Campus Virtual
Pedagogas y pedagogos,
contextos e ideas
Aires de la revolución mexicana
José Javier Vasconcelos
Simón Rodriguez
El maestro de Bolívar
Pionera de la ESI
Elizardo Pérez
y la Escuela Warisata (Bolivia)
Raquel Camaña
Educación Secundaria para jóvenes y adultos: Teorías, sujetos y territorios
Para Ver
La propuesta pedagógica de Pérez impulsa lo que él llamó una “escuela social y económica” que preparara a los estudiantes para desarrollarse en su medio, para recuperar sus conocimientos, para separarse de la matriz colonial y buscar otras formas de vida recuperada de la ancestralidad. Pérez impulsó la importancia de alfabetizar a todo los indígenas, hacerles conscientes de las causas de sus miserias, de las injusticias que eran víctimas proponiendo un currículum que pusiera en relevancia los valores ancestrales de la responsabilidad, el sentido comunitario, las cualidades en lo organizativo, el espíritu luchador y amante de la libertad; y sobre todo, recuperar su amor y la confianza en sus modos de vida.
Raquel fue una mujer valiente, preocupada por la educación de las mujeres Sus intereses se centraban en que la escuela dialogara más con los problemas sociales, que fuera más educadora y que incluyera problemáticas sexuales.
Su idea de “educación integral" se basaba en los principios de la coeducación para lo cual, la educación de la sexualidad tenía un lugar primordial en el equilibrio entre moral, religiosidad e instinto de procreación que habita en todo ser humano. Como militante socialista de comienzos del siglo XX estaba anclada en los discursos higienistas de la época, no obstante, fue original al entender que la sexualidad es la fuente desde la cual se conforma el sujeto social, pero la considera moldeable. Por eso hablo de la educación sexual de las masas populares para enseñarles una procreación consciente, a abordar con alegría la “civilización del instinto sexual”.
La idea de coeducación fue revolucionaria en su época. Raquel considera al hombre y a la mujer como equivalentes, complementarios, como dos seres diferentes, inversos, por lo tanto considera antinatural educarlos de manera separada. De la misma manera que considera que varones y mujeres deben tener el mismo tipo de educación, reclamando que el Estado se encargara de velar porque las niñas no abandonen tempranamente la escuela o se impulse que pudieran terminar su educación siendo ya adultas.
Sus ideas sobre la escuela se basaban en una institución única; requiriendo de un Estado fuerte capaz de imponer un ideal común y un molde en el que se formaran varias generaciones. Esta propuesta se enmarca en el modelo socialista o racionalista: tener una escuela para todas las clases sociales, “sin distinciones de castas y de categorías” tendiente a una escuela uniforme, solidaria, estatal, ecuménica y coeducadora. (Southwell, 2015)
¿Les interesa saber un poco más de esta pensadora argentina?
Para ver
La Dra. Graciela Morgade abordó el tema desde los aportes que Raquel Camaña plantea en su libro Pedagogía social, publicado en 1916. En el mismo recorre temas vinculados con la coeducación, la educación sexual y la higiene psíquica. Raquel Camaña nació en 1883 y murió en 1915. Se formó como maestra en la Escuela Normal de La Plata bajo la dirección de la educadora Mary O`Graham. Este y otros trabajos de su autoría despertaron interés por su novedad y valentía.
