La psicología clínica y el diagnóstico
La historia clínica es el conjunto de datos biopsicosociales vinculados a la salud del paciente, dependiendo de los objetivos, tiene la finalidad de recabar información, ya sea de carácter epidemiológico, salud, docencia, etc. Para Antomás & Huarte (2011), ellos lo describen como el conjunto de documentos que contienen los datos, valoraciones e informaciones de cualquier índole sobre la situación y la evolución clínica de un paciente a lo largo de un proceso existencial. Heredia y Ancona, Santaella y Somarriba. (2012) la historia clínica está conformada por:
- Composición familiar
- Genograma
- Familiograma
- Dinámica familiar
- Desarrollo psicomotor y salud
- Referencias personales y heredofamiliares
- Hábitos
- Conducta y juegos o intereses
- Área escolar
- Laboral
- Sexual y social
- Eventos significativos actuales
El formato de la historia clínica presenta los datos generales, antecedentes personales, adecuando el contenido y énfasis de las áreas indagadas en función de las características de cada caso.
La observación de acuerdo con Diaz (2010), es un recurso fundamental del método clínico, ya que permite al psicólogo recoger información sobre el comportamiento, el discurso, la expresión y la situación del paciente, tanto en forma verbal como no verbal. La observación puede ser sistemática o no sistemática, según el grado de planificación y estructuración que se tenga. La observación sistemática implica el uso de instrumentos o guías previamente diseñados para registrar los datos de forma ordenada y precisa. La observación no sistemática es más flexible y espontánea, y se basa en la percepción e intuición del observador.
La técnica de observación en el método clínico requiere de ciertas habilidades y actitudes por parte del psicólogo, tales como: Ser objetivo y neutral, evitando los prejuicios y las interpretaciones personales que puedan distorsionar los datos. Ser atento y concentrado, prestando atención a todos los detalles relevantes que puedan aportar información sobre el paciente. Ser empático y respetuoso, estableciendo una relación de confianza y comprensión con el paciente, sin invadir su intimidad ni juzgarlo. Ser crítico y reflexivo, analizando los datos obtenidos con rigor y criterio científico, contrastándolos con otras fuentes de información y buscando explicaciones coherentes (Diaz, 2010). La técnica de observación en el método clínico se puede aplicar en diferentes contextos y momentos del proceso terapéutico, como por ejemplo: En la entrevista inicial, donde se observa la presentación, el motivo de consulta, la historia personal y familiar, el estado emocional y cognitivo, y la interacción del paciente con el psicólogo. En las sesiones posteriores, donde se observa la evolución, el cumplimiento, la adherencia, la resistencia, las dificultades, los logros y los cambios del paciente a lo largo de la terapia. En los tests o pruebas psicológicas, donde se observa el desempeño, las conductas, las reacciones, las actitudes y las respuestas del paciente ante los estímulos o las consignas presentadas. En las situaciones naturales o artificiales, donde se observa el comportamiento del paciente en su entorno habitual o en un entorno controlado o simulado, ante situaciones específicas o generales que puedan ser relevantes para su problemática (Diaz, 2010). La técnica de observación en el método clínico es una herramienta muy útil para obtener información sobre el paciente, pero también tiene sus limitaciones y desafíos. Algunos de ellos son: La subjetividad e influencia del observador, que puede afectar a la validez y fiabilidad de los datos. La dificultad para acceder a algunos aspectos internos o inconscientes del paciente, que pueden escapar a la observación directa. La complejidad para integrar y sintetizar los datos obtenidos desde diferentes fuentes y perspectivas. La necesidad de complementar la observación con otras técnicas o métodos que permitan profundizar y verificar la información (Diaz, 2010).
