SALUD Y VIDA EN LA VEJEZ
SALUD Y VIDA EN LA VEJEZ
PSICOLOGÍA DE EL ADULTO MAYOR 6 CUATRIMESTRE
IEDEP INSTITUTO DE EDUCACION DIGITAL DE PUEBLA CUETZALAN NOMBRE DE LA ALUMNA: MAGALY REYES SIERRA NOMBRE DEL ASESOR: ING. MARIELA LARA HERNANDEZ LICENCIATURA: PSICOLOGÍA ASIGNATURA: PSICOLOGÍA DEL ADULTO MAYOR MATRÍCULA: YRGA321C SISTEMA: MODALIDAD SABATINO FECHA: 24/06/2023
ENFERMEDADES ¨TEMIBLES DEL ENVEJECIMIENTO¨
FACTORES PARA V MANTENER Y MEJORARA LA SALUD
- Alzheimer
- Infarto
- Hipertensión
- Parkinson
- Problemas auditivos y visuales (cataratas)
- Rotura de huesos (osteoporosis)
- Fibromialgia en mayores
- Depresión en ancianos
- Alimentación saludable
- Hacer actividad física regular
- Hacer actividad física regular
- Mantener un peso saludable
- Mantener una mente activa
- Darle prioridad a su salud mental
- Participar en actividades que disfrute
Cambios físicos
Algunos cambios físicos que por lo general se asocian con el envejecimiento resultan evidentes para
un observador casual, aunque afectan más a algunos ancianos que a otros. La piel envejecida tiende
a palidecer y a perder elasticidad, y puede arrugarse a medida que se reducen la grasa y la masa
muscular. Tal vez aparezcan venas varicosas en las piernas; el cabello de la cabeza se adelgaza y se
torna gris y luego blanco, y el vello corporal comienza a escasear.
CAMBIOS ORGÁNICOS Y SISTÉMICOS
Los cambios en el funcionamiento orgánico y sistémico son muy variables, entre los individuos
y dentro de un individuo. Algunos sistemas corporales se deterioran con mucha rapidez mientras
que otros permanecen intactos
ENVEJECIMIENTO DEL CEREBRO
- En las personas normales saludables, los cambios en el cerebro durante la vejez
suelen ser sutiles, hacen poca diferencia en el funcionamiento y varían de
manera considerable de una persona a otra, de una región del cerebro a otra
y de un tipo de tarea a otro. Además, la plasticidad del cerebro puede “reorganizar los circuitos neuronales para responder al desafío del envejecimiento
neurobiológico”
- Los exámenes posmortem del tejido cerebral que se realizaron a 30 personas de 26 a 106 años
encontró un daño signifi cativo del ADN en ciertos genes que afectan el aprendizaje y la memoria
en la mayoría de las personas muy viejas y en algunas de mediana edad
FUNCIONAMIENTO SENSORIAL Y PSICOMOTOR
Algunos ancianos experimentan deterioros notables, pero
otros prácticamente no presentan cambios en sus habilidades. Un hombre de 80 años puede
escuchar cada palabra de una conversación susurrada mientras que otro no escucha el timbre.
Una mujer de 70 años corre ocho kilómetros al día, otra no puede caminar alrededor de la
cuadra. El deterioro suele ser más severo entre los viejos de edad avanzada. Los problemas visuales y auditivos pueden privarlos de las relaciones sociales y de su independencia
SUEÑO
Los adultos mayores suelen dormir y soñar menos que antes. Sus horas de sueño profundo son
más restringidas y pueden despertarse con mayor facilidad por problemas físicos o exposición a
la luz
o quizá como resultado de cambios relacionados
Sin embargo, puede ser peligroso
suponer que los problemas del sueño son normales en la vejez. El insomnio o falta de sueño
crónica puede ser un síntoma o, si no se atiende, un precursor de la depresión. Tanto la falta
como el exceso de sueño se asocian con un mayor riesgo de mortalidad (Gangswisch, 2008).
FUNCIONAMIENTO SEXUAL
El factor más importante para mantener el funcionamiento sexual es la actividad sexual continua
a lo largo de los años. En una encuesta nacional, 53% de los adultos estadounidenses de 65 a
74 años y 26% de los de 75 a 85 años dijeron ser sexualmente activos. Los hombres tienen una
probabilidad mucho mayor que las mujeres de mantener la actividad sexual en la vejez, lo que
en gran medida se debe a que, por constituir una población menos numerosa, es más factible
que tengan pareja (Lindau et al., 2007).
