Psicopatologías Cognitivas y Sensoperceptivas
Alteraciones de la atención
Alteraciones de la memoria
Alteraciones del lenguaje
Distorsiones perceptuales
Alteraciones de la orientación
Alteraciones de la conciencia
Patologías del Pensamiento
Confusion
Estupor o semicoma
Alteración de la voz por causa orgánica.
Hipermnesias
Estado confusional
Sensación de presencia
Obsesiones
Delirios
Síndrome de Gerstman
Amnesias
Coma
Muerte cerebral
Mutismo Acinético
Paraeidolias
Bloqueo
TOC
Disartria.
Fenómenos de Déja-vu y Jamais-vu.
Vacío mental
Estado vegetativo
Obnubilación
disfemia
Paramnesias
Engaños perceptivos
Ilusiones gustativas y olfativas:
Paralogia
dislalia
Síndrome de Heminegligencia
Asociación alógica de ideas
Alucinaciones visuales
Alucinaciones auditivas
Alucinaciones táctiles
por: edwin matos
“El flujo del pensamiento se interrumpe bruscamente, sin razón comprensible, quedando la mente en blanco por un periodo breve, pero detectable; después el sujeto puede continuar con otro tema que no tenga relación, de manera que puede perder el hilo de la conversación” (Uriarte, 2013).
Este se considera un trastorno del curso del pensamiento, en esta el individuo puede experimentar una falta total de actividad pensamental, también puede asegurar que no “le llegan las ideas”. Este trastorno se puede ver relacionado con la depresión.
El estado confesional es un trastorno breve de tipo orgánico y que se presenta cuando la actividad cerebral y la capacidad de realizar sus debidos procesos disminuye, este no debe ser confundido con la demencia, pues este si puede ser reversible. Portellano (2005) afirma que el síndrome confusional es más frecuente en personas de edad avanzada, especialmente si presentan cierto deterioro cognitivo previo. No se asocia a ningún déficit neurológico severo como ataxia, afasia o hemiparesia, ya que en este caso habrá que pensar en un síndrome neurológico concreto. Su etiología es muy variada y generalmente responde a múltiples causas que provocan alteraciones cerebrales difusas o focales del encéfalo.
Sobre la atención, Sánchez (2008) considera que es una función neuropsicológica que sirve de mecanismo de activación y funcionamiento de otros procesos mentales más complejos como la percepción, la memoria o el lenguaje, mediante operaciones de selección, distribución y mantenimiento de la actividad psicológica. En su clasificación podemos distinguir 4 componentes: alerta, atención selectiva, atención sostenida y atención dividida.
En su manual de guía diagnóstica nos menciona que el TOC se caracteriza, según él (American Psychiatric Association, 2014) por pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan, en algún momento durante el trastorno, como intrusas o no deseadas, y que en la mayoría de los sujetos causan ansiedad o malestar importante. El sujeto intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o neutralizarlos con algún otro pensamiento o acto (es decir, realizando una compulsión).
El trastorno delirante, según el American Psychiatric Association (2014) se caracteriza por la aparición de 1 o más delirios con más de un mes de duración, además de acompañarse de episodios maniacos o depresivos mayores de menor duración. Generalmente, el trastorno no puede ser atribuible a efectos fisiológicos de alguna sustancia, alguna otra condición médica.
“Son pensamientos o impulsos recurrentes, involuntarios e intrusos, que el sujeto sabe que no tienen sentido, que son inapropiados e irracionales, pero que a pesar suyo se imponen contra su voluntad y su elección, y más allá de su capacidad para ponerles fin, conduciéndolo a un estado de agotamiento psíquico que interfiere con su vida de relación; esta situación se traduce en un desquiciamiento de su salud mental” (Uriarte, 2013)
La heminegligencia es usualmente provocada por un daño en el hemisferio derecho del cerebro, este síndrome impide al paciente atender a estímulos visuales, táctiles o auditivos, del lado opuesto al lado de la lesión.
