, en el bando de los normales. Integración: proceso de incorporar física y socialmente dentro de la escuela regular a los estudiantes que se encuentran segregados y aislados del resto; de manera que participen activamente en la escuela, aprendiendo junto con los demás niños, gozando de los mismos derechos”. No se trata de nosotros y nosotras, si no de otra sociedad, de pensar otras relaciones, de construir otra escuela; entre todas y todos, entre las otras y otros y yo; donde todas y todos nos reconocemos capaces para unas cosas y discapacitadas o discapacitados para otras; donde todas y todos estemos dentro del nuevo proyecto desde el comienzo; donde todas y todos seamos sujetos constructores.
Inclusión: la educación inclusiva es la escuela la que tiene que transformarse para que todas las personas se sientan originales, actoras, incluidas.La inclusión beneficia a todas y todos: los elementos que estaban dentro normalizados al relacionarse con todas las personas, al aprender junto a todas las personas, rehacen su forma, toman identidad al vivir con el otro. Integración: metemos a las personas que antes estaban fuera, generalmente niñas y niños con algún tipo de discapacidad, en el espacio ya construido por y para las personas ‘normales’, con lo cual el que va a tener que sufrir el proceso de acomodación, de cambio, va a ser el sujeto integrado. El proceso integrador corre el peligro de homogeneizarnos, de normalizarnos.
Necesidades educativas especiales: significó un avance sustancial en la forma de mirar y a las niñas y niños que presentaban dificultades de aprendizaje y en la respuesta educativa que se les ofrecía. Supuso la ruptura de una clasificación rígida que diferenciaba a los estudiantes normales de los no normales, pues “rechazó el sistema de categorización obligatoria y se estableció el concepto de un continuo de necesidades, lo cual implicaba unas fronteras permeables entre los alumnos con necesidades educativas especiales y los otros”. “La integración se presenta como algo que tiene que ver con los niños que tienen ‘necesidades especiales’. Pero en este caso, poniendo el énfasis en el fracaso del alumno se enmascara la cuestión fundamental, es decir, el fracaso del sistema para satisfacer las necesidades de todos los niños”. Todas y todos tenemos necesidades educativas, o dicho de otra manera: tenemos necesidades que cubrir para estar en disposición de aprender; desde la de un estado de satisfacción alimenticia, asunto nada banal en el ámbito de las comunidades campesinas ecuatorianas, hasta la de un estado afectivo equilibrado, pasando por la de un estado de salud adecuado. El concepto ‘n.e.e’ por el término ‘barreras para el aprendizaje y participación’. Ello implica un modelo social donde las barreras para aprender y participar surgen a través de una interacción entre los estudiantes y su contexto, las personas, políticas, instituciones, culturas y circunstancias sociales y económicas que afectan a sus vidas.” “La discapacidad no está causada por las limitaciones funcionales, físicas o psicológicas de las personas con insuficiencias, sino por el fracaso de la sociedad en suprimir las barreras y las restricciones sociales que incapacitan”
INFOGRAFIA LA CULTURA DE LA DIVERSIDAD Y LA EDUCACIÓN INCLUSIVA
Pahola Enriqueta Rivera Fernández
Created on September 16, 2023
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Advent Calendar
View
Tree of Wishes
View
Witchcraft vertical Infographic
View
Halloween Horizontal Infographic
View
Halloween Infographic
View
Halloween List 3D
View
Magic and Sorcery List
Explore all templates
Transcript
Pahola Enriqueta Rivera Fernández
LA CULTURA DE LA DIVERSIDAD Y LA EDUCACIÓN INCLUSIVA
La cultura de la diversidad
+info
DIVERSIDAD FRENTE A NORMALIDAD Y DISCAPACIDAD
Nostros y los otros
Click
+info
Click
+info
LA EDUCACIÓN INCLUSIVA
RECORRIDO HISTÓRICO DESDE LA EXCLUSIÓN HACIA LA INCLUSIÓN
Info
Click
DIFERENCIAS ENTRE LA INTEGRACIÓN Y LA INCLUSIÓN
LA FILOSOFÍA DE LA INTEGRACIÓN Y DE LA INCLUSIÓN
+info
Click
DE LAS NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES A LAS BARRERAS PARA ACCEDER AL APRENDIZAJE
Click
+info
