Texto Bíblico: Proverbios 31: 25-26
vestida para agradar a dios
Reunión de DamasCongregación Las Mañanitas
Empezar
Proverbios 31:25-26
Se reviste de fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir. Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor.
Introducción
¡Qué bueno saber que Dios no se fija en lo externo! Él desea que nos cuidemos, que nos alimentemos bien y vigilemos nuestra salud, pero más hallá de todo esto le interesa nuestro crecimiento y salud espiritual. Dios anhela que cada una de nosotras reciba su amor. Su amor nos llena, nos transforma y nos capacita para bendecir a los demás en su nombre. No hacemos esto por nuestras propias fuerzas. Necesitamos cultivar una comunión diaria con Dios y permitir que su Espíritu Santo nos llene. Cuando abrimos nuestro corazón a su mover, él comienza a limar las asperezas de nuestra vida y a capacitarnos para que seamos de bendición a otros. Puede que sea un proceso largo y hasta doloroso, pero vale la pena.
Se reviste de fuerza y dignidad
La mujer que teme al Señor está vestida de fuerza y de dignidad. ¿Cuántas veces vamos por la vida cargadas de problemas, pensando que no podremos salir adelante? Los afanes del hogar y del trabajo, los problemas sociales que nos rodean... Necesitamos detenernos a orar y pedir al Señor que nos dé su fuerza, esa que nos ayuda a fijar nuestros ojos en Dios y no en los problemas o dificultades de la vida.
Es al detenernos en su presencia que logramos sentir el abrazo del Señor llenándonos de fuerza y de ánimo. Nuestra confianza en él crece y vemos las cosas de otra manera. Sabemos que Dios puede obrar y que lo hará a su debido momento. Mientras esperamos, recibimos el ánimo y la fuerza necesarios para seguir adelante con la frente alta, con dignidad, confiadas en él. Porque sabemos que en él estamos completas.
(Colosenses 2:9-10)
No teme al futuro
¡Preciosa certeza!
Esta mujer no teme al futuro, más bien lo afronta con seguridad porque sabe que Dios tiene el control que él obrará en medio de cualquier situación que tengamos que afrontar. Nuestro Padre nos ayudará venga lo que venga. Entreguemos todas nuestras preocupaciones al Señor. El futuro está en sus manos. No nos afanemos por lo que no podemos controlar o ni siquiera sabemos si sucederá. Confiemos en nuestro Señor y descansemos en él.
Habla con sabiduría
¿Cómo son las palabras que salen de nuestra boca? (Santiago 3:17). Nuestras palabras muestran nuestro nivel de madurez en el Señor. La Biblia nos enceña que de la abundancia del corazón habla la boca (Mateo 12:34-35). Por esta razón, si deseamos hablar con sabiduría necesitamos llenar nuestra mente y nuestro corazón con la sabiduría que se encuentra en la Palabra de Dios.
La sabiduría del mundo y la sabiduría de Dios Santiago 3:13-18 expresa de una forma bastante clara la diferencia que hay entre la sabiduría que viene del mundo y la que Dios nos concede. Veamos la diferencia y propongámonos reflejar con nuestras palabras y acciones la sabiduría que viene de nuestro Señor.
1. La sabiduría se nota
2. Cómo reconocer la sabiduría terrenal
3. La sabiduría de Dios
Gálatas 5:22-23.
Enseña con amor y con bondad
La mujer que teme al Señor no solo crece en fuerza, en dignidad, en seguridad y en sabiduría, sino que aporta a la vida de otros enseñándoles con amor y con bondad. ¡Recibimos para dar! Podemos enseñar con nuestras palabras y con nuestras acciones. Podemos ser ejemplo de bondad y de amor a los que nos rodean. ¡Podemos marcar la diferencia en este mundo!
No seamos perezosas en dar lo que nos gustaría recibir de parte de los demás.
Consejos bíblicos para lograr el éxito
1. Encomendar todo a Dios
2. Tener humildad
3. Deleitarnos en la Palabra de Dios
4. Obedecer los mandamientos de Dios
5. Ser amables y andar en la verdad
6. El éxito debe acercarnos a Dios
7. Dar siempre la gloria a Dios
Conclusión
Son muchas las cosas buenas que podemos aportar a esta sociedad. ¡Hagámoslas! Bendigamos a los que nos rodean, movámonos en amor. Es verdad que no lo lograremos solas. Lo haremos con las fuerzas que el Señor nos da. Que nuestro deseo sea de vestirnos cada día más de él, que su corazón y sus actitudes vengan a ser nuestra norma.
Jesús nos dio el mejor ejemplo de cómo vivir una vida de éxito basada en lo que Dios valora. Él vivió en obediencia al Padre, disfrutó de una comunión especial con él y permitió que se cumpliera el propósito para el cual fue enviado.
Pidamos con fervor para que su Santo Espíritu nos llene y nos capacite para impactar a nuestras familias y a la sociedad que nos rodea en el nombre de Jesús, con su amor y su poder.