Corona (2012), define El diagnóstico inductivo como una forma de razonamiento que se basa en la observación de casos particulares para llegar a una conclusión general sobre el problema o la situación de un paciente. El diagnóstico inductivo se diferencia del diagnóstico deductivo, que parte de una hipótesis general y la contrasta con los datos observados. El diagnóstico inductivo tiene algunas ventajas y desventajas: Ventajas: Permite generar hipótesis a partir de la experiencia clínica, aprovechar el conocimiento previo y adaptarse a situaciones nuevas o complejas. Desventajas: Puede ser subjetivo, impreciso, incompleto o erróneo, ya que depende de la calidad y cantidad de los datos observados y de la capacidad de asociación del psicólogo. El diagnóstico inductivo no se expresa totalmente lo que ocurre en nuestro pensamiento diagnóstico, ya que al mismo tiempo que se induce, también se deduce; y en ello se manifiesta la unidad de este par de categorías dialécticas. Por lo tanto, el diagnóstico inductivo debe ser complementado con otros tipos de razonamiento, como el analógico, el abductivo o el intuitivo.
Corona (2012), menciona que el diagnóstico hipotético es una forma de razonamiento que se basa en la formulación de una hipótesis general sobre el problema o la situación de un paciente, y luego se contrasta con los datos observados. El diagnóstico hipotético tiene algunas ventajas y desventajas: Ventajas: Permite generar explicaciones teóricas a partir de la evidencia empírica, probar la validez y fiabilidad de las hipótesis y adaptarse a situaciones específicas o singulares. Desventajas: Puede ser complejo, impreciso, incompleto o erróneo, ya que depende de la calidad y cantidad de los datos disponibles y de la capacidad de deducción del psicólogo. En pocos terminos, se puede decir que Intenta confirmar el diagnóstico presuntivo mediante la respuesta a un tratamiento indicado, dada la imposibilidad de lograr la confirmación por otros medios complementarios. .
En la siguiente tabla se describen algunas características dependiendo de las aproximaciones teóricas que han contribuido al desarrollo de la Psicología Clínica. La tabla desarrollada por Díaz, (2010, pp. 10 -11) quien describe los modelos teóricos desde las características del ser humano, sus conceptos teóricos básicos, representantes y seguidores, el proceso salud-enfermedad, el psicodiagnóstico, tipo de intervención y el tipo de intervención.
Diaz Sanjuan, L. (2010). [imagen]
Corona & Fonseca (2012), describen el diagnóstico intuitivo, como que no es una "adivinación", "… sino una consecuencia de la práctica, la experiencia acumulada y la actividad racional y lógica de la conciencia". En otras palabras, no es más que un rápido reconocimiento de patrones.
Para este diagnóstico, también conocido como diagnóstico directo, son esenciales la existencia de experiencia y una elevada capacidad de asociación rápida entre el cuadro del paciente y lo que se tiene en la memoria. Cómo se puede comprender, el diagnóstico intuitivo, dada la necesidad de experiencia, no es un prototipo válido para la enseñanza del razonamiento diagnóstico, al menos inicialmente.
La inducción es el razonamiento que va de lo particular o de los hechos singulares a las generalizaciones; la deducción, por el contrario, es el razonamiento que transita de lo general a lo particular. El diagnóstico inductivo, en su denominación, no expresa totalmente lo que ocurre en nuestro pensamiento diagnóstico. Y no es que esté ausente la inducción en el diagnóstico, sino que en este, al mismo tiempo que se induce, también se deduce; y en ello se manifiesta la unidad de este par de categorías dialécticas.
Hay inducción en el diagnóstico porque a partir de manifestaciones particulares (síntomas y signos) se elabora un juicio generalizador: la enfermedad del paciente (Corona & Fonseca ,2012). Hay deducción en el diagnóstico porque a partir del conocimiento general acerca de las enfermedades se arriba al conocimiento de una afección particular en un individuo concreto.
