Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Get started free

EL BUEN TRATO -Padres de Familia

Samara Soto

Created on September 5, 2023

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Word Search

Sorting Cards

Word Search: Corporate Culture

Corporate Escape Room: Operation Christmas

Happy Holidays Mobile Card

Christmas Magic: Discover Your Character!

Christmas Spirit Test

Transcript

El buen trato a las niñas y los niños

En la convivencia diaria es importante que las madres y padres de familia observen y reflexionen sobre las prácticas de crianza que tienen con sus hijas e hijos; los bebés, niñas y niños tienen derecho a vivir en un ambiente de buen trato, evitando el castigo corporal, la humillación y la disciplina violenta en casa.

PROPIEDAD INTELECTUAL DE LA SUBDIRECCIÓN PARA LA CALIDAD EDUCATIVA ADSCRITA A LA COORDINACIÓN SECTORIAL DE EDUCACIÓN INICIAL Y PREESCOLAR. QUEDA PROHIBIDA SU MODIFICACIÓN O CUALQUIER FORMA DE ALTERACIÓN DE ESTE MATERIAL, SIN LA AUTORIZACIÓN PREVIA POR ESCRITO DE ESTA DEPENDENCIA.

Cuando las niñas y niños comienzan, desde edades tempranas, a decir lo que quieren, piensan y sienten, en muchos casos se opondrán a lo que quieren, piensan y sienten las madres y padres de familia o algún otro adulto que los cuidan, lo que lleva a dos tipos de acciones: una es ejercer la autoridad del adulto, con ofensas, castigos o incluso con gritos y golpes; otra es crear condiciones para negociar, llegar a consensos y acuerdos para conciliar los puntos de vista de las niñas y los niños y las personas adultas.

Es conveniente que las madres y padres de familia que cuidan y crían a sus hijas e hijos, tengan presentes dos conceptos: la autonomía progresiva (la evolución de sus facultades, desde que nacen van adquiriendo capacidades) y el interés superior del niño (optar por lo que más satisfaga de manera efectiva el bienestar de las niñas y niños).

En Educación Inicial se acompaña a los padres de familia para proteger la salud psíquica de las niñas y los niños de 0 a 3; apoyar su equilibrio afectivo y mental; y el desarrollo de una personalidad segura para que logren confiar en el mundo.

Las niñas y los niños actúan bien cuando se sienten bien, cuando sus madres y padres son cariñosos y comprensivos, pasan tiempo con ellos, conocen y comprenden su conducta, construyen acuerdos y normas claras, tienen comunicación, reaccionan a sus comportamientos aplicando medidas adecuadas y ofreciendo explicaciones.

Los apegos seguros que conformen las niñas y niños con su mamá, papá o cuidador favorecerán personalidades más empáticas, seguras y autónomas.

El buen trato consiste en reconocer a niñas y niños como seres humanos que tienen derechos y atender sus necesidades de desarrollo, para facilitar su sano crecimiento físico, mental y social.

Reflexiona…

¿Cómo fue el trato que recibiste durante tu niñez?, ¿conoces las características del desarrollo de tu hija o hijo?, ¿manifiestas una actitud de comprensión y paciencia para el manejo de normas y límites?

El primer tipo de conducta surge como reacción aprendida por generaciones en nuestro país y es una forma muy común de respuesta frente a la conducta de las niñas y los niños. Algunas personas que en su infancia recibieron una crianza basada en el miedo o en el abuso de la fuerza pueden creer que éste es el único camino.

En la “Encuesta nacional de niños, niñas y mujeres” hecha por UNICEF en 2015, se reportó que seis de cada diez niños en nuestro país sufren algún tipo de violencia.

Como madres y padres de familia debemos fomentar el buen trato escuchando siempre con atención, mirarlos a los ojos y creer en lo que dicen, acéptalos como son con sus diferencias y gustos, reconocer sus cualidades, darles confianza y resolver los conflictos favoreciendo ambientes de sana convivencia.

El segundo tipo de respuesta conduce a construir nuevas formas de relación, que implican establecer la conciencia y llevar a cabo esfuerzos creativos para negociar sin violencia, teniendo en cuenta el interés superior de la niñez; es aprender a negociar en igualdad de derechos, con una crianza positiva y buen trato que brinde una educación firme, respetuosa y amorosa que les genere seguridad emocional y fortalezca el vínculo con sus familias.

Las niñas y los niños pequeños necesitan límites claros que los ayuden a organizar su mundo interno y su relación con el mundo externo. El límite es distinto de la sanción. No siempre la actitud adulta tiende a la comprensión; muchas veces se busca rápidamente sancionar, lo que para el niño funciona más como castigo que como posibilidad de reflexión.

Es necesario, que las madres y padres de familia generen una crianza respetuosa de los derechos de las niñas y niños, tomando en cuenta su desarrollo, su opinión en las decisiones que les afecten y modelando habilidades para la vida (como gestionar sus emociones y conflictos con responsabilidad de las normas sociales y culturales), siendo así garantes de su bienestar, crecimiento saludable y armonioso con cuidados amorosos.

Se debe distinguir entre un límite y un castigo. Se puede llevar a un niño o niña, a través del límite, a reconocer su responsabilidad en el hecho. Se le puede mostrar lo equivocado de su actitud y ofrecerle repararla. En ese sentido, decirle que eso que hizo no está bien, y a continuación puede ser una intervención reparadora y de profundo aprendizaje.