Jesús ES EL HIJO UNIGÉNITO DE DIOS
YO LO HE VISTO Y HE DADO TESTIMONIO DE QUE ÉSTE ES EL HIJO DE DIOS(JN 1,34)
20
Jesús, Hijo Unigénito de Dios
La Encarnacióndel Hijo de Dios
Siendo rico se hizo pobre por vosotros, para enriqueceros con su pobreza (2 Cor 8, 9)
Los Evangelios
Jesús llama a sus discípulos a vivir como hijos de Dios
En el Hijo, los hijos aprenden a orar
María en Pentecostés
El Señor os dará un signo...
San Vicente de Paúl
dice sobre la oración:
Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio (Mc 1, 15)
Los Milagros de Jesús
Signos del Reino
Oramos...
1º Paso: PREPARACIÓN Él mismo nos lo cuenta: “Es muy importante hacer bien esta preparación, colocándose debidamente en la presencia de Dios, porque de ello depende todo el desarrollo de la oración. Hecho esto, el resto irá por sí solo” (SVP XI, 405).
2º Paso: HACER SILENCIO Para que se pueda sacar provecho de la oración, es necesario garantizar el conveniente silencio, en el que la voz de Dios pueda resonar con toda claridad y fuerza: “Guardad el silencio para que esa recogida que se refleja en el exterior favorezca el diálogo de vuestros corazones con Dios”(SV IX,7). Decidle: “Dios mío, yo te adoro. Señor, yo te doy mi corazón. Concédeme la gracia de no ofenderte y de hacer tu voluntad en todas las cosas” (SV X, 598)
3º Paso: COLOCARSE EN LA PRESENCIA DE DIOS Tomar conciencia de que Dios está presente, de que él nos ve y oye nuestra oración. Dejarse iluminar, calentar e inspirar por su amorosa presencia, “que nos habla de corazón a corazón” (SV X, 586).
Hacer un acto de fe porque, aunque no veamos a Dios, la fe nos enseña su santa presencia en todas partes (…), penetrando íntimamente todas las cosas e incluso nuestros corazones” (SV IX, 4) y decidle: “Creo, Dios mío, que estás aquí” (SV X, 589). 4º Paso: PEDIR LA GRACIA DE REZAR BIEN Sólo podemos dirigirnos a Dios, porque Él primero se dirigió a nosotros revelándonos su amor y despertando en nosotros el deseo de encontrarlo.
“Señor, sabes lo que mi corazón quiere decir; él se dirige a ti; mira sus deseos que no tienden sino a ti, no aspiran otra cosa sino a ti, no quieren a nadie sino a ti. Digamos muchas veces: ‘Enséñanos a orar’. Concédenos, Señor, este don de la oración; enséñanos tú mismo como debemos rezar. Es lo que te
pedimos, hoy y todos los días, con mucha confianza” (SV XI, 222). 5º Paso: RECORDAR O ESCOGER UN TEMA A partir de un texto bíblico, elegir un tema concreto para reflexionar. “Si hacéis bien la oración, cuántas gracias recibiréis de Dios” (SV X, 574). Dar especial atención a la “humanidad de Jesús”, su vida, misión y enseñanzas (SV XII, 113, X, 575), dejándose sorprender e inspirar por su ejemplo y por su palabra.
Te damos gracias Señor, porque nos has dado la vida.
Porque has detenido ante tu pueblo, el mal que lo castiga.
Tú eres el Dios que nos salva, el Dios que nos ilumina,
la mano que nos sostiene y el techo que nos cobija.
Gracias Señor, por habernos entregado a Jesús, tu Hijo para salvarnos y llevarnos junto a ti. Gracias Señor.
Oh María, sin pecado concebida...
