El desafío de la Ética
Capítulo 3: Fundamentos antropológicos para una ética personalista
Patricia Debeljuh
Entre los seres vivos sólo el hombre es persona.
Al hombre no le basta con nacer, crecer, repreducirse y morir para alcanzar su autorrealización propia (cosa que sí sucede con una patata o un pájaro) . Su vida no es automática ni tiene sólo fines vegetativos específicos. Lo propiamente humano es la capacidad de darse a sí mismo fines y de elegir los medios para llevarlos a cabo. Esto es la libertad: el hombre es dueño de sus fines, porque tiene la capacidad de perfeccionarse a sí mismo alcanzándolos. En cuanto es dueño de sí, es persona."
"Sustancia individualde naturaleza racional"
La más conocida definición de persona es la formulada por Boecio, filósofo romano del siglo V
Por sustancia individual se entiende lo que existe en sí mismo y no en otro, es decir, aquel ser que siendo en sí -a diferencia de los accidentes que para ser necesitan apoyarse en un sujeto -, es indiviso en sí mismo y dividido de cualquier otro. Es una realidad, en cierto modo, absoluta ya que no está condicionada por ninguna otra. Lo individual constituye una unidad existencial distinta de las demás de la misma especie
Ahora bien, no todo individuo subsistente es persona. Según la definición de Boecio, lo que especifica en razón de persona a una sustancia individual es la naturaleza racional, es decir, la capacidad de un pensamiento autoconsciente, reflexivo y abstractivo.
Al ser de naturaleza racional, la persona posee una determinada esencia - una manera particular propia de su especie - que consiste en ser capaz de razonar, de realizar inferencias para que, a partir de la comprensión de lo conocido se llegue a intuir lo desconocido. La racionalidad determina específicamente
La racionalidad determina específicamente el ser de la persona, distinguiéndolo así de las demás sustancias individuales. Ser persona consiste en ser sujeto de naturaleza racional cuya propiedad más significativa es la de ser ella misma fuente interior de sus decisiones libres.
El hombre no consta de cuerpo y alma como dos entidades distintas, sino que es un cuerpo material cuya forma o principio determinante es el alma en perfecta unidad.
Por el alma, el hombre es esencial y cualitativamente distinto y superior a todos los animales; es un ser único e irrepetible, con plena responsabilidad ética sobre el destino de su vida. Sin el concepto de alma, es difícil entender la superioridad de la persona y el respeto absoluto que se le debe y, por lo mismo, fundamentar una antropología verdaderamente humana. Toda la dignidad de la persona proviene de1 espíritu que informa al cuerpo. .
Esta unidad sustancial , que se manifiesta también en el plano de la acción, tiene gran importancia para la ética. Es tal la dependencia que cualquier acto es una unidad de alma y cuerpo, intención interior y realización exterior, y la presencia de ambas dimensiones es lo que constituye el obrar de una persona.El hombre lleva a cabo muchas actividades, pero su acción específica es la de entender y elegir libremente porque en ella intervienen Ja inteligencia y la voluntad, facultades superiores del alma humana.
Por eso, la persona logrará su perfección en la medida en que alcance libremente la verdad y el bien, es decir, los objetos de sus facultades superiores.
Persona humana
La persona dispone de su ser a través de su acción; es ella misma la que se revela en cada acto. Por eso, toda fundamentación antropológica de la ética ha de p<irtir de un estudio sobre las acciones humanas.
La persona es dueña de sus actos por la razón y la voluntad:
estas dos facultades intervienen en cada acto humano. Según una denominación clásica, se puede definir la acción voluntaria como aquella que procede de un principio intrínseco con conocimiento formal del fin.
Acto humano
La acción voluntaria tiene su origen en una facultad apetitiva del sujeto, la voluntad, que actúa desde dentro de él; por eso se dice que procede de un principio.
