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Transcript

Escuchar

Escuchar significa asumir interés por el otro, ponerle en el centro del diálogo, liberarse de prejuicios, observar con todos los sentidos, acoger la diversidad, leer detrás de las palabras, permitir al otro ser él mismo, omitir el juicio moralizante. Se enseña a escuchar dando ejemplo de empatía, es decir, entrando en el mundo del otro y manifestando la comprensión que seamos capaces de alcanzar. Enseñar a escuchar es prevenir, porque quien no escucha ni se siente escuchado, no sale de sí, no permite que otros entren en él, vive en soledad y ésta genera, antes o después, células malignas en la relación con el mundo, consigo mismo y con los demás. Escuchar, sin duda, es, además, terapia eficaz en toda dificultad, fármaco privilegiado y estimulante de los recursos internos e instrumento para ofrecer soporte emocional.

Un amigo me contó que paseando por el campo vió, a lo lejos, a un perro grande y cómo empezaba a ladrar. Pensó que se había puesto agresivo y que iría corriendo hacia él. En ese momento empezó a sentir mucho miedo y, por eso, salió corriendo.

¿Qué está pasando?

Los acontecimientos activadores (A) ponen en marcha pensamientos y creencias (B), que producen consecuencias emocionales y conductuales (C). (A) El acontecimiento. El otro día un amigo me contó que paseando por el campo vió un perro grande a lo lejos y que le vió que empezaba a ladrar y a correr. (B) Evaluación que hacemos de lo que ha pasado. Al verlo ladrar pensó que se había puesto agresivo y que, al verlo correr, es que seguro iría hacia él. (C) Emoción que nos genera y lo que hacemos. En ese momento empezó a sentir mucho miedo porque, como era grande, le tiraría al suelo y le mordería y, por eso, saliendo corriendo

A: Veo un perro grande que ladra y corre B: Si ladra, es que está enfadado / Como corre, seguro que viene hacia mí / Como es grande, me tirará al suelo y me morderá. B': Si ladra, es porque estará contento / Si corre, es porque quiere mostrar su alegría. C: Según se tenga en cuenta B o B', las consecuencias emocionales y conductuales serán completamente diferentes.

Las personas necesitamos ser amadas y aprobadas por todos los que nos rodean

Sólo se es valioso cuando se es muy competente y capaz de conseguir cualquier cosa.

Cada persona tiene lo que se merece

Si las cosas no van por el camino que deseamos, debemos sentirnos tristes y apenados.

Las desgracias humanas se originan por causas externas y no puedo hacer nada o casi nada para evitar o controlar la pena y el sufrimiento que me producen

Si algo terrible va a suceder o puede ocurrir debemos inquietarnos y no dejar de pensar en ello

Es más fácil evitar que enfrentarse a las responsabilidades y los problemas de la vida

Hay que tener a alguien más fuerte en quien apoyarse

Es inevitable que lo que nos ocurrió en el pasado siga afectándonos en el presente

Debo preocuparme constantemente de los problemas de los demás

Cada problema tiene una solución acertada, y es catastrófico no encontrarla

Las personas necesitamos ser amadas y aprobadas por todos los que nos rodean

Un labrador iba con su hijo a la feria de un pueblo cercano y llevaban un mulo viejo. Cuando pasaron por una aldea, algunos hombres comentaron lo estúpido que era llevar un burro e ir andando, por lo que el labrador le dijo al hijo que se subiera encima del animal. Pasaron por su lado unas mujeres y comentaron lo desconsiderado que era el hijo por permitir que su anciano padre fuese andando mientras él iba sentado en el pollino, con lo que el hijo se bajo ocupando el padre su lugar. Otros hombres que vieron la escena comentaron lo injusto que era que fuese el padre subido al burro cuando ya había vivido su vida mientras que el hijo joven tenía que acarrear con las penurias del camino. Al final, decidieron subirse los dos encima del asno, pero unas mujeres que pasaron por allí criticaron la acción, pues el animal era demasiado viejo para llevar tanto peso.

Escucharse para escuchar

Es hora de escucharse

Unos ejercicios para bucear

Si tus respuestas se sitúan en las b)

Si tus respuestas se sitúan en las a)

¿Te has construido una coraza para esconder tus emociones e impedir que te hagan daño? Atento al riesgo de acumular demasiada tensión. Te ayudará tomar tomar medidas.

¿Las emociones te desbordan? Piensas demasiado en ti y te tomas la vida como una afrenta personal. Tienes el aprendizaje de la autoregulación para evitar los caminos que llevan a la cólera, la melancolía o el victimismo

Si tus respuestas se sitúan en las d)

Si tus respuestas se sitúan en las c)

¿Eres propenso a que las tristezas y emociones negativas se somaticen en tu organismo? Será de gran ayuda aprender a liberarlas cuando te haga falta: con los amigos, haciendo relajación, etc.

¡Enhorabuena! Sabes regular tus emociones y expresarlas cuando es necesario, de forma que no acumulas una carga demasiado demoledora en tu interior. Sigue así.

¿Qué nos suele pasar cuando (nos) escuchamos?

El nivel de los HECHOS, el registro anecdótico, lo que ha sucedido El nivel del PENSAMIENTO, de las ideas, de las valoraciones cognitivas, normativas, consideraciones lógicas, pensamientos discursivos, creencias irracionales... en torno a los hechos El nivel de las SENSACIONES y los sentimientos con ocasión de un acontecimiento, una situación o un encuentro El nivel de la RESONANCIA que la vivencia tiene en otro plano dentro de nuestra historia El nivel del IMAGINARIO, de los fantasmas, deseos, imágenes que son evocadas en relación a los hechos.