Fuente: Biblioteca Nacional del Maestro
Simón Rodriguez, el maestro de Bolívar
Simón Rodríguez nació en Caracas en 1769 y recién hace muy pocos años ha sido rescatado del olvido de la historia de la educación. Para Simón Rodríguez, la educación debía estar destinada a la población pobre, originaria y marginada a quienes no consideraba ni inferiores ni diferentes en cuanto a capacidad intelectual y ni mucho menos en cuanto a sus derechos de acceso a la educación. El decía que "los negros, los indios, los pobres, los que no tenían condiciones legales para ser electores ni candidatos a ser elegidos, por falta de instrucción, debían constituir la base de un sistema educativo que jugara para una democracia que el maestro de Bolívar soñaba popular" (Puiggrós, 2005:44). Rodríguez reclamaba por quienes hoy llamamos “minorías” (él decía desarrapados), los quería todos juntos para trabajar con ellos, para educarlos y compartir con ellos la experiencia de aprender, por eso decimos que la base pedagógica de Rodríguez estaba en los pobres, en los olvidados, en los marginados. “Nuestra gente, nuestra sangre, nuestras ideas, nuestra educación”, planteaba Rodríguez, a diferencia de por ejemplo, Sarmiento, que viajó por el mundo buscando el mejor proyecto pedagógico, despreciando nuestros pueblos nativos y promoviendo la inmigración europea para “erradicar la barbarie”.
El método pedagógico que proponía se basaba en el co-aprendizaje, en “aprender divirtiéndose”, aprender de los otros y con ellos y también estimulaba permanentemente la pregunta, la curiosidad, el deseo de saber y conocer. La pedagogía de la pregunta, que mucho tiempo después reaparecerá en Paulo Freire, fue uno de los pilares planteados por Simón Rodríguez. Para él, la educación no debía ser teorizante, memorística, repetitiva. Creía en la vinculación con el trabajo, con el hacer, con la experiencia. Por eso fue perseguido: su postura frente a la educación y el trabajo atentaba contra la postura de terratenientes y privilegiados que quería contar con una masa de personas fáciles de dominar y controlar. Rodríguez, concebía la unidad entre sujeto cultural, educativo y político
La escuela rodrigueana debía propiciar el crecimiento, la promoción de los sectores populares, por eso alienta a la América de las luchas por la independencia donde los “libres del sur” hagan su futuro con sus propias manos, educando para ello a ciudadanos productores, practicantes de una igualdad radical.
Elizardo Pérez y la Escuela Warisata (Bolivia)
Elizardo Pérez (1892-1989) fue un maestro y posterior ministro de educación de Bolivia, quien fundó junto con el líder indígena aymara Abelino Siñani la primera escuela indígena formadora de niños y adultos que conocemos como la Escuela Warisata.
Elizardo fue un maestro, un luchador compenetrado con la causa indígena, la justicia y la liberación de los oprimidos. El decía que: “La educación del campesino sometido a la servidumbre implica necesariamente una condición de libertad. El educador del indio, si es sincero, no puede eludir el planteamiento de este problema. La escuela de Warisata era la casa de los desheredados, de los pobres, de los explotados, símbolo vivo de lucha por la justicia y la libertad, emblema de todas las antiguas rebeldías del indio, era suya por completo, ajena a la acción del Estado. El indio defendía lo suyo, lo hacía invulnerable a la incursión del vicio, de la molicie o del interés creado. En Warisata el indio era un ser humano, y aunque no se hubiera resuelto aún el problema de la servidumbre, ellos ya eran hombres liberados en la más plena acepción de la palabra” (Pérez, 1992:12).
En 1931 Elizardo Pérez fue nombrado Director de la Escuela Normal Indigenal de Miraflores, pero se encontró con que a ella asistían grupos de jóvenes que no incluían un solo indio o campesino. Eran jóvenes blancos que recibían una formación teórica, intelectualista pero que sobre todo se les enseñaba a despreciar al indígena y al campesino. Por ello renuncia para fundar una experiencia educativa que merece ser rescatada del olvido: la escuela Ayllu de Warisata.
Para Pérez “…la escuela del indio debe estar ubicada en el ambiente indio, allá donde él lucha para no desaparecer; que no debe contraerse únicamente al alfabeto sino que su función debe ser eminentemente activa y hallarse dotada de un evidente contenido social y económico; que los padres de familia deben cooperar a su construcción con su propio trabajo y cediendo tierras como un tributo a la obra de su cultura; que la escuela debe irradiar su acción a la vida de la comunidad y atender al desarrollo armónico y simultáneo de todas las aptitudes en su proceso educativo” (Pérez, 1992:70).