FUNCIONAMIENTO SEXUAL
El factor más importante para mantener el funcionamiento sexual es la actividad sexual continua
a lo largo de los años. En una encuesta nacional, 53% de los adultos estadounidenses de 65 a
74 años y 26% de los de 75 a 85 años dijeron ser sexualmente activos. Los hombres tienen una
probabilidad mucho mayor que las mujeres de mantener la actividad sexual en la vejez, lo que
en gran medida se debe a que, por constituir una población menos numerosa, es más factible
que tengan pareja.
ENFERMEDADES CRÓNICAS Y DISCAPACIDADES
Por lo menos 80% de los ancianos estadounidenses presentan una enfermedad crónica y 50%
tiene al menos dos (Moore et al., 2004). Una proporción mucho menor —pero alrededor de la
mitad de los mayores de 85 años— son frágiles, débiles y vulnerables al estrés, la enfermedad,
la discapacidad y la muerte (Ostir, Ottenbacher y Markides, 2004).
INFLUENCIAS DEL ESTILO DE VIDA EN LA SALUD
Y LA LONGEVIDAD
Las posibilidades de permanecer sano y en buenas condiciones en la vejez dependen a menudo
de las elecciones del estilo de vida, en especial las relacionadas con fumar, beber en exceso y
hacer ejercicio (Vu, Liu, Garside y Daviglus, 2009).
PROBLEMAS MENTALES Y CONDUCTUALES
Sólo 6% de los ancianos estadounidenses afi rma tener difi cultades mentales frecuentes (Moore
et al., 2004). Sin embargo, los trastornos mentales y conductuales que ocurren pueden tener
como resultado un impedimento funcional para realizar actividades importantes para la vida
así co mo deterioro cognoscitivo (Van Hooren et al., 2005).
Muchos ancianos con problemas mentales y de conducta no suelen buscar ayuda para enfrentar sus difi cultades.
envejecimiento activo ¿Qué es? ¿y que implica?
El envejecimiento activo, según la OMS, es el proceso de optimización de las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante toda la vida, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida en la vejez. Existen tres pilares que permitirán esta optimización:
música y salud la danza calidad de vida
El baile es una manera emocionante y social de ejercitar su cuerpo. Desde el baile de salón hasta la salsa, bailar ejercita su corazón, ayuda a fortalecer huesos y músculos, y puede mejorar su equilibrio. Y dado que bailar es tan divertido, puede incluso olvidar que está haciendo ejercicio.
DESARROLLO INTELECTUAL
El funcionamiento cognitivo evoluciona a lo largo del ciclo vital, implicando en la vejez declives en la memoria, la capacidad de procesamiento y en algunos aspectos del lenguaje, en especial en la denominación, además de un aumento del riesgo de deterioro cognitivo (Johnson, Storandt, Morris, Galvin, 2009; Rabbitt y Lowe, 2000).
¡Gracias!
Cambios cognitivos en el envejecimiento
disminución de la actividad psicomotriz, disminución de la velocidad del procesamiento de la información, dificultad para solucionar problemas abstractos o complejos o disminución de la memoria a corto plazo.
La memoria
La pérdida de memoria parece ser el signo clave del envejecimiento. Normalmente a las personas mayores les resulta difícil evocar sucesos recientes y sufren pequeños olvidos.
otros factores físicos como cambios neurológicos y circulatorios que afectan la función cerebral, la oxigenación y la nutrición celular, y otros más psicológicos como, por ejemplo, la motivación, la pérdida de interés por el entorno, los sentimientos de impotencia, los estados depresivos, el desacuerdo con la situación de vida actual, vivencia de duelos, etc.
La inteligencia
La inteligencia como tal se mantiene estable, la edad no parece ser un factor que la modifique por sí solo, aunque a veces se presenta perdida de interés, dificultades de concentración o enlentecimiento. Este enlentecimiento puede estar causado por los cambios físicos de la vejez que, por ejemplo, disminuye el ritmo del riego sanguíneo, influyendo también al cerebro.
El lenguaje
El lenguaje se mantiene correcto aunque, en ocasiones, nuevamente, enlentecido. El razonamiento verbal parece no sufrir cambios, aunque se puede apreciar una ligera pérdida en la capacidad de conceptualización y en la flexibilidad mental.
La capacidad para resolver problemas
La capacidad para resolver problemas suele verse disminuida principalmente por la disminución de la capacidad para organizar la información. Por otro lado, la creatividad parece mantenerse si ya antes era una persona creativa, siendo esta variable algo muy individual.