Evidentemente, ambos procedimientos están presentes. El método clínico no es un método puramente inductivo, sino inductivo-deductivo (Corona & Fonseca ,2012). El diagnóstico por hipótesis, o diagnóstico terapéutico, no es otra cosa que intentar confirmar el diagnóstico presuntivo mediante la respuesta a un tratamiento indicado, dada la imposibilidad de lograr la confirmación por otros medios (complementarios). En realidad, en la práctica, muchos diagnósticos son asumidos en calidad de hipótesis y, como tal, manejados terapéuticamente: "gripe", migraña, gastroenteritis aguda, etc. Diferente es la situación de afecciones que requieren para su solución tratamientos muy específicos o riesgosos, por lo que se hace necesario reducir al máximo posible la incertidumbre diagnóstica (Corona & Fonseca ,2012).
La limitación más importante del diagnóstico terapéutico, a nuestro juicio, es que esta modalidad no expresa o se refiere a alguno de los procedimientos mentales involucrados en el razonamiento diagnóstico; procedimientos que tuvieron que haber intervenido en la conformación de la hipótesis a contrastar mediante la terapéutica. Esta limitación interfiere en la utilización de esta modalidad en la enseñanza del proceso de elaboración de hipótesis diagnósticas (Corona & Fonseca ,2012).
Sanz (2021), menciona que podemos definir el diagnóstico diferencial como el proceso que se lleva a cabo para diferenciar una enfermedad de otras similares. Es decir, que durante la evaluación psicológica han de tenerse en cuenta otros trastornos cercanos o relacionados a fin de lograr identificar cuál es el que verdaderamente presenta la persona.
Esta tarea tan aparentemente sencilla requiere, al menos, de los siguientes elementos:
Un conocimiento profundo, por parte del profesional, de las diferentes categorías diagnósticas y sus criterios.
Una evaluación individualizada, en la que se analicen los antecedentes de la persona, su historia de vida y sus circunstancias y síntomas particulares.
La participación activa del individuo a la hora de ofrecer toda la información que sea relevante. En ocasiones se llega a un diagnóstico erróneo debido a que la persona no ha establecido una relación de confianza con el terapeuta lo suficientemente sólida como para proporcionar algunos datos clave.
De acuerdo a Farias (2023), Un genograma es un tipo de diagrama que se utiliza para representar información sobre las relaciones familiares y la historia de una familia. Es similar a un árbol genealógico, pero a diferencia de este, el genograma incluye información sobre las relaciones y las dinámicas familiares, así como detalles de la salud mental, emocional y física de los miembros de la familia.
El genograma es una herramienta utilizada en terapia familiar y en la psicología clínica para obtener información sobre la historia y la dinámica familiar de un paciente. A menudo, se utiliza en conjunto con una entrevista con el paciente para obtener información sobre su historia familiar y su relación con los miembros de su familia (Farias ,2023). En un genograma, cada miembro de la familia se representa con un símbolo específico, que puede indicar su género, edad, estado civil y posición en la familia. Las líneas conectan a los miembros de la familia y pueden representar las relaciones de parentesco, las alianzas, las rivalidades y las influencias mutuas. Los símbolos y las líneas se utilizan para mostrar información sobre la salud mental, emocional y física de los miembros de la familia, como trastornos de salud mental, adicciones, enfermedades crónicas y eventos traumáticos (Farias ,2023). El genograma se puede utilizar para identificar patrones recurrentes de comportamiento y problemas en la familia, así como para comprender cómo las dinámicas familiares pasadas pueden estar afectando la dinámica familiar actual. También puede ayudar a identificar áreas en las que se necesitan intervenciones terapéuticas para mejorar la comunicación y las relaciones familiares (Farias ,2023). Gráficamente el genograma se representa utilizando símbolos para representar a cada miembro de la familia, así como para representar las relaciones entre ellos. Los símbolos utilizados en el genograma incluyen, por ejemplo, círculos para las mujeres, cuadrados para los hombres y líneas para las relaciones familiares (Farias ,2023).
La entrevista clínica es el medio a través del cual se obtienen datos significativos y aclaratorios a la hora de realizar un diagnóstico psicológico clínico o neuropsicológico, UNIR (2021) describe que además de la información recabada, permite definir el tipo de tratamiento que el paciente necesita, así como tomar las decisiones y juicios clínicos oportunos. Por tanto, a través de la entrevista clínica se pretende llegar a los siguientes objetivos:
- Obtener un diagnóstico o juicio clínico.