La experiencia de la escuela Warisata inició con Pérez en la Dirección y tres maestros con el firme apoyo de los líderes indígenas aymaras. La escuela intentaba articular educación, trabajo y gobierno compartido. Al finalizar la jornada de trabajo con los indios se realizaban rondas de charla donde se comentaba lo ocurrido en la jornada y se hacían planes para la siguiente. Se desarrollaba un sentido de responsabilidad individual y colectiva, de orden y organización. Así se empezó a gestar el Consejo de Amautas (jóvenes indígenas) donde se planeaba el trabajo, se nombraban comisiones, se establecían turnos que alternaban trabajo campesino e instrucción.
“No fui a Warisata para machacar el alfabeto ni para tener encerrados a los alumnos en un recinto frente al silabario. Fui para instalarles la escuela activa, plena de luz, de sol, de oxígeno y de viento, alternando las ocupaciones propias del aula, con los talleres, campos de cultivo y construcciones” (Pérez, 1992:86).
Raquel Camaña, pionera de la ESI
Raquel Camaña está siendo rescatada en los últimos años como una pionera de la educación social, de la educación sexual y la educación de las mujeres. Nació en 1882, falleció en 1915 dejando dos textos pioneros: Pedagogía Social y La cuestión sexual.
¿Por qué decimos que fue una pionera de la educación sexual integral? La respuesta, en este video:
José Javier Vasconcelos, aires de la revolución mexicana
José Vasconcelos (1882-1959), pedagogo de la Revolución Mexicana, basó su propuesta pedagógica en la idea de incorporar en la escuela la cultura propia, mexicana y creer en ella, ya que la forma en que conquista arrasó con la tierra, los sujetos y la cultura latinoamericana debía ser revalorizada para la construcción de nuestra identidad.
Para ello propone que la educación debe ser estatal y única porque: “La mezcla de razas y de culturas llevará a nuestros pueblos a la conformación de una raza nueva en el ámbito mundial, con grandes perspectivas para el futuro de la Humanidad, pues en esencia es una verdadera ‘raza cósmica’. Ese mestizaje cultural en su quintaesencia llevará a una superación de estirpes y a una raza de síntesis, ‘hecha con el tesoro de todas las anteriores y con el genio y con la sangre de todos los pueblos’. Esta raza cósmica tendrá su asiento en la parte ibérica del Continente americano” (Ocampo López, 2005:144).
El proyecto pedagógico de José Javier propone dar forma a una educación nacional que se desentienda de los intereses partidistas y de las ideas americano-europeizantes así como de la idea hispanista para ir en la búsqueda de una identidad propia que sirva de orientación a la educación mexicana. Propuso varios ejes para la educación mexicana (y latinoamericana): la educación indígena, la educación rural, la educación técnica, las bibliotecas, y la popularización de la cultura. Y fue el creador de una de las primeras campañas de alfabetización de adultos de América latina.
Fue un convencido de la importancia de recorrer el territorio para educar allí donde están las necesidades del pueblo. Para ello organizó el programa de Maestros Misioneros, para localizar los poblados indígenas, determinar su estado cultural y definir sus necesidades. Las Escuelas Normales Rurales fueron uno de los pilares de la obra de Vasconcelos para atender la base económica de la sociedad mexicana –la producción agrícola- Desde el plano educativo Vasconcelos creía en la organización de un sujeto iberoamericano que surgiría de la suma de nuestro mestizaje y que debía regularse con proyectos propios y no importados. Divulgó la cultura mexicana y vio en la educación el dispositivo más indicado para hacer posible el cambio.
Para Pensar
El proyecto de Simón Rodriguez no se desarrolló en ningún país de nuestra américa. Fue una propuesta bien decolonial: no mirar a Europa, incluir a todos los niños y niñas -fuera cual fuera su condición- a aprender juntos, aprender en relación directa con el trabajo. Propuestas todas contrahegemónicas para la pedagogía de la época. No desistió en sus ideas y lo intentó en cada oportunidad que tuvo. Pero fue abandonado a su suerte y murió solo sin haber logrado revolucionar la educación de su tiempo.
