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Las fuentes de la Catequesis (DpC 90-109)

conilevaggi

Created on September 17, 2022

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Transcript

Las fuentes de la Catequesis

SíntesisDirectorio para la Catequesis 90-109

Liturgia

Magisterio

Testimonios

La Palabra de Dios

Teología

Belleza

Cultura

La Palabra de Dios en la Sagrada Escritura y en la sagrada Tradición

La catequesis extrae su mensaje de la Palabra de Dios, que es su fuente principal. Por eso, «es fundamental que la Palabra revelada fecunde radicalmente la catequesis y todos los esfuerzos por transmitir la fe»

La Palabra de Dios no se agota en la Sagrada Escritura, porque es una realidad viva, operante y eficaz. Dios habla y su Palabra se manifiesta:

  • en la creación
  • en la historia.

Índice

La Palabra de Dios en la Sagrada Escritura y en la sagrada Tradición

A través de la predicación y la catequesis, el Espíritu Santo mismo enseña, generando un encuentro con la Palabra de Dios, viva y eficaz.

En la línea de la Tradición, el pensamiento y los escritos de los Padres de la Iglesia juegan un papel importante. En cuanto expresión de la experiencia eclesial del pasado y de la continuidad dinámica que existe entre el anuncio de los primeros discípulos y el nuestro, es bueno que la vida y las obras de los Padres encuentren un lugar adecuado entre los contenidos de la catequesis.

Índice

Cristo dio a los apóstoles y a sus sucesores el mandato permanente de anunciar el Evangelio hasta los confines de la tierra, prometiéndoles la asistencia del Espíritu Santo (Cf. Mt 28,20; Mc 16,15; Jn 20,21-22; Hch 1,8) que los haría maestros de la humanidad en relación con la salvación, transmitiendo la Palabra de Dios oralmente (Tradición) y por escrito (Sagrada Escritura).

El Magisterio preserva, interpreta y transmite el depósito de la fe, es decir, el contenido de la Revelación.

Escritura, Tradición y Magisterio, están estrechamente vinculados y ninguno de ellos existe sin los demás. Juntos contribuyen eficazmente, cada uno según su propio modo, a la salvación de los hombres (Cf. DV 10). La catequesis es, entre otras cosas, una mediación de los pronunciamientos del Magisterio.

Índice

*La liturgia es una de las fuentes esenciales e indispensables de la catequesis de la Iglesia, -porque la catequesis puede tomar de ella contenidos, lenguajes, gestos y palabras de fe, -porque se pertenecen mutuamente en el acto mismo de creer.

*la liturgia es fuente y culmen de la vida cristiana. La catequesis, comienza con un primer encuentro efectivo del catequizando con la comunidad que celebra el misterio, y esto equivale a decir que la catequesis tiene su pleno cumplimiento cuando participa en la vida litúrgica de la comunidad.

Índice

La necesidad de un itinerario mistagógico parte de esta estructura fundamental de la experiencia cristiana, de la cual surgen tres elementos esenciales: a. la interpenetración de los ritos a la luz de los eventos salvíficos, de acuerdo con la Tradición de la Iglesia, releyendo los misterios de la vida de Jesús, y en particular su misterio pascual, en relación con todo el recorrido veterotestamentario; b. la introducción al significado de los signos litúrgicos, a fin de que la catequesis mistagógica despierte y eduque la sensibilidad de los fieles en el lenguaje de los signos y gestos que, unidos a la palabra, constituyen el rito; c. la presentación del significado de los ritos en relación con toda la vida cristiana, para hacer evidente el vínculo entre la liturgia y la responsabilidad misionera de los fieles, y hacer crecer la conciencia de que la existencia de los creyentes se transforma gradualmente por los misterios celebrados.

Índice

El testimonio de los santos y de los mártires

Desde los primeros siglos, el ejemplo de la Virgen María y la vida de los santos y de los mártires ha sido una parte integral y eficaz de la catequesis Los testimonios de vida y de muerte por el Señor ofrecidos por los santos y los mártires han sido auténticos pasajes del Evangelio capaces de anunciar a Cristo y de despertar y alimentar la fe en Él.

La Iglesia considera a los mártires maestros ilustres de la fe, que, con los esfuerzos y sufrimientos de su apostolado, permitieron la primera expansión y formulación de la fe misma

Las apariciones de la Virgen María reconocidas por la Iglesia, las vidas y los escritos de los santos y de los mártires de cada cultura y de cada pueblo son una verdadera fuente de catequesis.

