Transición a la vida adulta de las personas con discapacidad cognitiva
NIVEL PERSONAL
NIVEL FAMILIAR
OBJETIVOS DE INTERVENCIÓN
Hábitos Alimentcios
Hábitos Personales
Hábitos de Conducta
Hábitos en Casa
Miembros de la Familia
Estructuración Espacio-Temporal
Salidas a la Comunidad
NIVEL SOCIAL
Teresita de Jesús Nápoles Martínez
Discapacidad Cognitiva
Se habla de discapacidad cognitiva cuando el alumno muestra serias limitaciones o retraso en sus capacidades intelectuales y en la ejecución de conductas adaptativas al entorno que le rodea. Estas deficiencias cognitivas, a su vez, dificultan seriamente el aprendizaje de competencias y, por tanto, el desarrollo integral del niño.Las capacidades intelectuales afectadas en la discapacidad cognitiva son aquellas que intervienen en la adquisición de conocimientos: la atención, percepción, memoria… Además, el alumno tiene dificultades en tareas de razonamiento y de solución de problemas, problemas en el desarrollo de habilidades sociales y comunicativas y es menos autónomo que un niño de su misma edad.
- Se pide a las personas con las que convive fuera de casa que use lenguaje claro y directo: aunque la persona con discapacidad cognitiva hable de forma fluida, puede tener una comprensión muy literal y presentar dificultades para entender el lenguaje no verbal, la ironía, el sarcasmo, los dobles sentidos, etc. Si se usa lenguaje directo o se explica que se está haciendo un chiste, o se está siendo irónico, se podrán evitar malos entendidos.
María José
M.J, mujer de 17 años con diagnóstico de autismo y retraso mental grave (necesidad de apoyo generalizado). Porcentaje de minusvalía del 67%. Usuaria de un Centro de Educación Especial especializado en personas con trastornos del desarrollo. Anteriormente ha estado escolarizada en un Centro Educativo de la misma Asociación. Convive con sus familiares, padres separados. M.J combina quincenalmente la residencia materna y paterna. Tiene un hermano mayor con el que apenas mantiene relación ya que vive independizado. La relación con su familia es buena. Ambos progenitores han estado siempre muy implicados en el proceso educativo de M.J. y su coordinación con los profesionales es ejemplar. Participa en muchas actividades de ocio entre semana. Disfruta con las salidas de fines de semana y vacaciones, especialmente en la playa y montaña donde priman las actividades físicas.
– Como estrategia proactiva, esta toalla se guarda en un cajón de su sala para que ella pueda cogerla siempre que quiera. – Si llega a la fase de explosión y corre peligro su seguridad o la de otros compañeros, se aplica el protocolo de contención física. – En la fase de recuperación se le proporciona espacio y tiempo para que se desahogue (suele llorar unos minutos y a continuación se tranquiliza). – Si ha habido destrucción de objetos; ella procede a recoger o limpiar el entorno.
MARÍA JOSÉ
iInicio del problema Desde la infancia M.J. ha mostrado graves alteraciones en las dimensiones nucleares del trastorno de autismo (alteraciones cualitativas en comunicación, relaciones sociales e intereses restringidos). A partir de la pubertad comienza a presentar problemas de conducta (agresiones a terceros, autoagresiones, destrucción de objetos, conductas opositoras) que varían en intensidad y frecuencia en función de su estado emocional. A partir de la adolescencia la gravedad de las conductas disruptivas ha ido en aumento, en parte por su fuerza y tamaño. Cuando M.J. cumple 16 años, su psiquiatra aconseja enfocar el abordaje terapéutico como un trastorno bipolar o como un trastorno distímico con periodos intercalados de desinhibición.
– Se van perfeccionando los registros de conducta con el fin de describir cada ciclo y anotar las señales objetivas que indican que M.J. va a comenzar con uno de sus ciclos maníacos para ajustar así las actividades y demandas. – Mejoramos y ampliamos el uso de las ayudas visuales (pictogramas, paneles…) para favorecer la comprensión y la anticipación. – Enseñar habilidades de expresión del dolor, adquisición de estrategias de regulación conductua. – En consenso con la familia, se diseña un programa de apoyo conductual positivo específico para M.J. – En los ciclos maníacos: aumentar la frecuencia de la pregunta “M.J. ¿quieres ir al baño?” para evitar escapes.
