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PRESENTACIÓN SKETCH ANIMADO

Bernardina Encarnación

Created on September 14, 2023

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Transcript

Presentación

Presentacióngenial

La ciudadania digital se refiere a un campo de nuevos derechos que le permite a la persona formar ,investigación se recuperan algunos indicadores que permiten aproximarnos a la brecha digital que persiste en nuestro país en cuanto a la accesibilidad, el desarrollo de habilidades digitales y la participación política en redes sociodigitales.

Con base esta triada de indicadores, se afirma que la brecha digital es multiforme y constituye un obstáculo importante para el pleno ejercicio de este tipo de ciudadanía.

El surgimiento y la extensión masiva del uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) a finales de la década de 1990 constituyó un hito en la historia de la humanidad, el cual fue conceptualizado de diferentes maneras: sociedad red, sociedad de la información y sociedad del conocimiento, entre las más reconocidas. En el año 2005 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) se decantó por el término de sociedad de conocimiento debido al vínculo que quiso establecer entre el nuevo entorno digital y los retos que representa para el aprendizaje, el fortalecimiento de los derechos humanos y la necesaria relación con los problemas de sostenibilidad ambiental de la sociedad.

El entorno digital puede definirse como el ámbito de la realidad social que se caracteriza por la presencia de las TIC, las cuales constituyen la oportunidad de funcionar como herramientas que permiten generar y compartir conocimiento de una manera más rápida y con alcances de audiencia más amplios. En la medida en que una persona está capacitada para participar de este nuevo entorno digital, se potencia su actividad en la sociedad del conocimiento.

Sin embargo, investigaciones en la materia han señalado que la tecnologización de la vida cotidiana ha favorecido a la población que ya ocupaba una posición privilegiada en el entramado social en términos de ingreso económico y nivel educativo, debido a que este sector es el que más fácilmente ha logrado adquirir las habilidades digitales que se requieren para aprovechar las oportunidades laborales y educativas.

La sociedad del conocimiento no se reduce a que las personas tengan acceso a las TIC, pero este aspecto es fundamental para brindarles la oportunidad de incorporarse a redes de aprendizaje que les permitan mejorar sus competencias y capacidades, así como su posición en el entramado social. Además de este acceso a las TIC, es importante que la persona tenga la capacidad de buscar, seleccionar y analizar información disponible en el entorno digital.

La incorporación de dicha dimensión permite reiterar que el entorno digital no se reduce a un aspecto tecnológico, sino que tiene implicaciones relevantes como medio de comunicación que aspira a tener una organización más horizontal e interactiva, de manera que las personas tengan la posibilidad de expresar su opinión, solicitar información y establecer un vínculo con sus representantes políticos. A partir de la revisión de estas variables queda de manifiesto el hecho de que la brecha digital que persiste en nuestro país es multiforme. Si bien es muy importante no dejar de mencionar la relación que tiene este concepto con la falta de acceso a las TIC, también es importante vincularlo a la falta de habilidades digitales para aprovechar estas herramientas en la generación de conocimiento y la resolución de problemas. Igualmente, es fundamental no dejar de señalar que esas brechas tienen expresiones territoriales (particularmente en asentamientos rurales), socieconómicas y etarias.

En las conclusiones se enfatiza la necesidad de impulsar una política Estatal que permita disminuir sensiblemente la brecha digital, no solamente con el acceso a las TIC, sino en articulación con el fortalecimiento de la currícula en la educación formal para que las personas puedan desarrollar adecuadamente las competencias generales de aprendizaje y generación de conocimiento para la resolución de problemas.

La ciudadanía ha constituido un concepto de mucha utilidad para identificar la posición que tiene un grupo social al interior de un Estado a partir de la obtención de un conjunto de derechos y obligaciones en el campo civil, político, social o cultural. Dicha posición no es fija, fluctúa de acuerdo con la participación colectiva de un sector social determinado que aspira conseguir ciertos derechos o el mejoramiento de las condiciones necesarias para ejercerlos plenamente.

