Con o sin pudor pero desnuda por favor.
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Doble moral en el desnudo
¡Mujer no pinte desnudos!vs ¡Querida, desnúdese para que la pinte!
Es destacable la doble moral existente en el mundo del arte a lo largo de su historia. Por un lado, una mujer no puede aprender a pintar desnudos porque es indecoroso. Por ello, se les prohibe el acceso a las clases de desnudos del natural, incluso en aquellas épocas en las que les estaba permitido acceder al resto de la formación académica, que por desgracia no fueron muchas. Sin embargo, no es indecoroso que posen desnudas.
Hipersexualización infantil
Sexualización infantil
En el siglo XIX se aprueba una ley en Gran Bretaña que establecía los doce años como la edad mínima para que una mujer pudiera tomar sus propias decisiones en torno a su sexualidad. Dicha legislación facilitó que en los prostíbulos hubiera niñas desde esa temprana edad. Además, los burdeles utilizaron como reclamo publicitario una creencia popular de la época según la cual una manera de deshacerse de las enfermedades de transmisión sexual era contagiándoselas a una mujer virgen.
Época Victoriana
William Sergeant Kendall
Según fue avanzando el siglo XIX la iconografía de la mujer ante el espejo, solo explorada hasta entonces con cuerpos mayores de edad, empezó a extenderse a las niñas. En ellos, podemos ver a niñas que se miran perplejas. Este autor pintó obras como Narcissa o Reflejo. En ellas, aparecen niñas de unos ocho años desnudas y en posiciones que nos recuerdan a los cuadros en los que mujeres adultas se muestran al público con actitud de disponibilidad sexual..
Reflejo
Narcissa
Pedro Sáenz Sáenz
A finales del siglo XIX, este autor realiza la obra Crisálida. En esta obra se representa una niña desnuda con una pose hipersexualizada. Para enfatizar que es una niña, y no una mujer aún, coloca el lazo rosa sobre la cabeza y al fondo del cuadro coloca juguetes. En definitiva, el autor persigue con esta obra, con el beneplácito de la sociedad, dejar claro que es una niña y que desde esa infancia representa una tentación (una tentación en la mirada pedófila de algunos hombres, claro está). Ante la buena acogida de Crisálida, fue premiada nacionalmente, dos años más tarde realiza la obra Inocencia. La posición de la niña de esta obra se asemeja a la iconografía de las prostitutas, las Venus... por lo que su connotación erótica es indiscutible. En esta obra ya no hay juguetes y el lazo ya no aparece en la cabeza sino sobre la almohada. Las flores que aparecen sobre la cama desfloradas nos indican que esta niña "acaba de perder la virginidad". En definitiva, tenemos un canto a la pedofilia y la pederastia en toda regla.
Crisálida
Inocencia
¿Desnudos justificados?
¡Mire usted no es por mí es porque es necesario, a mí, que me registren!
Con el fin de burlar la censura, unas veces por el Concilio de Trento (s.XVI), en otras épocas por sociedades ultraconservadoras, las/os artistas inventaron mil estrategias para justificar que el desnudo, normalmente femenino, era imprescendible en la obra en cuestión.A continuación, veremos algunas de estas obras y explicaremos la historia que tienen detrás.
Belleza Revelada
Sara Goodridge, 1828
Esta obra se trata de una miniatura, su tamaño es de 6,7 x 8 centímetros, y está pintada en marfil.Como acabamos de señalar al explicar la obra anterior, las mujeres al no poder acceder a las Academias tenían que formarse por otras vías. En el caso de Sara, fue fundamentalmente autodidacta y con casi cuarenta años comienza a recibir clases privadas, dando inicio a su verdadera carrera artística. Sara conoce en 1819 a Daniel Webster, un político que era el eterno candidato en las elecciones. Pese a que está casado y tiene hijos, comienzan una relación sentimental. Por tanto, Sara se convierte en su amante. En 1828 fallece la esposa de Webster. Sara, tomando como referencia las miniaturas de ojos* que estaban muy de moda en esa época, realiza una miniatura en la que plasma sus pechos y se dirige a Washington al encuentro de su recién viudo amante. Finalmente, Daniel presionado por las deudas económicas contrae matrimonio con una mujer rica y Sara continúa siendo su amante. Daniel fallece en 1852 y entre sus posesiones encuentran una pequeña caja de tafilete roja con la miniatura Belleza Robada en su interior. *Teniendo en cuenta que muchos matrimonios de la época eran por intereses económicos, la presencia de amantes en los mismos eran muy comunes. En este contexto, se comienza a dibujar los ojos de amantes en miniaturas para llevarlos consigo pero que nadie descubra su identidad.