¿Qué tiene la escucha?

José Carlos Bermejo

La escucha tiene el poder de sacar a la luz la vida que enterramos en las tinieblas del miedo a ser juzgados. La escucha libera de la soledad emocional en la que nos morimos cuando no somos capaces de compartir lo que atenaza nuestro corazón. La escucha ilumina los oscuros senderos que hemos construido con nuestros pensamientos irracionales, dando con ellos alimento a los sentimientos que tanto nos hacen sufrir secretamente. La escucha ensancha los pulmones a quien se ahogaba en su propia respiración contenida. La escucha relaja los músculos de la rigidez de lógicas que no nos dan paz en el alma.

La escucha es esa linterna que permite iluminar la piedra en la que se puede caer o en la que se ha caído y se quiere retirar del camino. La escucha es ese ungüento que alivia las durezas generadas con el tiempo en zonas no acariciadas. La escucha es ese aceite que engrasa el mecanismo de la relación cuando se siente vergüenza por la propia historia. La escucha es ese pincel que vuelve a dar color al cuadro de la propia vida que se había vuelto blanco y negro. La escucha es esa varita que da el toque de magia entre dos personas que son capaces de encontrarse íntimamente y generar salud.

Quien escucha regala la propia persona al otro, su interés por él sin condiciones. Quien escucha acaricia y reconoce la dignidad de quien tiene ante sí. Quien escucha juega con todos los sentidos alrededor de una vida ya escrita, deseada de ser leída y aventurada a continuar escribiéndose. Quien escucha se mete en el hermoso lío de encontrarse de verdad con los demás y… consigo mismo reflejado.

Cuando te pido que me escuches

O’Donnell, R., La escucha, en Pangrazzi, A [ed], El mosaico de la misericordia, Sal Terrae, Santander, 1989

“Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a darme consejos, no has hecho lo que te he pedido. Cuando te pido que me escuches, y tú empiezas a decirme por qué no tendría que sentirme así, no respetas mis sentimientos. Cuando te pido que me escuches, y tú sientes el deber de hacer algo para resolver mi problema, no respondes a mis necesidades. ¡Escúchame! Todo lo que te pido es que me escuches, no que hables ni que hagas. Sólo que me escuches. Aconsejar es fácil. Pero yo no soy un incapaz.

Quizá esté desanimado o en dificultad, pero yo no soy un inútil. Cuando tú haces por mí lo que yo mismo podría hacer y no necesito, no haces más que contribuir a mi inseguridad. Pero cuando aceptas, simplemente, que lo que siento me pertenece, aunque sea irracional, entonces no tengo que intentar hacértelo entender, sino empezar a descubrir lo que hay dentro de mí."

Los estilos de relación

estilo autoritario

“Me parece que la vida no tiene ningún sentido. No sé para qué seguir viviendo día tras día”. “Tú escúchame a mí. Tómate una semana de descanso; haz algún ejercicio de relajación; da un poco más de tiempo al ocio...” “El problema del sentido de la vida no se resuelve mediante lamentaciones inútiles: hay que reaccionar, así es que lo que tienes que hacer es...”

El estilo autoritario es aquel que desarrollamos cuando nos centramos en el problema que tiene una persona y lo queremos resolver de forma directiva. Centrándonos más en los propios recursos que en los del interlocutor, tendemos a establecer con él una relación de dominio-sumisión. La otra persona es considerada como un simple ejecutor de un proyecto que nosotros poseemos bien claro.

estilo democrático

“Me parece que la vida no tiene ningún sentido. No sé para qué seguir viviendo día tras día”. “Ante el problema que estás viviendo, son diversas las soluciones que se presentan; tú encuentra la tuya. ¿Qué te parece?” “Tú pregunta es difícil, o no me siento capaz de responderla. Me gustaría, no obstante, trabajar contigo para profundizar este tema de manera que tú puedas encontrar la mejor solución para ti”.

El estilo democrático es aquel que desarrollamos cuando nos centramos en el problema que tiene una persona y tenemos una actitud facilitadora. En lugar de imponer nuestra solución a su problema, las proponemos, acompañando a la persona a encontrar alternativas válidas y animándole a usar los propios recursos.

estilo paternalista

“Me parece que la vida no tiene ningún sentido. No sé para qué seguir viviendo día tras día”. “Veo que estás viviendo un momento difícil. Confía en mí. Sé por lo que estás pasando y te ayudaré a salir de este túnel” .

El estilo paternalista es aquel que desarrollamos cuando nos centramos en la persona pero de un modo directivo, lo que se expresa de diversas formas: la tendencia a considerar al otro bajo la propia protección, asumiendo la situación que vive el otro.

estilo empático

“Me parece que la vida no tiene ningún sentido. No sé para qué seguir viviendo día tras día”. «El momento que estás viviendo es tan difícil que te preguntas incluso si vale la pena seguir viviendo en esta situación» «Te resulta difícil afrontar la vida cuando todo parece tan oscuro» «¿Qué sientes al preguntare si vale la pena seguir viviendo en esta situación?»

El estilo empático es aquel que desarrollamos cuando nos centramos en la persona con una actitud facilitadora.

