TEMA 2: Los primeros fotógrafos
Pocos años después de su invención, la fotografía no solo se había extendido por el mundo; había dado un salto adelante en su desarrollo técnico. Fotógrafos, químicos y fabricantes concibieron innumerables formas de mejorar la velocidad, la calidad y la claridad de las imágenes, abordando el reto desde todos los ángulos posibles. Las cámaras se beneficiaron de un flujo constante de innovaciones, todas ellas orientadas a hacerlas más manejables y rápidas, pero lo suficientemente resistentes como para usarlas fuera del estudio. También hubo un aluvión de mejoras en las lentes. Entonces, como ahora, la gente las quería más pequeñas, ligeras, rápidas, baratas y mejores. Y los científicos mejoraron la sensibilidad de los materiales fotográficos, introduciendo innovaciones como las lentes curvas para tomar panorámicas.
Pero así como en el frente técnico los objetivos estaban claros y el progreso era constante, sin apenas pasos en falso, en el frente creativo y artístico había problemas: los fotógrafos discutían entre sí y se veían acosados por las bellas artes. Mientras los acaudalados aficionados continuaban en este debate, los fotógrafos profesionales disfrutaban del botín de las maletas y dejaron atrás aquellas discusiones para dirigirse a fotografías; así nació una nueva figura: la del fotógrafo de viajes, el valor de cuyas expediciones se juzgaba por la calidad de las imágenes con las que volvía a casa. Otros abrieron un nuevo camino para la fotografía, emprendiendo el proyecto de documentarlo todo: la vida, el planeta e incluso el universo.
Forzando el medio
Apenas se había expuesto la primera fotografía cuando los inventores lanzaron proyectos para ver hasta dónde podía forzarse el medio y probar la capacidad de la daguerrotipia para captar cualquier cosa visible.
Uno de los avances que mostraron que los fotógrafos podían extender la visión humana fue la panorámica. Desde finales del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX, las vistas pictóricas de ciudades y paisajes presentándolas dentro de un cilindro o en una pared curva era una atracción popular para los europeos. Estas vistas mostraban más de lo que el ojo puede captar en una mirada; para apreciar la panorámica había que girar la cabeza o caminar alrededor de la escena. Eran obras compuestas por múltiples pinturas unidas.
Panorama de Londres del pintor Robert Barker, 1792
La exposición PANORAMA de Robert Barker, organizada en Londres en 1792, mostró estas pinturas y dio nombre a la técnica.
Naturalmente, una vez inventada la fotografía, empezó la carrera para producir fotos panorámicas. En 1844, Friedrich von Martens realizó tomas de París con su Megaskop; esta cámara montaba una placa de daguerrotipo curva con la superficie fotosensible orientada hacia una lente que giraba sobre un soporte movido por un juego de engranajes y manivela, el cual ofrecía un ángulo de visión de 150 grados. El diseño era muy complejo. El diseño de lente giratoria y placa curva de la Megaskop sirvió de patrón para las demás cámaras panorámicas, solo superadas a finales del siglo XX por las técnicas digitales de barrido.
Panorámicas de París hechas por Von Martens a mediados del siglo XIX
El pequeño tamaño del daguerrotipo y su capacidad para captar el detalle anticiparon la versatilidad del negativo en miniatura. Resultaba sencillo fijar con una cámara instrumentos como microscopios o telescopios, que producían una pequeña imagen (el calotipo tenía un valor limitado, porque las fibras del negativo en papel nublaban el detalle).
No obstante, los fotógrafos tuvieron que aprender que la imagen vista en un instrumento óptico era virtual (no podía proyectarse sobre una superficie), por lo que no había modo de capturarla en una fotografía. Para fotografiar la imagen se requerían unos rayos convergentes proyectables en una superficie. Una vez superado este obstáculo técnico, las cámaras de daguerrotipia se unieron a todo tipo de instrumentos ópticos. Los astrónomos hicieron daguerrotipos del cielo nocturno.
El estadounidense John Whipple tomó una daguerrotipo de la luna a través de un telescopio del observatorio de la Universidad de Harvard.
Naturaleza muerta
Una naturaleza muerta (o bodegón) es una obra que representa objetos inanimados.
Normalmente aparecen cosas del día a día: frutas, flores, jarrones, vasos, libros, instrumentos, calaveras, yeserías, esculturas pequeñas…La idea es que el artista (pintor o fotógrafo) se centra en la composición, la luz y la textura de esos objetos. No cuentan una historia como en un cuadro histórico, sino que buscan mostrar la belleza de lo cotidiano o experimentar
Hippolyte Bayard, Esculturas, 1839
Bodegón de 1829, Niépce
Louis Jules Duboscq-Soleil
Las arenas del tiempo. 1855. Thomas Richard Williams. Daguerrotipo. CÁMARA ESTEREOSCÓPICA
Los primeros fotógrafos retratistas
El retrato en el siglo XIX experimentó un desarrollo crucial, convirtiéndose en una de las formas más importantes de capturar y preservar la imagen de las personas. Antes de la invención de la fotografía, los retratos eran reservados principalmente para la élite a través de la pintura, pero la fotografía democratizó este arte al hacerlo más accesible. A lo largo del siglo XIX, se introdujeron nuevos procesos que hicieron posible que las personas comunes pudieran tener sus propios retratos.
Inicios del retrato fotográfico. El daguerrotipo fue el primer método exitoso para capturar imágenes de manera permanente. Aunque los daguerrotipos eran caros y delicados, se hicieron populares entre la clase media por ser más asequibles que los retratos pintados. Los primeros estudios de retratos fotográficos comenzaron a abrirse en París y luego en otras ciudades importantes.Poco después el colodión húmedo es la técnica que utilizan la mayoría de fotógrados en sus estudios.
Mathew Brady (EE.UU., 1822-1896)
Brady fue uno de los daguerrotipistas más conocidos de Estados Unidos. Famoso por sus retratos de políticos y figuras prominentes, como Abraham Lincoln, Brady jugó un papel fundamental en popularizar el daguerrotipo en América. Tuvo estudios de fotografía en Nueva York y en Washintong Más tarde, se hizo famoso por sus fotografías de la Guerra Civil estadounidense.
Edgar Allan Poe fotografía de Brady del siglo XIX
Thomas Edison,1877-8, Fonógrafo
Samuel Morse, 1857
Y es que uno de sus retratos fue utilizado por el pintor Francis Carpenter para la efigie que figuraría en el billete de cinco dólares durante décadas. Se rumorea que la autoría de la fotografía es para Alexander Gardner, uno de sus principales colaboradores.
André-Adolphe Disdéri (1819-1890)
El retrato seguía siendo la gran posibilidad comercial de una fotografía, en especial a mediados de siglo. En 1854, irrumpe en París Disdéri, con su formato de tarjeta de visita. Con una máquina de su invención, que patentó, provista de varios objetivos, hace que en la placa única se obtengan varias fotografías.
La tarjeta de visita, introducida por André-Adolphe-Eugène Disdéri en 1854, revolucionó el retrato fotográfico. Utilizando el proceso de colodión húmedo, las imágenes se imprimían en papel de albúmina y se montaban en tarjetas de cartón del tamaño de una tarjeta de presentación (alrededor de 6 x 10 cm). Estas tarjetas se hicieron extremadamente populares y se intercambiaban entre amigos y familiares, además de ser coleccionadas en álbumes.
Ejemplos de tarjetas de visita
Tarjeta de visita de Napoleón III (1859), por Disdéri. Este suceso popularizó el formato fotográfico de la tarjeta de visita.
Derivado de la tarjeta de visita, el retrato de gabinete fue un formato más grande, generalmente de unos 10 x 15 cm. Al igual que la tarjeta de visita, se trataba de una fotografía de albúmina sobre papel, montada en cartulina. Era comúnmente utilizado para retratos familiares y formales, y su tamaño permitía una mejor visualización de los detalles. En estos primeros retratos se utiliza atrezzo.
Ejemplos de retratos de gabinete
Gaspard- Félix Tournachon (NADAR) 1820-1910
Proceso fotográfico: colodión húmedo. Imágenes negativas.
Fotografiar es pintar con luz El retrato que mejor hago es de las personas que conozco
Natural de París, nació en 1820. Fue fotógrafo, caricaturista, periodista y novelista. Se dedicó al periodismo desde los 18 años, y en los años 50 retrató a gente famosa con el objetivo de hacer después caricaturas.
El éxito de sus caricaturas lo animó a plantearse un gran proyecto: grandes litografías de un millar de personajes célebres de la vida parisina. Conocido como el “Panthéon Nadar”, consistía de una inmensa colección de retratos y caricaturas con personajes como Doré, Delacroix, Rossini…
Con motivo de la realización del “Panteón” empezó la relación de Nadar con la fotografía. Se dejó aconsejar por el escritor Eugène Chavette (escritor), amigo suyo, para comprar una cámara y realizar las caricaturas a partir de los retratos fotográficos.
En 1854, Nadar abre con su hermano Adrien un estudio fotográfico en el número 113 en la rue Saint-Lazare de París. Tras el éxito de su estudio, fue trasladado a otro más grande en el Boulevard des Capucines. En este estudio coloca un gran letrero con su seudónimo en letras rojas. Era habitual que los estudios de fotografía estuvieran en áticos para que entrara la mayor cantidad de luz posible.
Estudio de Nadar en el Boulevard des Capucines de París, 1860.
Los primeros retratos de Nadar siguieron la línea de los daguerrotipistas utilizando luz natural; sin embargo, pronto comenzó a utilizar luz eléctrica con el fin de obtener más detalle en los tonos de piel, tratando de revelar el carácter del retratado.
Mantenía unas ideas estéticas sobre cómo realizar los retratos que le alejaban de los criterios más comerciales, pero que por el contrario lo elevaban al rango artístico. En todo momento se negó a colorear los retratos, así como a practicar cualquier tipo de retoque. También renunció a la utilización de elementos de atrezzo. Nadar únicamente se sirve de la luz (modo de iluminar al modelo) y del gesto (mirada y actitud de los modelos favorecida por la relajación de los amigos fotografiados), como elementos principales de la fotografía.
Retrato de Sarah Bernhardt
Hasta la irrupción de Nadar, los anteriores retratistas estaban condicionados por los tiempos de exposición. Nadar consigue gracias al colodión húmedo expresiones en los retratos mucho más naturales y unas miradas extraordinarias.
Sarah Bernhardt, actriz.