La muerte de Lucrecia
Luca Cambiaso, 1585
Recurrir al pasado clásico es una de las justificaciones más utilizadas para plasmar desnudos en sus obras. Estas evocaciones a la cultura clásica incluso daban prestigio a sus autores ya que demostraba que se poseía cultura y que eran intelectuales.Uno de los ejemplos de este tipo de obra es La muerte de Lucrecia. En esta obra se cuenta la historia de Lucrecia, una joven romana hacendosa, honesta y hermosa. Es una patricio casada con Colatino. En esta época (s.VI a.c.) Roma era una monarquía en la que reinaba Lucio Tarquinio El soberbio. Una noche Lucrecia y su marido deciden dar una fiesta a la que acude el hijo del monarca: Sexto Tarquinio. Este espera que se marche todo el mundo, así como que Colatino salga de casa, para colarse en la vivienda y acorralar a Lucrecia haciéndole la siguiente afirmación: "Te amo. Se que eres fiel a Colatino y que te resistirás, prefiriendo morir antes que rendirte. Mas con todo, óyeme. No es la muerte la mayor amenaza para tí, sino la deshonra pública. Si no accedes a mi pasión y me veo obligado a matarte, mataré enseguida al más joven de tus esclavos, pondré su desnudo cadáver entre tus brazos y proclamaré que habiéndote sorprendido en adulterio, he castigado a ambos con la muerte, vengando así el honor de Colatino, mi deudo y amigo" (Ad Urbe Condita, Tito Lubio). Como podemos ver lo peor que podía pasarle a una mujer era ser acusada de adulterio, incluso peor que la muerte. Por ello, Lucrecia no pudo evitar la violación de Sexto Tarquino. Tras este acto Lucrecia se suicida dejando una nota en la que insta a todas las mujeres a seguir su ejemplo. Es decir, Lucrecia indica que toda mujer que sea violada, debe quitarse la vida. Antes de quitarse la vida Lucrecia llama a su padre y a su esposo pidiéndoles venganza. Su familia se levanta contra la monarquía dando lugar a la instauración de la República en Roma.
El juicio de Paris
Pedro Pablo Rubens, 1636
Concretamente en esta obra, como podemos ver, aparecen tres desnudos femeninos.La historia se desarrolla en las bodas de Tetis y Peleo. Deciden invitar a todos los dioses y todas las diosas del Olimpo excepto a la diosa de la discordia: Eris. Eris, ante tal afrenda, decide colocar una manzana de oro sobre una mesa con una nota "Para la diosa más hermosa". Todas las diosas asistentes al banquete asumían que ellas eran las más bellas. Ante la imposibilidad de llegar a un consenso, Zeus mandó a Mercurio a la Tierra para que trajera un mortal que hiciera de juez y decidiera cual era la más bella. El mortal elegido fue Paris, un pastor que estaba con su rebaño en el monte. Para juzgar su belleza las diosas se desnudan ante Paris y cada una ofrece un regalo a este si la designa la más bella: Atenea, la victoria en la batalla; Hera, el poder político; Afrodita, el amor de la mujer más hermosa: Helena. Paris elige a Afrodita, siendo precisamente el otorgamiento de Helena el origen de la guerra de Troya ya que Helena estaba casada con el rey de Esparta. Por ello, Paris fue a raptarla por lo que espartanos y griegos se enfrentaron en la ya citada guerra de Troya.