Índice

La Revelación de Dios, que sobrepasa la capacidad de conocimiento del hombre, no por eso se opone a la razón humana, sino que la penetra y la eleva. La teología es la búsqueda creyente de la inteligencia de la fe, una exigencia irrenunciable de la Iglesia. «La labor teológica en la Iglesia está ante todo al servicio del anuncio de la fe y de la catequesis»; -penetra con inteligencia crítica los contenidos de la fe, -los profundiza -y los ordena sistemáticamente, con el aporte de la razón. Sin embargo, Cristo no debe ser explorado solamente en la reflexión sistemática con el mero razonamiento, sino que, en cuanto verdad viva y «sabiduría de Dios» (1 Co 1,24), es una presencia que ilumina.

Índice

La cultura cristiana nace de la conciencia de la centralidad de Jesucristo y de su Evangelio, que transforma la vida de las personas. Penetrando lentamente en las diversas culturas, la fe cristiana las ha asumido, purificado y transformado desde el interior, con lo cual ha hecho del estilo evangélico su rasgo esencial, ha contribuido a la creación de una cultura nueva y original, la cristiana, que a lo largo de los siglos ha producido verdaderas obras maestras en todas las ramas del saber. Ha actuado como un soporte y vehículo para el anuncio del Evangelio y, en el curso de los cambios históricos, ha logrado preservar valores evangélicos genuinos tales como, por ejemplo, la originalidad de la persona humana, la dignidad de la vida, la libertad como condición de la vida humana, la igualdad entre el hombre y la mujer, la necesidad de «rechazar el mal y elegir el bien» (Is 7,15), la importancia de la compasión y de la solidaridad, el consuelo del perdón y de la misericordia, la necesidad de la apertura a la trascendencia.

Índice

Es necesaria una nueva comprensión de la capacidad unificadora de la cultura cristiana, que permita que el Evangelio libere energías de verdadera humanidad, paz, justicia, cultura del encuentro. Estas energías que están en la base de la cultura cristiana hacen a la fe más comprensible y deseable. La cultura cristiana ha dado forma a la percepción de lo bueno, de lo justo, de lo verdadero y de lo bello, suscitando la creación de obras —textos literarios y científicos, composiciones musicales, obras maestras de arquitectura y pintura—, que seguirán siendo a lo largo del tiempo un testimonio de la contribución de la fe cristiana, constituyendo su patrimonio intelectual, moral y estético.Este patrimonio, de gran valor histórico y artístico, es una fuente que inspira y fecunda la catequesis, en cuanto transmite la visión cristiana del mundo con la fuerza creadora de la belleza. La catequesis podrá valerse del patrimonio cultural cristiano

Índice

La Sagrada Escritura presenta de manera inequívoca a Dios como fuente de todo esplendor y belleza. El Antiguo Testamento muestra la creación, con el hombre en la cima, como algo bueno y bello, no tanto en el sentido del orden y la armonía, sino en el de la gratuidad, libre del funcionalismo.

En el Nuevo Testamento toda la belleza se concentra en la persona de Jesucristo Su Evangelio es fascinante porque es una noticia hermosa, buena, alegre, llena de esperanza. Él, «lleno de gracia y verdad» (Jn 1, 14), asumiendo sobre sí la humanidad, ha contado a través de las parábolas la belleza de la acción de Dios. En su relación con las personas ha dicho bellas palabras que con su eficacia sanan las profundidades del alma: «Tus pecados quedan perdonados» (Mc 2,5), «Tampoco yo te condeno» (Jn 8,11), «tanto amó Dios amó al mundo» (Jn 3, 16), «Vengan a mí todos los cansados y abrumados por cargas, y yo los haré descansar» (Mt 11,28). Él ha realizado bellas acciones: ha sanado, ha liberado, ha acompañado tocando las heridas de la humanidad.

Índice

La Iglesia, por tanto, toma en cuenta que el anuncio del Resucitado para alcanzar el corazón humano debe resplandecer de bondad, verdad y belleza. En este sentido, es necesario «que toda catequesis preste especial atención a la vía de la belleza ». Toda belleza puede ser un sendero que ayuda al encuentro con Dios, pero el criterio de su autenticidad no puede ser sólo estético. Es necesario discernir entre la belleza verdadera y las formas aparentemente bellas pero vacías, o incluso nocivas, como el fruto prohibido en el paraíso terrenal (Cf. Gn 3,6). Los criterios se encuentran en la exhortación paulina: «tomen en cuenta todo cuanto hay de verdadero, noble, justo, puro, amable, honorable, virtuoso y digno de elogio» (Flp 4,8). La belleza está siempre e inseparablemente impregnada de bondad y de verdad. Por eso, contemplar la belleza provoca en la persona sentimientos de alegría, placer, ternura, plenitud, sentido, abriéndola así a lo trascendente. El camino de la evangelización es la vía de la belleza y, por tanto, toda forma de belleza es fuente de la catequesis.

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La Palabra de Dios

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Belleza

Cultura