Actividad física
El ejercicio regular puede fortalecer el corazón y los pulmones y disminuir el estrés. Puede ser una protección contra la hipertensión, el endurecimiento de las arterias,
la cardiopatía, la osteoporosis y la diabetes. Ayuda a mantener la velocidad, la resistencia, la fuerza
y la energía, así como funciones básicas como la circulación y la respiración. Reduce la posibilidad de lesiones pues fortalece y fl exibiliza las articulaciones y los músculos, y ayuda a prevenir
o aliviar el dolor de la espalda baja y los síntomas de artritis
Nutrición La dieta de cinco de cada seis estadounidenses de 60 años en adelante es inadecuada
o debe ser mejorada. Las ancianas suelen alimentarse más saludablemente que los ancianos (Ervin,
2008).
La nutrición desempeña un papel importante en la susceptibilidad a enfermedades crónicas
como la ateroesclerosis, cardiopatía y diabetes, así como a limitaciones funcionales y de la actividad. La grasa corporal excesiva, que puede ser producto de una dieta rica en carnes rojas y
procesadas y alcohol, ha sido vinculada con varios tipos de cáncer
Una dieta sana puede reducir el riesgo de obesidad, de hipertensión sanguínea y de colesterol alto (Federal Interagency Forum on Aging-Related Statistics, 2006). Se ha encontrado que
una dieta mediterránea (alta en aceite de oliva, granos enteros, vegetales y frutos secos) reduce
el riesgo cardiovascular (Esposito et al., 2004) y —en combinación con la actividad física, el
consumo moderado del alcohol y abstenerse de fumar— reduce la mortalidad en 10 años por
todas las causas en los europeos sanos de 70 a 90 años en casi dos tercios.
Visión y audición Los ojos viejos necesitan más luz para ver, son más sensibles a la luz y
puede resultarles difícil localizar y leer las señales. Por ello manejar puede ser una actividad
peligrosa, en especial de noche. Los adultos mayores pueden tener difi cultades con la percepción
de profundidad o de color, o con actividades diarias como leer, coser, ir de compras o cocinar
Las cataratas, áreas nubosas u opacas en el cristalino, son comunes en los adultos mayores
y a la larga ocasionan visión borrosa (Schaumberg et al., 2004). La cirugía para eliminarlas suele
ser exitosa y es una de las operaciones más comunes entre los ancianos estadounidenses. La
degeneración macular relacionada con la edad, que provoca que el centro de la retina pierda de
manera gradual la capacidad para distinguir con nitidez los detalles fi nos, es la causa principal
de deterioro visual entre los adultos mayores. En algunos casos, la pérdida de la visión puede
prevenirse con tratamientos como cirugía láser, terapia fotodinámica y complementos con antioxidantes y cinc
El glaucoma es un daño irreversible del nervio óptico causado por un aumento en la presión
del ojo que si no se trata puede ocasionar ceguera. El tratamiento temprano puede disminuir la
presión ocular alta y demorar el inicio de la condición
Fuerza, resistencia, equilibrio y tiempo de reacción Por lo general, los adultos pierden
entre 10 y 20% de su fuerza a los 70 años y la pérdida aumenta después de esa edad. La resistencia
disminuye de manera continua con la edad, en especial entre las mujeres, en comparación con otros
aspectos de la condición física como la flexibilidad.
Las disminuciones de la fuerza y poder muscular pueden ser resultado de una combinación
del envejecimiento natural, la disminución de la actividad y la enfermedad (Barry y Carson, 2004).
En parte, esas pérdidas parecen ser reversibles. En estudios controlados con personas de entre
sesenta y noventa años, los programas de entrenamiento con pesas, potencia o resistencia que
duraban de ocho semanas a dos años incrementaban la fuerza, el tamaño y la movilidad muscular;
la velocidad, resistencia y potencia muscular de las piernas; y la actividad física espontánea
Enfermedades crónicas comunes Seis de las siete causas principales de muerte en la vejez
en Estados Unidos son condiciones crónicas: cardiopatía, cáncer, apoplejía, enfermedad crónica de
las vías respiratorias bajas, diabetes e infl uenza/neumonía (considerada por las autoridades gubernamentales de salud como una sola condición). En efecto, la cardiopatía, el cáncer y la apoplejía dan
cuenta de alrededor de 60% de las muertes entre los ancianos estadounidense.
La hipertensión y la diabetes están aumentando su prevalencia y afectan a cerca de 56 y 19%,
respectivamente, de la población anciana (Federal Interagency Forum on Aging-Related Statistics,
2010). La hipertensión, que puede afectar el fl ujo de sangre al cerebro, se relaciona con deterioros
de la atención, aprendizaje, memoria, funciones ejecutivas, capacidades psicomotoras y habilidades
visuales, perceptuales y espaciales, además de ser un factor de riesgo para padecer apoplejía. La
tabla 17-4 presenta las señales de advertencia de una apoplejía.