“Las personas son discapacitadas no debido a sus insuficiencias físicas o mentales, sino por la configuración de una sociedad diseñada por y para personas no discapacitadas” El concepto de discapacidad, ropongo manejarlo algo así como la dificultad para realizar alguna función, cognitiva, física (sensorial o motora) o afectiva, en una situación determinada (al ser la sociedad la que establece lo que es normal y lo que es la discapacidad, ésta estará supeditada al tiempo y al espacio, pero, sobre todo, al poder que se ejerce en ese tiempo y espacio). Por lo tanto la formación de la ‘normalidad’ es el resultado (y la representación) de un ejercicio de poder.” En la ideología neoliberal y posmodernista impera el homo sapiens (homo tecnologicus) y las personas en situación de discapacidad no cuentan o ‘valen menos’ porque no son ‘fuerzas productivas’ y lo que procede con ellas es tenerles pena y procurarles un espacio donde se les cuide bien. O sea: excluirles del proceso de construcción y reconstrucción de la sociedad. Y otras personas que no cuentan en esta sociedad son las que no tienen poder adquisitivo, y que tampoco producen, son las personas pobres, que quedan también excluidas. Normalidad: va pareja con la de homogeneidad, la concebimos como opuesta a la diversidad, y a quien no se mantiene dentro de los parámetros de lo normal se le estigmatiza, se le excluye. No es que solamente seamos diversos entre nosotros ‘diversidad interindividual’, sino que somos diversos “respecto a nosotros mismos a lo largo del tiempo y según las circunstancias cambiantes que nos afectan” Un aspecto, sin embargo, de la cultura de diversidad con el que debemos tener cuidado es no acabar utilizando ésta para justificar las desigualdades sociales, para excluir. Nada más ajeno a la diversidad que la desigualdad. Somos diferentes desde la igualdad de nuestra humanidad, somos diferentes (culturalmente, socialmente, en género, biológicamente, en nuestras capacidades,...) pero iguales en nuestra dignidad de seres humanos, en nuestro derecho de acceso a los elementos que nos permitan vivir dignamente –uno de ellos básico es la educación–, en nuestro derecho a construir y reconstruir continuamente la sociedad.
EL TRAYECTO DE LA EXCLUSIÓN HACIA LA INCLUSIÓN
- Excluión: No escolarización para todos o algunos de estos grupos
- Segregación: Escolarización en centros diferentes
- Integración: Incorporación de algunas personas de los distintos grupos a la escuela ordinaria (sin que ésta haga cambios sustanciales)
- Inclusión: Creación de una escuela entre todas y todos para todas y todos
“Las causas fundamentales que han promovido la aparición de la inclusión son de dos tipos: por una parte, el reconocimiento de la educación como un derecho; y, por otra, la consideración de la diversidad como un valor educativo esencial para la transformación de los centros” La educación inclusiva constituye, entonces, el reconocimiento del derecho a la igualdad y calidad educativa para todos y todas y se fundamenta en la valoración de la diversidad de las niñas y niños. “Hablar de diversidad en la escuela es hablar de la participación de cualquier persona (con independencia de sus características sociales, culturales, biológicas, intelectuales, afectivas, etc.) en la escuela de su comunidad, es hablar de la necesidad de estudiar y luchar contra las barreras al aprendizaje en la escuela, y es hablar de una educación de calidad para todos los alumnos” “Se ha de educar a todo el mundo sin distinción de razas ni colores. No nos alucinemos: sin educación popular, no habrá verdadera sociedad. (...) En las escuelas deben estudiar juntos los niños y las niñas. Primero, porque así desde niños los hombres aprenden a respetar a las mujeres; y segundo, porque las mujeres aprenden a no tener miedo a los hombres” .Inclusión: se opone a cualquier forma de segregación, y la forma extrema de segregación es la exclusión, es lo opuesto. Integración: hay muchas niñas y niños pobres que son excluidos del sistema escolar, no por su discapacidad, raza, religión,... sino sencillamente por no tener los dólares necesarios para matricularse. La inclusión, atiende a toda la población excluida de las escuelas comunes, sino que se ha limitado la respuesta a las niñas y niños considerados con necesidades educativas especiales; y la integración, “todos los esfuerzos se vuelcan en preparar al alumno para ajustarse a la dinámica dominante en el aula, que permanece inalterable”. El Ministerio de Educación de Ecuador manifiesta esta preocupación de construir algo nuevo desde lo viejo al referirse a que una nueva escuela: “Exige una sistematizada preparación y planificación ya que el sistema regular de educación, está pensado y diseñado para educar al niño estadísticamente normal, por lo que, una educación basada en el principio de integración, coloca al maestro y a la escuela en situación difícil”
CULTURA DE LA DIVERSIDAD: “Una cultura de la diversidad que no consiste en que las culturas minoritarias se han de someter (‘integrar’) a las condiciones que le imponga la cultura hegemónica, sino justamente lo contrario: la cultura de la diversidad exige que sea la sociedad la que cambie sus comportamientos y sus actitudes con respecto a los colectivos marginados para que éstos no se vean sometidos a la tiranía de la normalidad” .