Retrato hecho por Nadar de Sara Bernhardt, 1864. Cartel litográfico hecho por Alphonse Mucha para la obra de teatro Gismonda en 1894
Charles Baudelaire
Gustave Eiffel, 1888
Víctor Hugo
Eugène Delacroix fotografiado por Nadar, 1858
Claude Monet fotografiado por Nadar, 1899
Ernestine Nadar, 1890
A Nadar también se deben las primeras fotografías aéreas de la historia en el año 1856, realizadas con una cámara fotográfica desde un globo aerostático.Fotografió París desde el aire y escribió sus experiencias en Les Mémoires du Géant en 1864, ilustrado con caricaturas de Honoré Daumier.
Algunas fotografías aéreas de Nadar
Nadar y su mujer Ernestine posando en la cesta de un globo en el estudio de Nadar. Hacia 1865.
Nadar élevant la photographie à la hauteur de l’art, caricatura de Honoré Daumier.
Primer fotógrafo que utilizó la luz artificial para fotografiar las catacumbas y el alcantarillado de París. 1860.
AUTORRETRATO DE NADAR EN LAS CATACUMBAS (1861)
Su mente pionera le llevó a ingeniar lo que denominó "foto-interviú", consistente en tomar una serie de fotografías al entrevistado (concretamente al científico Eugène Chevreul) mientras respondía a sus preguntas, consiguiendo con ello un despliegue de gestos que de algún modo impregnaban la personalidad del personaje. (1886)
Archivos arquitectónicos.
Si los edificios de Europa, muchos de ellos con siglos de antigüedad, tenían que ser registrados tenía que ser ahora o nunca. La industria se estaba desarrollando a un ritmo sin precedentes, y la población crecía de modo similar. Ambas estaban alterando la faz de paisajes, expandiendo núcleos urbanos y transformando los antiguos centros de las ciudades. Los nuevos ricos construían grandiosos edificios para los cuales se demolían las edificaciones antiguas que estorbaban. La Comisión de Monumentos Históricos francesa inició en 1837 la catalogación de las construcciones antiguas notables. Se le propone al director de la comisión, Prosper Merimée, que la fotografía podrían ser un buen medio para documentar sus trabajos. Merimée aceptó integrar la fotografía en el trabajo de la comisión; para ello, seleccionó a los mejores fotógrafos franceses: ÉDOUARD-DENIS BALDUS, HIPPOLYTE BAYARD, GUSTAVE LE GRAY Y HENRI LE SECQ. El proyecto se llamó Mission Héliographique y cada uno de estos fotógrafos recibió una lista de edificios a documentar, y fueron enviados a todos los rincones de Francia. Todos ellos trabajaron con negativos en papel. Se consiguieron 300 negativos. Las imágenes no fueron publicadas en vida de los fotógrafos, aunque algunas se expusieron en Sociéte Photographie de 1855.
De todos los fotógrafos de la Mission, Baldus quizás fue el que se sintió más cómodo con la fotografía arquitectónica. En el siglo XX este trabajo se convirtió en una referencia para la fotografía arquitectónica, y algunas de las imágenes tendrían un gran valor en las obras de restauración. Los fotógrafos no registraron solo edificaciones antiguas; también nuevas, incluso las vías férreas por entonces en construcción.
Édouard-Denis Baldus
Notre Dame de Paris,1856.
Notre Dame. Édouard Denis Baldus, 1860.
Arles. Cloitre St. Trophime (galería norte) Edouard Denis Baldus, 1855.
Catedral de Amiens (Puerta de la Virgen). Édouard Denis Baldus, 1853.
Arco del Triunfo. Édouard Denis Baldus, 1860.
Hotel de Cluny, París, 1851. Gustave Le Gray.
Las murallas de Carcason, 1851. Gustave Le Gray
Tras su éxito en la Mission, el ministerio de Interior le encargó a Baldus la fotografía de grandes proyectos en construcción como el Louvre. El museo se ha ampliado en varias ocasiones sobre el lugar del palacio original, construido inicialmente como una fortaleza a finales del siglo XIII.
Entrada al Pase Donzère. Édouard Denis Baldus, 1861.
Estación de tren de Boulogne. Édouard Denis Baldus, 1855.
Estación de Longueau. Édouard Denis Baldus
Los hermanos Alinari
Muchos países europeos siguieron la iniciativa francesa de documentar sus monumentos más relevantes. Un ejemplo de ello lo encontramos en Italia con los hermanos Alinari. Es la empresa de fotografía más antigua que existe, fue fundada en 1852 por Leopoldo Alinari, con sus hermanos Gioseppe y Romualdo. Especializados en retratos y en fotografía de obras de arte y monumentos históricos, el negocio fue muy próspero.
Catedral de Florencia , 1860
Algunas fotos de los hermanos Allinari
Explorando el mundo: fotógrafos viajeros
Panorama europeo
Búsqueda de imágenes de culturas "exóticas". Egipto, Palestina y Japón
La daguerrotipia se extendió primero por Europa y EE.UU, y luego por otras partes del mundo. Los fotógrafos llegaron a China poco después de 1839, pero los primeros daguerrotipos identificados allí, de Jules Iter, datan de 1844. La primera imagen de Australia se tomó ya en 1841, y Helgi Sigurdsson llevó la daguerrotipia a Islandia en 1846, tras aprender fotografía cuando se suponía que estaba estudiando medicina en Copenhague. En India ya se veían anuncios de prensa de daguerrotipia en 1840, poco después de su invención en Europa. En 1842, un carro tirado por seis caballos abandonó el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, en Moscú y viajó a Teherán (Irán) para entregar un equipo de daguerrotipia a Muhammad Sah Kayar, rey de Persia, que lo había pedido. La fotografía tardó algo más en llegar a Japón: en 1843, Toshinojo intentó importar el equipo necesario, pero, según los registros de la época no llegó hasta 1848. Los viajeros volvían a casa desde tierras lejanas con fotografías de montañas coronadas de nubes y palacios, lo que sugería que podían obtenerse grandes riquezas enviado barcos.
Desde las campañas napoleónicas de 1798, los franceses se habían sentido intrigados por Egipto, Tierra Santa y Oriente. El escritor Maxime du Camp realizó las más célebres entre las primeras fotografías de viajes. Entre 1849 y 1851, y junto a Gustave Flaubert (escritor francés), viajó por Egipto y hasta Turquía, a través de Palestina y Siria. Usando el procedimiento de la calotipia, la pareja registró los principales monumentos. Du Camp había obtenido patrocinio oficial para su trabajo, el cual representó el primer intento de crear un estudio ilustrado coherente sobre un tema. La publicación en 1852 de Égipte, Nubie, Palestine et Syrye, álbum con 125 impresiones sobre papel salado a partir de 220 negativos de Du Camp se vendió de inmediato.
Cinco años después, el arqueólogo Auguste Salzmann usó la fotografía para corroborar los dibujos de ruinas de Félicien de Saulcy que habían sido descartados por ser demasiado fantasiosos. Las fotografías tomadas por Salzmann se concentraban en el detalle, en contraste con el gusto de la época por las vistas generales. La positiva recepción de los trabajos de Du Camp y Salzmann marcó un momento clave en la cultura visual: por primera vez, la visión occidental de Oriente se configuraba a partir de fotografías. Aunque Oriente Próximo estuviera geográficamente cerca de Europa, la religión y la política constituían barreras más altas que la tierra y el mar. Con todo, superando las reservas locales, los hermanos Abdullah abrieron estudios en Constantinopla (Estambul), El Cairo y Alejandría, y en 1862 fueron nombrados fotógrafos de la corte del sultanato otomano.
Auguste Salzmann: imágenes de ruinas
Jerusalén. Tumba de Zachary (1854)
Puerta de Damasco, Jerusalén (1854)
Francis Frith (1822-1898)
Este fotógrafo nacido en Chesterfield (Inglaterra) fue miembro fundador de la Sociedad Fotográfica de Liverpool en 1853 y cofundador de la Royal Photographic Society. En 1855 termina por dedicarse enteramente a la fotografía.
De 1856 a 1859 Frith hizo expediciones fotográficas a Egipto y Palestina. En 1860 fundó su propia compañía e hizo reportajes fotográficos de viajes internacionales por Italia, Escandinavia, España, Suiza, Japón, China y la India, así como un amplio cuerpo de trabajo en Gran Bretaña a finales del siglo XIX.
La pirámide escalonada Sakkarah, 1858
Francis Frith 1855-98
Templo de Luxor, 1858.
Felice Beato (1832-1909)
Fotógrafo británico que es conocido sobre todo por la serie de fotos de escenas cotidianas que hace de Japón, donde reside de 1863 a 1877, aunque fotografía otros lugares de Asia. En Japón se unió a Charles Wirgman, que llevaba dos años trabajando en Yokohama, donde fundaron Beato & Wirgman, Artists and Photographers. Wirgman convertía las fotografías de Beato en ilustraciones y este convertía las ilustraciones de Wirgman en fotos. Samuráis y geishas desfilan por una amplia colección que retrata la vida cotidiana japonesa en el siglo XIX. Lo que engrandece la labor de Beato es la dificultad de acceder a los lugares a los que él accedía, cuando los movimientos de los extranjeros estaban tan limitados en el Japón de mediados del siglo XIX.
Gran parte de sus negativos se quemaron en un incendio en la ciudad de Yokohama. Más tarde funda su propio estudio, Beato & Co., Photographers. Allí coloreaba las fotografías a mano y compaginaba su labor como fotógrafo con distintos negocios, como la importación de bolsos y alfombras. Trabajaba sin descanso con la intención de repetir las fotos que consumió el fuego.
En 1896, después de vender casi todo cuanto tenía, se fue a Birmania y abrió un estudio fotográfico. Supuestamente, murió en Italia en 1909.
Palacio de porcelana, Pekín, 1860. Felice Beato
Palacio Imperial de Pekín, Felice Beato, 1860
Palacio de verano, Pekín, Felice Beato, 1860
Taj Mahal, Felice Beato, 1859
Samurai, 1863 Treasury Street, Canton, 1860
Gheisas, 1863/77
Gheisas, 1863/77
Felice Beato, 1863
Felice Beato, 1875.
Felice Beato, década de 1860
Panorama estadounidense
Exploraciones del Oeste y visibilización de los pueblos aborígenes. Guerra Civil.
La exploración del Oeste.