En el estilo empático estamos atentos a la experiencia de lo que vive la persona

Interesa que tome conciencia de su situación

profundice en el conocimiento de sí mismo, de sus dificultades y de sus recursos

considere la valoración cognitiva y afectiva que hace de lo que le pasa

identifique lo que quiere y cree que debe hacer en relación a lo que puede

EL SANADOR HERIDO Nadie escapa a la posibilidad de ser herido. Todos somos personas heridas, física, psicológica, mental, espiritualmente y nos preguntamos: “¿Por qué me lastimé? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Quién lo hizo?”. Creemos que las respuestas a estas preguntas nos aliviarán. Pero, cuanto mucho, sólo nos ofrecerán una pequeña distancia respecto de nuestro dolor. La pregunta principal no es: “¿Cómo podemos esconder nuestras heridas?”, sino: “¿Cómo podemos poner nuestras heridas al servicio de los demás?”.

San Pedro cura a los enfermos

El fresco, pintado por Masaccio, se inspira en el relato de Hechos, 5; 14-16: “Se agregaban al Señor cada día más creyentes, muchedumbres de hombres y mujeres, hasta el punto de sacar a las calles los enfermos y ponerlos en lechos y camillas, para que, llegando Pedro, siquiera su sombra los cubriese; y la muchedumbre concurría de las ciudades vecinas a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados por los espíritus impuros, y todos eran sanados”. San Pedro se presenta como un sanador herido que ha realizado un recorrido por su propia fragilidad: ha negado y traicionado al amigo, ha sido llamado “satanás”, ha llorado y ha conseguido reconocer sus heridas, sus sombras y a través de éstas puede ahora sanar a los que lo necesiten.

El sanador herido

Una reflexión de José Carlos Bermejo

Desde mi zona sana a tu zona herida

Desde mi zona herida a tu zona herida

Desde mi sanador herido a tu sanador herido

Desde mi zona sana a tu zona sana

Desde mi zona herida a tu zona herida

Ante la herida del otro yo pongo únicamente la propia. Compartimos desde la herida, desde las necesidades que ambos tenemos. Es una relación netamente “simpática”. La persona herida puede sentir muy próximo al otro, sin embargo ninguno de los dos moviliza sus capacidades internas (sus recursos) para afrontar la situación que les toca vivir. Se quedan en la herida. Cuando dos heridas se encuentran, sin más, solo pueden reinfectarse.

Desde mi zona sana a tu zona herida

Consciente de mis capacidades y recursos focalizo la mirada en la herida del otro, en sus necesidades. El otro no es capaz de afrontar su situación, pero cuenta con mi ayuda. Es una relación netamente paternalista. La persona se convierte en dependiente del otro que, a su vez, se siente indispensable y altamente realizado. Sin embargo no moviliza los recursos internos de la persona que permanece en su herida.

Desde mi zona sana a tu zona sana

Parte de una actitud de negación. Niego la propia herida e impido a la otra persona reconocer su herida. Es un intento de construir sin asumir la realidad doliente, sin profundizar en la vivencia real. No reconoce el poder transformador que tiene trascender la experiencia de sufrimiento cuando uno se ha atrevido a explorarla.

Desde mi zona sana a tu zona sana

Parte de una actitud de negación. Niego la propia herida e impido a la otra persona reconocer su herida. Es un intento de construir sin asumir la realidad doliente, sin profundizar en la vivencia real. No reconoce el poder transformador que tiene trascender la experiencia de sufrimiento cuando uno se ha atrevido a explorarla.

Desde mi sanador herido a tu sanador herido

Uno y otro reconocen sus recursos y sus fragilidades. Establecen así la relación desde la totalidad de la persona. El que es capaz de reconocer sus heridas y sus recursos está capacitado para reconocer las heridas y recursos del otro. Potencia el uso de sus recursos internos para afrontar sus heridas y al mismo tiempo experimenta cómo la otra persona también tiene un efecto sanador en él al ayudar a reconocer mejor sus propias heridas y recursos.

Las actitudes de la relación

ACOGIDA INCONDICIONAL

EMPATÍA

AUTENTICIDAD

capacidad

Empatía

actitud

Por la que devolvemos este significado a quien lo vive, para que la persona sienta que realmente está siendo comprendida. Respuesta empática: habilidad de comunicar verbal y no verbalmente cuanto se ha comprendido mediante diferentes tipos de respuesta.

Por la que captamos, de la manera lo más ajustada posible, el significado de la experiencia ajena. Escucha activa: habilidad de atender, observar, oír, acoger bien centrado en la persona que comunica

Empatía es sintonía emocional y no identificación emocional ya que no se trata de experimentar los sentimientos ajenos, sino captarlos de la manera lo más ajustada posible a como son vividos. La empatía implica un modo de compartir la emoción percibida, «sintiendo con el otro» sin «sentir lo mismo que el otro».

Empatía

Todo lo que se puede llegar a captar...

Empatía es el «arte de captar de manera, lo más ajustada posible, el mundo de los significados, sentimientos, valores, contradicciones y devolver comprensión de manera ajustada y sin juicios».

Sobre la empatía

Unos ejercicios para bucear

Acogida incondicional de los sentimientos

La aceptación incondicional

Ausencia de juicio moralizante

Los sentimientos constituyen el modo más íntimo de reaccionar ante los estímulos que nos vienen de fuera y de dentro de uno mismo. En sí, no son ni buenos ni malos moralmente. Adquieren una connotación moral cuando se traducen en conducta éticamente valorable. Una tendencia frecuente suele ser la de exhortar a evitar emociones negativas, como si éstas reflejaran debilidad o tuvieran una connotación ética negativa. La acogida incondicional de los sentimientos y significados de la persona a la que se quiere ayudar genera libertad, seguridad, permite drenar libremente, genera bienestar.