Además de la hipertensión y la diabetes, las condiciones crónicas más comunes son la artritis
(50%), cardiopatía (31%) y cáncer (21%). Las mujeres son más propensas a manifestar hipertensión, asma, bronquitis crónica y artritis, mientras que es más probable que los hombres presenten cardiopatía, apoplejía, cáncer, diabetes y enfi sema.
Discapacidades y limitaciones de la actividad En Estados Unidos, la proporción de
adultos mayores con discapacidades físicas crónicas o limitaciones de la actividad ha disminuido
desde mediados de la década de 1980 (Federal Interagency Forum on Aging-Related Statistics,
2010), lo que quizá se deba, en parte, a que son más los ancianos que cuentan con la información
y el conocimiento de medidas preventivas.
Cuando una enfermedad no es grave, por lo regular se puede lidiar con ella de modo que
no interfi era con la vida diaria. Una persona que padece artritis o que se queda sin aliento puede
dar menos pasos o cambiar las cosas a los estantes inferiores donde le resulte más fácil alcanzarlas. Sin embargo, ante condiciones crónicas y pérdida de la capacidad de reserva, incluso una
enfermedad o lesión menor pueden tener graves repercusiones.
- El estrés crónico en los adultos mayores también se
relaciona con la infl amación crónica leve
- El sistema
digestivo permanece relativamente eficiente aunque los adultos mayores tienen un riesgo mayor
de desnutrición.
- El ritmo cardiaco suele hacerse más
lento e irregular.
- Los depósitos de grasa se acumulan alrededor del corazón y pueden interferir
con su funcionamiento, y a menudo se eleva la presión sanguínea
- La capacidad de reserva, o reserva del órgano, es una capacidad de apoyo que ayuda a los
sistemas del cuerpo a funcionar hasta el límite extremo en momentos de estrés. El hecho de que
una persona sana pueda donar un riñón o un pulmón y sobrevivir ilustra este concepto. Con la
edad, los niveles de reserva suelen caer y muchos ancianos no pueden responder a las exigencias
físicas adicionales tan bien como alguna vez lo hicieron.
1. Salud (Bienestar físico). Se refiere a la prevención de la enfermedad y a la promoción de hábitos saludables, con el objetivo de retardar la dependencia, considera la accesibilidad a los servicios médicos, los medios para desplazarse y el ingreso económico para poder acceder a ellos. 2. Participación (Mental). Las personas mayores son capitales para su propio desarrollo psicoemocional. Se les toma en cuenta como titulares de derechos, con voz y voto; destaca la inclusión laboral y promueve las relaciones intergeneracionales para favorecer su participación. 3. Seguridad (Social). Garantiza una protección adecuada frente a situaciones de riesgo o necesidad, incluye el derecho a la seguridad social así como acceso a los servicios y participación en la vida pública. La definición de envejecimiento activo se interrelaciona con el grado de funcionalidad de una persona desde un contexto integral. Incluye las intervenciones adecuadas de rehabilitación, la capacidad de adaptación y participación en diferentes circunstancias, la readecuación en ciudades para que sean amigables para las personas adultas mayores, el acceso a trabajos remunerados y la participación cívica y social de este grupo poblacional.
De acuerdo con el INEGI, el 85% de las personas adultas mayores entre 60 y 75 años de edad son independientes para realizar sus actividades de la vida diaria, gozan de salud y la mayoría aporta un ingreso económico a la familia; un 45% de las personas mayores de 76 años requieren de algún tipo de asistencia o apoyo para realizar sus actividades cotidianas.
El tiempo de vida funcional e independiente para las personas entre 65 y 69 años es de 10 años; entre 80 y 84 años es de 4.7 años; y para los mayores de 85 años es de 2.9 años de funcionalidad.
Depresión En 2006, 10% de los ancianos y 18% de las ancianas estadounidenses manifestaron
síntomas de depresión clínica (Federal Interagency Forum on Aging-Related Statistics, 2010). La
herencia puede explicar entre 40 y 50% del riesgo de depresión mayor (Bouchard, 2004; Harvard
Medical School, 2004c). La vulnerabilidad parece resultar de la infl uencia de múltiples genes que
interactúan con factores ambientales como sucesos estresantes, soledad y abuso de drogas. Los
factores especiales de riesgo en la adultez tardía incluyen la enfermedad o discapacidad crónica,
deterioro cognoscitivo y divorcio, separación o viudez
Demencia es el término general para denominar el deterioro cognoscitivo y conductual debido
a causas fi siológicas que interfi eren con las actividades cotidianas. El deterioro cognoscitivo eleva,
sus niveles de prevalencia en la edad avanzada y
afecta a 5% de los adultos estadounidenses en sus
setenta, 24% en sus ochenta y 37.4% de 90 años
en adelante (Plassman et al., 2007). Sin embargo,
el deterioro cognoscitivo lo bastante grave para
diagnosticarse como demencia no es inevitable
enfermedad de Alzheimer
Trastorno cerebral degenerativo,
progresivo e irreversible que se
caracteriza por el deterioro cognoscitivo y la pérdida del control
de las funciones corporales, lo
cual conduce a la muerte. enfermedad de Parkinson
Trastorno neurológico degenerativo, progresivo e irreversible que
se caracteriza por temblores, rigidez, movimientos lentos y postura inestable.