El conocimiento del fin es el segundo elemento determinante de una acción
voluntaria. La persona, antes de obrar, conoce la meta que pretende alcanzar. Ella
misma se determina consciente y activamente a actuar, después de haber valorado
su conveniencia. Por tanto, el fin es, de algún modo, el origen de la acción y
expresa el objeto propio de la voluntad. El acto humano es teleológico: tiende hacia
un objetivo.
La intencionalidad es una característica de los actos de la inteligencia y de la voluntad que consiste en su esencial apertura hacia un objeto. La voluntad es la facultadcon la que, guiada por la inteligencia, la persona decide lo que quiere, tiene la "intención" de consegu{r un fin.
Características de la intencionalidud de la voluntad:
- Es consciente: es el propio sujeto el que, antes de actuar, planea y se representa la acción. Él mismo, como fruto del conocimiento del fin, establece conscientemente la relación entre su acción y el objetivo que pretende conseguir. Cada persona, se experimenta como autora de sus propios actos.
- Es activa: la persona y el fin entran en relación por iniciativa del propio sujeto;
- Es guiada y ordenada por la razón: la inteligencia presenta a la voluntad el objeto intencional, es decir, la acción u objeto que la voluntad quiere.
- Es autorreferencial: toda acción voluntaria, además de poseer un objeto intencional, tiene a la misma persona como objeto ya que revierte sobre ella misma: no es posible, por ejemplo, robar sin que la persona se convierta en ladrón.
El objeto directo e indirecto de la voluntad
¿Cuál es el objeto de la voluntad, es decir, qué la mueve a
actuar, teniendo en cuenta que el hombre es sujeto de la ética justamente porque, como persona, las decisiones que comprometen su vida moral emanan de su libre elección? La voluntad no está predeterminada hacia un bien u otro, sino abierta a bien en general: la voluntad es la inclinación racional al bien, y éste es aquello que conviene a la persona. El objeto directo de la voluntad es el bien captado por la inteligencia. Pero en algunas ocasiones, la voluntad puede tener también un objeto indirecto o efecto que necesariamente va unido a lo que se quiere. "Efecto indirecto es una consecuencia de la acción que no interesa ni es querida de ningún modo, ni como fin ni como medio, pero que es prevista y permitida en cuanto a que está inevitablemente ligada a lo que se quiere.
¡Gracias!
LA PERSONA HUMANA
Prof. Vito Vera
Created on April 24, 2023
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El desafío de la Ética
Capítulo 3: Fundamentos antropológicos para una ética personalista
Patricia Debeljuh
Entre los seres vivos sólo el hombre es persona.
Al hombre no le basta con nacer, crecer, repreducirse y morir para alcanzar su autorrealización propia (cosa que sí sucede con una patata o un pájaro) . Su vida no es automática ni tiene sólo fines vegetativos específicos. Lo propiamente humano es la capacidad de darse a sí mismo fines y de elegir los medios para llevarlos a cabo. Esto es la libertad: el hombre es dueño de sus fines, porque tiene la capacidad de perfeccionarse a sí mismo alcanzándolos. En cuanto es dueño de sí, es persona."
"Sustancia individualde naturaleza racional"
La más conocida definición de persona es la formulada por Boecio, filósofo romano del siglo V
Por sustancia individual se entiende lo que existe en sí mismo y no en otro, es decir, aquel ser que siendo en sí -a diferencia de los accidentes que para ser necesitan apoyarse en un sujeto -, es indiviso en sí mismo y dividido de cualquier otro. Es una realidad, en cierto modo, absoluta ya que no está condicionada por ninguna otra. Lo individual constituye una unidad existencial distinta de las demás de la misma especie
Ahora bien, no todo individuo subsistente es persona. Según la definición de Boecio, lo que especifica en razón de persona a una sustancia individual es la naturaleza racional, es decir, la capacidad de un pensamiento autoconsciente, reflexivo y abstractivo.
