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La importancia de la función tutorial
Diana Vaquero
Created on December 12, 2022
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La importancia de la FUNCIÓN TUTORIAL
EL CAPITÁN DEL GRUPO
La función tutorial tiene muchas facetas pero la más importante, la que incluye a todas las demás, es la de ser el profesional que coordina toda la acción educativa con cada uno de los alumnos y alumnas de un grupo-clase. Es el capitán que debe trazar el rumbo coordinando todas las acciones, evitando peligros para llegar a buen puerto. Nadie educa a nadie, quizás todos nos educamos juntos. Pero los jóvenes como los niños, necesitan que alguien les acompañe, les guíe en ese recorrido personal.
Ser tutor
El tutor va a ser ese acompañante que cada alumno necesita. No sustituye a nadie, simplemente, se convierte en ese "socio", de ese "negocio" al que llamamos educación. Nuestros alumnos son todos de muy diferentes extracciones sociales, niveles formativos y culturas de procedencia; poseen además aptitudes intelectuales, motivaciones, expectativas y capacidad de trabajo diversas. El entorno actual requiere que además de compartir con ellos, los conocimientos relacionados con nuestra área de especialización, también contribuyamos a que lleguen a ser ciudadanos competentes para el nuevo siglo: educados, buenas personas, con habilidades para relacionarse, para resolver de forma pacífica sus conflictos, personas con iniciativa, respetuosas con las demás y capaces de aprender por sí mismas.
Calcula el tiempo que nuestros estudiantes pasarán dentro de nuestras aulas a lo largo de un ciclo escolar. Si aprovechamos ese tiempo y trabajamos de forma coordinada con nuestros pares, seguramente, lograremos alcanzar no sólo objetivos instructivos, sino también educativos. Nuestra labor es complementaria a la de la familia. Nosotros nos convertimos en sus compañeros adultos de viaje, al menos durante el período de tiempo establecido. En ese lapso, nos toca ser el capitán del grupo. Ser tutor puede significar ser guía, acompañante, autoridad - pero sobre todo moral -, brújula, abogado, fiscal, juez, espejo, referente, ancla y consejero. En ocasiones, todas las funciones llevadas a cabo de forma simultánea.
Nos convertimos en una especie de jardinero que: abona, limpia, riega, protege del excesivo frío y del calor abrasador; pero también poda, elimina las hojas secas, utiliza alguna guía cuando el tronco principal se desvía. Ser tutor, es tan fácil o difícil como ser un buen jardinero. Tenemos que mantener un equilibrio entre la alabanza y la crítica, el reconocimiento de los logros y la identificación de los errores, la comprensión y la firmeza, la aceptación incondicional y la exigencia. Este complejo arte es la tutoría.
Tutor
Familia
Alumno
Equipo docente
Como capitantes del barco, tendremos que coordinar y armonizar las acciones de todos con el fin de llegar a buen puerto. Para lo cual, deberemos trabajar con el grupo de alumnos, con otros profesores y con las familias de los estudiantes. Algunas de la funciones principales de los tutores son las siguientes:
Informar a todos
Formar
Prevenir
Ayudar a decidir
Principales funciones de los tutores
Las funciones antes señaladas, son realizadas desde nuestra propia persona; es un trabajo, una función en la que pondremos en juego no sólo lo que sabemos, sino sobre todo lo que somos, cómo pensamos, cómo sentimos, cómo actuamos. Aspecto que reduce nuestro espacio de intimidad. Por eso deberemos cuidarnos; mantener el propio equilibrio personal. El rol de maestro y profesor implican igualmente a la persona, pero en menor grado.