La estatura de los ancianos se reduce a medida que se atrofi an los discos entre las
vértebras espinales. En especial entre las mujeres con osteoporosis, el adelgazamiento
de los huesos puede ocasionar cifosis, llamada comúnmente
“joroba de la viuda”, una curvatura exagerada de la
columna vertebral que por lo general ocurre entre los 50
y los 59 años
- Otros cambios, menos visibles pero igual e
importantes, afectan a los órganos internos y los sistemas
corporales, el cerebro y el funcionamiento sensorial, motor
y sexual.
SALUD Y VIDA EN LA VEJEZ
MAGALY REYES
Created on June 23, 2023
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SALUD Y VIDA EN LA VEJEZ
SALUD Y VIDA EN LA VEJEZ
PSICOLOGÍA DE EL ADULTO MAYOR 6 CUATRIMESTRE IEDEP INSTITUTO DE EDUCACION DIGITAL DE PUEBLA CUETZALAN NOMBRE DE LA ALUMNA: MAGALY REYES SIERRA NOMBRE DEL ASESOR: ING. MARIELA LARA HERNANDEZ LICENCIATURA: PSICOLOGÍA ASIGNATURA: PSICOLOGÍA DEL ADULTO MAYOR MATRÍCULA: YRGA321C SISTEMA: MODALIDAD SABATINO FECHA: 24/06/2023
ENFERMEDADES ¨TEMIBLES DEL ENVEJECIMIENTO¨
FACTORES PARA V MANTENER Y MEJORARA LA SALUD
Cambios físicos
Algunos cambios físicos que por lo general se asocian con el envejecimiento resultan evidentes para un observador casual, aunque afectan más a algunos ancianos que a otros. La piel envejecida tiende a palidecer y a perder elasticidad, y puede arrugarse a medida que se reducen la grasa y la masa muscular. Tal vez aparezcan venas varicosas en las piernas; el cabello de la cabeza se adelgaza y se torna gris y luego blanco, y el vello corporal comienza a escasear.
CAMBIOS ORGÁNICOS Y SISTÉMICOS
Los cambios en el funcionamiento orgánico y sistémico son muy variables, entre los individuos y dentro de un individuo. Algunos sistemas corporales se deterioran con mucha rapidez mientras que otros permanecen intactos
ENVEJECIMIENTO DEL CEREBRO
FUNCIONAMIENTO SENSORIAL Y PSICOMOTOR
Algunos ancianos experimentan deterioros notables, pero otros prácticamente no presentan cambios en sus habilidades. Un hombre de 80 años puede escuchar cada palabra de una conversación susurrada mientras que otro no escucha el timbre. Una mujer de 70 años corre ocho kilómetros al día, otra no puede caminar alrededor de la cuadra. El deterioro suele ser más severo entre los viejos de edad avanzada. Los problemas visuales y auditivos pueden privarlos de las relaciones sociales y de su independencia
SUEÑO Los adultos mayores suelen dormir y soñar menos que antes. Sus horas de sueño profundo son más restringidas y pueden despertarse con mayor facilidad por problemas físicos o exposición a la luz
o quizá como resultado de cambios relacionados
Sin embargo, puede ser peligroso suponer que los problemas del sueño son normales en la vejez. El insomnio o falta de sueño crónica puede ser un síntoma o, si no se atiende, un precursor de la depresión. Tanto la falta como el exceso de sueño se asocian con un mayor riesgo de mortalidad (Gangswisch, 2008).
FUNCIONAMIENTO SEXUAL El factor más importante para mantener el funcionamiento sexual es la actividad sexual continua a lo largo de los años. En una encuesta nacional, 53% de los adultos estadounidenses de 65 a 74 años y 26% de los de 75 a 85 años dijeron ser sexualmente activos. Los hombres tienen una probabilidad mucho mayor que las mujeres de mantener la actividad sexual en la vejez, lo que en gran medida se debe a que, por constituir una población menos numerosa, es más factible que tengan pareja (Lindau et al., 2007).