Los relatos sobre los paisajes escultóricos del Salvaje Oeste llegaron con rapidez a los salones de la Costa Este de EEUU. Las descripciones de una naturaleza indómita evocaban una mezcla embriagadora de libertad y peligro, y excitaban el interés de los fotógrafos. Abrieron el camino John Charles Frémont y Salomon Carvalho, que en 1854 volvieron de lo que hoy son los estados de Kansas, Colorado y Utah con cientos de daguerrotipos. La guerra de Secesión impidió toda la exploración entre 1861 y 1865, pero después el U.S Geological and Geographic Survey envió al Oeste equipos de fotógrafos. Destacamos nombres como Sullivan o Carleton Watkins.
En esta época las impresiones tenían que tener el mismo tamaño que los negativos, así que Carleton Watkins (fotógrafo) encargó a un ebanista en 1861 la creación de una cámara que pudiera montar negativos de cristal de 46x56cm. La habilidad necesaria para cubrir uniformemente una de esas placas con colodión húmedo era considerable. Las fotografías de Watkins asombraron al público y otros fotógrafos, como Henry Jackson, entraron en la competición. En 1900 se construyó una cámara Mamut que podía tomar imágenes de 1,4 x 2,5 m
Las cámaras mamut
Cathedral Rocks, Carleton E. Watkins 1865–66
Timothy O'Sullivan. Ruinas en el cañón de Chelly, Nuevo México. 1873
Timothy O’Sullivan
Valle de los reyes. Francis Frith, 1857
John K. Hillers (1843-1925)
John Karl Hillers, nacido en 1843, fue un fotógrafo del gobierno estadounidense. Hillers comenzó a hacer fotografías mientras exploraba el terreno alrededor del río Colorado en 1871. Fue parte de un equipo de investigación dirigido por John Wesley Powell, un geólogo y etnólogo. Desde la década de 1870 hasta alrededor de 1900, Hillers continuó trabajando para Powell, quien se convirtió en el primer director de la Oficina de Etnología de EE. UU. Tal vez reflejando los intereses de Powell, el énfasis del trabajo de Hillers gradualmente cambió de geología y geografía a la etnología. Pasó casi veinte años explorando California y Nuevo México, y finalmente produjo un registro sensible de los nativos americanos y su forma de vida. Las fotografías de Hillers, vistas por un público más amplio que las de otros fotógrafos, tuvieron un gran impacto en los estadounidenses y en la fotografía estadounidense. Murió en Washington, en 1925.
Big Navajo, Walpi, Arizona, 1879
Timothy O'Sullivan (1840-1882).
O'Sullivan comenzó su carrera fotográfica como aprendiz en la galería Fulton Street de Mathew Brady en la ciudad de Nueva York. En 1861, a la edad de veintiún años, O'Sullivan se unió al equipo de fotógrafos de la Guerra Civil (1861-5). O'Sullivan construyó su reputación a partir de imágenes que transmitían el poder destructivo de la guerra moderna. Sus fotografías de los fuertes Fisher y Sedgwick sugieren el sombrío efecto psicológico y físico de los continuos bombardeos de cañones distantes sobre los soldados detrás de las barricadas.
En 1867, O'Sullivan se unió al estudio geológico del paralelo cuarenta de Clarence King. La carta de autorización del general de brigada A. A. Humphreys, jefe de ingenieros del Departamento de Guerra, encargaba a King "dirigir una exploración geológica y topográfica del territorio entre las Montañas Rocosas y la Sierra Nevada, incluida la ruta o rutas del ferrocarril del Pacífico". Su trabajo para el estudio King a menudo funcionó como documentación científica objetiva y como una evocación personal de las fantásticas y hermosas cualidades del paisaje occidental.
Guerra civil estadounidense 1861-1865 (también llamada guerra de Secesión)
"La cosecha de la muerte": muertos en la batalla de Gettysburg, Pensilvania, fotografía de Timothy O'Sullivan.
Después de la guerra realiza expediciones organizadas y financiadas por el gobierno para explorar el Oeste
Inscription Rock, Monumento Nacional El Morro, 1873
Algunas imágenes de la expedición del paralelo cuarenta
Cañón de Chelly, 1873 Timothy O'Sullivan
Cataratas de Shoshone, 1868.
Pero el primer conflicto bélico que se fotografía no es la guerra civil de EEUU, es la GUERRA DE CRIMEA (1853-1856).
Roger Fenton (1819-1869)
Considerado el primer reportero de guerra
Roger Fenton nació en Lancashire, Gran Bretaña y fue uno de los pioneros de la fotografía en la mitad del siglo XIX.
Se desplazó a París para estudiar derecho, pero compaginó estos estudios con su verdadera pasión, la fotografía. Sus primeras fotografías vieron la luz en febrero de 1852.
Ese año se desplazó a Rusia con un amigo, realizando numerosas fotografías de Moscú, San Petersburgo y Kiev, que son de las mejores de su obra. Al regresar de Londres fueron expuestas y ganó un gran reconocimiento, no sólo popular, sino también de la propia familia real.
Fundó la Sociedad Fotográfica (más tarde designada Sociedad Real Fotográfica) en 1853; fue nombrado el primer fotógrafo oficial del Museo Británico en 1854; logró un amplio reconocimiento por sus fotografías de la Guerra de Crimea en 1855; y destacó a lo largo de la década como fotógrafo en todos los géneros del medio: arquitectura, paisaje, retrato, naturaleza muerta y reportaje.
Moscú, Cúpulas de las iglesias del Kremlin
Roger Fenton
1852
Fenton fue comisionado por el editor de Manchester Thomas Agnew & Sons para viajar a Crimea y documentar la guerra. Su misión fue alentada por el la propia Reina Victoria, que le puso una condición: no mostrar los horrores que provocan los conflictos bélicos. De esta forma se conseguía que los familiares de los soldados y la ciudadanía no se desmoralizaran. La extensa documentación de Fenton sobre la guerra incluía imágenes del puerto de Balaklava, los campos, el terreno de batalla y retratos de oficiales, soldados y personal de apoyo de los diversos ejércitos aliados.
Trabajaba con colodión húmedo. Cada placa de cristal tenía que ser sensibilizada inmediatamente antes de la exposición y revelarla inmediatamente después, antes de que se secase, lo que exigía el uso de alguna forma de cuarto oscuro móvil.
La furgoneta del fotógrafo con Marcus Sparling (ayudante) en Crimea, Roger Fenton, 1855
Oficiales, Roger Fenton, 1855.
Un día tranquilo en la batería. 1855
Gen Brown y sus soldados. Roger Fenton.
General de División Sir George Buller, Roger Fenton, 1855.
Valle de la Sombra de Muerte es sin duda la fotografía más famosa de esta serie. No solo constata las lúgubres secuelas de la guerra, sino que subraya el sinsentido de la guerra: «Al llegar a un barranco llamado el Valle de la Muerte, la vista sobrepasó toda imaginación: balas de cañón yacían, formaban un arroyo en el fondo —escribe Fenton— Tantos que no se podía caminar sin pisarlos».
Fotografía y ciencia
Étienne Jules Marey (Francia, 1830 – 1904)
Cuando empezó sus experimentos fotográficos Marey era ya un renombrado fisiólogo.
En 1881 Marey conoció a Muybridge, quien lo convenció del valor de la fotografía para su investigación. Marey fue el primero en explorar otra forma de captar el movimiento mediante fotografias: grabar una serie de exposiciones en una sola imagen, capturando en único negativo las etapas de un movimiento. Dicho proceso garantizaba que los momentos captados eran realmente secuenciales.
Su invento más destacado en torno a su trabajo fue el perfeccionamiento de un instrumento inventado por Jules Janssen en 1874. Creó así el "rifle fotográfico" que podía capturar doce imágenes por segundo. De esta manera podía congelarse el movimiento de casi cualquier cosa.
En el año 1882 sustituyó su rifle fotográfico por una cámara de cronofotografía. Esta era de placa fija y tenía un obturador con el que podía controlar el tiempo.
La cronofotografía con su método y con distintos instrumentos de registro consigue plasmar la relación entre el espacio y el tiempo. Queda así plasmada la huella del movimiento. Con esta técnica plasmó y pudo congelar los pasos de un hombre y los de un caballo. También cómo volaban diferentes insectos y aves.
CRONOFOTOGRAFÍA
Eadweard Muybridge
Eadweard Muybridge (1830-1904) fue un fotógrafo e innovador británico, conocido por su trabajo pionero en la fotografía en movimiento. Muybridge es famoso por sus estudios de locomoción animal y humana, en particular, por su serie fotográfica llamada The Horse in Motion (1878). Este estudio fue encargado por el magnate Leland Stanford para determinar si los caballos levantan las cuatro patas del suelo al galopar, algo que Muybridge logró capturar utilizando múltiples cámaras dispuestas en secuencia.
Su técnica de fotografía en serie fue fundamental en el desarrollo del cine, ya que permitía mostrar imágenes en rápida sucesión, creando una ilusión de movimiento. También es conocido por sus estudios de movimiento humano, que se publicaron en el trabajo titulado Animal Locomotion (1887).
ESTUDIOS DE MOVIMIENTO
Caballo al galope. Eadweard Muybridge. Muybridge tomó esta serie de Fografías utilizando varias cámaras. Eadweard, nacido en Londres emigró a EE.UU en la década de 1850. Fue fotógrafo del Oeste americano. Leland Stanford (ex gobernador de California) en 1872 pretendía resolver un debate sobre si las cuatro patas de un caballo se alzaban sobre el suelo a la vez en algún momento cuando trotaban o galopaban. Muybridge consiguió hacer las fotografías que propaban el "momento de suspensión" Inventa un obturador mecánico que permite realizar estas tomas tras varios intentos. Se le considera precursor del cine: inventa un proyector llamado zoopraxiscopio.
Fotografía y arte. Debate del siglo XIX.
La fotografía a principios del siglo XIX se consideraba un procedimiento mecánico y técnico, que reproducía automáticamente la realidad, sin la intervención manual y creativa que caracterizaba a la pintura o la escultura. Además, su capacidad de reproducción múltiple se veía como contraria al concepto de obra única en las Bellas Artes.
Algunos de los primeros fotógrafos imitaron los géneros pictóricos tradicionales: bodegones, retratos, escenas alegóricas. Niepce, Daguerre o Talbot se inspiraban en la pintura para legitimar su medio. En los primeros años la fotografía buscó un “lugar” dentro de los modelos visuales ya aceptados.
La fotografía pasa a ser considerada un arte cuando deja de imitar la pintura y asume sus propios medios expresivos (encuadre, luz, tiempo de exposición, nitidez, relación con la realidad). Es decir, con la llegada de la fotografía directa y la consolidación de discursos como el de Stieglitz a comienzos del siglo XX.