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Pedagogas y pedagogos,
contextos e ideas
Aires de la revolución mexicana
José Javier Vasconcelos
Simón Rodriguez
El maestro de Bolívar
Pionera de la ESI
Elizardo Pérez
y la Escuela Warisata (Bolivia)
Raquel Camaña
Educación Secundaria para jóvenes y adultos: Teorías, sujetos y territorios
Para Ver
La propuesta pedagógica de Pérez impulsa lo que él llamó una “escuela social y económica” que preparara a los estudiantes para desarrollarse en su medio, para recuperar sus conocimientos, para separarse de la matriz colonial y buscar otras formas de vida recuperada de la ancestralidad. Pérez impulsó la importancia de alfabetizar a todo los indígenas, hacerles conscientes de las causas de sus miserias, de las injusticias que eran víctimas proponiendo un currículum que pusiera en relevancia los valores ancestrales de la responsabilidad, el sentido comunitario, las cualidades en lo organizativo, el espíritu luchador y amante de la libertad; y sobre todo, recuperar su amor y la confianza en sus modos de vida.
Raquel fue una mujer valiente, preocupada por la educación de las mujeres Sus intereses se centraban en que la escuela dialogara más con los problemas sociales, que fuera más educadora y que incluyera problemáticas sexuales. Su idea de “educación integral" se basaba en los principios de la coeducación para lo cual, la educación de la sexualidad tenía un lugar primordial en el equilibrio entre moral, religiosidad e instinto de procreación que habita en todo ser humano. Como militante socialista de comienzos del siglo XX estaba anclada en los discursos higienistas de la época, no obstante, fue original al entender que la sexualidad es la fuente desde la cual se conforma el sujeto social, pero la considera moldeable. Por eso hablo de la educación sexual de las masas populares para enseñarles una procreación consciente, a abordar con alegría la “civilización del instinto sexual”. La idea de coeducación fue revolucionaria en su época. Raquel considera al hombre y a la mujer como equivalentes, complementarios, como dos seres diferentes, inversos, por lo tanto considera antinatural educarlos de manera separada. De la misma manera que considera que varones y mujeres deben tener el mismo tipo de educación, reclamando que el Estado se encargara de velar porque las niñas no abandonen tempranamente la escuela o se impulse que pudieran terminar su educación siendo ya adultas. Sus ideas sobre la escuela se basaban en una institución única; requiriendo de un Estado fuerte capaz de imponer un ideal común y un molde en el que se formaran varias generaciones. Esta propuesta se enmarca en el modelo socialista o racionalista: tener una escuela para todas las clases sociales, “sin distinciones de castas y de categorías” tendiente a una escuela uniforme, solidaria, estatal, ecuménica y coeducadora. (Southwell, 2015) ¿Les interesa saber un poco más de esta pensadora argentina?
Para ver
La Dra. Graciela Morgade abordó el tema desde los aportes que Raquel Camaña plantea en su libro Pedagogía social, publicado en 1916. En el mismo recorre temas vinculados con la coeducación, la educación sexual y la higiene psíquica. Raquel Camaña nació en 1883 y murió en 1915. Se formó como maestra en la Escuela Normal de La Plata bajo la dirección de la educadora Mary O`Graham. Este y otros trabajos de su autoría despertaron interés por su novedad y valentía.