Una de las tendencias aprendidas en las relaciones interpersonales es la de etiquetar o emitir juicios moralizantes de la persona. Cuando así actuamos, perdemos capacidad de ayudar y de generar confianza. En cambio, cuando el otro se siente acogido sin condiciones, sin ningún juicio moralizante sobre su conducta, se genera la confianza necesaria para que la relación sea eficaz. Sentir que alguien moraliza sobre uno hace perder la confianza.

La aceptación incondicional

Cordialidad

Consideración positiva

Consiste en una mirada a la persona llena de aprecio. Aceptar al otro tal como es, con un respeto absoluto por su persona, sus actitudes y su comportamiento. Implica apreciar a las personas sin juzgarlas, una acogida sin condiciones y una aceptación. Esta aceptación no implica necesariamente aprobación o acuerdo, pero si mostrar respeto por las decisiones del otro con independencia de mi acuerdo o desacuerdo.

Aquí se apoya uno de los pilares de la relación de ayuda: la consideración de que la otra persona no es sólo depositaria de dificultades, sino que tiene recursos para afrontar la adversidad. “Creo en ti” sería uno de los puntos de partida de toda relación de ayuda. Creo que tienes posibilidades para crecer, para identificar tus dificultades y tus recursos, para ponerlos en marcha, para despertar al sanador interior, para adoptar conductas saludables, para integrar los límites, para vivir sanamente lo que no se puede cambiar.

Autenticidad

Es la actitud de ser uno mismo y conlleva una disposición interna a estar abiertos a la experiencia, percatarnos de ella y comunicarla. La autenticidad comienza por el conocimiento de sí mismo, de las propias dinámicas, de los propios sentimientos y su manejo, de los propios valores interiorizados (no sólo proclamados). Uno de los requisitos para que la autenticidad se traduzca en la relación es aprender a manejar la propia vulnerabilidad. La metáfora del sanador herido ilustra el hecho de que la persona posee tanto recursos como vulnerabilidad. Se trata de llegar a ser dueño de la propia vulnerabilidad hasta el punto de convertirla en recurso para la relación, es decir, capacidad de comprensión de los límites y dificultades ajenos precisamente por la familiaridad que tiene en el conocimiento de sus propios límites y sombras.

Destrezas para la relación de ayuda

COMPRENSIÓN

ACCIÓN

EXPLORACIÓN

Confrontación Persuasión Intención paradójica

Personalización Inmediatez Autorrevelación

Escucha activa Respuesta empática Reformulación

EXPLORACIÓN

Escucha activa Respuesta empática Reformulación

LA ESCUCHAACTIVA

Escucha activa

Escuchamos activamente PERCIBIENDO lo que el otro nos dice y, sobre todo, estando atento y observando cómo nos lo dice PENSANDO en lo que el otro nos está relatando SINTIENDO interés por lo que nos dice y, sobre todo, en cómo se siente ACTUANDO al informar al otro , con nuestra conducta de escuchar, de que estamos atentos, interesados o necesitados de mayor aclaración respecto a lo que nos dice ADAPTANDO EL CUERPO en una disposición apropiada y relajada.

ayudará también estar atento a los obstáculos en la escucha

La ANSIEDAD, cuando estamos preocupados por nosotros mismos, por cómo tenemos que responder. La SUPERFICIALIDAD que se manifiesta sobre todo en la dificultad para pararse en los sentimientos de los demás. No se personaliza la conversación; se huye de los temas que conectan con lo emotivo. La tendencia a JUZGAR, a decir lo que es correcto o no. La IMPACIENCIA y la IMPULSIVIDAD que lleva a no dejar al otro que termine sus frases La tendencia a PREDICAR, a dar pequeños sermones: “¿Hasta cuándo afligiréis mi alma y me acribillaréis a palabras” (Job 18, 2)

LA RESPUESTA EMPÁTICA

Un ejercicio. 10 casos. 6 respuestas posibles a cada caso

Animo. Descansa un poco y verás como mañana estarás mejor. Lo que tienes que hacer es hablar cuanto antes con tus padres.

LA RESPUESTA EMPÁTICA

No te desanimes. Lo que te pasa es que no comprendes a tus padres porque ellos tienen sus motivos para sentirse así.

CASO 1 Mujer de 20 años, soltera, embarazada. Sus padres le han echado de casa. "Preferiría morirme antes de continuar así. ¡Qué habré hecho yo...!"

¿Tus padres te han dado alguna explicación?

Estás desanimada. Crees que no te mereces tanto sufrimiento.

Mira... ahora estas cosas no son como antes: ya verás como en unas semanas todo se arreglará.

¡Venga! Esto no es más que la consecuencia de lo que te ha pasado. Tú podrías haberlo evitado.

Animo, señora: no hay que desmoralizarse. Todavía hay gente que le quiere, estoy seguro.

LA RESPUESTA EMPÁTICA

Dos años en este centro le han separado de su gente y eso trae sus consecuencias. Por desgracia sucede con frecuencia a la gente en sus condiciones.