Impresionismo: primer movimiento artístico que imita la fotografía
El impresionismo es un movimiento artístico que se originó en la segunda mitad del siglo XIX en Francia. Se caracteriza por la representación de impresiones visuales y la captura de la luz y el color en el momento presente en lugar de buscar detalles precisos y realismo. Los pintores impresionistas se enfocan en plasmar sensaciones visuales y emociones evocadas por escenas cotidianas y la naturaleza.
Los artistas impresionistas, como Monet, Degas, Renoir y Pissarro, utilizan pinceladas sueltas, colores vivos y técnicas que representan la atmósfera y la luminosidad de una escena. Este estilo tuvo un gran impacto en la evolución del arte moderno y cambió la forma en que se concebía la pintura, alejándola de la representación detallada hacia una expresión más subjetiva y emocional.
Impresión, sol naciente. Claude Monet. 1872.
Edgar Degas: impresionismo. Copia puntos de vista que ha observado en la fotografía
Delacroix defendía la fotografía como herramienta de observación: útil para captar gestos, expresiones y detalles que luego podían inspirar al pintor. Otros críticos, en cambio, la rechazaban como “mecánica” y sin mérito artístico, reduciéndola a simple recurso técnico o documental.
La caza de Quorn en plena carrera: Segundos caballos. 1835 John Dalby
Edgar Degas
La fotografía académica del siglo XIX es una corriente que combina el rigor técnico con una inspiración estética basada en las normas del arte clásico y la pintura académica. Aunque su objetivo principal era representar la realidad de manera precisa y objetiva, muchos fotógrafos académicos, como Oscar Rejlander y Henry Peach Robinson, usaban técnicas de manipulación en el revelado, como el montaje de negativos y la combinación de imágenes, para crear composiciones complejas con fines narrativos, morales o artísticos. Estas imágenes buscaban contar historias o transmitir ideas, emulando la estructura y el simbolismo de las obras pictóricas clásicas.
Fotografías académicas: Oscar Rejlander
Oscar Gustave Rejlander (1813-1875) fue un fotógrafo sueco que desarrolló su carrera en Inglaterra, reconocido tanto por sus innovadoras técnicas de montaje fotográfico como por sus retratos y estudios artísticos. Combinó un dominio técnico riguroso con una sensibilidad artística, explorando temas morales y literarios. Su trabajo ayudó trató de hacer de la fotografía una forma legítima de arte durante el siglo XIX.
Los dos caminos de la vida
La escuela de Atenas Rafael Sanzio 1510 y 1512
Fading awagMadonna con el niño y San Juan Bautista
Por otro lado, la fotografía pictorialista surgió como una respuesta estética y filosófica al carácter técnico de la fotografía académica. Los pictorialistas buscaban que la fotografía fuera reconocida como una disciplina artística al mismo nivel que la pintura. Para ello, desarrollaron un estilo más subjetivo y emocional. Se centraban en transmitir atmósferas, sentimientos y visiones personales del mundo. Para lograr estos efectos, manipulaban los procesos fotográficos mediante técnicas como la goma bicromatada, la platinotipia o el uso deliberado del desenfoque, dando a las imágenes una apariencia similar a la pintura. Los temas pictorialistas solían ser poéticos, oníricos o introspectivos, mostrando paisajes idealizados, retratos íntimos y escenas de inspiración literaria.
Fotografía pictorialismo:Julia Margaret Cameron
Julia Margaret Cameron (1815-1879) fue una fotógrafa británica pionera del pictorialismo, reconocida por su contribución para elevar la fotografía al nivel de arte. Comenzó a practicar la fotografía a los 48 años, tras recibir una cámara como regalo, y rápidamente desarrolló un estilo propio, caracterizado por retratos con suaves desenfoques y composiciones inspiradas en la pintura y la literatura. Sus primeros sujetos fueron familiares y amigos cercanos, a quienes fotografiaba con gran sensibilidad, capturando expresiones profundas y momentos íntimos. Entre sus retratados más famosos se encuentran personalidades de la época como Charles Darwin, Alfred Tennyson y miembros de la alta sociedad británica. Cameron no buscaba la perfección técnica, sino transmitir emoción y poesía en sus imágenes, lo que la convirtió en una figura clave del movimiento pictorialista y en una influencia decisiva para la fotografía artística del siglo XIX.
Los prerrafaelitas fueron un influyente grupo de artistas y escritores del siglo XIX que buscaban una revolución en el mundo del arte. Su movimiento, conocido como la Hermandad Prerrafaelita, se caracterizaba por la devoción a la representación de la naturaleza y la búsqueda de la pureza artística, en contraposición a las convenciones del Renacimiento italiano.
Este grupo de artistas, que incluía figuras destacadas como Dante Gabriel Rossetti, John Everett Millais y William Holman Hunt, abogaba por un estilo artístico que destacaba la minuciosidad en los detalles, la utilización de colores brillantes y la incorporación de simbolismo en sus pinturas. Sus obras a menudo representaban escenas literarias, mitológicas o históricas, y se caracterizaban por la inclusión de elementos simbólicos y una narrativa clara.
Los prerrafaelitas exploraron temas como la belleza natural, la espiritualidad y la feminidad en su arte. Sus retratos de mujeres a menudo enfatizaban la naturalidad y la pureza, con un énfasis particular en el cabello largo y ondulado.
Dante Gabriel Rossetti. Proserpina. 1874.
Ofelia, John Everett Millais, 1852
La muerte del rey Arturo, 1860. James Archer
La muerte de Arturo (1874)
El efecto flou en el pictorialismo es un recurso estético que suaviza y difumina los contornos de la imagen, creando una atmósfera borrosa y poética. Los fotógrafos lo conseguían mediante lentes especiales, filtros difusores o manipulaciones sobre la cámara y el negativo, con el fin de apartarse de la nitidez mecánica propia de la fotografía documental. Gracias a este efecto, las imágenes pictorialistas transmitían un aire de ensoñación, intimidad y subjetividad, acercando la fotografía al lenguaje de la pintura y reforzando su aspiración artística.
La Madonna Riposata (1865)
La Madonna Penserosa (1864)
Julia Jackson,1867
Adolf de Meyer
Fotografía pictorialista de moda
Adolf de Meyer fue el fotógrafo que aplica el pictorialismo en la fotografía de moda.
Nació en París, en 1868, y murió en Los Ángeles, en 1949. Sus fotos tienen una gran carga de sensibilidad, de atención a la composición en la búsqueda del equilibrio y el intimismo. Destaca por el uso de una composición pensada y decorativa.En sus fotografías se centraba en el tratamiento de la luz, en la desintegración de la forma dando sensación atmosférica, en el ambiente y en plasmar imprecisiones para dar la sensación de pinceladas. Comienza a trabajar para Vogue en 1913.
Los retratos de Gertrude Vanderbilt Whitney fueron su primer encargo para Vogue
Mae Murray Adolph de Meyer, 1918.
Jeanne Eagels, 1921
Fotografía que muestra a dos modelos femeninas en una mesa. Estudio de moda inédito para Vogue, 1919.
Fotografía pictorialista: Frank Eugene.
Adán y Eva (1898): derecha. Autorretrato Eugene: izquierda
Frank Eugene. Musas. (1908): arribaFrank Eugene. Rebeca. (1910): derecha
Fotografía pictorialista: Robert Demachy.
Las impresiones nobles: Fotografías que se obtienen mediante la aplicación de pigmentos en las emulsiones de gelatina(goma bicromatada).
Retrato de Demachy: arriba. Struggle, 1904: derecha.
Study in Red (1898): izquierda.
Alfred Stieglitz ( 1864- 1946)
El inicio del siglo XX y la fotografía directa
Stieglitz defendía que la fotografía debía abandonar la imitación de la pintura y aprovechar sus recursos propios: nitidez, encuadre, luz, espontaneidad. La “fotografía directa” rechazaba manipulaciones pictorialistas y reivindicaba la autenticidad de la cámara como herramienta artística autónoma.
Un nuevo camino: la fotografía directa: Alfred Stieglitz
Alfred Stieglitz (1864-1946) fue un influyente fotógrafo y defensor del arte fotográfico en los Estados Unidos. Es considerado una figura clave en la historia de la fotografía y un precursor del movimiento moderno en la fotografía y las artes visuales. Algunos aspectos destacados de su vida y su contribución al mundo de la fotografía son: Fotografía pictorialista: En sus primeros años como fotógrafo, Stieglitz se destacó como un importante exponente del movimiento pictorialista en la fotografía. Más tarde Stieglitz salta al estilo directo que es donde realmente destaca. Fotografía directa: Con el tiempo, Stieglitz abandonó el pictorialismo y se convirtió en un defensor de la "fotografía directa". Abogó por la fotografía sin trucos ni manipulaciones, donde la pureza de la imagen capturada en cámara se consideraba el valor más importante. Photo-Secession: En 1902, Stieglitz fundó la "Photo-Secession", un grupo de fotógrafos que promovía la fotografía como arte. Exposición 291: Stieglitz dirigió la galería "291" en Nueva York, que fue un importante centro de exhibición de arte moderno, incluyendo fotografía, pintura y escultura. . Revista "Camera Work": La revista que Stieglitz editaba, "Camera Work", fue una influencia importante en el desarrollo de la fotografía moderna y el arte en los Estados Unidos. Presentó fotografías de renombrados fotógrafos y artistas, junto con escritos críticos sobre el arte y la fotografía.
Alfred Stieglitz dejó un legado duradero en la historia de la fotografía al desafiar las convenciones de su época y elevar la fotografía al estatus de un arte respetado.
Fotografía directa: cámaras más ligeras que permiten centrarse en la imagen. Procesos fotográficos más sencillos (gelatina y luego el carrete, adiós al colodión) Fotografía como una imagen simbólica. El motivo fundamental del arte no es la reproducción de la naturaleza, sino provocar la imaginación.
Invierno en la Quinta Avenida (1892). Alfred Stieglitz.
Georgia O'Keeffe. (1918): izquierda. El nuevo y el viejo Nueva York. (1910):arriba
La mano del hombre. 1902.
La ciudad de la ambición (1910). Izquierda. Manos (1917). Arriba.
El entrepuente (1907).
Stieglitz tomó la imagen a bordo de un transatlántico entre Nueva York y Europa. La fotografía muestra a pasajeros de tercera clase en la cubierta inferior, separados de los de primera clase por la estructura del barco. Más allá del tema social (emigración, desigualdad), Stieglitz valoraba la composición formal: líneas diagonales, planos superpuestos, contrastes de luz y sombra. Para él representaba “la fotografía como arte puro”, capaz de expresar tanto la modernidad como una mirada personal.