Según Padilla (2018) este estado se caracteriza por la ausencia total de vigilia y contenido de la consciencia persistentemente e incluye estados en los cuales hay pérdida de la consciencia en sí, de las relaciones y del fenómeno de despertar.
Estas pueden ser imágenes, que parecen permanecer estáticas, pero se encuentran en movimiento, como por ejemplo las aspas de un helicóptero.
En su diccionario médico de Clínica Universidad de Navarra (2019) menciona que el trastorno de la memoria que se caracteriza por una exaltación y agudeza, particularmente vivas, de la memoria. Aparece en algunas situaciones emocionales de peligro (como una visión panorámica de toda la vida) y en el curso de accesos maníacos o por efecto de ciertas sustancias.
La disfemia, o conocido comúnmente como tartamudez, es según Sangorrín (2005) un trastorno del ritmo del habla caracterizado por difluencias consistentes en repeticiones y prolongaciones de sonidos verbales y dificultad para iniciar la frase, pese a que el sujeto sepa lo que va a decir.
en su diccionario medico la Clínica Universidad de Navarra (2019) define la disartria como la dificultad para la articulación de palabras, debido habitualmente a un daño neurológico central o periférico.
En su diccionario médico la Clínica Universidad de Navarra (2019) define la amnesia como pérdida patológica de la memoria. Trastorno de la memoria que se caracteriza por la imposibilidad de retener o memorizar conceptos o experiencias nuevos y/o recordar o rememorar los adquiridos previamente. Puede ser de origen orgánico, emocional o mixto, permanente o pasajera, y total o limitada a un periodo de tiempo. De este modo podemos entender que este trastorno dificulta la capacidad de los individuos de acceder a vivencias previas a través de su remembranza. De este trastorno existe dos tipos, la amnesia anterógrada, que hace perder los recuerdos posteriormente al evento amnésico, y la amnesia retrógrada, que dificulta recordar eventos previos a la amnesia.
Padilla (2018) menciona en este estado hay una pérdida de las respuestas ante órdenes verbales, pero conserva una reacción adecuada a los estímulos dolorosos, acompañada de la capacidad de discriminar el punto doloroso.
El fenómeno déjà-vu se caracteriza por el convencimiento del individuo de haber ya experimentado la vivencia, como si se tratase de un sueño, mientras que el jamais-vu, hace que el individuo recuerde una experiencia, pero que no la considere propia, como si se tratase de una película.
Sánchez (2017) considera que el síndrome de Gerstmann es un trastorno neurológico poco común, de difícil descripción, diagnóstico y evaluación. Entre los síntomas del Síndrome de Gerstmann se encuentran la agnosia digital, la acalculia, la desorientación derecha/izquierda y la agrafía. También menciona que encontrar este síndrome completo es muy inusual, pero su presentación incompleta es frecuente, siendo la agrafia el síntoma faltante usualmente.
La dislalia orgánica es un trastorno de la pronunciación. Esta afección puede ser causada por anomalías anatómicas o lesiones en las estructuras del habla.
Estas pueden ser provocadas, por ejemplo, una infección de garganta, que afecta los órganos fonatorios y sus síntomas pueden ser cambios en el tono, intensidad y timbre de la voz.
“El término alteración de conciencia es utilizado para explicar la situación de un paciente en relación con su capacidad para interactuar con el entorno y comprender la realidad; su afectación puede provocar la pérdida de funciones motoras, conscientes e inconscientes” (Padilla, 2018)
“Este estado se caracteriza por la recuperación del estado de vigilia acompañado del mantenimiento de la pérdida completa del contenido de conciencia posterior a un estado de coma. Generalmente, las funciones cardio-respiratorias y la funcionalidad de los pares craneales están intactas” (Padilla, 2018).
En este estado el individuo es incapaz de pensar de forma clara, sus capacidades intelectivas se ven disminuidas así como su capacidad de comunicarse de forma efectiva.