– Cuando aparecen los primeros indicadores de ansiedad que preceden a una conducta violenta se reconduce a M.J. a la actividad que está realizando, se aplica contención psicológica (tono de voz suave, claro, tranquilizador), se le recuerda la secuencia de actividades que se va a realizar. Si esto no rebaja la activación; se aplica desvío atencional. Si se conoce qué ha desencadenado la ansiedad se le explica o justifica el cambio mediante dibujos. – Si la ansiedad va a más, se toman medidas protectoras como alejar a sus compañeros más vulnerables , retirar mobiliario que pueda ser peligroso (sillas, objetos punzantes….) y se le ofrece una toalla húmeda o un objeto blando que pueda apretar y/o morder.
- Una vez en el trabajo.Lo primero que hay que fomentar es la adaptación de la persona, de acuerdo a las actividades que va a realizar. Por este motivo, hay que estructurar el ambiente con distintos materiales, dependiendo de las tareas que se vayan a desarrollar. Por ejemplo, en el área del comedor se puede colocar la vajilla sobre la mesa, antes de que la persona entre.También pueden colocarse afiches con dibujos alusivos a la acción a realizar, en el caso del comedor, podría ser una figura de una persona comiendo. Para trabajar con personas con Discapacidad Cognitiva, deben evitarse los objetos ajenos a las actividades que se realizaran en el lugar. De esta manera se facilitara la adaptación y comprensión de cada actividad.
– La disposición del mobiliario de su sala cambia para permitir que M.J. trabaje de forma individual sin estar pendiente de la finalización del trabajo o de las actividades de los que están cerca de ella. – En la dinámica de las actividades cotidianas, se intentan evitar “tiempos vacíos de actividad”. Si los hay, los consideraremos “tiempo libre” y M.J. entiende que sólo en estos tiempos se le permite levantarse, pasear por la sala, ojear libros o revistas o coger alguno de sus objetos para apretar.
- En las salidas a la comunidad que realiza con su familia (biblioteca, cafetería, compras…) estas ayudas visuales se llevan en un pequeño tarjetero para favorecer la comprensión, anticipación, autorregulación y el cumplimiento de normas sociales.
– Se explica y se entrega una copia del programa de apoyo conductual de M.J. a familiares y personal del centro de día y de las actividades de ocio a las que acude. – Se orienta a cuidadora y educadora sobre cómo rellenar el registro diario de conducta y el registro A-B-C.
– Se establece un cambio en su mesa del comedor, M.J.se sitúa lejos del cubo de basura para evitar así que se levante a coger comida sobrante. – Se sienta de espaldas a la cocina, evitando así que vea si hay platos con sobras de comida.
- Construir un panel de actividades cotidianas. - Contactar un espacio en el que se pueda desarrollar de manera laboral. Lo primero sería acompañar a M.J. para conocer a los profesionales con los que va a convivir. - Hacer un listado de situaciones a evitar fuera de casa.
- Se trata de dar respuesta a sus necesidades proporcionándole un entorno adaptado mediante la estructuración espacio-temporal, la realización de actividades funcionales y significativas en entornos naturales y programaciones anuales individualizadas. - Los entornos o ambientes de aprendizaje en la casa son predecibles y controlables (relojes adaptados para indicar las actividades de su agrado, agendas, paneles informativos, ayudas visuales en todas las áreas de la casa), se fomenta la autodeterminación cada día y se toleran rituales y compulsiones que no limitan su adaptación o integración.
- Al salir de casa se puede hacer una playera o un letrero con las siguientes indicaciones:1. Actúa con naturalidad. Las personas con discapacidad agradecemos que se eviten las diferencias de trato y los paternalismos.2. Presta tu ayuda directa solo cuando sea necesario. Ofrece tu colaboración o tu apoyo cuándo creas que puede ser positiva.3. Escucha con atención. Las personas con discapacidad, como todos, tenemos cosas que contar. Y queremos que nos escuchen.4. Hazme partícipe. Son muchísimas las actividades que una persona con discapacidad puede realizar de la misma manera que tú. Prueba a jugar un partido de fútbol, cuidar el jardín, dar un paseo o ¡renovar la pintura de la pared de tu casa!5. Disfruta de mi compañía. Poder compartir tu tiempo con una persona con discapacidad es una oportunidad para ambos. Disfrútala.6. Muéstrame que puede confiar en ti. A veces solo con estar a su lado, con tratar de acompañarle en lo que necesite y cuando lo necesite. Si logras que confíen en ti ¡lo hará para siempre!7. ¡Y comparte estos consejos si crees que pueden servir de ayuda a alguien más!