Fuente bibliográfica
https://www.subiblia.com/predicas-para-mujeres-cristianas/
VÍDEO
Proverbios 31:25-26
GERALDIN LLOVERA
Created on October 27, 2022
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Texto Bíblico: Proverbios 31: 25-26
vestida para agradar a dios
Reunión de DamasCongregación Las Mañanitas
Empezar
Proverbios 31:25-26
Se reviste de fuerza y dignidad, y afronta segura el porvenir. Cuando habla, lo hace con sabiduría; cuando instruye, lo hace con amor.
Introducción
¡Qué bueno saber que Dios no se fija en lo externo! Él desea que nos cuidemos, que nos alimentemos bien y vigilemos nuestra salud, pero más hallá de todo esto le interesa nuestro crecimiento y salud espiritual. Dios anhela que cada una de nosotras reciba su amor. Su amor nos llena, nos transforma y nos capacita para bendecir a los demás en su nombre. No hacemos esto por nuestras propias fuerzas. Necesitamos cultivar una comunión diaria con Dios y permitir que su Espíritu Santo nos llene. Cuando abrimos nuestro corazón a su mover, él comienza a limar las asperezas de nuestra vida y a capacitarnos para que seamos de bendición a otros. Puede que sea un proceso largo y hasta doloroso, pero vale la pena.
Se reviste de fuerza y dignidad
La mujer que teme al Señor está vestida de fuerza y de dignidad. ¿Cuántas veces vamos por la vida cargadas de problemas, pensando que no podremos salir adelante? Los afanes del hogar y del trabajo, los problemas sociales que nos rodean... Necesitamos detenernos a orar y pedir al Señor que nos dé su fuerza, esa que nos ayuda a fijar nuestros ojos en Dios y no en los problemas o dificultades de la vida. Es al detenernos en su presencia que logramos sentir el abrazo del Señor llenándonos de fuerza y de ánimo. Nuestra confianza en él crece y vemos las cosas de otra manera. Sabemos que Dios puede obrar y que lo hará a su debido momento. Mientras esperamos, recibimos el ánimo y la fuerza necesarios para seguir adelante con la frente alta, con dignidad, confiadas en él. Porque sabemos que en él estamos completas.
(Colosenses 2:9-10)
No teme al futuro
¡Preciosa certeza!
Esta mujer no teme al futuro, más bien lo afronta con seguridad porque sabe que Dios tiene el control que él obrará en medio de cualquier situación que tengamos que afrontar. Nuestro Padre nos ayudará venga lo que venga. Entreguemos todas nuestras preocupaciones al Señor. El futuro está en sus manos. No nos afanemos por lo que no podemos controlar o ni siquiera sabemos si sucederá. Confiemos en nuestro Señor y descansemos en él.
Habla con sabiduría
¿Cómo son las palabras que salen de nuestra boca? (Santiago 3:17). Nuestras palabras muestran nuestro nivel de madurez en el Señor. La Biblia nos enceña que de la abundancia del corazón habla la boca (Mateo 12:34-35). Por esta razón, si deseamos hablar con sabiduría necesitamos llenar nuestra mente y nuestro corazón con la sabiduría que se encuentra en la Palabra de Dios.
La sabiduría del mundo y la sabiduría de Dios Santiago 3:13-18 expresa de una forma bastante clara la diferencia que hay entre la sabiduría que viene del mundo y la que Dios nos concede. Veamos la diferencia y propongámonos reflejar con nuestras palabras y acciones la sabiduría que viene de nuestro Señor.
1. La sabiduría se nota
2. Cómo reconocer la sabiduría terrenal
3. La sabiduría de Dios
Gálatas 5:22-23.
Enseña con amor y con bondad
La mujer que teme al Señor no solo crece en fuerza, en dignidad, en seguridad y en sabiduría, sino que aporta a la vida de otros enseñándoles con amor y con bondad. ¡Recibimos para dar! Podemos enseñar con nuestras palabras y con nuestras acciones. Podemos ser ejemplo de bondad y de amor a los que nos rodean. ¡Podemos marcar la diferencia en este mundo!
No seamos perezosas en dar lo que nos gustaría recibir de parte de los demás.
Consejos bíblicos para lograr el éxito
1. Encomendar todo a Dios
2. Tener humildad
3. Deleitarnos en la Palabra de Dios
4. Obedecer los mandamientos de Dios
5. Ser amables y andar en la verdad
6. El éxito debe acercarnos a Dios
7. Dar siempre la gloria a Dios
Conclusión
Son muchas las cosas buenas que podemos aportar a esta sociedad. ¡Hagámoslas! Bendigamos a los que nos rodean, movámonos en amor. Es verdad que no lo lograremos solas. Lo haremos con las fuerzas que el Señor nos da. Que nuestro deseo sea de vestirnos cada día más de él, que su corazón y sus actitudes vengan a ser nuestra norma.
Jesús nos dio el mejor ejemplo de cómo vivir una vida de éxito basada en lo que Dios valora. Él vivió en obediencia al Padre, disfrutó de una comunión especial con él y permitió que se cumpliera el propósito para el cual fue enviado.
Pidamos con fervor para que su Santo Espíritu nos llene y nos capacite para impactar a nuestras familias y a la sociedad que nos rodea en el nombre de Jesús, con su amor y su poder.
Fuente bibliográfica
https://www.subiblia.com/predicas-para-mujeres-cristianas/
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