“Es un trastorno en donde el sujeto contesta con respuestas aproximadas a la pregunta. La causa puede ser una condición estresante significativa, enfermedad mental o del resto de la medicina y neurología” (Uriarte, 2013).
Un trastorno generalmente de tipo orgánico, el sujeto con esta alteración puede llegar a “sentir” que se encuentra acompañado, perseguido o vigilado, sin haber absolutamente nadie a su alrededor. Esta alteración en la percepción usualmente va ligada a otras condiciones como la ansiedad, miedo patológicos y esquizofrenia.
Los trastornos del lenguaje, según el American Psychiatric Association (2014) son dificultades persistentes en la adquisición y uso del lenguaje en todas sus modalidades (es decir, hablado, escrito, lenguaje de signos u otro). Este incluye Vocabulario reducido (conocimiento y uso de palabras), estructura gramatical limitada y deterioro del discurso.
Este trastorno, según Padilla (2018) se caracteriza porque el individuo se conserva su estado de vigilia, sin respuesta a ningún tipo de estímulo y, con ausencia de espasticidad o reflejos anormales, es decir, que las vías córtico-espinales se encuentran íntegras.En esta condición las capacidades de la vigilia de los pacientes se ve mermada. El individuo se ve inmerso en una apatía que lo mantiene en un estado de indiferencia hacia los estímulos externos, le cuesta realizar actividad de cualquier tipo, en general una perdida sobre su volición que lo mantiene en un constante silencio.
Este trastorno se caracteriza por la cualidad del sujeto de poder hilar frases enteras que carecen de sentido. Para el oyente, resulta incomprensible lo que el otro dice, pues solo se tratan de palabras inconexas que no cuentan con una estructura lógica y que incluso pertenecen a categorías diferentes.
Las “patologías del pensamiento” hacen referencia a una serie de sintomatologías que afectan la conducta, las percepciones, nociones de la realidad efectiva y la lógica del contenido del habla de los sujetos.
En las alucinaciones auditivas, las personas con este desorden pueden interpretar las palabras que escuchan de manera totalmente diferente.
Portellano (2005) afirma que las paramnesias son distorsiones patológicas de la memoria caracterizadas porque el sujeto confunde simples representaciones con recuerdos auténticos. en estos los falsos recuerdos sustituyen a los hechos reales que no puede recordar. En las paramnesias se produce una mezcla entre recuerdos deficitarios y distorsiones o errores graves de rememoración de los hechos acontecidos. Se pueden distinguir dos modalidades de paramnesias: del recuerdo y del reconocimiento.
En este estado no se registra actividad neuronal, esto debido a la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro, las funciones básicas no presentan respuestas y el sujeto solo es mantenido vivo mediante medios artificiales.
Los sujetos que manifiestan esta distorsión, pueden experimentar que los objetos sean más pesados, fríos o cálidos, ásperos o lisos, con independencia del objeto. Es decir, podrían fácilmente sentir una taza caliente aun así contuviere un líquido frío,
Los trastornos de la orientación son aquellos trastornos que interfieren en la comprensión y relación del individuo respecto a su entorno, contexto y corporalidad. Existen dos tipos de orientación que son la alopsíquica y autopsíquica, la primera facilita la interpretación, compresión y navegación dentro de un entorno específico, mientras que la autopsíquica nos orienta acerca de la posición de nuestra corporalidad con relación al espacio y situación en la que se encuentra.
En su diccionario médico, la Clínica Universidad de Navarra (2019) define la obnubilación como la disminución del nivel de conciencia que se caracteriza por la existencia de confusión, torpeza de movimientos, lentitud psíquica y disminución de la atención y de la percepción. En esta alteración los individuos permanecen semidormidos y solo responden a estímulos verbales o que le ocasionen dolor.