- Conocer a la persona.
- Crear y mantener la relación interpersonal.
- Comprometer al paciente en el tratamiento.
- Respetar el tiempo.
- Responder a las expectativas del paciente.
En la mayoría de las ocasiones, la entrevista clínica se establece durante las primeras tomas de contacto entre terapeuta-paciente, donde además de obtener información significativa, se crean los primeros lazos y vínculos, que afianzarán el trabajo posterior. Por eso, durante la realización de dicha entrevista se deberá crear un clima de confianza, calidez y apertura que favorezca la comunicación interpersonal desde las primeras tomas de contacto (UNIR, 2021). A través de esta comunicación interactiva, que se establece tanto a nivel verbal como no verbal, se abordarán emociones, sensaciones y pensamientos que el terapeuta ha de saber gestionar a fin de esclarecer las necesidades del paciente y poder así conceptualizar el caso (UNIR, 2021). Es por ello que, durante el proceso, debe procurarse conseguir una atmósfera relajante que permita el diálogo franco, fructífero y, por consiguiente, una comunicación abierta. Asimismo, se debe mantener una actitud profesional y racional, minimizando manifestaciones e interpretaciones simplemente emocionales y buscando avanzar en la conversación con un sentido práctico. El cuidar todos estos aspectos es fundamental. De lo contrario, se puede crear un ambiente de desconfianza o tenso si las partes no consiguen intercambiar sus primeras palabras de forma confiada y abierta (UNIR, 2021).
Tipos de entrevista clínicaVeigler Business School, (2022), menciona que cuando hablamos de entrevista clínica, existen hasta tres tipos. Según el tipo de estructura y preguntas, encontramos:
- Entrevista estructurada. Se caracteriza por incluir preguntas cerradas y focalizadas a la obtención de la información bajo un objetivo específico.
- Entrevista semiestructurada. Combina preguntas abiertas y cerradas. Esto permite al paciente dar más información sobre todo lo que se le pregunta.
- Entrevista abierta. Este tipo de entrevista permite tener una conversación más fluida entre el paciente y el terapeuta, ya que no tiene estructura y las preguntas son totalmente abiertas. El paciente decide qué explicar y con ello, el terapeuta puede reformular u orientar la entrevista en función de lo que necesite saber.
Según el tipo de objetivos, encontramos:
- Entrevista diagnóstica. El principal objetivo está en obtener información, ya sea para un fin investigativo, asistencial, etc.
- Entrevista de orientación. Se emplea para dar información.
- Entrevista terapéutica. Se emplea, sobre todo, para modificar conductas, actitudes, etc.
El método clínico procede de la tradición médica y no es una actividad dirigida al reconocimiento y nombramiento de algunos estadios, aptitudes y comportamientos con la finalidad de promover una psicoterapia, una medida de orden social o educativa, o una manera de consejos que permitan un cambio positivo en el individuo. De acuerdo con Díaz, (2010, p.12), el método clínico es el conjunto de técnicas utilizadas en la práctica de la clínica como la gestión clínica.
Método clínico, [imagen], https://glosarioconductual.blogspot.com/2014/10/metodo-clinico.html
- La evaluación psicológica clínica se caracteriza por el proceso del ámbito clínico o sanitario, desde una aproximación de la psicología científica, de la exploración o análisis de enfermedades o trastornos de la salud mental de un paciente o grupo de personas, mediante el uso de pruebas psicológicas o técnicas exploratorias estandarizadas que permitan una descripción fiable y válida de la sintomatología y signos clínicos para establecer un diagnóstico psicológico (Deus y Deví, 2019).
- La psicología clínica busca observar y valorar el funcionamiento global del individuo y sus formas de respuesta ante las situaciones que enfrenta. Por lo que requiere de la evaluación psicológica y el psicodiagnóstico.