Fuente: Biblioteca Nacional del Maestro
Simón Rodriguez, el maestro de Bolívar
Simón Rodríguez nació en Caracas en 1769 y recién hace muy pocos años ha sido rescatado del olvido de la historia de la educación. Para Simón Rodríguez, la educación debía estar destinada a la población pobre, originaria y marginada a quienes no consideraba ni inferiores ni diferentes en cuanto a capacidad intelectual y ni mucho menos en cuanto a sus derechos de acceso a la educación. El decía que "los negros, los indios, los pobres, los que no tenían condiciones legales para ser electores ni candidatos a ser elegidos, por falta de instrucción, debían constituir la base de un sistema educativo que jugara para una democracia que el maestro de Bolívar soñaba popular" (Puiggrós, 2005:44). Rodríguez reclamaba por quienes hoy llamamos “minorías” (él decía desarrapados), los quería todos juntos para trabajar con ellos, para educarlos y compartir con ellos la experiencia de aprender, por eso decimos que la base pedagógica de Rodríguez estaba en los pobres, en los olvidados, en los marginados. “Nuestra gente, nuestra sangre, nuestras ideas, nuestra educación”, planteaba Rodríguez, a diferencia de por ejemplo, Sarmiento, que viajó por el mundo buscando el mejor proyecto pedagógico, despreciando nuestros pueblos nativos y promoviendo la inmigración europea para “erradicar la barbarie”. El método pedagógico que proponía se basaba en el co-aprendizaje, en “aprender divirtiéndose”, aprender de los otros y con ellos y también estimulaba permanentemente la pregunta, la curiosidad, el deseo de saber y conocer. La pedagogía de la pregunta, que mucho tiempo después reaparecerá en Paulo Freire, fue uno de los pilares planteados por Simón Rodríguez. Para él, la educación no debía ser teorizante, memorística, repetitiva. Creía en la vinculación con el trabajo, con el hacer, con la experiencia. Por eso fue perseguido: su postura frente a la educación y el trabajo atentaba contra la postura de terratenientes y privilegiados que quería contar con una masa de personas fáciles de dominar y controlar. Rodríguez, concebía la unidad entre sujeto cultural, educativo y político La escuela rodrigueana debía propiciar el crecimiento, la promoción de los sectores populares, por eso alienta a la América de las luchas por la independencia donde los “libres del sur” hagan su futuro con sus propias manos, educando para ello a ciudadanos productores, practicantes de una igualdad radical.
Elizardo Pérez y la Escuela Warisata (Bolivia)
Elizardo Pérez (1892-1989) fue un maestro y posterior ministro de educación de Bolivia, quien fundó junto con el líder indígena aymara Abelino Siñani la primera escuela indígena formadora de niños y adultos que conocemos como la Escuela Warisata. Elizardo fue un maestro, un luchador compenetrado con la causa indígena, la justicia y la liberación de los oprimidos. El decía que: “La educación del campesino sometido a la servidumbre implica necesariamente una condición de libertad. El educador del indio, si es sincero, no puede eludir el planteamiento de este problema. La escuela de Warisata era la casa de los desheredados, de los pobres, de los explotados, símbolo vivo de lucha por la justicia y la libertad, emblema de todas las antiguas rebeldías del indio, era suya por completo, ajena a la acción del Estado. El indio defendía lo suyo, lo hacía invulnerable a la incursión del vicio, de la molicie o del interés creado. En Warisata el indio era un ser humano, y aunque no se hubiera resuelto aún el problema de la servidumbre, ellos ya eran hombres liberados en la más plena acepción de la palabra” (Pérez, 1992:12). En 1931 Elizardo Pérez fue nombrado Director de la Escuela Normal Indigenal de Miraflores, pero se encontró con que a ella asistían grupos de jóvenes que no incluían un solo indio o campesino. Eran jóvenes blancos que recibían una formación teórica, intelectualista pero que sobre todo se les enseñaba a despreciar al indígena y al campesino. Por ello renuncia para fundar una experiencia educativa que merece ser rescatada del olvido: la escuela Ayllu de Warisata. Para Pérez “…la escuela del indio debe estar ubicada en el ambiente indio, allá donde él lucha para no desaparecer; que no debe contraerse únicamente al alfabeto sino que su función debe ser eminentemente activa y hallarse dotada de un evidente contenido social y económico; que los padres de familia deben cooperar a su construcción con su propio trabajo y cediendo tierras como un tributo a la obra de su cultura; que la escuela debe irradiar su acción a la vida de la comunidad y atender al desarrollo armónico y simultáneo de todas las aptitudes en su proceso educativo” (Pérez, 1992:70). La experiencia de la escuela Warisata inició con Pérez en la Dirección y tres maestros con el firme apoyo de los líderes indígenas aymaras. La escuela intentaba articular educación, trabajo y gobierno compartido. Al finalizar la jornada de trabajo con los indios se realizaban rondas de charla donde se comentaba lo ocurrido en la jornada y se hacían planes para la siguiente. Se desarrollaba un sentido de responsabilidad individual y colectiva, de orden y organización. Así se empezó a gestar el Consejo de Amautas (jóvenes indígenas) donde se planeaba el trabajo, se nombraban comisiones, se establecían turnos que alternaban trabajo campesino e instrucción. “No fui a Warisata para machacar el alfabeto ni para tener encerrados a los alumnos en un recinto frente al silabario. Fui para instalarles la escuela activa, plena de luz, de sol, de oxígeno y de viento, alternando las ocupaciones propias del aula, con los talleres, campos de cultivo y construcciones” (Pérez, 1992:86).