En el apartado anterior se identificó que su uso constituye la tercera actividad más frecuente de la población mediante el uso de su teléfono móvil y que tiene Internet fijo. En el Cuadro 4 se aprecia que la red sociodigital con mayor penetración en la población mexicana es Facebook (94.9% de las personas usuarias de redes), seguido de Messenger (79.7%) e Instagram (39.9%). Curiosamente, la red sociodigital de Twitter que suele asociarse más con una conversación de carácter político ocupa la cuarta posición con 21.4% de los usuarios de redes. Salvo el caso de Facebook que es más utilizado en el grupo etario de 25 a 34 años, destaca que el grupo etario de los jóvenes (18 a 24 años) es el principal usuario del resto de las redes.

Los derechos y obligaciones a los que alude el concepto de ciudadanía tienen un desarrollo histórico. De esta manera, a la tipología clásica de derechos civiles, políticos y sociales acuñada por Thomas H. Marshall (1992), se han agregado otro tipo de derechos que las sociedades contemporáneas han reconocido como importantes para adaptarse a las nuevas exigencias del entorno.

se requiere haber desarrollado habilidades para aprovecharlo en aras de la construcción de capacidades personales en los ámbitos educativo, laboral, político y cultural, por mencionar algunos (Mossberger, 2009). Dicho con otras palabras, el acceso a las TIC amplía las oportunidades que una persona tiene en diferentes ámbitos de su vida cotidiana: puede conseguir información de calidad que sea de utilidad para su desarrollo laboral, puede convertirse en una opción para ejercer su derecho a la educación (modalidad a distancia) y para disfrutar de una oferta cultural vinculada a la lectura (libros digitales) o el entretenimiento.

La ciudadanía digital se puede definir como un conjunto de derechos y obligaciones que permiten la participación libre y responsable en una sociedad en línea, esto es, en una caracterizada por la mediación de las TIC. En este sentido, se propone abordar la ciudadanía digital como un concepto multidimensional en el cual se identifican al menos tres ejes analíticos: la accesibilidad, las habilidades y la participación política.

Derivada de estas distorsiones que ha tenido la participación política en redes sociodigitales se ha remarcado la importancia de las habilidades digitales, ya que es deseable que la personas tengan capacidades para distinguir cuentas y noticias falsas (bots y Fake news, respectivamente), a partir de ciertas condiciones que permiten evaluar la confiabilidad de la fuente emisora de cualquier mensaje para evitar la propagación de aquella que resulta dudosa. La ciudadanía digital requiere de habilidades específicas para distinguir información veraz y de calidad para evitar sumarse a la circulación de aquella que no cuenta con estas características. A su vez, resulta fundamental mejorar la calidad de la participación política en el medio virtual a partir de fortalecer una educación cívica democrática que favorezca una interacción basada en argumentos y en el respeto.

El dinamismo y la transformación constante del entorno tienen una incidencia directa en la ciudadanía digital, ya que las habilidades adquiridas en el presente pueden resultar insuficientes u obsoletas en el futuro inmediato. Este hecho constituye una amenaza para la propia construcción de la ciudadanía digital, ya que acelera el establecimiento de posibles brechas generacionales en cuanto al uso y conocimiento de las TIC.

La disminución de las computadoras está sumamente relacionada con la diversificación de los dispositivos electrónicos con los cuales la población se puede conectar a Internet. La expansión de teléfonos móviles inteligentes ha sido particularmente relevante, al grado de constituir el principal equipo para conectarse a Internet. Al respecto, 95.3% de la población usuaria de Internet declaró que el Smartphone es el principal equipo con el que conecta a Internet; en segundo lugar, se encuentran las personas que se conectan mediante una computadora portátil (33.2%)

La falta del servicio en la localidad (26.1%) y la falta de interés o por no considerarlo necesario (10.1%). El orden de estas razones cambia para el estrato socioeconómico “alto”, de manera que la principal razón para este grupo es la falta de interés o por no considerarlo necesario (35.2% de las respuestas), seguido de la falta de recursos económicos (34.8%) y la falta de servicios en la localidad (3.9%). Es muy probable que las personas que se encuentran en un estrato socioeconómico “bajo” y señalen la falta de servicio en la localidad como la principal razón para carecer de servicio de Internet, radiquen en asentamientos rurales, ya que la cobertura en zonas rurales en nuestro país es muy precaria.

