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LAS AVENTURAS DE HANSEL Y GRETEL EN EL BOSQUE

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Created on April 25, 2023

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LAS AVENTURAS DE HANSEL Y GRETEL EN EL BOSQUE

LAS AVENTURAS DE HANSEL Y GRETEL EN EL BOSQUE

Erase una vez dos pequeños niños llamados Hansel y Gretel. Los dos pequeños niños se adentraron al bosque para ir a visitar a su abuelita, en el camino se toparon con tres casitas, una de paja, otra de madera y la última de ladrillos. Hansel y Gretel vieron a los cerditos y como estaban muy aburridos se acercaron al primer cerdito que jugaba fuera de su casita. -Disculpa me llamo Hansel y esta es mi hermana Gretel ¿podemos jugar contigo?. -¡Por supuesto, jugar solo es muy aburrido!.-Dijo el primer cerdito Después de un buen rato jugando se acercaron al otro cerdito que estaba comiendo unas manzanas y como ellos estaban muertos de hambre le fueron a pedir una cada uno. -Disculpa soy Gretel y este es mi hermano Hansel, ¿nos podrías dar una manzana para cada uno?. -Es que son mis manzanas, pero esta bien solo una para cada uno que sino me quedo con hambre.-Dijo el segundo cerdito Después de terminar de comer estaba amaneciendo y no pudieron hablar con el tercer cerdito ya que estuvo trabajando en su casita, se metieron en la casa del primer cerdito para dormir los tres juntitos, pero en la noche el lobo fue hasta la primera casita. -¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta! o soplaré y soplaré y tu casa tiraré.-Dijo el lobo El cerdito y los dos hermanos no abrieron la puerta así que el lobo sopló y sopló y la casita derribó, los tres tuvieron que entrar en la casa del segundo cerdito. -¡Ábreme la puerta! ¡Ábreme la puerta! o soplaré y soplaré y tu casa tiraré.-Dijo el lobo Los cerditos y los dos hermanos no abrieron la puerta así que el lobo sopló y sopló y la casita derribó, los tres tuvieron que entrar en la casa del tercer cerdito. -¡Pero quiénes son ellos dos!.-Preguntó el tercer cerdito -Son Hansel y Gretel unos amigos nuestros.-Dijo el primer cerdito
-¡Ábreme la puerta! Ábreme la puerta! o soplaré y soplaré y tu casa tiraré.-Dijo el lobo -¡Sopla lo que quieras, pero no la abriré!.-Dijo el tercer cerdito Entonces el lobo sopló y sopló pero la casa no se movió, el lobo no se iba a rendir así que cogió una escalera y intentó bajar por la chimenea, pero los cerditos y los dos hermanos eran más inteligentes así que pusieron agua hirviendo y el lobo al bajar se quemó, salió corriendo hacia el bosque y Hansel y Gretel se quedaron a dormir con los cerditos en la casa de ladrillos. A la mañana siguiente se despidieron y dieron las gracias a los cerditos para después seguir su camino, ya después de un largo recorrido vieron una casita, los dueños eran tres ositos. Ellos tocaron a la puerta pero nadie abrió, así que entraron a verla por dentro. Todo estaba muy limpito y había sopa caliente en la mesa, así que ellos la tomaron y fueron a la habitación para descansar. Cuando los tres ositos entraron y vieron todo lo que hicieron en su casita, se enfadaron mucho y fueron hacia ellos. Hansel y Gretel al ver lo enfadados que estaban salieron corriendo hacia el bosque. Ya estaba anocheciendo así que Hansel y Gretel buscaban una casa para poder dormir, pero encontraron ¡una casa de hecha de dulces y golosinas! y tocaron a la puerta. Cuando abrieron vieron a una señora mayor que en realidad ¡era una bruja! y les dejó entrar, pasaron la noche en la casita y por la mañana se lo agradecieron pero la bruja los encerró en su casita de dulces. Hansel estaba encerrado mientras la bruja lo alimentaba para que estuviera más gordito para comérselo, mientras Gretel tenía que ayudarla en las tareas de la casa. Pero un día la bruja hizo un plan para poder comerse a Gretel. -¡Niña ve y enciende el horno para hornear el pan!.-Gritó la bruja Gretel sabía lo que quería la bruja así que dijo: -Es que no se como se enciende.-Dijo Gretel -¡Niña inutil! ¡Mira!.-Gritó la bruja La bruja se acercó al horno y Gretel la empujó quedando encerrada en él. Gretel después de eso liberó a su hermano y se fueron a casa de su abuelita. Tocaron a la puerta y dijeron al unismo: —Abuelita, somos nosotros, Hansel y Gretel.- Lo que ellos no sabían era que su abuelita no estaba en la casa y en la cama yacía el lobo.
Con voz disimulada, tratando de sonar como la abuelita, el lobo dijo: —Pasad mis niños, estoy en la camita.- Ellos pensaron que su abuelita se encontraba muy enferma porque se veía muy pálida y sonaba terrible. —¡Abuelita, abuelita, qué ojos más grandes tienes!.-Dijo Gretel —Son para veros mejor.-Respondió el lobo —¡Abuelita, abuelita, qué orejas más grandes tienes!.-Dijo Hansel —Son para escucharos mejor.-Susurró el lobo —¡Abuelita, abuelita, qué dientes más grandes tienes!.-Dijeron ambos —¡Son para comeros mejor!-Gritó el lobo Con estas palabras, el malvado lobo tiró su manta y saltó de la cama. Asustados, salieron corriendo hacia la puerta y justo en ese momento, un leñador se acercó a la puerta la cual se encontraba entreabierta. La abuelita estaba escondida detrás de él. Al ver al leñador, el lobo saltó por la ventana y huyó espantado para nunca ser visto. La abuelita, Hansel y Gretel agradecieron al leñador por salvarlos del malvado lobo y todos comieron galletas con leche.

Esos días fuera de casa Hansel y Gretel habían vivido las mejores cosas de su vida y aprendieron muchas cosas que no deberían hacer por educación.

FIN