El papel de tutor es complejo, difícil y desafiante. A partir de los lineamientos establecidos por tu institución educativa. Y una vez que conozcas a tus grupos, deberás adecuar esas especificaciones a las necesidades específicas de tus estudiantes. Aprovecha el tiempo destinado a la tutoría planificando de forma minuciosa y anticipada tus actividades. Actúa conforme cada situación y destinatario lo requiera.
acción tutorial con los alumnos
El alumno
Deben ser considerados como lo más importante de nuestro trabajo. Son personas en desarrollo y construcción que se convierten en el fin último de nuestro trabajo. Pero para realizar una función tutorial adecuada, primero debemos conocerlos.
Rasgos que caracterizan a los adolescentes
Inestabilidad emocional
Intereses profesionales
Conformismo
Independencia
Idealismo social
Rebeldía
Identidad personal
Autoformación
Preocupaciones éticas
Identificar sus rasgos característicos nos ayudará a entender mejor la etapa que atraviesan, así podremos acompañarles y ayudarles a dar el paso adecuadamente.
¿Cómo podemos ayudar a nuestros alumnos a transitar de la infancia a la edad adulta?
Afecto y firmeza a partes iguales. Es necesario mantener cierto equilibrio entre el control de la situación por nuestra parte, la exigencia, la autoridad, por un lado, y la cercanía afectiva, la negociación, la escucha, la actitud paciente, la cesión por el otro. Cuando conducimos un coche, permanentemente tenemos que corregir la trayectoria del mismo, con el volante, para mantenernos en el carril, sin salirnos de la carretera. Así debes utilizar el afecto y la firmeza, de tal forma, que logres reorientar sus caminos.
Para los adolescentes es una tabla de salvación personal, encontrar a alguien que les corrige, que dialoga serena y desinteresadamente con ellos, a alguien, que les quiere.
Conoce a cada alumno
Sólo logra cambios positivos, quien se siente querido. Conocimiento, afecto y cambio van necesariamente de la mano. Para ser un buen tutor debes comprender la realidad de cada uno de tus estudiantes. Debemos conocerlos de verdad, sentirnos próximos a ellos, sólo de esta forma, lograremos que mejoren como alumnos y como personas.
Principios de intervención
Autonomía
Diferenciación
Autocontrol
Autoestima
Responsabilidad
Lo primero que debemos plantearnos como tutores es conocer al alumnado del grupo que nos han asignado. Debemos disponernos a conocerlos de forma inmediata. No sólo hay que conocerlos como adolescentes, sino de forma individual, con sus características diferenciales. Sin diagnóstico, no hay medidas terapeúticas; sin conocimiento de la persona no podemos contribuir de forma eficaz en su desarrollo.
¿Qué debemos conocer de cada estudiante?
¿Cuáles son los factores clave que influyen en cada alumno en su proceso de aprendizaje y en momentos concretos del mismo? ¿Qué variables consideramos relevantes en el proceso educativo del alumnado y por qué? ¿Qué podemos aportar nosotros? ¿Qué depende exclusivamente de ellos?
Variables relevantes a conocer de cada alumno
1. Datos personales
7. Información cualitativa del proceso
8. Confidencial
2. Historial académico
5. Competencia curricular
3. Capacidades intelectuales
9. Centro educativo de procedencia
10. Decisiones educativas
6. Familia
4. Medidas de atención a la diversidad
11. Expectativas
¿Cómo actúan esas variables?
Manejamos todas estas variables entendiendo que su influencia en el desarrollo educativo del alumno no sigue una relación lineal de causa-efecto. Cada variable forma parte de un factor que interactúa con otros a la vez, configurando un tipo de relación singular con un significado propio, fruto de las interacciones complejas dentro de sistemas interrelacionados. Así pensamos que no cabe atribuir el éxito o el fracaso de un alumno al funcionamiento de su familia o a la acción de uno o varios profesores o a su falta de hábitos; intentamos siempre relacionar todas las variables tratando de encontrar una explicación global de lo que ocurre, así como, su determinación en factores para valorar su peso relativo en la resultante final.
Por ello, cuando pretendemos introducir modificaciones lo hacemos globalmente, incidiendo en diferentes variables y factores simultáneamente y también en la función que los comportamientos problemáticos desempeñan para la persona y el mensaje que transmiten.