CASO 2 Anciana deprimida, ingresada en una Residencia de Ancianos. "Me siento sola. Me dicen que descanse. Nadie me mira. Hace un par de años que estoy aquí. Mis hijos ya no vienen a verme; son unos hipócritas: ya no quieren saber nada de mí."

Usted debería estar más tiempo con los otros enfermos. ¿Por qué no charla con sus compañeras un poco más?

Usted no ha tenido nunca verdaderos amigos. Pero no es llorando como se arreglan las cosas, ¿no le parece?

Se siente abandonada, incluso de los que más quiere. Debe ser difícil para usted soporta una situación así.

Ya hace tiempo que está usted aquí. ¿Quiere que hablemos de ello?

Ahora todo lo ves difícil, pero ya verás cómo si tú quieres, con tiempo y esfuerzo se solucionará todo.

LA RESPUESTA EMPÁTICA

¿A qué te refieres cuando dices que les hiciste mucho daño?

CASO 3 Transeúnte de 28 años. Lleva 4 años viviendo en la calle. Tiene problemas de adicción al alcohol. Actualmente en proceso de reinserción. "Mi familia no quiere saber nada de mí. Pero, ¿sabe? no les culpo. Les hice mucho daño".

Dices que hiciste daño a tu familia con tu comportamiento y te entristece creer que ya no puedes hacer nada por remediarlo.

No te preocupes por eso. Cuando hayas conseguido superar tu adicción al alcohol y te sientas más seguro de ti mismo, contactaremos con tu familia.

Tu familia no quiere saber de ti porque bebiendo es difícil que se sientan bien en relación contigo.

Estás siendo muy duro y pesimista pensando así. Lo único que haces es castigarte a ti mismo.

No sabes qué hacer y te preocupa el futuro de tus hijos. Te gustaría que alguien te ayudara, ¿verdad?.

LA RESPUESTA EMPÁTICA

Vamos a ir por partes, ¿desde cuándo no has pagado?

CASO 4 Mujer de 40 años. Tiene al marido en paro de larga duración, cinco hijos menores de edad, con una orden de desahucio. "Ya no sé qué hacer. He ido a muchos sitios, pero nadie me quiere ayudar. ¿Qué voy a hacer si me tiran del piso? ¿A dónde voy a ir con cinco hijos?"

Usted está muy nerviosa y cree que nadie le quiere ayudar, pero quizá es que la solución que espera encontrar sea imposible.

Procure tranquilizarse y calmarse. Ya verá cómo todo tiene arreglo.

Tal vez ustedes no pensaron suficientemente lo de meterse en un préstamo y ahora están pagando las consecuencias lógicas

Creo que lo primero que tienes que hacer es hablar con el banco para ver si les podemos persuadir y demoran el pago. Eso daría un poco de tiempo para estudiar todas las posibilidades

Claro, con la situación de crisis es difícil encontrar trabajo. A ti, por ser extranjero te resulta más difícil.

LA RESPUESTA EMPÁTICA

¿Cuánto tiempo llevas sin trabajar?

CASO 5 Argelino de 27 años. En los últimos 6 meses no ha conseguido ningún trabajo. "Yo siempre busco trabajo, pero nada. No pensaba que fuera tan difícil vivir en España".

No digas eso. Tienes que ser fuerte, ya verás cómo todo se soluciona.

Estás cansado de tanto buscar. Has gastado tiempo y esfuerzo sin obtener resultados.

Creo que deberías cambiar de actitud y seguir luchando. Te estás dando por vencido y así no arreglarás nada.

Aunque sea difícil, tienes que seguir buscando. Tienes que insistir en las cooperativas

Estás sacando conclusiones precipitadas y eso no es bueno para tu estado de ánimo.

LA RESPUESTA EMPÁTICA

Lo primero que tienes que hacer es tranquilizarte un poco y si tienes algunas dudas sobre tu enfermedad, debes hablar con el médico. Eso te ayudará.

CASO 6 Enfermo de Sida de 25 años en fase terminal, ingresado en el hospital. Va a entrar en una de las casas de acogida que Cáritas tiene para ellos. “¿A esa casa? ¿Por qué me llevan allí? ¿Tan mal estoy que me voy a morir?"

¡No, hombre, no! Ya verás cómo allí estarás mejor. Estarás rodeado de gente que te cuidará y se preocupará por ti.

Saber que vas allí te produce miedo porque tus experiencias en centros anteriores han sido negativas.

Te veo preocupado al ir a esta casa porque te hace pensar en lo avanzada que puede estar tu enfermedad y crees que aquello es para los que se están muriendo.

¿Qué informaciones tienes tú de esta casa?

Esfuércese en cambiar su modo de rezar y por corregir su comportamiento. Ya verá como así todo le irá mejor.

LA RESPUESTA EMPÁTICA

Está usted pasando un período de dificultad. Son muchos los factores que están en juego. En sus sentimientos influye también su condición social.

CASO 7 Hombre de 60 años, con cirrosis hepática como consecuencia del abuso del alcohol. Mientras presenta sus dificultades por estar en paro, dice: "El caso es que cuando rezo a Dios me parece que está lejos. He sido un buen cristiano pero he hecho esto de malo... ¿Seré quizás un poco egoísta?"

Es posible que usted no haya aprendido todavía a rezar bien. Son pocos los que saben rezar como se debe. Además, la oración tendría que estar de acuerdo con su vida.

Dice que ha hecho algo mal. ¿Cuándo reza usted?