- Los objetivos de la psicología clínica son comprender, tratar y prevenir los problemas y trastornos psicológicos por medio de la evaluación, el diagnostico, la intervención y la investigación. Su principal objetivo es procurar, cuidar y mejorar la salud a todos niveles, desde una perspectiva bio-psico-social de las personas. Todo ello se realiza a través de la aplicación de los conocimientos, las habilidades, las técnicas y los instrumentos de la psicología.(Badia, 2019)
- La psicología clínica puede ejercerse en diferentes contextos, sin embargo, los principales ámbitos siguen siendo los centros clínicos, los servicios de salud mental y los hospitales generales. Además, la psicología clínica es una profesión que está continuamente evolucionando, ampliando sus funciones y ámbitos de trabajo(Badia, 2019).
La psicología clínica y el diagnóstico
Victor Manuel Romero Mtz
Created on August 11, 2023
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La psicología clínica y el diagnóstico
La historia clínica es el conjunto de datos biopsicosociales vinculados a la salud del paciente, dependiendo de los objetivos, tiene la finalidad de recabar información, ya sea de carácter epidemiológico, salud, docencia, etc. Para Antomás & Huarte (2011), ellos lo describen como el conjunto de documentos que contienen los datos, valoraciones e informaciones de cualquier índole sobre la situación y la evolución clínica de un paciente a lo largo de un proceso existencial. Heredia y Ancona, Santaella y Somarriba. (2012) la historia clínica está conformada por:
- Composición familiar
- Genograma
- Familiograma
- Dinámica familiar
- Desarrollo psicomotor y salud
- Referencias personales y heredofamiliares
- Hábitos
- Conducta y juegos o intereses
- Área escolar
- Laboral
- Sexual y social
- Eventos significativos actuales
El formato de la historia clínica presenta los datos generales, antecedentes personales, adecuando el contenido y énfasis de las áreas indagadas en función de las características de cada caso.La observación de acuerdo con Diaz (2010), es un recurso fundamental del método clínico, ya que permite al psicólogo recoger información sobre el comportamiento, el discurso, la expresión y la situación del paciente, tanto en forma verbal como no verbal. La observación puede ser sistemática o no sistemática, según el grado de planificación y estructuración que se tenga. La observación sistemática implica el uso de instrumentos o guías previamente diseñados para registrar los datos de forma ordenada y precisa. La observación no sistemática es más flexible y espontánea, y se basa en la percepción e intuición del observador. La técnica de observación en el método clínico requiere de ciertas habilidades y actitudes por parte del psicólogo, tales como: Ser objetivo y neutral, evitando los prejuicios y las interpretaciones personales que puedan distorsionar los datos. Ser atento y concentrado, prestando atención a todos los detalles relevantes que puedan aportar información sobre el paciente. Ser empático y respetuoso, estableciendo una relación de confianza y comprensión con el paciente, sin invadir su intimidad ni juzgarlo. Ser crítico y reflexivo, analizando los datos obtenidos con rigor y criterio científico, contrastándolos con otras fuentes de información y buscando explicaciones coherentes (Diaz, 2010). La técnica de observación en el método clínico se puede aplicar en diferentes contextos y momentos del proceso terapéutico, como por ejemplo: En la entrevista inicial, donde se observa la presentación, el motivo de consulta, la historia personal y familiar, el estado emocional y cognitivo, y la interacción del paciente con el psicólogo. En las sesiones posteriores, donde se observa la evolución, el cumplimiento, la adherencia, la resistencia, las dificultades, los logros y los cambios del paciente a lo largo de la terapia. En los tests o pruebas psicológicas, donde se observa el desempeño, las conductas, las reacciones, las actitudes y las respuestas del paciente ante los estímulos o las consignas presentadas. En las situaciones naturales o artificiales, donde se observa el comportamiento del paciente en su entorno habitual o en un entorno controlado o simulado, ante situaciones específicas o generales que puedan ser relevantes para su problemática (Diaz, 2010). La técnica de observación en el método clínico es una herramienta muy útil para obtener información sobre el paciente, pero también tiene sus limitaciones y desafíos. Algunos de ellos son: La subjetividad e influencia del observador, que puede afectar a la validez y fiabilidad de los datos. La dificultad para acceder a algunos aspectos internos o inconscientes del paciente, que pueden escapar a la observación directa. La complejidad para integrar y sintetizar los datos obtenidos desde diferentes fuentes y perspectivas. La necesidad de complementar la observación con otras técnicas o métodos que permitan profundizar y verificar la información (Diaz, 2010).
