Want to create interactive content? It’s easy in Genially!

Reuse this genially

Biografia

lola

Created on November 16, 2022

e hedy lamarr

Start designing with a free template

Discover more than 1500 professional designs like these:

Fill in Blanks

Countdown

Stopwatch

Unpixelator

Break the Piñata

Bingo

Create a Secret Code

Transcript

Hedy Lamarr

Algunos datos interesantes
Su carrera de actriz
Su carrera como inventora
Fotos
Sus premios y peliculas
Por que es una mujer importante
Sistema de comunicaciones secreto

Hedy Lamarr fue una actriz dotada de una extraordinaria belleza que reinó en el olimpo del Hollywood dorado. Poseía un glamour que todos admiraban, aunque éste eclipsó sus otras facetas más desconocidas. Y es que la artista no sólo fue una sex symbol, sino que fue dueña de una mente privilegiada y la autora de un sistema de comunicaciones en el que se basan todas las tecnologías existentes en la actualidad. Se podría decir que es la precursora del actual WIFI. Inventar era su auténtica pasión. Su asignatura preferida era la química y desde muy temprana edad empezó a interesarse por la tecnología, igual que su padre, al que adoraba. Desarrolló una carrera paralela y bastante discreta como ingeniera de telecomunicaciones. Ideó unos cubitos que convertían el agua en Coca-Cola y ayudó al magnate Howard Hugues en su obsesión por crear un avión más rápido estudiando la aerodinámica de los pájaros y la fisonomía de los peces.

Sus premios:

En 1939, Lamarr fue seleccionada como la "nueva actriz más prometedora" de 1938 en una encuesta de votantes del área dirigida por el crítico de cine de Philadelphia Record. 25​ Los cinéfilos británicos votaron a Hedy Lamarr como la décima mejor actriz del año, por su actuación en Samson and Delilah en 1951.26​ Hedy Lamarr fue honrada con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood en 1960. Al año siguiente, la Austria natal de Lamarr le otorgó la Medalla Viktor Kaplan de la Asociación Austriaca de Titulares de Patentes e Inventores. En 1997, Lamarr y George Antheil fueron honrados conjuntamente con el Premio Pioneer de la Electronic Frontier Foundation 27​ y Lamarr también fue la primera mujer en recibir el Premio BULBIE Gnass Spirit of Achievement de la Convención de Invención, conocido como "Oscars of inventing". 28​29​ En 2006, se fundó Hedy-Lamarr-Weg en Viena Meidling (distrito 12), que lleva el nombre de la actriz. En 2013, el IQOQI instaló un telescopio cuántico en el techo de la Universidad de Viena, al que bautizaron en su honor en 2014. El mismo año, se realizó la solicitud de Anthony Loder de que las cenizas restantes de su madre fueran enterradas en una tumba honoraria de la ciudad de Viena. El 7 de noviembre, su urna fue enterrada en el Cementerio Central de Viena en el Grupo 33 G, Tumba No. 80, no lejos de la tumba presidencial ubicada en el centro. En 2014, Lamarr fue incluida a título póstumo en el National Inventors Hall of Fame para la tecnología de espectro ensanchado por salto de frecuencia. 30​ El 9 de noviembre de 2015, Google la honró en su cumpleaños número 101 con un garabato. El 27 de agosto de 2019, un asteroide recibió su nombre: 32730 Lamarr. En cuanto a la cultura popular, algunos musicales y obras de teatro se inspiraron en ella, pero también fue mencionada en "La pequeña tienda de los horrores" o “Frequency Hopping”, así como en algunos documentales de televisión y capítulos de series científicas.

Extasis (1933)
Sanson y Dalila (1949)
Las chicas de ziegfeld (1941)
Sus peliculas:
Su carrera como actriz:

Hedwig Eva Maria Kiesler era conocida en su Austria natal por ser la primera mujer en aparecer desnuda e interpretar un orgasmo en una película comercial. Corría el año 1933, el mismo en que Adolf Hitler fue elegido como canciller de Alemania. También era conocida por ser la esposa de un empresario de éxito que, precisamente, proveía municiones y aviones de combate para Hitler y Benito Mussolini. Pero esa no era la vida que quería Hedwig Eva Maria Kiesler, la precursora de la tecnología Wifi. El nombre de Hedy Lamarr lo adoptaría ya en Estados Unidos, mientras iniciaba una exitosa carrera en Hollywood y aprovecha sus conocimientos de la industria militar para intentar decantar la balanza en favor de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial. Pero vamos por partes. Esta es la historia de la femme fatale del cine que apostó por la ingeniería y se ganó un doodle en 2015.