Es una experiencia molesta para usted sentir a Dios tan lejano, sentirse tan aislado y vacío

Cualquier cosa que haya podido hacer usted, Dios le ama y está cerca de usted.

Es duro asumir el estado de su marido, y usted no está segura de que sea el caso de decírselo a él

LA RESPUESTA EMPÁTICA

¿Por qué no consulta al médico sobre esto?

CASO 8 Mujer de 62 años. Tiene a su marido enfermo. "Mi marido ha trabajado siempre. Ahora el doctor dice que tiene un cáncer. Tiene solamente 60 años... Mis hijos lo saben, pero no quieren que yo se lo diga para mantener su ánimo. Yo no sé qué hacer."

Usted se siente indecisa entre el parecer de los hijos y el suyo.

Sus hijos tendrían que pensar que un hombre tiene el derecho de ser informado de su estado de salud cuando corre serios peligros.

¿Sabe cuánto tiempo le da el médico todavía?

Es una prueba dura, pero ya verá como encontrará la solución justa en el corazón de esposa. No se angustie tanto.

¡Venga, mujer! Quizá tu marido estaba un poco harto cuando te lo dijo. Seguro que todo no ha sido malo con él. Deja que pase un poco de tiempo y verás cómo todo no es tan negro.

LA RESPUESTA EMPÁTICA

Creo que los problemas económicos han influido en vuestra relación. Tú también quieres divorciarte porque no te has parado a pensar en las consecuencias

CASO 9 Mujer de 50 años. Sigue un curso de formación integral para mujeres marginadas. "Mi marido quiere divorciarse. El cree que así seremos más felices. También yo lo creo. Me he sacrificado mucho en estos últimos 10 años.

Si quieres, yo puedo hablar con tu marido para intentar arreglar la situación.

Te sientes defraudada por tu marido ¿verdad?

¿Discutís mucho últimamente?

¿No cree que son un poco egoístas los dos? En el matrimonio hay que saberse perdonar en muchas cosas...

¿Cuántas veces has pedido permiso y te lo han denegado?

LA RESPUESTA EMPÁTICA

No entiendes los motivos por los que no te dan el permiso porque tu conducta dices que es normal.

CASO 10 Joven de 21 años, 4 años en la cárcel. "No me dan permiso de salida. Siempre me dicen: "falta de confianza". No he dado positivo en los análisis, no tengo parte, no entiendo lo que quieren hacer conmigo".

Te lo estás tomando muy a pecho. Aquí las cosas van despacio y tú no tienes paciencia.

No pierdas el ánimo. Estas cosas son difíciles, pero como tu comportamiento es bueno, acabarán dándotelo. Hay otros muchos que tampoco salen.

Creo que deberías hablar con el psicólogo y contarle todo lo que me estás diciendo. El puede ayudarte.

Probablemente hay alguna cosa que no te han querido decir y por eso no te dan los permisos.

B- Respuesta interpretativa

C- Respuesta de apoyo-consuelo

A- Respuesta de valoración moral

La persona intenta animar haciendo alusión a una experiencia común o minimizando la importancia de la situación invitando a desdramatizar. Es una actitud paternalista que favorece en el otro la regresión y la dependencia o bien el rechazo al ser tratado con piedad. Tiende a minimizar su reacción, presentándola como desproporcionada al problema o injustificada. Se intenta animar, pero todo se queda en una solidaridad emocional o en palabras optimistas pronunciadas sin demasiada convicción.

Al usarla, la persona pone el acento en un aspecto del conjunto de los mensajes recibidos y lo interpreta a partir de la propia teoría, indicando cómo debería ser considerado dicho aspecto. Este tipo de respuesta produce la sensación de haber sido mal entendido y puede provocar desinterés, irritación o resistencia al ver que su experiencia es leída con criterios distintos a los propios.

Consiste en expresar la propia opinión en cuanto al mérito, la utilidad o moralidad de cuanto el otro comunica. De forma más o menos directiva se indica al otro cómo debería comportarse. Este tipo de respuesta puede hacer sentirse al otro en desigualdad moral, en inferioridad, y producir sentimientos de inhibición, culpa, rebelión, disimulo o angustia.

E- Respuesta "solución del problema"

F- Respuesta empática

D- Respuesta de investigación

La respuesta de tipo empático es, probablemente, la menos natural y la menos espontánea de las respuestas indicadas. Al que no tiene experiencia, le puede parecer inútil o perjudicial o inadecuada para continuar el diálogo. Pero analizándolo bien, la respuesta empática es el resultado de un proceso activo que requiere una gran atención. Supone concentrarse intensamente en el otro, en lo que dice y en lo que no dice, poniéndose en su lugar para ver las cosas desde su punto de vista.

Con este tipo de respuesta la persona tiende a hacer preguntas para obtener más datos y profundizar en la situación expuesta por el otro. Si bien este tipo de intervenciones es necesario, siempre que las preguntas sean abiertas, si el diálogo está hecho de pregun­tas, se convierte en un interrogato­rio más que en una conversa­ción de relación de ayuda.

Consiste en proponer al otro una idea o resolución para salir inmediatamente de la situación, indicándole el método, el camino, dándole consejos de carácter definitivo que pondrían fin a su problema y, quizás, también a la conversación. Muchas veces, pues, no es una solución responsable del sujeto y, por tanto, no le satisface, o bien le crea una especie de obligación a adoptarla.