Discapacidad Cognitiva
Miguel Angel Aguilar Mendoza
Created on July 8, 2023
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Transición a la vida adulta de las personas con discapacidad cognitiva
NIVEL PERSONAL
NIVEL FAMILIAR
OBJETIVOS DE INTERVENCIÓN
Hábitos Alimentcios
Hábitos Personales
Hábitos de Conducta
Hábitos en Casa
Miembros de la Familia
Estructuración Espacio-Temporal
Salidas a la Comunidad
NIVEL SOCIAL
Teresita de Jesús Nápoles Martínez
Discapacidad Cognitiva
Se habla de discapacidad cognitiva cuando el alumno muestra serias limitaciones o retraso en sus capacidades intelectuales y en la ejecución de conductas adaptativas al entorno que le rodea. Estas deficiencias cognitivas, a su vez, dificultan seriamente el aprendizaje de competencias y, por tanto, el desarrollo integral del niño.Las capacidades intelectuales afectadas en la discapacidad cognitiva son aquellas que intervienen en la adquisición de conocimientos: la atención, percepción, memoria… Además, el alumno tiene dificultades en tareas de razonamiento y de solución de problemas, problemas en el desarrollo de habilidades sociales y comunicativas y es menos autónomo que un niño de su misma edad.
- Se pide a las personas con las que convive fuera de casa que use lenguaje claro y directo: aunque la persona con discapacidad cognitiva hable de forma fluida, puede tener una comprensión muy literal y presentar dificultades para entender el lenguaje no verbal, la ironía, el sarcasmo, los dobles sentidos, etc. Si se usa lenguaje directo o se explica que se está haciendo un chiste, o se está siendo irónico, se podrán evitar malos entendidos.
María José
M.J, mujer de 17 años con diagnóstico de autismo y retraso mental grave (necesidad de apoyo generalizado). Porcentaje de minusvalía del 67%. Usuaria de un Centro de Educación Especial especializado en personas con trastornos del desarrollo. Anteriormente ha estado escolarizada en un Centro Educativo de la misma Asociación. Convive con sus familiares, padres separados. M.J combina quincenalmente la residencia materna y paterna. Tiene un hermano mayor con el que apenas mantiene relación ya que vive independizado. La relación con su familia es buena. Ambos progenitores han estado siempre muy implicados en el proceso educativo de M.J. y su coordinación con los profesionales es ejemplar. Participa en muchas actividades de ocio entre semana. Disfruta con las salidas de fines de semana y vacaciones, especialmente en la playa y montaña donde priman las actividades físicas.
– Como estrategia proactiva, esta toalla se guarda en un cajón de su sala para que ella pueda cogerla siempre que quiera. – Si llega a la fase de explosión y corre peligro su seguridad o la de otros compañeros, se aplica el protocolo de contención física. – En la fase de recuperación se le proporciona espacio y tiempo para que se desahogue (suele llorar unos minutos y a continuación se tranquiliza). – Si ha habido destrucción de objetos; ella procede a recoger o limpiar el entorno.
MARÍA JOSÉ
iInicio del problema Desde la infancia M.J. ha mostrado graves alteraciones en las dimensiones nucleares del trastorno de autismo (alteraciones cualitativas en comunicación, relaciones sociales e intereses restringidos). A partir de la pubertad comienza a presentar problemas de conducta (agresiones a terceros, autoagresiones, destrucción de objetos, conductas opositoras) que varían en intensidad y frecuencia en función de su estado emocional. A partir de la adolescencia la gravedad de las conductas disruptivas ha ido en aumento, en parte por su fuerza y tamaño. Cuando M.J. cumple 16 años, su psiquiatra aconseja enfocar el abordaje terapéutico como un trastorno bipolar o como un trastorno distímico con periodos intercalados de desinhibición.
– Se van perfeccionando los registros de conducta con el fin de describir cada ciclo y anotar las señales objetivas que indican que M.J. va a comenzar con uno de sus ciclos maníacos para ajustar así las actividades y demandas. – Mejoramos y ampliamos el uso de las ayudas visuales (pictogramas, paneles…) para favorecer la comprensión y la anticipación. – Enseñar habilidades de expresión del dolor, adquisición de estrategias de regulación conductua. – En consenso con la familia, se diseña un programa de apoyo conductual positivo específico para M.J. – En los ciclos maníacos: aumentar la frecuencia de la pregunta “M.J. ¿quieres ir al baño?” para evitar escapes.