Portellano (2005) sostiene que la memoria es una función neurocognitiva que permite registrar, codificar, consolidar, retener, almacenar, recuperar y evocar la información previamente almacenada. Mientras que el aprendizaje es la capacidad para adquirir nueva información, la memoria es la capacidad para retener la información aprendida. Las áreas del cerebro involucradas en el manejo y retención de los recuerdos son los lóbulos temporales y el círculo de papéz, en específico las estructuras encefálicas involucradas son, según Portellano (2005) hipocampo, circunvolución parahipocámpica, fórnix, cuerpos mamilares, fascículo mamilotalámico, amígdala, núcleos anteriores del tálamo, circunvolución cingular y circunvolución dentada. Debido a esto, daños en estas estructuras se manifiestan en amnesia, provocando trastornos en la memoria a largo plazo e incapacitando el aprendizaje, produciendo olvido progresivo, mientras que los recuerdos más recientes se pierden.
Este fenómeno hace que los individuos perciban patrones reconocibles de rostros en objetos inanimados, este se asocia a la tendencia natural que tiene el cerebro de buscar estímulos visuales que le sean familiares en el entorno.
Los trastornos del lenguaje, según el American Psychiatric Association. (2014) son dificultades persistentes en la adquisición y uso del lenguaje en todas sus modalidades (es decir, hablado, escrito, lenguaje de signos u otro). Este incluye Vocabulario reducido (conocimiento y uso de palabras), estructura gramatical limitada y deterioro del discurso.
Los trastornos de la percepción se caracterizan por alterar la forma en la que percibimos la realidad efectiva, es decir la información sensorial que recibimos se ve alterada, de este modo los sujetos con estos trastornos pueden experimentar el mundo de una forma distinta al resto de personas.
Las alucinaciones olfato gustativas son alteraciones en el modo en que los sujetos pueden procesar la información recibida, esta alteración hace que no exista correspondencia entre los estímulos externos y la interpretación del mismo. Este trastorno también puede hacer percibir estímulos olfativos y gustativos que no se encuentran en el entorno.
Reto 3. Psicopatologías Cognitivas y Sensoperceptivas
Edwin Matos
Created on June 16, 2023
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Psicopatologías Cognitivas y Sensoperceptivas
Alteraciones de la atención
Alteraciones de la memoria
Alteraciones del lenguaje
Distorsiones perceptuales
Alteraciones de la orientación
Alteraciones de la conciencia
Patologías del Pensamiento
Confusion
Estupor o semicoma
Alteración de la voz por causa orgánica.
Hipermnesias
Estado confusional
Sensación de presencia
Obsesiones
Delirios
Síndrome de Gerstman
Amnesias
Coma
Muerte cerebral
Mutismo Acinético
Paraeidolias
Bloqueo
TOC
Disartria.
Fenómenos de Déja-vu y Jamais-vu.
Vacío mental
Estado vegetativo
Obnubilación
disfemia
Paramnesias
Engaños perceptivos
Ilusiones gustativas y olfativas:
Paralogia
dislalia
Síndrome de Heminegligencia
Asociación alógica de ideas
Alucinaciones visuales
Alucinaciones auditivas
Alucinaciones táctiles
por: edwin matos
“El flujo del pensamiento se interrumpe bruscamente, sin razón comprensible, quedando la mente en blanco por un periodo breve, pero detectable; después el sujeto puede continuar con otro tema que no tenga relación, de manera que puede perder el hilo de la conversación” (Uriarte, 2013).
Este se considera un trastorno del curso del pensamiento, en esta el individuo puede experimentar una falta total de actividad pensamental, también puede asegurar que no “le llegan las ideas”. Este trastorno se puede ver relacionado con la depresión.
El estado confesional es un trastorno breve de tipo orgánico y que se presenta cuando la actividad cerebral y la capacidad de realizar sus debidos procesos disminuye, este no debe ser confundido con la demencia, pues este si puede ser reversible. Portellano (2005) afirma que el síndrome confusional es más frecuente en personas de edad avanzada, especialmente si presentan cierto deterioro cognitivo previo. No se asocia a ningún déficit neurológico severo como ataxia, afasia o hemiparesia, ya que en este caso habrá que pensar en un síndrome neurológico concreto. Su etiología es muy variada y generalmente responde a múltiples causas que provocan alteraciones cerebrales difusas o focales del encéfalo.