La mayor brecha digital se encuentra entre los usuarios de computadora y los de Internet, justo las TIC en las que se ha enfocado esta investigación. En el primer caso, solamente 20.1% de las personas que se encuentran en el estrato socioeconómico “bajo” son usuarias de computadora, a diferencia del 76.6% de las personas que se encuentran en el estrato económico “alto” (diferencia de 56.5 puntos porcentuales). En segundo lugar, mientras que 45% de las personas que se encuentran en el estrato socioeconómico “bajo” son usuarias de Internet, lo son 92% de las personas del estrato socioeconómico “alto” (diferencia de 47 puntos porcentuales).

Es importante subrayar que la participación digital no se reduce a consultar información en la red, como a expresar y realizar acciones en el campo político. Para ello, es importante reconocer que el ejercicio libre de esta forma de participación requiere de un contexto político favorable para la libertad de expresión y que la democracia de un país esté abierta a mejorar la interacción entre la ciudadanía y las autoridades de gobierno mediante las herramientas existentes y emergentes del entorno digital. Hay una polémica abierta sobre el papel que tienen las redes sociodigitales en la sociedad contemporánea, la cual abarca una gama amplia de interpretaciones que van desde considerarlas como el nuevo ágora en el que se debaten los asuntos públicos más relevantes, una nueva herramienta para aproximarse a ciertos sectores de la población o un espacio en el que prolifera la banalidad e interacciones basadas en la violencia verbal y la descalificación.

La principal respuesta que dio la población de 50 y más años fue que no sabe utilizar Internet (32.4%). Ningún otro grupo etario tiene esta respuesta como principal motivo (IFT 2019). Se ha argumentado la posibilidad de que el principal problema para la población adulta mayor en cuanto al indicador de accesibilidad no se restrinja al aspecto físico, sino que incida un aspecto de carácter psicológico denominado “acceso motivacional”, por el cual se prefiera estar desconectado debido a la ansiedad que pueda representar la dificultad para familiarizarse y utilizar el entorno digital o incluso la desconfianza hacia los desarrollos tecnológicos

Tanto en la computadora portátil como en la computadora de escritorio se realizan principalmente actividades de comunicación asincrónica (Uso de e-mail), así como actividades financieras (compras por Internet y transacciones bancarias). La principal actividad en la Tableta consiste en revisar noticias y después actividades vinculadas con el entretenimiento (ver películas, series o deportes y ver videos cortos). En cuanto a la denominada televisión inteligente (Smart TV) destaca como principal actividad el entretenimiento (ver películas, series, deportes).

Dicho con otras palabras, el Estado tiene un papel fundamental para disminuir las brechas digitales existentes. Esta responsabilidad no solamente radica en su papel de entidad reguladora, sino también como impulsor de políticas públicas que garanticen el acceso a las TIC. El cambio permanente del entorno digital constituye una amenaza constante en términos de ampliar la brecha digital. A lo largo del documento se indicó que una de las características de las TIC es su permanente transformación. Por esta razón, constantemente se ven nuevos dispositivos, plataformas y paqueterías que generan incompatibilidades en el nicho digital que una persona ha ido construyendo a su alrededor. Para quienes no han tenido acceso, familiarizarse con un entorno digital resulta más complicado, ya que después de aprender una habilidad digital, el hardware y el software se transforman, sin que necesariamente esta persona pueda actualizar su microentorno a la misma velocidad en la que acontece la innovación.