FUNCIONAMIENTO SEXUAL El factor más importante para mantener el funcionamiento sexual es la actividad sexual continua a lo largo de los años. En una encuesta nacional, 53% de los adultos estadounidenses de 65 a 74 años y 26% de los de 75 a 85 años dijeron ser sexualmente activos. Los hombres tienen una probabilidad mucho mayor que las mujeres de mantener la actividad sexual en la vejez, lo que en gran medida se debe a que, por constituir una población menos numerosa, es más factible que tengan pareja.
ENFERMEDADES CRÓNICAS Y DISCAPACIDADES
Por lo menos 80% de los ancianos estadounidenses presentan una enfermedad crónica y 50% tiene al menos dos (Moore et al., 2004). Una proporción mucho menor —pero alrededor de la mitad de los mayores de 85 años— son frágiles, débiles y vulnerables al estrés, la enfermedad, la discapacidad y la muerte (Ostir, Ottenbacher y Markides, 2004).
INFLUENCIAS DEL ESTILO DE VIDA EN LA SALUD Y LA LONGEVIDAD
Las posibilidades de permanecer sano y en buenas condiciones en la vejez dependen a menudo de las elecciones del estilo de vida, en especial las relacionadas con fumar, beber en exceso y hacer ejercicio (Vu, Liu, Garside y Daviglus, 2009).
PROBLEMAS MENTALES Y CONDUCTUALES
Sólo 6% de los ancianos estadounidenses afi rma tener difi cultades mentales frecuentes (Moore et al., 2004). Sin embargo, los trastornos mentales y conductuales que ocurren pueden tener como resultado un impedimento funcional para realizar actividades importantes para la vida así co mo deterioro cognoscitivo (Van Hooren et al., 2005). Muchos ancianos con problemas mentales y de conducta no suelen buscar ayuda para enfrentar sus difi cultades.
envejecimiento activo ¿Qué es? ¿y que implica?
El envejecimiento activo, según la OMS, es el proceso de optimización de las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante toda la vida, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida en la vejez. Existen tres pilares que permitirán esta optimización:
música y salud la danza calidad de vida
El baile es una manera emocionante y social de ejercitar su cuerpo. Desde el baile de salón hasta la salsa, bailar ejercita su corazón, ayuda a fortalecer huesos y músculos, y puede mejorar su equilibrio. Y dado que bailar es tan divertido, puede incluso olvidar que está haciendo ejercicio.
DESARROLLO INTELECTUAL
El funcionamiento cognitivo evoluciona a lo largo del ciclo vital, implicando en la vejez declives en la memoria, la capacidad de procesamiento y en algunos aspectos del lenguaje, en especial en la denominación, además de un aumento del riesgo de deterioro cognitivo (Johnson, Storandt, Morris, Galvin, 2009; Rabbitt y Lowe, 2000).
¡Gracias!
Cambios cognitivos en el envejecimiento
disminución de la actividad psicomotriz, disminución de la velocidad del procesamiento de la información, dificultad para solucionar problemas abstractos o complejos o disminución de la memoria a corto plazo.
La memoria La pérdida de memoria parece ser el signo clave del envejecimiento. Normalmente a las personas mayores les resulta difícil evocar sucesos recientes y sufren pequeños olvidos.
otros factores físicos como cambios neurológicos y circulatorios que afectan la función cerebral, la oxigenación y la nutrición celular, y otros más psicológicos como, por ejemplo, la motivación, la pérdida de interés por el entorno, los sentimientos de impotencia, los estados depresivos, el desacuerdo con la situación de vida actual, vivencia de duelos, etc.
La inteligencia La inteligencia como tal se mantiene estable, la edad no parece ser un factor que la modifique por sí solo, aunque a veces se presenta perdida de interés, dificultades de concentración o enlentecimiento. Este enlentecimiento puede estar causado por los cambios físicos de la vejez que, por ejemplo, disminuye el ritmo del riego sanguíneo, influyendo también al cerebro.
El lenguaje El lenguaje se mantiene correcto aunque, en ocasiones, nuevamente, enlentecido. El razonamiento verbal parece no sufrir cambios, aunque se puede apreciar una ligera pérdida en la capacidad de conceptualización y en la flexibilidad mental.
La capacidad para resolver problemas La capacidad para resolver problemas suele verse disminuida principalmente por la disminución de la capacidad para organizar la información. Por otro lado, la creatividad parece mantenerse si ya antes era una persona creativa, siendo esta variable algo muy individual.