Sobre la atención, Sánchez (2008) considera que es una función neuropsicológica que sirve de mecanismo de activación y funcionamiento de otros procesos mentales más complejos como la percepción, la memoria o el lenguaje, mediante operaciones de selección, distribución y mantenimiento de la actividad psicológica. En su clasificación podemos distinguir 4 componentes: alerta, atención selectiva, atención sostenida y atención dividida.
En su manual de guía diagnóstica nos menciona que el TOC se caracteriza, según él (American Psychiatric Association, 2014) por pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan, en algún momento durante el trastorno, como intrusas o no deseadas, y que en la mayoría de los sujetos causan ansiedad o malestar importante. El sujeto intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o neutralizarlos con algún otro pensamiento o acto (es decir, realizando una compulsión).
El trastorno delirante, según el American Psychiatric Association (2014) se caracteriza por la aparición de 1 o más delirios con más de un mes de duración, además de acompañarse de episodios maniacos o depresivos mayores de menor duración. Generalmente, el trastorno no puede ser atribuible a efectos fisiológicos de alguna sustancia, alguna otra condición médica.
“Son pensamientos o impulsos recurrentes, involuntarios e intrusos, que el sujeto sabe que no tienen sentido, que son inapropiados e irracionales, pero que a pesar suyo se imponen contra su voluntad y su elección, y más allá de su capacidad para ponerles fin, conduciéndolo a un estado de agotamiento psíquico que interfiere con su vida de relación; esta situación se traduce en un desquiciamiento de su salud mental” (Uriarte, 2013)
La heminegligencia es usualmente provocada por un daño en el hemisferio derecho del cerebro, este síndrome impide al paciente atender a estímulos visuales, táctiles o auditivos, del lado opuesto al lado de la lesión.
Según Padilla (2018) este estado se caracteriza por la ausencia total de vigilia y contenido de la consciencia persistentemente e incluye estados en los cuales hay pérdida de la consciencia en sí, de las relaciones y del fenómeno de despertar.
Estas pueden ser imágenes, que parecen permanecer estáticas, pero se encuentran en movimiento, como por ejemplo las aspas de un helicóptero.
En su diccionario médico de Clínica Universidad de Navarra (2019) menciona que el trastorno de la memoria que se caracteriza por una exaltación y agudeza, particularmente vivas, de la memoria. Aparece en algunas situaciones emocionales de peligro (como una visión panorámica de toda la vida) y en el curso de accesos maníacos o por efecto de ciertas sustancias.
La disfemia, o conocido comúnmente como tartamudez, es según Sangorrín (2005) un trastorno del ritmo del habla caracterizado por difluencias consistentes en repeticiones y prolongaciones de sonidos verbales y dificultad para iniciar la frase, pese a que el sujeto sepa lo que va a decir.
en su diccionario medico la Clínica Universidad de Navarra (2019) define la disartria como la dificultad para la articulación de palabras, debido habitualmente a un daño neurológico central o periférico.
En su diccionario médico la Clínica Universidad de Navarra (2019) define la amnesia como pérdida patológica de la memoria. Trastorno de la memoria que se caracteriza por la imposibilidad de retener o memorizar conceptos o experiencias nuevos y/o recordar o rememorar los adquiridos previamente. Puede ser de origen orgánico, emocional o mixto, permanente o pasajera, y total o limitada a un periodo de tiempo. De este modo podemos entender que este trastorno dificulta la capacidad de los individuos de acceder a vivencias previas a través de su remembranza. De este trastorno existe dos tipos, la amnesia anterógrada, que hace perder los recuerdos posteriormente al evento amnésico, y la amnesia retrógrada, que dificulta recordar eventos previos a la amnesia.