Susana y los viejos
El cristianismo defiende que el problema en las pinturas que aparecen desnudos no es el desnudo en sí, porque el cuerpo es una creación divina, sino que le problema es la mirada y la conducta del ser humano al contemplar estos desnudos.Un episodio que aparece en los relatos bíblicos es la historia de Susana y los viejos, concretamente aparece en el Libro de Daniel. Susana era una mujer de Babilonia, casada con Joaquín, un hombre rico. Un día cuando procedía a tomar un baño en el jardín de su casa, dos ancianos, jueces de Babilonia, la sorprenden desnuda y la chantajean indicándole que si no accede a tener relaciones sexuales con ellos la acusaran de haberla visto tener relaciones sexuales con un hombre, con la consecuente condena por adulterio, cuyo pago era la muerte por lapidación. Susana se niega a ceder al chantaje y los viejos la conducen al lugar donde se ejecutará su condena. Por el camino, un niño (el profeta Daniel) pide interrogar a los ancianos por separado, les pide que declaren bajo que árbol habían visto a Susana con su amante y en estas declaraciones ambos se contradicen. Ante ello, Susana es liberada. Si vemos la representación que realiza Alessandro Allori (1561) de esta obra, Susana parece que accede al chantaje, no muestra resistencia e incluso parece que disfruta con esta violación. Por el contrario, en la representación de este episodio por parte de Artemisa Gentileschi (1610), la artista se ciñe al relato bíblico representando a Susana con rostro de desagrado y gesto de rechazo. Los ancianos, cómplices entre sí, invaden el espacio de Susana. En definitiva, podemos observar como la prioridad de Artemisa es plasmar la emoción de la protagonista y no hacer una obra para el disfrute del desnudo de Susana.
Allori
Gentileschi
Como podemos ver, los motivos para justificar los desnudos femeninos son múltiples y en tiempos en el que el erotismo no estaba disponible ni en revista ni en el cine y mucho menos en internet el arte era uno de los pocos reductos donde acudir a deleitarse con escenas de este tipo.
Muchas Gracias
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Con pudor o sin pudor pero desnuda por favor
Miguel Ángel Martíne
Created on July 29, 2023
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Con o sin pudor pero desnuda por favor.
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Doble moral en el desnudo
¡Mujer no pinte desnudos!vs ¡Querida, desnúdese para que la pinte!
Es destacable la doble moral existente en el mundo del arte a lo largo de su historia. Por un lado, una mujer no puede aprender a pintar desnudos porque es indecoroso. Por ello, se les prohibe el acceso a las clases de desnudos del natural, incluso en aquellas épocas en las que les estaba permitido acceder al resto de la formación académica, que por desgracia no fueron muchas. Sin embargo, no es indecoroso que posen desnudas.
Hipersexualización infantil
Sexualización infantil
En el siglo XIX se aprueba una ley en Gran Bretaña que establecía los doce años como la edad mínima para que una mujer pudiera tomar sus propias decisiones en torno a su sexualidad. Dicha legislación facilitó que en los prostíbulos hubiera niñas desde esa temprana edad. Además, los burdeles utilizaron como reclamo publicitario una creencia popular de la época según la cual una manera de deshacerse de las enfermedades de transmisión sexual era contagiándoselas a una mujer virgen.
Época Victoriana
William Sergeant Kendall
Según fue avanzando el siglo XIX la iconografía de la mujer ante el espejo, solo explorada hasta entonces con cuerpos mayores de edad, empezó a extenderse a las niñas. En ellos, podemos ver a niñas que se miran perplejas. Este autor pintó obras como Narcissa o Reflejo. En ellas, aparecen niñas de unos ocho años desnudas y en posiciones que nos recuerdan a los cuadros en los que mujeres adultas se muestran al público con actitud de disponibilidad sexual..