Corona (2012), define El diagnóstico inductivo como una forma de razonamiento que se basa en la observación de casos particulares para llegar a una conclusión general sobre el problema o la situación de un paciente. El diagnóstico inductivo se diferencia del diagnóstico deductivo, que parte de una hipótesis general y la contrasta con los datos observados. El diagnóstico inductivo tiene algunas ventajas y desventajas: Ventajas: Permite generar hipótesis a partir de la experiencia clínica, aprovechar el conocimiento previo y adaptarse a situaciones nuevas o complejas. Desventajas: Puede ser subjetivo, impreciso, incompleto o erróneo, ya que depende de la calidad y cantidad de los datos observados y de la capacidad de asociación del psicólogo. El diagnóstico inductivo no se expresa totalmente lo que ocurre en nuestro pensamiento diagnóstico, ya que al mismo tiempo que se induce, también se deduce; y en ello se manifiesta la unidad de este par de categorías dialécticas. Por lo tanto, el diagnóstico inductivo debe ser complementado con otros tipos de razonamiento, como el analógico, el abductivo o el intuitivo.
Corona (2012), menciona que el diagnóstico hipotético es una forma de razonamiento que se basa en la formulación de una hipótesis general sobre el problema o la situación de un paciente, y luego se contrasta con los datos observados. El diagnóstico hipotético tiene algunas ventajas y desventajas: Ventajas: Permite generar explicaciones teóricas a partir de la evidencia empírica, probar la validez y fiabilidad de las hipótesis y adaptarse a situaciones específicas o singulares. Desventajas: Puede ser complejo, impreciso, incompleto o erróneo, ya que depende de la calidad y cantidad de los datos disponibles y de la capacidad de deducción del psicólogo. En pocos terminos, se puede decir que Intenta confirmar el diagnóstico presuntivo mediante la respuesta a un tratamiento indicado, dada la imposibilidad de lograr la confirmación por otros medios complementarios. .
En la siguiente tabla se describen algunas características dependiendo de las aproximaciones teóricas que han contribuido al desarrollo de la Psicología Clínica. La tabla desarrollada por Díaz, (2010, pp. 10 -11) quien describe los modelos teóricos desde las características del ser humano, sus conceptos teóricos básicos, representantes y seguidores, el proceso salud-enfermedad, el psicodiagnóstico, tipo de intervención y el tipo de intervención.