Padilla (2018) menciona en este estado hay una pérdida de las respuestas ante órdenes verbales, pero conserva una reacción adecuada a los estímulos dolorosos, acompañada de la capacidad de discriminar el punto doloroso.
El fenómeno déjà-vu se caracteriza por el convencimiento del individuo de haber ya experimentado la vivencia, como si se tratase de un sueño, mientras que el jamais-vu, hace que el individuo recuerde una experiencia, pero que no la considere propia, como si se tratase de una película.
Sánchez (2017) considera que el síndrome de Gerstmann es un trastorno neurológico poco común, de difícil descripción, diagnóstico y evaluación. Entre los síntomas del Síndrome de Gerstmann se encuentran la agnosia digital, la acalculia, la desorientación derecha/izquierda y la agrafía. También menciona que encontrar este síndrome completo es muy inusual, pero su presentación incompleta es frecuente, siendo la agrafia el síntoma faltante usualmente.
La dislalia orgánica es un trastorno de la pronunciación. Esta afección puede ser causada por anomalías anatómicas o lesiones en las estructuras del habla.
Estas pueden ser provocadas, por ejemplo, una infección de garganta, que afecta los órganos fonatorios y sus síntomas pueden ser cambios en el tono, intensidad y timbre de la voz.
“El término alteración de conciencia es utilizado para explicar la situación de un paciente en relación con su capacidad para interactuar con el entorno y comprender la realidad; su afectación puede provocar la pérdida de funciones motoras, conscientes e inconscientes” (Padilla, 2018)
“Este estado se caracteriza por la recuperación del estado de vigilia acompañado del mantenimiento de la pérdida completa del contenido de conciencia posterior a un estado de coma. Generalmente, las funciones cardio-respiratorias y la funcionalidad de los pares craneales están intactas” (Padilla, 2018).
En este estado el individuo es incapaz de pensar de forma clara, sus capacidades intelectivas se ven disminuidas así como su capacidad de comunicarse de forma efectiva.
“Es un trastorno en donde el sujeto contesta con respuestas aproximadas a la pregunta. La causa puede ser una condición estresante significativa, enfermedad mental o del resto de la medicina y neurología” (Uriarte, 2013).
Un trastorno generalmente de tipo orgánico, el sujeto con esta alteración puede llegar a “sentir” que se encuentra acompañado, perseguido o vigilado, sin haber absolutamente nadie a su alrededor. Esta alteración en la percepción usualmente va ligada a otras condiciones como la ansiedad, miedo patológicos y esquizofrenia.
Los trastornos del lenguaje, según el American Psychiatric Association (2014) son dificultades persistentes en la adquisición y uso del lenguaje en todas sus modalidades (es decir, hablado, escrito, lenguaje de signos u otro). Este incluye Vocabulario reducido (conocimiento y uso de palabras), estructura gramatical limitada y deterioro del discurso.
Este trastorno, según Padilla (2018) se caracteriza porque el individuo se conserva su estado de vigilia, sin respuesta a ningún tipo de estímulo y, con ausencia de espasticidad o reflejos anormales, es decir, que las vías córtico-espinales se encuentran íntegras.En esta condición las capacidades de la vigilia de los pacientes se ve mermada. El individuo se ve inmerso en una apatía que lo mantiene en un estado de indiferencia hacia los estímulos externos, le cuesta realizar actividad de cualquier tipo, en general una perdida sobre su volición que lo mantiene en un constante silencio.
Este trastorno se caracteriza por la cualidad del sujeto de poder hilar frases enteras que carecen de sentido. Para el oyente, resulta incomprensible lo que el otro dice, pues solo se tratan de palabras inconexas que no cuentan con una estructura lógica y que incluso pertenecen a categorías diferentes.
Las “patologías del pensamiento” hacen referencia a una serie de sintomatologías que afectan la conducta, las percepciones, nociones de la realidad efectiva y la lógica del contenido del habla de los sujetos.