FOTO TEMA 2: LOS PRIMEROS FOTÓGRAFOS
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TEMA 2: Los primeros fotógrafos
Pocos años después de su invención, la fotografía no solo se había extendido por el mundo; había dado un salto adelante en su desarrollo técnico. Fotógrafos, químicos y fabricantes concibieron innumerables formas de mejorar la velocidad, la calidad y la claridad de las imágenes, abordando el reto desde todos los ángulos posibles. Las cámaras se beneficiaron de un flujo constante de innovaciones, todas ellas orientadas a hacerlas más manejables y rápidas, pero lo suficientemente resistentes como para usarlas fuera del estudio. También hubo un aluvión de mejoras en las lentes. Entonces, como ahora, la gente las quería más pequeñas, ligeras, rápidas, baratas y mejores. Y los científicos mejoraron la sensibilidad de los materiales fotográficos, introduciendo innovaciones como las lentes curvas para tomar panorámicas.
Pero así como en el frente técnico los objetivos estaban claros y el progreso era constante, sin apenas pasos en falso, en el frente creativo y artístico había problemas: los fotógrafos discutían entre sí y se veían acosados por las bellas artes. Mientras los acaudalados aficionados continuaban en este debate, los fotógrafos profesionales disfrutaban del botín de las maletas y dejaron atrás aquellas discusiones para dirigirse a fotografías; así nació una nueva figura: la del fotógrafo de viajes, el valor de cuyas expediciones se juzgaba por la calidad de las imágenes con las que volvía a casa. Otros abrieron un nuevo camino para la fotografía, emprendiendo el proyecto de documentarlo todo: la vida, el planeta e incluso el universo.
Forzando el medio
Apenas se había expuesto la primera fotografía cuando los inventores lanzaron proyectos para ver hasta dónde podía forzarse el medio y probar la capacidad de la daguerrotipia para captar cualquier cosa visible.
Uno de los avances que mostraron que los fotógrafos podían extender la visión humana fue la panorámica. Desde finales del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX, las vistas pictóricas de ciudades y paisajes presentándolas dentro de un cilindro o en una pared curva era una atracción popular para los europeos. Estas vistas mostraban más de lo que el ojo puede captar en una mirada; para apreciar la panorámica había que girar la cabeza o caminar alrededor de la escena. Eran obras compuestas por múltiples pinturas unidas.
Panorama de Londres del pintor Robert Barker, 1792
La exposición PANORAMA de Robert Barker, organizada en Londres en 1792, mostró estas pinturas y dio nombre a la técnica.
Naturalmente, una vez inventada la fotografía, empezó la carrera para producir fotos panorámicas. En 1844, Friedrich von Martens realizó tomas de París con su Megaskop; esta cámara montaba una placa de daguerrotipo curva con la superficie fotosensible orientada hacia una lente que giraba sobre un soporte movido por un juego de engranajes y manivela, el cual ofrecía un ángulo de visión de 150 grados. El diseño era muy complejo. El diseño de lente giratoria y placa curva de la Megaskop sirvió de patrón para las demás cámaras panorámicas, solo superadas a finales del siglo XX por las técnicas digitales de barrido.
Panorámicas de París hechas por Von Martens a mediados del siglo XIX
El pequeño tamaño del daguerrotipo y su capacidad para captar el detalle anticiparon la versatilidad del negativo en miniatura. Resultaba sencillo fijar con una cámara instrumentos como microscopios o telescopios, que producían una pequeña imagen (el calotipo tenía un valor limitado, porque las fibras del negativo en papel nublaban el detalle). No obstante, los fotógrafos tuvieron que aprender que la imagen vista en un instrumento óptico era virtual (no podía proyectarse sobre una superficie), por lo que no había modo de capturarla en una fotografía. Para fotografiar la imagen se requerían unos rayos convergentes proyectables en una superficie. Una vez superado este obstáculo técnico, las cámaras de daguerrotipia se unieron a todo tipo de instrumentos ópticos. Los astrónomos hicieron daguerrotipos del cielo nocturno.
El estadounidense John Whipple tomó una daguerrotipo de la luna a través de un telescopio del observatorio de la Universidad de Harvard.
Naturaleza muerta
Una naturaleza muerta (o bodegón) es una obra que representa objetos inanimados. Normalmente aparecen cosas del día a día: frutas, flores, jarrones, vasos, libros, instrumentos, calaveras, yeserías, esculturas pequeñas…La idea es que el artista (pintor o fotógrafo) se centra en la composición, la luz y la textura de esos objetos. No cuentan una historia como en un cuadro histórico, sino que buscan mostrar la belleza de lo cotidiano o experimentar
Hippolyte Bayard, Esculturas, 1839
Bodegón de 1829, Niépce
Louis Jules Duboscq-Soleil
Las arenas del tiempo. 1855. Thomas Richard Williams. Daguerrotipo. CÁMARA ESTEREOSCÓPICA
Los primeros fotógrafos retratistas
El retrato en el siglo XIX experimentó un desarrollo crucial, convirtiéndose en una de las formas más importantes de capturar y preservar la imagen de las personas. Antes de la invención de la fotografía, los retratos eran reservados principalmente para la élite a través de la pintura, pero la fotografía democratizó este arte al hacerlo más accesible. A lo largo del siglo XIX, se introdujeron nuevos procesos que hicieron posible que las personas comunes pudieran tener sus propios retratos. Inicios del retrato fotográfico. El daguerrotipo fue el primer método exitoso para capturar imágenes de manera permanente. Aunque los daguerrotipos eran caros y delicados, se hicieron populares entre la clase media por ser más asequibles que los retratos pintados. Los primeros estudios de retratos fotográficos comenzaron a abrirse en París y luego en otras ciudades importantes.Poco después el colodión húmedo es la técnica que utilizan la mayoría de fotógrados en sus estudios.
Mathew Brady (EE.UU., 1822-1896)
Brady fue uno de los daguerrotipistas más conocidos de Estados Unidos. Famoso por sus retratos de políticos y figuras prominentes, como Abraham Lincoln, Brady jugó un papel fundamental en popularizar el daguerrotipo en América. Tuvo estudios de fotografía en Nueva York y en Washintong Más tarde, se hizo famoso por sus fotografías de la Guerra Civil estadounidense.
Edgar Allan Poe fotografía de Brady del siglo XIX
Thomas Edison,1877-8, Fonógrafo
Samuel Morse, 1857
Y es que uno de sus retratos fue utilizado por el pintor Francis Carpenter para la efigie que figuraría en el billete de cinco dólares durante décadas. Se rumorea que la autoría de la fotografía es para Alexander Gardner, uno de sus principales colaboradores.
André-Adolphe Disdéri (1819-1890)
El retrato seguía siendo la gran posibilidad comercial de una fotografía, en especial a mediados de siglo. En 1854, irrumpe en París Disdéri, con su formato de tarjeta de visita. Con una máquina de su invención, que patentó, provista de varios objetivos, hace que en la placa única se obtengan varias fotografías.
La tarjeta de visita, introducida por André-Adolphe-Eugène Disdéri en 1854, revolucionó el retrato fotográfico. Utilizando el proceso de colodión húmedo, las imágenes se imprimían en papel de albúmina y se montaban en tarjetas de cartón del tamaño de una tarjeta de presentación (alrededor de 6 x 10 cm). Estas tarjetas se hicieron extremadamente populares y se intercambiaban entre amigos y familiares, además de ser coleccionadas en álbumes.
Ejemplos de tarjetas de visita
Tarjeta de visita de Napoleón III (1859), por Disdéri. Este suceso popularizó el formato fotográfico de la tarjeta de visita.
Derivado de la tarjeta de visita, el retrato de gabinete fue un formato más grande, generalmente de unos 10 x 15 cm. Al igual que la tarjeta de visita, se trataba de una fotografía de albúmina sobre papel, montada en cartulina. Era comúnmente utilizado para retratos familiares y formales, y su tamaño permitía una mejor visualización de los detalles. En estos primeros retratos se utiliza atrezzo.
Ejemplos de retratos de gabinete
Gaspard- Félix Tournachon (NADAR) 1820-1910
Proceso fotográfico: colodión húmedo. Imágenes negativas.
Fotografiar es pintar con luz El retrato que mejor hago es de las personas que conozco
Natural de París, nació en 1820. Fue fotógrafo, caricaturista, periodista y novelista. Se dedicó al periodismo desde los 18 años, y en los años 50 retrató a gente famosa con el objetivo de hacer después caricaturas.
El éxito de sus caricaturas lo animó a plantearse un gran proyecto: grandes litografías de un millar de personajes célebres de la vida parisina. Conocido como el “Panthéon Nadar”, consistía de una inmensa colección de retratos y caricaturas con personajes como Doré, Delacroix, Rossini… Con motivo de la realización del “Panteón” empezó la relación de Nadar con la fotografía. Se dejó aconsejar por el escritor Eugène Chavette (escritor), amigo suyo, para comprar una cámara y realizar las caricaturas a partir de los retratos fotográficos.
En 1854, Nadar abre con su hermano Adrien un estudio fotográfico en el número 113 en la rue Saint-Lazare de París. Tras el éxito de su estudio, fue trasladado a otro más grande en el Boulevard des Capucines. En este estudio coloca un gran letrero con su seudónimo en letras rojas. Era habitual que los estudios de fotografía estuvieran en áticos para que entrara la mayor cantidad de luz posible.
Estudio de Nadar en el Boulevard des Capucines de París, 1860.
Los primeros retratos de Nadar siguieron la línea de los daguerrotipistas utilizando luz natural; sin embargo, pronto comenzó a utilizar luz eléctrica con el fin de obtener más detalle en los tonos de piel, tratando de revelar el carácter del retratado. Mantenía unas ideas estéticas sobre cómo realizar los retratos que le alejaban de los criterios más comerciales, pero que por el contrario lo elevaban al rango artístico. En todo momento se negó a colorear los retratos, así como a practicar cualquier tipo de retoque. También renunció a la utilización de elementos de atrezzo. Nadar únicamente se sirve de la luz (modo de iluminar al modelo) y del gesto (mirada y actitud de los modelos favorecida por la relajación de los amigos fotografiados), como elementos principales de la fotografía.
Retrato de Sarah Bernhardt
Hasta la irrupción de Nadar, los anteriores retratistas estaban condicionados por los tiempos de exposición. Nadar consigue gracias al colodión húmedo expresiones en los retratos mucho más naturales y unas miradas extraordinarias.
Sarah Bernhardt, actriz.