Diaz Sanjuan, L. (2010). [imagen]
Corona & Fonseca (2012), describen el diagnóstico intuitivo, como que no es una "adivinación", "… sino una consecuencia de la práctica, la experiencia acumulada y la actividad racional y lógica de la conciencia". En otras palabras, no es más que un rápido reconocimiento de patrones. Para este diagnóstico, también conocido como diagnóstico directo, son esenciales la existencia de experiencia y una elevada capacidad de asociación rápida entre el cuadro del paciente y lo que se tiene en la memoria. Cómo se puede comprender, el diagnóstico intuitivo, dada la necesidad de experiencia, no es un prototipo válido para la enseñanza del razonamiento diagnóstico, al menos inicialmente. La inducción es el razonamiento que va de lo particular o de los hechos singulares a las generalizaciones; la deducción, por el contrario, es el razonamiento que transita de lo general a lo particular. El diagnóstico inductivo, en su denominación, no expresa totalmente lo que ocurre en nuestro pensamiento diagnóstico. Y no es que esté ausente la inducción en el diagnóstico, sino que en este, al mismo tiempo que se induce, también se deduce; y en ello se manifiesta la unidad de este par de categorías dialécticas. Hay inducción en el diagnóstico porque a partir de manifestaciones particulares (síntomas y signos) se elabora un juicio generalizador: la enfermedad del paciente (Corona & Fonseca ,2012). Hay deducción en el diagnóstico porque a partir del conocimiento general acerca de las enfermedades se arriba al conocimiento de una afección particular en un individuo concreto. Evidentemente, ambos procedimientos están presentes. El método clínico no es un método puramente inductivo, sino inductivo-deductivo (Corona & Fonseca ,2012). El diagnóstico por hipótesis, o diagnóstico terapéutico, no es otra cosa que intentar confirmar el diagnóstico presuntivo mediante la respuesta a un tratamiento indicado, dada la imposibilidad de lograr la confirmación por otros medios (complementarios). En realidad, en la práctica, muchos diagnósticos son asumidos en calidad de hipótesis y, como tal, manejados terapéuticamente: "gripe", migraña, gastroenteritis aguda, etc. Diferente es la situación de afecciones que requieren para su solución tratamientos muy específicos o riesgosos, por lo que se hace necesario reducir al máximo posible la incertidumbre diagnóstica (Corona & Fonseca ,2012). La limitación más importante del diagnóstico terapéutico, a nuestro juicio, es que esta modalidad no expresa o se refiere a alguno de los procedimientos mentales involucrados en el razonamiento diagnóstico; procedimientos que tuvieron que haber intervenido en la conformación de la hipótesis a contrastar mediante la terapéutica. Esta limitación interfiere en la utilización de esta modalidad en la enseñanza del proceso de elaboración de hipótesis diagnósticas (Corona & Fonseca ,2012).
Sanz (2021), menciona que podemos definir el diagnóstico diferencial como el proceso que se lleva a cabo para diferenciar una enfermedad de otras similares. Es decir, que durante la evaluación psicológica han de tenerse en cuenta otros trastornos cercanos o relacionados a fin de lograr identificar cuál es el que verdaderamente presenta la persona. Esta tarea tan aparentemente sencilla requiere, al menos, de los siguientes elementos: Un conocimiento profundo, por parte del profesional, de las diferentes categorías diagnósticas y sus criterios. Una evaluación individualizada, en la que se analicen los antecedentes de la persona, su historia de vida y sus circunstancias y síntomas particulares. La participación activa del individuo a la hora de ofrecer toda la información que sea relevante. En ocasiones se llega a un diagnóstico erróneo debido a que la persona no ha establecido una relación de confianza con el terapeuta lo suficientemente sólida como para proporcionar algunos datos clave.
De acuerdo a Farias (2023), Un genograma es un tipo de diagrama que se utiliza para representar información sobre las relaciones familiares y la historia de una familia. Es similar a un árbol genealógico, pero a diferencia de este, el genograma incluye información sobre las relaciones y las dinámicas familiares, así como detalles de la salud mental, emocional y física de los miembros de la familia. El genograma es una herramienta utilizada en terapia familiar y en la psicología clínica para obtener información sobre la historia y la dinámica familiar de un paciente. A menudo, se utiliza en conjunto con una entrevista con el paciente para obtener información sobre su historia familiar y su relación con los miembros de su familia (Farias ,2023). En un genograma, cada miembro de la familia se representa con un símbolo específico, que puede indicar su género, edad, estado civil y posición en la familia. Las líneas conectan a los miembros de la familia y pueden representar las relaciones de parentesco, las alianzas, las rivalidades y las influencias mutuas. Los símbolos y las líneas se utilizan para mostrar información sobre la salud mental, emocional y física de los miembros de la familia, como trastornos de salud mental, adicciones, enfermedades crónicas y eventos traumáticos (Farias ,2023). El genograma se puede utilizar para identificar patrones recurrentes de comportamiento y problemas en la familia, así como para comprender cómo las dinámicas familiares pasadas pueden estar afectando la dinámica familiar actual. También puede ayudar a identificar áreas en las que se necesitan intervenciones terapéuticas para mejorar la comunicación y las relaciones familiares (Farias ,2023). Gráficamente el genograma se representa utilizando símbolos para representar a cada miembro de la familia, así como para representar las relaciones entre ellos. Los símbolos utilizados en el genograma incluyen, por ejemplo, círculos para las mujeres, cuadrados para los hombres y líneas para las relaciones familiares (Farias ,2023).