Términos clave: nosotros, los otros, diversidad, diferencias, normalidad, discapacidad. Diversidad: cualidad propia de la vida, “no existe cosa más natural que la diversidad. La diferencia es lo normal.” no es desigualdad, sino respeto por todos los colectivos sociales segregados, por condiciones de género, de étnia, socio-culturales, religiosas, de capacidades, de ritmos de aprendizaje, de procesos de desarrollo, de orientación sexual, ideológicas, de salud.
La diversidad que caracteriza a la sociedad y, por consiguiente, al sistema educativo hace referencia al abanico de personas diferentes que responden a varios factores: “la lengua, la cultura, la religión, el género, la preferencia sexual, el estado socioeconómico, el marco geográfico” , la capacidad física, psíquica, o sensorial, la situación afectiva, etc. El nosotros o nosotras diferente de la discapacidad, de la especialidad o de cualquier otro término que inventemos, plantea una relación dual que nos sitúa a los que lo utilizamos frente a la diversidad, fuera, ajenos a ella. De esta forma volvemos a la vieja dicotomía de lo normal y lo anormal, ubicándonos nosotros, por supuesto, en el bando de los normales. Integración: proceso de incorporar física y socialmente dentro de la escuela regular a los estudiantes que se encuentran segregados y aislados del resto; de manera que participen activamente en la escuela, aprendiendo junto con los demás niños, gozando de los mismos derechos”. No se trata de nosotros y nosotras, si no de otra sociedad, de pensar otras relaciones, de construir otra escuela; entre todas y todos, entre las otras y otros y yo; donde todas y todos nos reconocemos capaces para unas cosas y discapacitadas o discapacitados para otras; donde todas y todos estemos dentro del nuevo proyecto desde el comienzo; donde todas y todos seamos sujetos constructores.
Inclusión: la educación inclusiva es la escuela la que tiene que transformarse para que todas las personas se sientan originales, actoras, incluidas.La inclusión beneficia a todas y todos: los elementos que estaban dentro normalizados al relacionarse con todas las personas, al aprender junto a todas las personas, rehacen su forma, toman identidad al vivir con el otro. Integración: metemos a las personas que antes estaban fuera, generalmente niñas y niños con algún tipo de discapacidad, en el espacio ya construido por y para las personas ‘normales’, con lo cual el que va a tener que sufrir el proceso de acomodación, de cambio, va a ser el sujeto integrado. El proceso integrador corre el peligro de homogeneizarnos, de normalizarnos.
Necesidades educativas especiales: significó un avance sustancial en la forma de mirar y a las niñas y niños que presentaban dificultades de aprendizaje y en la respuesta educativa que se les ofrecía. Supuso la ruptura de una clasificación rígida que diferenciaba a los estudiantes normales de los no normales, pues “rechazó el sistema de categorización obligatoria y se estableció el concepto de un continuo de necesidades, lo cual implicaba unas fronteras permeables entre los alumnos con necesidades educativas especiales y los otros”. “La integración se presenta como algo que tiene que ver con los niños que tienen ‘necesidades especiales’. Pero en este caso, poniendo el énfasis en el fracaso del alumno se enmascara la cuestión fundamental, es decir, el fracaso del sistema para satisfacer las necesidades de todos los niños”. Todas y todos tenemos necesidades educativas, o dicho de otra manera: tenemos necesidades que cubrir para estar en disposición de aprender; desde la de un estado de satisfacción alimenticia, asunto nada banal en el ámbito de las comunidades campesinas ecuatorianas, hasta la de un estado afectivo equilibrado, pasando por la de un estado de salud adecuado. El concepto ‘n.e.e’ por el término ‘barreras para el aprendizaje y participación’. Ello implica un modelo social donde las barreras para aprender y participar surgen a través de una interacción entre los estudiantes y su contexto, las personas, políticas, instituciones, culturas y circunstancias sociales y económicas que afectan a sus vidas.” “La discapacidad no está causada por las limitaciones funcionales, físicas o psicológicas de las personas con insuficiencias, sino por el fracaso de la sociedad en suprimir las barreras y las restricciones sociales que incapacitan”