ASMA
Índice
Prevención
¿Qué és?
Causas
Tratamiento
F. de riesgo
Síntomas
¿Qué és?
El asma es una afección en la que las vías respiratorias se estrechan e hinchan, lo que puede producir mayor mucosidad. Esto puede dificultar la respiración y provocar tos, un silbido (sibilancia) al exhalar y falta de aire.
Para algunas personas, el asma es una molestia menor. Para otras puede ser un problema considerable que interfiere en las actividades cotidianas y que puede producir ataques de asma que pongan en riesgo la vida.
Síntomas
- Sibilancias: un sonido agudo y silbante al respirar, especialmente durante la exhalación.
- Dificultad para respirar: sensación de opresión en el pecho y dificultad para obtener suficiente aire.
- Tos: especialmente en la noche o temprano en la mañana, puede ser persistente y empeorar durante un episodio de asma.
- Opresión en el pecho: sensación de presión o aprieto en el pecho.
- Respiración rápida: respiración acelerada y superficial.
Fatiga: sensación de cansancio o agotamiento debido a la dificultad para respirar correctamente.
Causas
Predisposición genética: Existe una clara tendencia a que el asma se presente en familias, lo que sugiere una influencia genética en su desarrollo. Se han identificado varios genes que pueden aumentar la susceptibilidad al asma, aunque aún no se comprende completamente cómo interactúan entre sí y con factores ambientales. Alergias: Las reacciones alérgicas son una causa común de asma. Los alérgenos, como el polen, los ácaros del polvo, los hongos y la caspa de animales, pueden desencadenar una respuesta inflamatoria en las vías respiratorias de las personas susceptibles, lo que conduce a los síntomas asmáticos. Exposición a irritantes y sustancias químicas: La exposición a ciertos irritantes y sustancias químicas en el ambiente puede desencadenar o empeorar los síntomas del asma. Estos irritantes pueden incluir el humo del tabaco, los productos químicos en el lugar de trabajo, la contaminación del aire y los productos de limpieza. Infecciones respiratorias: Las infecciones virales o bacterianas en las vías respiratorias pueden desencadenar síntomas asmáticos o empeorar los existentes, especialmente en los niños. Las infecciones respiratorias tempranas, como la bronquitis o la bronquiolitis, pueden aumentar el riesgo de desarrollar asma más adelante en la vida.
Factores de riesgo
Antecedentes familiares: Tener familiares cercanos, como padres o hermanos, con asma aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad. Existe una predisposición genética que puede influir en la susceptibilidad al asma. Alergias: Las personas con alergias, como alergias respiratorias (polen, ácaros del polvo, caspa de animales) o alergias alimentarias, tienen un mayor riesgo de desarrollar asma. La exposición a alérgenos puede desencadenar síntomas asmáticos. Obesidad: La obesidad está asociada con un mayor riesgo de desarrollar asma y de tener síntomas más graves. La obesidad puede afectar la función pulmonar y aumentar la inflamación en las vías respiratorias. Historial de sensibilidad a medicamentos: Algunas personas pueden ser más propensas a desarrollar asma o experimentar síntomas asmáticos como efecto secundario de ciertos medicamentos, como los bloqueadores beta utilizados en el tratamiento de la presión arterial alta o las enfermedades cardíacas.
Prevención
Evitar la exposición a alérgenos: Identifica y evita los alérgenos que desencadenan tus síntomas asmáticos. Esto puede incluir evitar el polen, los ácaros del polvo, la caspa de animales u otros desencadenantes específicos. Evitar la exposición a irritantes y sustancias químicas: Reduce la exposición a irritantes y sustancias químicas que puedan desencadenar o empeorar los síntomas del asma. Esto puede incluir evitar el humo del tabaco, el humo de leña, los productos químicos fuertes o los vapores industriales. Vacunarse contra la gripe y la neumonía: Mantener las vacunas contra la gripe y la neumonía al día puede ayudar a prevenir infecciones respiratorias que pueden desencadenar o empeorar los síntomas del asma.
Tratamiento
Medicamentos de control a largo plazo: Estos medicamentos se toman diariamente para controlar la inflamación de las vías respiratorias y prevenir los síntomas. Los corticosteroides inhalados son el tratamiento de elección para reducir la inflamación y mantener las vías respiratorias abiertas. Otros medicamentos de control pueden incluir los broncodilatadores de acción prolongada y los antileucotrienos.