La entrevista clínica es el medio a través del cual se obtienen datos significativos y aclaratorios a la hora de realizar un diagnóstico psicológico clínico o neuropsicológico, UNIR (2021) describe que además de la información recabada, permite definir el tipo de tratamiento que el paciente necesita, así como tomar las decisiones y juicios clínicos oportunos. Por tanto, a través de la entrevista clínica se pretende llegar a los siguientes objetivos:
- Obtener un diagnóstico o juicio clínico.
- Conocer a la persona.
- Crear y mantener la relación interpersonal.
- Comprometer al paciente en el tratamiento.
- Respetar el tiempo.
- Responder a las expectativas del paciente.
En la mayoría de las ocasiones, la entrevista clínica se establece durante las primeras tomas de contacto entre terapeuta-paciente, donde además de obtener información significativa, se crean los primeros lazos y vínculos, que afianzarán el trabajo posterior. Por eso, durante la realización de dicha entrevista se deberá crear un clima de confianza, calidez y apertura que favorezca la comunicación interpersonal desde las primeras tomas de contacto (UNIR, 2021). A través de esta comunicación interactiva, que se establece tanto a nivel verbal como no verbal, se abordarán emociones, sensaciones y pensamientos que el terapeuta ha de saber gestionar a fin de esclarecer las necesidades del paciente y poder así conceptualizar el caso (UNIR, 2021). Es por ello que, durante el proceso, debe procurarse conseguir una atmósfera relajante que permita el diálogo franco, fructífero y, por consiguiente, una comunicación abierta. Asimismo, se debe mantener una actitud profesional y racional, minimizando manifestaciones e interpretaciones simplemente emocionales y buscando avanzar en la conversación con un sentido práctico. El cuidar todos estos aspectos es fundamental. De lo contrario, se puede crear un ambiente de desconfianza o tenso si las partes no consiguen intercambiar sus primeras palabras de forma confiada y abierta (UNIR, 2021).Tipos de entrevista clínicaVeigler Business School, (2022), menciona que cuando hablamos de entrevista clínica, existen hasta tres tipos. Según el tipo de estructura y preguntas, encontramos:
- Entrevista estructurada. Se caracteriza por incluir preguntas cerradas y focalizadas a la obtención de la información bajo un objetivo específico.
- Entrevista semiestructurada. Combina preguntas abiertas y cerradas. Esto permite al paciente dar más información sobre todo lo que se le pregunta.
- Entrevista abierta. Este tipo de entrevista permite tener una conversación más fluida entre el paciente y el terapeuta, ya que no tiene estructura y las preguntas son totalmente abiertas. El paciente decide qué explicar y con ello, el terapeuta puede reformular u orientar la entrevista en función de lo que necesite saber.
Según el tipo de objetivos, encontramos:El método clínico procede de la tradición médica y no es una actividad dirigida al reconocimiento y nombramiento de algunos estadios, aptitudes y comportamientos con la finalidad de promover una psicoterapia, una medida de orden social o educativa, o una manera de consejos que permitan un cambio positivo en el individuo. De acuerdo con Díaz, (2010, p.12), el método clínico es el conjunto de técnicas utilizadas en la práctica de la clínica como la gestión clínica. Método clínico, [imagen], https://glosarioconductual.blogspot.com/2014/10/metodo-clinico.html