La reformulación

La reformulación es una destreza que permite construir respuestas que, si nacen de la verdadera actitud empática, favorecen la comunicación de la comprensión. Recordemos que no se produce realmente empatía si el ayudado no experimenta que está siendo comprendido. Y es que uno de los peligros que existen es que la empatía se reduzca a una mera intención de comprensión, sin que se traduzca en la comunicación efectiva de la misma.

La reformulación

DILUCIDACIÓN

REITERACIÓN

DEVOLUCIÓN DEL FONDO EMOTIVO

Es la forma más sencilla de reformulación y consiste en devolver al ayudado pocas palabras, las claves de cuanto él viene comunicando en la conversación, de manera que experimente que está siendo seguido y permitan al acompañante centrarse también en la persona

La reformulación

DEVOLUCIÓN DEL FONDO EMOTIVO

DILUCIDACIÓN

REITERACIÓN

La persona, al dilucidar, pone orden en lo que el otro expone y se lo devuelve con más claridad, de modo que pueda ser más dueño de la dificultad y así afrontarla con mayor responsabilidad

La reformulación

DILUCIDACIÓN

REITERACIÓN

DEVOLUCIÓN DEL FONDO EMOTIVO

En ocasiones, la persona comparte numerosos datos relacionados con su dificultad y quien escucha percibe una fuerte carga emocional no expresada directamente. Dar nombre al fondo emotivo, percibido en el otro, reformulándoselo con palabras propias, puede resultar muy útil para que aquél se sienta realmente comprendido.

La reformulación: reiteración

B.1. El dolor empezó hace unas horas y cada vez peor. Se iba difundiendo. He pasado una mañana fatal. Yo creo que estoy peor A.1. El dolor se difundió B.2. Sí, pasó al hombro y desde allí a mi brazo izquierdo hasta los dedos. Era tan intenso que pensé que me iba a morir A.2. Así que era muy fuerte B.3. Sí, igual que el dolor que sufrió mi padre cuando murió de su crisis cardiaca y tuve miedo de que me ocurriera lo mismo

La reformulación: dilucidación

B.1. Mis hijos no vienen a verme desde hace unos días. Tengo unos dolores que no soporto más. Nadie me hace caso. Me tienen aparcada y me estoy volviendo loca A.1. Por un lado está disgustada porque no se siente atendida y por otro dice que tiene dolores A.1. Estoy preocupado por lo que pueda ocurrir entre mis padres y no sé qué pasará si las discusiones entre ellos van a más. B.1. Dices que te preocupa lo que pueda suceder si esta situación entre ellos va a más (reiteración) A.2. Sí y además todo esto me hace sentir muy mal porque yo no lo estoy poniendo nada fácil con mi comportamiento en casa B.2. Por un lado estás preocupado por tus padres y por otro te sientes mal contigo mismo (dilucidación)

La reformulación: devolución del fondo emotivo

B.1. Yo nunca he bebido ni fumado. No entiendo por qué tiene que pasarme esto a mí. Si hubiera algún motivo... La gente piensa que no me he cuidado y no hace más que echarme en cara lo que debería haber hecho. Aquí todo el mundo viene a dar órdenes como si todos supieran lo que a mí me conviene. (Lo dice con todo enérgico) A.1. Le veo enfadado por todo lo que dice

La reformulación: devolución del fondo emotivo

A.1. Ya no sé muy bien qué hacer. Siempre intento que en casa haya buen ambiente pero es que el otro día todo fue culpa mía y no puedo dejar de sentirme mal. En este momento, al recordar lo que pasó, se entristece… Se queda pensativo... B.1. Me doy cuenta que todo esto te apena C.1. Todavía me dura el susto en el cuerpo y desde entonces no duermo bien. Cada vez que lo pienso me pongo nervioso. Lo expresa con tensión, el tono de voz es tembloroso D.1. Siento que lo que compartes te produce ansiedad

COMPRENSIÓN

Personalización Inmediatez Autorrevelación

Pues bien, la relación de ayuda se propone la tarea de ayudar al otro a tomar conciencia de lo que las cosas significan en concreto para él, el modo como contribuye a que le hagan sufrir o las afronta, el modo como se siente en el mismo proceso y, lo que es muy importante, la relación de ayuda se propone ayudar al otro a concretar hacia dónde quiere ir en relación a donde puede y a donde cree que debe”

“La experiencia en la práctica de la relación de ayuda nos dice que uno de los refugios que las personas buscamos, incluso cuando pedimos ayuda, es el de «cargar las tintas» sobre lo que los demás nos dicen, nos hacen; nos empeñamos en poner la causa del sufrimiento fuera de nosotros. Esto, aun cuando es así objetivamente, tiene el riesgo de situarnos en medio de los problemas como víctimas.

Personalización

Personalizar el problema ¿Cómo contribuyes a que tal dificultad deje de serlo, o para que lo siga siendo?

Personalizar el significado ¿Qué significa para ti cuanto estás diciendo?

Personalizar el fin¿Qué quieres hacer en relación con lo que puedes hacer y con lo que crees que debes hacer?

Personalizar el sentimiento¿Cómo te sientes al tomar conciencia de que el problema es tuyo?

Personalizar el significado ¿Qué significa para ti que tu jefe no te haga caso? Personalizar el problema Te sientes enfadado porque no consigues tomar la iniciativa para afrontar esta situación Personalización del sentimiento Al darte cuenta de lo que estás viviendo y de lo que estás haciendo o no haciendo, creo que te sientes… Personalizar el fin ¿Quieres dar algún paso en relación a lo que estás viviendo? ¿Crees que es el momento de darlo?