Camino o círculo de desarrollo o de fracaso
El éxito o fracaso en el alumno está cargado de significado: supone en unos casos un acto de confianza en la vida, en otros una protesta, una renuncia, una queja. Todas las personas, y el alumnado también, recorremos este círculo miles de veces en nuestra vida. Cuanto más recorremos el camino de desarrollo más se afianza nuestra personalidad y somos felices. Cuanto más recorremos el camino del fracaso, más agresivos somos, más sentimientos negativos tenemos, más infelices nos sentimos. Las alteraciones de conducta del alumnado y el absentismo no son sino eslabones del camino del fracaso. Cuando se recorre repetidamente termina siendo una trampa de la que el alumno no puede salir; entonces tenenos que romper el círuclo vicioso. Siempre tenemos que pensar en afianzar el círculo de desarrollo pero las estrategias son las mismas.
Ámbitos de intervención en la dinámica del alumno
¿Cómo se puede afianzar el círculo de desarrollo?, ¿dónde y cómo se puede romper el círculo vicioso de fracaso? Es posible que en algún momento encontremos una explicación, un significado que desmonte o que justifique dicha circularidad. El fracaso escolar puede, por ejemplo, estar arriesgado a la queja contra un padre déspota o ser, por el contrario, la renuncia a una lucha vivida como estéril. No siempre tenemos acceso al significado de la conducta de nuestros alumnos. Debemos ser humildes y tratar de influir sobre los distintos factores que dan razón de su funcionalidad o disfuncionalidad.
Círculo de desarrollo o de fracaso
Metas alcanzables
Sin metas o metas inalcanzables
Aptitud+trabajoRegular + estrategias
Motivación alta
IncapacidadTrabajo irregular
Desmotivación
Expectativas personales y familiares
Resultados positivos
Resultados insuficientes
Positivas o negativas
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Refuerzo positivo
Autoestima alta
Castigo
Autoestima baja
Satisfacción personal y social
Insatisfacción
Los anteriores factores forman parte de lo que ahora denominamos inteligencia emocional. En el sistema educativo todavía no la hemos incorporado como una capacidad o una competencia a desarrollar. Tampoco hemos sido capaces de utilizarla para que el alumnado aprenda a manejarla. Sin embargo, es probablemente la competencia más básica que existe porque enseña una cosa tan importante como es ser capaz de ser feliz. Cuando un alumno tiene dificultades o el éxito académico se le resiste podemos estar ante una situación coyuntural o ante un problema estructural, que ha llegado a configurar su modo habitual de funcionar.
Los círculos de desarrollo o de fracaso reflejan estas situaciones estructurales. Diagnosticarlas a tiempo y determinar las variables influyentes para reforzarlos si es de "desarrollo", o romperlos si es de "fracaso" es una tarea fundamental del trabajo de la tutoría y de la orientación.
Actuaciones para atender individualmente a los alumnos
Análisis del expediente educativo del alumno
Es importante consultar el expediente con el historial académico de cada alumno. De esta forma, lograremos comprender el estado de cada alumno en un momento determinado, para lo cual, es imprescindible conocer su historial anterior. Es recomendable que diseñemos nuestro propio cuestionario, el cual puede perfeccionarse año con año. Algunas situaciones de interés son las siguientes:
Cuestionario base para conocer al alumno
Nivel de estudios y situación laboral de los padres
Ayudas que tiene el alumno fuera del centro escolar, como asistencia académica, profesor particular, ayuda de algún familiar.
Número de hermanos y lugar que ocupa el alumno
Expectativas de futuro, profesiones que le atraen, estudios que piensa elegir, etc.
Tiempo diario que suele dedicar a la realización de las tareas escolares en casa.
Expectativas de la familia
Estrategias que suele utilizar para preparar un examen.