Retrato hecho por Nadar de Sara Bernhardt, 1864. Cartel litográfico hecho por Alphonse Mucha para la obra de teatro Gismonda en 1894
Charles Baudelaire
Gustave Eiffel, 1888
Víctor Hugo
Eugène Delacroix fotografiado por Nadar, 1858
Claude Monet fotografiado por Nadar, 1899
Ernestine Nadar, 1890
A Nadar también se deben las primeras fotografías aéreas de la historia en el año 1856, realizadas con una cámara fotográfica desde un globo aerostático.Fotografió París desde el aire y escribió sus experiencias en Les Mémoires du Géant en 1864, ilustrado con caricaturas de Honoré Daumier.
Algunas fotografías aéreas de Nadar
Nadar y su mujer Ernestine posando en la cesta de un globo en el estudio de Nadar. Hacia 1865.
Nadar élevant la photographie à la hauteur de l’art, caricatura de Honoré Daumier.
Primer fotógrafo que utilizó la luz artificial para fotografiar las catacumbas y el alcantarillado de París. 1860.
AUTORRETRATO DE NADAR EN LAS CATACUMBAS (1861)
Su mente pionera le llevó a ingeniar lo que denominó "foto-interviú", consistente en tomar una serie de fotografías al entrevistado (concretamente al científico Eugène Chevreul) mientras respondía a sus preguntas, consiguiendo con ello un despliegue de gestos que de algún modo impregnaban la personalidad del personaje. (1886)
Archivos arquitectónicos.
Si los edificios de Europa, muchos de ellos con siglos de antigüedad, tenían que ser registrados tenía que ser ahora o nunca. La industria se estaba desarrollando a un ritmo sin precedentes, y la población crecía de modo similar. Ambas estaban alterando la faz de paisajes, expandiendo núcleos urbanos y transformando los antiguos centros de las ciudades. Los nuevos ricos construían grandiosos edificios para los cuales se demolían las edificaciones antiguas que estorbaban. La Comisión de Monumentos Históricos francesa inició en 1837 la catalogación de las construcciones antiguas notables. Se le propone al director de la comisión, Prosper Merimée, que la fotografía podrían ser un buen medio para documentar sus trabajos. Merimée aceptó integrar la fotografía en el trabajo de la comisión; para ello, seleccionó a los mejores fotógrafos franceses: ÉDOUARD-DENIS BALDUS, HIPPOLYTE BAYARD, GUSTAVE LE GRAY Y HENRI LE SECQ. El proyecto se llamó Mission Héliographique y cada uno de estos fotógrafos recibió una lista de edificios a documentar, y fueron enviados a todos los rincones de Francia. Todos ellos trabajaron con negativos en papel. Se consiguieron 300 negativos. Las imágenes no fueron publicadas en vida de los fotógrafos, aunque algunas se expusieron en Sociéte Photographie de 1855.
De todos los fotógrafos de la Mission, Baldus quizás fue el que se sintió más cómodo con la fotografía arquitectónica. En el siglo XX este trabajo se convirtió en una referencia para la fotografía arquitectónica, y algunas de las imágenes tendrían un gran valor en las obras de restauración. Los fotógrafos no registraron solo edificaciones antiguas; también nuevas, incluso las vías férreas por entonces en construcción.
Édouard-Denis Baldus
Notre Dame de Paris,1856.
Notre Dame. Édouard Denis Baldus, 1860.
Arles. Cloitre St. Trophime (galería norte) Edouard Denis Baldus, 1855.
Catedral de Amiens (Puerta de la Virgen). Édouard Denis Baldus, 1853.
Arco del Triunfo. Édouard Denis Baldus, 1860.
Hotel de Cluny, París, 1851. Gustave Le Gray.
Las murallas de Carcason, 1851. Gustave Le Gray
Tras su éxito en la Mission, el ministerio de Interior le encargó a Baldus la fotografía de grandes proyectos en construcción como el Louvre. El museo se ha ampliado en varias ocasiones sobre el lugar del palacio original, construido inicialmente como una fortaleza a finales del siglo XIII.
Entrada al Pase Donzère. Édouard Denis Baldus, 1861.
Estación de tren de Boulogne. Édouard Denis Baldus, 1855.
Estación de Longueau. Édouard Denis Baldus
Los hermanos Alinari
Muchos países europeos siguieron la iniciativa francesa de documentar sus monumentos más relevantes. Un ejemplo de ello lo encontramos en Italia con los hermanos Alinari. Es la empresa de fotografía más antigua que existe, fue fundada en 1852 por Leopoldo Alinari, con sus hermanos Gioseppe y Romualdo. Especializados en retratos y en fotografía de obras de arte y monumentos históricos, el negocio fue muy próspero.
Catedral de Florencia , 1860
Algunas fotos de los hermanos Allinari
Explorando el mundo: fotógrafos viajeros
Panorama europeo
Búsqueda de imágenes de culturas "exóticas". Egipto, Palestina y Japón
La daguerrotipia se extendió primero por Europa y EE.UU, y luego por otras partes del mundo. Los fotógrafos llegaron a China poco después de 1839, pero los primeros daguerrotipos identificados allí, de Jules Iter, datan de 1844. La primera imagen de Australia se tomó ya en 1841, y Helgi Sigurdsson llevó la daguerrotipia a Islandia en 1846, tras aprender fotografía cuando se suponía que estaba estudiando medicina en Copenhague. En India ya se veían anuncios de prensa de daguerrotipia en 1840, poco después de su invención en Europa. En 1842, un carro tirado por seis caballos abandonó el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, en Moscú y viajó a Teherán (Irán) para entregar un equipo de daguerrotipia a Muhammad Sah Kayar, rey de Persia, que lo había pedido. La fotografía tardó algo más en llegar a Japón: en 1843, Toshinojo intentó importar el equipo necesario, pero, según los registros de la época no llegó hasta 1848. Los viajeros volvían a casa desde tierras lejanas con fotografías de montañas coronadas de nubes y palacios, lo que sugería que podían obtenerse grandes riquezas enviado barcos.
Desde las campañas napoleónicas de 1798, los franceses se habían sentido intrigados por Egipto, Tierra Santa y Oriente. El escritor Maxime du Camp realizó las más célebres entre las primeras fotografías de viajes. Entre 1849 y 1851, y junto a Gustave Flaubert (escritor francés), viajó por Egipto y hasta Turquía, a través de Palestina y Siria. Usando el procedimiento de la calotipia, la pareja registró los principales monumentos. Du Camp había obtenido patrocinio oficial para su trabajo, el cual representó el primer intento de crear un estudio ilustrado coherente sobre un tema. La publicación en 1852 de Égipte, Nubie, Palestine et Syrye, álbum con 125 impresiones sobre papel salado a partir de 220 negativos de Du Camp se vendió de inmediato.
Cinco años después, el arqueólogo Auguste Salzmann usó la fotografía para corroborar los dibujos de ruinas de Félicien de Saulcy que habían sido descartados por ser demasiado fantasiosos. Las fotografías tomadas por Salzmann se concentraban en el detalle, en contraste con el gusto de la época por las vistas generales. La positiva recepción de los trabajos de Du Camp y Salzmann marcó un momento clave en la cultura visual: por primera vez, la visión occidental de Oriente se configuraba a partir de fotografías. Aunque Oriente Próximo estuviera geográficamente cerca de Europa, la religión y la política constituían barreras más altas que la tierra y el mar. Con todo, superando las reservas locales, los hermanos Abdullah abrieron estudios en Constantinopla (Estambul), El Cairo y Alejandría, y en 1862 fueron nombrados fotógrafos de la corte del sultanato otomano.
Auguste Salzmann: imágenes de ruinas
Jerusalén. Tumba de Zachary (1854)
Puerta de Damasco, Jerusalén (1854)
Francis Frith (1822-1898)
Este fotógrafo nacido en Chesterfield (Inglaterra) fue miembro fundador de la Sociedad Fotográfica de Liverpool en 1853 y cofundador de la Royal Photographic Society. En 1855 termina por dedicarse enteramente a la fotografía. De 1856 a 1859 Frith hizo expediciones fotográficas a Egipto y Palestina. En 1860 fundó su propia compañía e hizo reportajes fotográficos de viajes internacionales por Italia, Escandinavia, España, Suiza, Japón, China y la India, así como un amplio cuerpo de trabajo en Gran Bretaña a finales del siglo XIX.
La pirámide escalonada Sakkarah, 1858
Francis Frith 1855-98
Templo de Luxor, 1858.
Felice Beato (1832-1909)
Fotógrafo británico que es conocido sobre todo por la serie de fotos de escenas cotidianas que hace de Japón, donde reside de 1863 a 1877, aunque fotografía otros lugares de Asia. En Japón se unió a Charles Wirgman, que llevaba dos años trabajando en Yokohama, donde fundaron Beato & Wirgman, Artists and Photographers. Wirgman convertía las fotografías de Beato en ilustraciones y este convertía las ilustraciones de Wirgman en fotos. Samuráis y geishas desfilan por una amplia colección que retrata la vida cotidiana japonesa en el siglo XIX. Lo que engrandece la labor de Beato es la dificultad de acceder a los lugares a los que él accedía, cuando los movimientos de los extranjeros estaban tan limitados en el Japón de mediados del siglo XIX.
Gran parte de sus negativos se quemaron en un incendio en la ciudad de Yokohama. Más tarde funda su propio estudio, Beato & Co., Photographers. Allí coloreaba las fotografías a mano y compaginaba su labor como fotógrafo con distintos negocios, como la importación de bolsos y alfombras. Trabajaba sin descanso con la intención de repetir las fotos que consumió el fuego. En 1896, después de vender casi todo cuanto tenía, se fue a Birmania y abrió un estudio fotográfico. Supuestamente, murió en Italia en 1909.
Palacio de porcelana, Pekín, 1860. Felice Beato
Palacio Imperial de Pekín, Felice Beato, 1860
Palacio de verano, Pekín, Felice Beato, 1860
Taj Mahal, Felice Beato, 1859
Samurai, 1863 Treasury Street, Canton, 1860
Gheisas, 1863/77
Gheisas, 1863/77
Felice Beato, 1863
Felice Beato, 1875.
Felice Beato, década de 1860
Panorama estadounidense
Exploraciones del Oeste y visibilización de los pueblos aborígenes. Guerra Civil.
La exploración del Oeste.