Actividad física
El ejercicio regular puede fortalecer el corazón y los pulmones y disminuir el estrés. Puede ser una protección contra la hipertensión, el endurecimiento de las arterias, la cardiopatía, la osteoporosis y la diabetes. Ayuda a mantener la velocidad, la resistencia, la fuerza y la energía, así como funciones básicas como la circulación y la respiración. Reduce la posibilidad de lesiones pues fortalece y fl exibiliza las articulaciones y los músculos, y ayuda a prevenir o aliviar el dolor de la espalda baja y los síntomas de artritis
Nutrición La dieta de cinco de cada seis estadounidenses de 60 años en adelante es inadecuada o debe ser mejorada. Las ancianas suelen alimentarse más saludablemente que los ancianos (Ervin, 2008). La nutrición desempeña un papel importante en la susceptibilidad a enfermedades crónicas como la ateroesclerosis, cardiopatía y diabetes, así como a limitaciones funcionales y de la actividad. La grasa corporal excesiva, que puede ser producto de una dieta rica en carnes rojas y procesadas y alcohol, ha sido vinculada con varios tipos de cáncer
Una dieta sana puede reducir el riesgo de obesidad, de hipertensión sanguínea y de colesterol alto (Federal Interagency Forum on Aging-Related Statistics, 2006). Se ha encontrado que una dieta mediterránea (alta en aceite de oliva, granos enteros, vegetales y frutos secos) reduce el riesgo cardiovascular (Esposito et al., 2004) y —en combinación con la actividad física, el consumo moderado del alcohol y abstenerse de fumar— reduce la mortalidad en 10 años por todas las causas en los europeos sanos de 70 a 90 años en casi dos tercios.
Visión y audición Los ojos viejos necesitan más luz para ver, son más sensibles a la luz y puede resultarles difícil localizar y leer las señales. Por ello manejar puede ser una actividad peligrosa, en especial de noche. Los adultos mayores pueden tener difi cultades con la percepción de profundidad o de color, o con actividades diarias como leer, coser, ir de compras o cocinar
Las cataratas, áreas nubosas u opacas en el cristalino, son comunes en los adultos mayores y a la larga ocasionan visión borrosa (Schaumberg et al., 2004). La cirugía para eliminarlas suele ser exitosa y es una de las operaciones más comunes entre los ancianos estadounidenses. La degeneración macular relacionada con la edad, que provoca que el centro de la retina pierda de manera gradual la capacidad para distinguir con nitidez los detalles fi nos, es la causa principal de deterioro visual entre los adultos mayores. En algunos casos, la pérdida de la visión puede prevenirse con tratamientos como cirugía láser, terapia fotodinámica y complementos con antioxidantes y cinc
El glaucoma es un daño irreversible del nervio óptico causado por un aumento en la presión del ojo que si no se trata puede ocasionar ceguera. El tratamiento temprano puede disminuir la presión ocular alta y demorar el inicio de la condición
Fuerza, resistencia, equilibrio y tiempo de reacción Por lo general, los adultos pierden entre 10 y 20% de su fuerza a los 70 años y la pérdida aumenta después de esa edad. La resistencia disminuye de manera continua con la edad, en especial entre las mujeres, en comparación con otros aspectos de la condición física como la flexibilidad.
Las disminuciones de la fuerza y poder muscular pueden ser resultado de una combinación del envejecimiento natural, la disminución de la actividad y la enfermedad (Barry y Carson, 2004). En parte, esas pérdidas parecen ser reversibles. En estudios controlados con personas de entre sesenta y noventa años, los programas de entrenamiento con pesas, potencia o resistencia que duraban de ocho semanas a dos años incrementaban la fuerza, el tamaño y la movilidad muscular; la velocidad, resistencia y potencia muscular de las piernas; y la actividad física espontánea
Enfermedades crónicas comunes Seis de las siete causas principales de muerte en la vejez en Estados Unidos son condiciones crónicas: cardiopatía, cáncer, apoplejía, enfermedad crónica de las vías respiratorias bajas, diabetes e infl uenza/neumonía (considerada por las autoridades gubernamentales de salud como una sola condición). En efecto, la cardiopatía, el cáncer y la apoplejía dan cuenta de alrededor de 60% de las muertes entre los ancianos estadounidense.
La hipertensión y la diabetes están aumentando su prevalencia y afectan a cerca de 56 y 19%, respectivamente, de la población anciana (Federal Interagency Forum on Aging-Related Statistics, 2010). La hipertensión, que puede afectar el fl ujo de sangre al cerebro, se relaciona con deterioros de la atención, aprendizaje, memoria, funciones ejecutivas, capacidades psicomotoras y habilidades visuales, perceptuales y espaciales, además de ser un factor de riesgo para padecer apoplejía. La tabla 17-4 presenta las señales de advertencia de una apoplejía.