Aficiones, preferencias de ocio
Las respuestas de estos cuestionarios deben ser confidenciales, este hecho dará pie a que manifiesten cuestiones más preocupantes para ellos. Normalmente, deberemos emplear este instrumento en el alumnado con necesidades educativas específicas o en el de bajo rendimiento académico. Aunado a ello, mediante la aplicación de este cuestionario, podríamos reconocer problemas de baja autoestima, problemas de integración social, entre otros, que pudiesen requerir un análisis más detallado.
Entrevista con la familia
No conoceremos bien a cada uno de los alumnos si no conocemos a sus familias. La entrevista es uno de los medios más eficaces para lograrlo.
Debemos proponernos mantener una entrevista con las familias de aquellos alumnos que presenten mayores dificultades. Obviamente, limitando el tiempo de cada entrevista, veinte minutos adecuadamente organizados pueden ser suficientes.
Entrevista con el alumno
Con los alumnos tenemos muchos contactos, casi siempre en grupos, la mayoría superficiales referidos a contenidos relativos al funcionamiento del mismo o con cuestiones de aprendizaje de por medio. En pocas ocasiones se produce una relación personal, directa. Sin embargo, para conocerles es necesario este contacto personal, sobre todo al principio. Por ello también proponemos planificar el tiempo para mantener una entrevista con cada uno.
No deben ser muy largas las entrevistas, con 10 o 15 minutos, será suficiente. Es muy recomendable que se realicen en la parte inicial del ciclo escolar. Pudiendo llevarse a cabo estas muy cerca de la entrevista con la familia.
Conviene establecer también un mínimo de entrevistas formales a lo largo del año; un contacto individual personal, más allá de la clase y de la convivencia diaria, resulta esencial. Para un buen tutor, no debe haber tutorandos "invisibles", esos que tienden a pasar por desapercibidos. Aprovecha también esos encuentros incidentales que se producen en las entradas y salidas de clase, en los pasillos, mientras realizan tareas individuales en clase o en la sesión de tutoría. Genera un clima adecuado y gánate el respeto necesario. Lleva a cabo un seguimiento de la evolución de nuestros alumnos. En la medida en la que nos convirtamos en una figura adulta valorada y respetada, nuestos gestos y palabras adquieren un poder inestimable para ellos. Un guiño, un intercambio de saludos, un sencillo ¿cómo te va?, puede aproximarnos a ellos, darles un empujón o servir de apoyo en un momento díficil.
En medio del stress al que se ve sometido un tutor por cuestiones de disponibilidad de tiempo. Usa las nuevas teconologías, correos electrónicos o mensajes de texto, de ser conveniente.
Observación incidental y sistemática
La observación es una técnica de información imprescindible en nuestro quehacer diario como educadores. Para lo cual es fundamental tener presentes las variables relevantes en el proceso de aprendizaje del alumnado. La observación nos será de utilidad para averiguar:
Variables relevantes en el proceso de aprendizaje
1 Estilo de aprendizaje
2. Autoconcepto
3. Causas de los problemas de comportamiento
La observación más eficaz es la llamada sistemática. Esta nos exige fijar previamente qué es lo que queremos ver y registrarlo de forma minuciosa por cualquier medio (escrito, audio, audiovisual). Posteriormente, se analizan los datos para llegar a conclusiones útiles.
Nuestras clases deben ofrecer un espacio abierto, plural, comprensivo e inclusivo, donde tengan cabida todo tipo de alumnos, tratando de satisfacer sus necesidades, conectando con sus intereses y aportando todos los recursos que estén a nuestra disposición para dicha finalidad.
Metáforas para la resolución de problemas habituales en el aula
1. El bebé gigante
2. El prisionero en el fracaso
5. El invisible
3. El pirata
7. El brillante
4. El superviviente
8. La persona cristal
6. El rebelde sin causa
para aprender más
Pérez, A. G., & Chía, J. M. S. (2017). La función de tutoría: Carta de navegación para tutores (Vol. 202). Narcea Ediciones.