Medicamentos de alivio rápido (broncodilatadores): Estos medicamentos se utilizan para aliviar los síntomas agudos del asma, como la dificultad para respirar, la opresión en el pecho y la tos. Los broncodilatadores más comunes son los agonistas beta de acción rápida, que se administran a través de inhaladores o nebulizadores.
gracias
PRESENTACIÓN MEDICINA ADN
Cogollet 343
Created on June 22, 2023
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Corporate Christmas Presentation
View
Snow Presentation
View
Winter Presentation
View
Hanukkah Presentation
View
Vintage Photo Album
View
Nature Presentation
View
Halloween Presentation
Explore all templates
Transcript
ASMA
Índice
Prevención
¿Qué és?
Causas
Tratamiento
F. de riesgo
Síntomas
¿Qué és?
El asma es una afección en la que las vías respiratorias se estrechan e hinchan, lo que puede producir mayor mucosidad. Esto puede dificultar la respiración y provocar tos, un silbido (sibilancia) al exhalar y falta de aire. Para algunas personas, el asma es una molestia menor. Para otras puede ser un problema considerable que interfiere en las actividades cotidianas y que puede producir ataques de asma que pongan en riesgo la vida.
Síntomas
Causas
Predisposición genética: Existe una clara tendencia a que el asma se presente en familias, lo que sugiere una influencia genética en su desarrollo. Se han identificado varios genes que pueden aumentar la susceptibilidad al asma, aunque aún no se comprende completamente cómo interactúan entre sí y con factores ambientales. Alergias: Las reacciones alérgicas son una causa común de asma. Los alérgenos, como el polen, los ácaros del polvo, los hongos y la caspa de animales, pueden desencadenar una respuesta inflamatoria en las vías respiratorias de las personas susceptibles, lo que conduce a los síntomas asmáticos. Exposición a irritantes y sustancias químicas: La exposición a ciertos irritantes y sustancias químicas en el ambiente puede desencadenar o empeorar los síntomas del asma. Estos irritantes pueden incluir el humo del tabaco, los productos químicos en el lugar de trabajo, la contaminación del aire y los productos de limpieza. Infecciones respiratorias: Las infecciones virales o bacterianas en las vías respiratorias pueden desencadenar síntomas asmáticos o empeorar los existentes, especialmente en los niños. Las infecciones respiratorias tempranas, como la bronquitis o la bronquiolitis, pueden aumentar el riesgo de desarrollar asma más adelante en la vida.
Factores de riesgo
Antecedentes familiares: Tener familiares cercanos, como padres o hermanos, con asma aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad. Existe una predisposición genética que puede influir en la susceptibilidad al asma. Alergias: Las personas con alergias, como alergias respiratorias (polen, ácaros del polvo, caspa de animales) o alergias alimentarias, tienen un mayor riesgo de desarrollar asma. La exposición a alérgenos puede desencadenar síntomas asmáticos. Obesidad: La obesidad está asociada con un mayor riesgo de desarrollar asma y de tener síntomas más graves. La obesidad puede afectar la función pulmonar y aumentar la inflamación en las vías respiratorias. Historial de sensibilidad a medicamentos: Algunas personas pueden ser más propensas a desarrollar asma o experimentar síntomas asmáticos como efecto secundario de ciertos medicamentos, como los bloqueadores beta utilizados en el tratamiento de la presión arterial alta o las enfermedades cardíacas.
Prevención
Evitar la exposición a alérgenos: Identifica y evita los alérgenos que desencadenan tus síntomas asmáticos. Esto puede incluir evitar el polen, los ácaros del polvo, la caspa de animales u otros desencadenantes específicos. Evitar la exposición a irritantes y sustancias químicas: Reduce la exposición a irritantes y sustancias químicas que puedan desencadenar o empeorar los síntomas del asma. Esto puede incluir evitar el humo del tabaco, el humo de leña, los productos químicos fuertes o los vapores industriales. Vacunarse contra la gripe y la neumonía: Mantener las vacunas contra la gripe y la neumonía al día puede ayudar a prevenir infecciones respiratorias que pueden desencadenar o empeorar los síntomas del asma.
Tratamiento
Medicamentos de control a largo plazo: Estos medicamentos se toman diariamente para controlar la inflamación de las vías respiratorias y prevenir los síntomas. Los corticosteroides inhalados son el tratamiento de elección para reducir la inflamación y mantener las vías respiratorias abiertas. Otros medicamentos de control pueden incluir los broncodilatadores de acción prolongada y los antileucotrienos.
Medicamentos de alivio rápido (broncodilatadores): Estos medicamentos se utilizan para aliviar los síntomas agudos del asma, como la dificultad para respirar, la opresión en el pecho y la tos. Los broncodilatadores más comunes son los agonistas beta de acción rápida, que se administran a través de inhaladores o nebulizadores.
gracias