Raquel Camaña, pionera de la ESI
Raquel Camaña está siendo rescatada en los últimos años como una pionera de la educación social, de la educación sexual y la educación de las mujeres. Nació en 1882, falleció en 1915 dejando dos textos pioneros: Pedagogía Social y La cuestión sexual. ¿Por qué decimos que fue una pionera de la educación sexual integral? La respuesta, en este video:
José Javier Vasconcelos, aires de la revolución mexicana
José Vasconcelos (1882-1959), pedagogo de la Revolución Mexicana, basó su propuesta pedagógica en la idea de incorporar en la escuela la cultura propia, mexicana y creer en ella, ya que la forma en que conquista arrasó con la tierra, los sujetos y la cultura latinoamericana debía ser revalorizada para la construcción de nuestra identidad. Para ello propone que la educación debe ser estatal y única porque: “La mezcla de razas y de culturas llevará a nuestros pueblos a la conformación de una raza nueva en el ámbito mundial, con grandes perspectivas para el futuro de la Humanidad, pues en esencia es una verdadera ‘raza cósmica’. Ese mestizaje cultural en su quintaesencia llevará a una superación de estirpes y a una raza de síntesis, ‘hecha con el tesoro de todas las anteriores y con el genio y con la sangre de todos los pueblos’. Esta raza cósmica tendrá su asiento en la parte ibérica del Continente americano” (Ocampo López, 2005:144). El proyecto pedagógico de José Javier propone dar forma a una educación nacional que se desentienda de los intereses partidistas y de las ideas americano-europeizantes así como de la idea hispanista para ir en la búsqueda de una identidad propia que sirva de orientación a la educación mexicana. Propuso varios ejes para la educación mexicana (y latinoamericana): la educación indígena, la educación rural, la educación técnica, las bibliotecas, y la popularización de la cultura. Y fue el creador de una de las primeras campañas de alfabetización de adultos de América latina. Fue un convencido de la importancia de recorrer el territorio para educar allí donde están las necesidades del pueblo. Para ello organizó el programa de Maestros Misioneros, para localizar los poblados indígenas, determinar su estado cultural y definir sus necesidades. Las Escuelas Normales Rurales fueron uno de los pilares de la obra de Vasconcelos para atender la base económica de la sociedad mexicana –la producción agrícola- Desde el plano educativo Vasconcelos creía en la organización de un sujeto iberoamericano que surgiría de la suma de nuestro mestizaje y que debía regularse con proyectos propios y no importados. Divulgó la cultura mexicana y vio en la educación el dispositivo más indicado para hacer posible el cambio.
Para Pensar
El proyecto de Simón Rodriguez no se desarrolló en ningún país de nuestra américa. Fue una propuesta bien decolonial: no mirar a Europa, incluir a todos los niños y niñas -fuera cual fuera su condición- a aprender juntos, aprender en relación directa con el trabajo. Propuestas todas contrahegemónicas para la pedagogía de la época. No desistió en sus ideas y lo intentó en cada oportunidad que tuvo. Pero fue abandonado a su suerte y murió solo sin haber logrado revolucionar la educación de su tiempo.