Al ser de naturaleza racional, la persona posee una determinada esencia - una manera particular propia de su especie - que consiste en ser capaz de razonar, de realizar inferencias para que, a partir de la comprensión de lo conocido se llegue a intuir lo desconocido. La racionalidad determina específicamente
La racionalidad determina específicamente el ser de la persona, distinguiéndolo así de las demás sustancias individuales. Ser persona consiste en ser sujeto de naturaleza racional cuya propiedad más significativa es la de ser ella misma fuente interior de sus decisiones libres.
El hombre no consta de cuerpo y alma como dos entidades distintas, sino que es un cuerpo material cuya forma o principio determinante es el alma en perfecta unidad.
Por el alma, el hombre es esencial y cualitativamente distinto y superior a todos los animales; es un ser único e irrepetible, con plena responsabilidad ética sobre el destino de su vida. Sin el concepto de alma, es difícil entender la superioridad de la persona y el respeto absoluto que se le debe y, por lo mismo, fundamentar una antropología verdaderamente humana. Toda la dignidad de la persona proviene de1 espíritu que informa al cuerpo. .
Esta unidad sustancial , que se manifiesta también en el plano de la acción, tiene gran importancia para la ética. Es tal la dependencia que cualquier acto es una unidad de alma y cuerpo, intención interior y realización exterior, y la presencia de ambas dimensiones es lo que constituye el obrar de una persona.El hombre lleva a cabo muchas actividades, pero su acción específica es la de entender y elegir libremente porque en ella intervienen Ja inteligencia y la voluntad, facultades superiores del alma humana.
Por eso, la persona logrará su perfección en la medida en que alcance libremente la verdad y el bien, es decir, los objetos de sus facultades superiores.
Persona humana
La persona dispone de su ser a través de su acción; es ella misma la que se revela en cada acto. Por eso, toda fundamentación antropológica de la ética ha de p<irtir de un estudio sobre las acciones humanas.
La persona es dueña de sus actos por la razón y la voluntad: estas dos facultades intervienen en cada acto humano. Según una denominación clásica, se puede definir la acción voluntaria como aquella que procede de un principio intrínseco con conocimiento formal del fin.
Acto humano
La acción voluntaria tiene su origen en una facultad apetitiva del sujeto, la voluntad, que actúa desde dentro de él; por eso se dice que procede de un principio.
El conocimiento del fin es el segundo elemento determinante de una acción voluntaria. La persona, antes de obrar, conoce la meta que pretende alcanzar. Ella misma se determina consciente y activamente a actuar, después de haber valorado su conveniencia. Por tanto, el fin es, de algún modo, el origen de la acción y expresa el objeto propio de la voluntad. El acto humano es teleológico: tiende hacia un objetivo.
La intencionalidad es una característica de los actos de la inteligencia y de la voluntad que consiste en su esencial apertura hacia un objeto. La voluntad es la facultadcon la que, guiada por la inteligencia, la persona decide lo que quiere, tiene la "intención" de consegu{r un fin.
Características de la intencionalidud de la voluntad:
El objeto directo e indirecto de la voluntad
¿Cuál es el objeto de la voluntad, es decir, qué la mueve a actuar, teniendo en cuenta que el hombre es sujeto de la ética justamente porque, como persona, las decisiones que comprometen su vida moral emanan de su libre elección? La voluntad no está predeterminada hacia un bien u otro, sino abierta a bien en general: la voluntad es la inclinación racional al bien, y éste es aquello que conviene a la persona. El objeto directo de la voluntad es el bien captado por la inteligencia. Pero en algunas ocasiones, la voluntad puede tener también un objeto indirecto o efecto que necesariamente va unido a lo que se quiere. "Efecto indirecto es una consecuencia de la acción que no interesa ni es querida de ningún modo, ni como fin ni como medio, pero que es prevista y permitida en cuanto a que está inevitablemente ligada a lo que se quiere.
¡Gracias!