Los relatos sobre los paisajes escultóricos del Salvaje Oeste llegaron con rapidez a los salones de la Costa Este de EEUU. Las descripciones de una naturaleza indómita evocaban una mezcla embriagadora de libertad y peligro, y excitaban el interés de los fotógrafos. Abrieron el camino John Charles Frémont y Salomon Carvalho, que en 1854 volvieron de lo que hoy son los estados de Kansas, Colorado y Utah con cientos de daguerrotipos. La guerra de Secesión impidió toda la exploración entre 1861 y 1865, pero después el U.S Geological and Geographic Survey envió al Oeste equipos de fotógrafos. Destacamos nombres como Sullivan o Carleton Watkins.
En esta época las impresiones tenían que tener el mismo tamaño que los negativos, así que Carleton Watkins (fotógrafo) encargó a un ebanista en 1861 la creación de una cámara que pudiera montar negativos de cristal de 46x56cm. La habilidad necesaria para cubrir uniformemente una de esas placas con colodión húmedo era considerable. Las fotografías de Watkins asombraron al público y otros fotógrafos, como Henry Jackson, entraron en la competición. En 1900 se construyó una cámara Mamut que podía tomar imágenes de 1,4 x 2,5 m
Las cámaras mamut
Cathedral Rocks, Carleton E. Watkins 1865–66
Timothy O'Sullivan. Ruinas en el cañón de Chelly, Nuevo México. 1873
Timothy O’Sullivan
Valle de los reyes. Francis Frith, 1857
John K. Hillers (1843-1925)
John Karl Hillers, nacido en 1843, fue un fotógrafo del gobierno estadounidense. Hillers comenzó a hacer fotografías mientras exploraba el terreno alrededor del río Colorado en 1871. Fue parte de un equipo de investigación dirigido por John Wesley Powell, un geólogo y etnólogo. Desde la década de 1870 hasta alrededor de 1900, Hillers continuó trabajando para Powell, quien se convirtió en el primer director de la Oficina de Etnología de EE. UU. Tal vez reflejando los intereses de Powell, el énfasis del trabajo de Hillers gradualmente cambió de geología y geografía a la etnología. Pasó casi veinte años explorando California y Nuevo México, y finalmente produjo un registro sensible de los nativos americanos y su forma de vida. Las fotografías de Hillers, vistas por un público más amplio que las de otros fotógrafos, tuvieron un gran impacto en los estadounidenses y en la fotografía estadounidense. Murió en Washington, en 1925.
Big Navajo, Walpi, Arizona, 1879
Timothy O'Sullivan (1840-1882).
O'Sullivan comenzó su carrera fotográfica como aprendiz en la galería Fulton Street de Mathew Brady en la ciudad de Nueva York. En 1861, a la edad de veintiún años, O'Sullivan se unió al equipo de fotógrafos de la Guerra Civil (1861-5). O'Sullivan construyó su reputación a partir de imágenes que transmitían el poder destructivo de la guerra moderna. Sus fotografías de los fuertes Fisher y Sedgwick sugieren el sombrío efecto psicológico y físico de los continuos bombardeos de cañones distantes sobre los soldados detrás de las barricadas. En 1867, O'Sullivan se unió al estudio geológico del paralelo cuarenta de Clarence King. La carta de autorización del general de brigada A. A. Humphreys, jefe de ingenieros del Departamento de Guerra, encargaba a King "dirigir una exploración geológica y topográfica del territorio entre las Montañas Rocosas y la Sierra Nevada, incluida la ruta o rutas del ferrocarril del Pacífico". Su trabajo para el estudio King a menudo funcionó como documentación científica objetiva y como una evocación personal de las fantásticas y hermosas cualidades del paisaje occidental.
Guerra civil estadounidense 1861-1865 (también llamada guerra de Secesión)
"La cosecha de la muerte": muertos en la batalla de Gettysburg, Pensilvania, fotografía de Timothy O'Sullivan.
Después de la guerra realiza expediciones organizadas y financiadas por el gobierno para explorar el Oeste
Inscription Rock, Monumento Nacional El Morro, 1873
Algunas imágenes de la expedición del paralelo cuarenta
Cañón de Chelly, 1873 Timothy O'Sullivan
Cataratas de Shoshone, 1868.
Pero el primer conflicto bélico que se fotografía no es la guerra civil de EEUU, es la GUERRA DE CRIMEA (1853-1856).
Roger Fenton (1819-1869)
Considerado el primer reportero de guerra
Roger Fenton nació en Lancashire, Gran Bretaña y fue uno de los pioneros de la fotografía en la mitad del siglo XIX. Se desplazó a París para estudiar derecho, pero compaginó estos estudios con su verdadera pasión, la fotografía. Sus primeras fotografías vieron la luz en febrero de 1852. Ese año se desplazó a Rusia con un amigo, realizando numerosas fotografías de Moscú, San Petersburgo y Kiev, que son de las mejores de su obra. Al regresar de Londres fueron expuestas y ganó un gran reconocimiento, no sólo popular, sino también de la propia familia real. Fundó la Sociedad Fotográfica (más tarde designada Sociedad Real Fotográfica) en 1853; fue nombrado el primer fotógrafo oficial del Museo Británico en 1854; logró un amplio reconocimiento por sus fotografías de la Guerra de Crimea en 1855; y destacó a lo largo de la década como fotógrafo en todos los géneros del medio: arquitectura, paisaje, retrato, naturaleza muerta y reportaje.
Moscú, Cúpulas de las iglesias del Kremlin Roger Fenton 1852
Fenton fue comisionado por el editor de Manchester Thomas Agnew & Sons para viajar a Crimea y documentar la guerra. Su misión fue alentada por el la propia Reina Victoria, que le puso una condición: no mostrar los horrores que provocan los conflictos bélicos. De esta forma se conseguía que los familiares de los soldados y la ciudadanía no se desmoralizaran. La extensa documentación de Fenton sobre la guerra incluía imágenes del puerto de Balaklava, los campos, el terreno de batalla y retratos de oficiales, soldados y personal de apoyo de los diversos ejércitos aliados.
Trabajaba con colodión húmedo. Cada placa de cristal tenía que ser sensibilizada inmediatamente antes de la exposición y revelarla inmediatamente después, antes de que se secase, lo que exigía el uso de alguna forma de cuarto oscuro móvil.
La furgoneta del fotógrafo con Marcus Sparling (ayudante) en Crimea, Roger Fenton, 1855
Oficiales, Roger Fenton, 1855.
Un día tranquilo en la batería. 1855
Gen Brown y sus soldados. Roger Fenton.
General de División Sir George Buller, Roger Fenton, 1855.
Valle de la Sombra de Muerte es sin duda la fotografía más famosa de esta serie. No solo constata las lúgubres secuelas de la guerra, sino que subraya el sinsentido de la guerra: «Al llegar a un barranco llamado el Valle de la Muerte, la vista sobrepasó toda imaginación: balas de cañón yacían, formaban un arroyo en el fondo —escribe Fenton— Tantos que no se podía caminar sin pisarlos».
Fotografía y ciencia
Étienne Jules Marey (Francia, 1830 – 1904)
Cuando empezó sus experimentos fotográficos Marey era ya un renombrado fisiólogo.
En 1881 Marey conoció a Muybridge, quien lo convenció del valor de la fotografía para su investigación. Marey fue el primero en explorar otra forma de captar el movimiento mediante fotografias: grabar una serie de exposiciones en una sola imagen, capturando en único negativo las etapas de un movimiento. Dicho proceso garantizaba que los momentos captados eran realmente secuenciales.
Su invento más destacado en torno a su trabajo fue el perfeccionamiento de un instrumento inventado por Jules Janssen en 1874. Creó así el "rifle fotográfico" que podía capturar doce imágenes por segundo. De esta manera podía congelarse el movimiento de casi cualquier cosa. En el año 1882 sustituyó su rifle fotográfico por una cámara de cronofotografía. Esta era de placa fija y tenía un obturador con el que podía controlar el tiempo.
La cronofotografía con su método y con distintos instrumentos de registro consigue plasmar la relación entre el espacio y el tiempo. Queda así plasmada la huella del movimiento. Con esta técnica plasmó y pudo congelar los pasos de un hombre y los de un caballo. También cómo volaban diferentes insectos y aves.
CRONOFOTOGRAFÍA
Eadweard Muybridge
Eadweard Muybridge (1830-1904) fue un fotógrafo e innovador británico, conocido por su trabajo pionero en la fotografía en movimiento. Muybridge es famoso por sus estudios de locomoción animal y humana, en particular, por su serie fotográfica llamada The Horse in Motion (1878). Este estudio fue encargado por el magnate Leland Stanford para determinar si los caballos levantan las cuatro patas del suelo al galopar, algo que Muybridge logró capturar utilizando múltiples cámaras dispuestas en secuencia. Su técnica de fotografía en serie fue fundamental en el desarrollo del cine, ya que permitía mostrar imágenes en rápida sucesión, creando una ilusión de movimiento. También es conocido por sus estudios de movimiento humano, que se publicaron en el trabajo titulado Animal Locomotion (1887).
ESTUDIOS DE MOVIMIENTO
Caballo al galope. Eadweard Muybridge. Muybridge tomó esta serie de Fografías utilizando varias cámaras. Eadweard, nacido en Londres emigró a EE.UU en la década de 1850. Fue fotógrafo del Oeste americano. Leland Stanford (ex gobernador de California) en 1872 pretendía resolver un debate sobre si las cuatro patas de un caballo se alzaban sobre el suelo a la vez en algún momento cuando trotaban o galopaban. Muybridge consiguió hacer las fotografías que propaban el "momento de suspensión" Inventa un obturador mecánico que permite realizar estas tomas tras varios intentos. Se le considera precursor del cine: inventa un proyector llamado zoopraxiscopio.
Fotografía y arte. Debate del siglo XIX.
La fotografía a principios del siglo XIX se consideraba un procedimiento mecánico y técnico, que reproducía automáticamente la realidad, sin la intervención manual y creativa que caracterizaba a la pintura o la escultura. Además, su capacidad de reproducción múltiple se veía como contraria al concepto de obra única en las Bellas Artes.
Algunos de los primeros fotógrafos imitaron los géneros pictóricos tradicionales: bodegones, retratos, escenas alegóricas. Niepce, Daguerre o Talbot se inspiraban en la pintura para legitimar su medio. En los primeros años la fotografía buscó un “lugar” dentro de los modelos visuales ya aceptados.
La fotografía pasa a ser considerada un arte cuando deja de imitar la pintura y asume sus propios medios expresivos (encuadre, luz, tiempo de exposición, nitidez, relación con la realidad). Es decir, con la llegada de la fotografía directa y la consolidación de discursos como el de Stieglitz a comienzos del siglo XX.