Reflejo
Narcissa
Pedro Sáenz Sáenz
A finales del siglo XIX, este autor realiza la obra Crisálida. En esta obra se representa una niña desnuda con una pose hipersexualizada. Para enfatizar que es una niña, y no una mujer aún, coloca el lazo rosa sobre la cabeza y al fondo del cuadro coloca juguetes. En definitiva, el autor persigue con esta obra, con el beneplácito de la sociedad, dejar claro que es una niña y que desde esa infancia representa una tentación (una tentación en la mirada pedófila de algunos hombres, claro está). Ante la buena acogida de Crisálida, fue premiada nacionalmente, dos años más tarde realiza la obra Inocencia. La posición de la niña de esta obra se asemeja a la iconografía de las prostitutas, las Venus... por lo que su connotación erótica es indiscutible. En esta obra ya no hay juguetes y el lazo ya no aparece en la cabeza sino sobre la almohada. Las flores que aparecen sobre la cama desfloradas nos indican que esta niña "acaba de perder la virginidad". En definitiva, tenemos un canto a la pedofilia y la pederastia en toda regla.
Crisálida
Inocencia
¿Desnudos justificados?
¡Mire usted no es por mí es porque es necesario, a mí, que me registren!
Con el fin de burlar la censura, unas veces por el Concilio de Trento (s.XVI), en otras épocas por sociedades ultraconservadoras, las/os artistas inventaron mil estrategias para justificar que el desnudo, normalmente femenino, era imprescendible en la obra en cuestión.A continuación, veremos algunas de estas obras y explicaremos la historia que tienen detrás.
Belleza Revelada
Sara Goodridge, 1828
Esta obra se trata de una miniatura, su tamaño es de 6,7 x 8 centímetros, y está pintada en marfil.Como acabamos de señalar al explicar la obra anterior, las mujeres al no poder acceder a las Academias tenían que formarse por otras vías. En el caso de Sara, fue fundamentalmente autodidacta y con casi cuarenta años comienza a recibir clases privadas, dando inicio a su verdadera carrera artística. Sara conoce en 1819 a Daniel Webster, un político que era el eterno candidato en las elecciones. Pese a que está casado y tiene hijos, comienzan una relación sentimental. Por tanto, Sara se convierte en su amante. En 1828 fallece la esposa de Webster. Sara, tomando como referencia las miniaturas de ojos* que estaban muy de moda en esa época, realiza una miniatura en la que plasma sus pechos y se dirige a Washington al encuentro de su recién viudo amante. Finalmente, Daniel presionado por las deudas económicas contrae matrimonio con una mujer rica y Sara continúa siendo su amante. Daniel fallece en 1852 y entre sus posesiones encuentran una pequeña caja de tafilete roja con la miniatura Belleza Robada en su interior. *Teniendo en cuenta que muchos matrimonios de la época eran por intereses económicos, la presencia de amantes en los mismos eran muy comunes. En este contexto, se comienza a dibujar los ojos de amantes en miniaturas para llevarlos consigo pero que nadie descubra su identidad.
La muerte de Lucrecia
Luca Cambiaso, 1585
Recurrir al pasado clásico es una de las justificaciones más utilizadas para plasmar desnudos en sus obras. Estas evocaciones a la cultura clásica incluso daban prestigio a sus autores ya que demostraba que se poseía cultura y que eran intelectuales.Uno de los ejemplos de este tipo de obra es La muerte de Lucrecia. En esta obra se cuenta la historia de Lucrecia, una joven romana hacendosa, honesta y hermosa. Es una patricio casada con Colatino. En esta época (s.VI a.c.) Roma era una monarquía en la que reinaba Lucio Tarquinio El soberbio. Una noche Lucrecia y su marido deciden dar una fiesta a la que acude el hijo del monarca: Sexto Tarquinio. Este espera que se marche todo el mundo, así como que Colatino salga de casa, para colarse en la vivienda y acorralar a Lucrecia haciéndole la siguiente afirmación: "Te amo. Se que eres fiel a Colatino y que te resistirás, prefiriendo morir antes que rendirte. Mas con todo, óyeme. No es la muerte la mayor amenaza para tí, sino la deshonra pública. Si no accedes a mi pasión y me veo obligado a matarte, mataré enseguida al más joven de tus esclavos, pondré su desnudo cadáver entre tus brazos y proclamaré que habiéndote sorprendido en adulterio, he castigado a ambos con la muerte, vengando así el honor de Colatino, mi deudo y amigo" (Ad Urbe Condita, Tito Lubio). Como podemos ver lo peor que podía pasarle a una mujer era ser acusada de adulterio, incluso peor que la muerte. Por ello, Lucrecia no pudo evitar la violación de Sexto Tarquino. Tras este acto Lucrecia se suicida dejando una nota en la que insta a todas las mujeres a seguir su ejemplo. Es decir, Lucrecia indica que toda mujer que sea violada, debe quitarse la vida. Antes de quitarse la vida Lucrecia llama a su padre y a su esposo pidiéndoles venganza. Su familia se levanta contra la monarquía dando lugar a la instauración de la República en Roma.