Evaluación
Tema 20: Jesús es el Hijo Unigénito de Dios
Colegio Sagrado Corazón
Created on December 9, 2022
Start designing with a free template
Discover more than 1500 professional designs like these:
View
Vaporwave presentation
View
Animated Sketch Presentation
View
Memories Presentation
View
Pechakucha Presentation
View
Decades Presentation
View
Color and Shapes Presentation
View
Historical Presentation
Explore all templates
Transcript
Jesús ES EL HIJO UNIGÉNITO DE DIOS
YO LO HE VISTO Y HE DADO TESTIMONIO DE QUE ÉSTE ES EL HIJO DE DIOS(JN 1,34)
20
Jesús, Hijo Unigénito de Dios
La Encarnacióndel Hijo de Dios
Siendo rico se hizo pobre por vosotros, para enriqueceros con su pobreza (2 Cor 8, 9)
Los Evangelios
Jesús llama a sus discípulos a vivir como hijos de Dios
En el Hijo, los hijos aprenden a orar
María en Pentecostés
El Señor os dará un signo...
San Vicente de Paúl
dice sobre la oración:
Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio (Mc 1, 15)
Los Milagros de Jesús
Signos del Reino
Oramos...
1º Paso: PREPARACIÓN Él mismo nos lo cuenta: “Es muy importante hacer bien esta preparación, colocándose debidamente en la presencia de Dios, porque de ello depende todo el desarrollo de la oración. Hecho esto, el resto irá por sí solo” (SVP XI, 405).
2º Paso: HACER SILENCIO Para que se pueda sacar provecho de la oración, es necesario garantizar el conveniente silencio, en el que la voz de Dios pueda resonar con toda claridad y fuerza: “Guardad el silencio para que esa recogida que se refleja en el exterior favorezca el diálogo de vuestros corazones con Dios”(SV IX,7). Decidle: “Dios mío, yo te adoro. Señor, yo te doy mi corazón. Concédeme la gracia de no ofenderte y de hacer tu voluntad en todas las cosas” (SV X, 598)
3º Paso: COLOCARSE EN LA PRESENCIA DE DIOS Tomar conciencia de que Dios está presente, de que él nos ve y oye nuestra oración. Dejarse iluminar, calentar e inspirar por su amorosa presencia, “que nos habla de corazón a corazón” (SV X, 586).
Hacer un acto de fe porque, aunque no veamos a Dios, la fe nos enseña su santa presencia en todas partes (…), penetrando íntimamente todas las cosas e incluso nuestros corazones” (SV IX, 4) y decidle: “Creo, Dios mío, que estás aquí” (SV X, 589). 4º Paso: PEDIR LA GRACIA DE REZAR BIEN Sólo podemos dirigirnos a Dios, porque Él primero se dirigió a nosotros revelándonos su amor y despertando en nosotros el deseo de encontrarlo.
“Señor, sabes lo que mi corazón quiere decir; él se dirige a ti; mira sus deseos que no tienden sino a ti, no aspiran otra cosa sino a ti, no quieren a nadie sino a ti. Digamos muchas veces: ‘Enséñanos a orar’. Concédenos, Señor, este don de la oración; enséñanos tú mismo como debemos rezar. Es lo que te
pedimos, hoy y todos los días, con mucha confianza” (SV XI, 222). 5º Paso: RECORDAR O ESCOGER UN TEMA A partir de un texto bíblico, elegir un tema concreto para reflexionar. “Si hacéis bien la oración, cuántas gracias recibiréis de Dios” (SV X, 574). Dar especial atención a la “humanidad de Jesús”, su vida, misión y enseñanzas (SV XII, 113, X, 575), dejándose sorprender e inspirar por su ejemplo y por su palabra.
Te damos gracias Señor, porque nos has dado la vida. Porque has detenido ante tu pueblo, el mal que lo castiga. Tú eres el Dios que nos salva, el Dios que nos ilumina, la mano que nos sostiene y el techo que nos cobija. Gracias Señor, por habernos entregado a Jesús, tu Hijo para salvarnos y llevarnos junto a ti. Gracias Señor.
Oh María, sin pecado concebida...
Evaluación