Con 16 años, Hedy Lamarr ya había iniciado sus estudios de ingeniería. Pero se aburría. Así que con 19 años dejó los estudios y probó en el teatro y el cine. Fue entonces cuando apareció sin ropa en Éxtasis, de Gustav Machaty. A su nuevo marido, Friedrich Alexander Maria Fritz Mandl, no le gusó la idea e intentó hacerse con todas las copias de la película para destruirla. Era tal el control al que la sometía que pronto Lamarr empezó a tramar su escape de Viena. Por aquel entonces, como cuenta su biógrafo Richard Rhodes, compartía habitualmente mesa con muchos de los generales nazis. Allí los escuchaba hablar de misiles, aviones y sistemas de comunicación. Durante estos años, Lamarr recuperó sus estudios de ingeniería porque su esposo no le dejaba hacer nada más. Aunque todavía mantenía el sueño secreto de hacer carrera como actriz. En 1937 culmina su plan de huida. Escapa desde Viena hasta París en tren y después pone rumbo a Londres. Allí conoció a Louis B. Mayer, presidente y director de producción de la Metro Goldwyn Mayer. Con él se embarca hacia Estados Unidos, a donde llega con un nuevo nombre y un contrato bajo el brazo. Su carrera en Hollywood estaba a punto de despegar.

Ya en París, consiguió viajar más tranquilamente a Londres (Reino Unido). Allí conoció a Louis B. Mayer, el empresario de la Metro Goldwyn Mayer (MGM). Vendió sus joyas y huyó a los Estados Unidos, en el mismo barco en que él regresaba, para convencerlo de que la contratara como actriz. Ella inicialmente rechazó la oferta que él le hizo (de $125 por semana), pero luego se reservó en el mismo transatlántico con destino a Nueva York que él y logró impresionarlo lo suficiente como para asegurar un contrato de $500 por semana. Mayer la convenció de que cambiara su nombre a Hedy Lamarr (para distanciarse de su verdadera identidad y de la reputación de "la dama del Éxtasis" asociada con ella), eligiendo el apellido en homenaje a la bella estrella del cine mudo, Barbara La Marr, por sugerencia de su esposa, que admiraba a La Marr. Él la llevó a Hollywood en 1938 y comenzó a promocionarla como "la mujer más bella del mundo". Al llegar a tierra, ya tenía un contrato de siete años y un nuevo nombre: Hedy Lamarr.17​ Así renació, pues volvió de nuevo a su vida como actriz. Había actuado hasta entonces en la película checoslovaca Éxtasis (1933) y en cuatro películas alemanas además de la citada: Dinero en la calle (1930), La mujer de Lindenau (1931), Las aventuras del señor O. F. (1931) y No necesitamos dinero (1932). Gracias a su fama, le fue posible viajar a Hollywood, donde sería protegida por Louis B. Mayer quien, además, le daría un nuevo nombre inspirado en la actriz Barbara La Marr, antigua amante de Louis, que falleció en trágicas circunstancias. Fue la primera mujer que en una película simuló un orgasmo en la historia del cine (Éxtasis, 1933).2​ Tras el estreno de su primer largometraje en los EE. UU., Algiers (1938), junto con Charles Boyer, y bajo contrato con la MGM18​. La película creó una "sensación nacional", dice Shearer. Mayer esperaba convertirla en otra Greta Garbo o Marlene Dietrich. Empezó a destacar en Hollywood con Lady of the Tropics (1939), y con I Take This Woman (1940). Hedy Lamarr trabajó entre otros con King Vidor (Camarada X, Cenizas de amor), Jacques Tourneur (Noche en el alma, 1944), Robert Stevenson (Pasión que redime, 1947) y Cecil B. DeMille (Sansón y Dalila, 1949). No tuvo, sin embargo, demasiado éxito al elegir sus películas en otras ocasiones. De todos modos, estas fueron bastante numerosas, pues hizo unas treinta en su carrera, la mitad de las cuales fueron realizadas hasta 1945. Trabajó en el cine hasta 1958. En 1965, Lamarr firmó con la propia Metro-Goldwyn-Mayer un contrato de 200 000 dólares por publicar sus memorias. La productora encargó a dos escritores fantasmas, Leo Guild y Cy Rice, la transcripción de 50 horas de conversación y confidencias, pero el resultado final disgustó profundamente a la actriz, quien trató, sin éxito, de detener la publicación.19​ La primera versión en castellano fue editada por Grijalbo en México (1968); medio siglo más tarde llegaría la edición española, a cargo de la editorial especializada en libros de cine Notorious.20​

Su carrera como inventora:

Hedy Lamarr nació en Viena en 1914 y ha pasado de ser reconocida como la “mujer más bella de la historia del cine” a la precursora de la tecnología que se usa hoy en día en las comunicaciones inalámbricas de los móviles, GPS y wifi. La vida de Hedy Lamarr estuvo siempre muy ligada al cine desde que abandonó sus estudios de ingeniería. Como actriz hizo historia en 1932 con la película Éxtasis, convirtiéndose en la primera vez que aparecía una mujer completamente desnuda durante un orgasmo. Hedy Lamarr ha pasado de ser reconocida como la “mujer más bella de la historia del cine” a la precursora de la tecnología que se usa hoy en día en las comunicaciones inalámbricas de los móviles, GPS y wifi Este hecho fue tachado de escándalo sexual y se prohibió su proyección en las salas de cine. Sin embargo, no todo el mundo reaccionó de la misma manera y el magnate de una empresa armamentística solicitó permiso al padre de Lamarr para cortejarla y posteriormente casarse con ella. Durante su matrimonio retomó su carrera de ingeniería y en todas las reuniones a las que asistía con su marido recopiló información sobre las características de la última tecnología armamentística nazi. Harta de su vida de casada, Hedy Lamarr huyó a Estados Unidos donde protagonizó diversas películas. Pero no solo fue actriz, sino que se convirtió en la creadora del wifi unos años después, en plena segunda guerra mundial.

Preocupada por la guerra que se estaba viviendo y por la posible invasión a Gran Bretaña, Lamarr ofreció su trabajo al National Inventos Council. A pesar de su rechazo, no cesó en su intento de aportar sus conocimientos al área de las comunicaciones. Así, ideó un sistema que transmitía mensajes fraccionados en pequeñas partes, cada una de las cuales se transmitiría secuencialmente cambiando de frecuencia cada vez, siguiendo un patrón pseudoaleatorio. De esta forma, los tiempos de transmisión en cada frecuencia eran tan cortos y estaban espaciados de forma tan irregular que era prácticamente imposible recomponer el mensaje si no se conocía el código de cambio de canales. Preocupada por la guerra que se estaba viviendo y por la posible invasión a Gran Bretaña, Lamarr ofreció su trabajo al National Inventos Council. A pesar de su rechazo, no cesó en su intento de aportar sus conocimientos al área de las comunicaciones Hedy podía diseñar y construir los aparatos, pero necesitaba ayuda en el tema de la sincronización. El destino le llevó a conocer al pianista y compositor norteamericano, George Antheil, con quien trabajó intensamente. Emplearon dos pianolas y codificaron los saltos de frecuencia de acuerdo con los taladros longitudinales efectuados en la banda de papel, como en una pianola común. La secuencia de los saltos solo la conocía quien tenía la clave, lo que aseguraba el secreto de la comunicación

En junio de 1941 Hedy Lamarr, inventora del wifi, presentó al registro la solicitud de patente de este “Sistema de comunicación secreta”, que le fue concedida en agosto de 1942. Por aquel entonces, Hedy Lamarr estaba casada y firmó dicho registro con el apellido de su marido, Markey. Por esta patente, Hedy Lamarr no ingresó ni un solo centavo y los reconocimientos como inventora tardaron en llegar. En 1997 le concedieron el Pioner Award y el Bulbie Gnass Spirit of Achievement Award y en 1998 la Asociación Austriaca de Inventores y Titulares de Patentes le concedió la medalla Viktor Kaplan. Desde 2005 su cumpleaños, el 9 de noviembre, está señalado como el Día del Inventor en los países de habla germana. Hedy Lamarr, una mujer que vivió en una época en la que se le reconocía por hacer campañas publicitarias utilizando su imagen o mejor dicho sus besos, pero no por haber desarrollado la teoría del precursor del wifi

Algunos datos:

Lamarr se casó y se divorció seis veces y tuvo tres hijos: Friedrich Mandl (casado entre 1933 y 1937), presidente de Hirtenberger Patronen-Fabrik31​ Gene Markey (casado 1939–1941), guionista y productor. Ella adoptó un hijo, James Lamarr Markey (nacido el 9 de enero de 1939) durante su matrimonio con Markey. (Más tarde fue adoptado por Loder y posteriormente se lo conoció como James Lamarr Loder). Lamarr y Markey vivieron en el 2727 Benedict Canyon Drive de Beverly Hills, California, durante su matrimonio.32​ John Loder (casado entre 1943 y 1947), actor. Hijos: Denise Loder (nacida el 19 de enero de 1945), se casó con Larry Colton, un escritor y exjugador de béisbol; y Anthony Loder (nacido el 1 de febrero de 1947), se casó con Roxanne, quien trabajó para el ilustrador James McMullan.33​ Anthony Loder apareció en la película documental de 2004 Calling Hedy Lamarr.34​ Ernest Ted Stauffer (casado entre 1951 y 1952), propietario de un club nocturno, restaurador y exdirector de orquesta. W. Howard Lee (casado entre 1953 y 1960), un petrolero de Texas (que luego se casó con la actriz de cine Gene Tierney). Lewis J. Boies (casado entre 1963 y 1965), abogado de divorcio de Lamarr. Después de su sexto y último divorcio en 1965, Lamarr permaneció soltera durante los últimos 35 años de su vida. De principio a fin, ella afirmó que James Lamarr Markey/Loder no tenía ninguna relación biológica y fue adoptado durante su matrimonio con Gene Markey.35​ Sin embargo, años más tarde, James encontró documentación de que fue concebido fuera del matrimonio entre Lamarr y el actor John Loder, con quien más tarde se casó como su tercer marido.36​ Ella tuvo dos hijos más con él: Denise (nacida en 1945) y Anthony (nacido en 1947) durante su matrimonio.37​ Incluso, la actriz se distanció de su hijo mayor, James, cuando él tenía 12 años. Así, la relación acabó abruptamente y él se mudó con otra familia, y en consecuencia, no se hablaron por más de 50 años. Entonces, Lamarr dejó a James fuera de su testamento y este demandó 3.3 millones de dólares por el control de patrimonio que su madre dejó en 2000.

Aunque Lamarr no tenía una formación formal y era principalmente autodidacta, a lo largo de su vida desarrolló otros inventos además del sistema de comunicaciones secreto, que incluían un semáforo mejorado y una tableta que se disolvería en agua para crear una bebida carbonatada. La bebida no tuvo éxito; Lamarr misma dijo que sabía a Alka-Seltzer. Entre los pocos que conocían la inventiva de Lamarr estaba el magnate de la aviación Howard Hughes. Hedy le sugirió que cambiara el diseño más bien cuadrado de sus aeroplanos a una forma más aerodinámica, basada en imágenes de las aves y peces más rápidos que pudo encontrar. Lamarr habló sobre su relación con Hughes durante una entrevista y dijo que mientras salían, él apoyaba activamente sus aportaciones y "retoques". De hecho, puso a su disposición a su equipo de científicos e ingenieros.

Sistema de comunicaciones secreto

Lamarr, conocedora de los horrores del régimen nazi a través de su marido Mandl, próximo al fascismo,21​ y por su condición de judía, ofreció al gobierno de los Estados Unidos toda la información confidencial de la que disponía, gracias a los contactos de su exmarido. Además, consideraba que su inteligencia podía contribuir a la victoria aliada. Así, se puso a trabajar para el desarrollo de nuevas tecnologías militares. Hedy sabía que los gobiernos se resistían a la fabricación de un misil teledirigido por miedo a que las señales de control fueran interceptadas o interferidas fácilmente por el enemigo, y que pudieran inutilizar el invento o, incluso, usarlo en su contra. Hedy Lamarr y el compositor George Antheil recibieron el número de patente 2.292.387 por su Sistema de comunicación secreta.22​ Esta versión temprana del salto en frecuencia, una técnica de modulación de señales en espectro expandido, usaba un par de tambores perforados y sincronizados (a modo de pianola) para cambiar entre 88 frecuencias, y se diseñó para construir torpedos teledirigidos por radio que no pudieran detectar los enemigos. En la patente del 11 de agosto de 1942 puede leerse la inscripción H. K. Markey et al.. Las iniciales H. K. son las de Hedwig Kiesler (Hedy Lamarr); Markey era su apellido de casada, en ese momento. El hecho de que sus patentes fueran concedidas con el nombre de casada y no por el nombre artístico impidió que su contribución recibiera el debido reconocimiento en su momento. Poco tiempo después, el 1 de octubre de ese mismo año, aparecía en The New York Times la primera mención pública del invento, a pesar de lo cual las autoridades de la época no consideraron la posibilidad de su realización práctica inmediata. La tardanza en aplicarlo se debió a la necesidad de pasar de un sistema mecánico a uno electrónico. Esto fue logrado por Sylvania Electronics, en 1957, y su equipo de ingenieros reconoció en su totalidad la patente a Lamarr y Antheil. El primer uso conocido de la patente se dio en la crisis de los misiles de Cuba. Durante esta crisis de 1962 se usó este sistema en el control remoto de boyas rastreadoras marinas. La misma técnica se incorporó en alguno de los ingenios utilizados en la guerra de Vietnam y, más adelante, en el sistema estadounidense de defensa por satélite (Milstar), hasta que en la década de 1980, el sistema de espectro expandido vio sus primeras aportaciones en ingeniería civil. Así, con la irrupción masiva de la tecnología digital a comienzos de esa misma década, la conmutación de frecuencias permitió implantar la comunicación de datos WIFI