Los resultados para México fueron los siguientes: 26.6% respondió que las redes permiten la participación en política, 28.2% mencionó que solamente crean la ilusión de que uno está participando y 32.8% señalaron que las redes no sirven para participar en política. Visto en perspectiva regional podemos ver que en nuestro país la creencia de que las redes sociodigitales permiten la participación en política ocupa una posición intermedia en los países de América Latina, alejado de los países punteros como son la República Dominicana (48%) y Venezuela (34.4%), pero también distante de los países que ocupan los últimos lugares como Ecuador (16.8%) y Bolivia (19%).

abordó el tema de la ciudadanía digital desde tres dimensiones interrelacionadas: la accesibilidad, las habilidades digitales y la participación política. Desde luego, hay otras que también podrían haberse incluido, por ejemplo, la identidad digital. En los últimos años el gobierno mexicano ha venido extendiendo sus políticas públicas para garantizar el derecho humano a la identidad mediante el uso de las TIC. De esta manera, además de la Clave Única de Registro de Población (CURP) que desde muchos años se tramita por Internet, se ha planteado el proyecto de una cédula de identidad única mediante mecanismos de registro digitales. En caso de prosperar dicho proyecto, será necesaria realizar la regulación y las leyes necesarias para salvaguardar la privacidad y buen uso de los datos personales. Esta es solamente una arista más de la ciudadanía digital

A lo largo del cuaderno de investigación se mencionó que la participación en redes digitales o en otros ambientes tecnológicos que se desarrollen como medios de comunicación, no solamente requiere un andamiaje jurídico que garantice la libertad de expresión, la libertad de información y el derecho a la privacidad, por mencionar algunos aspectos normativos; también es importante que haya una educación cívica que oriente a la ciudadanía para que ésta privilegie la argumentación sobre la descalificación o el insulto y tenga las herramientas para analizar críticamente la información que recibe para distinguir aquella que sea falsa de la que emiten fuentes confiables

México no es el único país que presenta una brecha digital en sus asentamientos rurales. La infraestructura inadecuada y la dificultad para acceder a este tipo de lugares incrementan los costos que representa la instalación de las TIC en zonas rurales, por lo que las empresas no les ha parecido atractivo este negocio. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU, por sus siglas en inglés) menciona que para mejorar la accesibilidad y conectividad de Internet en áreas rurales y remotas, se requiere de una política estatal robusta que se caracterice por: 1) Facilitar los requerimientos regulatorios para operadores de redes en estas comunidades, 2) Crear facilidades en impuestos locales y aduanales, 3) Impulsar incentivos para la inversión mediante un clima de negocios caracterizado por la transparencia y la certidumbre; y 4) Centrarse en redes de acceso complementario que atiendan a mercados desatendidos (ITU, 2020). Otros planteamientos que se han propuesto para resolver esta problemática han consistido en colocar infraestructura que pueda ser compartida por varios operadores y favorecer el desarrollo de habilidades y competencias digitales (alfabetización digital) para estimular la demanda de este servicio

Para ello se requiere procesos de aprendizaje formales e informales que combinen recursos en línea y fuera de línea, y con una prioridad en aspectos multiculturales (multilingüismo) para fomentar entornos de aprendizaje diversificados e incluyentes (Mansell y Tremblay, 2015). Ello implica tener especial atención a los factores contextuales específicos y la circunstancia de grupos poblacionales que se encuentran en una situación marginal (población adulta mayor, mujeres, población indígena, con alguna discapacidad, etc.).

Ampliar y mejorar las condiciones de acceso para ejercer la ciudadanía digital es un mecanismo de inclusión social que puede marcar una diferencia en las condiciones de vida de las personas. En ese sentido, la reducción de la brecha digital representa un aspecto ético para la sociedad del conocimiento, ya que implica igualar oportunidades para el desarrollo

Puede ser una herramienta más para mitigar las desigualdades estructurales que persisten en las dimensiones económica, social y cultural. De no reducirla, se correrá el riesgo de potencializar la desigualdad que ha afectado a sectores de la población, normalmente de bajos ingresos y nivel educativo, que han carecido de espacios y canales de participación en los que puedan expresar su voz para la toma de decisiones colectivas.

Es importante enmarcar esta alfabetización como parte de un esfuerzo público mayor de mejorar la educación formal que imparte el Estado, ya que las carencias digitales están vinculadas a otra falta de capacidades en el aprendizaje que dificulta que las personas utilicen las herramientas del entorno digital para contribuir en la construcción de conocimiento y en la participación activa de la comunidad, es decir, se requiere fortalecer las capacidades de las personas para dotar de sentido y procesar la información para resolver problemas