En las alucinaciones auditivas, las personas con este desorden pueden interpretar las palabras que escuchan de manera totalmente diferente.
Portellano (2005) afirma que las paramnesias son distorsiones patológicas de la memoria caracterizadas porque el sujeto confunde simples representaciones con recuerdos auténticos. en estos los falsos recuerdos sustituyen a los hechos reales que no puede recordar. En las paramnesias se produce una mezcla entre recuerdos deficitarios y distorsiones o errores graves de rememoración de los hechos acontecidos. Se pueden distinguir dos modalidades de paramnesias: del recuerdo y del reconocimiento.
En este estado no se registra actividad neuronal, esto debido a la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro, las funciones básicas no presentan respuestas y el sujeto solo es mantenido vivo mediante medios artificiales.
Los sujetos que manifiestan esta distorsión, pueden experimentar que los objetos sean más pesados, fríos o cálidos, ásperos o lisos, con independencia del objeto. Es decir, podrían fácilmente sentir una taza caliente aun así contuviere un líquido frío,
Los trastornos de la orientación son aquellos trastornos que interfieren en la comprensión y relación del individuo respecto a su entorno, contexto y corporalidad. Existen dos tipos de orientación que son la alopsíquica y autopsíquica, la primera facilita la interpretación, compresión y navegación dentro de un entorno específico, mientras que la autopsíquica nos orienta acerca de la posición de nuestra corporalidad con relación al espacio y situación en la que se encuentra.
En su diccionario médico, la Clínica Universidad de Navarra (2019) define la obnubilación como la disminución del nivel de conciencia que se caracteriza por la existencia de confusión, torpeza de movimientos, lentitud psíquica y disminución de la atención y de la percepción. En esta alteración los individuos permanecen semidormidos y solo responden a estímulos verbales o que le ocasionen dolor.
Portellano (2005) sostiene que la memoria es una función neurocognitiva que permite registrar, codificar, consolidar, retener, almacenar, recuperar y evocar la información previamente almacenada. Mientras que el aprendizaje es la capacidad para adquirir nueva información, la memoria es la capacidad para retener la información aprendida. Las áreas del cerebro involucradas en el manejo y retención de los recuerdos son los lóbulos temporales y el círculo de papéz, en específico las estructuras encefálicas involucradas son, según Portellano (2005) hipocampo, circunvolución parahipocámpica, fórnix, cuerpos mamilares, fascículo mamilotalámico, amígdala, núcleos anteriores del tálamo, circunvolución cingular y circunvolución dentada. Debido a esto, daños en estas estructuras se manifiestan en amnesia, provocando trastornos en la memoria a largo plazo e incapacitando el aprendizaje, produciendo olvido progresivo, mientras que los recuerdos más recientes se pierden.
Este fenómeno hace que los individuos perciban patrones reconocibles de rostros en objetos inanimados, este se asocia a la tendencia natural que tiene el cerebro de buscar estímulos visuales que le sean familiares en el entorno.
Los trastornos del lenguaje, según el American Psychiatric Association. (2014) son dificultades persistentes en la adquisición y uso del lenguaje en todas sus modalidades (es decir, hablado, escrito, lenguaje de signos u otro). Este incluye Vocabulario reducido (conocimiento y uso de palabras), estructura gramatical limitada y deterioro del discurso.
Los trastornos de la percepción se caracterizan por alterar la forma en la que percibimos la realidad efectiva, es decir la información sensorial que recibimos se ve alterada, de este modo los sujetos con estos trastornos pueden experimentar el mundo de una forma distinta al resto de personas.
Las alucinaciones olfato gustativas son alteraciones en el modo en que los sujetos pueden procesar la información recibida, esta alteración hace que no exista correspondencia entre los estímulos externos y la interpretación del mismo. Este trastorno también puede hacer percibir estímulos olfativos y gustativos que no se encuentran en el entorno.