El juicio de Paris
Pedro Pablo Rubens, 1636
Concretamente en esta obra, como podemos ver, aparecen tres desnudos femeninos.La historia se desarrolla en las bodas de Tetis y Peleo. Deciden invitar a todos los dioses y todas las diosas del Olimpo excepto a la diosa de la discordia: Eris. Eris, ante tal afrenda, decide colocar una manzana de oro sobre una mesa con una nota "Para la diosa más hermosa". Todas las diosas asistentes al banquete asumían que ellas eran las más bellas. Ante la imposibilidad de llegar a un consenso, Zeus mandó a Mercurio a la Tierra para que trajera un mortal que hiciera de juez y decidiera cual era la más bella. El mortal elegido fue Paris, un pastor que estaba con su rebaño en el monte. Para juzgar su belleza las diosas se desnudan ante Paris y cada una ofrece un regalo a este si la designa la más bella: Atenea, la victoria en la batalla; Hera, el poder político; Afrodita, el amor de la mujer más hermosa: Helena. Paris elige a Afrodita, siendo precisamente el otorgamiento de Helena el origen de la guerra de Troya ya que Helena estaba casada con el rey de Esparta. Por ello, Paris fue a raptarla por lo que espartanos y griegos se enfrentaron en la ya citada guerra de Troya.
Susana y los viejos
El cristianismo defiende que el problema en las pinturas que aparecen desnudos no es el desnudo en sí, porque el cuerpo es una creación divina, sino que le problema es la mirada y la conducta del ser humano al contemplar estos desnudos.Un episodio que aparece en los relatos bíblicos es la historia de Susana y los viejos, concretamente aparece en el Libro de Daniel. Susana era una mujer de Babilonia, casada con Joaquín, un hombre rico. Un día cuando procedía a tomar un baño en el jardín de su casa, dos ancianos, jueces de Babilonia, la sorprenden desnuda y la chantajean indicándole que si no accede a tener relaciones sexuales con ellos la acusaran de haberla visto tener relaciones sexuales con un hombre, con la consecuente condena por adulterio, cuyo pago era la muerte por lapidación. Susana se niega a ceder al chantaje y los viejos la conducen al lugar donde se ejecutará su condena. Por el camino, un niño (el profeta Daniel) pide interrogar a los ancianos por separado, les pide que declaren bajo que árbol habían visto a Susana con su amante y en estas declaraciones ambos se contradicen. Ante ello, Susana es liberada. Si vemos la representación que realiza Alessandro Allori (1561) de esta obra, Susana parece que accede al chantaje, no muestra resistencia e incluso parece que disfruta con esta violación. Por el contrario, en la representación de este episodio por parte de Artemisa Gentileschi (1610), la artista se ciñe al relato bíblico representando a Susana con rostro de desagrado y gesto de rechazo. Los ancianos, cómplices entre sí, invaden el espacio de Susana. En definitiva, podemos observar como la prioridad de Artemisa es plasmar la emoción de la protagonista y no hacer una obra para el disfrute del desnudo de Susana.
Allori
Gentileschi
Como podemos ver, los motivos para justificar los desnudos femeninos son múltiples y en tiempos en el que el erotismo no estaba disponible ni en revista ni en el cine y mucho menos en internet el arte era uno de los pocos reductos donde acudir a deleitarse con escenas de este tipo.
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