TEMA 03 Destrezas para una escucha que sana

Bárbara, madre de un alumno de cuarto de Primaria, aprovecha que se encuentra con la orientadora a la entrada del colegio para hablar con ella, porque su hijo, desde hace un mes, no quiere venir al colegio.

Al leer la conversación fijarnos si las intervenciones de la orientadora son empáticas y personalizadas. Preguntarnos si se ha hecho cargo del significado concreto que las cosas tienen para Bárbara; si le ha acompañado a concretar cuál es el problema y qué es lo que puede hacer personalmente para afrontarlo o para vivir sanamente las dificultades

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Inmediatez

“Parece que estás queriendo decirme algo que sientes en relación a mí” “Mis sentimientos en relación a ti son muy claros…” “Quizás temas que entre nosotros suceda lo mismo y también yo termine sofocándote” “En el fondo esperabas que hubiera sido distinto y en realidad, lo soy” “Aunque muestro tener confianza en ti, parece que no te fías de mi parecer”

Se trata de captar aquí y ahora lo que se está viviendo en la relación de ayuda, entre las dos personas, sabiendo qué está sucediendo entre ambas Permite verificar la autenticidad y eficacia en la relación de ayuda

Autorevelación

Puede animar al ayudado en situaciones difíciles. Puede reforzar el vínculo. Puede facilitar la entrega de informaciones personales

Revelar informaciones al otro cuando éste tiene problemas similares. Puede ser útil si se hace con la voluntad de ayudar.

Puede desviar la atención del otro. Las experiencias de cada persona son diferentes Puede causar preocupaciones en el otro. El escucha ha de estar centrado en la otra persona, no en el intercambio de informaciones.

ACCIÓN

Confrontación Persuasión Intención paradójica

Confrontación

Ayudar no significa sólo escuchar y comprender. También la confrontación entra en las actitudes que contribuyen a hacer eficaz la relación de ayuda

  • Confrontar una persona significa ponerla delante de las incoherencias de su obrar de modo que pueda hacerse responsable de ellas. No se trata, pues, de un juicio o de un ataque, sino de una actitud que mira a hacer crecer a la persona.
  • Ha de ofrecerse para ayudar, por lo que tiene su fundamento en el amor y en el respeto ajeno. Por eso es necesario hacerla cuando la relación esté suficientemente desarrollada.

Debe darse una vez establecido un buen clima de confianza

Debe ser específica, evitando hablar en términos generales

TENER EN CUENTA PARA CONFRONTAR

Debe ser propuesta, nunca impuesta

Debe darse en el momento oportuno y ser apropiada

Debe surgir de una voluntad auténtica de ayudar y no de un deseo de descargar sobre el otro nuestras propias tensiones o agresividades

Debe ser directa y respetuosa a la libertad y la responsabilidad del otro

Hay que estar callado cuando hablan los mayores

Es de egoístas anteponer tus necesidades a las de los demás

Todos tenemos, desde pequeños, unas creencias o convicciones arraigadas dentro de nosotros que surgen en forma de pensamientos automáticos y nos llevan a actuar o pensar de una determinada forma.

Hay que ser siempre lógico y consecuente

Es vergonzoso cometer errores

Siempre hay que tener una respuesta adecuada

No hay que incordiar haciendo preguntas

La persuasión

La persuasión

La persuasión

La intención paradójica

Es un método activo y eficaz para modificar la conducta. Se denomina “paradójica”, ya que se trata de proponer al otro que haga ni más ni menos aquello que le produce malestar.Se trata de asombrar y extrañar al ayudado porque se propone algo que no está dentro de sus expectativas. Es una destreza que se emplea para que el otro se predisponga para la acción. Podría mostrarse, en alguna ocasión, de esta manera: “Está bien, puesto que no soportas a tu marido, lo lógico es que lo abandones”, para el caso de que sospechemos que la consecuencia de tal intervención sería: “no, no quiero abandonarlo, mis hijos son pequeños, nos necesitan, quiero mejorar mi relación con él” También puede realizarse mediante las preguntas que provocan un pensamiento consecuencial. Por ejemplo, una sucesión de preguntas de este tipo: ¿porqué te preocupas tanto?, ¿qué ocurriría si...?, ¿qué pasaría si, de hecho, no hicieras lo que deberías hacer?

TEMA 03 Destrezas para una escucha que sana

UN CASO DE PERSONALIZACIÓN Bárbara, madre de un alumno de cuarto de Primaria, aprovecha que se encuentra con la orientadora a la entrada del colegio para hablar con ella, porque su hijo, desde hace un mes, no quiere venir al colegio.

UN CASO DE CONFRONTACIÓN La siguiente entrevista tiene lugar entre una trabajadora social (María) y una mujer (Carmen) que sigue un proyecto de desarrollo integral. Ésta es citada por aquélla porque lleva dos semanas sin acudir, y su nivel de integración e interés hasta el momento había sido muy positivo.

UN CASO DE REFORMULACION La señora Julia tiene 59 años y vive en un barrio pobre de la ciudad. Al enterarse de que debe ser operada de vesícula se ha puesto en contacto con la parroquia confusa y preocupada por su situación familiar. Un voluntario de Cáritas se hace presente en el domicilio para conocer in situ la situación y necesidades concretas. Al llegar, la señora está acostada y se levanta para abrir.

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