Además de la hipertensión y la diabetes, las condiciones crónicas más comunes son la artritis (50%), cardiopatía (31%) y cáncer (21%). Las mujeres son más propensas a manifestar hipertensión, asma, bronquitis crónica y artritis, mientras que es más probable que los hombres presenten cardiopatía, apoplejía, cáncer, diabetes y enfi sema.
Discapacidades y limitaciones de la actividad En Estados Unidos, la proporción de adultos mayores con discapacidades físicas crónicas o limitaciones de la actividad ha disminuido desde mediados de la década de 1980 (Federal Interagency Forum on Aging-Related Statistics, 2010), lo que quizá se deba, en parte, a que son más los ancianos que cuentan con la información y el conocimiento de medidas preventivas.
Cuando una enfermedad no es grave, por lo regular se puede lidiar con ella de modo que no interfi era con la vida diaria. Una persona que padece artritis o que se queda sin aliento puede dar menos pasos o cambiar las cosas a los estantes inferiores donde le resulte más fácil alcanzarlas. Sin embargo, ante condiciones crónicas y pérdida de la capacidad de reserva, incluso una enfermedad o lesión menor pueden tener graves repercusiones.
1. Salud (Bienestar físico). Se refiere a la prevención de la enfermedad y a la promoción de hábitos saludables, con el objetivo de retardar la dependencia, considera la accesibilidad a los servicios médicos, los medios para desplazarse y el ingreso económico para poder acceder a ellos. 2. Participación (Mental). Las personas mayores son capitales para su propio desarrollo psicoemocional. Se les toma en cuenta como titulares de derechos, con voz y voto; destaca la inclusión laboral y promueve las relaciones intergeneracionales para favorecer su participación. 3. Seguridad (Social). Garantiza una protección adecuada frente a situaciones de riesgo o necesidad, incluye el derecho a la seguridad social así como acceso a los servicios y participación en la vida pública. La definición de envejecimiento activo se interrelaciona con el grado de funcionalidad de una persona desde un contexto integral. Incluye las intervenciones adecuadas de rehabilitación, la capacidad de adaptación y participación en diferentes circunstancias, la readecuación en ciudades para que sean amigables para las personas adultas mayores, el acceso a trabajos remunerados y la participación cívica y social de este grupo poblacional. De acuerdo con el INEGI, el 85% de las personas adultas mayores entre 60 y 75 años de edad son independientes para realizar sus actividades de la vida diaria, gozan de salud y la mayoría aporta un ingreso económico a la familia; un 45% de las personas mayores de 76 años requieren de algún tipo de asistencia o apoyo para realizar sus actividades cotidianas. El tiempo de vida funcional e independiente para las personas entre 65 y 69 años es de 10 años; entre 80 y 84 años es de 4.7 años; y para los mayores de 85 años es de 2.9 años de funcionalidad.
Depresión En 2006, 10% de los ancianos y 18% de las ancianas estadounidenses manifestaron síntomas de depresión clínica (Federal Interagency Forum on Aging-Related Statistics, 2010). La herencia puede explicar entre 40 y 50% del riesgo de depresión mayor (Bouchard, 2004; Harvard Medical School, 2004c). La vulnerabilidad parece resultar de la infl uencia de múltiples genes que interactúan con factores ambientales como sucesos estresantes, soledad y abuso de drogas. Los factores especiales de riesgo en la adultez tardía incluyen la enfermedad o discapacidad crónica, deterioro cognoscitivo y divorcio, separación o viudez
Demencia es el término general para denominar el deterioro cognoscitivo y conductual debido a causas fi siológicas que interfi eren con las actividades cotidianas. El deterioro cognoscitivo eleva,
sus niveles de prevalencia en la edad avanzada y afecta a 5% de los adultos estadounidenses en sus setenta, 24% en sus ochenta y 37.4% de 90 años en adelante (Plassman et al., 2007). Sin embargo, el deterioro cognoscitivo lo bastante grave para diagnosticarse como demencia no es inevitable
enfermedad de Alzheimer Trastorno cerebral degenerativo, progresivo e irreversible que se caracteriza por el deterioro cognoscitivo y la pérdida del control de las funciones corporales, lo cual conduce a la muerte. enfermedad de Parkinson Trastorno neurológico degenerativo, progresivo e irreversible que se caracteriza por temblores, rigidez, movimientos lentos y postura inestable.
La estatura de los ancianos se reduce a medida que se atrofi an los discos entre las vértebras espinales. En especial entre las mujeres con osteoporosis, el adelgazamiento de los huesos puede ocasionar cifosis, llamada comúnmente “joroba de la viuda”, una curvatura exagerada de la columna vertebral que por lo general ocurre entre los 50 y los 59 años