– Cuando aparecen los primeros indicadores de ansiedad que preceden a una conducta violenta se reconduce a M.J. a la actividad que está realizando, se aplica contención psicológica (tono de voz suave, claro, tranquilizador), se le recuerda la secuencia de actividades que se va a realizar. Si esto no rebaja la activación; se aplica desvío atencional. Si se conoce qué ha desencadenado la ansiedad se le explica o justifica el cambio mediante dibujos. – Si la ansiedad va a más, se toman medidas protectoras como alejar a sus compañeros más vulnerables , retirar mobiliario que pueda ser peligroso (sillas, objetos punzantes….) y se le ofrece una toalla húmeda o un objeto blando que pueda apretar y/o morder.
- Una vez en el trabajo.Lo primero que hay que fomentar es la adaptación de la persona, de acuerdo a las actividades que va a realizar. Por este motivo, hay que estructurar el ambiente con distintos materiales, dependiendo de las tareas que se vayan a desarrollar. Por ejemplo, en el área del comedor se puede colocar la vajilla sobre la mesa, antes de que la persona entre.También pueden colocarse afiches con dibujos alusivos a la acción a realizar, en el caso del comedor, podría ser una figura de una persona comiendo. Para trabajar con personas con Discapacidad Cognitiva, deben evitarse los objetos ajenos a las actividades que se realizaran en el lugar. De esta manera se facilitara la adaptación y comprensión de cada actividad.
– La disposición del mobiliario de su sala cambia para permitir que M.J. trabaje de forma individual sin estar pendiente de la finalización del trabajo o de las actividades de los que están cerca de ella. – En la dinámica de las actividades cotidianas, se intentan evitar “tiempos vacíos de actividad”. Si los hay, los consideraremos “tiempo libre” y M.J. entiende que sólo en estos tiempos se le permite levantarse, pasear por la sala, ojear libros o revistas o coger alguno de sus objetos para apretar.
- En las salidas a la comunidad que realiza con su familia (biblioteca, cafetería, compras…) estas ayudas visuales se llevan en un pequeño tarjetero para favorecer la comprensión, anticipación, autorregulación y el cumplimiento de normas sociales.
– Se explica y se entrega una copia del programa de apoyo conductual de M.J. a familiares y personal del centro de día y de las actividades de ocio a las que acude. – Se orienta a cuidadora y educadora sobre cómo rellenar el registro diario de conducta y el registro A-B-C.
– Se establece un cambio en su mesa del comedor, M.J.se sitúa lejos del cubo de basura para evitar así que se levante a coger comida sobrante. – Se sienta de espaldas a la cocina, evitando así que vea si hay platos con sobras de comida.
- Construir un panel de actividades cotidianas. - Contactar un espacio en el que se pueda desarrollar de manera laboral. Lo primero sería acompañar a M.J. para conocer a los profesionales con los que va a convivir. - Hacer un listado de situaciones a evitar fuera de casa.
- Se trata de dar respuesta a sus necesidades proporcionándole un entorno adaptado mediante la estructuración espacio-temporal, la realización de actividades funcionales y significativas en entornos naturales y programaciones anuales individualizadas. - Los entornos o ambientes de aprendizaje en la casa son predecibles y controlables (relojes adaptados para indicar las actividades de su agrado, agendas, paneles informativos, ayudas visuales en todas las áreas de la casa), se fomenta la autodeterminación cada día y se toleran rituales y compulsiones que no limitan su adaptación o integración.
- Al salir de casa se puede hacer una playera o un letrero con las siguientes indicaciones:1. Actúa con naturalidad. Las personas con discapacidad agradecemos que se eviten las diferencias de trato y los paternalismos.2. Presta tu ayuda directa solo cuando sea necesario. Ofrece tu colaboración o tu apoyo cuándo creas que puede ser positiva.3. Escucha con atención. Las personas con discapacidad, como todos, tenemos cosas que contar. Y queremos que nos escuchen.4. Hazme partícipe. Son muchísimas las actividades que una persona con discapacidad puede realizar de la misma manera que tú. Prueba a jugar un partido de fútbol, cuidar el jardín, dar un paseo o ¡renovar la pintura de la pared de tu casa!5. Disfruta de mi compañía. Poder compartir tu tiempo con una persona con discapacidad es una oportunidad para ambos. Disfrútala.6. Muéstrame que puede confiar en ti. A veces solo con estar a su lado, con tratar de acompañarle en lo que necesite y cuando lo necesite. Si logras que confíen en ti ¡lo hará para siempre!7. ¡Y comparte estos consejos si crees que pueden servir de ayuda a alguien más!