Expresiones idiomáticas, refranes, etc.
-Ser pan comido-Dar con queso -Montar un pollo -Importar un pepino -Freír espárragos -Venderse como churros -Cortar el bacalao -Dar calabazas -Al pan, pan y al vino, vino -Tener mala uva -Tener mala leche
-Ojos que no ven, corazón que no siente -Cuando el río suena, agua lleva -No hay peor sordo que el no quiere oír -Sobre gustos no hay nada escrito -Ver para creer -Tener los ojos abiertos como platos -Sacar la lengua a alguien -Tener algo en la punta de la lengua -No tener cerebro -Oler que apesta
Montar un pollo Tener mala leche Tener mala uva
No hay peor sordo que quien no quiere oír
Ver para creer
Dar calabazas
Sobre gustos no hay nada escrito Para gustos, los colores
Ojos que no ven, corazón que no siente
Al pan, pan y al vino, vino Huele que apesta
Tener los ojos abiertos como platos
Cortar el bacalao
No tener cerebro
Ser pan comido
Venderse como churros
Dar con queso
-Elige una expresión en secreto. -Piensa en una situación o breve historia en la que se pueda usar esa expresión sin mencionarla. -Escribe la situación/ historia en un documento de word y luego compártelo mientras lo lees en alto. -Yo, tendré que adivinar la expresión que elegiste.
¡Puedes inspirarte en las imágenes!
Ejemplo:
Había una vez un estudiante llamado Alejandro que estaba participando en un concurso de historia en su colegio. La competición estaba reñida, pero él estaba emocionado por demostrar su habilidad y conocimiento.
Llegó la ronda final del concurso, y Alejandro estaba muy cerca de ganar. La pregunta final fue formulada por el profesor de historia: "¿Quién fue el primer presidente del país?"
El corazón de Alejandro latía rápidamente mientras pensaba en la respuesta. Sabía que conocía la respuesta, pero en ese momento, la información parecía haberse esfumado de su mente. Se sentía frustrado, ya que estaba tan cerca de ganar, pero no podía recordar el nombre en ese preciso momento.
Alejandro tenía la respuesta en la punta de la lengua
Había una vez una joven llamada Elena, una apasionada chef que había dedicado su vida a perfeccionar sus habilidades culinarias. Elena era conocida por su creatividad en la cocina y por su destreza para combinar sabores inusuales.
Un día, Elena recibió la visita de su tía Marta, una mujer de carácter fuerte y gustos culinarios bastante tradicionales. Mientras Elena preparaba una nueva receta experimental, su tía la observaba con escepticismo, cuestionando cada uno de los ingredientes poco convencionales que utilizaba.
- "Elena, ¿de verdad vas a poner fresas en una salsa salada? ¡Eso es ridículo!"- exclamó. Llegados a aquel punto, Elena no soportó más la actitud de su tía, así que abrió la puerta y la invitó a que se fuera por donde había venido.
Elena mandó a su tía a freír espárragos
Andrés siempre fue un escéptico que necesitaba pruebas tangibles para creer en algo. Un día, escuchó sobre un mago que afirmaba hacer desaparecer objetos ante los ojos de las personas. Intrigado, asistió al espectáculo de magia. A medida que el mago realizaba sus trucos, Andrés permanecía escéptico, buscando explicaciones lógicas. Sin embargo, cuando vio un reloj desvanecerse en el aire, sus ojos se abrieron de par en par. Por fin, entendió que a veces es necesario disfrutar del misterio y de la magia de la vida.
Andrés tuvo que verlo para creerlo