Impresionismo: primer movimiento artístico que imita la fotografía
El impresionismo es un movimiento artístico que se originó en la segunda mitad del siglo XIX en Francia. Se caracteriza por la representación de impresiones visuales y la captura de la luz y el color en el momento presente en lugar de buscar detalles precisos y realismo. Los pintores impresionistas se enfocan en plasmar sensaciones visuales y emociones evocadas por escenas cotidianas y la naturaleza. Los artistas impresionistas, como Monet, Degas, Renoir y Pissarro, utilizan pinceladas sueltas, colores vivos y técnicas que representan la atmósfera y la luminosidad de una escena. Este estilo tuvo un gran impacto en la evolución del arte moderno y cambió la forma en que se concebía la pintura, alejándola de la representación detallada hacia una expresión más subjetiva y emocional.
Impresión, sol naciente. Claude Monet. 1872.
Edgar Degas: impresionismo. Copia puntos de vista que ha observado en la fotografía
Delacroix defendía la fotografía como herramienta de observación: útil para captar gestos, expresiones y detalles que luego podían inspirar al pintor. Otros críticos, en cambio, la rechazaban como “mecánica” y sin mérito artístico, reduciéndola a simple recurso técnico o documental.
La caza de Quorn en plena carrera: Segundos caballos. 1835 John Dalby
Edgar Degas
La fotografía académica del siglo XIX es una corriente que combina el rigor técnico con una inspiración estética basada en las normas del arte clásico y la pintura académica. Aunque su objetivo principal era representar la realidad de manera precisa y objetiva, muchos fotógrafos académicos, como Oscar Rejlander y Henry Peach Robinson, usaban técnicas de manipulación en el revelado, como el montaje de negativos y la combinación de imágenes, para crear composiciones complejas con fines narrativos, morales o artísticos. Estas imágenes buscaban contar historias o transmitir ideas, emulando la estructura y el simbolismo de las obras pictóricas clásicas.
Fotografías académicas: Oscar Rejlander
Oscar Gustave Rejlander (1813-1875) fue un fotógrafo sueco que desarrolló su carrera en Inglaterra, reconocido tanto por sus innovadoras técnicas de montaje fotográfico como por sus retratos y estudios artísticos. Combinó un dominio técnico riguroso con una sensibilidad artística, explorando temas morales y literarios. Su trabajo ayudó trató de hacer de la fotografía una forma legítima de arte durante el siglo XIX.
Los dos caminos de la vida
La escuela de Atenas Rafael Sanzio 1510 y 1512
Fading awagMadonna con el niño y San Juan Bautista
Por otro lado, la fotografía pictorialista surgió como una respuesta estética y filosófica al carácter técnico de la fotografía académica. Los pictorialistas buscaban que la fotografía fuera reconocida como una disciplina artística al mismo nivel que la pintura. Para ello, desarrollaron un estilo más subjetivo y emocional. Se centraban en transmitir atmósferas, sentimientos y visiones personales del mundo. Para lograr estos efectos, manipulaban los procesos fotográficos mediante técnicas como la goma bicromatada, la platinotipia o el uso deliberado del desenfoque, dando a las imágenes una apariencia similar a la pintura. Los temas pictorialistas solían ser poéticos, oníricos o introspectivos, mostrando paisajes idealizados, retratos íntimos y escenas de inspiración literaria.
Fotografía pictorialismo:Julia Margaret Cameron
Julia Margaret Cameron (1815-1879) fue una fotógrafa británica pionera del pictorialismo, reconocida por su contribución para elevar la fotografía al nivel de arte. Comenzó a practicar la fotografía a los 48 años, tras recibir una cámara como regalo, y rápidamente desarrolló un estilo propio, caracterizado por retratos con suaves desenfoques y composiciones inspiradas en la pintura y la literatura. Sus primeros sujetos fueron familiares y amigos cercanos, a quienes fotografiaba con gran sensibilidad, capturando expresiones profundas y momentos íntimos. Entre sus retratados más famosos se encuentran personalidades de la época como Charles Darwin, Alfred Tennyson y miembros de la alta sociedad británica. Cameron no buscaba la perfección técnica, sino transmitir emoción y poesía en sus imágenes, lo que la convirtió en una figura clave del movimiento pictorialista y en una influencia decisiva para la fotografía artística del siglo XIX.
Los prerrafaelitas fueron un influyente grupo de artistas y escritores del siglo XIX que buscaban una revolución en el mundo del arte. Su movimiento, conocido como la Hermandad Prerrafaelita, se caracterizaba por la devoción a la representación de la naturaleza y la búsqueda de la pureza artística, en contraposición a las convenciones del Renacimiento italiano. Este grupo de artistas, que incluía figuras destacadas como Dante Gabriel Rossetti, John Everett Millais y William Holman Hunt, abogaba por un estilo artístico que destacaba la minuciosidad en los detalles, la utilización de colores brillantes y la incorporación de simbolismo en sus pinturas. Sus obras a menudo representaban escenas literarias, mitológicas o históricas, y se caracterizaban por la inclusión de elementos simbólicos y una narrativa clara. Los prerrafaelitas exploraron temas como la belleza natural, la espiritualidad y la feminidad en su arte. Sus retratos de mujeres a menudo enfatizaban la naturalidad y la pureza, con un énfasis particular en el cabello largo y ondulado.
Dante Gabriel Rossetti. Proserpina. 1874.
Ofelia, John Everett Millais, 1852
La muerte del rey Arturo, 1860. James Archer
La muerte de Arturo (1874)
El efecto flou en el pictorialismo es un recurso estético que suaviza y difumina los contornos de la imagen, creando una atmósfera borrosa y poética. Los fotógrafos lo conseguían mediante lentes especiales, filtros difusores o manipulaciones sobre la cámara y el negativo, con el fin de apartarse de la nitidez mecánica propia de la fotografía documental. Gracias a este efecto, las imágenes pictorialistas transmitían un aire de ensoñación, intimidad y subjetividad, acercando la fotografía al lenguaje de la pintura y reforzando su aspiración artística.
La Madonna Riposata (1865)
La Madonna Penserosa (1864)
Julia Jackson,1867
Adolf de Meyer
Fotografía pictorialista de moda
Adolf de Meyer fue el fotógrafo que aplica el pictorialismo en la fotografía de moda. Nació en París, en 1868, y murió en Los Ángeles, en 1949. Sus fotos tienen una gran carga de sensibilidad, de atención a la composición en la búsqueda del equilibrio y el intimismo. Destaca por el uso de una composición pensada y decorativa.En sus fotografías se centraba en el tratamiento de la luz, en la desintegración de la forma dando sensación atmosférica, en el ambiente y en plasmar imprecisiones para dar la sensación de pinceladas. Comienza a trabajar para Vogue en 1913.
Los retratos de Gertrude Vanderbilt Whitney fueron su primer encargo para Vogue
Mae Murray Adolph de Meyer, 1918.
Jeanne Eagels, 1921
Fotografía que muestra a dos modelos femeninas en una mesa. Estudio de moda inédito para Vogue, 1919.
Fotografía pictorialista: Frank Eugene.
Adán y Eva (1898): derecha. Autorretrato Eugene: izquierda
Frank Eugene. Musas. (1908): arribaFrank Eugene. Rebeca. (1910): derecha
Fotografía pictorialista: Robert Demachy.
Las impresiones nobles: Fotografías que se obtienen mediante la aplicación de pigmentos en las emulsiones de gelatina(goma bicromatada).
Retrato de Demachy: arriba. Struggle, 1904: derecha.
Study in Red (1898): izquierda.
Alfred Stieglitz ( 1864- 1946)
El inicio del siglo XX y la fotografía directa
Stieglitz defendía que la fotografía debía abandonar la imitación de la pintura y aprovechar sus recursos propios: nitidez, encuadre, luz, espontaneidad. La “fotografía directa” rechazaba manipulaciones pictorialistas y reivindicaba la autenticidad de la cámara como herramienta artística autónoma.
Un nuevo camino: la fotografía directa: Alfred Stieglitz
Alfred Stieglitz (1864-1946) fue un influyente fotógrafo y defensor del arte fotográfico en los Estados Unidos. Es considerado una figura clave en la historia de la fotografía y un precursor del movimiento moderno en la fotografía y las artes visuales. Algunos aspectos destacados de su vida y su contribución al mundo de la fotografía son: Fotografía pictorialista: En sus primeros años como fotógrafo, Stieglitz se destacó como un importante exponente del movimiento pictorialista en la fotografía. Más tarde Stieglitz salta al estilo directo que es donde realmente destaca. Fotografía directa: Con el tiempo, Stieglitz abandonó el pictorialismo y se convirtió en un defensor de la "fotografía directa". Abogó por la fotografía sin trucos ni manipulaciones, donde la pureza de la imagen capturada en cámara se consideraba el valor más importante. Photo-Secession: En 1902, Stieglitz fundó la "Photo-Secession", un grupo de fotógrafos que promovía la fotografía como arte. Exposición 291: Stieglitz dirigió la galería "291" en Nueva York, que fue un importante centro de exhibición de arte moderno, incluyendo fotografía, pintura y escultura. . Revista "Camera Work": La revista que Stieglitz editaba, "Camera Work", fue una influencia importante en el desarrollo de la fotografía moderna y el arte en los Estados Unidos. Presentó fotografías de renombrados fotógrafos y artistas, junto con escritos críticos sobre el arte y la fotografía. Alfred Stieglitz dejó un legado duradero en la historia de la fotografía al desafiar las convenciones de su época y elevar la fotografía al estatus de un arte respetado.
Fotografía directa: cámaras más ligeras que permiten centrarse en la imagen. Procesos fotográficos más sencillos (gelatina y luego el carrete, adiós al colodión) Fotografía como una imagen simbólica. El motivo fundamental del arte no es la reproducción de la naturaleza, sino provocar la imaginación.
Invierno en la Quinta Avenida (1892). Alfred Stieglitz.
Georgia O'Keeffe. (1918): izquierda. El nuevo y el viejo Nueva York. (1910):arriba
La mano del hombre. 1902.
La ciudad de la ambición (1910). Izquierda. Manos (1917). Arriba.
El entrepuente (1907).
Stieglitz tomó la imagen a bordo de un transatlántico entre Nueva York y Europa. La fotografía muestra a pasajeros de tercera clase en la cubierta inferior, separados de los de primera clase por la estructura del barco. Más allá del tema social (emigración, desigualdad), Stieglitz valoraba la composición formal: líneas diagonales, planos superpuestos, contrastes de luz y sombra. Para él representaba “la fotografía como arte puro”, capaz de expresar tanto la modernidad como una mirada personal.